viernes, 24 de marzo de 2017

Dios cierra la boca de los leones

Dios cierra la boca de los leones
El rey Darío nombro a ciento veinte personas que le ayudaran a gobernar, a estos ciento veinte los vigilaban tres jefes superiores entre los que estaba Daniel. Tan bueno era el desempeño de Daniel que el rey lo nombro jefe de todos y hasta llego a pensar en hacerlo jefe de todo el reino.
La Biblia dice: “Los otros sólo esperaban que Daniel hiciera algo malo, o que cometiera algún error, para acusarlo con el rey. Pero no pudieron acusarlo de nada, pues Daniel siempre hacía bien su trabajo” Daniel 6:4 (Traducción en lenguaje actual).
Y es que desde el antiguo tiempo hay personas con envidia y celo de lo que Dios hace en la vida de los que de corazón sincero lo buscan.
¿Cuántas personas quizá andan esperando que hagas algo malo para acusarte?, quizá muchos ojos este puestos en ti, pero si tu corazón le pertenece al Señor y buscas por todos los medios de agradarlo siempre, jamás tendrán de que acusarte.
Los jefes principales al no encontrar forma de acusar a Daniel por su trabajo, ya que su trabajo era perfecto, la Biblia dice: “Por eso se pusieron de acuerdo y dijeron: «Como no tenemos nada de qué acusar a Daniel, lo haremos caer solamente con algo que tenga que ver con su religión»” Daniel 6:5 (Traducción en lenguaje actual).
Es triste que haya personas dispuestas a tramar de cualquier forma posible tu caída, y es que nadie dijo que le ibas a caer bien a todos, siempre habrá “jefes principales” dispuestos a tramar tu caída a consecuencia de la envidia y celo que tienen hacia lo que Dios está haciendo en ti.
La propuesta de estos jefes principales hacia su rey fue la siguiente: “Todos los jefes y gobernantes queremos sugerir a Su Majestad que ponga en vigor una nueva ley. Según esa ley, durante un mes nadie podrá adorar a ningún dios ni persona, sino sólo a Su Majestad. Esa ley se aplicará en todo el reino, y cualquiera que la desobedezca será echado vivo a la cueva de los leones” Daniel 6:7 (Traducción en lenguaje actual).
La ley era maliciosa, por una parte abogaba al ego del rey y por otra llevaba la intención de atacar directamente a Daniel, ya que estas personas sabían muy bien que Daniel era un hombre entregado a Dios y que por más ley que se instaurara, seguiría buscando a su Dios.
El rey Darío acepto, sin imaginarse el trasfondo de esta idea, pues él apreciaba mucho a Daniel.
Cuando la ley entro en vigor, Daniel lo supo, pero la Biblia narra cual fue su reacción: “Daniel lo supo, pero de todos modos se fue a su casa para orar a Dios. Daniel acostumbraba orar tres veces al día, así que entró en su cuarto, abrió la ventana y, mirando hacia Jerusalén, se arrodilló y comenzó a orar” Daniel 6:10 (Traducción en lenguaje actual).
La actitud de Daniel nos enseña que no importando las circunstancias que nos rodean, no debemos olvidar nuestra relación personal con Dios, no hay ley que nos pueda separar de la búsqueda continua del Señor.
Los jefes principales vieron a Daniel orando, ¿Cómo lo pudieron ver si Daniel estaba en su cuarto?, estos señores, estaban espiando de la forma más vil a Daniel, su propósito era acusarlo de cualquier forma. Quizá a tu alrededor hayan personas como estas, capaces de hacer cualquier cosa sin vergüenza alguna, solo por encontrar en ti una falla. Personas capaces de cualquier cosa solo por verte mal o peor a un, solo por verte ser devorado por leones.
Estos jefes principales rápidamente dieron aviso al rey de lo sucedido y lo presionaron para que cumpliera la ley que el mismo había firmado. El rey le tenía gran estima a Daniel y toda la noche no durmió pensando la forma de poder salvarlo. Pero la presión de estas personas con malas intenciones obligaron al rey a cumplir la rey que era irrevocable, así que no tuvo otra opción que mandar a traer a Daniel para ordenar que lo echaran a la cueva de los leones, pero antes que lo echaran le deseo que su Dios pudiera salvarlo.
La Biblia dice: “Enseguida echaron a Daniel a la cueva de los leones. Luego taparon la cueva con una piedra muy grande, y el rey puso su sello en la entrada. Lo mismo hicieron los jefes principales para que nadie se atreviera a sacar de allí a Daniel” Daniel 6:17 (Traducción en lenguaje actual).
Quizá en algún momento aquellas personas que solo buscan tu mal lograran echarte a una cueva de leones hambrientos que solo esperan el mínimo asomo para devorarte por completo, pero aun en esa cueva llena de leones hambrientos DIOS NO SE OLVIDA DE TI.
Es fácil pensar de ¿Cómo es posible que un hombre que solo busque agradar a Dios pueda terminar en una cueva de leones?, ¿Cómo es posible que un hombre tan integro pueda ser juzgado de esa manera a causa de personas envidiosas y celosas del respaldo de Dios sobre su vida?, ¿Por qué lo permite Dios?, ¿Por qué le pasa esta cosas a siervos de Dios?
Tú puedes pensar todo lo que quieras, hacer tu propio juicio y hacerte todas las ideas que quieras del suceso que puedas estar experimentando, pero hay algo que es seguro y esto es que DIOS ES JUSTO, y a pesar de tener que enfrentarte a personas que te acusan sin causa y que te tiran a una cueva llena de leones, no tienes que olvidar a quien le sirves, por quien vives y a quien le debes todo.
Es fácil en momento de críticas y juicios injustos querer cuestionar a Dios, es fácil pensar que quizá Dios se aparto de nosotros cuando vemos que vamos rumbo a una cueva de leones para ser devorados, pero tranquilo, tranquila, Dios aun no termina la historia.
Al día siguiente el rey Darío fue a la cueva y pregunta: “Cuando estuvo cerca de la cueva, se puso muy triste y gritó: —¡Daniel, tú siempre has adorado al Dios de la vida! ¿Pudo tu Dios salvarte de los leones?” Daniel 6:20 (Traducción en lenguaje actual).
La respuesta fue: “Y Daniel le contestó: —¡Deseo que Su Majestad viva muchos años! Mi Dios envió a su ángel para cerrarles la boca a los leones, para que no me hicieran daño. Mi Dios sabía que yo no he hecho nada malo, y que tampoco he traicionado a Su Majestad” Daniel 6:21-22 (Traducción en lenguaje actual).
¡Increíble! Dios había acompañado a Daniel, aun allí en una cueva llena de leones hambrientos, ¡DIOS CERRO LA BOCA DE LOS LEONES!
Quizá esté siendo juzgado y lanzado a una cueva de leones injustamente o quizá hayan muchos leones a tu alrededor queriéndote devorar, pero hay una cosa de la que tienes que estar seguro, si tú le sirves a Él, si tú vives para Él, entonces ÉL CERRARA LA BOCA DE CUANTO LEON SE TE PONGA ENFRENTE.
Acusadores siempre habrán, gente que critique tu trabajo también, malos comentario, crítica muy fuerte, personas envidiosas o con celos de lo que Dios te ha dado o está haciendo en tu vida siempre aparecerán, leones hambrientos queriéndote devorar, cuevas oscuras que querrán robarte la sonrisa, pero hay algo que nos protege de todo eso: SU PRESENCIA EN NUESTRA VIDA.
A todos los “jefes principales” y leones que se encuentran a nuestro alrededor, a todos ellos este día les digo: ¡DIOS CIERRA LAS BOCAS DE AQUELLOS QUE NOS ACUSAN Y NOS QUIEREN DEVORAR!
Querido hermano, querida hermana, hoy quiero que vuelvas a la calma, si alguien te esta señalando injustamente, si alguien está lanzando juicios equivocados hacia tu persona o hacia el trabajo que realizas, mantén la calma, si vez que sus comentarios te están llevando a la cueva de los leones para ser devorado o devorada, camina, no pongas resistencia, ve directamente a la cueva, porque allí encontraras SU PROTECCION.
Aun en cuevas de leones DIOS ESTARA CONTIGO, ve, camina, porque allí Dios demostrara realmente quien eres para Él, no tengas miedo al resultado, porque DIOS LEVANTARA TU CABEZA y demostrara todo lo contrario a lo que de ti dicen.
Mientras Dios se mostrara en tu vida, los que te acusan tendrán un fin diferente: “Más tarde, el rey mandó que trajeran a quienes habían acusado a Daniel, y que los echaran a la cueva de los leones, junto con sus mujeres y sus hijos. ¡Y enseguida los leones los agarraron y les rompieron los huesos! ¡Antes de que tocaran el suelo, ya los habían despedazado!” Daniel 6:24 (Traducción en lenguaje actual).
Dios hará justicia en tu vida, deja que te acusen lo que quieran hacerlo, deja que te espíen todo lo que quieran y si es posible deja que te lleven a esa cueva en donde esperan devorarte, porque allí mismo en ese lugar en donde ellos creen que será tu final, se demostrara quien es el que está contigo y Él mismo cerrara todas las bocas que tenga que cerrar.

¡Dios cierra la boca de los leones que te quieren devorar! 

jueves, 23 de marzo de 2017

Cómo manejar las deudas

Cómo manejar las deudas
Romans 13:1-8
Todo ciudadano tiene la responsabilidad de someterse a la autoridad del gobierno. Obedecer las leyes del país, que no se opongan a los mandatos bíblicos, es parte esencial de honrar al Señor. El v. 7 del pasaje de hoy dice: “Pagad a todos lo que debéis”. Así como estamos obligados a pagar nuestros impuestos, también estamos obligados a pagar todas nuestras deudas (v. 8).
El Señor espera que todo el que pida dinero prestado sea diligente en hacer los pagos regulares. Cuando no pagamos lo que debemos legalmente, somos culpables de robar al dador del préstamo. Pero no solo eso; arruinamos también nuestro testimonio para Cristo. Puesto que el delito de no pagar un préstamo es grave, debemos empeñarnos en salir de deudas, y en no volver a incurrir en ellas.
Quizás este sea su caso. Pero, por más desalentadora que pueda parecerle reducir su deuda, no está solo en esto. Dios quiere que usted sea libre financieramente, y Él le mostrará el camino. Sin embargo, el método del Señor no suele ser una solución rápida, sino un proceso lento y continuo que también le capacitará para evitar futuras deudas. Reconozca que no ha sido un buen administrador de sus recursos, comprométase a hacer algunos cambios, y esfuércese por lograr su meta. Vea luego cómo el Señor le sacará de sus deudas.

¿Le parece a usted una montaña de deuda mayor que el Dios todopoderoso? Si es así, su atención está centrada en sus propias incapacidades, no en la fidelidad del Señor. A quienes se vuelvan al Señor con entrega y arrepentimiento sinceros, el Señor les dará los recursos necesarios como también la perseverancia para pagar sus deudas.

miércoles, 22 de marzo de 2017

David, un varón conforme al corazón de Dios

David, un varón conforme al corazón de Dios
Texto clave: “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” Hechos 13:22
No siempre encontramos en la Biblia a Dios alabando características de sus siervos. Hay algunos casos como por ejemplo, el de Moisés, un hombre realmente manso, o Jeremías que lloraba el dolor de su pueblo, jóvenes como Daniel y sus amigos, dispuestos a dar su vida por su fe. Por alguna razón la mayoría de nosotros preferiríamos más bien ser como David.
Según el texto clave de Hechos, David fue considerado varón conforme al corazón de Dios por una causa bien clara: “quien hará todo lo que yo quiero”. Erróneamente me preguntaba cómo podía ser David conforme al corazón de Dios y haber cometido pecado tan grande como el adulterio, crimen organizado y aquel pecado del censar al pueblo. Pero lo que Dios está destacando como bueno en este verso no son los pecados de David, sino la obra de David. David hizo todo lo que Dios le mandó a hacer.
En este aspecto sí podemos tratar de ser como David, si podemos hacer todo lo que Dios quiere que hagamos. La escritura dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Muchos utilizan este versículo para justificar sus malas obras y cometer toda clase de libertinaje. Pero si analizamos los orígenes de esta escritura encontraremos que se refiere a que todo lo que Dios espera que hagamos lo podemos hacer en Cristo, que nos fortalece; se refiere a la capacidad que Dios nos da para hacer su obra.
David, no solamente hizo lo que Dios le dijo que hiciera, sino que aún propuso en su corazón hacer más de lo que Dios le pidió. Si leemos lo relacionado con la construcción del templo en 2 Samuel 7 y en 1era Crónicas 29 desde el verso 3 en adelante; leemos como a David se le negó la construcción del templo y el 

martes, 21 de marzo de 2017

Sigan progresando

Sigan progresando
Por lo demás, hermanos, les rogamos y animamos en el Señor Jesús a que cada día su comportamiento sea más y más agradable a Dios, que es como debe ser, de acuerdo con lo que han aprendido de nosotros. - 1 Tesalonicenses 4:1 (4:1-7)
Cuando el apóstol Pablo dice: “… su comportamiento sea más y más agradable a Dios”, nos está dando la idea de que necesitamos progresar en la vida cristiana. Hay, incluso, una versión de la Biblia que traduce:  “Sigan progresando en el modo de vivir que agrada a Dios” (NVI).
El progreso es una gran cosa. Si no fuera por él, hoy seguiríamos cocinando sobre el fuego a leña o carbón, seguiríamos transportándonos a lomo de caballo o de burro, y saldríamos cada día a cazar y a pescar para conseguir la comida. El progreso hizo mucho por nosotros, incluso que hoy nos podamos comunicar en forma instantánea con nuestros amigos y familiares en todas partes del mundo por medio de internet. Pero el progreso trajo consigo también mucha contaminación: nuestros desechos contaminan las aguas, los gases que eliminan los automóviles y las fábricas contaminan el aire que respiramos, y la pornografía contamina nuestra mente y nuestro espíritu. Con el progreso viene también más pecado.
El progreso en la vida cristiana es el único que no contamina, y el progreso en la fe no tiene límites, ¡llega hasta el cielo! Si en algo debemos insistir en no quedarnos estancados es en practicar y en crecer más y más en el comportamiento que agrada a Dios. Crecer en nuestro comportamiento cristiano alaba a Dios, y acerca a otros a la salvación que el Señor Jesús logró para todo el mundo.

Gracias, Padre, porque tu amor no contamina. Ayúdanos a crecer en la gracia, y a ejercitarnos en las buenas obras. En el nombre de Jesús. Amén.

lunes, 20 de marzo de 2017

Salmos 2:1-5

Salmos 2:1-5
¿Por qué se sublevan las naciones, y en vano conspiran los pueblos? Los reyes de la tierra se rebelan; los gobernantes se confabulan contra Él y contra su ungido. Y dicen: ¡Hagamos pedazos sus cadenas! ¡Librémonos de su yugo! El rey de los cielos se ríe; el Señor se burla de ellos. En su enojo los reprende, en su furor los intimida.
Como he escrito en otras ocasiones, en la actualidad estamos viviendo una amenaza única a nuestra comunión con Dios. No son ataques como los que vivieron en los tiempos de Daniel o los discípulos de Jesús. Es uno más sutil y probablemente más certero. ¿Cuál es? Se llama Tolerancia. ¿Cómo? Sí. Tolerancia. Aunque parece irónico, la tolerancia que se promueve hoy en día, la pluralidad junto con la inclusión son muy distantes de lo que realmente significan. ¿A qué me refiero? El día de ayer escuché un dato sorprendente: El director de una empresa fue despedido porque años antes de su puesto, apoyó económicamente una campaña que buscaba frenar la legalización del matrimonio homosexual. ¿Cuál es el problema? Te preguntarás. El problema viene cuando una corte de justicia indica que uno puede tener la religión, creencia y pensamiento que uno quiere, pero no puede mantenerse firme ante sus principios si van en contra de lo que ellos quieren. ¿Lo puedes ver? La tolerancia es para aquellos que están de un lado en específico. ¡No es para todos! ¿Quieres tolerancia? Pues tienes que aceptar lo que te dicen porque si no, te has vuelto intolerante. ¿Quieres mantenerte firme en los principios del Señor? Ya no puedes participar en el grupo de la tolerancia. Ahora, no puedo omitir la cantidad de errores que se han cometido en “el nombre de Dios”. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con un grupo u otro sino con Cristo y su sacrificio para que podamos ser reconciliados con Dios Padre. Cuando la biblia es clara, nosotros no podemos ni debemos omitirla ni pensar que podemos “ajustarla” a los tiempos de hoy. Y ¿qué tiene que ver todo esto con el pasaje de hoy? Te voy a pedir que lo vuelvas a leer con mucho detenimiento. Como humanos, somos soberbios. Queremos rechazar a Dios y seguir nuestro camino. La tolerancia que hoy nos promueven, es una muestra perfecta de una sublevación y conspiración contra una verdadera comunión con Dios. Queremos pensar que no estamos mal y que no necesitamos de Él. Quieren hacernos pensar que mantenerse firme y fiel está mal. ¿Sabes? Sin Él estamos perdidos. ¿Sabes? Es necesario que tomes una decisión y decidas de qué lado quieres estar. Del lado de la tolerancia o del lado del Señor. El pasaje de hoy nos enseña claramente que es mejor estar del lado de Jehová. no te desanimes por lo que veas a tu alrededor. Él tiene el control. Él sigue gobernando y nada se mueve sin su autorización. Las naciones podrán revolcarse y el mundo parecerá que no le necesita, pero tú y yo debemos estar convencidos que mantenernos firmes en Él y en sus principios, será la mejor decisión que podamos tomar.
Oración

Padre: te pido perdón por mis pecados y por mi soberbia que me hace pensar que no te necesito. Te pido perdón por mi falta de entrega y por dejarme seducir por este mundo. Hoy entiendo que estar de tu lado es lo mejor y que solamente buscas llenarme de tu amor y prosperarme. Guíame Señor y fortalece mis pasos para mantenerme fiel y firme en Ti. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén

domingo, 19 de marzo de 2017

“Tu amor inagotable durará para siempre; tu fidelidad es tan perdurable como los cielos.” Salmo 89:2

Hay un límite para el amor humano. Se desgasta. Se seca.

Por eso tienes que tener el amor de Dios en todas tus relaciones, si estas van a persistir. El amor de Dios nunca se desgasta. El amor de Dios es paciente, persistente y perseverante.

¿No es una buena noticia saber que Dios nunca se da por vencido contigo? No importa lo que hagas, Su amor nunca se rinde. Es lo suficientemente amplio como para incluir a todo el mundo, y es lo suficientemente largo, como para durar para siempre.

Dios nunca te amará más de lo que Él ahora mismo te ama. Pero tampoco te amará menos de lo que te ama ahora mismo.

Él te ama en tus días buenos. Él te ama en tus días malos. Su amor no está condicionado por tu respuesta. Dios es amor, y Su amor se da libremente. No puede ser ganado, y no es merecido.


Acepta Su amor y adóralo, sabiendo que Su amor es suficiente para durar por siempre: “Espero que puedan comprender, como corresponde a todo el pueblo de Dios, cuán ancho, cuán largo y cuán profundo es su amor. Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo.”  (Efesios 3:18-19

sábado, 18 de marzo de 2017

. (Efesios 4:17)





 
Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente. (Efesios 4:17)


En los primeros versículos del capítulo cuatro de Efesios, el apóstol ha estado refiriéndose a la naturaleza de la iglesia y el papel que tiene que representar cada cristiano respecto a su funcionamiento y crecimiento. Pero ahora, al llegar al versículo 17, se vuelve hacia el cristiano en relación al mundo incrédulo. Aunque este relato fue escrito hace casi dos mil años, es imposible leerlo reflexivamente sin darnos cuenta de que el mundo hoy es exactamente lo mismo y la reacción del cristiano frente a él debe de ser la misma.

Él nos dice: “Vosotros (los cristianos) no podéis seguir viviendo como lo hacen los gentiles, en cuanto a lo vano de su manera de pensar”. Pablo está diciendo: “El lugar en el que empezar a vivir como un cristiano es reconocer que es preciso que piense usted de una manera diferente a como lo hace el mundo”. No comienza con acciones, sino con lo que se refiere a la vida del pensamiento, con la mente, declarando que la manera de pensar del mundo es vacía. Esta es la apelación vital que hace a los cristianos: “Vosotros no debéis de pensar igual que lo hacen las personas mundanas; no debéis de adoptar la filosofía del mundo respecto a la manera de vivir ni seguir el sistema de valores del mundo”. ¿Por qué? “Porque la persona mundana”, sigue diciendo, “vive de una manera vana, con una mente vacía”.

La palabra vanidad significa “falto de propósito o de lo que es apropiado”, además de insubstancial. Si esto es verdad, puede usted darse cuenta de por qué existe semejante división fundamental entre el cristianismo y el mundo, y por qué el Señor Jesús marcó una línea distintiva de demarcación entre el mundo y el cristiano en lo que se refiere a la manera de pensar, la dirección y el destino. Es por ello que las Escrituras nos dicen que el cristiano no puede amar al mundo y al Padre al mismo tiempo (1 Juan 2:15). Existe una diferencia fundamental entre los dos, y es debido a ello que “la amistad del mundo”, según palabras de Santiago, “es enemistad contra Dios” (Santiago 4:4).

Las personas caídas se precian de su habilidad para razonar. Consideramos esto la más elevada función de la humanidad, y nos sentimos muy orgullosos de la capacidad humana para descubrir conocimientos y para reunir varios detalles del conocimiento con el fin de producir diferentes cosas prácticas. Nos referimos con orgullo a la perfección tecnológica de nuestros desarrollos modernos, a los conocimientos mediante los cuales la ciencia ha aprovechado las fuerzas de la naturaleza para ponerlas al servicio de la humanidad. Los humanos ensalzan su razón, pero a los ojos de Dios el razonamiento humano resulta vacío y vano.

Pero fíjese usted cómo el apóstol hace que los cristianos se encuentren cara a cara con un tema fundamental. Una de dos: o Dios tiene la razón o la tiene el mundo; no pueden tenerla los dos. Es preciso que los cristianos escojan sobre qué base van a vivir sus vidas. Aquellos que decidan seguir a Cristo deberán estar dispuestos a cambiar su manera de pensar. Cuando se convierte usted en cristiano, este es el primer concepto con el que se enfrenta. Debe estar dispuesto a cambiar toda su perspectiva fundamental para que sea drásticamente alterada. El cristianismo no es sencillamente un cambio en las acciones exteriores, ni alcanzar un nivel moral o ético un poco más elevado. El cristianismo es un cambio revolucionario de gobierno que produce como resultado el cambio radical del comportamiento.

Señor, cambia mi manera de pensar, porque el crecimiento y el cambio comienzan ahí. Enséñame a pensar no de acuerdo con mis propios instintos humanos, sino con la verdad tal y como la revela Tu Palabra.




Aplicación a la vida

El mundo se enorgullece en lo que se refiere a incrementar sus conocimientos aparte de Dios. Puesto que el razonamiento humano aparte de Dios es vacío y vano, ¿necesitamos nosotros cambiar nuestra perspectiva respecto a la vida?