miércoles, 3 de agosto de 2016

Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín,

Hebreos 11:4
Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo, pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto, habla todavía.
Aunque Abel está muerto, sigue hablando por su fe. Quiere decir que el testimonio de fe es tan grande que hoy en día seguimos escuchando de lo que hizo y ni el tiempo ni la muerte tienen efecto sobre él. ¿Sabes? A veces menospreciamos el impacto que podemos causar con nuestras acciones. Pensamos que nadie nos está viendo. Pensamos que no es tan importante o simplemente que tu vida espiritual es un trabajo personal. Debes saber que no es así. La gente te está observando. De hecho, sin exagerar, la mayoría quiere verte caer y cometer errores. ¿Para qué? Para que puedan justificarse. Piensa en esto: al momento en que uno habla de Cristo y se comporta diferente, expone a los demás otra manera de vivir. De esta forma, se expone su pecado. Por esta razón, cuando te ven caer sienten alivio pensando que todos somos iguales. ¿Lo entiendes? Por esta razón es muy importante que entiendas el impacto que causan tus palabras junto con tus acciones. Hay creyentes que por esta misma razón, prefieren no hablar de su fe. Tienen miedo a ser observados y criticados y mejor no dicen nada. No seas uno de ellos. Personalmente he tenido la bendición de poder ser impactado por personas con gran fe y por consecuencia un testimonio extraordinario. Algunos de ellos ni siquiera saben que los admiro. Su fe puesta en práctica ha hecho que pueda ver que estamos en el camino y la dirección correcta.
Ahora, qué nos enseña el ejemplo de Caín y Abel. Que la fe y en general nuestra vida espiritual y la manera de tener comunión con Jehová no es como nosotros queramos sino como Dios lo ha establecido. Caín ofreció una ofrenda que él consideraba buena sin importarle lo que Dios quería que fuera ofrecido. Sin embargo Abel presentó la ofrenda que el Señor pedía. Irónicamente el final es triste pues aquél que obedeció fue asesinado y el otro siguió con su vida. Aquí aprendemos otro punto: la fe no necesariamente tiene un final feliz. Aquellos que predican el evangelio de los milagros y la prosperidad y puros finales felices, están equivocados pues también, dentro de la soberanía de Dios, puede decidir distinto a lo que nosotros quisiéramos y eso no significa que hicimos algo mal. Abel hizo lo correcto y fue asesinado por su propio hermano. En su momento, podríamos haber pensado que Dios es cruel y que no le importan los sentimientos. Hoy. Miles de años después, vemos que Abel es exaltado y utilizado como ejemplo a seguir por ese testimonio que dio al ofrendar con la fe alineada correctamente. La fe no puede estar ligada a un resultado que sea satisfactorio para ti. La fe debe estar ligada a la voluntad del Señor. Abel tuvo fe y obedeció. Caín prefirió su camino y tuvo fe en sus propios pensamientos. Ojo. Cada uno de nosotros tiene un Caín dentro que constantemente nos está llevando por el camino contrario. No debemos juzgar o pensar que nosotros nunca seríamos como Caín. Debemos abrir nuestro corazón y pedir que el Señor lo examine pues estoy seguro que tenemos muchas actitudes similares queriendo hacer nuestra voluntad por encima de la del Señor.
Oración
Padre: gracias por tu palabra. Gracias porque puedo tener comunión contigo y aprender de Ti. Yo te pido que examines mi corazón. Te pido que pongas sabiduría en mí para poder trabajar en aquellas cosas que van contra Ti. Te pido que mi fe esté alineada con tu voluntad y aprenda a vivir así. En Cristo Jesús. Amén.

martes, 2 de agosto de 2016

El Señor os haga crecer y abundar en amor

Romanos 15.1. Así que, los que somos fuertes debemos SOPORTAR las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Colosenses 3:16: La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos UNOS a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
1 Tesalonicenses 3:12: Y
el Señor os haga crecer y abundar en amor UNOS para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,
1 Tesalonicenses 4:9: Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis UNOS a otros; Hebreos 3:13: antes exhortaos los UNOS a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Hebreos 10:24: Y considerémonos UNOS a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; Santiago 5:16: Confesaos vuestras ofensas UNOS a otros, y orad UNOS por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

lunes, 1 de agosto de 2016

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Filipenses 4:11-13
No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Es fácil pensar que algo nos pertenece. Pensamos que nuestro trabajo nos pertenece, nuestra pareja, nuestro dinero, nuestra salud, nuestra vida en general. Probablemente se deba a la costumbre que genera el día a día y simplemente damos por hecho que si el día de hoy me fui a dormir con x y z pues mañana también tendré x y z. Justamente aquí es donde entra la zona de conflicto entre Dios y nosotros. El Señor nos dice que somos administradores de lo que Él nos da pero en realidad todo le pertenece a Él y no a nosotros. Leíste bien. Todo le pertenece a Él. ¿Acaso decidiste cuándo y cómo nacer? ¿Pudiste opinar sobre el color de tus ojos? ¿Puedes decidir cuándo enfermarte? Así la lista continúa. No podemos decidir cuántos hijos tener. No podemos decidir dónde vivir. Realmente no podemos decidir nada por nuestra propia cuenta. Tal vez estás entrando en confusión con lo que acabas de leer. No te desesperes y sigue leyendo. La verdad es que nosotros podemos decidir vivir en tal o cual lugar, pero si el Señor no lo quiere así, simplemente no sucederá. Hay personas que perdieron a sus hijos a muy temprana edad. ¿Pudieron decidir algo al respecto? No. Hay personas que de un día para otro pierden su trabajo o su negocio deja de funcionar. Varios años le dedicaron. Muchas noches se fueron a dormir y al día siguiente fue lo mismo. Hasta que un día, todo cambió. Esto es lo que nos está diciendo Pablo que ha vivido. Él perseguía a los cristianos. Buscaba acabarlos. Tenía un trabajo, tenía lujos y placeres. Cada noche se acostaba y al día siguiente hacía lo mismo. Pero un día, todo cambió. Tuvo su encuentro con Dios y nada fue igual. Ahora estaba encarcelado injustamente. Había sido ya golpeado, atravesaría naufragios, sería lapidado hasta ser considerado muerto entre muchas otras cosas. Pero finalmente decidió tener contentamiento y paz a través de Cristo en quien todo lo podemos. Así también tú y yo debemos decidir hoy. Decidir por vivir agradecidos. Decidir por vivir obedeciendo y sirviendo sin importar que haya abundancia o escasez. Vivir para Cristo con hambre o con un banquete cada día. Sea cual sea tu situación, el entregar tu vida al Señor no debe depender de las circunstancias. Ahora, ¿esto quiere decir que no tendrás tristezas ni te sentirás abatido? No. Todo lo contrario. No conozco a nadie que haya perdido su trabajo o no tenga que comer que no se sienta mal. La diferencia está en entender que podemos seguir adelante pues el Señor es quien nos fortalece y no las circunstancias. ¿Lo puedes ver? Allá afuera quieren hacerte creer que tu cuenta de banco, tu casa, tu trabajo y otras cosas materiales te dan dirección y fuerza para avanzar. El problema llega cuando todo esto se viene abajo. ¿Cómo seguir? ¿Por qué crees que hay millonarios que se suicidan? Es difícil vivir entregado al Señor y poder decir las palabras que Pablo dice, pero no es imposible. De hecho, tenemos prácticamente la batalla ganada pues el Señor es quien hace todo el trabajo. A nosotros nos corresponde entregarnos. Rendirnos. Humillarnos y dedicarnos a glorificarle.
Oración
Padre: definitivamente tenía mi fortaleza y esperanza puestas en los lugares equivocados. Pensaba que yo decidía, que merecía y además que me pertenecían tantas cosas y hoy entiendo lo equivocado que estaba. Realmente todo te pertenece. Señor perdóname. Guíame en tu camino. Fortaléceme pues quiero seguirte y debo cambiar mi forma de pensar y de actuar. Te entrego mi vida y te pido que pueda vivir en obediencia y servicio a Ti, siempre agradecido y gozoso a través de la fuerza que Cristo me da. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

domingo, 31 de julio de 2016

Hebreos 11:5-6

Hebreos 11:5-6
Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.
Conforme estudias la biblia, hay personajes que simplemente sobresalen como David, Daniel o Pablo. Conocemos sus vidas y cada paso que dieron. Sin embargo, Dios no quiere que pensemos que hay que estar al “frente” para poder ser utilizados. Enoc podría parecer un actor secundario en la biblia. Prácticamente no se menciona nada de Él excepto que su gran fe le fue recompensada al evitar morir y ser llevado con el Señor. No lo vemos como a Job luchando con su fe. Tampoco es como Jonás que podemos ir analizando su rebeldía y crecimiento espiritual. No. Simplemente se nos dice que tuvo una fe ejemplar y en Judas 1:14 se nos dice que anunció que Dios vendría a hacer juicio y reprender a todos por sus malas obras y las injurias que habían cometido contra Él. La cultura de hoy en día promueve estar en el protagonismo mientras que Dios también utiliza gente que está detrás. Ahora, no estoy diciendo que Enoc no haya sido un gran hombre. ¡Al contrario! Seguramente fue un extraordinario hombre de Dios. Sin embargo, dentro del contexto bíblico, es fácil que pase desapercibido pues no se nos da casi nada de información de su vida.
El autor de hebreos también nos enseña algo sencillo pero sumamente poderoso: sin fe es imposible agradar a Dios. ¡Tan cierto! Pero fácilmente lo olvidamos cuando hay que poner esa fe por práctica. Recientemente tuve una plática con una persona acerca de mi postura hacia el matrimonio y le explicaba cómo el Señor ha destinado roles para cada uno. Definitivamente las mujeres deben tener fe para poder ser la ayuda idónea que el Señor pide que sean. Pero al mismo tiempo los hombres tenemos que tener fe para confiar en que al entregar nuestra vida a nuestra mujer como lo hizo Cristo será la mejor decisión. ¿Cómo tomar estos pasos sin fe? ¡Imposible! ¿Cómo agradar a Dios entonces sin fe? Imposible también. Como dice Jesús, si tuviéramos fe del tamaño de un grano de mostaza podríamos hacer que las montañas cambiaran de lugar. La fe transforma al corazón más obstinado. La fe transforma y renueva matrimonios. La fe encuentra al perdido y le da esperanza. Es la fe la que nos motiva a seguir adelante y no una serie de pensamientos positivos.
Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que Dios quiera moldear tu carácter y hacerte crecer espiritualmente. Tal vez es momento de obedecer completamente al Señor. Tal vez tienes tiempo que escuchas a Dios hablarte y no has querido dar ese paso. Hoy debes saber que necesitas fe para poder darlo. Necesitas estar convencido que no hay necesidad de ver ni tocar para estar seguro que Dios está ahí. No dejes que pase más tiempo. Ten fe y obedece.
Oración
Señor: ya no quiero dejar que pase más tiempo sin entregar mi vida por completo y obedecerte como Tú lo pides. Heme aquí mi Dios. Guíame. Pon en mí esa fe que necesito para dejar atrás todo y caminar por tu camino siguiendo a Jesús en todo momento. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén.

sábado, 30 de julio de 2016

Dios no le ha prometido un viaje tranquilo

ESCRITURA:
Filipenses 1:6: “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
Dios no le ha prometido un viaje tranquilo, pero sí ha prometido un aterrizaje seguro. Él tiene un propósito al permitir cada circunstancia en su vida. Usted puede contar con ello. Él estará con usted en toda tormenta de la vida. Andrew Murray dijo: “Dios está dispuesto a asumir completamente la responsabilidad de la vida que totalmente se entrega a Él.”
Uno de estos días, su destino será alcanzado. Y pronto, muy pronto, Él bajará de la montaña de su gloria y la trompeta sonará. Y nuestra pequeña embarcación zarpará de las aguas del tiempo y llegará inmediatamente a las orillas de la eternidad. Cuando Él venga, ¡Él vendrá por usted! ¡Él viene por nosotros!
PUNTO DE ACCIÓN:
Primera Tesalonicenses 4:16-18 nos dice que nos alentemos unos a otros con las palabras acerca del regreso de Cristo. ¿Tiene un amigo que está pasando por un problema? Llévele consuelo con estas palabras

viernes, 29 de julio de 2016

Como hijos obedientes

1Pedro 1:14-16

Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: sean santos, porque yo soy santo.

 Dios nos llamó a ser santos. No medio santos. No santos los domingos. No santos entre hermanos. No. Santos. En todo lo que hagas busca santidad en tu vida. ¡No te amoldes a tus deseos o actividades anteriores! Dice Pedro. Obedece y se santo como Cristo. Él puso el parámetro. Él estableció la barra para ser medidos. No tú. No yo. Él. Así que, no podemos seguir seleccionando qué hacemos y qué no. No puedes obedecer en unas cosas y hacer tu voluntad en otras. ¡Así no puso Cristo el ejemplo! ¿Lo puedes entender? Para Dios no existe el corazón “muy entregado” y el “medio entregado”. Él nos analiza y sabe con quien puede contar y con quien no. ¿Puede contar contigo? Tal vez tienes tiempo pensando que Dios y tú pueden tener comunión a tu manera. Tal vez has pensado que lo que haces es suficiente. Es posible que pienses que no necesitas involucrarte más con el Señor.  La verdad es que no somos nosotros los que podemos decidir si ya es suficiente o no. ¡Eso solamente lo mide Dios! Honestamente nunca va a ser suficiente si vemos que la meta es Cristo quien se sacrificó y entregó por completo por ti y por mí. ¿Cómo podemos pensar entonces que hemos hecho suficiente para Dios? Hay gente que pone apodos a aquellos que deciden obedecer en todo lo que hacen. Los señalan. Los critican. ¿Sabes? ¡Qué bendición ser señalado y criticado por esas razones! Quiere decir que estamos haciendo bien nuestro trabajo para el Señor.
Espero medites en tu entrega. Espero reflexiones y seas honesto. Date cuenta si estás poniendo tú el parámetro y la vara de medición en tu relación con Dios. Entiende que no te corresponde a ti sino a Él. Entiende que tú no vas a calificarte sino Él. A los ojos de Él, ¿cómo crees que saldrías evaluado? Es momento de cambiar de dirección y verdaderamente buscar ser santos como Él fue santo.
Oración
Padre y Señor: gracias. Gracias por darle dirección a mi vida y darme entendimiento para corregir mis pasos. Perdóname por querer llevar mi comunión contigo a mi manera. Perdóname por poner mis parámetros y hacer a un lado los tuyos. Hoy vengo a Ti y reconozco que quiero obedecerte y ser santo tal y como Jesús lo fue. No quiero entregarme a medias ni seguir una comunión mediocre contigo. Toma mi vida. Toma mi corazón y decide por dónde me quieres llevar. En el nombre de Cristo Jesús te lo pido. Amén

jueves, 28 de julio de 2016

ESCRITURA

ESCRITURA:
Salmos 126:6: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.”
¿Sabe lo que hace en la mañana cuando tiene un tiempo a solas con el Señor? Está desyerbando su jardín. Está limpiando de malezas el jardín de su mente para que la buena semilla de la Palabra de Dios pueda multiplicarse. Ahora, el próximo paso es plantar la semilla y cultivar la cosecha de Dios. Y cuando vaya a ganar almas, riegue los cultivos con sus lágrimas. Lea en Juan 17 cómo el corazón del Señor se quebrantó por las personas que Él anhelaba abrazar y amar. Aprenda este tipo de compasión en el jardín que Dios le ha dado a cultivar para su Reino.
PUNTO DE ACCIÓN:
Pídale a Dios que le ponga en sus campos de servicio. Ruéguele que le haga firme, pero compasivo y sabio para compartir sus Buenas Nuevas