sábado, 23 de mayo de 2026

Nada me falta, estoy completo

 Nada me falta, estoy completo

“Jehová es mi pastor; nada me faltará.” Salmo 23:1

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”, Romanos 8:32

El siguiente salmo tiene cumplimiento pleno en Cristo, “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Juan 10:11), no solo Cristo en su condición de pastor de nuestras almas, sino que en Él, nada me falta; observemos que esta parte también se cumple en su gracia: “y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” (Colosenses 2:10). Y si algo nos faltare en esta vida temporal, la provisión está en Él “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:19). Estamos completos en Cristo, “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.” (Juan 1:16), en la cruz el “consumado es”, fue efectivo y está a nuestro alcance, pero no es un mejoramiento del viejo hombre, sino una renovación completa, un pago absoluto, una obra culminada.

Esto implica, que cuando pedimos por cosas temporales, no debe ser sin ningún propósito o movidos por egoísmo como nos lo aclara Santiago 4:3-5, debe ser como medio para glorificar, esto es, expresando nuestra necesidad a Aquel que tiene el poder de suplir, pero lo haga o no, estamos completos en Él, porque cualquier otra expresión seria negar que Él ya nos dio todo, porque nos dio a Cristo mismo y con Él todas las cosas: “y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” (Efesios 1:22-23). Su iglesia, nosotros, somos su cuerpo y tomamos de su plenitud y somos alimentados; Él la pastorea para que no nos falte nada, y para llenarlo todo, aun en nuestra esfera emocional, en nuestra mente y en nuestro corazón. Pero no dudemos que también lo hace aun en nuestra provisión diaria, para que como dice 2 Corintios 9:11, todo lo que abunde en nosotros sea para darle gracias y glorificarlo: “para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios”. Entonces ¿Por qué razón nos provee el Señor en esta vida temporal? para que al tener de todo abundantemente, seamos generosos y cuando llevemos sus ofrendas a los que las necesitan, ellos darán gracias a Dios.

Todas las bendiciones dadas a Abraham nos alcanzan a nosotros por medio de Cristo “para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.” (Gálatas 3:14), y teniendo la promesa de su Espíritu Santo en nosotros, lo espiritual fluye hacia el alma y hacia el cuerpo, porque si tenemos a Cristo tenemos todo, sino lo tuviéramos a Él, aunque tuviéramos muchas riquezas no tendríamos nada. Por esto, Él es nuestro pastor, y con Él nada nos falta.   Oración.

Padre, gracias porque me has dado la única provisión que necesito, a Cristo, y con Él todas las cosas, por tanto no me falta nada, has llenado todos mis vacíos y necesidades, y aun me provees para las cosas temporales para mostrar tu gloria en Cristo Jesús por el poder de tu Espíritu Santo. Amén.    



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