domingo, 26 de octubre de 2025

Confusión vs. Claridad.

 


Confusión vs. Claridad.

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo” 2 Corintios 4:6

Una de las definiciones que la Real Academia de la Lengua Española utiliza para la palabra “confusión” es: “Mezclar cosas diversas de manera que no puedan reconocerse o distinguirse.” y bajo este contexto podemos entender la quinta estrategia que el enemigo utiliza para intentar derribar esos muros de protección que Dios ha levantado en nuestra mente y que son conforme a Su Voluntad. Y es que ¿quién no ha experimentado confusión?, sobre todo cuando de tomar decisiones se trata, pues lo que deseamos es tomarlas conforme la Voluntad de Dios, pero al encontrarnos con tantas opiniones divididas en donde aparentemente todas “tienen la razón” no sabemos qué hacer, y terminamos entonces abrumados y confundidos. Cuando meditaba sobre esto Dios me llevaba a recordar lo que dice Juan 10:27, en este versículo se menciona que las ovejas son animales que tienen la capacidad de distinguir claramente la voz de su pastor, y de seguirle solamente a él. En internet hay un video que lo comprueba, en el puedes ver cómo se entrenan a distintas personas y se les enseña el sonido que utiliza el pastor para llamar a sus ovejas, esto con el fin de confundirlas y ver si así terminan obedeciendo a quienes las llaman; aunque aquel llamado parece similar al de su pastor, las ovejas no caen en esa mentira, y simplemente siguen pastando sin prestar atención al ruido que hay alrededor, hasta que llega el verdadero pastor, cuando él las empieza a llamar puedes observar cómo poco a poco cada una de ellas empieza a levantar su cabeza para cerciorarse en qué lugar está su dueño, una vez lo logran ver, salen corriendo a su encuentro. Lo mismo podríamos decir que sucede espiritualmente en nuestras vidas, la única diferencia es que mientras aquellas ovejas no se dejan confundir, nosotros los creyentes (en ocasiones), al oír tantas voces que se camuflan y parecieran provenir de nuestro Pastor, terminamos confundidos y sin saber qué hacer o a quién seguir, o en casos especiales, siguiendo a todo aquel que pareciera “provenir de parte de Dios”.

 

Hermanos, el enemigo constantemente nos lanza mentiras que quiere que aceptemos y las tomemos como si fueran verdades, ya hemos visto la gran capacidad que tiene para camuflarse y pretender hacerse pasar por nuestro Pastor, y si tú y yo aceptamos esto y no logramos tener claridad a la hora de diferenciar entre tanto ruido la voz de nuestro Pastor, terminaremos cayendo en estas artimañas, seremos confundidos y nuestra vista, nuestro entendimiento, será nublado, como le pasó al siervo de Eliseo.   Oración.

«Padre, dame claridad para poder ver lo que tú ves. Mi petición este día Señor Jesús es que abras mis ojos para poder ver esa realidad espiritual que en momentos difíciles ignoro. Ilumina mi mente y mi corazón con la Luz de Tu Palabra y echa fuera con Tu voz toda confusión que me perturba y me estanca. Amén.

sábado, 25 de octubre de 2025

Ataque Sorpresa vs. Preparación

 


Ataque Sorpresa vs. Preparación

“Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.” Mateo 24:43.

Hay un dicho popular que dice: “Soldado advertido no muere en guerra”, por mucho tiempo pensé que ese era el refrán, pero tristemente me encontré con una parte adicional que dice: “y si muere, muere advertido”, qué triste sería que con todas las advertencias que nos está haciendo el Señor, con respecto a las estrategias que utiliza el enemigo para derribar esos muros de protección que Dios ha levantado y que son conforme a Su Voluntad, terminemos cayendo fácilmente en ellas, pues la idea de estas advertencias es que estemos enteramente preparados para poder, con la ayuda de Dios, resistir a nuestro enemigo (Santiago 4:7).

En el evangelio de Mateo el Señor nos dice que si tú y yo supiéramos que viene un ladrón a robarnos todo lo que tenemos, seguramente nos alistaríamos para defendernos, a nosotros mismos, a nuestras familias, y no nos dejaríamos saquear, buscaríamos protección, pues la idea es que el ladrón huya de delante de nosotros. Lastimosamente en muchos casos: el desánimo, la pereza, la falta de proactividad, el mismo temor (cosas que están en la carne) nos paralizan y no nos permiten reaccionar a tiempo, pero gloria a Dios por Jesucristo, porque es la fe en Él la que nos activa, y la revelación de Su Santo Espíritu quien nos sacude, recordándonos que: “no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor, y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7b).

Cuando leí el pasaje anterior llamó mi atención la palabra “poder”, que se está utilizando aquí para referirse al espíritu que Dios nos ha dado, dicha palabra viene del griego dúnamis (δύναμις) y de esa raíz proviene la palabra española: dinamita. Me parece extraordinario que el Espíritu Santo por medio de este pasaje nos diga que ese espíritu que Dios nos ha dado a nosotros los creyentes tiene ese poder que es como dinamita, pues ese espíritu de poder es el que nos despierta de ese letargo en el que nos encontramos, nos sacude para que podamos pararnos y prepararnos y estar alertas, atentos contra esas asechanzas del enemigo. Claramente ese poder del que hablamos sólo puede provenir de Dios, y debemos recordarlo, pues sólo cuando recibimos al Espíritu Santo es que ocurre el dúnamis (δύναμις) como nos lo revela Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,”.

Hermanos, es tiempo de prepararnos para que los ataques del enemigo no nos tomen por sorpresa (como vimos el día de ayer que le sucedió al pueblo de Israel cuando fue sitiada por el ejército de Siria), es tiempo de vestirnos con toda esa armadura que Dios nos ha dado para así poder estar firmes contra todas las asechanzas del diablo (Efesios 6:10-18)     Oración.

«Padre, gracias por dejar a nuestra disposición esa armadura Tuya: La verdad, la coraza de justicia, el apresto del evangelio de la paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada de Tu Espíritu que es Tu Palabra, pues sin ella estaríamos totalmente desprotegidos y seríamos presa fácil para el enemigo. Queremos Oh Dios vestirnos todos los días con esta armadura para poder enfrentar cualquier batalla. Amén.

viernes, 24 de octubre de 2025

Camuflaje vs. Luz y Verdad

 


Camuflaje vs. Luz y Verdad

“Tenía el rey de Siria guerra contra Israel,… Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad.” 2 Reyes 6:8a, 14

Cansar a la presa, dividirla o esparcirla de la manada y rodearla no sólo son las estrategias que utiliza el enemigo para intentar devorarla, pues antes de que todo ésto se lleve a cabo debe haber un acercamiento, y dicho acercamiento sólo se puede lograr a través del camuflaje. La Real Academia de la Lengua Española lo define como: “Disimular dando a algo el aspecto de otra cosa.”, y si de camuflaje se trata, el enemigo: la carne, el mundo y Satanás, sí que saben hacerlo. La Biblia nos lo revela, y desde el inicio de la creación podemos ver a Satanás usando su primer camuflaje, su disfraz de serpiente, con la intención de poder estar más cerca de su presa, Eva (Génesis 3:1). Pero Satanás no es el único que se camufla, nuestra carne también lo hace, ¿cómo? con pensamientos que parecen “buenos”, decisiones que parecen ser “espirituales”, emociones, o un sentir que llamamos, y decimos que “proviene de Dios” (Jeremías 17:9). Y ¿cómo no mencionar al mundo, con sus ideologías camufladas, que parecen “buenas, lógicas y que no le hacen daño a nadie” sino que, como dicen ellos, están ahí para “liberarnos” de una esclavitud o dictadura en la que se nos tiene? (Isaías 5:20-21). Como vemos el camuflaje es tan sólo la manera en la que nuestro enemigo se acerca a nosotros para poder entonces aplicar todas esas estrategias que a lo largo de estos últimos devocionales hemos visto. La pregunta es: ¿Cómo podemos identificar que un pensamiento, una decisión, una ideología, entre otras, están siendo camufladas? La respuesta es clara, llevarlas a la luz y Verdad de la Palabra.

Miremos que el ejército Sirio decidió acercarse al pueblo de Israel, no en plena luz del día sino que decidieron camuflarse en la noche, pues así sería más fácil tomar al pueblo de Israel por sorpresa, totalmente desprevenidos, dejándolos así sin una oportunidad de reaccionar a tiempo, y lo mismo hace el enemigo con nosotros, pues no sólo se camufla sino que también nos toma por sorpresa, por eso la necesidad de estar atentos a las artimañas del enemigo, de filtrar todo bajo la Palabra de Dios, que es como esa luz que revela lo que hay en la oscuridad (Salmos 119:105)

Hermanos, el Señor nos está dando a conocer todas la estrategias que usa el enemigo pues estamos en tiempos difíciles y vendrán días peores, pues muchos apostatarán de la fe, se apartarán, como lo dice 1 Timoteo 4:1 y 2 Timoteo 4:3-4, se volverán a las fábulas, escucharán y creerán en las mentiras del enemigo, no identificarán el camuflaje que usa, pues no se prepararon como deberían para poder defender esos muros de protección que Dios ya había levantado en su mente y que son conforme a Su Voluntad. Que ésto no nos pase a nosotros, sigamos el consejo que nos está dando el Señor y preparémonos, pues el ladrón, el devorador está buscando a quien devorar: “Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.” (Mateo 24:43).     Oración.

«Padre, me estás entrenando para estar enteramente preparada, para contrarrestar con la luz de tu Palabra, todas esas mentiras que el enemigo camufla y que usa en mi contra para hacerme intentar caer y derribar aquellos muros de protección que has levantado en mi mente y que son conforme a Tu buena, perfecta y agradable Voluntad. Ayúdame Espíritu Santo de Dios, guíame y recuérdame en todo momento la Palabra del Señor, fortaléceme y no permitas que perezca. Te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.

jueves, 23 de octubre de 2025

Antorcha que arde y alumbra

 


Antorcha que arde y alumbra

“Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad. Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; más digo esto, para que vosotros seáis salvos. Él era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz”. Juan 5:31-35

Uno de los temas que más menciona Juan en su evangelio es “el testimonio” y por eso destaca el elogio que da Jesús a Juan Bautista cuando lo compara con una antorcha que ardía e iluminaba. Juan tenía ardor porque su mensaje no era algo frío que venía de su intelecto, sino un mensaje ardiente de un corazón encendido por Dios. Juan tenía luz, su función era guiar a la gente al arrepentimiento y hacia el Señor. Y así como la lámpara se va agotando, porque al dar luz se consume a sí misma, Juan iba disminuyendo mientras Jesús iba aumentando. El verdadero testigo se consume por Dios y Juan lo sabía, por eso dijo en Juan 3:30 “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”.

Haciendo este elogio, Jesús estaba acusando a los judíos porque estaban dispuestos a complacerse con Juan mientras él dijera lo que ellos esperaban, pero cuando no lo hizo lo rechazaron. Igualmente pasa con mucha gente que escucha la palabra de Dios, la acepta mientras esta no los confronte con sus errores.

Juan dio testimonio de la Verdad que era Jesús y solo buscaba que las personas se arrepintieran y se acercaran a Él. Jesús mismo era la luz, pero Juan prendió su lámpara a la luz de aquel que lo alumbraba todo.

Juan Bautista era un hombre de Dios con una misión: preparar el camino del Señor; pero fue menguando ante los ojos de todos para que Jesús fuera creciendo ante ellos. Y esto es precisamente lo que Dios espera de nosotros para que seamos verdaderas antorchas que alumbren este mundo, que mengüemos para que Él crezca y sea su luz la que ilumine a los hombres.

Hermosas palabras las de Jesús para Juan: “Él era antorcha que ardía y alumbraba”. Sería maravilloso que el Señor pudiera decir de nosotros lo mismo, porque deberíamos ser antorchas que no dejen de arder para que demos testimonio de su amor y su verdad. Mateo 5:14-16 dice “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.

¿Qué estamos haciendo para ser luz del mundo? Recordemos Filipenses 2:15 “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”. No solo deberíamos alumbrar, sino arder dejando ver la llama del evangelio en nosotros, esa luz que desvanece las tinieblas, que saca a flote el pecado y lleva al arrepentimiento.   Oración.

«Padre Eterno, gracias por sacarme de las tinieblas y trasladarme al reino de tu Amado Hijo. Ayúdame a entender mi misión en este mundo, la de ser antorcha que arda y alumbre la vida de otros; deseo ser esa luz que Tú dices que soy y aprovechar cada oportunidad que me das de testificar de ti. En el nombre de Jesús, Amén.  

miércoles, 22 de octubre de 2025

Rodeados por el enemigo vs. Rodeados por Dios

 


Rodeados por el enemigo vs. Rodeados por Dios.

“Tenía el rey de Siria guerra contra Israel,… Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad.” 2 Reyes 6:8a, 14

“Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano.” Salmos 139:5

La tercera estrategia más utilizada por el enemigo, para derribar los muros de protección que Dios ha levantado en nuestra mente y que son conforme a Su Voluntad, está en: rodear; tal como lo hacen las leonas cuando quieren cazar su presa, y con este ejemplo trataremos de hacer visible lo que el enemigo intenta hacer con nosotros espiritualmente. Cuando las leonas quieren cenar utilizan diversas estrategias para poder cazar, dos de ellas ya las hemos visto, dispersar a la presa de la manada (dividir) y cansar a la presa, pero éstas dos no serían eficientes sin una tercera: rodear a su presa al punto de acorralarla. Si estas estrategias surten su efecto, la cacería será exitosa, pero si no, habrá que intentarlo nuevamente en otro momento hasta que se logre el objetivo, cenar. Como vemos este es un hecho que no está alejado de nuestra realidad espiritual, pues las mismas estrategias las utiliza el devorador contra nosotros los creyentes, miremos un ejemplo: Cuando el rey de Siria quiso ir contra el pueblo de Israel, ¿Qué estrategia utilizó? Sitiar la Ciudad, en otras palabras, rodearlos (2 Reyes 6:14).

Hay situaciones difíciles o batallas en nuestra vida diaria que nos hacen sentir como si estuviéramos rodeados, tal como le pasó al pueblo de Israel y ésto me hace pensar que el problema no está en el hecho de que el enemigo nos rodee, sino más bien en quién tenemos puesto nuestro enfoque. Cuando tú y yo creemos en las mentiras que el enemigo nos presenta, se nubla nuestra vista, nuestro entendimiento, tal como le pasó al siervo de Eliseo, quien al verse rodeado por el ejército de Siria y al poner su mirada solo en ésto, su corazón se desvaneció, por eso le vemos expresando en 2 Reyes 6:15b “¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?”. Cuando dejamos de poner nuestra mirada en el Señor para ponerla en aquellas situaciones difíciles, olvidamos una gran verdad: hay alguien Poderoso, Grande y Fuerte que también nos rodea, y ese es el Señor (Salmos 139:5-6 Efesios 3:20) y justamente en el devocional de mañana continuaremos meditando sobre ésto.    Oración.

«Señor, ayúdame para que mis ojos siempre estén puestos en tí y así no me deje amedrentar por todas esas estrategias que usa a diario el enemigo contra mí. Gracias Señor por recordarme, a través de Tu Palabra, que siempre estás conmigo, rodeándome con Tu mano Poderosa. Amén.

martes, 21 de octubre de 2025

División vs. Comunión

 


División vs. Comunión

“Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.” Éxodo 17:11-12

Otra de las estrategias que utiliza Satanás, para tratar de derribar esos muros de protección que Dios ha levantado en nuestra mente y que son conforme a Su Voluntad, es la división; y es que el enemigo no sólo quiere cansarnos, sino que también desea que vivamos apartados, esparcidos, divididos.

Lo primero que debemos entender es que el hombre no fue creado para estar solo o apartado (Génesis 2:18), ni tampoco fue creado para estar en división, pues tenemos de manera innata necesidad de socializar o estar en comunidad, por eso la Biblia en Hechos 2:42 nos habla de comunión o koinonía (κοινωνία). Y ¿Por qué es tan importante la comunión? El libro de Éxodo nos lo muestra de manera sencilla, necesitamos estar en comunión unos con otros, en todo momento, porque necesitamos quien nos sostenga o nos ayude a levantarnos cuando al parecer, bajo nuestra propia perspectiva, no podamos continuar o salir vencedores de una batalla.

Para nadie es un secreto que la división ha sido una de las armas más poderosas que el enemigo, desde tiempo atrás, ha venido utilizando, pues recordemos que eso mismo fue lo que hizo con los discípulos del Señor: esparcirlos, “Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.” (Mateo 26:31). Cuando el enemigo logra que un hogar, una comunidad, un país o una Iglesia sean divididos, es porque ya una o más personas, han permitido que se abran brechas en esos muros de protección que están rodeando nuestra mente.

Hermanos, la solución para la división está en la comunión, por ello es tan importante el no dejar de congregarnos, pues cuando permanecemos en comunión unos con otros por medio de la congregación, somos como esos carbones que sólo cuando están juntos permanecen encendidos. La comunión nos permite alentarnos, discipularnos, exhortarnos, ayudarnos, incluso, sostenernos las manos cuando estamos cansados y sentimos que no podemos más. Las Escrituras son muy claras cuando nos dicen que debemos estar unidos en comunión: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán;” (Eclesiastés 4:9-12a)

Hermanos, ¿Qué estamos haciendo para no permitir que en nuestras familias, Iglesias, nación y demás, se vea reflejada la división? Si no estamos haciendo algo al respecto es tiempo de comenzar fomentando la comunión.    Oración.

«Padre, gracias te doy porque cuando mis manos han estado cansadas ha habido alguien a mi lado para levantarlas, pues entiendo que sola no habría podido avanzar. Gracias porque sé que has usado a mis hermanos en la fe como instrumento para sentir Tu compañía y escuchar Tu Palabra. Amén.

lunes, 20 de octubre de 2025

 


Andar en el Espíritu

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” 1 Corintios 2:14

Cuando la Biblia nos dice que las cosas que son de Dios solo se pueden entender a través de la revelación del Espíritu Santo, es porque solo Él conoce las cosas de Dios (1 Corintios 2:11) y nosotros, los que hemos creído en Cristo y su palabra de verdad, sabemos que el Espíritu Santo está en nosotros, por eso nuestra seguridad y confianza debe ser total en lo que Dios dice en su Palabra para nuestra vida.

La palabra de Dios en Gálatas 5:16 dice: “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.” Una de las muestras de que hemos recibido al Espíritu Santo es que comienza una guerra entre mi carne y Él, una batalla entre confiar en los deseos e impulsos de la carne o dejarme guiar por su Presencia; pues, una vez que nosotros hemos creído en Cristo somos bautizados por el Espíritu Santo en Cristo, y dice la palabra de Dios que hemos sido bautizados en su muerte, lo que para nosotros significa que hemos muerto o ha sido crucificado juntamente con Cristo nuestro viejo hombre, para que ahora en el presente, así como Cristo resucitó de los muertos y vive para Dios, nosotros también nos consideremos muertos al pecado pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro; (Romanos 6:3-11).

La frase “muertos al pecado, pero vivos para Dios” quiere decir que ahora nosotros podemos y debemos por la fe en Cristo, andar en vida nueva, una vida guiada por el Espíritu Santo, en la cual no reine el pecado, es decir, no lo obedezcamos y tampoco ofrezcamos los miembros de nuestro cuerpo como instrumentos de mal para servirle, sino que, por el contrario, nos entreguemos a Dios y usemos todo nuestro cuerpo como instrumento para hacer lo que es correcto (Romanos 6:12-13).  Oración.

«Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, en este día te alabo, te doy gracias, bendigo tu poderoso nombre y me rindo a tus pies para pedirte que hagas tu voluntad en mi vida, que intervengas en cada aspecto y endereces mis pasos; Padre, que sea tu Santo Espíritu el que tome el control de mi caminar para que así pueda entender y vivir cada una tus verdades para mí. Gracias, en el nombre de Cristo Jesús. Amén.