Fidelidad
“Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.” 2 Timoteo 2:13
El Espíritu Santo, a través de este pasaje, nos quiere llevar a entender acerca de la fidelidad de Dios y es interesante cómo a través del libro de Timoteo el Señor nos revela que Él no puede comportarse como lo que no es, pues bien declaran las Escrituras que Dios es fiel, y es que la fidelidad de Dios no proviene, ni depende, del obrar del hombre, sino que depende de Su carácter, pues como sabemos la fidelidad hace parte de Sus atributos. Esta fidelidad de Dios podríamos verla expresada en Lucas 15:11-24 en donde se nos muestra a un padre esperando con brazos abiertos a su hijo quien ha regresado después de haber derrochado toda la herencia que se le había entregado; como vemos, este hijo pródigo no merecía recibir algo de parte de su padre, pues había sido irresponsable con lo que se le había entregado, sin embargo, vemos que la fidelidad, la misericordia y el obrar de su padre, no dependían de los actos de su hijo sino de su propio carácter, por eso le podemos ver diciendo a sus siervos que saquen el mejor vestido, le pongan un anillo en el dedo, calzado en sus pies y preparen una cena especial para celebrar que aquel hijo había regresado a casa.
Cuando meditamos en la fidelidad de Dios es imposible no sentirnos agradecidos con Él, pues cada uno de nosotros ha sido testigo de lo que es recibir fidelidad de parte de Dios, sin embargo, debemos reconocer que lastimosamente en ocasiones no hemos correspondido a Dios de la misma manera, porque seguimos viviendo bajo lo que dictamina nuestra carne. El hombre que vive conforme a su propia alma (pensamientos, emociones y voluntad) tiende a desfallecer y fracasar en permanecer fiel a Dios pues Gálatas 5:22 nos dice que la fidelidad no es un fruto que provenga del obrar humano sino que es un fruto que única y exclusivamente proviene del Espíritu Santo. Por eso cada vez que caemos y no permanecemos siendo fieles a Dios es porque estamos tratando de hacerlo en nuestras fuerzas, cuando lo que en realidad deberíamos estar haciendo es permitirle a Cristo que viva en nosotros, como lo expresa Gálatas 2:20, para que Cristo sea quien manifieste su obrar en nosotros para que podamos experimentar de manera auténtica lo que significa corresponder y permanecer fieles a Dios en nuestro pensar, sentir y actuar.
Hermanos, Dios nos revela por medio de Su Palabra la gran necesidad que debemos tener como creyentes de despojarnos de ese viejo hombre que está viciado de infidelidad, y para lograrlo debemos rendirnos delante de Dios y dejar atrás esa pasada manera de vivir, para permitirle a Cristo tomar el control de nuestras vidas y que emerja en nosotros Su Carácter, ese Carácter lleno de fidelidad. Oración.
Oh Dios, que Tu fidelidad se vea expresada en mí cada día gracias al obrar de tu Hijo y el poder de Tu Espíritu Santo. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.