lunes, 1 de mayo de 2017

Una verdadera muerte


Una verdadera muerte

Siendo a la verdad muerto en la carne.

1 Pedro 3:18

El versículo de hoy indica que terminó la vida física de Jesucristo. Algunos niegan la resurrección de Cristo de los muertos afirmando que nunca murió, sino que se desmayó. Presuntamente se reanimó con la frialdad del sepulcro, se levantó y salió caminando. Pero Pedro es clar "Jesús murió como la víctima de un asesinato jurídico".

Los romanos que ejecutaron a Cristo se cercioraron de que estaba muerto. Quebraron las piernas de los ladrones crucificados junto a Él a fin de apresurarles la muerte. (Un crucificado podía atrasar la muerte mientras pudiera levantarse sobre sus piernas.) Sin embargo, no se preocuparon por quebrar las piernas de Cristo porque pudieron ver que ya estaba muerto. Para comprobar su muerte, le abrieron el costado con una lanza, del que salió sangre y agua; solo sangre, no agua, habría salido si Jesús hubiera estado vivo (Jn. 19:31-37). Sin duda, Cristo estaba muerto. Y eso significa que su resurrección fue verdadera.

Sigue vivo

Pero vivificado en espíritu.

1 Pedro 3:18

El versículo de hoy hace una mención específica del espíritu de la vida de Jesucristo; no se refiere al Espíritu Santo. El apóstol Pedro está comparando lo que le ocurrió a la carne (o cuerpo) de Jesús con lo que le ocurrió a su espíritu. Su espíritu estaba vivo pero su carne estaba muerta.

Algunos piensan que "vivificado en espíritu" se refiere a la resurrección física de Cristo, pero eso necesitaría una declaración com "Siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en la carne". La resurrección fue un hecho espiritual y físico. Así que lo que Pedro quiere decir es que, aunque Cristo estaba físicamente muerto, su espíritu seguía vivo.

En la cruz, el espíritu de Cristo experimentó una breve separación de Dios. Él dij "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mt. 27:46). Sin embargo, la separación terminó pronto, ya que poco después del lamento de nuestro Señor, Él dij "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lucas 23:46). De modo que ya su espíritu no estaba separado de Dios; le fue entregado al Padre.

Proclamación de la victoria

Fue y predicó a los espíritus encarcelados.

1 Pedro 3:19

Cristo fue a predicar un triunfante sermón antes de su resurrección el domingo por la mañana. El verbo "predicó" en el versículo de hoy se refiere a hacer una proclamación o anunciar un triunfo. En los tiempos antiguos, un heraldo iba delante de generales y reyes en la celebración de victorias militares, anunciando a todas las victorias que se ganaron en la batalla.

Eso fue a hacer Jesucristo; no a predicar el evangelio, sino a anunciar su triunfo sobre el pecado, la muerte, el infierno, los demonios y Satanás. No fue a ganar almas, sino a proclamar la victoria sobre el enemigo. A pesar del injusto sufrimiento al que lo sometieron, Él pudo anunciar la victoria definitiva sobre el pecado y la muerte para usted y para mí.

domingo, 30 de abril de 2017

El poder de la obediencia


El poder de la obediencia

Romanos 5:19 nos enseña que nuestras elecciones en cuanto a obedecer o no obedecer no sólo nos afectan a nosotros, sino también a muchas otras personas, Vemos un ejemplo en las Escrituras cuando los israelitas experimentaron el fruto de la desobediencia luego de su éxodo de Egipto. Si hubieran obedecido a Dios diligentemente, ¡cuánto mejores hubiesen sido sus vidas! (vea hebreos 3:8-11). Muchos de ellos y sus hijos murieron en el desierto, porque no se sometieron a Dios. Sus hijos fueron afectados por sus decisiones, y así sucede con los nuestros.





Su decisión de obedecer a Dios afecta también a los demás, y cuando decide desobedecer a Dios, eso también afecta a otros. Usted puede escoger desobedecer a Dios y permanecer en el desierto, pero, por favor, tenga en cuenta que si ya tiene hijos o si alguna vez quiere tenerlos, sus decisiones los mantendrán a ellos también en el desierto. Ellos pueden llegar a arreglárselas para salir de allí cuando crezcan, pero puedo asegurarle que pagarán un precio por su desobediencia.



La obediencia es una elección a largo plazo; cierra la puerta del infierno y abre las ventanas del cielo, y tiene el poder de afectar a muchas personas. Sólo piense en esto: Por la disposición de Jesús a ser obediente, incontable multitud de personas serán llevadas a la reconciliación con Dios.



Su vida de hoy podría estar mejor si en el pasado hubiera obedecido a Dios. Si hay un ciclo de desobediencia en su familia o entre sus amigos, ¿por qué no lo rompe negándose a ser desobediente? Dígale a Dios que quiere obedecerlo y pídale que lo ayude. De esa manera, ¡usted y sus hijos se prepararán para recibir grandes bendiciones!

sábado, 29 de abril de 2017

Mi vida en las manos de Dios


¿Mi vida en las manos de Dios… Metamorfosis en proceso?



Un hombre se sentó a observar una mariposa durante varias horas, mientras luchaba por salir del capullo (?cocoon?) a través de un pequeño agujero. De repente parecía haberse estancado el progreso de su metamorfosis. Parecía haber llegado tan lejos como le era posible. Así que el hombre decidió ayudar a la mariposa. Abrió un agujero en el capullo con una tijera. La mariposa pudo salir fácilmente, pero no se había desarrollado del todo y aún sus alas estaban muy arrugadas.

El hombre continuó observando, porque entendía que en cualquier momento vería las alas abrirse completamente para sostener sin dificultad el cuerpo de la mariposa. Pero eso no sucedió. De hecho, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose, porque al no poder desarrollar sus alas completamente nunca pudo volar.

Aquel hombre nunca pudo comprender que aún dentro de su bondad y su buena intención, le había privado a la mariposa la oportunidad que Dios le había dado en su naturaleza de luchar para poder abrir el capullo, forzando así los líquidos del cuerpo hacia las alas para que pudiera volar una vez lograra liberarse del capullo.

A veces, la lucha en nuestro diario vivir es justo lo que necesitamos. Dios nos estaría incapacitando si nos librara de las pruebas constantemente y jamás llegaríamos a ser tan fuertes como pudiéramos.? ¿Nunca lograríamos volar?

Pedí fuerzas y Dios me puso barreras para hacerme fuerte. Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver. Pedí prosperidad y Dios me dio un cerebro y fuerzas para trabajar. Pedí valor y Dios me dio obstáculos para vencer. Pedí amor y Dios puso en mi camino personas angustiadas para que les ayude. Pedí favores y Dios me dio oportunidades. No recibí nada de lo que pedí, pero Dios me dio todo lo que necesitaba.

¿Cuántas veces nos hemos encontrado en la misma situación de la mariposa? Queremos volar sin haberse completado el plan que Dios tiene para nuestras vidas. Tal vez, por nuestra naturaleza pequeña y limitada no logramos comprender que los pensamientos y los planes de Dios no son iguales a los nuestros. Eclesiastés 3: 1-15:? Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora: Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado, tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de destruir y tiempo de edificar, tiempo de llorar y tiempo de reír… (8) tiempo de guerra y tiempo de paz… (15) Lo que antes fue, ya es, y lo que ha de ser, fue ya; ¿y Dios restaura lo pasado?

¿A nadie le gusta los tiempos de pruebas y todos quisiéramos tener una?  varita mágica? para desintegrar en un instante todas las piedras de tropiezo. Pero la realidad es que la tribulación produce paciencia, y la paciencia, prueba, y la prueba esperanza; creando así un conjunto de elementos necesarios para nuestro crecimiento espiritual y la sabiduría que proviene de Dios para obtener la victoria sobre las pruebas que trae consigo cada día. ¿Alguna vez has estado en una situación difícil y quieres que se resuelva de inmediato? Sabes que Dios está en el asunto, pero estás bajo la impresión de que a Dios le hace falta tu asistencia, para acelerar el proceso de la contestación a tu petición. No debemos perder de perspectiva que Dios tiene varias formas de contestar: Sí? No? ¿Espera? De algo podemos estar seguros, los pensamientos de Dios son pensamientos de bien y de paz. Si recibiste la contestación que esperabas, dale gracias a Dios. ¿Si la contestación fue NO, dale gracias a Dios y si la contestación parece ser?  espera?, mantente firme y… ¡ESPERA! Dios sabe por qué y cuándo es el momento oportuno para todo. No aniquiles tú mismo la oportunidad de aprender a volar, de desarrollar tu capacidad al máximo por querer hacerlo antes de tiempo.

Un matrimonio en problemas analiza tus acciones, ora a Dios y espera, Su respuesta será sabia (la que sea)

¿Noviazgo contemplando matrimonio? Analiza la relación, ora a Dios y espera, Su respuesta será sabia (la que sea)

¿Problemas en tu trabajo actual?  analiza tus opciones, ora a Dios y espera, Su respuesta será sabia (la que sea)

¿Quiere ser misionero?  analiza la responsabilidad, ora a Dios y espera, Su respuesta será sabia (la que sea)



¿Sin importar cuál sea tu petición, tu meta o tu propósito, Dios –que es omnipotente, omnipresente y omnisciente?  tal vez NO te dé justo lo que pediste, ¡pero de cierto te digo que te dará justo lo que necesitas!

¡A Dios sea la gloria!

viernes, 28 de abril de 2017

1 Corintios 10: 23


1 Corintios 10: 23



Haced todo para la gloria de Dios



23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.



¿Qué de malo tiene andar a la moda?, es lo que muchos se preguntaran y la verdad no le veo nada de malo siempre y cuando esa moda no dañe la imagen de Dios en tu vida, ni mucho menos te haga dar mal testimonio.



   



Recuerda que cuando venimos a Cristo el hizo nuevas todas las cosas y a partir de ese día fuimos transformados poderosamente y hecho nuevo.

Lo malo de la moda es cuando se apodera de tu vida y le pones más atención a tu forma de vestir, andar, peinarte, hablar o actuar, que a la relación personal que deberías tener con Dios, en donde lo que te debería preocupar seria agradarlo a El y no poner abajo su nombre.

Por esa razón quiero dedicar este tema a todos aquellos que en momento determinado se han dejado influir por la moda en lugar de ser influidos por la verdad del Evangelio.

¿QUE ES LA MODA?

Podemos definir la moda como todo lo que es degusto en un cierto periodo de tiempo.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, se define así:

Moda. (Del fr. moda) Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos.

¿QUE SE PUEDE CONSIDERAR COMO MODA?

Hay muchas cosas que se pueden considerar como moda, puesto que si decimos que es todo aquello que gusta en cierto periodo de tiempo.

Por lo general cuando hablamos de moda se nos viene a la mente: ropa, zapatos, peinados, música, forma de hablar o formas de ser.

¿ESTA BIEN QUE YO COMO HIJO DE DIOS ANDE A LA MODA?

Personalmente no veo nada de malo poder usar una camisa o zapatos que te gusten, el problema entra a la hora de que aquello se vuelve una obsesión y ya no es algo que lo veo con simpleza sino como un enorme problema, como el chico o la chica que no quiere asistir a la Iglesia porque no tiene ropa o zapatos que estén a la moda. Ahí es donde la Moda está afectando mi vida, pero mientras esto no llegue a ese extremo no veo lo malo de vestirme bien, eso sí, teniendo siempre el cuidado que la ropa que utilice de testimonio que soy hijo de Dios.

Para saber que no estoy siendo influenciado por la moda, lo mejor sería hacerme ciertas preguntas, como, por ejemplo:

¿El vestuario que utilizamos revela algo de mí?

Definitivamente alguien puede decir: “Mi corazón esta entregado a Dios”, pero muestra de eso tiene que ser tu forma de vestir. Podemos decir que en muchos casos no toda tu forma de vestir es el reflejo de tu personalidad.

Si por un momento analizamos a las personas que usan ciertos uniformes nos vamos a dar cuenta que su vestimenta tiene un valor significativo, por ejemplo: La vestimenta de un Policía denota autoridad y su uniforme nos hace someternos a su autoridad, así mismo el hijo de Dios tiene que vestirse como tal, es decir que con mi vestuario tengo que denotar la imagen de Dios. Es por eso que cada vez que vayas a salir de tu casa un buen consejo es verte en el espejo y preguntarle a Dios, si le gusta cómo vas vestida o vestido, si tú sabes que Dios se agrada de tu vestimenta, pues adelante, pero si sabes que lo que estas usando no parecería la vestimenta de un hijo de Dios, entonces ¿Para qué lo llevas puesto? ¿Por qué está a la moda?, ¡vez! Es ahí en donde la moda se convierte en un enemigo de la voluntad de Dios.

Si tu forma de vestir lejos de ser la de un hijo de Dios es la de una persona que vive conforme a las corrientes de este mundo, entonces es necesario que tengas un alto en tu vida y comiences a mostrar en esas pequeñas cosas que tu vida ha sido transformada por el poder de Dios.

¿Mi forma de actuar es la de un cristiano?

Nos llamamos cristianos porque buscamos seguir el ejemplo de Cristo en todo lo que él hizo, pero muchas veces la moda quiere cambiar nuestra forma de ser, y en esto influye mucho el cine y la televisión y porque no decirlo la música. ¿Has visto alguna vez chicos o chicas queriendo actuar como su cantante favorito o su actor o actriz favorita?, pues es ahí donde la moda de querer actuar como “x persona” te lleva muchas veces a dejarte llevar por las corrientes de este mundo y su moda.

Que nuestra forma de ser sea la de un cristiano que quiere agradar a Dios, cuidado con andar imitando modas, solo porque quedar bien con nuestras amistades.

¿COMO SE VISTE UN HIJO DE DIOS?

Es cierto que nadie te dirá a ti como vestirte o cómo actuar, pero no hay duda que el Espíritu Santo de Dios te dice cuando no le agrada algo de ti, lo que pasa es que muchas veces nosotros no andamos atentos a lo que el Espíritu Santo quiere que hagamos, recuérdate que él te guía hacia toda verdad.

La forma de cómo un hijo de Dios debe vestirse o actuar es tan sencilla como:

* Vestirme pensando si a Dios le agrada lo que llevo puesto.

* Vestirme recordando siempre que en mi testimonio personal va incluido la forma en como me visto.

* Vestirse bien no tiene nada de malo, siempre y cuando sea modesto.

* Actuar como Jesús actuaría frente a las situaciones que se nos presentan.

La moda es mala cuando nos quita nuestro principal objetivo que sería Agradar a Dios, vestirse bien no tiene nada de malo siempre y cuando sea como un hijo de Dios nacido de nuevo se vestiría.

Jóvenes no desperdiciemos nuestro tiempo afanándonos por estar a la moda, sino más bien busquemos cada día ser agradables a Dios, pues esto traerá más recompensa que cualquier situación vana.

Lo principal en nuestra vida tiene que ser buscar el reino de Dios y sus justicias, las demás cosas vendrán por añadidura.

jueves, 27 de abril de 2017

Salmos 7:6


Salmos 7:6

¡Levántate, Señor, en tu ira; enfréntate al furor de mis enemigos! ¡Despierta, oh Dios, e imparte justicia!

Cada vez que veo algún video o artículo que habla sobre cómo sobrellevar cargas, estrés, perdón, preocupaciones, etcétera, trato de leerlo para compararlo con lo que dice la biblia y confirmar que Dios tiene la razón. En una ocasión vi un video que sugería cerrar nuestros ojos, pensar en todo aquello que nos quitaba la paz, imaginar que lo escribimos en una lista en papel y posteriormente hacer “bola” el papel y tirarlo a la basura (todo de manera imaginaria). Con esto, simbólicamente te liberas de esas presiones y puedes sentirte mejor. Al comparar este método contra el que Dios me permite acceder, veo que como humanos nos quedamos muy lejos de lo que Jehová nos ofrece. Dios ofrece esperanza y no ilusión. Nos ofrece certeza y paz duradera y no efímera. Si alguien te ha lastimado, si te han hecho un daño que no dejas de tenerlo en tu cabeza y sigues pensando qué hacer, el versículo de hoy es tu respuesta: deja que Jehová se encargue de todo. Deja que el Señor se levante y sea Él quien haga el “ajuste de cuentas”. No tú. No tus contactos. No tus habilidades. Dios. Él es quien realmente impartirá justicia perfecta. Él no va a estar sesgado ni tampoco tendrá falta de información para conocer plenamente lo ocurrido. ¡Él sabe! Así que solamente nos corresponde doblar nuestras rodillas y clamar a Él. Dejar que sea su ira y su justicia y no la nuestra las que tomen el control.

No importa lo que te hayan hecho. Tampoco significa que vas a ser un “dejado”. Lo que vas a hacer es convertirte en un verdadero discípulo al dejar que Dios transforme tu vida y canalice tus deseos para que sean los suyos los que guíen y controlen. Ven a Él y pide por su paz. También intenta el método que describí anteriormente. Personalmente me quedo con mi esperanza en Jehová. Imagino que tú también te darás cuenta de cuál es el mejor.

Oración

Señor: me pongo a tus pies y te pido porque pongas paz en mi corazón. Pongo mi esperanza en Ti y mis deseos de venganza junto con todos mis enojos y corajes te pido los quites de mí. No quiero ir en contra de tu voluntad. Guíame y yo seguiré tus pasos. Te lo pido en Cristo Jesús.

Amén

miércoles, 26 de abril de 2017

¿Qué significa amar a Dios primero?




¿Qué significa amar a Dios primero?

En el libro de Mateo, Jesús describe el mayor de todos los mandamientos como amar a Dios con todo tu corazón, mente, alma y fuerzas. Amar a Dios primero con esa entereza parece difícil de imaginar, pero amar a Dios comienza en tu corazón y forma el tema siempre creciente de tu vida cristiana. Seguro que tu deseo es que tus hijos conozcan lo que significa realmente amar a Dios más que a cualquier otra cosa en esta vida.



Respuesta: Amar a Dios primero significa hacerle tu primera prioridad y el marco de orden en tu vida. Piensas en Él en la mañana cuando te despiertas, oras durante el día y hablas con Él en la noche. Cuando Dios ocupa el primer lugar en tu vida, todas las piezas restantes de tu vida encajan alrededor de Él en un orden perfecto. Cada decisión que tomas u horario que programas lo haces de manera natural en este orden. Dios quiere un tipo especial de amor que englobe tu corazón -lo que te motiva y te mueve-, y quiere que sea el gozo.



Aprender a amar a Dios es un proceso de dejar de amarte a ti mismo y a las cosas que te rodean y enamorarte más de Él. Comienzas con el deseo de amar de esa manera, y tu amor crece según maduras. A medida que creces en el amor de Dios, experimentas amor por otras personas que nunca hubieras esperado. Manifiesta el amor de Dios por tus hijos. Diles que oras, y que te oigan dar gracias a Dios por sus bendiciones y su amor. Incorpora la fe cuando hablas de tu día o sobre cosas que ocurren en las vidas de tus hijos. Cuéntales historias de cómo Dios ha mostrado su amor por ti y lo mucho que has llegado a amarle más a través de tus experiencias con Él. Deja que amar a Dios sea tan natural en tu familia que llegue a ser como respirar; que sea tu vida, tu gozo y tu paz.



Digno de reflexión

Dialoga con tus hijos sobre cómo se alegra a Dios. Cuéntales que tú obedeces a Dios porque lo amas mucho.

Demuestra tu amor por Dios a tus hijos dedicando tiempo cada día a orar y leer la Biblia. Déjales ver que Dios es tu prioridad y que vale la pena tu tiempo y atención.

Ayuda a tus niños a entender que cuando más conozcan a Dios, más le amarán también, y que leer la Biblia es la mejor forma de empezar a conocerle.



Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.

Deuteronomio 6:5-6

martes, 25 de abril de 2017

Proverbios 29:25


Proverbios 29:25

El temor al hombre es un lazo, pero el que confía en el Señor estará seguro.

A todos nos gusta la seguridad. De hecho la incertidumbre es la que siempre nos trae angustias y nos quita el sueño. Cuando estamos inseguros, no sabemos cómo dar el siguiente paso. No sabemos si debemos decir sí o no. No sabemos si debemos ir o regresar. ¿Te quieres cambiar de trabajo? ¿De casa? ¿De ciudad? ¿No sabes si debes tener o no una pareja? ¿No sabes si debes o no tener un hijo o más hijos? ¿No sabes qué hacer? Has una pausa. No dejes que todo lo que está a tu alrededor te estorbe. Toda esa inseguridad tiene un fundamento: el temor al hombre y la falta de confianza en el Señor. En otras palabras: has preferido escuchar lo que los hombres dicen, has preferido quedar bien con los hombres, has preferido no ser diferente, has preferido seguir lo que la gente dice y todo esto por encima de lo que Dios quiere.

¿Te das cuenta de lo que está pasando? Cuando Dios nos dice que el temor a los hombres es un lazo, nos explica las consecuencias que tiene el seguir ese camino. ¿Cuál es ese camino de los hombres? Preguntarás. Aquél que no está basado en la palabra de Dios. ¿Cuánta gente no acude a revistas para buscar cualquier tipo de consejos o incluso horóscopos? ¿Qué tipo de seguridad puedes encontrar ahí? Lo único que encuentras es un lazo que te ata y no te da nada a cambio.

El temor al hombre es un lazo.

¿Le das la espalda a Dios por darle la cara a los hombres? ¿Confías más en lo que tú puedas hacer que en lo que Dios? ¿Crees que Dios no entra en esta o aquella situación que estás atravesando?

No puedo entender cómo se permea el temor a los hombres en nuestra vida. ¿Cómo nos volvemos esclavos del qué dirán? Nos volvemos adictos a ser aceptados. Ahora debemos comportarnos como “la Señora Sociedad” diga. Pero para ello debemos hacer a un lado al verdadero Señor Jesucristo

La vida, como bien sabes, no es fácil. Dios no nos está ofreciendo una vida color de rosa y sin problemas. Lo que sí nos ofrece es una alternativa para vivirla.

Nos ofrece seguridad. Nos ofrece libertad. Nos ofrece dirección y un camino. Ya has intentado utilizar tus métodos y date cuenta de dónde te han llevado. ¿Pusieron un lazo a tu vida? ¿Te dieron seguridad o crearon mayor incertidumbre?

Todas las preguntas que hice al principio, si bien, no se resuelven de un día para otro, si las pones en oración, las entregas a Dios, confías en Él, tendrás paz, tendrás seguridad y al tiempo que Dios quiera, vendrá tu respuesta sobre lo que debas hacer. No más temor, no más incertidumbre ni angustia sino obediencia y confianza en el Señor.

Oración

Padre: Tú conoces mi vida. Te pido que me perdones y me transformes. No quiero seguir teniendo temor al hombre sino aprender a temerte a Ti y seguirte siempre. Te entrego mis problemas pues no sé qué más hacer. Te pido que pongas paz y seguridad en mi vida. En el nombre de Jesús te lo pido.