miércoles, 7 de octubre de 2009

Lealtad al Cordero - español

lealtad y gloria al cordero de DIOS

Genesis 28

Genesis 28

CAPÍTULO 28
Versículos 1-5. Isaac manda a Jacob a Padan-aram. 6-9. Esaú se casa con la hija de Ismael. 10-15. La visión de Jacob. 16-19. La piedra de Betel. 20-22. El voto de Jacob.

Vv. 1-5.Jacob tenía promesas de bendiciones para este mundo y para el venidero pero sale para trabajar en forma ardua. Esto lo ayudó a corregirse por el fraude perpetrado a su padre. La bendición le será conferida, pero tendrá agudo dolor por el curso indirecto tomado para obtenerla.
Jacob es despedido por su padre con un solemne encargo. Él no debe tomar esposa de las hijas de Canaán: Los que profesan la religión no deben casarse con quienes no se preocupan por la fe. Además, le da una bendición solemne. Isaac lo había bendecido antes sin querer; ahora lo hace deliberadamente. Esta bendición es más completa que la anterior; es una bendición evangélica. Esta promesa apunta tan alto como el cielo, del cual Canaán era un tipo. Esa era la patria mejor que Jacob y los demás patriarcas tenían en vista.

Vv. 6-9.Los buenos ejemplos impresionan aun al profano y malo. Pero Esaú pensó complacer a sus padres en una cosa para expiar los otros males cometidos. Los corazones carnales son dados a creerse tan buenos como debieran ser porque en algún aspecto no son tan malos como pudieran haber sido.

Vv. 10-15.La conducta de Jacob hasta ahora, según el relato, no era la de alguien que simplemente tiene temor de Dios y confia en Él. Pero ahora, con problemas, obligado a huir, sólo buscó a Dios para que le permita estar a salvo y poder acostarse a dormir a la intemperie con su cabeza sobre una piedra. Todo creyente verdadero debe estar dispuesto a arreglarse con la almohada de Jacob, supuesto que pueda tener la visión de Jacob. El tiempo de Dios para visitar a su gente con sus consolaciones es cuando están completamente privados de otros consuelos y de otros consoladores.
Jacob vio una escalera que iba de la tierra al cielo, los ángeles subiendo y bajando por ella y al mismo Dios en lo alto de ella. Esto representa: -1. La providencia de Dios, por la cual se mantiene un intercambio constante entre el cielo y la tierra. Esto hace saber a Jacob que él tenía a la vez un buen guía y un buen guardián.
2. La mediación de Cristo. Él es esta escalera; el pie en la tierra es su naturaleza humana; lo alto en el cielo es su naturaleza divina. Cristo es el Camino; todos los favores de Dios vienen a nosotros y todos nuestros servicios van a Él por Cristo, Juan i, 51. Por este camino los pecadores se acercan al trono de la gracia con aceptación. Por fe vemos este camino y, en oración, nos acercamos a él. En respuesta a la oración recibimos todas las necesarias bendiciones de la providencia y la gracia. No tenemos camino para llegar al cielo sino por Cristo. Cuando el alma, por fe, puede ver estas cosas, entonces, todo lugar se volverá agradable y toda perspectiva, gozosa. Él nunca nos dejará hasta que su última promesa sea cumplida para nuestra felicidad eterna.
Dios habló ahora consoladoramente a Jacob. Le habló desde lo alto de la escalera. Todas las felices nuevas que recibimos del cielo vienen por medio de Jesucristo. El Mesías debía venir de Jacob. Cristo es la gran bendición del mundo. Todos los que son bendecidos, son bendecidos en Él, y nadie, de ninguna familia queda fuera de la bendición en Él sino aquellos que se excluyen a sí mismos. Jacob tenía que temer el peligro de su hermano Esaú, pero Dios promete guardarle. Él tenía un largo viaje por delante a un país desconocido pero, “He aquí, yo estoy contigo”y Dios promete traerlo de vuelta a esta tierra. Parecía abandonado por todos sus amigos, pero Dios le dio esta seguridad, Yo no te dejaré. Dios nunca abandona al que ama.

Vv. 16-19.Dios se manifestó Él mismo y su favor a Jacob cuando éste dormía. El Espíritu, como el viento, sopla cuando y donde quiere, y la gracia de Dios, como el rocío no se retrasa para los hijos de los hombres. Jacob procuró superarse a partir de la visita que Dios le hizo. Doquiera estemos, en la ciudad o en el desierto, en la casa o en el campo, en la tienda o en la calle, podemos mantener nuestra relación con el Cielo, si no es así, es nuestra propia falta. Pero mientras más veamos de Dios, más causa tendremos para un santo temblor delante de Él.

Vv. 20-22.En esta ocasión Jacob formuló un solemne voto. Obsérvese lo siguiente: -1. La fe de Jacob. Él confía que Dios estará con él y que le guardará; él confía en esto.
2. La moderación de Jacob en sus deseos. No pide ropa suave ni carne exquisita. Si Dios nos da mucho, tenemos que estar agradecidos y usarlo para Él; si nos da poco, tenemos que estar contentos y disfrutar alegremente de Él en lo poco.
3. La piedad de Jacob y su consideración de Dios, que se ven en lo que deseó, que Dios estuviera con Él y le guardara. No tenemos que desear más para que nos haga cómodos y felices. También su resolución es aferrarse al Señor como su Dios del pacto. Cuando recibimos más que la gracia común de Dios, debemos abundar en gratitud para Él. El diezmo es una proporción adecuada para consagrar a Dios y emplearla para Él aunque puede ser más o menos, según Dios nos prospere, 1 Corintios xvi, 2. Entonces, ¡recordemos nuestros Beteles, cómo estamos comprometidos por votos solemnes a rendirnos al Señor, para tomarlo por nuestro Dios y consagrar todo lo que tenemos y somos para su gloria!

martes, 6 de octubre de 2009

Los Apostoles Pagaron con sus vidas

no nos apartemos nunca de nuestro SEÑOR JESUCRISTO

Genesis 27

Genesis 27 -

CAPÍTULO 27
Versículos 1-5. Isaac manda a Esaú que vaya de caza. 6-17. Rebeca instruye a Jacob sobre cómo obtener la bendición. 18-29. Jacob obtiene la bendición fingiendo ser Esaú. 30-40. El temor de Isaac-La importunidad de Esaú. 41-46. Esaú amenaza la vida de Jacob-Rebeca envía lejos a Jacob.

Vv. 1-5.Las promesas del Mesías y de la tierra de Canaán habían pasado a Isaac. Ahora tenía unos 135 años de edad y sus hijos, alrededor de 75. No habiendo considerado debidamente la palabra divina referida a sus dos hijos de que el mayor serviría al menor, resolvió dar todo el honor y el poder que había en la promesa a Esaú, su hijo mayor. Nosotros somos muy buenos para tomar medidas conforme a nuestro propio razonar más que según la revelación divina y, por eso, perdemos frecuentemente nuestro camino.

Vv. 6-17.Rebeca sabía que la bendición estaba preparada para Jacob y esperaba que él la tuviera. Pero hizo mal a Isaac al engañarlo; hizo mal a Jacob al tentarlo para que hiciera mal. Puso una piedra de tropiezo en el camino de Esaú y le dio un pretexto para odiar a Jacob y aborrecer la religión. Todos eran culpables. Era una de aquellas medidas retorcidas que a menudo se adoptan para hacer progresar las promesas divinas; como si el fin justificase o excusase los medios incorrectos. Así, pues, muchos han actuado mal con la idea de ser útiles para fomentar la causa de Cristo. La respuesta a todas esas cosas es la que Dios dirigió a Abraham: “Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto”.
Fue un decir muy apresurado de Rebeca: “Hijo mío, sea sobre mí tu maldición”. Cristo ha llevado la maldición de la ley por todos los que se uncen al yugo del mandamiento, el mandamiento del evangelio. Pero es demasiado osado que una criatura diga: “sea sobre mí tu maldición”.

Vv. 18-29.Con cierta dificultad, Jacob se salió con la suya y obtuvo la bendición. Esta bendición es en términos muy generales. No se mencionan las misericordias distintivas del pacto con Abraham. Esto podría deberse a que Isaac pensaba en Esaú, aunque era Jacob quien estaba delante suyo. No podía ignorar la forma en que Esaú había despreciado las cosas mejores. Además, su inclinación por Esaú, al punto de no tomar en cuenta la voluntad de Dios, debe haber debilitado enormemente su propia fe en esas cosas. Por tanto, podría esperarse que la escasez estuviera en su bendición, concorde con su estado mental.

Vv. 30-40.Cuando Esaú comprendió que Jacob había obtenido la bendición, clamó con un muy grande y amargo llanto. Viene el día en que quienes ahora se toman a la ligera las bendiciones del pacto y venden su derecho a las bendiciones espirituales por lo carente de valor, en vano las pedirán con urgencia. Isaac tembló mucho cuando se dio cuenta el engaño que le hicieron. Los que siguen la opción de sus propios afectos más que la voluntad divina, se meten en confusión. Pero él pronto se recuperó y confirmó la bendición que había dado a Jacob diciendo: Yo lo bendije y será bendito.
Los que se apartan de su sabiduría y de su gracia, de su fe y de la buena conciencia, en aras de los honores, las riquezas o los placeres de este mundo, por más que finjan celo por la bendición, se han juzgado indignos de ella y su condenación será la que les corresponde.
Una bendición corriente fue dada a Esaú. Era lo que deseaba. Los deseos débiles de felicidad sin la elección correcta del fin, y el uso correcto de los medios, engañan a muchos llevándolos a su propia ruina. Las multitudes van al infierno con sus bocas llenas de buenos deseos.
La gran diferencia es que no hay nada en la bendición de Esaú que apunte a Cristo; y sin eso, la grosura de la tierra y el producto del campo, de bien poco valen. Así, pues, por fe Isaac bendijo a sus dos hijos, según lo que debía ser su suerte.

Vv. 41-46.Esaú aborreció a Jacob por la bendición que éste obtuvo. Así siguió por el camino de Caín, que asesinó a su hermano porque había recibido la aceptación de Dios, de la cual Caín se había hecho indigno. Esaú se propuso impedir que Jacob o su descendencia tuviera el dominio, quitándole la vida. Los hombres pueden inquietarse por los consejos de Dios, pero no pueden cambiarlos. Para evitar una tragedia Rebeca advirtió a Jacob del peligro y le aconsejó que se fuera en aras de su seguridad. No debemos esperar demasiada sabiduría y decisión aún en los más prometedores de los hijos; más bien debemos tener cuidado de mantenerlos apartados del camino del mal. Cuando leemos este capítulo no debemos dejar de observar que no debemos seguir ni al mejor de los hombres más allá de lo que hagan conforme a la ley de Dios. No debemos hacer mal para que venga bien. Aunque para cumplir sus propósitos Dios no tomó en cuenta las malas acciones registradas en este capítulo, de todos modos vemos su juicio en las penosas consecuencias para todas las partes involucradas.
Fue privilegio y ventaja particular de Jacob transmitir estas bendiciones espirituales a todas las naciones. El Cristo, el Salvador del mundo, iba a nacer de cierta familia y Jacob fue preferido y no Esaú por el beneplácito del Dios Omnipotente que ciertamente es el mejor juez de lo que es bueno y tiene el derecho indudable de dispensar sus favores según lo estime conveniente, Romanos ix, 12–15.

lunes, 5 de octubre de 2009

Genesis 26


Genesis 26 -

CAPÍTULO 26
Versículos 1-5. Isaac va a Gerar debido a una hambruna. 6-11. Niega a su esposa y es reprendido por Abimelec. 12-17. Isaac se enriquece-La envidia de los filisteos. 18-25. Isaac excava pozos-Dios lo bendice. 26-33. Abimelec hace un pacto con Isaac. 34, 35. Las esposas de Esaú.
Vv. 1-5. Isaac había sido educado en una dependencia de fe en la concesión divina de la tierra de Canaán para él y sus herederos; ahora que hay hambre en la tierra, Isaac sigue aferrado al pacto. El valor real de las promesas de Dios no puede disminuir para el creyente por ninguna providencia contraria que le sobrevenga. Si Dios se compromete a estar con nosotros y nosotros estamos donde Él quiere, nada sino nuestra propia incredulidad y desconfianza pueden impedir nuestro consuelo. La obediencia de Abraham a la orden divina fue la evidencia de esa fe por la cual, como pecador, fue justificado ante Dios, y el efecto de ese amor por el cual obra la fe verdadera. Dios testifica que él aprobó esta obediencia para animar a otros, especialmente a Isaac.
Vv. 6-11. Nada hay de imitable ni de excusable en la negación que hace Isaac de su esposa. La tentación de Isaac es la misma que venció a su padre y en dos ocasiones. Esto hizo que su pecado fuera más grave. Las caídas de los que nos han precedido son otras tantas rocas sobre las cuales han naufragado los demás; el relato de ellas es como poner boyas para salvar a los marineros del futuro. Este Abimelec no es el mismo que vivió en la época de Abraham pero ambos actuaron rectamente. Los pecados de los profesantes los avergüenzan delante de los que no son religiosos.

Vv. 12-17.Dios bendijo a Isaac. Obsérvese que Dios le bendijo con gran crecimiento para estimular a los inquilinos pobres, honestos y trabajadores que trabajan las tierras de otras personas.
Los filisteos envidiaban a Isaac. Este es un ejemplo de la vanidad del mundo; pues mientras más tengan los hombres, más envidia suscitan y se ven expuestos a la censura y a la injuria. También pertenece a la corrupción de la naturaleza el que sin duda es un mal principio: que los hombres se lamenten por el bien de otros. Ellos hicieron que Isaac saliera del país de ellos. La sabiduría que es de lo alto nos enseña a ceder nuestro derecho y a retirarnos de las peleas. Si somos injustamente expulsados de un lugar, el Señor nos hará lugar en otra parte.

Vv. 18-25.Isaac se enfrentó a mucha oposición al excavar pozos. Dos fueron llamados Contención y Enemistad. Vea la naturaleza de las cosas mundanas: provocan peleas y ocasionan discordias; y a menudo la suerte del más tranquilo y pacífico es que aunque evite las peleas no puede impedir que se peleen con él. ¡Qué misericordia es tener mucha agua y tenerla sin pelear por ella! Isaac excavó un pozo, a la larga, por el cual no contendieron. Aquellos que se esfuerzan por lograr la tranquilidad rara vez fracasan. Aun cuando los hombres son falsos y malos, Dios sigue siendo fiel y bondadoso; y su tiempo para mostrarse así es cuando más desengañados estamos de los hombres. La misma noche en que Isaac llegó a Beerseba agotado e inquieto, Dios dio consuelo a su alma. Quienes están seguros de la presencia de Dios pueden moverse con comodidad.

Vv. 26-33.Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace que estén en paz con él, Proverbios xvi, 7. Los corazones de los reyes están en sus manos y cuando le place puede volverlos para favorecer a su pueblo. No es malo estar alerta al tratar con quienes han actuado injustamente. Pero Isaac no insistió en la injusticia que le habían hecho; entabló libremente amistad con ellos. La religión nos enseña a ser amistosos y, en cuanto dependa de nosotros, tener paz con todos los hombres. La providencia sonrió por lo que hizo Isaac; Dios bendijo sus labores.

Vv. 34, 35.Esaú fue necio al casarse con dos esposas juntas, y peor aun al casarse con cananeas, ajenas a la bendición de Abraham y sujetas a la maldición de Noé. Le dolió a sus padres que se casara sin el consejo ni consentimiento. Los hijos que causan preocupaciones a sus padres buenos tienen pocas razones para esperar la bendición de Dios.

domingo, 4 de octubre de 2009

engañosa


engañosa

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.

Salmo 23:4

Tenemos que comprender que Dios va a permitirnos que pasemos por las pruebas y que Él está obrando para que todo resulte en su propósito santo (Ro. 8:28). Sé que todos soñamos con un ambiente perfecto de comodidad y tranquilidad. Aunque cualquier reposo temporal de las pruebas nos lleve a creer que podamos hallar una permanente liberación de ellas, nuestra vida en la tierra nunca estará libre de las pruebas. Podemos vivir en una felicidad engañosa, nunca presagiando ningún problema y prediciendo un futuro desahogado, pero eso es una fantasía. Cristo advirtió a sus discípulos y a todos los que sigan sus pasos que esperaran pruebas en esta vida (Jn. 15:18--16:6).

El puritano Thomas Manton observó una vez que Dios tuvo un Hijo sin pecado, pero ningún hijo sin una cruz. Como cristianos, podemos estar seguros de que tendremos pruebas. Pero nuestra confianza es que tendremos victoria sobre ellas por la presencia de Dios. Vendrán las pruebas, pero la gracia de Dios estará con nosotros en nuestro tiempo de necesidad. ¿Qué hay en su corazón?

Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.

2 Crónicas 32:31

Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte.

sábado, 3 de octubre de 2009

Genesis 25


Genesis 25 -

CAPÍTULO 25
Versículos 1-10. La familia de Abraham por Cetura-Muerte y sepultura de Abraham. 11-18. Dios bendice a Isaac-Los descendientes de Ismael. 19-26. Nacimiento de Esaú y Jacob. 27, 28. Diferentes caracteres de Esaú y Jacob. 29-34. Esaú desprecia su primogenitura y la vende.

Vv. 1-10.No todos los días, hasta de los mejores y más grandes santos, son días notables; algunos se deslizan silenciosamente; tales fueron los últimos días de Abraham. He aquí una lista de los hijos de Abraham con Cetura y la disposición que él hizo de su patrimonio. Después de nacer estos hijos puso su casa en orden, con prudencia y justicia. Hizo esto mientras estaba vivo. Sabio es que los hombres hagan lo que tengan que hacer mientras viven, en la mayor medida posible.
Abraham vivió 175 años; justo cien años más que al entrar en Canaán; todo ese tiempo fue peregrino en un país extranjero. Poco importa que nuestra estada en esta vida sea larga o corta siempre y cuando dejemos detrás un testimonio de la fidelidad y bondad del Señor, y un buen ejemplo para nuestra familia. Se nos cuenta que sus hijos Isaac e Ismael lo sepultaron. Parece que el mismo Abraham los había reunido mientras él vivía.
No cerremos la historia de la vida de Abraham sin bendecir a Dios por tal testimonio del triunfo de la fe.

Vv. 11-18.Ismael tuvo doce hijos, cuyas familias llegaron a ser distintas tribus. Poblaron un país muy grande que yace entre Egipto y Asiria, llamado Arabia. La cantidad y la fuerza de esta familia fue el fruto de la promesa hecha a Agar y a Abraham en lo tocante a Ismael.

Vv. 19-26.Isaac parece no haber sido muy probado sino que pasó sus días tranquilamente. Jacob y Esaú fueron respuesta a la oración; sus padres los obtuvieron por oración luego de estar mucho tiempo sin hijos. El cumplimiento de la promesa de Dios siempre es seguro, aunque suele ser lento. La fe de los creyentes prueba y ejercita su paciencia, y las misericordias largamente esperadas son mejor recibidas cuando llegan.
Isaac y Rebeca tenían presente la promesa de que todas las naciones serían benditas en su descendencia, por tanto, no solamente deseaban hijos sino que ansiaban todas las cosas que parecieran marcar el futuro carácter de ellos. Nosotros debemos preguntar al Señor en oración por todas nuestras dudas. En muchos de nuestros conflictos con el pecado y la tentación podríamos adoptar las palabras de Rebeca: “Si es así, ¿para qué vivo yo?”Si uno es hijo de Dios, ¿por qué soy tan negligente o carnal? Si uno es hijo de Dios, ¿por qué tan temeroso o tan cargado con el pecado?

Vv. 27, 28. Esaú cazaba las bestias del campo con destreza y éxito hasta que llegó a ser un vencedor que dominaba a sus vecinos. Jacob era un hombre sencillo, que gustaba de los deleites verdaderos del retiro, más que de todos los pretendidos placeres. Él fue un extranjero y peregrino en su espíritu, y un pastor todos sus días. Isaac y Rebeca tuvieron solo estos dos hijos: uno era el favorito del padre y el otro de la madre. Aunque los padres piadosos deben sentir más afecto hacia un hijo piadoso, sin embargo, no deben mostrar preferencias. Que sus afectos los conduzcan a hacer lo que es justo y equitativo con cada hijo o surgirán males.

Vv. 29-34.Aquí tenemos la transacción hecha entre Jacob y Esaú por la primogenitura, que era de Esaú por nacimiento pero de Jacob por la promesa. Era un privilegio espiritual y vemos el deseo de Jacob por la primogenitura pero procuró obtenerla por medios torcidos, no según su carácter de hombre sencillo. Él tenía razón al codiciar fervientemente los mejores dones; hizo mal al aprovecharse de la necesidad de su hermano. La herencia de los bienes mundanos del padre de ellos no le correspondía a Jacob y no estaba incluida en esta proposición. Pero que incluía la posesión futura de la tierra de Canaán por parte de los hijos de sus hijos, y el pacto hecho con Abraham en cuanto a Cristo la Simiente prometida. El creyente Jacob valoró estas cosas por encima de todo; el incrédulo Esaú las despreció. Aunque debemos tener el juicio de Jacob para procurar la primogenitura, debemos evitar cuidadosamente toda malicia al tratar de conseguir aun las mayores ventajas.
El guiso de Jacob agradó a los ojos de Esaú. “Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo”; por eso fue llamado Edom o Rojo. Satisfacer el apetito sensual arruina miles de almas preciosas. Cuando los corazones de los hombres andan en pos de sus ojos, Job xxxi, 7, y cuando sirven a sus vientres, pueden tener la seguridad de que serán castigados. Si nos empeñamos en negarnos a nosotros mismos, rompemos la fuerza de la mayoría de las tentaciones. No puede suponerse que Esaú estuviera muriéndose de hambre en la casa de Isaac. Las palabras significan yo voy hacia la muerte; él parece decir: “Yo nunca viviré para heredar Canaán o ninguna de estas supuestas bendiciones futuras y lo que signifiquen para quien las tenga cuando yo esté muerto y haya partido”. Este sería el lenguaje de lo profano con que el apóstol lo califica, Hebreos xii, 16; y este menosprecio de la primogenitura es su culpa, versículo 34. Es la mayor necedad separarnos de nuestro interés en Dios, Cristo y el cielo, por las riquezas, los honores y los placeres de este mundo; es un negocio tan malo como el que vende su primogenitura por un plato de guiso.
Esaú comió y bebió, agradó a su paladar, satisfizo su apetito y, luego, se levantó descuidadamente y se fue, sin pensar seriamente ni lamentar el mal negocio que había hecho. Así, Esaú despreció su primogenitura. Por su negligencia y desprecio posteriores y justificándose en lo que había hecho, puso el asunto en el olvido. La gente es destruida no tanto por hacer lo que es malo como por hacerlo y no arrepentirse de ello.