viernes, 28 de abril de 2017

1 Corintios 10: 23


1 Corintios 10: 23



Haced todo para la gloria de Dios



23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.



¿Qué de malo tiene andar a la moda?, es lo que muchos se preguntaran y la verdad no le veo nada de malo siempre y cuando esa moda no dañe la imagen de Dios en tu vida, ni mucho menos te haga dar mal testimonio.



   



Recuerda que cuando venimos a Cristo el hizo nuevas todas las cosas y a partir de ese día fuimos transformados poderosamente y hecho nuevo.

Lo malo de la moda es cuando se apodera de tu vida y le pones más atención a tu forma de vestir, andar, peinarte, hablar o actuar, que a la relación personal que deberías tener con Dios, en donde lo que te debería preocupar seria agradarlo a El y no poner abajo su nombre.

Por esa razón quiero dedicar este tema a todos aquellos que en momento determinado se han dejado influir por la moda en lugar de ser influidos por la verdad del Evangelio.

¿QUE ES LA MODA?

Podemos definir la moda como todo lo que es degusto en un cierto periodo de tiempo.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, se define así:

Moda. (Del fr. moda) Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos.

¿QUE SE PUEDE CONSIDERAR COMO MODA?

Hay muchas cosas que se pueden considerar como moda, puesto que si decimos que es todo aquello que gusta en cierto periodo de tiempo.

Por lo general cuando hablamos de moda se nos viene a la mente: ropa, zapatos, peinados, música, forma de hablar o formas de ser.

¿ESTA BIEN QUE YO COMO HIJO DE DIOS ANDE A LA MODA?

Personalmente no veo nada de malo poder usar una camisa o zapatos que te gusten, el problema entra a la hora de que aquello se vuelve una obsesión y ya no es algo que lo veo con simpleza sino como un enorme problema, como el chico o la chica que no quiere asistir a la Iglesia porque no tiene ropa o zapatos que estén a la moda. Ahí es donde la Moda está afectando mi vida, pero mientras esto no llegue a ese extremo no veo lo malo de vestirme bien, eso sí, teniendo siempre el cuidado que la ropa que utilice de testimonio que soy hijo de Dios.

Para saber que no estoy siendo influenciado por la moda, lo mejor sería hacerme ciertas preguntas, como, por ejemplo:

¿El vestuario que utilizamos revela algo de mí?

Definitivamente alguien puede decir: “Mi corazón esta entregado a Dios”, pero muestra de eso tiene que ser tu forma de vestir. Podemos decir que en muchos casos no toda tu forma de vestir es el reflejo de tu personalidad.

Si por un momento analizamos a las personas que usan ciertos uniformes nos vamos a dar cuenta que su vestimenta tiene un valor significativo, por ejemplo: La vestimenta de un Policía denota autoridad y su uniforme nos hace someternos a su autoridad, así mismo el hijo de Dios tiene que vestirse como tal, es decir que con mi vestuario tengo que denotar la imagen de Dios. Es por eso que cada vez que vayas a salir de tu casa un buen consejo es verte en el espejo y preguntarle a Dios, si le gusta cómo vas vestida o vestido, si tú sabes que Dios se agrada de tu vestimenta, pues adelante, pero si sabes que lo que estas usando no parecería la vestimenta de un hijo de Dios, entonces ¿Para qué lo llevas puesto? ¿Por qué está a la moda?, ¡vez! Es ahí en donde la moda se convierte en un enemigo de la voluntad de Dios.

Si tu forma de vestir lejos de ser la de un hijo de Dios es la de una persona que vive conforme a las corrientes de este mundo, entonces es necesario que tengas un alto en tu vida y comiences a mostrar en esas pequeñas cosas que tu vida ha sido transformada por el poder de Dios.

¿Mi forma de actuar es la de un cristiano?

Nos llamamos cristianos porque buscamos seguir el ejemplo de Cristo en todo lo que él hizo, pero muchas veces la moda quiere cambiar nuestra forma de ser, y en esto influye mucho el cine y la televisión y porque no decirlo la música. ¿Has visto alguna vez chicos o chicas queriendo actuar como su cantante favorito o su actor o actriz favorita?, pues es ahí donde la moda de querer actuar como “x persona” te lleva muchas veces a dejarte llevar por las corrientes de este mundo y su moda.

Que nuestra forma de ser sea la de un cristiano que quiere agradar a Dios, cuidado con andar imitando modas, solo porque quedar bien con nuestras amistades.

¿COMO SE VISTE UN HIJO DE DIOS?

Es cierto que nadie te dirá a ti como vestirte o cómo actuar, pero no hay duda que el Espíritu Santo de Dios te dice cuando no le agrada algo de ti, lo que pasa es que muchas veces nosotros no andamos atentos a lo que el Espíritu Santo quiere que hagamos, recuérdate que él te guía hacia toda verdad.

La forma de cómo un hijo de Dios debe vestirse o actuar es tan sencilla como:

* Vestirme pensando si a Dios le agrada lo que llevo puesto.

* Vestirme recordando siempre que en mi testimonio personal va incluido la forma en como me visto.

* Vestirse bien no tiene nada de malo, siempre y cuando sea modesto.

* Actuar como Jesús actuaría frente a las situaciones que se nos presentan.

La moda es mala cuando nos quita nuestro principal objetivo que sería Agradar a Dios, vestirse bien no tiene nada de malo siempre y cuando sea como un hijo de Dios nacido de nuevo se vestiría.

Jóvenes no desperdiciemos nuestro tiempo afanándonos por estar a la moda, sino más bien busquemos cada día ser agradables a Dios, pues esto traerá más recompensa que cualquier situación vana.

Lo principal en nuestra vida tiene que ser buscar el reino de Dios y sus justicias, las demás cosas vendrán por añadidura.

jueves, 27 de abril de 2017

Salmos 7:6


Salmos 7:6

¡Levántate, Señor, en tu ira; enfréntate al furor de mis enemigos! ¡Despierta, oh Dios, e imparte justicia!

Cada vez que veo algún video o artículo que habla sobre cómo sobrellevar cargas, estrés, perdón, preocupaciones, etcétera, trato de leerlo para compararlo con lo que dice la biblia y confirmar que Dios tiene la razón. En una ocasión vi un video que sugería cerrar nuestros ojos, pensar en todo aquello que nos quitaba la paz, imaginar que lo escribimos en una lista en papel y posteriormente hacer “bola” el papel y tirarlo a la basura (todo de manera imaginaria). Con esto, simbólicamente te liberas de esas presiones y puedes sentirte mejor. Al comparar este método contra el que Dios me permite acceder, veo que como humanos nos quedamos muy lejos de lo que Jehová nos ofrece. Dios ofrece esperanza y no ilusión. Nos ofrece certeza y paz duradera y no efímera. Si alguien te ha lastimado, si te han hecho un daño que no dejas de tenerlo en tu cabeza y sigues pensando qué hacer, el versículo de hoy es tu respuesta: deja que Jehová se encargue de todo. Deja que el Señor se levante y sea Él quien haga el “ajuste de cuentas”. No tú. No tus contactos. No tus habilidades. Dios. Él es quien realmente impartirá justicia perfecta. Él no va a estar sesgado ni tampoco tendrá falta de información para conocer plenamente lo ocurrido. ¡Él sabe! Así que solamente nos corresponde doblar nuestras rodillas y clamar a Él. Dejar que sea su ira y su justicia y no la nuestra las que tomen el control.

No importa lo que te hayan hecho. Tampoco significa que vas a ser un “dejado”. Lo que vas a hacer es convertirte en un verdadero discípulo al dejar que Dios transforme tu vida y canalice tus deseos para que sean los suyos los que guíen y controlen. Ven a Él y pide por su paz. También intenta el método que describí anteriormente. Personalmente me quedo con mi esperanza en Jehová. Imagino que tú también te darás cuenta de cuál es el mejor.

Oración

Señor: me pongo a tus pies y te pido porque pongas paz en mi corazón. Pongo mi esperanza en Ti y mis deseos de venganza junto con todos mis enojos y corajes te pido los quites de mí. No quiero ir en contra de tu voluntad. Guíame y yo seguiré tus pasos. Te lo pido en Cristo Jesús.

Amén

miércoles, 26 de abril de 2017

¿Qué significa amar a Dios primero?




¿Qué significa amar a Dios primero?

En el libro de Mateo, Jesús describe el mayor de todos los mandamientos como amar a Dios con todo tu corazón, mente, alma y fuerzas. Amar a Dios primero con esa entereza parece difícil de imaginar, pero amar a Dios comienza en tu corazón y forma el tema siempre creciente de tu vida cristiana. Seguro que tu deseo es que tus hijos conozcan lo que significa realmente amar a Dios más que a cualquier otra cosa en esta vida.



Respuesta: Amar a Dios primero significa hacerle tu primera prioridad y el marco de orden en tu vida. Piensas en Él en la mañana cuando te despiertas, oras durante el día y hablas con Él en la noche. Cuando Dios ocupa el primer lugar en tu vida, todas las piezas restantes de tu vida encajan alrededor de Él en un orden perfecto. Cada decisión que tomas u horario que programas lo haces de manera natural en este orden. Dios quiere un tipo especial de amor que englobe tu corazón -lo que te motiva y te mueve-, y quiere que sea el gozo.



Aprender a amar a Dios es un proceso de dejar de amarte a ti mismo y a las cosas que te rodean y enamorarte más de Él. Comienzas con el deseo de amar de esa manera, y tu amor crece según maduras. A medida que creces en el amor de Dios, experimentas amor por otras personas que nunca hubieras esperado. Manifiesta el amor de Dios por tus hijos. Diles que oras, y que te oigan dar gracias a Dios por sus bendiciones y su amor. Incorpora la fe cuando hablas de tu día o sobre cosas que ocurren en las vidas de tus hijos. Cuéntales historias de cómo Dios ha mostrado su amor por ti y lo mucho que has llegado a amarle más a través de tus experiencias con Él. Deja que amar a Dios sea tan natural en tu familia que llegue a ser como respirar; que sea tu vida, tu gozo y tu paz.



Digno de reflexión

Dialoga con tus hijos sobre cómo se alegra a Dios. Cuéntales que tú obedeces a Dios porque lo amas mucho.

Demuestra tu amor por Dios a tus hijos dedicando tiempo cada día a orar y leer la Biblia. Déjales ver que Dios es tu prioridad y que vale la pena tu tiempo y atención.

Ayuda a tus niños a entender que cuando más conozcan a Dios, más le amarán también, y que leer la Biblia es la mejor forma de empezar a conocerle.



Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.

Deuteronomio 6:5-6

martes, 25 de abril de 2017

Proverbios 29:25


Proverbios 29:25

El temor al hombre es un lazo, pero el que confía en el Señor estará seguro.

A todos nos gusta la seguridad. De hecho la incertidumbre es la que siempre nos trae angustias y nos quita el sueño. Cuando estamos inseguros, no sabemos cómo dar el siguiente paso. No sabemos si debemos decir sí o no. No sabemos si debemos ir o regresar. ¿Te quieres cambiar de trabajo? ¿De casa? ¿De ciudad? ¿No sabes si debes tener o no una pareja? ¿No sabes si debes o no tener un hijo o más hijos? ¿No sabes qué hacer? Has una pausa. No dejes que todo lo que está a tu alrededor te estorbe. Toda esa inseguridad tiene un fundamento: el temor al hombre y la falta de confianza en el Señor. En otras palabras: has preferido escuchar lo que los hombres dicen, has preferido quedar bien con los hombres, has preferido no ser diferente, has preferido seguir lo que la gente dice y todo esto por encima de lo que Dios quiere.

¿Te das cuenta de lo que está pasando? Cuando Dios nos dice que el temor a los hombres es un lazo, nos explica las consecuencias que tiene el seguir ese camino. ¿Cuál es ese camino de los hombres? Preguntarás. Aquél que no está basado en la palabra de Dios. ¿Cuánta gente no acude a revistas para buscar cualquier tipo de consejos o incluso horóscopos? ¿Qué tipo de seguridad puedes encontrar ahí? Lo único que encuentras es un lazo que te ata y no te da nada a cambio.

El temor al hombre es un lazo.

¿Le das la espalda a Dios por darle la cara a los hombres? ¿Confías más en lo que tú puedas hacer que en lo que Dios? ¿Crees que Dios no entra en esta o aquella situación que estás atravesando?

No puedo entender cómo se permea el temor a los hombres en nuestra vida. ¿Cómo nos volvemos esclavos del qué dirán? Nos volvemos adictos a ser aceptados. Ahora debemos comportarnos como “la Señora Sociedad” diga. Pero para ello debemos hacer a un lado al verdadero Señor Jesucristo

La vida, como bien sabes, no es fácil. Dios no nos está ofreciendo una vida color de rosa y sin problemas. Lo que sí nos ofrece es una alternativa para vivirla.

Nos ofrece seguridad. Nos ofrece libertad. Nos ofrece dirección y un camino. Ya has intentado utilizar tus métodos y date cuenta de dónde te han llevado. ¿Pusieron un lazo a tu vida? ¿Te dieron seguridad o crearon mayor incertidumbre?

Todas las preguntas que hice al principio, si bien, no se resuelven de un día para otro, si las pones en oración, las entregas a Dios, confías en Él, tendrás paz, tendrás seguridad y al tiempo que Dios quiera, vendrá tu respuesta sobre lo que debas hacer. No más temor, no más incertidumbre ni angustia sino obediencia y confianza en el Señor.

Oración

Padre: Tú conoces mi vida. Te pido que me perdones y me transformes. No quiero seguir teniendo temor al hombre sino aprender a temerte a Ti y seguirte siempre. Te entrego mis problemas pues no sé qué más hacer. Te pido que pongas paz y seguridad en mi vida. En el nombre de Jesús te lo pido.

lunes, 24 de abril de 2017

Salmos 119:129-130


Salmos 119:129-130

Tus estatutos son maravillosos; por eso los obedezco. La exposición de tus palabras nos da luz, y da entendimiento al sencillo.

La Biblia no es un libro con mitos ni ideas extrañas. No son ritos ni cosas mágicas. Tampoco carece de sentido. La Biblia es la palabra de Dios. En ella encontramos sus estatutos, su mensaje para nosotros. Podemos conocerlo. Podemos comprender sus planes para con nosotros. Podemos darnos cuenta de su amor. Cuando leemos pasajes como el de hoy en el que se hace mención sobre lo increíble que es Su palabra, debemos meditar si nosotros consideramos lo mismo. ¿Qué piensas de la palabra y estatutos de Dios? ¿Piensas que limitan tu vida y son exagerados? ¿Los obedeces? Como escribí anteriormente, los estatutos de Dios tienen sentido. No son ideas locas para ver qué pasa al obedecerlas. Por lo tanto, cuando lees que alguien escribe que los estatutos, los principios de Dios son maravillosos, quiere decir que ya los han experimentado en carne propia. Lo mismo cuando dices que la comida de cierto lugar es deliciosa. Ya fuiste, pasaste tiempo ahí y probaste personalmente los platillos. Con Dios, es necesario pasar tiempo en su palabra, meditarla, memorizarla, pero sobre todo APLICARLA. Una vez aplicada podemos darnos cuenta si lo que dice en su palabra tiene o no tiene sentido. Hoy quiero animarte a obedecer. A romper la barrera que te estorba entre el miedo, orgullo, o alguna otra cosa y la obediencia a la Palabra. Hoy quiero animarte a que obedezcas y posteriormente puedas confirmar en tu propia experiencia que los estatutos del Señor son maravillosos. Que puedas estar motivado y gozoso por haber experimentado a Dios en tu vida.

Es necesario estar recordando lo que la biblia hace por nosotros: da luz y entendimiento. Por alguna razón, los comentarios que se escuchan o leen alrededor de la biblia, normalmente van enfocados a que fue escrita por hombres y no inspirada por Dios, también hablan de lo vieja y poco actualizada con respecto a la sociedad, además critican lo imperativo en los mandamientos. Tal vez has escuchado más comentarios. Lo que busco, es resaltar la diferencia de lo que la gente piensa y cree sobre la biblia en comparación de lo que nosotros vivimos al obedecerla. No estamos obedeciendo a ciegas ni siendo una manada de borregos que no saben hacia dónde se dirigen. Somos borregos que escuchamos a Cristo nuestro pastor. Él nos dirige. Él nos guía. Él nos carga y cura cuando necesitamos ser sanados. Él nos protege. La palabra de Dios, sus mandamientos, sus principios son maravillosos. No te dejes engañar. ¡Lo son! No traen incertidumbre e inseguridad sino luz y entendimiento.

Oración

Padre: gracias por recordarme que obedecerte es increíble, por recordarme que tu palabra trae luz y entendimiento a mi vida. Permite que pueda experimentar esto en mi vida al obedecerte. Quita todo estorbo para que pueda seguirte como Tú lo pides y te deje trabajar en mi vida. Gracias por recordarme que el seguirte no es limitar mi vida sino llenarla de bendiciones, luz y entendimiento. Gracias en el nombre de Jesús

Amén

domingo, 23 de abril de 2017

Hechos 3:9-10


Hechos 3:9-10

Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.

Hay pasajes en la biblia que nos cuentan cómo las personas que reconocieron a Jesús inmediatamente dejaron lo que estaban haciendo y le siguieron, le adoraron y le sirvieron. Otros, en cambio, aún reconociéndolo no quisieron dejar atrás su vida y sus cosas para seguirlo. ¿Tú que has decidido? Si bien, como escribí ayer, el Señor trabaja de distintas formas, existen dos muy comunes: las pruebas y las bendiciones. Las pruebas nos ayudan a darnos cuenta de nuestra necesidad de Él. Las bendiciones nos recuerdan su gran amor, misericordia y gracia que tiene con nosotros.

No creo que nuestra forma de reaccionar deba ser igual en cuanto a saltar por todos lados como el cojo que ahora caminaba, pero sí estoy convencido que nuestro compromiso y entrega deben ser iguales. Algunos serán más extrovertidos y otros introvertidos al compartir las buenas noticias, pero su compromiso y entrega deben ser totales al Señor.

¿Cuáles son las consecuencias de expresar a la gente lo que Dios ha hecho en nosotros? Asombro. Espanto.

Imagínate la situación. Las personas estaban en el templo la Hermosa queriendo pasar tiempo con Dios. De repente, rompiendo el silencio y el orden, entra una persona saltando y gritando gloria a Dios. Las miradas están fijas en él. ¿Quién es este tipo? ¿Por qué hace esto? ¿No es el que pide limosna a la entrada porque no puede caminar? ¿Cómo es posible que ahora le veamos brincar? ¡Sí, es el de la entrada! Dentro del milagro que acababan de presenciar, hubo confusión, asombro y espanto nos dice la biblia. ¡Pero si estaban en un templo! ¿No deberían ser más sensibles a lo que Dios hace? Si. La realidad es otra. Pero no seamos tan críticos con ellos y mejor autoanalicemos nuestra vida y pensemos cómo reaccionamos cuando alguien llega a nuestra vida “brincando y gritando gloria a Dios” y rompe con nuestro silencio, nuestra costumbre y nuestro confort.

Algunas personas se espantarán cuando les digas que quieres entregar tu vida a Dios. Es normal. El miedo a lo desconocido no es nada raro. Pero tú no debes desanimarte. Tú sí sabes y conoces lo que estás haciendo y debes estar seguro que estás haciendo lo correcto. Por otro lado, habrá quien se asombre e incluso pueda verte distinto por lo que estás haciendo. ¡Tal vez piensen que ahora que quieres estar más cerca de Dios tú puedas orar con mayor efectividad por ellos! Recuerda esto, ya sea una reacción o la otra que recibas al compartir de Dios, nunca te olvides de que la conversación y el enfoque deben estar siempre hacia Jesús.

Oración

Padre: gracias por ser tan bueno conmigo. Gracias por las pruebas y también por tantas bendiciones. Hoy quiero entregarme a Ti y tomar el compromiso de compartirte a los demás. Guíame para hacerlo de manera correcta. En Cristo Jesús te lo pido.

Amén

sábado, 22 de abril de 2017

No por obras


No por obras

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios,no por obras, para que nadie se jacte. Efesios 2:8-9

Joe Arpaio es sheriff del condado de Maricopa en el estado de Arizona. Él considera que los criminales no tienen por qué tener cosas mejores que sus víctimas, por lo que ha establecido un programa llamado “PEDAL VISION.”

Este programa funciona así: si un prisionero quiere mirar televisión, tiene que subirse a una bicicleta estacionaria y pedalear para generar los 12 voltios de electricidad necesarios para encender el televisor. Una hora de pedaleo le permite ver una hora de televisión. Por el contrario, sino no pedalea, la televisión deja de funcionar.

Vale aclarar que el único ejercicio que algunos de estos prisioneros hacen, es caminar alrededor del patio de la cárcel, por lo que este programa permite que se mantengan en forma.

Si bien este proyecto es digno de ser aplaudido, debemos estar agradecidos que el Señor no nos ha impuesto a nosotros tal requisito para obtener el perdón de nuestros pecados.

¿Por cuánto tiempo tendría que pedalear una persona para pagar por un mal pensamiento, un desliz de su lengua, o una acción maliciosa? Ninguno de nosotros tiene tanta energía o tiempo para pagar por nuestros pecados.

El Señor nos salva por su gracia, y no por obras. Gracias al sufrimiento de Jesús, su sacrificio, su muerte, y su resurrección, todo el que cree en él es perdonado y salvo. Así de simple, sin necesidad de hacer nada, ni de preguntarnos si lo que hemos hecho es suficiente para ganar el perdón y la salvación.

Jesús ya lo ha hecho todo.

ORACIÓN:  Señor, te doy gracias porque el Salvador es mi realidad y mi redentor. Te pido por quienes lo han rechazado, para que también un día lo reconozcan como Señor y Salvador de sus vidas. En el nombre de Jesús. Amén.