Una fuente inagotable
Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido.
1 Pedro 1:22
Los cristianos tenemos la gran responsabilidad de amar a los demás, pero ¿cómo la cumpliremos? Comprendiendo nuestro recurso.
El amor está a nuestro alcance, y es nuestra culpa si no aprovechamos el recurso necesario. Tenemos que someternos al Espíritu y aprender a amar. Debemos purificar nuestro corazón confesando nuestro pecado y comprender la urgencia de atraer a otros a Cristo mediante nuestro amor. Tenemos que tomar una decisión consciente de amar a los demás, tener comunión con otros creyentes y pensar en los demás y no en nosotros mismos. Y debemos considerar el efecto de amar a otros. El amor que se da inevitablemente regresa.
Cuando Dios lo salvó a usted, Él lo hizo una nueva criatura con la capacidad de cumplir la deuda del amor. La fuente del amor es inagotable. Usted tiene el privilegio de representar a Dios en el mundo amando a los demás como Él los amó y recibir amor a cambio. Una tarea de amor
Conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento.
Efesios 3:19
Para pagar la deuda del amor, todos podemos hacer varias cosas. He aquí algunas sugerencias:
Termine una querella.
Llame a un amigo a quien no ha visto durante mucho tiempo.
Sustituya la sospecha con la confianza.
Quite cualquier amargura de su vida.
Escriba una carta sorpresiva a alguien que lo quiera a usted.
Dígale a alguien que usted sabe bien cuánto significa para usted.
Cumpla una promesa.
Pida a Dios que perdone a alguien que le hizo algo malo a usted, y olvide eso que hizo.
No sea demasiado exigente con otros familiares.
Muestre gratitud a los demás durante todo el día.
Dígale a alguien a quien quiere que usted se interesa por él o por ella.
Ore por uno de sus enemigos.
Envíele un cheque a algún necesitado.
Pida a Dios que lo ayude a amar de la manera que Jesús amó.
lunes, 27 de septiembre de 2010
sábado, 25 de septiembre de 2010
Las conversaciones negativas
Las conversaciones negativas son contagiosas.
Las palabras negativas nos infunden miedo, preocupación. Nos desalientan y nos hacen perder los sueños y las metas.
¿Perdí mis sueños por oír palabras negativas?
¿Me llené de miedo e inseguridad por participar de conversaciones pesimistas?
¿Me contagié del pesimismo de otros? ¿En qué áreas me afectó? Espiritual, Ministerial, Familiar, Laboral, Intelectual, Física, Económica, Social
¿En qué áreas de mi vida o en qué situaciones he notado que mis pensamientos negativos han limitado el poder de Dios?
¿Aliento a las personas (familia, discípulos, etc.) a lograr sus sueños o tiendo a frenarlas?
3. Enfrenta los Problemas de tu vida, no huyas de ellos.
Muchos de nosotros no nos damos cuenta de que el dolor y el gozo van de la mano. Por lo tanto, necesitamos:
A. Aprender de nuestros errores.
Puedo ver mis errores del pasado desde el fracaso, o puedo verlos como experiencias que me ayuden a crecer.
¿Qué errores cometí en el pasado que hoy puedo utilizar como experiencias para crecer?
B. Escoger el gozo en todas las circunstancias.
Si tengo una actitud de gozo veré los problemas no como obstáculos sino como desafíos. No serán montañas frente a mí, sino escalones que me permitan avanzar y crecer.
Considera los siguientes pasajes bíblicos y llena tu mente con ellos: Salmo 119:111, 1º Tes. 5:16-18.
C. Y asumir riesgos.
No permitamos que el pesimismo y el negativismo de otros nos impidan alcanzar nuestras metas. Si no corro riesgos jamás seré nada y jamás tendré nada. Los problemas están allí para enfrentarlos y solucionarlos, no para que me paralicen.
Cuando te sientas desalentado, enfrentá el problema y actuá.
¿Cuál es en este momento el “mayor” problema de tu vida?
¿Cómo lo estás enfrentando?
¿Con qué actitudes y pensamientos de gozo podrías enfrentar el problema a partir de ahora?
Las palabras negativas nos infunden miedo, preocupación. Nos desalientan y nos hacen perder los sueños y las metas.
¿Perdí mis sueños por oír palabras negativas?
¿Me llené de miedo e inseguridad por participar de conversaciones pesimistas?
¿Me contagié del pesimismo de otros? ¿En qué áreas me afectó? Espiritual, Ministerial, Familiar, Laboral, Intelectual, Física, Económica, Social
¿En qué áreas de mi vida o en qué situaciones he notado que mis pensamientos negativos han limitado el poder de Dios?
¿Aliento a las personas (familia, discípulos, etc.) a lograr sus sueños o tiendo a frenarlas?
3. Enfrenta los Problemas de tu vida, no huyas de ellos.
Muchos de nosotros no nos damos cuenta de que el dolor y el gozo van de la mano. Por lo tanto, necesitamos:
A. Aprender de nuestros errores.
Puedo ver mis errores del pasado desde el fracaso, o puedo verlos como experiencias que me ayuden a crecer.
¿Qué errores cometí en el pasado que hoy puedo utilizar como experiencias para crecer?
B. Escoger el gozo en todas las circunstancias.
Si tengo una actitud de gozo veré los problemas no como obstáculos sino como desafíos. No serán montañas frente a mí, sino escalones que me permitan avanzar y crecer.
Considera los siguientes pasajes bíblicos y llena tu mente con ellos: Salmo 119:111, 1º Tes. 5:16-18.
C. Y asumir riesgos.
No permitamos que el pesimismo y el negativismo de otros nos impidan alcanzar nuestras metas. Si no corro riesgos jamás seré nada y jamás tendré nada. Los problemas están allí para enfrentarlos y solucionarlos, no para que me paralicen.
Cuando te sientas desalentado, enfrentá el problema y actuá.
¿Cuál es en este momento el “mayor” problema de tu vida?
¿Cómo lo estás enfrentando?
¿Con qué actitudes y pensamientos de gozo podrías enfrentar el problema a partir de ahora?
viernes, 24 de septiembre de 2010
Sométase al Espíritu
Sométase al Espíritu
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Romanos 5:5
Tiene que darle al Espíritu Santo el control absoluto de su vida. Usted puede aferrarse a los sentimientos de amargura, ansiedad y odio contra alguien, o puede rendirlos al Espíritu de Dios. Cuando usted se somete al Espíritu Santo, Él toma el control de su vida y sustituye la amargura con el amor y la venganza con el afecto. Pablo dij "Acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros" (1 Ts. 4:9).
La capacidad para amar a los demás está en usted; solo tiene que comprender ese recurso. Si usted se somete al Espíritu Santo, Él lo enseñará a amar. Una decisión consciente
Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Colosenses 3:14
Todos los creyentes tenemos que tomar la decisión consciente de amar a los demás. Hace algún tiempo aconsejé a una pareja que había estado luchando seriamente en su matrimonio durante mucho tiempo. Les conté que tenían que tomar una decisión consciente de amarse el uno al otro. Tenían que adiestrarse en amar a veces cuando se sentían enojados. Tenían que sustituir la rudeza y las palabras ásperas con el amor.
Dos días después de nuestra conversación, el esposo me llamó y me dij "Solo quería que usted supiera que cada vez que surge un problema estamos esforzándonos por hacer todo lo que podamos en el Espíritu de Dios a fin de tomar una decisión consciente de amar, estar en paz y demostrar bondad sin que importe el precio para nuestro ego". El optar por ser bondadoso con los demás y perdonarlos es un factor en aprender a amar. El Espíritu Santo lo capacita para hacer eso cuando usted adiestra su mente y se compromete a obedecer al Señor.
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Romanos 5:5
Tiene que darle al Espíritu Santo el control absoluto de su vida. Usted puede aferrarse a los sentimientos de amargura, ansiedad y odio contra alguien, o puede rendirlos al Espíritu de Dios. Cuando usted se somete al Espíritu Santo, Él toma el control de su vida y sustituye la amargura con el amor y la venganza con el afecto. Pablo dij "Acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros" (1 Ts. 4:9).
La capacidad para amar a los demás está en usted; solo tiene que comprender ese recurso. Si usted se somete al Espíritu Santo, Él lo enseñará a amar. Una decisión consciente
Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Colosenses 3:14
Todos los creyentes tenemos que tomar la decisión consciente de amar a los demás. Hace algún tiempo aconsejé a una pareja que había estado luchando seriamente en su matrimonio durante mucho tiempo. Les conté que tenían que tomar una decisión consciente de amarse el uno al otro. Tenían que adiestrarse en amar a veces cuando se sentían enojados. Tenían que sustituir la rudeza y las palabras ásperas con el amor.
Dos días después de nuestra conversación, el esposo me llamó y me dij "Solo quería que usted supiera que cada vez que surge un problema estamos esforzándonos por hacer todo lo que podamos en el Espíritu de Dios a fin de tomar una decisión consciente de amar, estar en paz y demostrar bondad sin que importe el precio para nuestro ego". El optar por ser bondadoso con los demás y perdonarlos es un factor en aprender a amar. El Espíritu Santo lo capacita para hacer eso cuando usted adiestra su mente y se compromete a obedecer al Señor.
jueves, 23 de septiembre de 2010
APRENDER A ESCUCHAR A DIOS
APRENDER A ESCUCHAR A DIOS
Su tarea principal es escuchar al Rey: ¡Parar, mirar y escuchar!
No le corresponde al Rey ir tras sus súbditos, dándoles voces y gritos para ver si hacen lo que les pide. ¡No espere de Él que le persiga dándole con una Biblia en la cabeza para obligarle a prestar atención! Por el contrario, usted debe acudir ante Él callada y respetuosamente, con sinceridad, presentarle con temor pero con confianza su petición y aguardar en silencio la respuesta.
Si está en una habitación llena de gente, donde hay un televisor encendido, y todos alzan la voz por encima de su volumen, por más alto que esté, el sonido del aparato se perderá en el bullicio. ¡Y el Señor, a diferencia del televisor, se calla si no lo escucha! Cuando Israel dejó de escuchar a Dios y de creer lo que le decía, cuando dejó de cumplir lo que le ordenaba, ¡ÉL dejó de hablarle por espacio de casi trescientos años, entre los dos Testamentos! ¡A Dios no le gusta hablar para oídos sordos, incrédulos o desobedientes! ¡Simplemente se calla!
Sin embargo, si busca al Señor lo oirá, y ÉL le guiará. ÉL ha dicho: "¡Clama a Mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces!" (Jeremías 33:3)
Padre Celestial, yo también quiero ser reconocido entre tus Hijos y poder escuchar tu voz, hoy recibo en mi corazón y confieso con mi boca a Jesucristo como mi Señor y mi Salvador, y en su nombre, te pido me des un corazón y una mente receptiva para contigo, y que me ayudes para poder obedecer y así se haga tu voluntad en mi vida. En Cristo Jesús.
Su tarea principal es escuchar al Rey: ¡Parar, mirar y escuchar!
No le corresponde al Rey ir tras sus súbditos, dándoles voces y gritos para ver si hacen lo que les pide. ¡No espere de Él que le persiga dándole con una Biblia en la cabeza para obligarle a prestar atención! Por el contrario, usted debe acudir ante Él callada y respetuosamente, con sinceridad, presentarle con temor pero con confianza su petición y aguardar en silencio la respuesta.
Si está en una habitación llena de gente, donde hay un televisor encendido, y todos alzan la voz por encima de su volumen, por más alto que esté, el sonido del aparato se perderá en el bullicio. ¡Y el Señor, a diferencia del televisor, se calla si no lo escucha! Cuando Israel dejó de escuchar a Dios y de creer lo que le decía, cuando dejó de cumplir lo que le ordenaba, ¡ÉL dejó de hablarle por espacio de casi trescientos años, entre los dos Testamentos! ¡A Dios no le gusta hablar para oídos sordos, incrédulos o desobedientes! ¡Simplemente se calla!
Sin embargo, si busca al Señor lo oirá, y ÉL le guiará. ÉL ha dicho: "¡Clama a Mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces!" (Jeremías 33:3)
Padre Celestial, yo también quiero ser reconocido entre tus Hijos y poder escuchar tu voz, hoy recibo en mi corazón y confieso con mi boca a Jesucristo como mi Señor y mi Salvador, y en su nombre, te pido me des un corazón y una mente receptiva para contigo, y que me ayudes para poder obedecer y así se haga tu voluntad en mi vida. En Cristo Jesús.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
La deuda del amor
La deuda del amor
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros.
Romanos 13:8
Los cristianos deben amar a todo el mundo en la sociedad. Jesús dij "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros" (Jn. 13:35). Nuestro amor los unos con los otros se aplica ante todo a los demás creyentes, nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
Pero unos a otros también se aplica a los incrédulos; todos los incrédulos, y no solo a los que son agradables y cordiales. Jesús dij "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen" (Mt. 5:44). El apóstol Pablo dij "Hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe" (Gá. 6:10).
El amor debe ser un rasgo distintivo en su vida. Usted tiene una deuda con todo el mundo, así que cerciórese de que les demuestra amor a todos para que a usted se le conozca como alguien que ama a los demás "entrañablemente, de corazón puro" (1 P. 1:22). Hay que demostrar amor
Andad en amor.
Efesios 5:2
¿Qué es el amor? ¿Cómo se demuestra? A fin de poder practicar el amor, hay que saber lo que es desde el punto de vista bíblico. A lo largo de las Escrituras, se caracteriza el amor como una acción.
Ante todo, el amor enseña la verdad a otros (Ef. 4:15) y los ayuda en sus necesidades (He. 6:10). Da ejemplo al servir a otros y a alentarnos en su crecimiento (Gá. 5:13). Cubre los pecados de otras personas (1 P. 4:8) y perdona (Ef. 4:32). También el amor soporta los problemas y las idiosincrasias de los demás (1 Co. 13:7) y el sacrificio por ellos (Jn. 15:13-14).
El amor abnegado presenta la verdad espiritual, ayuda y se interesa en los necesitados. Les debemos a todos ese amor y no debemos deberle nada más. Ese es el corazón de la vida cristiana; es el imán que atrae al mundo.
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros.
Romanos 13:8
Los cristianos deben amar a todo el mundo en la sociedad. Jesús dij "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros" (Jn. 13:35). Nuestro amor los unos con los otros se aplica ante todo a los demás creyentes, nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
Pero unos a otros también se aplica a los incrédulos; todos los incrédulos, y no solo a los que son agradables y cordiales. Jesús dij "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen" (Mt. 5:44). El apóstol Pablo dij "Hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe" (Gá. 6:10).
El amor debe ser un rasgo distintivo en su vida. Usted tiene una deuda con todo el mundo, así que cerciórese de que les demuestra amor a todos para que a usted se le conozca como alguien que ama a los demás "entrañablemente, de corazón puro" (1 P. 1:22). Hay que demostrar amor
Andad en amor.
Efesios 5:2
¿Qué es el amor? ¿Cómo se demuestra? A fin de poder practicar el amor, hay que saber lo que es desde el punto de vista bíblico. A lo largo de las Escrituras, se caracteriza el amor como una acción.
Ante todo, el amor enseña la verdad a otros (Ef. 4:15) y los ayuda en sus necesidades (He. 6:10). Da ejemplo al servir a otros y a alentarnos en su crecimiento (Gá. 5:13). Cubre los pecados de otras personas (1 P. 4:8) y perdona (Ef. 4:32). También el amor soporta los problemas y las idiosincrasias de los demás (1 Co. 13:7) y el sacrificio por ellos (Jn. 15:13-14).
El amor abnegado presenta la verdad espiritual, ayuda y se interesa en los necesitados. Les debemos a todos ese amor y no debemos deberle nada más. Ese es el corazón de la vida cristiana; es el imán que atrae al mundo.
martes, 21 de septiembre de 2010
Josué 3:5
Josué 3:5
"Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros. "
Siempre hemos aprendido acerca del pueblo de Israel y su comparación con la Iglesia.
Estando en Egipto (Mundo) celebro la pascua, (cristo nuestra pascua 1 cor 5:7), luego dejando a Egipto cruzaron el mar rojo, (Bautismo, 1 cor 10:2) y su destino era la tierra prometida, al igual nosotros como iglesia nos dirigimos a nuestra morada prometida, ganada y preparada mediante Cristo en la cruz del calvario,(Jn 14:2).
Ahora el pueblo estaba a punto de entrar a la tierra prometida, y Dios da las instrucciones, las cuales nos hablan de nuestra inminente entrada al cielo, pues Cristo no retarda su venida, según algunos la tienen por tardanza.
Primero se levantaría el arca y le seguiría el pueblo, luego el arca abriría el camino a través del Jordan, y su pueblo pasaría, pero debían mantener una distancia minima de como 2 mil codos.
El arca era el lugar donde Dios moraba, lo que nos habla de Cristo morando entre nosotros, en él habita toda la plenitud de LA DEIDAD (col 2:9) y Cristo dijo: Yo y el Padre uno somos, (Jn 10:30) y a el le seguimos nosotros su Iglesia.
Al igual que el arca abrió el camino, Cristo nos abrió un camino nuevo y vivo hasta el mismo cielo (He 10:20), por el cual hoy entramos mediante la oración pero pronto entraremos y le veremos tal como él es.
pero el pueblo debía mantener una distancia de como 2 mil codos entre ellos y el arca, y nosotros como su Iglesia en la actualidad ya tenemos esa distancia desde que se nos abrió el camino en el calvario, no de como 2 mil codos pero si de como 2 mil años, por lo debemos seguir el mismo mandato que Josue le dijo al pueblo "santificaos" (jos 3:5).
Santifiquémonos pues hermanos, la venida de nuestro glorioso Salvados esta cerca, Amen.
y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a si mismo, así como Él el puro. 1Jn 3:3
"Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros. "
Siempre hemos aprendido acerca del pueblo de Israel y su comparación con la Iglesia.
Estando en Egipto (Mundo) celebro la pascua, (cristo nuestra pascua 1 cor 5:7), luego dejando a Egipto cruzaron el mar rojo, (Bautismo, 1 cor 10:2) y su destino era la tierra prometida, al igual nosotros como iglesia nos dirigimos a nuestra morada prometida, ganada y preparada mediante Cristo en la cruz del calvario,(Jn 14:2).
Ahora el pueblo estaba a punto de entrar a la tierra prometida, y Dios da las instrucciones, las cuales nos hablan de nuestra inminente entrada al cielo, pues Cristo no retarda su venida, según algunos la tienen por tardanza.
Primero se levantaría el arca y le seguiría el pueblo, luego el arca abriría el camino a través del Jordan, y su pueblo pasaría, pero debían mantener una distancia minima de como 2 mil codos.
El arca era el lugar donde Dios moraba, lo que nos habla de Cristo morando entre nosotros, en él habita toda la plenitud de LA DEIDAD (col 2:9) y Cristo dijo: Yo y el Padre uno somos, (Jn 10:30) y a el le seguimos nosotros su Iglesia.
Al igual que el arca abrió el camino, Cristo nos abrió un camino nuevo y vivo hasta el mismo cielo (He 10:20), por el cual hoy entramos mediante la oración pero pronto entraremos y le veremos tal como él es.
pero el pueblo debía mantener una distancia de como 2 mil codos entre ellos y el arca, y nosotros como su Iglesia en la actualidad ya tenemos esa distancia desde que se nos abrió el camino en el calvario, no de como 2 mil codos pero si de como 2 mil años, por lo debemos seguir el mismo mandato que Josue le dijo al pueblo "santificaos" (jos 3:5).
Santifiquémonos pues hermanos, la venida de nuestro glorioso Salvados esta cerca, Amen.
y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a si mismo, así como Él el puro. 1Jn 3:3
lunes, 20 de septiembre de 2010
Obligados a obedecer
Obligados a obedecer
Para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Romanos 8:4
Algunos creen que, como somos salvos por gracia y ya no estamos bajo la ley, entonces ya no estamos obligados a cumplir la ley. Eso es cierto en este sentid "No estamos condenados al castigo de la ley". Como nos entregamos a Cristo, ya la ley no tiene poder para condenarnos ni ejecutarnos. Sin embargo, estamos obligados con sus preceptos, ya que Dios no ha cambiado su moralidad.
El apóstol Pablo dij "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús... Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne" (Ro. 8:1-3). El sacrificio de Cristo nos libró del castigo de la ley. Él murió en nuestro lugar. De modo que somos libres de la ley en el sentido de que ella no puede condenarnos, pero seguimos obligados a obedecer sus preceptos. ESPERANZA EN LA LUCHA
Con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Romanos 7:25
Como a los cristianos se les llama a la obediencia y la nueva naturaleza desea obedecer, ¿qué hace usted cuando se siente tentado a desobedecer? En primer lugar, tiene el poder del Espíritu Santo en usted (Ro. 8:2), que lo capacita para hacer la voluntad de Dios. Pero Pablo también describe la realidad de nuestra lucha constante con la carne en Romanos 7. Él dice: “Veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente” (v. 23).
El pecado en nuestra naturaleza humana lucha contra nuestro deseo de obedecer. Todo cristiano libra esa lucha. Su aspecto humano lucha contra la nueva criatura que se deleita en la ley de Dios. Lo que nos da esperanza es que, cuanto más luchemos, tanto más victoriosos seremos. Así que dé gracias al Señor por continuar su obra para librarlo y darle cada día la victoria sobre el pecado.
Para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Romanos 8:4
Algunos creen que, como somos salvos por gracia y ya no estamos bajo la ley, entonces ya no estamos obligados a cumplir la ley. Eso es cierto en este sentid "No estamos condenados al castigo de la ley". Como nos entregamos a Cristo, ya la ley no tiene poder para condenarnos ni ejecutarnos. Sin embargo, estamos obligados con sus preceptos, ya que Dios no ha cambiado su moralidad.
El apóstol Pablo dij "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús... Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne" (Ro. 8:1-3). El sacrificio de Cristo nos libró del castigo de la ley. Él murió en nuestro lugar. De modo que somos libres de la ley en el sentido de que ella no puede condenarnos, pero seguimos obligados a obedecer sus preceptos. ESPERANZA EN LA LUCHA
Con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Romanos 7:25
Como a los cristianos se les llama a la obediencia y la nueva naturaleza desea obedecer, ¿qué hace usted cuando se siente tentado a desobedecer? En primer lugar, tiene el poder del Espíritu Santo en usted (Ro. 8:2), que lo capacita para hacer la voluntad de Dios. Pero Pablo también describe la realidad de nuestra lucha constante con la carne en Romanos 7. Él dice: “Veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente” (v. 23).
El pecado en nuestra naturaleza humana lucha contra nuestro deseo de obedecer. Todo cristiano libra esa lucha. Su aspecto humano lucha contra la nueva criatura que se deleita en la ley de Dios. Lo que nos da esperanza es que, cuanto más luchemos, tanto más victoriosos seremos. Así que dé gracias al Señor por continuar su obra para librarlo y darle cada día la victoria sobre el pecado.
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