domingo, 6 de noviembre de 2016

Hechos 17:29-31

Hechos 17:29-31
Por tanto, siendo descendientes de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea como el oro, la plata o la piedra: escultura hecha como resultado del ingenio y de la destreza del ser humano. Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan. Él ha fijado un día que juzgará al mundo con justicia, por medio del hombre que ha designado. De ello ha dado pruebas a todos al levantarlo de entre los muertos.
Ghandi. Este hombre pudo derribar a un ejército y vencer a una nación poderosa a través de la no violencia y promoviendo el amor entre los unos y los otros. Siguió a la perfección el amor al prójimo del que habla Jesús. Considerado como una buena persona y que realizó extraordinarias cosas en su vida, dando ejemplos de la sencillez y congruencia que podemos tener al hablar y actuar, resulta difícil pensar si ese hombre está en el cielo o no. Pero no se trata de hacerla de Dios para que nosotros decidamos y tristemente como creyentes caemos en esta mala costumbre de hablar sobre quién sí y quién no ha entrado al cielo al morir. La biblia nos dice que solamente podemos ir a la presencia del Padre a través de Jesús. Si Ghandi no reconoció a Cristo, por consecuencia, cuando sea juzgado, no tendrá Redentor que pague por sus pecados.
Pablo no tuvo miedo de hablar sobre el juicio de Dios a pesar de que no conocía a nadie de su público. No consideró que fuera un tema “delicado” o tabú. Claramente anunció que seremos juzgados y que por esta razón mandó a su Hijo para que nos arrepintamos y reconciliemos con Él. En ocasiones me han preguntado sobre cómo compartir a Cristo. Qué decir y qué no decir. Mucha gente piensa que no deben hablar del juicio de Dios porque “espantan” a los que oyen pues no es fácil de entender. Si bien, no creo que exista una lista con 5 pasos a seguir para la perfecta predicación, me parece que no debemos encerrarnos a una o dos características del Señor. Si resulta congruente y necesario, debemos hablar de cada detalle de Jehová. No podemos omitir que cada uno de nosotros seremos juzgados por pensar que es muy “duro” de escuchar.
Por otro lado, me gusta cómo Pablo aclara quién es Dios. No está hecho por oro ni plata o cualquier piedra preciosa. Esta es nuestra forma de pensar y limitamos a Dios a lo que conocemos y comprendemos. Pensamos en piedras preciosas y en algo grandioso y se lo adjudicamos a Dios. Dios es Dios. Creador y Todopoderoso. ¿Por qué insistimos en darle dimensiones humanas? ¡Es imposible! Pablo nos dice, no trates de encasillar a Jehová. Va más allá de lo que puedas imaginar. Ni lo más precioso que ves en este mundo puede asimilarse a su grandeza. No puedes capturar su imagen con una escultura ni limitar su tamaño con un gran templo. Este es el Dios de la biblia.
Oración

Padre: perdona mis pecados y límpiame. Quiero reconciliarme contigo y pasar mi eternidad junto a Ti. Hoy entiendo que no estás en un templo o en una escultura sino que eres omnipresente y omnipotente. Perdóname si he juzgado y criticado. No permitas que mi corazón se llene de soberbia y sea humilde y sencillo. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

sábado, 5 de noviembre de 2016

Cuál es tu Corona. Isaías 28.

Cuál es tu Corona. Isaías 28.

Una corona significa poder, premio, galardón o reconocimiento a un esfuerzo.
Es por esto que en el mundo cuando alguien exige alguna preferencia se le dice: ¿y porque? A caso tiene corona.
Jehová nos ofrece una corona por nuestro esfuerzo y dedicación. Esto quiere decir que tú puedes acercarte a Jehová a pedirle tan solo un milagro y seguir igual o puedes luchar para que Jehová te de una corona.
Una corona también puede ser lo que nos identifica ante los demás. El orgullo o la amabilidad. V 1 “¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!”
Nuestra corona también puede ser Jehová en nosotros. V 5 “En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo;”
Una corona es algo sobresaliente y con mucho brillo. Si Jehová es nuestra corona significa que tendremos que brillar o sobre salir ante los demás.
Podemos tener corona de soberbia de orgullo  de envidia de mal genio. Etc. Cuál es tu corona si tu corona es desagradable y quieres ser libre Jesucristo puede destruir esa corona y darte una nueva imagen. V 2-3 “He aquí, Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso; como turbión de granizo y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra. Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de Efraín.”
Note que Jehová destruirá la corona no a l portador de la corona. Dios no quiere acabar con el malvado Jehová quiere transformarlo recuerda que tú y yo también teníamos coronas desagradables no nos destruyó, nos transformó. 2 Corintios 3: 16-18 “Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará, Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”
Jesucristo cambia nuestra corona él nos lava y perfecciona. 1 Corintios 6: 10-11 “ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios, Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”
El alejarnos de Jesucristo hace que sirvamos  de manera desagradable. Que origina el estar aparatados de Dios.
1. Perder la visión. Cuando perdemos la visión de Cristo nos confundimos y hacemos que otros se confundan. V 7 “Pero también éstos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.”
2. Ofrecemos cosas contaminadas. V 8 “Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio” la palabra verdadera es alimento sano y puro. Lo que damos de nuestro propio intelecto es algo contaminado.
3. Incomprensión en lo que quiere Dios. V 9-11 “¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿A los arrancados de los pechos?, Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo,” hay muchos cristianos que por falta de conocimiento actúan como bebes y Dios los trata como bebes.
Jesucristo nos puede dar nuevas coronas.
1. Corona Incorruptible. 1 Corintios 9: 25 “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.”
2. Corona de Gozo. Filipenses 4: 1 “Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados”
3. Corona de Gloria. 1 Pedro 5: 4 “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria”
4. Corona de Justicia. 2 Timoteo 4: 8 “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.”
5. Corona de Vida.  Apocalipsis 2: 10 “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”
Una persona puede ponerse una corona de rey y no necesariamente se sentirá como rey ni vivirá como un rey.


Las coronas que nos da Jesucristo no solo son para lucirlas. Ellas hacen de nosotros lo que representan. Tu vida es lo que tu corona es, solo Jesucristo puede transformarnos de manera verdadera y total.

viernes, 4 de noviembre de 2016

El ataque a la iglesia

El ataque a la iglesia
En el mundo tendréis aflicción.
Juan 16:33
No debiéramos sorprendernos cuando se ataca a la iglesia porque Cristo dijo que así sucedería. Como el mundo, la carne y Satanás están detrás de tal hostilidad, Cristo nos ordenó que veláramos y oráramos "para que no [entremos] en tentación" (Mt. 26:41). Pedro advirtió: "Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 P. 5:8). Para estar preparados, Pablo dij "Nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo" (1 Ts. 5:8).
Puede ser difícil mantener su testimonio cristiano cuando la persecución es sutil y no manifiesta. Recuerdo haberle preguntado a un pastor rus "¿Es difícil pastorear una iglesia en su país?" El pastor respondió: "No, es fácil porque sé cuál es la posición de todo el mundo. Pero ¿cómo puede alguien pastorear una iglesia en los Estados Unidos, donde la avenencia es tan común y sutil?" Muchos que se dicen cristianos quieren la aceptación del mundo y por lo tanto, no están dispuestos a defender la causa de Cristo. Estemos firmes
Estad así firmes en el Señor.
Filipenses 4:1
El versículo de hoy trae a la mente la imagen de un soldado que se mantiene firme en medio de la batalla. Pablo empleó la misma metáfora en Efesios 6:11: "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo". Estar firmes espiritualmente quiere decir no comprometer su testimonio cristiano al dejarse abatir por las pruebas o las tentaciones.
Me entristece que muchos creyentes no toman en serio a Dios y sus mandamientos. En vez de conocer a Dios, muchos prefieren que los entretengan. Esa indiferencia considera sus mandamientos como simples sugerencias. Pero nuestro soberano Señor nos manda que estemos firmes. Inmanente en ese mandato está la capacidad de obedecer. El amor de Pablo a la iglesia
Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.
Filipenses 1:8
El apóstol Pablo trataba a los creyentes con un espíritu amable y afectuoso. A menudo daba órdenes con genuinas expresiones de amor a las personas. Tenía un lugar especial en su corazón para la iglesia de Filipos. Se dirigía a esos creyentes como "hermanos míos amados y deseados" (Fil. 4:1).
Manifestaba su amor en su deseo de permanecer con ellos para su "provecho y gozo de la fe" (1:25). Pablo estaba dispuesto a ser ofrecido "sobre el sacrificio y servicio de [su] fe" (2:17). Y solamente los creyentes de Filipos habían "[participado con él] en razón de dar y recibir" (4:15), que también revela su vínculo especial con ellos.

Pablo era un dialéctico y un teólogo sin igual, su capacidad intelectual era asombrosa, pero también estaba dotado de una gran capacidad para amar a las personas. Su ministerio puede ser eficaz solo cuando ame a las personas.

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿ESTAS TRISTE?

¿ESTAS TRISTE?
¿Estas triste y desilusionado?
Ven a mí, que Yo te daré vida
¿Hay dolor en tu alma?
Yo te sanare con mi aceite
¿Crees que nadie te ama
Que estas solo, que nadie te comprende,
Que caminas por la vida
En una oscuridad tan grande
¿Que no puedes ver el hoy?
¿Cómo podrás ver el mañana?
Ven a mí y yo te daré luz
Y encontrarás en Mí
Que yo soy el presente
Y que en mi está el Mañana
Pero para esto tendrás
Que olvidarte del pasado
Y aprender a vivir el hoy
Que para ti Yo he creado
Sin tener temor al mañana
Porque Yo te he prometido
Que allí te llevare Yo de mi mano.
Mi alma querida
No estés triste y desilusionada
Ven a mí al despertar cada mañana
Y recibirás aliento y seguridad
Para enfrentar un nuevo día
Y descubrirás que en el
Yo estoy contigo
Que cumplo la Palabra,
¿ESTAS TRISTE?
¿Estas triste y desilusionado?
Ven a mí, que Yo te daré vida
¿Hay dolor en tu alma?
Yo te sanare con mi aceite
¿Crees que nadie te ama?
Que estas solo, que nadie te comprende,
Que caminas por la vida
En una oscuridad tan grande
¿Que no puedes ver el hoy?
¿Cómo podrás ver el mañana?
Ven a mí y yo te daré luz
Y encontrarás en Mí
Que yo soy el presente
y que en mi está el Mañana
Pero para esto tendrás
Que olvidarte del pasado
Y aprender a vivir el hoy
Que para ti Yo he creado
Sin tener temor al mañana
Porque Yo te he prometido
Que allí te llevare Yo de mi mano.
Mi alma querida
No estés triste y desilusionada
Ven a mí al despertar cada mañana
Y recibirás aliento y seguridad
Para enfrentar un nuevo día
Y descubrirás que en el
Yo estoy contigo
Que cumplo la Palabra,

Que E prometido.  Quien te habla es Jesucristo de nazare que murió por ti en la cruz y al tercer día resucito  para darnos vida eterna junta mente con El.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Debemos entender nuestro llamamiento

Debemos entender nuestro llamamiento
MARCOS 8.34, 35
Me gusta usar la palabra creyente cuando hablo de los hijos de Dios, ya que ella se refiere específicamente a quienes han creído en Jesucristo como Salvador. Es una población mucho más pequeña que aquellos que se autodenominan cristianos. ¿Pero sabía usted que aun menor es el número de quienes pueden ser llamados legítimamente “seguidores”? Éstos son aquellos que obedecen con pasión la voluntad de Cristo en todas las cosas.
¿Es usted un creyente o un seguidor? Confiar en Jesucristo es fundamental, pero es solo el primer paso de la fe. Nuestro objetivo primordial es hacer el largo viaje de la vida siguiendo las pisadas del Señor, honrándole con nuestras acciones y palabras, y creciendo siempre en sabiduría.
La vida de un seguidor está resumida en la frase obediencia total. De hecho, el Señor define como cristianos verdaderos a quienes demuestran su amor por Él guardando su Palabra (Jn 14.23). Cuando se trata de obedecer a Dios, hay en realidad solo dos respuestas: “Sí” o “No”. Es tentador decir: “Sí, pero…” como hicieron algunos discípulos potenciales del Señor Jesús, pero esa es una manera indirecta de decir no (Lc 9.59). Los seguidores verdaderos siguen siendo fieles al plan del Señor, ya sea fácil o difícil. Y además, lo proclaman tanto en la bendición como en la calamidad, y van incluso a donde Él los esté llevando.

Los seguidores verdaderos buscan al Señor, porque saben que la recompensa es una relación más estrecha con Él. No esperan únicamente pasar la eternidad con Dios, sino que entienden que la eternidad comienza cuando lo acompañan en la senda recta que Él ha puesto delante de ellos.

martes, 1 de noviembre de 2016

Porque vosotros sois el templo del Dios viviente

2 Corintios 6.16. ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?
Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos,
Y seré su Dios,
Y ellos serán mi pueblo.
17. Por lo cual,
Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,
Y no toquéis lo inmundo;
Y yo os recibiré,
18. Y seré para vosotros por Padre,
Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. 1 Corintios 10. 28. Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
29. La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?
30. Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias?
31. Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
32. No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;
33. como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. Santiago 4.4. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

5. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Hechos 21.25. Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación.NOSOTROS LOS CRISTIANO PODEMOS COMER DE TODO MENOS SANGRE. CUALQUIER DÍA DE EL AÑO POR QUE TENEMOS UN SOLO DIOS VERDADERO QUE SE DA A CONOCER EN TRES PERSONAS DISTINTA PADRE HIJO Y ESPÍRITU SANTO EN UN SOLO DIOS VERDADEROS FIESTAS DEL MUNDO SON PARA LOS ÍDOLOS Y CUANDO LAS CELEBRAN ENCARECEN LOS PRECIOS Y SE APROVECHAN. YO COMO CRISTIANO PUEDO ESPERAR QUE PASEN Y LUEGO COMER DE TODO LO QUE ME GUSTE A MI Y NO TENER QUE PAGAR MUCHO MAS POR LO QUE COMO Y RECORDARME QUE SON FIESTAS A LOS ÍDOLOS. AMENN

lunes, 31 de octubre de 2016

La miopía espiritual

La miopía espiritual
LUCAS 16.19-31
En Lucas 16, Jesús cuenta la historia de un hombre rico que vivió para sí mismo sin tomar en cuenta a Dios. Después de morir, experimentó la consecuencia de su decisión —su separación eterna del Señor.
Jesús lo describe como alguien que vivía rodeado de lujos (v. 19), proveyendo para sí lo mejor que el dinero podía comprar, pero dando poco al pobre que estaba a su puerta. Es importante entender que este hombre no fue juzgado severamente por Dios por su riqueza. Él no se opone a nuestro éxito. Ni tampoco quedó separado del Señor por su falta de caridad hacia los demás. No hacía daño deliberadamente a otros, sino que no notaba a quienes padecían necesidades por estar concentrado solamente en sí mismo.
El error del hombre rico fue que hacía toda clase de provisión para su cuerpo, pero ninguna para su alma. Nuestra cultura practica un estilo de vida parecido. Adquirir riquezas materiales y la satisfacción propia, son la búsqueda principal de muchos en nuestro mundo. Lograr lo que uno quiere parece ser el objetivo, ya sea luchando para llegar a fin de mes, o teniendo la cuenta bancaria rebosante.
La Biblia dice que fuimos creados para relacionarnos con el Padre mediante la fe en su Hijo. El hombre rico ignoró a Dios y pagó el precio final. Nuestro destino eterno depende de la decisión que tomemos en cuanto a Cristo.

Quien acepta el regalo de la salvación de Cristo, vivirá eternamente con Él en el cielo. Quienes rechacen a Dios sufrirán la eternidad separados de Dios. Si usted conoce a personas que son miopes espirituales, ore por ellas para que pongan su fe en Cristo.