domingo, 9 de julio de 2017

1 Pedro 2:4-5


1 Pedro 2:4-5

Cristo es la Piedra viva, rechazada por los seres humanos pero escogida y preciosa ante Dios. Al acercarse a Él, también ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo.

Una piedra de río nadie la guarda. Una piedra preciosa como un diamante es todo lo contrario. Se pone en un lugar especial. Se desea y se cuida. Lo que el versículo de hoy nos quiere enseñar es aprender a distinguir entre piedras preciosas (Jesús) y piedras de río (el mundo). El que Cristo haya sido rechazado, nos dice que la gente prefirió voltear a otro lado “otras piedras”. Tristemente hoy pasa lo mismo. Cuando no tenemos los principios en el orden correcto, asignamos valor a las cosas de manera inadecuada. Pensamos que algo tiene valor cuando realmente no vale nada y, tristemente, como dice el versículo, rechazamos a Cristo, la Piedra viva, preciosa y escogida ante Dios. ¿Cómo sucede esto? Te voy a dar algunos ejemplos. Hay hombres que piensan que deben tener muchas mujeres o que engañar a su pareja no está mal. Hay mujeres que piensan que manipular a sus esposos está bien. Hay hijos que piensan que obedecer a sus padres no tiene ningún sentido. Tres ejemplos muy sencillos pero no carecen de popularidad. En estos casos, podemos ver el rechazo de lo que Cristo (Dios) quiere y dice, contra lo que nuestra carne (orgullo). Esto es escoger piedras de río por encima de una piedra preciosa. Esto es asignar valores incorrectos. Cuando alguien prefiere divorciarse por encima de dejar que el Señor transforme su corazón, cuando alguien prefiere “eliminar” a alguien de su vida en lugar de perdonar, cuando alguien deja que las mentiras fluyan en lugar de hablar con la verdad. Cada una de estas decisiones nos hablan de valores incorrectos. De principios alterados. ¡La gente necesita de Cristo! Si nosotros que creemos en Él y buscamos seguirle tenemos momentos difíciles, imagina cuánto más es para aquellos que no tienen la misma esperanza. ¡Llevemos el evangelio a los demás! Ayudemos a que aprendan a discernir y escojan a Cristo. Ayudemos a que dejen las piedras de río y comiencen a guardar las verdaderas piedras preciosas y vivas que están en el Señor. Solamente así podemos ser renovados. Como dice el pasaje de hoy. Edifiquemos una casa espiritual acercándonos a Jesús y llevemos una vida llena de testimonio para Cristo.

Es fácil ser tentado. Es fácil ser seducido. Es difícil escoger bien. Sin ser una regla, el placer y gozo que causa lo carnal, es inmediato pero con duración corta. Por el contrario, la bendición de escoger para Cristo, no es inmediata pero tiene una duración eterna. Esto es lo que lo hace complicado. El no ver un beneficio inmediato. Por eso debemos ejercitar nuestra fe. Para entender que hoy estamos tomando la mejor decisión sin importar que el resultado llegue mañana. Esa fe nos ayuda a escoger la piedra correcta. Nos ayuda a diferenciar entre lo que brilla y es oro contra aquello que solamente brilla. Seamos cuidadosos. No sea que estemos cayendo en la misma situación que aquellos que rechazaron a Cristo por dejarse “seducir” por otras piedras que parecían preciosas y vivas pero en realidad están muertas.

Oración

Padre: te pido perdón por mis pecados. Te he rechazado, te he dejado y he preferido buscar en otros lados. Hoy me doy cuenta que nunca pude encontrar nada y que solamente Tú eres la piedra preciosa y viva que necesito. Te pido llenes mi vida y pueda vivir en santidad. Te pido pueda llevar testimonio tuyo y ser renovado constantemente. Te pido que me des sabiduría y fe para poner mis principios en orden y tomar las decisiones correctas y no las de gozo inmediato. Gracias Señor por darle sentido a mi vida. En Cristo Jesús. Amén

sábado, 8 de julio de 2017

El pacto matrimonial


El pacto matrimonial es algo muy importante para el Espíritu de Dios, quien insta a los creyentes a buscar otro creyente como pareja para así asegurar la santidad del matrimonio. El Señor también exige la fidelidad y un trato justo en el seno del matrimonio. Dios repudia las actitudes intransigentes y crueles que destruyen este sagrado pacto y dan lugar al divorcio.

Obedece a Dios; contrae matrimonio solamente en el Señor y ante el Señor. Sé amoroso y fiel con tu pareja. No consideres el divorcio como una respuesta satisfactoria ante cualquier problema marital. Confía en Dios para recobrar la esperanza en un matrimonio en el que no parece haber esperanza. Permanece siempre dispuesto a aprender de nuevo lo que es el amor, la comprensión y el perdón.  Dios creó el matrimonio como modelo de las relaciones que Él quiere establecer con su pueblo. El marido debe honrar y comprender a la esposa, protegiéndola y reconociendo que ella es coheredera junto a él ante Dios.

Esposo, sé amable y tierno con tu esposa. Hónrale como a tu mejor amigo. Escúchala y pasa tiempo con ella. Quiérela y hazla sentir sumamente importante. Reconoce que de no hacerlo impedirá tu vida de oración y obstruirá sus respuestas

viernes, 7 de julio de 2017

CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU


CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU “…EL SEÑOR ME HA MANTENIDO CON VIDA

“…MI SIERVO CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU…” (Números 14:24 RV 1960)

Caleb dijo a Moisés:

“…Subamos luego, y tomemos posesión de ella [la Tierra Prometida], porque más podremos nosotros que ellos. Pero los hombres que subieron con él… hablaron mal… diciendo: Vimos allí gigantes… Nosotros éramos, a nuestro parecer, como langostas…” (Números 13:30-33).

Notemos dos actitudes opuestas, presentes en este episodio:

1) Una actitud de duda.

Diez de los doce espías volvieron diciendo: ‘No lo podemos hacer’. Sin embargo, la mayoría no siempre tiene razón.

Si Dios te ha prometido algo, eso te pertenece, aunque estés en minoría.

El informe de la mayoría aterrorizó al pueblo de Dios; les entró una clase de amnesia espiritual y se olvidaron de los cuarenta años de provisión sobrenatural. Y lo que es más grave, se llegaron a convencer de que Egipto era en realidad “la tierra de leche y miel”: “¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto?” (Números 16:13).

¡Increíble! ¡Egipto era la tierra de hacer adobes y de esclavitud, no de leche y miel!

¿Cuál era su problema?

Permitieron que su entorno ejerciera mayor influencia en ellos que las promesas de Dios. Cuando sucede eso, te secas espiritualmente, empiezas a quejarte y a decir cosas como:

‘Dios hizo milagros en el pasado, pero ya no los hace.’ La consecuencia de su incredulidad fue que ninguno de ellos entró en la Tierra Prometida, excepto Josué y Caleb.

2) Una actitud de fe.

Dios dijo: “Pero a mi siervo Caleb, por cuanto lo ha animado otro espíritu y decidió ir detrás de mí, yo lo haré entrar en la tierra… y su descendencia la tendrá en posesión” (Números 14:24).

Entonces, ¿Con cuál de las dos actitudes te identificas? 

jueves, 6 de julio de 2017

Cristiano, ¡Usa tu autoridad!


Cristiano, ¡Usa tu autoridad!

“…OS HE DADO AUTORIDAD SOBRE LAS FUERZAS DEL ENEMIGO…” (Lucas 10:19

¿Eres el blanco de Satanás Te preguntas: ‘¿Por qué se molesta siquiera con alguien como yo?’

La respuesta es: a causa de tu influencia como cristiano. La influencia de Job le irritaba continuamente al Satanás. Un día Dios le dijo: “¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él…?” (Job 1:8). Poco después de esa conversación, Satanás atacó la salud de Job, a sus hijos, su matrimonio y sus negocios. ¡Si eres favorecido por Dios, sin duda Satanás se fijará también en ti!

Todo lo que glorifica a Dios enfurece a nuestro enemigo. Pero tú posees el poder de vencerlo. Jesús dijo: “…Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo…” (Lucas 10:18-19). Date cuenta de que no has sido llamado a derrotar a Satanás; Jesús lo derrotó hace ya más de dos mil años. Tu misión es hacer valer esa derrota todos los días. Jesús ya lo desarmó y lo exhibió públicamente en la cruz (véase Colosenses 2:15).

Y eso es lo que Jesús hizo por ti en la cruz. Con su muerte y su resurrección, le despojó al diablo de su poder y declaró: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra… Por tanto, id…” (Mateo 28:18-19). Vete en su poder, en su fuerza, en su nombre. Él te ha dado autoridad sobre el enemigo, ¡úsala!

miércoles, 5 de julio de 2017

Cuida tus palabras


Cuida tus palabras

“EL QUE GUARDA… SU LENGUA, SU VIDA GUARDA DE ANGUSTIAS” (Proverbios 21:23)

Si no quieres que la gente recuerde algo, no hables de ello. Si no quieres que se hable de ello más tarde, no siembres las semillas en sus mentes. Nos ahorraríamos muchos argumentos y disminuirían las tensiones si fuéramos sabios para callar a tiempo. Para saber qué decir, cuándo decirlo y a quién decírselo, guíate por los siguientes versículos bíblicos:

“Las palabras del chismoso son como bocados suaves que penetran hasta las entrañas” (Proverbios 18:8); “La lengua apacible es árbol de vida…” (Proverbios 15:4). “El que guarda su boca y su lengua, su vida guarda de angustias” (Proverbios 21:23).

Ten cuidado al confesar tus pecados a otros. Seguro que eres sincero, pero cuando te sientes herido, vulnerable y con necesidad de apoyo, podrás dar pie a asuntos que quedarán como interrogantes en la mente del oyente, aun después de haber dado las explicaciones pertinentes.

No podrás impedir que la gente te dispare, pero no les des munición. Hay veces cuando es apropiado hablar abiertamente de algo. Jesús dijo que cuando alguien peca contra ti, tienes que hacer tres cosas:

Primero, vete y habla con la persona en privado. Si ese paso no surte efecto, llévate a dos o tres personas maduras contigo. Y si este paso tampoco da resultado, lleva el asunto al liderazgo de la iglesia (véase Mateo 18:15-17).

Si tú has pecado, pide a Dios que te perdone, y Él así lo hará. Luego pon tus miras en el futuro y deja todo lo demás en manos de Dios, porque te puede liberar y también defender. Pero si Él elige no hacer ninguna de las dos cosas, usará la situación para tu propio crecimiento personal.

martes, 4 de julio de 2017

El homosexual ¿nace o se hace?


El homosexual ¿nace o se hace?

A diferencia de lo que dicen los medios de comunicación e incluso las mismas personas que declaran esta preferencia sexual, el homosexualismo no es algo con lo que se nace. La homosexualidad según la Psicoterapeuta Velazco es esencialmente un estado de desarrollo sicológico y emocional incompleto que es posible revertir. La homosexualidad es siempre un síntoma, que representa un trauma sin resolver y una falta de identificación de género.

Biológicamente hablando, homosexuales y heterosexuales son idénticos en lo que respecta a órganos y centros cerebrales conectados con la sexualidad. Ningún factor genético se ha descubierto como elemento diferenciador entre personas homosexuales y heterosexuales. Muchas investigaciones han intentado probar otra cosa. Sin embargo, los resultados nunca han sido concluyentes y, sobre todo, son parciales porque no incluyen datos relevantes como la vivencia y experiencias familiares y sociales, añadió Velazco.

Además de la falta de prueba científica para apoyar que el homosexualismo es algo innato tenemos la referencia de la palabra de Dios que dice “Dios creó al ser humano a su imagen: hombre y mujer” (Gen. 1:27). Esto indica que el ser humano fue creado como dos personas de anatomía diferente, y cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para fines claros y específicos.

Lo contrario de este principio es apartarse del plan perfecto que Dios estableció para la vida plena de sus amadas criaturas.

Dice la Palabra de Dios: “¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se dejen engañar; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se acuestan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Co 6:9-10). Dios establece también que El no desea que ninguno perezca, atreves de su hijo Jesucristo estableció un camino de ayuda y redención.

La ciencia no ha podido probar ni encontrado ninguna diferencia en la constitución biológica y genética entre homosexuales y heterosexuales. Lo que se ha podido comprobar con mayor claridad es que las experiencias familiares condicionan de manera importante las decisiones que lleguen a tomar ciertas personas con susceptibilidades especiales.

Dios, el Creador de todo lo existente, estableció un orden en todo lo creado con características definidas y especiales y leyes y principios para el beneficio de toda la humanidad. La esperanza hacia la restauración de la vida plena está en la obra de nuestro Señor Jesucristo. Así, en la palabra de Dios dice “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados; ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios”. (1 Co 6:11) La respuesta está en permitir que Jesús interfiera en la vida de la persona y traiga orden integral. 

lunes, 3 de julio de 2017

Romanos.8.v29-30


Romanos.8.v29-30 La meta suprema de Dios en cuanto a nosotros es hacernos semejantes a Cristo (1Jo_3:2). A medida que vamos siendo como El, descubrimos lo que en realidad somos, las personas para lo cual fuimos creados. ¿Cómo podemos ser conformados a la imagen de Cristo? Leyendo y prestando atención a la Palabra de Dios, estudiando su vida en la tierra a través de los Evangelios, llenándonos con el Espíritu Santo y haciendo la obra de Dios en la tierra.

8.29, 30 Algunos creen que estos versículos dicen que, antes de la fundación del mundo, Dios determinó quiénes habrían de recibir la salvación. Señalan pasajes como Eph_1:11, que dice: "Habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad". Otros dicen que Dios sabía quiénes responderían positivamente, y sobre ellos puso su marca (predestinó). Lo que está claro es que el propósito de Dios en cuanto al hombre no fue producto de un pensamiento tardío, sino que se determinó antes de la fundación del mundo. La humanidad se creó para servir y glorificar a Dios. Si usted aceptó a Cristo, regocíjese porque Dios siempre lo ha conocido. Su amor es eterno. Su sabiduría y poder son supremos. El le guiará y le protegerá hasta el día en que llegue a su presencia.