lunes, 25 de septiembre de 2017

Jueces. C.1.y 2


Jueces. C.1.y 2

Hola a todos, hoy comenzó con el libro de Jueces y por su puesto quiero compartirlo contigo, espero sea de bendición para ti también…

1. Cuál es el mensaje principal de estos dos capítulos?

La muerte de Josué, Judá y Simeón capturan a Adoni-bezec, después de la muerte de Josué el pueblo de Israel se aparta de Dios y va en pos de dioses de este mundo.

2. Que me enseña estos capítulos en cuanto al Dios de la Biblia?

Dios es dueño del tiempo, dueño de las victorias, misericordioso, justo, paciente, le duele nuestra dureza de corazón.

3. Que fue lo que más me llamó la atención de estos dos capítulos?

Me llamo primeramente la atención de cómo Dios es justo, y entregó en las manos de Judá a Adni-bezec quien había maltratado a 70 reyes y ahora está pagando de la misma manera en el v7. Veo también como Dios entrego el resto de las tierras a Israel y cada uno de ellos. Pero lo que más me impactó fue el capítulo 2, porque una vez muerto Josué y su generación, la nueva generación de Israel se olvidó de Dios porque no conocían a Dios y cayeron en Apostasía adoraron a otros dioses y Dios justo y la mano de Él estaba contra ellos y tuvieron grande aflicción. Recordemos en Deuteronomio 32:4   Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto.

así que Israel decidió ir en contra de Él y asumieron las consecuencias. ¿Pero además en el v18 dice que Dios levanto unos jueces porque fue movido a misericordia, y pensaba …que tal que nuestro Dios no fuera misericordioso?  donde estaríamos hoy?, lo más seguro camino a un infierno.

4. Como voy a vivir este pase HOY en mi vida?

¿Creo que aquí hay una lección muy grande, pues me deja pensando porque los hijos de esa generación no conocieron a Dios?, Hoy aplicare estos capítulos en mi vida, primeramente, siempre contándole y mostrándole a este Mundo sin Fe y sin esperanza lo que Dios es para nuestras vidas y lo que ha hecho por todos nosotros. Segundo recordar que “el que piense estar firme mire que no caiga”, Israel el pueblo de Dios se había desviado de sus caminos y lo más duro es que puede pasarnos a nosotros, de hecho, creo que todos de alguna manera conocemos un caso de hermanos que se desviaron, así que debo permanecer con Dios cada día, cada mañana, dejar que guíe mi vida, andar en la llenura del Espíritu Santo para ser llamado amigo de Dios y ser la persona que Él quiere que yo sea.

 ¿Qué decisión piensas tomar tú?, ¡te animo a que andes de la mano de Dios, pero si te has desviado y el pecado gobierna tu vida, es tiempo de que regreses  AL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES EL ES JESUCRISTO 

domingo, 24 de septiembre de 2017

UNA CONQUISTA Y UNA DERROTA JOSUÉ 6, 7, 8


UNA CONQUISTA Y UNA DERROTA

JOSUÉ 6, 7, 8



Es impresionante como en un día el pueblo de Israel gana una batalla ante un enemigo (Jericó) que es mayor en número, con su ciudad amurallada en señal de su poderío. Y el otro día vemos al pueblo de Israel siendo vencido y avergonzado ante el pueblo de Hai, “… por lo cual el corazón del pueblo desfalleció…” Josué 7:5. Ante un pueblo que es menor en número (Josué 7:3; 8:25), en comparación con el pueblo de Israel que era mayor en número (Josué 8:3).

Mi propósito es observar que causo para que el pueblo de Dios un día ganara y Dios estuviera con ellos y después Dios se aparta y el pueblo fue derrotado y avergonzado. ¿Qué factor determino en que el pueblo fuera derrotado? ¿Qué lección podemos obtener de estos dos sucesos?

UNA CONQUISTA DE ISRAEL

La conquista se da entre el pueblo de Israel sobre el pueblo de Jericó, la Biblia describe la manera que el pueblo gana.

 “… Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y también los moradores del país desmayan delante de nosotros” Josué 2:24. Dios había entregados toda la tierra para poseerla y los moradores desmayaban ante esta verdad porque ya tenían pruebas del Dios de Israel, y como una prueba de esto es el paso del mar rojo donde los judíos lo cruzaron como tierra seca. (Josué 2:9,10). Con esta misma afirmación Dios le dice a Josué “… mira, yo te he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra” (Josué 6:2).

 La forma de cómo el pueblo iba a lograr su toma era con los primeros seis días el pueblo darían una vuelta, con sus bocinas tocando (Josué 6:3, 11-13) y el séptimo día darían siete vuelta alrededor de Jericó durante cada vuelta los sacerdotes tocaban sus bocinas y en la séptima vuelta de ese mismo día, el pueblo grito por mandato de Josué “… Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad” (Josué 6:4, 15,16)

 A la hora de dar sus vueltas alrededor del muro lo harían de manera ordenada siendo su orden como sigue: Hombres armados adelante, después los sacerdotes que son siete con sus respectivas trompetas, les sigue el arca del Señor, y la retaguardia seguía al arca y por último el pueblo (Josué 6:6-9). En todo su recorrido alrededor del muro el pueblo no grito solo en la décima tercera vuelta en que el pueblo grito por voz de Josué (Josué 6:16).

En este episodio encontramos dos mandatos dado por Dios al pueblo, uno era en cuanto a la conquista de Jericó, el pueblo daría sus vueltas alrededor del muro por los siete días, la obediencia a este mandato resultó en el derrumbe del muro y luego a su toma de manera exitosa (Josué 6:20,21). El otro mandato era en cuanto al botín, primero Dios le dice al pueblo a no tomar nada del anatema (Josué 6:17,18). Pero iban a guardarse la plata, el oro, utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Dios (Josué 6:19,24)

La victoria de esta batalla sirvió de lección para todas las demás naciones de que “de que el Señor estaba con Josué…” (Josué 6:27).

UNA DERROTA DE ISRAEL

La derrota se da entre el pueblo de Israel y el pueblo de Hai donde el pueblo de Dios sale vencido y avergonzado.

La confianza de los espías es transmitida a Josué, para que no envíe a todo el pueblo a conquistar Hai para no fatigarlo (Josué 7:3). Si no, solo como dos o tres mil hombres.

Josué envió tres mil hombres para la toma de Hai, al comienzo del enfrentamiento se perdió treinta seis hombres, lo que obligo a prender la huida de los demás, los hombres de Hai los siguieron y dieron alcance y sufre su revés (Josué 7:5).

¿Cuál fue la razón de su derrota? La razón por la cual el pueblo fracaso en su intento de conquista fue que ellos tomaron del anatema (Josué 7:11,12). Ellos no obedecieron al mandato de Dios en cuanto al botín de que no debían de tomar nada del anatema (Josué 6:17,18).

Lo interesante que deberíamos de notar es que el hecho de Hacán tomo del anatema, Dios habla o inculpa a todo el pueblo de Israel. “Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación…” Josué 7:1. “Israel ha pecado…” Josué 7:11.

 Se descubrió la razón por la cual Dios se apartó de su pueblo, (Josué 7:20,21). Hacán fue el causante de que todo el pueblo sufriera a mano de Hai, en su derrota y vergüenza. Podríamos decir que Dios ocupó este pueblo para castigar al suyo por su desobediencia.

APLICACIÓN

1.-Dios espera de su pueblo, total separación de aquellas cosas que contamina. (1 Tesalonicenses 5:22 NVI) “eviten toda clase de mal.” (Gálatas 5:16 NVI) “Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa.” (Véase 2 Corintios 6:14-7:1) Al igual como lo demando con el pueblo de Israel de no tomar nada del anatema. Así la intención de Dios a través de las edades sigue siendo la misma actitud.

2.- La relación del pueblo de Dios con él, está condicionada a obedecer sus mandatos. El pueblo de Israel venció a un enemigo fuerte como lo fue Jericó; pero contra Hai no lo fue, y la razón es que el pueblo había desobedecido a su mandato a no tomar nada del anatema. De igual manera si permanecemos sin mancha ante él, sin pecado, él nos ayudara, (Romanos 8:8 NVI) “Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios.” (Juan 9:31 NVI) “Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí a los piadosos y a quienes hacen su voluntad.” Esto nos lleva a obedecer sus mandatos, no peleemos, ni razonemos de lo que él manda. Simplemente.  El demanda obediencia, así como el pueblo dio las treces vueltas alrededor de Jericó. Pero, ¿Qué fue lo que determino para que el muro se derribara? ¿Fue que el muro se mareó a causa de las vueltas hechas por los israelitas? ¿Fue a causa de los gritos y bocina del pueblo, que alcanzaron niveles altos de acústica, lo que determinó que los muros cayeran? ¡No lo creo! Dios obró a través de la obediencia del pueblo. Imaginemos por un momento al pueblo, razonando del porque Dios le mando hacer las vueltas, diciendo que no tendría ningún efecto, ni las vueltas, ni los gritos, estoy seguro que no hubieran sido derrumbados los muros. Pero, el pueblo no peleo, sino que solo obedeció a esa orden dada por Dios. El  demanda de nosotros solo obediencia a sus mandamientos.

3.- He aquí la diferencia ¡EL PECADO!, es la causa que determina que Dios ya no tenga trato con nosotros (Isaías 59:1,2 NVI) “La mano del SEÑOR no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír. (2) Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios. Son estos pecados los que lo llevan a ocultar su rostro para no escuchar.” Nuestros Dios es bien celoso con nosotros cuando se trata de obedecer sus mandatos, “Pero los hijos de Israel cometieron prevaricación… y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel” Josué 7:1. Si permanecemos fieles a sus mandatos es lo que determinara que Dios esté a nuestro favor, a causa del pecado de Hacán el pueblo perdió su batalla contra Hai.

4.- Si estamos bien con Dios, no habrá ningún tropiezo como para obstaculizarnos llegar a la meta. (1 Corintios 10:13 NVI) “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.” (Filipenses 4:13 NVI) “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (véase Santiago 5:16). Como lo fue Israel con el pueblo de Jericó, Dios supo librar al pueblo de Israel de Jericó, Josué nos dice que el pueblo es sumamente poderoso y amurallado. “… Jericó estaba cerrada, bien cerrada…” Josué 6:1. El pueblo dice que “… grito con gran vocerío, y el muro se derrumbó” Josué 6:20, solo basto que el pueblo se desviara para que un pequeño pueblo Hai, los avergonzara. Como lo fue con el apóstol Pedro que ante una criada el negó a Cristo (Mat. 26:69-75). ¡Si estamos bien con Dios no habrá nada que nos pueda avergonzar, y podremos responder la pregunta de Juan en (Apocalipsis 6:17 NVI) “…porque ha llegado el gran día del castigo! ¿Quién podrá mantenerse en pie?»”

5.- Dios acepta y restablece la comunión si nosotros nos arrepentimos de nuestros pecados (1 Juan 1:8-10 NVI) “Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. (9) Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. (10) Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros.”. El pueblo de Israel después de expulsar y purgar el mal que cometió Hacán, Dios vuelve a ellos, ahora él le dice a Josué “… Mira, yo te he entregado en tu mano al rey de Hai; su pueblo, a su ciudad y a su tierra” Josué 8:21. (Josué 8:25, 26 NVI) “Ese día murieron todos los habitantes de Hai, como doce mil hombres y mujeres. (26) Josué mantuvo extendido el brazo con el que sostenía su jabalina, hasta que el ejército israelita exterminó a todos los habitantes de Hai.”. Una vez corregido el problema Dios. El  entrega a Josué a Hai con toda su gente. Hoy en día Dios tiene la misma actitud para con su pueblo (iglesia), es igual si no nos hemos arrepentidos de nuestros pecados él no nos recibe. 

sábado, 23 de septiembre de 2017

LOS GABAONITAS HABITANTES DE GABAÓN HABÍAN HECHO LA PAZ CON LOS ISRAELITAS Y ESTABAN ENTRE ELLOS (Josué 10:1).


LOS GABAONITAS HABITANTES DE GABAÓN HABÍAN HECHO LA PAZ CON LOS ISRAELITAS Y ESTABAN ENTRE ELLOS (Josué 10:1).

Los Gabaonitas eran un pueblo al que Josué debería haber destruido, si hubiera seguido las instrucciones del Señor. Aunque eran paganos, sin embargo, fueron lo suficientemente astutos para saber que llevaban todas las de perder. Así que se disfrazaron y engañaron a Josué para que hiciera pacto con ellos, diciendo: “Nosotros somos tus siervos” (Josué 9:8).

Cuando sus antiguos aliados oyeron que habían unido fuerzas con Israel, les declararon la guerra. A causa del pacto que habían sellado, Josué tuvo que pelear por ellos y conducirlos a la victoria. De esta historia se desprenden tres principios:

Primero: llega un momento en que para seguir a Dios tendrás que cortar con el pasado.

Una de las cosas que nos perjudica es que deseamos prosperar, pero sin que nadie sea afectado o se moleste. ¡Olvídate de eso! Si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas (2 Corintios 5:17).



Sabe

3 Consejos De Los Gabaonitas

Segundo: los Gabaonitas estuvieron dispuestos a humillarse y a pedir ayuda.

Aunque tengas muchas capacidades, habrá momentos en que tengas que pedir ayuda a otros y decir: “Estoy pasando por un mal momento, necesito ayuda, uníos conmigo”. Hay poder en la unión de los santos.

Tercero: Cuando recuerdes de dónde has salido, estarás agradecido por dónde estás.

A los Gabaonitas se les asignó el trabajo de leñadores y aguadores; y éstos se conformaron con servir. No aspires a ser una figura espiritual de renombre. ¡Concéntrate en servir! El servir es un acto vertical: “Servid al Señor con alegría” (Salmo 100:2), pero también horizontal: “Servíos en amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13). Si buscas sabiduría práctica para vivir, te costará encontrarás pautas mucho mejores que los principios de los Gabaonitas.

viernes, 22 de septiembre de 2017

La Llave Para el Éxito dada por Dios a Josué


La Llave Para el Éxito dada por Dios a Josué

“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” Josué 1:7-8

Después de la muerte de Moisés, Josué era el candidato elegido por Dios para entrar al pueblo de Israel a heredar la tierra que Dios les había dado por herencia. Ésta encomienda era un gran reto para Josué. Dirigir al pueblo para entrar en posesión de lo que Dios les había dado no era tarea fácil, por el contrario, era un desafío difícil, pues estas tierras estaban habitadas por otros pueblos y ellos tendrían que echarlos fuera.

Quizás Josué se sentía intimidado, quizás pensaba que esta tarea era un gran compromiso, quizás en su mente venía la pregunta: ¿poder cumplir con esta responsabilidad? Dios que conoce los corazones vino hablar con él y le dio la llave para tener éxito en su trabajo.

Si ponemos atención, lo primero que Dios le dijo fue: “esfuérzate y se muy valiente.” Este requerimiento de Dios de ser valiente y esforzado no era para pelear como guerrero, pues estando con Moisés Josué había probado ser un valeroso soldado; más bien era un requerimiento para guardar, para estar firme, en los mandamientos que Dios les había dado por medio de Moisés.

Es muy fácil para el hombre deslizarse y apartarse de los mandamientos de Dios. Hay que ser muy valiente y esforzado para decir ¡no! al impulso de seguir corriendo tras las distracciones que el mundo ofrece. Hay que ser muy valiente y esforzado para proponerse en su corazón como Daniel, el no contaminarse. Hay que ser muy valiente y esforzado para no dejar que la posición de liderazgo, las victorias que puedas obtener, y la popularidad, te corrompan el corazón y te llenen de orgullo.

Esta fuerza interior, esta valentía solo vienen al meditar en los mandamientos de Dios. Y es aquí donde entramos al segundo requerimiento que Dios le da a Josué para tener éxito en su trabajo. Vemos que Dios le dice: “que medite en la Palabra de día y de noche.” Meditar es hablar en voz baja, es repetir una y otra vez las promesas hasta memorizarlas. Por esto dice: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él…” es murmurando en voz tenue sus promesas, repitiéndolas y pensando en lo que dice, que encontramos fuerza y valor para enfrentar las vicisitudes que se nos presenten en el camino. Es meditando en su Palabra que podemos ser valientes y esforzados para poder guardar los mandamientos del Señor. Y es meditando en La Palabra de Dios que haremos prosperar nuestro camino y todo lo que hagamos nos saldrá bien.

Muchos creyentes piensan que la bendición, y la prosperidad, vienen de una manera automática, sin ninguna condición. Pero si vamos a la Palabra de Dios y la estudiamos nos damos cuenta que toda bendición está condicionada a la obediencia.

Dios nos ha dado tremendas promesas de prosperidad, sanidad, y liberación, pero no podremos entrar a poseerla si no obedecemos el mandamiento. La llave para tu bendición es la misma que Dios le dijo a Josué: se valiente y esfuérzate en guardar la Palabra de Dios, medita en ella de día y de noche, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 

jueves, 21 de septiembre de 2017

Ocupando y venciendo en la Tierra Prometida


Ocupando y venciendo en la Tierra Prometida

Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis. – Números 14:9

Hace miles de años, Dios dijo a los hijos de Israel que subieran y ocuparan la tierra que les había dado. Les dijo que la tomaran, por la fuerza y sin temor, de los impíos que moraban allí.

Él todavía dice eso hoy. Dios todavía trata de que como su pueblo, tomemos la buena tierra que nos ha dado. Él todavía trata de que usemos el poder que nos ha dado para echar al malvado fuera. Esta tierra no le pertenece al diablo, le pertenece a Dios (Salmo 24:1). Él diablo sólo se mudó y tomó control de las cosas porque los creyentes no lo hemos detenido.

Ese es nuestro trabajo, ¿sabía usted? Jesús tomó los derechos legales de Satanás en la mañana de la resurrección. Entonces Jesús nos puso a cargo de llevar a cabo la derrota de Satanás. Las Escrituras dicen que Jesús se ha sentado a la diestra de Dios hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies (Hebreos 10:12-13). ¿Sabe lo que eso significa? Significa que Jesús espera que le demos un puntapié al diablo y a sus legiones y los echemos fuera de los asuntos de este mundo. Jesús espera que llevemos a cabo la victoria que Él ganó en el Calvario y que ocupemos esta tierra.

Pero, así como Israel tuvo que subir físicamente a tomar la tierra de Canaán, usted y yo tenemos que subir en el Espíritu si vamos a establecer el dominio de Dios sobre la tierra. Vamos a tener que movernos. ¡No podemos hacerlo sentados!

Escuche, es posible que usted no lo sepa, pero estamos en guerra. Estamos en una batalla espiritual y estamos ganando. En verdad, si comprendiera lo que ya está establecido en el mundo espiritual, se reiría del diablo cada vez que él mostrara su rostro.

Por lo tanto, si el diablo hoy tiene control de algún aspecto de su vida, de su iglesia o de su comunidad, levántese en el Espíritu por medio de la fe, la oración y la Palabra y comience a recuperar ese territorio. No tenga temor. La defensa del diablo se apartó de él. No tiene ninguna arma que pueda prevalecer contra usted.

El Señor Jehová está con usted. ¡Levántese en el nombre de Jesús y recobre la tierra!

Éxodo 14:10-31

14:10 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová.

14:11 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?

14:12 ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: ¿Déjanos servir a los egipcios Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto?

14:13 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.

14:14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

14:15 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.

14:16 Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

14:17 Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería;

14:18 y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.

14:19 Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas,

14:20 e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros.

14:21 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

14:22 Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

14:23 Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.

14:24 Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios,

14:25 y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios.

14:26 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.

14:27 Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.

14:28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.

14:29 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.

14:30 Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.

14:31 Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo. 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El amor de Dios a su pueblo.


El amor de Dios a su pueblo.



Para iniciar el devocional de hoy, acompáñense de la lectura de Deuteronomio 1:19-33





Los primeros capítulos de Deuteronomio son Moisés recordándole al pueblo de Israel las promesas de Jehová.



Sabemos que Dios le dio la libertad al pueblo por medio de Moisés y Aarón; estos les llevaron por el desierto hacia la tierra prometida: Canaán. Pero gracias a la desobediencia del pueblo demoraron 40 años en ese proceso.



Ahora leemos el versículo 21 de Deuteronomio 1: "Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes." 

Dios le prometió a Abraham que haría una nación grande de él (Génesis 12:2), y a Jacob (hijo de Isaac; hijo de Abraham) le prometió que su descendencia seria como el polvo de la tierra y en él serian benditas todas las familias de la tierra (Génesis 28:13-14). Ahora, los hijos de Jacob fueron las 12 tribus de Israel, a quienes muchos, muchos años después Moisés llevó por el desierto.



Retomando el pasaje, en el versículo 27 dice: "Y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos"



Dios no es hombre para mentir, Dios lo que promete lo cumple.





Esta no era la primera vez que el pueblo renegaba de Dios, muchas veces encontramos a lo largo de Éxodo, Levítico, Deuteronomio ... que el pueblo vivía diciendo: Si estuviéramos en Egipto.... y pecaban cuando se sentían solos y desorientados (Hicieron dioses para adorar cuando Moisés subió al monte a buscar las tablas en las que estaban escritos los mandamientos). Y aun así por la promesa que Dios le había hecho a Abraham se aguantó de no destruirlos.

Los cuidó, sus ropas y calzado se envejecieron mas no se gastaron, les daba alimento del cielo (maná), les mandaba una columna de fuego por las noches y una nube de día para guiar su camino, les dio agua en medio del desierto...Les demostró su amor y poder infinito... "Y aun con esto no creísteis a Jehová vuestro Dios" Deuteronomio 1:32



Les puedo asegurar, que Jehová hizo pasar al pueblo por tantas pruebas en el desierto solo para escuchar que confiaban en Él, que le amaban de la misma forma que Él les amaba a ellos...Pero solo recibió quejas, pecados, blasfemias, desconfianza, desobediencia....



No seamos como el pueblo de Israel en el desierto...Dios quiere un Josué, un Caleb (Números 14.30), un Finees (Números 25:7) ... 

El amor de Dios es grande, lo puedes ver reflejado en tú vida ahora "Pues Jehová te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado" Deuteronomio 2:7





Yo tengo 19 años, que recibí a Cristo como mi Señor y mi Salvador en mi corazón y puedo decir que Jehová me ha bendecido, y estos 19 años Jehová mi Dios ha estado conmigo, y nada me ha faltado... Y estoy seguro que en tú vida es igual. Porque Dios te ama y me ama. Él hace salir su sol sobre buenos y malos... ¿Y si sostuvo la promesa con Abraham...porque no sostendría la promesa con nosotros? Dios no cambia.



En los días de prueba, busca a Dios...Si le buscas Él se dejará hallar por ti; porque te ama.

Aun cuando éramos pecadores e ignorábamos la voluntad de Dios, Él nos guardó y si te arrepientes de tus pecados Él te sostendrá en sus manos y te acogerá con un cariño inimaginable y te dará el amor que el mundo nunca te dará...Porque no hay amor más grande que el de Dios hacia su pueblo.



Minuto de Sabiduría:

Dios nos guía siempre y orienta nuestra vida. Pero necesitamos sensibilidad, para escuchar su voz, y aprender a interpretarla en las mil y una circunstancias de la vida, y remontarnos a las mejores alturas del espíritu que nos anima. Procura meditar en silencio y escucha la voz de Dios, tu guía, que nunca te abandona.     ¡Dios te bendiga!  

martes, 19 de septiembre de 2017

MOISÉS Y AARÓN ANTE FARAÓN

MOISÉS Y AARÓN ANTE FARAÓN
 “Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron: Jehová, Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto” Éx. 5:1.
Moisés comienza a cumplir con la labor que Dios le ha encomendado, acompañado de su hermano Aarón. Es interesante que Moisés deba enfrentar un antiguo temor, pues cuarenta años atrás, había salido huyendo de Egipto y de Faraón, pero ahora Dios lo envía revestido de Su poder. Esto nos enseña que para servir a Dios y vencer nuestros temores, no es suficiente con nuestros deseos y anhelos, se requiere del poder de Dios…

Para éste momento, el pueblo de Israel ha estado sometido a la esclavitud egipcia por cuatrocientos años, y Dios solicita la liberación de su pueblo para que le rinda culto: “Entonces tú le dirás de mi parte al faraón: Israel es mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo para que me rinda culto”, Éx. 4:22-23ª, con suma dificultad se puede rendir culto a Dios desde el cautiverio. Sólo cuando nuestro espíritu es liberado del dominio de las tinieblas y vivificado por el Señor Jesucristo, puede levantarse y adorar a Dios. A veces nuestro culto al Señor enfrenta diferentes obstáculos:
1. Miedos (cómo los de Moisés),
2. Una mente escaza y conformista (como la de Israel en esclavitud),
3. Profundos complejos y resentimientos (como la falta de perdón),
4. Exceso de ocupaciones y negocios,
5. Una vida cuya nostalgia es su pasado.
Debe aparecer aquí, un profundo deseo de libertad y la decisión de acercarse al libertador, a Jesucristo el Señor, quien con su poder romper las cadenas del cautiverio.
El deseo de Dios, expresado en éste pasaje, es que Su pueblo le “celebre fiesta en el desierto”. Aquí el término fiesta significa: celebración cultica o solemne, Dios quiere una celebración en honor a él, que sus hijos se gocen en él. El escenario escogido es el desierto, sinónimo de soledad, dificultad, dureza, escasez y ausencia, pero al recordar las manifestaciones sobrenaturales de Dios en éste desierto, vemos que fue un espacio escogido por Dios para revelar Su gloria y poder a Israel.
Reflexión final: Dios es nuestro libertador y debemos acercarnos a él, pues con Su poder quebrantar los obstáculos que estorban e impiden nuestra comunión y adoración. Por encima de tu condición, levántate y adora Dios, él quiere revelar Su gloria y poder en medio de tu desierto.