jueves, 22 de febrero de 2018

Cada Día


Cada Día
Hoy reflexionaba sobre la misericordia de Dios sobre mi vida, esa misericordia que provoca que Dios no me de lo que merezco sino que me perdone cada mañana.

Me doy cuenta cómo muchas veces pierdo de vista el valor que tiene esa misericordia que me tendría que llevar a valorar más y más lo que Dios hace por mí.

Parece ser que a veces estamos tan acostumbrados a esa misericordia que ya ni siquiera la valoramos, sino que la vemos como algo normal, cuando en realidad tiene un enorme valor.

La Biblia dice:

“¡el fiel amor del Señor nunca se acaba!
Sus misericordias jamás terminan.
Grande es su fidelidad;
Sus misericordias son nuevas cada mañana.”
Lamentaciones 3:22-23 (Nueva Traducción Viviente)

¿Te das cuenta de lo que esto significa?, ¿Te das cuenta lo bendecidos que somos al contar con su amor, son su fidelidad, pero sobre todo con su misericordia?

¿Cómo estamos valorando lo que Dios es y hace por nosotros?, ¿De qué forma estamos demostrando lo agradecidos que estamos con Él?

¿Te das cuenta que a veces en lugar de agradecer cada día a Dios por su misericordia lo que hacemos es reclamar, quejarnos, dudar y hasta enojarnos con Él?

¿Qué puedo reclamar a Dios yo?, ¿Qué valor tienen mis reclamos si Él me ha dado más de lo que me merezco?, ¿Cómo puedo quejarme si Dios ha sido infinitamente fiel?, ¿Cómo voy a dudar de sus planes si ellos siempre son perfectos?, ¿Por qué he de enojarme con el dador de vida?

Este día solo tengo palabras de agradecimiento, no quiero pedir nada, no quiero reclamar nada aun cuando Él me halla prometido algo, porque reclamar para mi es cómo que creer que merezco algo cuando en realidad Dios me ha dado más de lo que realmente merezco.

En lugar de reclamar prefiero esperar porque si Él ha prometido seguro cumplirá, no hay porque presionar a Dios, no hay porque apurarlo, Él actúa en tiempos perfectos sin necesidad de mi presión.

Cada día tendría que ser una oportunidad simplemente para agradecer a Dios por lo que ha hecho, que nuestra vida sea un reflejo de agradecimiento por su misericordia, cada día debemos recordar que si estamos acá es porque Él ha tenido misericordia con nosotros.

Sus promesas se cumplirán, tus necesidades serán cubiertas, su fortaleza vendrá a tiempo, su sabiduría te inundará, pero lo más importante de todo esto no es lo que obtendrás, sino lo que ya has obtenido: Su misericordia renovada diariamente sobre tu vida.

¡Gracias Dios porque cada día renuevas sobre mi vida tu misericordia!
Cada Dia

miércoles, 21 de febrero de 2018

De la Ira…a la desobediencia


De la Ira…a la desobediencia
Desde su nacimiento, Moisés fue apartado para los propósitos de Dios, y se convirtió en el caudillo que liberó al pueblo de Israel, sacándolos de la esclavitud a la tierra prometida. Sin embargo, no faltaron las quejas de la gente en contra de Moisés, lo que lo hizo enfurecerse, sin poder controlarse, hasta llegar a desobedecer a Dios, quien, lamentablemente, no tuvo otra alternativa que disciplinarlo y de la manera que más le afectaría: las plantas de sus pies no pisarían la tierra de Canaán.
¿Qué pasó? ¿Por qué Moisés merecía ser severamente castigado si él siguió fielmente a Dios durante muchos años? Esto fue lo que sucedió:
 “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias” Números 20:7-11 (RVR).
Analicemos:
Primero: Tenía que reunir a la congregación como testigos del milagro.
Segundo: Moisés debía hablar a la roca, pero terminó hablando en contra de la gente.
Tercero: Dios había dicho que la roca daría sus aguas, pero Moisés le preguntó al pueblo si  sería capaz de hacer salir agua de la peña.
Cuarto: Moisés levantó la mano y golpeó la roca dos veces. ¡Este fue un terrible error! No era necesario golpear sino hablar.
Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que no sabes cuánto tiempo vas a soportar. Si la presión, las quejas y aún las críticas de la gente están a punto de hacerte estallar en ira y quieres golpear esa roca cuando sólo necesitas hablar ¡Ten cuidado! No vaya a ser que esa reacción deshonre a Dios y lo pierdas todo.
Moisés sufrió las consecuencias de un pueblo que lo presionó a actuar sin medida, la Biblia dice que de lejos vio la tierra prometida mas no entró en ella.
¿Cómo reaccionas cuando la gente te da motivos para estallar?
Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere. Santiago 1:19-20 (NVI)     
De la Ira…a la desobediencia

martes, 20 de febrero de 2018

Mi Dios, suplirá


Mi Dios, suplirá
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)
Pablo era un hombre que había aprendido a vivir tanto en la abundancia como en la escasez y a través de su ministerio entendió que sin importar la situación en la que estuviera viviendo, Dios supliría todo lo que le faltara. Por tal razón, él lo testificaba con toda convicción.
Hoy por hoy, sus palabras se convierten en una promesa muy alentadora para nosotros, sobre todo cuando la necesidad golpea fuertemente el sustento de nuestra familia, cuando vemos la aparición de una enfermedad que  termina atemorizándonos y robándonos el gozo y la paz que vienen del Señor y, en algunos casos, hasta la falta de un amor verdadero.
Si cualquiera de las anteriores situaciones está compungiendo tu corazón y a pesar de que te esforzaste , trabajaste duro por alcanzar tus objetivos y aun así no te es posible suplir esas necesidades, entonces es momento de revisar prioridades y preguntarte si estás viviendo encerrado en buscar las cosas terrenales, las cuales  perecen, o las celestiales que permanecen para siempre.
A veces nos encontramos en una encrucijada de necesidades y en vez de acudir primeramente al que es el dueño del oro y la plata, nos enfocamos en cómo resolver el problema.
Si hasta este día padeces necesidad continua, tal vez sea porque estás buscando todo menos la presencia de Dios. Pero déjame decirte que cuando Él ocupe el primer lugar en tu vida, hogar, matrimonio y economía, no tendrás falta de ningún bien.
¿No es asombroso pensar que todo lo que nos haga falta será suplido?
Por ello, es necesario aprender a confiar en el que sustenta a las aves del cielo y viste a los lirios del campo. Quizás tu situación actual te dice que no hay salida y necesitas urgentemente intervenir para que las bendiciones de Dios sean sobre tu vida. ¡No te desesperes, ni temas dice el Señor! Sólo confía y Él hará. Pues las mayores victorias de la vida se obtienen de rodillas.
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33 (RVR).

lunes, 19 de febrero de 2018

Donde hay respuesta a cada oración


Donde hay respuesta a cada oración
No debemos suponer que simplemente porque somos cristianos hemos aprendido el secreto de permanecer en Cristo. Jesús dijo: “Si permanecéis en Mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho” (Juan 15: 7). Permanecer en Él es vivir en incesante fusión con Sus pasiones. Es haber encontrado la morada de Dios donde no existe ninguna barrera o sombra entre nuestra debilidad y Su suficiencia, o entre nuestro anhelo y Su cumplimiento.
Considerando la magnitud de las promesas de Dios, en realidad es una desgracia que la mayoría de nosotros no tenemos más que unos minutos de devoción cada día y uno o dos servicios de iglesia cada semana.


El refugio de Dios no es sólo un lugar para visitar a Dios, es también un lugar para morar con Él. Para aquellos que conviven con Dios, Su presencia no es meramente nuestro refugio; es una dirección permanente. Cuando estamos permaneciendo en Cristo, así como Él y el Padre son Uno, también nos volvemos en uno con Él. Su vida, Su virtud, Su sabiduría y Su Espíritu es lo que nos sostiene. Nos volvemos perfectamente débiles, incapaces de resistirle. Al igual que la relación del Hijo con el Padre,  no hacemos nada por nuestra propia iniciativa a menos que sea algo que le veamos hacer. Si Él no nos exige nada más que nuestro amor, estamos bien contentos. Jesús es nuestra primera opción, no nuestro último recurso.

Para aquellos que han entrado al lugar de habitación, nuestras preguntas no son acerca de doctrinas o acerca de pronunciar la oración correcta en el altar. Hemos encontrado a Aquel a quien nuestra alma ama. Estamos limitados y guiados por Su voz, entregados y encarcelados en Su amor.

Él dice, “Paloma mía, en las grietas de la peña, en lo secreto de la senda escarpada, déjame ver tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y precioso tu semblante” (Cantares 2:14).

Esta comunión de corazón entre Cristo y Su esposa es una fortaleza. Es el refugio de Dios para las angustias y distracciones de la vida. Aquí Él nos dice qué orar; aquí nuestras súplicas son contestadas. Sin embargo, a pesar de nuestros defectos y la debilidad de nuestras oraciones, para Él nuestra voz es dulce; a pesar de nuestra pobreza, nuestro aspecto es hermoso a Sus ojos.

En el seno de Cristo
¿Qué somos para Jesús? ¿Nos ha dado la vida solamente para probar Sus habilidades creativas? No. Existimos para el cumplimiento de Su amor.

“Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (Juan 13:1 LBLA).

Usted es amado por el Señor. Él le valora. Jesús murió personalmente por cada uno de nosotros; Él ora al Padre por nosotros por nuestro nombre. Usted dice: “Pero estoy lleno de temores, envuelto con fracaso”.

Él dice, Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo…, para que vean mi gloria” (Juan 17:24, LBLA).

Cristo nos aprecia porque somos un regalo del Padre a Él. Jesús sabe que el Padre sólo da buenas dadivas (Santiago 1:17). Sí, somos imperfectos, pero Cristo nos ve en nuestra plenitud completa. Viendo el fin desde el principio, Él nos recibe con alegría.

¿Y qué clase de regalo somos? ¿Somos una recompensa, o quizás un desafío? No. Somos Su novia. La mirada de nuestros ojos hace que su corazón lata más rápido (Cantares 4: 9). Y es aquí, en el amor que compartimos con Jesús, que estamos seguros en el refugio de Dios.

Señor, perdóname por la inconsistencia de mi compromiso contigo. Maestro, con todo lo que soy, deseo una comunión inquebrantable contigo. Incluso ahora, moldéame para encajar perfectamente en Tu presencia, para que yo viva en unidad contigo, para que viva fortalecido por el impulso de Tu voluntad.

domingo, 18 de febrero de 2018

Levántate y resplandece!


Levántate y resplandece!
«Para esto Dios los llamó por nuestro evangelio, a fin de que tengan parte en la gloria de nuestro Señor Jesucristo» (2 Tesalonicenses 2:14)
El mandato claro de la Palabra de Dios para quienes vivan los últimos tiempos es que sean intrépidos al enfrentar las tinieblas. Hablando a través del profeta Isaías, el Espíritu del Señor ordena a los suyos:
            « ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!
¡La Gloria del Señor brilla sobre ti!
Mira, las tinieblas cubren la tierra,
y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos.
Pero la aurora del Señor brillará sobre ti;
¡Sobre ti se manifestará su gloria!
Las naciones serán guiadas por tu luz,
y los reyes, por tu amanecer esplendoroso»
-Isaías 60:1-3-


Por cuanto la segunda parte de Isaías 60 contiene referencias al milenio, adicionalmente algunos ubicaron el cumplimiento de todo este capítulo en tiempos futuros. Pero déjeme preguntarle algo: ¿cubrirán las tinieblas la tierra durante el milenio? Durante el glorioso reinado de Cristo cuando la muerte, el pecado y la aflicción desaparezcan, ¿se cernirá densa oscuridad sobre los pueblos? La verdad es que, aunque la profecía de Isaías ciertamente concluirá en el milenio, comienza durante las últimas horas de esta era.

Claramente, estos tres primeros versículos de Isaías 60 son un claro mandato de Dios para antes del arrebatamiento y antes del milenio. El Señor nos llama no solamente a soportar las tinieblas sino a levantarnos en su gloria manifiesta. La gente puede discutir sobre el momento del arrebatamiento, pero lo que estoy aquí presentando no molesta a ninguna escatología popular. Estoy diciendo que entre el ahora y cualquier escenario que usted crea habrá un tiempo de Gloria en aumento para los verdaderos seguidores de Cristo.

Algunos de nosotros nos sentimos derrotados, otros, cansados y debilitados por la creciente oscuridad en el mundo. Y es precisamente en esta situación en la cual la depresión podría atrapar nuestras almas que se nos manda levantarnos. Arrojar de nosotros la opresión no es precisamente un acto de fe; es un acto de obediencia. Es tiempo de cancelar los planes de ser infelices. ¡Mediante la sangre de Cristo rompemos el pacto con la muerte y las tinieblas y obedecemos la voz de nuestro destino!

Alguien podría argumentar: es que usted no conoce mis dificultades. Escuche cómo traduce el mandato de Dios otra versión de Las Escrituras: « ¡Levántese [de la depresión y la postración en que lo han mantenido las circunstancias, y elévese a una nueva vida]!» (AMP). En este preciso momento, mientras lee estas páginas, nueva vida de la presencia de Dios desciende a su espíritu. ¡Recíbala! ¡Acéptela! ¡Obedézcala!

Como puede ver, el plan de Dios es que, aquí en la tierra, en nosotros, sea revelada la gloria del Señor. La luminosa y radiante luz de su presencia, la que brilló en el rostro de Moisés, la que inundó el templo de Salomón durante su dedicación, la que irradió de la persona de Jesús y envolvió a los discípulos en el monte donde se transfiguró el Señor, esa luz de la presencia de Dios brotará de nuestro interior al final de la era. Esta misma gloria divina aparecerá sobre nosotros en los años previos a la segunda venida del Señor en niveles siempre progresivos de brillantez.

En realidad, esta gran obra de gracia ya comenzó. Somos parte de la expansiva reparación que el Espíritu Santo efectúa. Dios reúne a su pueblo. Aprendemos a humillarnos en arrepentimiento y oración, y descubrimos la amistad y la unidad con otros cristianos. No hay duda que nuestra reconciliación y la superación de las barreras étnicas y denominaciones conllevan una inconmensurable recompensa. A medida que «se levanten todos los valles, y se allanen todos los montes y colinas… se revelará la gloria del Señor, y la verá toda la humanidad» (Isaías 40:4-5).

¡Dios nos está calificando para recibir Su esplendor! ¡Las naciones serán guiadas por su luz, y los reyes, por su amanecer esplendoroso!

sábado, 17 de febrero de 2018

CAMINO DE UN HOMBRE QUE NO TIENE A DIOS

CAMINO DE UN HOMBRE QUE NO TIENE A DIOS
TEXTO BÍBLICO:
Proverbios 14:12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

Proverbios 14:12 Nueva Versión Internacional (NVI)

12 Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte.

Proverbios 14:12 Traducción en lenguaje actual (TLA)

12 Hay cosas que hacemos que nos parecen correctas, pero que al fin de cuentas nos llevan a la tumba.

INTRODUCCIÓN:
Se define camino como una Serie de acciones o decisiones que alguien realiza en corto, mediano o a lo largo del tiempo.

“Hay cosas que el hombre hace que le parecen, correctas”, y es de esto que en realidad quiero hablarles, muchas personas han tomado decisiones que a la final han traído resultados trágicos en sus vidas por la razón de desobedecer a Dios, ellos consideran su camino derecho.

Consideraremos algunas acciones que desfavorecen al hombre que camina sin Dios.

Caminar sin DIOS, trae consecuencias catastróficas en la vida de aquel que a decidido darle la espalda. Y que ahora camina en el loco camino que lo conduce cada día más al deterioro y al final a la muerte.

I. Consecuencias del hombre que ha decidido su propio camino.
La palabra cosas mencionadas en Proverbios 4.12 “Hay cosas que hacemos” se define como: Disponer, llevar a cabo Transformar, convertir:

A. El hombre que ha elegido su propio camino se a dispuesto a hacer cosas que desagradan a Dios.
Les presento Bíblicamente una lista de las cosas que aborrece DIOS del hombre

Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: (Pro. 6:16)
1) Los ojos altivos.
2) La lengua mentirosa.
2) Las manos derramadoras de sangre inocente.
3) El corazón que maquina pensamientos inicuos, (Pro. 6:17-18a)
La quinta cosa es mencionada en la parte segunda del versículo 18, donde dice:

5) Los pies presurosos para correr al mal, (Pro. 6:18b)
Luego la sexta y la séptima, las encontramos en el versículo 19:
6) El testigo falso que habla mentiras.
7) Y el que siembra discordia entre hermanos. (Pro. 6:19)
Esto es mencionar solo algunas, por eso sería interesante que el hombre se vuelva a DIOS.

B. Dios advierte al hombre sobre la idolatría.
Una de las cosas que el hombre, no ha querido considerar y que lo llevan por el camino loco es la adoración que hacen a otros dioses.

A continuación les presento algunos textos bíblicos de la biblia Reina Valera 1960.

Éxodo 20:4,5
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5a. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás.

C. El hombre a través del pasar del tiempo cada día se desenfrena más en el pecado.
Y evidentemente Dios hace culpable al hombre, por su pecado dice la palabra del Señor:

En Rom. 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Ellos actuaron bajo sus criterios personales y en vez de buscar a Dios le dieron la espalda envanecida 1:22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, se hicieron sabios en su propia opinión, y así se desviaron de la verdad y tomaron otro camino el cual los llevo a hacer cosas perversas. 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades 30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

El hombre no quiere buscar a Dios porque a hecho su propia elección, no quiere reconocer que su camino es de muerte y de perdición eterna.

Hay camino que al hombre le parece derecho
En la actualidad ¿qué camino estas siguiendo?

– El de mentira y la soberbia
– El del engaño y la mentira
– El de las manos que se apresuran a derramar sangre
– El de maquinar pensamientos inicuos
– El de los pies que se apresuran para hacer el mal
– El de las mentiras y calumnias
– El de la discordia
CONCLUSIÓN
Tú que has tomado el camino de la perdición debes saber que tienes que hacer un cambio en tu vida, ese loco camino que has tomado te sumerge cada día al abismo y a las tinieblas la Biblia dice en Juan 14:6Reina-Valera 1960 (RVR1960) 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Tienes que retractarte dice que a lo vil y menospreciado del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios vuélvete de ese camino ancho que lleva a la perdición y entra por el camino
 

viernes, 16 de febrero de 2018

¿Por qué necesitamos orar?


¿Por qué necesitamos orar?

¿Acaso no puede Dios arreglar el mundo sin que una persona interceda con insistencia y persistencia?

Dicho de otra forma, una de las preguntas que a menudo me hacen es: “Ya que Dios tiene todo el poder y la autoridad, ¿por qué necesitamos orar? ¿Acaso no conoce Él lo que necesitamos antes de que se lo pidamos?” Después de todo, Mateo 6:8 dice: “Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis”.

Puede que aquellos de nosotros a quienes nos han enseñado la importancia de la oración a lo largo de nuestra vida, cuestionemos el atrevimiento de una persona que haga tal pregunta. ¿Por qué orar? ¿Por qué simplemente no dejamos nuestras vidas en las manos de un Creador sabio que todo lo sabe y no interferimos en lo absoluto?

De hecho, la oración es a veces un hermoso e incomprensible intercambio. Si nunca antes ha escuchado acerca de la oración, ¿qué pensaría si alguien le dijera que la oración es caminar y hablar con alguien a quien no puede ver y esperar que esa persona lo escuche y se interese en el asunto? ¿Un poco raro, cierto? Pero Dios no solo nos escucha y se interesa en nosotros, ¡Él nos responderá!

Este intercambio divino al que llamamos oración es maravilloso y la mayoría de las personas que se enrolan en la oración creen que Dios ciertamente las está escuchando. A primera vista parece misterioso, sin embargo, para aquellos que tienen fe es tan natural como respirar y, a la vez, supremamente sobrenatural.

¿Alguna vez ha sentido cuando ha orado como si no hubiera nadie escuchando al otro lado? Tal vez incluso llegó a la conclusión de que si hay un Dios que lo está escuchando, por alguna razón desconocida, Él no está interesado en darle una respuesta. Si ese es el caso, ¿por qué continuar orando?


Por supuesto, no somos Dios, ¡ni nadie que esté mentalmente sano quiere su trabajo! Dios ha ordenado que su mundo funcione a través de la oración de fe y nos ha escogido a nosotros para que compartamos con Él en una interacción divina llamada oración.

Como sus hijos, somos sus mayordomos en la tierra, escogidos por su divinidad. Orar, caminar y hablar con nuestro Padre, es esencial en la vida cristiana porque nos recuerda la razón principal por la cual Dios nos creó. Él desea que regresemos a aquello para lo cual nos creó, que recorramos el camino de vuelta al jardín.

Me encantan los jardines y el Edén tuvo que haber sido un lugar espectacular. El Edén fue el primer comando en la tierra. Era desde aquel lugar de belleza y relaciones que Adán y Eva debían cumplir su misión de “fructificarse y multiplicarse; llenar la tierra y sojuzgarla; señorear en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”. (Génesis 1:28).

El comentario de este pasaje en la Biblia “Dios creó al hombre para que fuera el agente de su reino, para que liderara y sometiera al resto de la creación, incluyendo las agresivas fuerzas satánicas, que muy pronto se dejarían sentir”.

Esto me conduce a este punto crítico: Sin caminar y hablar con Dios en oración, nunca llenaremos nuestro diseño original y la tierra no podrá tener orden ni fruto.

Dios puso a Adán y a Eva en el Edén, un lugar de magnífico esplendor, los deleitó con mascotas y animales, desde aves hasta boas constrictoras y babuinos, y les permitió caminar y hablar con Él. ¡Eso suena bien! Sin embargo, ellos pecaron y perdieron la relación personal, cara a cara, con su Hacedor. No obstante, Dios nunca abolió su mandato original que expresaba que nosotros seríamos los administradores de su tierra.

La oración cambia el caos en orden, produce paz en medio de la confusión y la destrucción y trae alegría en medio del dolor. Toma aquello con lo que Satanás pretendía dañarnos y lo convierte en algo bueno.

La oración, y la relación que surge entre nosotros y Dios por medio de ella, es la esencia de quiénes somos como creyentes. Nuestra vida sin Dios no tiene significado, poder ni propósito. Ni tampoco la vida de las personas de las naciones de la tierra.

Como creyente, ¿puede concebir uno o más días de su vida sin una conversación con Dios? Ni siquiera un “Dios, ¿por qué me pasó esto?” o “¡Oh Dios, sálvame!” cuando alguien se le atraviesa en el tráfico.

La oración para el cristiano es tan natural como respirar. ¡Es una relación extraordinaria! Oramos (o hablamos con Dios) porque es parte del ADN que sella nuestra constitución genética. Bastante sencillo, fuimos creados para hablar con Dios.