viernes, 26 de agosto de 2016

¿Por qué necesitamos estar reconciliados con Dios?"

Pregunta: "¿Qué es la reconciliación cristiana? ¿Por qué necesitamos estar reconciliados con Dios?"

Respuesta: Imagina dos amigos que tienen una pelea o discusión. La buena relación que una vez disfrutaron está tirante al punto de romperse. Ellos dejan de hablarse; la comunicación se considera demasiado incómoda. Los amigos gradualmente se convierten en extraños. Tal distanciamiento sólo puede ser revertido por la reconciliación. Ser reconciliado es ser restaurado a la amistad o armonía. Cuando dos viejos amigos resuelven sus diferencias y restauran su relación, ha ocurrido la reconciliación. 2 Corintios 5:18-19 declara, “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.”

La Biblia dice que Cristo nos reconcilió con Dios (Romanos 5:10; 2 Corintios 5:18; Colosenses 1:20-21). El hecho de necesitar la reconciliación, significa que nuestra relación con Dios estaba rota. Puesto que Dios es santo, nosotros somos los culpables. Nuestro pecado nos alejó de Él. Romanos 5:10 dice que éramos enemigos de Dios: “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de Su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por Su vida.”

Cuando Cristo murió en la cruz, Él satisfizo el juicio de Dios e hizo posible que los enemigos de Dios encontraran la paz con Él. Nuestra “reconciliación” con Dios, entonces, comprende el ejercicio de Su gracia y el perdón de nuestro pecado. El resultado del sacrificio de Jesús es que nuestra relación ha cambiado de enemistad a amistad. “Ya no os llamaré siervos... pero os he llamado amigos.” (Juan 15:15) ¡La reconciliación cristiana es una gloriosa verdad! Éramos enemigos de Dios, pero ahora somos Sus amigos. Estábamos en un estado de condenación por nuestros pecados, pero ahora somos perdonados. Estábamos en guerra con Dios, pero ahora tenemos la paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7). “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1).

jueves, 25 de agosto de 2016

Aprendiendo de Ester

Aprendiendo de Ester
“…SI PEREZCO, QUE PEREZCA” (Ester 4:16b)
Ester nació como una esclava en la cautividad. A causa de su belleza, un rey pagano la tomó como su esposa. ¡Hablando de sentirte fuera de lugar! Pero ningún sitio lo es cuando estás en el lugar de Dios. Cuando Amán conspiró para tener a todos los judíos exterminados (lee Ester 3), Ester fue asignada de antemano por el Señor para salvarlos. Ella descubrió el propósito de su vida cuando su tío Mardoqueo dijo: “¿…quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (4:14b). ¿Y cuál era su respuesta? Escucha: “…entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca”. Así que, ¿qué es lo que podemos aprender de Ester?
(1) A veces no entenderás el “cronometro” de Dios o su plan para tu vida.
Pero simplemente porque no comprendes el plan del Señor ahora mismo, eso no significa que Él no se preocupe, o no lo tenga. Búscalo. Él te lo revelará paso a paso.
La Reina Ester
(2) Cuando descubres el plan de Dios para tu vida, te sientes fortalecido.
Bien seas una “esclava” o una “reina”, cuando sabes que el Señor te ha llamado, esto te permite vencer cada obstáculo en el momento que se presenta.
(3) Es más fácil arriesgarte cuando sabes que Dios está en control.
Cuando Ester dijo: “…si perezco, que perezca”, no estaba siendo una fatalista; sencillamente se estaba poniendo en las manos del Señor, sabiendo que hasta la misma muerte puede ser afrontada con seguridad cuando confías en Dios. Sabes, el Señor no sólo tiene un lugar para ti aquí en la Tierra, también tiene uno preparado en el Cielo. Y por lo tanto, no puedes perder, ¿verdad? El plan de Dios no ay demonio que lo pueda eliminar porque del Pueblo judío tenia que venir El Mesías llamado Cristo para reconciliar a la Humanidad con su Creador que es Dios. A través del Sacrificio y la resurrección de Cristo. Solo tienes que creerlo de corazón y confesar con tu boca. Romanos 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10:10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

martes, 23 de agosto de 2016

MARDOQUEO

 MARDOQUEO
Después del último levantamiento de Jerusalén en contra de Nabucodonosor, la familia de Mardoqueo fue deportada a Babilonia. El probablemente nació en Susa, (ciudad que se convirtió en una de las capitales de Persia después que Ciro conquistara Babilonia) y heredó una posición oficial entre los judíos cautivos que lo mantuvo cerca del palacio aun después de que los babilonios habían sido derrocados. En un momento, cuando escuchó los planes para asesinar al rey Asuero, reportó el complot y salvó la vida del rey.
La vida de Mardoqueo estuvo llena de desafíos que él convirtió en oportunidades. Cuando murieron sus tíos, adoptó a Ester, la hija de ellos y por lo tanto su prima, probablemente porque sus propios padres habían muerto y se sentía responsable por ella. Más tarde, cuando fue llevada al harem de Asuero y elegida para ser reina, Mardoqueo continuó aconsejándola. Muy poco tiempo después de esto, se vio en un conflicto con Amán, el recién designado jefe de gobierno de Asuero. Aunque deseaba servir al rey, Mardoqueo se negó a adorar al representante del rey. Amán estaba furioso con Mardoqueo. Así que planeó hacer matar a Mardoqueo y a todos los judíos. Su plan se convirtió en una ley para los medos y los persas, y parecía que los judíos habían sido sentenciados.
Sin embargo, Mardoqueo, deseaba servir a Dios donde estuviera. Habló con Ester y le dijo que quizá la razón por la que Dios le había permitido ser reina era para que salvara a su pueblo de esta amenaza. Pero Dios también lo había puesto a él, años antes, en el lugar correcto. Dios reveló al rey, por medio de la lectura de documentos históricos, que Mardoqueo había salvado su vida en una ocasión y el rey se percató de que nunca se lo había agradecido. Entonces, Mardoqueo fue honrado por el rey y esto arruinó el plan de Amán de colgarlo en una horca. Dios había planeado un contraataque efectivo contra el cual el plan de Amán no pudo mantenerse en pie.
Más tarde, Mardoqueo instituyó la fiesta judía de Purim. Tuvo una larga carrera de servicio al rey en favor de los judíos. En la vida de Mardoqueo, Dios mezcló carácter y circunstancias para lograr grandes cosas. El no ha cambiado la forma en que trabaja. Dios está utilizando las situaciones a las que se enfrenta cada día para tejer un patrón de santidad en su carácter. Haga una pausa y pida a Dios que lo ayude a responder adecuadamente a las situaciones en las que usted se encuentra en el día de hoy.

lunes, 22 de agosto de 2016

La desobediencia a DIOS

La desobediencia a DIOS trae concecuencias  Jonas. 2:1-10
 Esta es una oración de agradecimiento, no una petición de liberación. Jonás simplemente estaba agradecido de no haberse ahogado. Fue librado de una forma espectacular y lo sobrecogía pensar que había escapado de la muerte. Aun dentro del pez, Dios escuchó la oración de Jonás. Podemos orar en cualquier parte y a cualquier hora, que Dios nos oirá. Nuestro pecado nunca es demasiado grande, ni nuestra dificultad demasiado inmensa, para Dios.

 Jonás dijo: "Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová" (2.7). A menudo hacemos lo mismo. Cuando todo nos va bien, tendemos a olvidarnos de Dios; pero cuando no hay esperanza, clamamos a El. Este tipo de relación con Dios conduce a una vida espiritual no muy firme, con altas y bajas. Un compromiso con Dios firme y diario promueve una sólida relación con El. Busque a Dios en las buenas y en las malas, y tendrá una vida espiritual mas vigorosa.

 Jonás habla de su experiencia en el vientre del pez como si hubiera estado muerto ya.

 Nos engañamos cuando vamos en pos de cualquier cosa que toma el lugar de Dios, lo cual es vanidad porque resulta siempre en vaciedad y equivale a renunciar a la misericordia de Dios. Que nada tome jamás el lugar que Dios debe ocupar en nuestra vida.

 Obviamente Jonás no estaba en posición de regatear con Dios. Por eso más bien le dio las gracias por salvarle la vida. Nuestros problemas deben llevarnos a asirnos de Dios, no a regatear con El para que nos saque del dolor. Podemos alabar y dar gracias a Dios por lo que ya ha hecho por nosotros, y por su amor y misericordia.

 Fue necesario un milagro de liberación para que Jonás hiciera lo que Dios le había mandado. Como profeta, Jonás estaba obligado a obedecer la voz de Dios, pero había tratado de eludir sus responsabilidades. Esta vez prometió cumplir sus votos. La historia de Jonás comienza con una tragedia, pero peor tragedia hubiera sido si Dios lo deja seguir huyendo. Cuando sepa que Dios quiere que usted haga algo, no huya. Quizás Dios no lo detenga como lo hizo con Jonás.

domingo, 21 de agosto de 2016

Dar verdaderos frutos

Dar verdaderos frutos
Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.
Lucas 3:8
Su carácter esencial, sus motivos, sus convicciones, sus lealtades y sus ambiciones, se mostrarán con el tiempo en lo que dice y en lo que hace. Las buenas obras no salvan, pero todo creyente es salvado para buenas obras. "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Ef. 2:10; vea también Gá. 5:22-23; Col. 1:10).
Para el creyente, el llevar fruto ocurre con la ayuda de Cristo. El apóstol Pablo se refiere a que seamos "llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo" (Fil. 1:11). Por otra parte, los incrédulos (entre ellos los que dicen ser cristianos y no lo son) con el tiempo mostrarán los malos frutos que inevitablemente produce su vida no regenerada.
Si usted está dando frutos, estará creciendo en todas las esferas que enumera Pedro fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor (vea 2 P. 1:5-9). Rechace los falsos credos
Vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina... Pero tú sé sobrio en todo.
2 Timoteo 4:3, 5
El profeta Isaías dio este buen consejo respecto a reconocer la falsa doctrina: "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Is. 8:20). Las doctrinas heréticas y los falsos credos no pueden resistirse al escrutinio de la luz divina de la Biblia.
Los falsos credos nunca enseñan la necesidad de entrar por la puerta estrecha de Cristo o andar por su camino angosto. A primera vista su contenido pudiera parecer ortodoxo y exigir verdadera fe, pero al final su mensaje radicará en el fundamento de las obras humanas y enseñara la salvación por el esfuerzo humano. Tales credos no mostrarán la profundidad o el peligro del pecado y de la depravación humana, y como consecuencia no presentarán la necesidad del arrepentimiento, del perdón y de la sumisión al Señor.
El mensaje de todos los falsos credos es un mensaje de deficiencias, y la mayor de todas es la omisión de la verdad del evangelio que salva.

sábado, 20 de agosto de 2016

ANSIEDAD - LA PLAGA MODERNA

ANSIEDAD - LA PLAGA MODERNA
"La edad de la razón" caracterizó una época anterior a la presente. Hoy vivimos en la "edad de la ansiedad". Un temor incierto, a menudo sin causa alguna, que resulta de la frustración, es lo que produce la ansiedad. La Biblia nos previene contra tales problemas mentales y nos brinda el mejor remedio para este mal común.
Jesús nos tranquiliza en Juan 14.1: "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí". También en Mateo 6.25 dice: "Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" La ansiedad duda de la palabra de Dios y puede guiar al pecado.
"Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús"(Filipenses 4.4-7). Pablo detalla aquí el remedio para esta ansiedad moderna. Estudiemos este pasaje para librar nuestras vidas de este mal.
Debemos siempre alegramos en el Señor, pues el verdadero gozo perdura en Jesucristo, no en nosotros mismos. El verdadero gozo permanece para siempre, no solamente hoy o mañana. J. P. Roland describió la felicidad como "algo de lo que todos hablan, pero muy pocos conocen". El apóstol Pablo aprendió a regocijarse siempre. "No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación" (Filipenses 4.11). Quizá fallamos en regocijarnos siempre, porque no buscamos la felicidad en Jesús y también porque no esperamos ser felices. Regocijarse es parte del remedio para curar la ansiedad.
Debemos dejar que nuestra gentileza sea evidente hacia cada uno de nuestros semejantes. W. E. Vine define gentileza con características de ser "decente, moderada, propia y por lo tanto adecuada; paciencia demostrada, clemencia; que expresa esa consideración que contempla humana y razonablemente los hechos de un caso". Cierto escritor describió a los cristianos como "los caballeros de Dios". Cuando fallamos en ser justos y rectos o no actuamos con moderación, sufrimos las consecuencias de la ansiedad. La gentileza es parte del remedio de Dios para la ansiedad.
Debemos orar por todo. Pablo dijo a la iglesia en Tesalónica: "Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús" (1 Tesalonicenses 5.16-18). Oremos y roguemos con acción de gracias para que nuestras peticiones sean conocidas delante de Dios, y que las súplicas incluyan nuestras necesidades - las cosas de las que carecemos. La oración quiere decir: hablar con Dios, platicar con Él. La palabra "súplica" denota las cosas que pedimos o requerimos. Pablo nos recomienda que hablemos con Dios y pidamos con acción de gracias, todo lo que concierna a nuestras necesidades.
"Oren como si todo dependiera de Dios", escribió cierto autor, "y trabajen como si todo dependiera del hombre". El salmista dijo: "Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado" (Salmos 16.1). La oración es parte del remedio para curar la ansiedad.
Familiares, vecinos y personas a nuestro alrededor sufren de ansiedad. Las personas ansiosas están enfermas, tanto del cuerpo como espiritualmente. El tratamiento de Dios llena la necesidad de curarlas. La paz que da la tranquilidad interior así como la calma externa, satisface a los hijos de Dios que siempre se regocijan en Él. Es por eso que todo cristiano necesita demostrar gentileza a todos los hombres y orar a Dios con acción de gracias.

viernes, 19 de agosto de 2016

Dios te AMA DIOS ES AMOR

Dios te AMA DIOS ES AMOR
Él nos amó, nos ama y nos amará. Gracias a Él es que podemos llamarnos hijos de Dios, “Dios eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo,” {EF 1,5;} Jesús se ofreció como sacrificio eterno al padre, y ofreció su sangre por nuestros pecados; ya el enemigo ¡no nos puede atar! ¡Somos libre! por la sangre, del cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. !El mundo no te puede atar¡ Sólo tú te puedes atar (limitar). En Él nombre de Jesús te invito a que entregues tu vida a Jesús, para que el Espíritu Santo te toque y te envuelva en el amor del Padre. No digas; nadie me ama o que solo me siento y mucho menos digas; yo no valgo nada. Hermano mío, tú vales la sangre del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, tú vales la sangre de Cristo. Por lo tanto tú eres importante. Posiblemente te encuentras en la oficina de un doctor o en un hospital enfermo sintiéndote solo, triste, angustiado; posiblemente estás molesto por tanto esperar, tienes la angustia de no saber que tienes y eso te crea una inseguridad emocional, mas sin embargo yo te digo que tu no estás solo. ¡Hay alguien que te ama, y ese alguien, ,tiene nombre de hombre y se llama Jesús! Él sabe por lo que estás pasando y hoy te dice; “hijo mío cuando, más sólo te has sentido, es cuando más cerca he estado de ti”. Posiblemente te preguntarás. ¿Me amará el Señor? Para poder contestarte esa pregunta solo te invito a que mires a una imagen de Jesús crucificado, mira sus llagas y su sangre derramadas por ti y por mí, mira la corona de espinas. Mira sus rodillas en carne viva y ahora soy yo el que te pregunta ¿crees que Jesús te ama?¡Pues claro que te AMA!