jueves, 9 de noviembre de 2017


Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre Viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. (Juan 6:53-57)

Somos tan religiosos, que les aseguro que en un culto o misa; nos pueden decir Jesús dijo: “Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros”; y muchos dirán amén, sin pensarlo.

Si afirmarán que eso es verdad con un amén; eso está muy bien; pero ¿entendemos lo que realmente significa beber la sangre de Jesucristo y comer su cuerpo?; a mí me parece que muchos se imaginaran que Jesús se refería al pan u ostias por su cuerpo y al vino por su sangre ¿no es verdad?; pero en realidad ustedes que son personas inteligentes, ¿creen realmente que Dios les dará vida a las personas que comen pan u ostias y toman vino en su nombre? No digo que no se deba hacer, pero mi pregunta va más allá. ¿Acaso Dios tiene favoritismos por aquellos que practican ritos en su Nombre? ¿O no será que nos quiere enseñar algo más allá de los rituales que hoy conocemos como las misas y cenas del Señor?

A mí me parece que muchos dirán amen hermano, cuando decimos que Jesús dijo “Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros”; pero en verdad no entienden que están afirmando, y sólo lo dicen en forma automática porque es algo que siempre lo han escuchado, y por lo tanto, después de tanta repetición saben que es así, pero en realidad, ni idea tienen de lo que significa realmente comerlo y beberlo; que es lo más importante. Bueno lo más importante es que entendamos, esa es la diferencia entre el que da frutos y el que se queda estéril, sólo repitiendo sus tradiciones, aunque sean muy Bíblicas, por cierto, pero hay esterilidad en lo rituales vacíos.

Vamos derecho al asunto:

¿Cómo bebemos su sangre? CREYÉNDOLE.

¿Cómo comemos su carne? SIGUIÉNDOLO, es decir, OBEDECIÉNDOLE.

¿Y por qué lo digo?

Lean por favor con cuidado, lo siguiente: Y Jesús les dijo: YO SOY el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (Juan 6:35)

¿El que cree en Jesús que le ocurrirá? “no tendrá sed jamás”.

¿El que va a él, es decir, lo sigue, que le ocurrirá? “nunca tendrá hambre”

Ahora ¿queda claro o no, ¿cómo lo bebemos y lo comemos?

Es necesario que esto lo entiendan muy bien, y lo mediten en el Señor; debemos creerle y seguirle (obedecerle); de esa manera tenemos vida eterna, seremos resucitados el día postrero y es la forma como permanecemos en él, como él permanece en nosotros.

No es por comer muchas ostias, ni pan sin levadura; ni por la copa de vino; sino es por creerle y seguirlo; como verdaderos discípulos del él; no digo que no se deba practicar lo que él dijo que hiciéramos en su menoría; sino que no nos quedemos con los ritos como le ocurrió a Israel, y tuvieron al Señor de gloria ante su ojos y no lo vieron; porque estaban en lo exterior, en la carne, en la religión, en las formas, en las tradiciones, en el reino de este mundo y su corazón estaba muy lejos del Señor.

Es muy claro, de AQUÍ parte el evangelio; quien no ha partido de beber su sangre y comer su carne; no tiene vida eterna, ni mucho menos permanece en él.

Algunos separan la fe de la obediencia, y dicen que somos salvos por fe; pero no ven que la fe no puede ser separada de la obediencia; van juntas; el que no obedece es porque no cree; ya que todos sus mandatos son para vida y prosperidad. Cuando separas el cuerpo de alguien con su sangre; ocurre inevitablemente la muerte; así también si separas el creerle a Jesús con el obedecerle; no pueden separarse; ya que habrá muerte espiritual, cuando sólo se le “cree” y no se le “obedece”. De la misma forma en que si separas el cuerpo de la sangre; la verdadera comida con la verdadera bebida. ¿O caso alguno puede vivir con sólo beber o sólo comer? Por algún tiempo puede ser, pero necesitamos beber y comer, para estar sanos en El.

Te dejo como tarea que busques en el evangelio de Juan, más ejemplos que nos enseñan que la verdadera bebida se toma al creerle, y la verdadera comida se come al obedecerle. Un saludo afectuoso, y que la gracia y entendimiento del Espíritu Santo, los llene. 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Filipenses. 4.v3-6


Filipenses. 4.v3-6 Aquellos "cuyos nombres están en el libro de la vida", son todos los que han sido sellados para salvación por medio de su fe en Cristo (véanse también Luk_10:17-20; Rev_20:11-15).

4.4, 5 El gozo supremo viene cuando Cristo habita en nosotros. Cristo está cerca y en su Segunda Venida lo disfrutaremos en toda su plenitud. El que habita en nosotros cumplirá su máximo propósito.

4.4 Parece extraño que un hombre preso pudiera decir a una iglesia que se regocije. Pero la actitud de Pablo nos enseña una lección importante: la actitud interior no necesita reflejar nuestras circunstancias externas. Pablo estaba lleno de gozo porque sabía que pese a lo que le sucediera, Cristo estaba con él. Pablo insta a los filipenses a regocijarse varias veces en esta carta, probablemente porque necesitaban oírlo. Es muy fácil desalentarse frente a circunstancias que no son placenteras o tomar hechos sin importancia como si lo fueran. Si usted no ha disfrutado el gozo últimamente, quizá sea porque no está mirando la vida desde la perspectiva correcta.

4.5 Tenemos que ser amables (razonables, amplios y caritativos) con los que no pertenecen a la iglesia y no solo con los creyentes. Esto significa que no buscamos revancha contra aquellos que nos tratan injustamente, tampoco debemos expresar demasiado nuestros derechos personales.

4.6, 7 ¡Imagínese no tener que estar "afanoso" jamás por nada! Esto parece imposible, todos tenemos preocupaciones en nuestro trabajo, en nuestros hogares, en el colegio. Pero Pablo nos aconseja cambiar nuestras preocupaciones en oraciones. ¿Quiere usted preocuparse menos? ¡Entonces ore más! En el momento en que empiece a preocuparse, deténgase y ore. 

martes, 7 de noviembre de 2017

Hechos 5:29-31


Hechos 5:29-31

“¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!” Respondieron Pedro y los demás apóstoles. El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús, a quién ustedes mataron colgándolo de un madero. Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador, para que diera a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.

¿Cómo compartir la palabra de Dios? Anunciando el propósito al que vino Jesús: vino para darnos arrepentimiento y perdón de pecados; explicando que fue crucificado por nuestros pecados siendo libre de mancha; que vino para reconciliarnos con Dios Padre. Vuelve a leer los versículos y pon atención a la manera en que Pedro y los apóstoles hablan. Tenían muy claro el evangelio y su misión de compartir a Jesús. Hablaron con la verdad y no les importó incomodarlos: el Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús a quién ustedes mataron en una cruz. No los están criticando. No están haciendo alboroto con la gente sobre cómo fue posible que pasara esto. No hay chisme de por medio sino la verdad confrontando al Consejo. Ustedes aprobaron la crucifixión de Jesús mientras que el Dios de Abraham lo resucitó y lo sentó a su diestra. Cuando hablamos de Cristo no podemos ocultar nada. Por ejemplo, si alguien está engañando a su pareja y le platicamos del Señor sin decir que lo que está haciendo está mal, nosotros estamos peor. No podemos pasar por alto u omitir lo que la gente está haciendo por compartir un evangelio que no levante conflicto o incomode. Si bien Cristo nos ama y murió por nosotros, la palabra nos dice que Dios aborrece el pecado. ¿Cómo hablar del amor de Dios sin el arrepentimiento de pecados?

Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres…

Esta frase es peligrosa si la sacamos de contexto. Los discípulos están frente al Consejo que era un grupo de judíos que lideraban a los israelitas espiritualmente. Recuerda que Roma era la autoridad jurídica y le permitía a Israel tener una especie de sub gobierno espiritual. Entonces, cuando dicen que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres no implica que debamos faltar a las autoridades. De hecho, la palabra nos dice que debemos obedecerlas. ¿Qué querían decir entonces? Que Jehová es la autoridad máxima. Que no siguen a los hombres sino a Dios. ¿Cómo se aplica para nosotros? Que en nuestro día a día, siempre debemos actuar en obediencia a Dios por encima de lo que nuestro líder espiritual pueda decir. Los discípulos entendieron que Jesús era el Hijo de Dios y que las profecías se cumplieron en Él por lo que sería un error no seguirlo. Tú y yo debemos ser cuidadosos de nuestra congregación. Debemos buscar que Jehová sea siempre el centro de todo lo que se predica. No una persona o grupo sino Dios. No hagas nada que te pidan que no sea conforme a la voluntad de Dios pues tu deber es obedecerlo a Él antes que a los hombres.

Oración

Dios: me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Abre mis ojos y no permitas que siga escondiendo y justificando mis pecados. Te pido que siempre te siga y obedezca por encima de lo que digan los hombres. En Cristo Jesús.

Amén 

domingo, 5 de noviembre de 2017

Hechos 26:7-8


Hechos 26:7-8

Ésta es la promesa que nuestras doce tribus esperan alcanzar rindiendo culto a Dios con diligencia día y noche. Es por esta esperanza, oh rey, por lo que me acusan los judíos. ¿Por qué les parece a ustedes increíble que Dios resucite a los muertos?

¿Por qué ya no se habla del cielo? ¿Por qué casi no se predica a la resurrección de los muertos? Son temas difíciles. Mucha gente no quiere escuchar la posibilidad de ir al infierno. Mucha gente rechaza la idea de un cielo y un infierno, pero no tiene ningún fundamento para hacerlo. Cuando abrimos la biblia y la estudiamos, es fácil darnos cuenta de que Dios nos llamará a cuentas al morir. No es algo que tenga que ver con la traducción ni tampoco de interpretación. La palabra es muy clara sobre el juicio que tendremos cuando termine esta vida. Pero al mismo tiempo, el Señor no nos deja en el limbo. Nos dice que su amor fue tan grande que no se aferró a ser Dios y se hizo hombre, mandando a su Unigénito para que todos los que crean y confiesen su nombre pudieran ser salvos y recibir la vida eterna, esto quiere decir, ir al cielo y estar con Él.

En su discurso, Pablo cuestiona el por qué resulta tan difícil el creer en la resurrección. Hoy en día, tenemos cantidad de creencias y no suena tan descabellado hablar de la resurrección. El problema radica en que ahora cada quien tiene su “verdad” y entonces todos estamos bien. Tú crees en la resurrección, yo creo en que nos morimos y se acabó, y otros creen en la reencarnación. Al final, todos vamos “al mismo lugar”. Error. No estoy diciendo que no respetemos otras creencias. Por supuesto que no. Pienso que Jesús no nos enseñó que debemos atacar otras religiones o formas de pensar. Pero lo que sí nos enseñó es a no dejarnos engañar ni a retroceder en nuestros principios haciendo menos al Creador. No te confundas. Lo que otras personas puedan pensar no debe afectar tu comunión con Dios. No dejes de leer la biblia. No dejes de orar. Dios se encargará de contestar todos tus cuestionamientos. Recuerda que somos las ramas y Jehová el árbol. Si nos apartamos del árbol, ¿cómo nos alimentaremos?

Día y noche, las tribus esperaban la promesa del Mesías. Hoy está en tus manos. Jesús vino y murió por cada uno de nosotros. Sufrió por ti. Sufrió por mí. No lo merecía. Pero lo hizo por amor y para ganar el alma de cada uno de los que creemos en su nombre. Nos da la oportunidad de ser resucitados y estar en su presencia.

Es importante que medites en esto. ¿Cuál es tu concepto del cielo, del infierno y de la vida eterna? Busca pasajes en la biblia que hablen del tema para que estés bien informado y no andes de una idea en otra por lo que escuchas. Como dice Pablo, hay personas allá afuera que cuestionarán tu fe y se les hará increíble aceptar que los muertos resucitarán. Acude a la palabra de Dios. Estúdiala. Llénate de ella. Establece tus principios basada en ella.

Aquí hay algunos pasajes que nos hablan claramente del cielo o el infierno: Mt 5, 10:28, 2Pedro 2, 3, Juan 5, Romanos 2, 5, hebreos 9. Estos son algunos capítulos que te pueden servir.

Oración

Señor: perdona mis pecados. Vengo humillado y reconociendo que te necesito. Hoy entendí que hay un juicio y una vida después de la muerte. Quiero ir a tu presencia al ser resucitado y vivir con la certeza de que así será. Entiendo que Jesús murió por mis pecados y quiero que sea mi Señor y mi Salvador. Te lo pido en Su nombre. Amén 

sábado, 4 de noviembre de 2017

1 Pedro 1:10-11


1 Pedro 1:10-11

Los profetas, que anunciaron la gracia reservada para ustedes, estudiaron y observaron esta salvación. Querían descubrir a qué tiempo y a cuáles circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando testificó de antemano acerca de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que vendría después de éstos.

Hoy en día, algunas personas dicen que el antiguo testamento es muy distinto al nuevo testamento. Cuando Pedro escribe estas palabras, los judíos cuestionaban el evangelio y por ello explica con detalle cómo lo que estaba escrito no tiene diferencia con el evangelio sino al contrario, cumplía con todo lo que se había anunciado. Por esta razón, resulta de suma importancia que leas y estudies la biblia. Ojo, no estoy diciendo que lo importante es ser un erudito en ella. No. Todo ese conocimiento debe estar de la mano de transformación en tu vida. De nada sirve conocer y memorizar infinidad de versículos si tu corazón no es renovado. Necesitamos nacer de nuevo y entregar nuestra vida a Aquél que se entregó por nosotros. De Él es a quien Pedro se refiere y a quienes los profetas se referían. Anunciaron una salvación. Anunciaron que vendría gloria y buenos tiempos. Pero también anunciaron sufrimientos. En otras palabras, anunciaron la vida de Jesús. Nos trajo testimonio. Sufrió por cada uno de nosotros siendo santo y perfecto, pero lo más importante, es que entendamos que no se quedó en la cruz. Su sacrificio dio fruto. Ahora está junto al Padre. Ahora hay gloria y su sufrimiento nos ha librado de las cadenas del pecado. Juan 8:32 dice que la verdad nos hará libres. Cristo es la verdad. Su vida, su muerte y su resurrección nos han dado la oportunidad de ser libres. Debes saber también que no todos son libres. Solamente aquellos que reciben a Jesús y entregan sus vidas a Él. No lo digo yo. Lo dice Dios en su palabra. Hay gente allá afuera diciendo y pensando que todos son hijos de Dios y que todos participan de su gracia. Si bien, todos tienen la puerta abierta para ser reconciliados por lo que Cristo hizo, solamente aquellos que confiesen Su nombre y lo reciban podrán tomar parte en la comunión con Él.

Los profetas anunciaron la gracia de Dios. Ellos tenían al Espíritu diciéndoles lo que habría de ocurrir. Hoy esa gracia está disponible para tu vida. No conozco lo que estés atravesando en estos momentos. No sé si ya has recibido o no a Jesús. Pero si de algo estoy convencido es que Él es el único que puede llevarte por el mejor camino posible. Él es el único que puede sacarte de esa oscuridad. Él es el único que puede renovarte y llenarte de su amor y consuelo. Él es el único que no te va a fallar. Él es el único que te perdonará y estará siempre con los brazos abiertos esperando tu regreso. Él ya se entregó por ti. Él ya sufrió por ti. Es inimaginable lo que tuvo que sufrir. Su cuerpo estaba prácticamente irreconocible. Lo hizo por ti y por mí. Lo hizo porque nos ama. Te ama. Es tiempo de acudir a Aquél que nos ama y quiere lo mejor para nosotros. Reconcíliate. Renuévate. Deja que Dios te guíe conforme a su palabra.

Oración

Señor: gracias por haber mandado a Jesús a morir por mis pecados. Te pido perdón por todas mis faltas. Te pido que pueda recibir tu gracia y participar en la salvación que Cristo ofrece. Te pido que dirijas mi vida. Te pido que ilumines mi camino. He tomado malas decisiones y no quiero dar más pasos que no sean conforme a tu voluntad. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Salmos. 74.v1-14


Salmos. 74.v1-14
74.1, 2 La gran ira de Dios en contra de Israel creció durante los muchos años del pecado e idolatría del pueblo. Su paciencia resistió varias generaciones, pero al final se echó a un lado para dar lugar al juicio. Si usted cae en pecado, busque pronto el perdón de Dios. Su misericordia puede venir veloz y su ira puede apartarse de la misma manera. Pero si persiste en pecar, no se sorprenda si su paciencia se acaba y le cede el lugar al furor de Dios.
74.8 Cuando los ejércitos enemigos derrotaron a Israel, saquearon y quemaron Jerusalén tratando de borrar toda huella de Dios. Esta ha sido a menudo la respuesta de la gente que odia a Dios. En la actualidad muchos tratan de borrar todas las huellas de Dios de las tradiciones de la sociedad y de los temas enseñados en las escuelas. Haga lo que esté a su alcance para ayudar a mantener una influencia cristiana, pero no se desaliente cuando aparezcan otros que progresen a pasos agigantados en eliminar las huellas de Dios, ya que no pueden eliminar su presencia entre los creyentes.
74.10-18 Desde nuestra perspectiva, Dios parece que a veces es muy lento para intervenir a nuestro favor. Pero lo que puede parecernos lento es el tiempo adecuado desde la perspectiva de Dios. Es muy fácil impacientarse porque Dios no actúa, sin embargo, nunca dejemos de esperar en El. Cuando Dios permanece en silencio mientras usted atraviesa profundas angustias, siga el método de este salmo. Analice los grandes hechos de Dios en toda la historia bíblica y recuerde lo que El ha hecho en su vida. Esto le recordará que Dios no solo trabaja en la historia, sino en su vida también.
74.13, 14 "Monstruos en las aguas" nos recuerda las palabras de Dios a Egipto (Eze_32:2ss). "Leviatán" se refiere a la serpiente de las siete cabezas de los cananeos, llamada Lotán. En sus leyendas, Baal vencía a estas criaturas. Este salmo alaba a Dios por hacer en la realidad lo que los dioses cananeos solo podían hacer en leyendas.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Colosenses 3. Reina-Valera (RVR1960)




Colosenses 3. Reina-Valera (RVR1960)

3 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

La vida antigua y la nueva

5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,

11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni circuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Deberes sociales de la nueva vida

18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

25 Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.