domingo, 20 de mayo de 2018

María Magdalena


María Magdalena
“María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles… que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto” (Juan 20:11-13). Y detrás de ella apareció un hombre que le hizo la misma pregunta.
– “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré”, le dijo María.
le contestó él.
Ese hombre era Jesús resucitado que la llamaba por su nombre. Entonces le confió un maravilloso mensaje: “Ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”.
Un encuentro así, entre el gran Dios salvador y una mujer sanada de siete demonios, nos interpela. Aquel a quien había visto clavado en una cruz y colocado en una tumba había resucitado. Había vencido a Satanás y a la muerte. Iba a subir al cielo nuevamente, pero su corazón no había cambiado. En su divino amor acababa de dar su vida por María Magdalena y por todos los que creyeran en él.
Jesús, muerto y resucitado, Salvador todopoderoso, es aún hoy el único camino para disfrutar de la felicidad eterna. Jesús está cerca de usted. Háblele con sus propias palabras; su respuesta será inmediata. Una plenitud de paz lo llenará por toda la eternidad. Su respuesta será inmediata. Una plenitud de paz lo llenará por toda la eternidad.

sábado, 19 de mayo de 2018

Las bodas de Caná


Juan 2. RVR1960 -
Las bodas de Caná. Jesús realiza su primera señal milagrosa en la boda en Caná, al convertir el agua en vino.  Esta era una “señal” para mostrar que un cambio se estaba realizando.  Un nuevo día estaba comenzando y el vino viejo ya estaba hecho, pero ahora un nuevo vino estaba acá.  El antiguo pacto se acabó y ahora hay un nuevo pacto.  Marcos 2:22 dice “Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos. De otra manera, el vino rompe los odres, y se pierde el vino y también los odres. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos.” (RVA15)

Jesús es el nuevo vino.  Lucas 22:20 dice: “De la misma manera tomó la copa después de la cena, y dijo: —Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes.”  Jesús es el nuevo pacto.  Jesús nos muestra  una gran señal en la boda, Él es el nuevo vino y el nuevo pacto, pero también nos “reveló su gloria.”

Jesús reveló su gloria al convertir el agua en vino.  Jesús nos muestra Su poder sobre el mundo material y Su gloria como Creador de todas las cosas.

A través de este pasaje podemos ver cuáles eran las dos razones las cuales llevó a sus primeros seguidores a esta boda.  Primero, porque podrían ver en la boda la humanidad de Jesús: Él comió, bebió, durmió, tenía familia, que su madre se llamaba María y aún que asistía a bodas.  Segundo, ellos aprendieron que Jesús era divino al mostrarles Su identidad celestial al cambiar una sustancia física en otra.  En esta boda, Jesús les revela a sus primeros seguidores su humanidad y su deidad.  Jesús es hombre y Dios.

Juan 2:11 dice: “… y sus discípulos creyeron en él.” Sus nuevos seguidores toman otro paso de fe, lo cual demuestra que iba a ser un largo viaje de fe.  Ellos creían por fe que Jesús era humano y era divino.  Pasa tiempo hoy reflexionando en la humanidad y la divinidad de Jesús.
Cuando vienes a Cristo y le entregas tu vida, dándole a Dios el control de la misma, todo cambia y es nuevo, en 2 Cor. 5:17, leemos: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. Entonces vive de acuerdo a esa nueva vida y deja que Cristo brille en Ti.

viernes, 18 de mayo de 2018

Jesús Resucita Al Hijo De La Viuda En Nain


Jesús Resucita Al Hijo De La Viuda En Nain
Si Jesús resucito al hijo de la viuda, no podrá El también resucitar lo que está muerto en tu vida?
Todo entierro es triste pero este era de los más tristes. Perdió a su marido, a su hijo único y su esperanza. Era desesperante. Esa multitud prueba que era muy amada. (v. 12). No pudieron hacer nada. Pasado triste, presente amargo (hijo), futuro sin esperanza. Nuestra condición espiritualmente es esta: (Efesios 2:2, 3, 12).

Lucas 7:11–17
11Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. 12Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 13Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 14Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 15Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. 16Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. 17Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.

El encuentro de dos cortejos

Uno que entra (v. 11), otro que sale (v. 12). La vida frente a la muerte. No es casualidad, sino providencia. (Mateo 1:21; Hebreos 2:14; Juan 11:25). Esa mujer llevaba a enterrar lo más querido que tenía. Jesús no responde a la fe de la mujer y menos a la del muerto. Se cumple la profecía de Zacarías 10:6-8: “Visitado y redimido.”

La compasión y el consuelo que da Jesús
En el v. 9 se maravilla de la fe del centurión. A la viuda la consuela y se compadece de ella.  (v. 12) A veces Dios tiene que quebrantar el corazón para recordarnos nuestra necesidad de Jesús y ser salvos. “No llores” vino a quitar la causa del llanto y a darnos alegría. No solo del corazón de la viuda sino de todo el pueblo. (vv. 16, 17). ¡Qué gloriosa esperanza! Se acerca el día esperado. (Isaías 25:8, 9).

La vida resucitada que da Jesús
1. Consuela: Sólo Jesús puede decir: “No llores.” (Juan 14:1-6). 2. Interviene: Tocó el féretro. Su contacto dio vida. 3. Mandato: El poder irresistible de su Palabra. (Juan 5:24-28). Resucitó a tres personas. 1. A la hija de Jairo en la casa, les dijo que le diesen de comer.

2. Al hijo de la viuda, en el camino, comenzó a hablar (testimonio).

3. Lázaro, en el cementerio, pidió que lo desataran y que lo dejaran ir. Jesús vino precisamente a destruir la muerte. (Hebreos 2:14, 15).

Los gloriosos resultados
Se lo entregó a su madre, (v. 15). Su tesoro, sostén, vida y satisfacción. Resurrección es reunión, adoración y salvación eterna.

Temor: Es el principio de la sabiduría. (v. 16; Salmo 90:12).

Dios nos libra, alimenta y salva. (Éxodo 3:7-9; Rut. 1:6; Juan 3:16).

Oye su voz: “A ti te digo ‘LEVANTATE’, serás un resucitado.”

La vida sin Dios es cual cortejo fúnebre. Él te encuentra hoy.
Ábrele la puerta de tu corazón  

jueves, 17 de mayo de 2018

Yo soy el buen pastor



Yo soy el buen pastor
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. Juan 10:14-15.

El Señor es mi pastor; nada me faltará. Salmo 23:1.
Jesús no es sólo un pastor, sino el pastor, o más bien, “el buen pastor”. En la Escritura el pastor es la imagen de un conductor espiritual. En Israel había muchos jefes religiosos y, a menudo, eran malos pastores que no cuidaban a las ovejas (Ezequiel 34:4). Jesús no se presenta como un jefe religioso, sino como el Mesías, el único pastor que Dios daba al mundo y a quien los profetas anunciaban.

¿Por qué él es “el buen pastor”? Porque sólo él venía de Dios y traía la verdad. Esto es cierto, pero no es la única razón. El buen pastor, a quien pertenecen las ovejas, está puesto en contraste con aquel que sólo cuida el rebaño por un salario, mientras que el buen pastor da su vida por ellas. La abnegación del Salvador hasta la muerte le da el tan hermoso título de “buen pastor”.

Al haber dado su vida para salvar a las ovejas, ¡con cuánto más cuidado y amor las conduce! Conoce a cada una de ellas por su nombre y a su vez cada una de ellas conoce la voz del buen pastor. Las falsas doctrinas pueden abundar, pero sólo el Señor debe guardar la autoridad en nosotros mediante su Palabra.

Bajo su custodia estamos seguros. Ninguna fuerza exterior ni debilidad interior pueden arrebatarnos de la mano del buen pastor. En Lucas 15:3-7 él mismo lleva su oveja sobre sus hombros hasta la casa.

miércoles, 16 de mayo de 2018




 La samaritana y Jesús
Alrededor de todo el mundo, todo ser humano anda en busca de amor, anda necesitado de afecto, de aprecio, quiere ser aceptado por otros, tiene un vacío en el corazón que él quiere que sea llenado, porque lo han llenado con cosas vanas y pasajera que no le han servido de nada (licor, cigarrillos, marihuana, drogas, prostitutas, homosexualismo, ser travesti, etc.) quiero decirte que el único que puede llenar ese espacio vacío en tu corazón y llenarlo de amor verdadero; es Dios.

Juan 4:6 Eran como las doce del día, y Jesús estaba cansado del viaje. Por eso se sentó a la orilla del pozo, 7-8 mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida. En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer: Dame un poco de agua. 9 Como los judíos no se llevaban bien con los de Samaria,  la mujer le preguntó: ¡Pero si usted es judío! ¿Cómo es que me pide agua a mí, que soy samaritana? Las casualidades no existen, esta mujer que llega al pozo esta falta de amor, su corazón anda buscando pero sigue vacío, esta mujer le contesta a Jesús de esta manera, porque me pide agua a mí, podría ser un rechazo por ser hombre y ella está herida, o por las diferencias entre judíos y samaritanos.

Juan 4:10  Jesús le respondió: Tú no sabes lo que Dios quiere darte, y tampoco sabes quién soy yo. Si lo supieras, tú me pedirías agua, y yo te daría el agua que da vida. 11 La mujer le dijo: Señor, ni siquiera tiene usted con qué sacar agua de este pozo profundo. ¿Cómo va a darme esa agua? Jesús que conoce todos los corazones; ve el de esta mujer necesitada de amor y le dice: tú no sabes la misericordia que Dios quiere hacer hoy contigo, lo que Dios te quiere dar es mucho más grande y mejor que el agua de este pozo, Jesús le habla de limpiar todos sus pecados y de regalarle una nueva vida en Cristo Jesús y llenar su corazón de verdadero amor.

Juan 4:13 Jesús le contestó: Cualquiera que bebe del agua de este pozo vuelve a tener sed, 14 pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna. 15 Entonces la mujer le dijo: Señor, deme usted de esa agua, para que yo no vuelva a tener sed, ni tenga que venir aquí a sacarla. Jesús le dijo cualquiera que quiera buscar en este mundo amor, volverá a tener necesidad nuevamente, pero el amor que yo te ofrezco es grande y te llevara a la vida eterna, entonces la mujer le dice: deme de ese amor para que ya no tenga que seguir buscando.

Jua4:16 Jesús le dijo: Ve a llamar a tu esposo y regresa aquí con él. 4:17 No tengo esposo respondió la mujer. Jesús le dijo: Es cierto, 18 porque has tenido cinco, y el hombre con el que ahora vives no es tu esposo. 19 Al oír esto, la mujer le dijo: Señor, me parece que usted es un profeta. 25  La mujer le dijo: Yo sé que va a venir el Mesías, a quien también llamamos el Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: Yo soy el Mesías. Yo soy, el que habla contigo. Podemos ver el cuadro de una mujer que quería ser feliz, quería amor, quería aprecio, quería ser respetada y ser tratada bien; Jesús quería restaurar su vida y darle el ese amor que ella buscaba, un amor eterno, no pasajero, no mentiroso, no traicionero, es mi forma de pensar: creo que esta mujer era hermosa, pues ya había tenido cinco maridos, ellos se acercaron a ella atraídos por su belleza, pero al igual que el primero, el segundo hasta el quinto en ninguno de ellos; ella encontró el amor que llenar el vacío de su corazón, que satisficiera su necesidad de sentirse amada, por eso ella ya no quería casarse, estaba probando con una relación sin compromisos, sin lazos matrimoniales, pero tampoco le funciono, pero ahora ella experimentaba el amor de Dios a través de Jesucristo y al sentir que ese vacío se llenó, salió corriendo a contárselo a todos.

Juan 4:28 La mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y le dijo a la gente: 29 Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías! 30 Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús. Cuando tu experimentes en carne propia como Dios ha llenado el vacío de tu corazón; serás como esta mujer, correrás y no descansaras de decirle a otros lo que Dios ha hecho contigo, esa es la actitud que Dios quiere de todos nosotros que al recibir la palabra con gozo y alegría vallamos  a compartir con otros el mensaje de amor y salvación de Dios a través de Jesucristo su hijo amado.

Juan 4:39 Mucha gente que vivía en ese pueblo de Samaria creyó en Jesús, porque la mujer les había dicho: Él sabe todo lo que he hecho en la vida. 40 Por eso, cuando la gente del pueblo llegó a donde estaba Jesús, le rogó que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días, 41 y muchas otras personas creyeron al oír lo que él decía. Podemos ver como una mujer falta de amor, al sentir que su corazón es llenado de amor, con gozo va y le dice a todos: tengo un nuevo amor, tengo un nuevo amor, que me da gozo, felicidad, el vacío de mi corazón ha sido llenado por el amor de Jesucristo, el hijo de Dios, y mucha gente que conocía a esta mujer al ver su cambio, su felicidad y su gozo también creyó a Dios y es más creyeron que Dios podía cambiarlos a todos por eso el pueblo vino y le dijo a Jesús quédate con nosotros. Porque como aquella mujer samaritana habían muchos más en el pueblo que también buscaban ese amor, querían que el vacío de su corazón fuera llenado con algo eterno y no con cosas pasajeras (vicios, prostitutas, drogas, homosexualismo, travesti, etc.).



Hoy en día hay miles de personas al rededor del mundo que caminan con un gran vacío en su corazón, quiero decirte: Solo Jesucristo el hijo de Dios lo puede llenar de un amor leal, fiel, justo, santo, puro, sin engaño, no traicionero y un amor tan grande que te llevara  a la vida eterna, no sigas caminando por la calle con ese vacío dentro de ti que te mortifica y mata, no esperas más ven a Jesús de Nazaret y deja que llene tu corazón.

Juan 4:42 La gente le dijo a la mujer: Ahora creemos, no por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído; y sabemos que en verdad él es el Salvador del mundo. Un pueblo entero fue sanado de su corazón; Dios los lleno de amor, y ellos mismos le dicen a la mujer ya no creemos al verte feliz llena de gozo, ahora creemos porque Jesucristo lleno nuestras vidas de amor, ahora creemos que él es el hijo de Dios, el salvador, porque salvo nuestras vidas de la amargura, el rencor, la falta de perdón, los falsos y mentirosos amores de este mundo. La verdad imagina lo que dice la palabra de Dios: Como los judíos no se llevaban bien con los de Samaria, mira que milagro tan grande, un pueblo necesitado de amor, que fueron rotos sus prejuicios, fueron sanados de verdad sus corazones que no les importo que ellos fueran judíos, lo que ellos anhelaban y necesitaban lo encontraron en Jesús, su corazón fue lleno de amor, gozo, paz y alegría.

No esperes mas ya no sigas buscando en este mundo, perverso y engañosos, ven a Jesús él puede restaurar tu ser interior y llenarte de amor, solo él tiene el poder de poder cambiar el corazón del hombre a través de el mismo.

Tú no estás solo, Dios te ama y está siempre contigo.
Dios te bendiga, y que el amor del Padre, el amor de Jesucristo y la unción de su espíritu Santo este siempre contigo, en el nombre de Jesús, amen.

martes, 15 de mayo de 2018

Cuando Dios está en el asunto


Cuando Dios está en el asunto la cantidad de Hombre para ganar una batalla no cuenta. Esto fue lo que le sucedió a Gedeón
“Llegó Gedeón al Jordán y lo pasaron él y los trescientos hombres que traía consigo, cansados, pero todavía persiguiendo a los de Madián.” (Jueces 8:4, RV1995).

Jueces 7:1 nos dice que Gedeón y sus 32,000 hombres estaban a punto de iniciar la guerra en contra de los madianitas, quienes contaban con más de 100,000 soldados. Esta no sería una batalla muy pareja.

Dios le dijo a Gedeón y a sus hombres, “Ahora, pues, haz pregonar esto a oídos del pueblo: Quien tema y se estremezca, que madrugue y regrese a su casa desde el monte de Galaad.”(ver Jueces 7:3).

Observemos que 22,000 hombres abandonaron la tropa y solamente quedaron 10,000. Y Dios le dijo a Gedeón, “Aún son demasiados; llévalos a beber agua y allí los pondré a prueba. Del que yo te diga: “Vaya este contigo”, irá contigo; pero de cualquiera que yo te diga: “Que éste no vaya contigo”, el tal no irá. (Jueces 7:4, RV1995)

Por lo tanto, ¡ahora solamente serían 300 contra 100,000!

Entrada la noche y con únicamente 300 soldados, Gedeón ingresó al campamentos de los madianitas y escuchó a dos soldados madianitas hablar. Un soldado le decía al otro, “—He tenido un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián. Llegó a la tienda y la golpeó de tal manera que cayó; la trastornó de arriba abajo y la tienda cayó. Su compañero respondió: —Esto no representa otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas con todo el campamento.” (7:13-14).

¡Aquello que Gedeón escuchó alentó su alma y él empezó a creer que podía ganar la batalla! ¿Cuál fue su reacción?

“Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró. (7:15)¡Gedeón empezó a alabar! El propósito de Dios al llevarnos a un lugar de victoria en medio de nuestro abatimiento, en medio de nuestro dolor, es provocar en nosotros el exaltar y adorar a Jesucristo.

Dios no quiere solamente obtener la victoria en su vida al auxiliarle con sus finanzas, al ayudarle con su matrimonio. Por supuesto que Él lo ayudará con todas estas cosas, pero lo que Dios realmente anhela es que su pueblo lo adore a Él.

lunes, 14 de mayo de 2018


Las Vasijas y el Aceite
En 2 Reyes 4:1-7 tenemos una historia de la provisión milagrosa de Dios para la viuda de uno de sus profetas, en días de Eliseo.

En esta historia, que de por sí es increíble, Dios nos pinta a la misma vez un cuadro de la iglesia. Vemos en este pasaje a esta viuda en peligro de perder a sus dos hijos ante el acreedor, quien los quiere por siervos, en pago de la deuda. La madre clama al profeta por ayuda; y ante la pregunta de ¿qué tienes en casa”, ella declara lo único que tiene, “sino una vasija de aceite” (2 Reyes 4:2).

Ante la guía del profeta, sus hijos piden prestadas vasijas a los vecinos; y por orden del mismo Eliseo, se encierran en casa con su madre, “y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.” (2 Reyes 4:5).

2 Reyes 4:6 “Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.”
Con el aceite recogido, ella paga toda la deuda, y tiene suficiente para vivir con sus hijos. 2 Reyes 4:7 “Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.” Y como cuadro, podemos ver a estas vasijas / creyentes, ser traídos del mundo a casa, por medio del evangelismo; para allí, por la palabra de Dios y su poder, ser llenos del Espíritu Santo, y transformados a la imagen del Señor Jesucristo, cuando otro creyente, a través del discipulado bíblico, vierte su vida en ellos.

Con esto en mente, lo que quisiera señalar esta mañana es lo siguiente: El aceite cesa porque ya no hay más vasijas, no porque se haya acabado. Es decir, el problema no es del aceite, sino del número de vasijas traídas a casa. Mientras haya vasijas que llenar, habrá aceite en casa, para llenar esas vasijas; pero si dejamos de traer vasijas, cesará el aceite.

Mientras le creamos a Dios, hablemos de Jesús a otros, invitemos personas sin Cristo a la iglesia, y prediquemos el evangelio, que es poder de Dios para salvación, habrá suficiente Espíritu Santo para salvar y transformar muchas vidas más. Pero en el momento, que por alguna razón, dejamos de hacer la tarea… “Entonces cesó el aceite”    

Como creyentes hablamos de “iglesias vivas” e “iglesias muertas o dormidas”… lo que estamos diciendo es que en unas están llegando aún vasijas sin aceite, y el aceite sigue fluyendo, llenando y transformando vidas; pero en otras, tristemente ya “cesó el aceite”

A esto nuestro Buen Dios Salvador dice:

Isaías 50:2 “¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.”

Isaías 59:1-2 “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”

Dios nos dice… arrepentirse y creer, para así hacer la tarea, y ver mi gloria correr de nuevo. Vivan vidas santas, y traigan esas vasijas a casa, a ver si yo no las lleno con aceite.
MARANATA – EL SEÑOR VIENE
1 CORINTIOS 16: 22. El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene
2 Pedro 3. 9. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.