viernes, 28 de octubre de 2016

La influencia de las relaciones correctas

La influencia de las relaciones correctas
ÉXODO 17.8-13
El Señor diseñó el plan para su vida antes de la fundación del mundo, y cada día le guía por el camino marcado con su nombre. Él nunca tuvo la intención de que usted caminara solo. Los seres humanos fueron creados para relacionarse entre sí. Por eso, quiero decirle con toda seguridad que el mismo Dios le ayudará. Pero, además, Él da también hermanos en la fe para que sean nuestros alentadores, mentores, amigos y colaboradores.
No hay un solo personaje de la Biblia para quien la búsqueda de Dios fue una aventura en solitario. Pensemos en Moisés, por ejemplo, el héroe humano de la liberación de Israel, el receptor de los Diez Mandamientos, y el líder de los israelitas durante su largo viaje hacia la Tierra Prometida. Suena como una operación dirigida por un solo hombre, pero Moisés tenía una red de amigos y parientes que le daban sabios consejos y la ayuda necesaria. Él confiaba en Aarón y Josué, en particular.
Para la batalla contra Amalec, Dios diseñó una estrategia que involucró a los tres hombres. Moisés envió a Josué a liderar el ejército, mientras que él mantenía levantada su vara en honor al Señor quien les había prometido la victoria. Cuando la resistencia de Moisés flaqueaba, Aarón y Hur sostenían sus brazos en alto, dándole fuerzas para apoyar su misión. ¡Qué hermoso símbolo de amistad verdadera!

La autosuficiencia no es el propósito de Dios para sus hijos. Un grupo de personas bien conectadas puede hacer mucho más que un hombre o una mujer actuando solos. Moisés lo demostró. Fue un líder sabio y formidable, debido en parte al apoyo y el consejo de amigos leales.

jueves, 27 de octubre de 2016

El que refrena su lengua protege su vida

Proverbios 13:3
El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina.
Lo primero que me viene a la mente es recordar cuántas veces he tenido que pedir perdón por algo que dije que no estaba bien. ¿Cuántas veces has dicho: cómo pude haber dicho esto o aquello? Controlar nuestra boca no es cosa fácil. La biblia está llena de advertencias sobre ella. Nos previene sobre lo destructiva que es y lo indomable que puede llegar a ser. Nuestra boca puede provocar nuestra propia ruina si no aprendemos a entregarla a Dios. Nuestra boca debe ser controlada por nosotros y no al revés.
Aquello de lo que hablamos, dice la biblia que es lo que tenemos en el corazón. ¿Estamos criticando? ¿Juzgando? ¿Mintiendo? ¿Utilizando groserías?
¿Cómo hablas?
Seguramente cuando eras pequeño te corrigieron sobre lo que debes o no decir. Pero no creo que te hayan advertido sobre lo destructivo que puede ser el no controlar tu lengua. Me parece que muy pocas personas entienden y aceptan que al cuidar nuestra lengua protegemos nuestra vida y al no hacerlo provocamos nuestra propia ruina.
¿Por qué no hacemos un compromiso y entregamos nuestras palabras a Dios?
Qué mejor que hablar lo correcto. Qué mejor que cada vez que digas algo sea constructivo, promueva la gracia y amor de Dios. Esto no significa que vas a tener que cambiar tu tono de voz o las palabras que utilizas hablando ahora pura cursilería. ¡NO! La transformación que Dios quiere no va por ese camino sino por el lado de entregar aquello de lo que hablamos no dejando que nuestra lengua nos controle y sea ella quien decida lo que habremos de decir.
Piensa en aquellos momentos en los que no controlaste tu boca y las consecuencias que se derivaron de ello…
Todos hablan, pocos controlan lo que dicen. La lengua debe ser controlada.
Para poder controlar nuestra boca, debemos analizar nuestra forma de hablar. Debemos meditar en cómo nos dirigimos a las personas, cómo expresamos nuestras inconformidades y nuestras diferencias, cómo le hablamos a nuestros superiores y a aquellos a nuestro cargo, cómo le hablamos a nuestros seres queridos cuando estamos contentos y también cuando estamos enojados, cómo contestamos cuando nos lastiman o molestan, en general: meditar en lo que sale de nuestra boca en cualquier circunstancia.
Hoy Dios nos dice que no controlar nuestra lengua traerá ruina a nuestra vida. Es probable que, como yo, ya hayas experimentado parte de esa ruina por no haber controlado tu boca. Hagamos caso de este proverbio y comencemos a poner control sobre lo que decimos y protejamos nuestra vida.
Oración
Señor: te pido perdón por tantas cosas que he dicho que no están bien. Te entrego mi lengua porque yo no puedo controlarla. Ayúdame a que de mi boca salga bendición y no destrucción. Cambia mi forma de hablar Señor. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús

Amén

miércoles, 26 de octubre de 2016

Cómo Vivir En Santidad Según La Biblia?

Cómo Vivir En Santidad Según La Biblia?  Algún Consejo Que Funcione?

Si estás buscando algunas recomendaciones para vivir en santidad y lo más importante, el conocer de uno o más consejos bíblicos sobre el tema, te invito a leer este artículo ya que es posible cumplir con este requisito para un día ver a Dios. En este punto recuerda que lo primero es la obediencia a su palabra.



De nada vale todo el conocimiento del mundo si no somos capaces de someternos a la responsabilidad que trae con el dicho conocimiento. La cualidad de ser santos sólo se aplica a hombres y mujeres que saben negarse a si mismos y vivir para Dios, te recomiendo buscar la dirección de su Santo Espíritu ya que es el consejo que mejor funciona si en verdad quieres vivir en santidad.

Qué Es La Santidad y Cómo Vivirla Según La Biblia?

Trataremos en breves palabras de definir el concepto de "santidad": la santidad es la cualidad de ser santo, esto implica vivir una vida completamente pura ante los ojos de tu creador (Dios). Por medio de la fe en nuestro Señor Jesucristo pasamos por el proceso de conversión en el cual por la gracia divina somos justificados (se no perdonan los pecados) e inmediatamente somos apartados del mundo y consagrados para la obra de Dios. Somos convertidos en nueva criatura, su iglesia pura, sin manchas y sin arrugas (Efesios 5:27).




Nadie sin la plena dirección del Espíritu Santo puede en verdad ser considerado santo, él es el que nos guía a toda verdad y a toda justicia (Juan 16:13) por lo que necesitamos de su presencia e instrucción cada día de nuestra existencia para saber qué es y cómo mantener la santidad. Te podemos dar muchas recomendaciones, consejos basados en la experiencia y el conocimiento limitado que tenemos, pero ninguno como el de dejarte moldear por tu mismo creador por medio del Espíritu Santo.

Recomendaciones Para La Vida En Santidad

1- Estudio y obediencia de los principios bíblicos

No existe forma de ser santo sin la observación de la palabra de Dios, en ella puedes encontrar todos los principios bíblicos para vivir conforme a tu creador. Ante todo sed hacedor de la palabra y no sólo oidor o estudioso de ella (Santiago 1:22).

2- Ser practicante del Ayuno

La biblia nos enseña que debemos fortalecer el espíritu y debilitar los deseos pecaminosos de la carne, en el ayuno hay un gran poder y además la misma palabra de Dios no dice que de estas cosas hablamos no con sabiduría humana, que es con la que enseña el Espíritu (1 Corintios 2:13-15). Dicho de otra forma: la lectura bíblica, el ayuno y la oración te hacen estar en mejor condición de ser dirigido por Dios.

3- Conocer el poder de la Oración

Habla con Dios, la oración es para eso, pero también en medio de ella debemos aprender a escuchar. Cuántas veces ha sido ministrado mientras oras?, el mismo Dios habla contigo te dá instrucciones. En su palabra él nos dice que debemos venir a su presencia con manos santas, el orar constantemente al padre te recordará tu compromiso de vivir en santidad.

4- Saber perdonar

Ser santo es vivir libre de pecados, al que no puede perdonar a su hermano a él tampoco se le perdonará (Mateo 6:12). Además sabemos la gran importancia de tener amor en nuestros corazones y ese amor es para todos incluyendo a quien te ofende. Los santos saben perdonar, pero los impíos guardan rencor y no alcanzan misericordia.

5- Huye de las tentaciones

Es de suma importancia saber cuidarse y de eso habla mucho la biblia: de las conversaciones dañinas, de caminos que no debemos andar, de las cosas en que debemos pensar u ocupar nuestro tiempo. También nos dicen las sagradas escrituras: "resistíd al diablo y él huirá de vosotros" (Santiago 4:7), no demos lugar al enemigo, nunca es lo mismo ser probados por Dios que ser tentado por Satanás.

6- No satisfacer los deseos de la carne: Gálatas 5:16

La única forma de ser santo es imitar a nuestro Señor Jesucristo, el fue probado en todo y en todo salió en victorioso. Si cumples con los consejos anteriores no tendrás muchos problemas en este sentido. Siempre tendremos dificultades, pero el Señor está presente para ayudarnos a no caer por lo que debemos confiar y mantener la integridad como hijos de Dios que tenemos nuestras vidas en sus santas manos.

7- Practicar justicia

Merecida o no, hacer lo que te corresponde y no esperando nada a cambio, Dios es justo y sus hijos también si es que en verdad son dignos representantes de él. No valen las excusas, es un mandato bíblico que debemos cumplir, además si somos santos, practicamos justicia y en todo tiempo.

Esta publicación fue inspirada en una de un amigo blogger que escribe de estos temas, en su artículo incluye estos y otros puntos por lo que te recomendamos leer dicha publicación bajo el tema "qué es la santidad". Ese te enlaza con otra que también vale la pena ver para tener un concepto más claro y amplio sobre este tema tan importante para en verdad agradar a Dios.


Vivir en santidad implica muchos sacrificios, pero vale la pena. Tu vida está segura en manos de Dios, no importan las luchas o pruebas en el camino, Cristo te ama, murió por ti y se merece que tú vivas en santidad.

martes, 25 de octubre de 2016

PROMESAS BIBLICAS

Recomiendo hacer declaraciones basadas en PROMESAS BIBLICAS.
1-Jesucristo está presente en medio de mi hogar, no estamos solos, no tendremos temor a nada, ni terror nocturno, ni opresión en el día, porque él está conmigo. En mi hogar él está presente y ni la maldad, ni ningún enemigo puede entrar en mi familia porque él es nuestro dueño y somos propiedad exclusiva de Dios
3-La escasez y la ruina salen de mi hogar…declaro Jehová Jireh. Salmos 37:25
5-Ninguna plaga tocara mi morada. – Salmos 91:10
6-Yo y mi casa serviremos al SEÑOR – Josué 24:15
7. Yo y mi familia honramos el día del SEÑOR – día domingo.
8. La economía de mi casa honra a JEHOVA con diezmo, ofrenda y primicias.
9. Pertenecemos a la gran comisión de Jesucristo para Salvar las almas.
10. Todos los bienes y derechos de mi casa le pertenecen a Jesucristo. Aleluya  Deuteronomio 8:18 – Pero acuérdate de Jehová tu Dios, porque [es] el que te diere el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como [es] el día de hoy.
3 Juan 1:2 – Amado, yo deseo sobre todas las cosas que seas prosperado y que tengas salud, así como prospera tu alma.
Malaquías 3:10 – Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobre abunde.
Josué 1: 9 – ¿No te he mandado? Esfuérzate y sé valiente; no temas, ni desmayes, porque Jehová tu Dios [está] contigo en dondequiera que vayas.

Jeremías 29:11 – Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová ., pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis

lunes, 24 de octubre de 2016

Exaltación de los pobres

Exaltación de los pobres
El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación.
Santiago 1:9
El versículo de hoy es una orden de que el cristiano pobre se regocije. Un cristiano que es económicamente pobre tal vez no tenga nada en el mundo material de qué regocijarse, pero puede regocijarse en el conocimiento de que Dios lo está exaltando espiritualmente en su posición delante de Dios. Pudiera tener hambre, pero tiene el pan de vida. Pudiera tener sed, pero tiene el agua de vida. Pudiera ser pobre, pero tiene riquezas eternas. Pudiera no tener un hogar satisfactorio aquí, pero tiene un glorioso hogar en la vida venidera. En esta vida pudiera tener pruebas, pero Dios las está usando para perfeccionarlo y exaltarlo espiritualmente.
El cristiano desposeído puede aceptar sus pruebas gracias a la esperanza de recibir una herencia incorruptible e incontaminada que nunca se desvanecerá (1 P. 1:4). Las verdaderas riquezas nos pertenecen, de modo que la pobreza es una prueba de corta duración que puede resistirse cuando miramos hacia delante a un tiempo glorioso de exaltación. Humillación de los ricos
El que es rico, en su humillación.
Santiago 1:10
Los cristianos que no tienen que pasar por las pruebas de la vida relacionadas con la pobreza pueden regocijarse en su "humillación", como señala el versículo de hoy. Cuando las pruebas que sufren los ayudan a comprender que sus posesiones no pueden dar la verdadera felicidad ni el contentamiento, entenderán que dependen de las verdaderas riquezas de la gracia de Dios. El cristiano rico puede regocijarse cuando sabe que las bendiciones materiales son solo temporales y que las riquezas espirituales son eternas.
Las pruebas humillan a todos los creyentes al mismo nivel de dependencia de Dios. El dinero no saca a las personas de sus problemas, aunque pudiera resolver algunos problemitas económicos. Cuando se pierde a una hija, a un hijo, a una esposa o a un esposo, no importa cuánto dinero se tenga. Ninguna cantidad va a sacarlo a uno de semejante prueba.

Seamos pobres o ricos, sufrimos pruebas para que nos ayuden a reconocer humildemente que nuestros recursos están en Dios.

domingo, 23 de octubre de 2016

Gálatas 5:16-18

Gálatas 5:16-18
Así que les digo: vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque ésta desea lo contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la ley.
A mucha gente le gusta decir que la biblia está mal porque toma posiciones absolutas. Esto quiere decir que no existe un intermedio o una mezcla de una extremo con el otro. Por el contrario, como humanos, tratamos constantemente de querer acomodar nuestros pensamientos y deseos a los de Dios y tratamos de que coexistan. De hecho, podemos ver que, dentro de la naturaleza pecaminosa, transformamos la verdad por mentira, la luz por tinieblas y a lo malo lo llamamos bueno (Isaías 5:20). Nuestro orgullo nos confunde. Nuestras pasiones nos quitan la claridad y nuestros deseos nos encadenan. El pasaje de hoy nos enseña que no podemos llevar una doble vida. No podemos acomodar o mezclar los principios de Dios con aquellos de la carne. Son agua y aceite. De hecho, son mutuamente excluyentes. Pero a nosotros nos gusta pensar distinto. Seamos honestos. Queremos seguir arrastrando nuestra manera de vivir y de pensar. Pensamos que no estamos tan mal. Pensamos que sabemos más que Dios y en nuestra mente logramos convencernos. El Espíritu desea lo contrario a la carne y viceversa. No hay punto medio. No podemos hacer nada al respecto. No es que sea exagerado. Simplemente así lo dice Jehová.
Ahora, ¿de qué te sirve entender y vivir bajo este principio? Piensa en esto: si alguien te ha causado un mal, ¿Es mejor guardarle rencor y buscar venganza o pedir al Señor porque ponga perdón en tu corazón y poder tener paz? Si ahora estás tranquilo y nadie te ha hecho nada, fácilmente optarás por la segunda opción. Pero espera al momento en que te lastimen y verás con qué facilidad los deseos de venganza surgen y con qué poco ánimo quieres perdonar. La diferencia entre una opción y la otra no son fáciles de detectar en cuanto a sus consecuencias pues son meramente internas. Solamente tú podrás experimentar la paz que trae el Espíritu Santo a tu vida al pedir que te llene de perdón y quite los deseos de venganza de tu vida versus mantener en tu interior todas esas raíces de enojo, odio y corajes. ¿Alguna vez te has dado cuenta de cómo la furia te consume por dentro? ¿Has notado cómo tomas decisiones incorrectas por dejar que tus impulsos tomen control? Dios te ama. Quiere que tu vida sea llena de bendiciones y quiere prevenirte de aquello que te destruye. Por esta razón nos enseña lo que es seguir a la carne contra seguir a Su Espíritu. ¡Es por nuestro propio bien! Hay cantidad de novelas que narran sobre los conflictos entre familias e incluso países porque nunca lograron perdonarse. Los años pasaron y con ellos varias generaciones. Sin embargo, el odio, el rencor y el deseo de venganza siempre se cultivó y mantuvo firme. ¿Qué se logró? Pura destrucción. No tenemos que seguir con nuestra necedad. No tenemos que seguir siendo tercos y cabeza dura. Hoy podemos elegir distinto. Hoy puedes elegir vivir para Dios, vivir por el Espíritu y no por la carne. Es una decisión individual. Medita en tu vida y lo que hay en tu corazón. Pide a Dios que te muestre lo que hay en él y toma la decisión de cambiar y comenzar a vivir por el Espíritu. Tú serás el primero en ser bendecido pero también llevarás bendición a los que te rodean.
Oración

Padre: alabado seas. Gracias por darle sentido a mi vida. Gracias por enseñarme que tu camino edifica mientras que mi naturaleza pecaminosa destruye. Quiero aprender a morir a mi mismo para que Tú reines. Guíame Señor conforme a tu voluntad. Te lo pido en Cristo Jesús. Amén

sábado, 22 de octubre de 2016

Gálatas 6:9-10

Gálatas 6:9-10
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.
Hace poco tiempo recibí una carta diciendo que me estaban demandando por una pelea que mi perro tuvo con otro perro. Aunque la pelea sí ocurrió, los hechos como los describen son incorrectos. En pocas palabras, están mintiendo. La persona que me está queriendo demandar es mi vecina. A unas cuantas casas la tengo que ver cuando camino con mi perro. A veces me dan ganas de ir y decirle que es una basura de persona, que es una lástima que exista gente como ella y que es triste que quiera ganar dinero mintiendo y aprovechándose de una situación. Mis deseos son enfocados a que se sienta mal. Tratar de ver si puedo lastimarla o por lo menos que se de cuenta de lo que pienso. Me gustaría humillarla. Me gustaría que todos los vecinos supieran el tipo de persona que es. ¿Por qué te estoy describiendo todo esto? Porque así es nuestra naturaleza pecaminosa. Así son los deseos de la carne. Extremadamente alejados del Espíritu y de lo que edifica. El hecho de que escriba todos los días sobre la palabra de Dios no quiere decir que no me enoje y tenga puros buenos deseos. Soy como tú. Lo único que busco es entregar mi día a día a la voluntad de Dios. Por esta razón, el Señor nos dice, no nos cansemos de hacer el bien, a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. ¡Honestamente no quiero hacer el bien con esta persona! ¿Cómo hacer el bien con alguien que está mintiendo y me está perjudicando? Pero Dios es más sabio que yo. Si Él me dice que lo mejor que puedo hacer es perdonar, no guardar corajes ni resentimientos, amar a mi prójimo y buscar hacer siempre el bien, eso es lo que voy a hacer y te animo a que tú también lo hagas. No porque no vas a tener sentimientos contrarios. No porque todo de ahora en adelante vaya a ser maravilloso. ¡No! Hoy estamos decidiendo poner a Dios por encima de todo. Estamos aprendiendo a morir a nuestro orgullo. Estamos aprendiendo a vivir bajo la cruz. Nos dice que no nos demos por vencidos. A su debido tiempo, esto quiere decir, en el futuro, cosecharemos. No lo olvides. Todo lo que se siembra se cosecha. A veces hay que esperar poco y en otras ocasiones se espera mucho. Pero nosotros debemos esperar con fe y no desanimarnos para seguir sembrando lo bueno. No te canses de hacer el bien. Sé que allá afuera pareciera que todo está en tu contra. Confía. Has el bien. No te dejes convencer por los demás. Sigue los principios de Cristo y has el bien en todo.
Siempre que tengas la oportunidad, has el bien. No te voltees. No des la espalda. Sin importar quién o cómo, has el bien. Muchas veces querrás hacer lo contrario. Por eso te platiqué mi historia. Llevo ya tiempo en oración. Pido porque Dios ponga amor y perdón en mi corazón. Yo no quiero hacer mi voluntad, pero para ello necesito estar pegado al Señor pues en el momento en que me separo, lee la lista de arriba para que te des cuenta de lo que pasa por mi mente. Hacer el bien es más difícil que hacer tu voluntad. Necesitas fe y determinación a querer agradar al Señor. ¿Qué vas a hacer?
Oración

Señor: quiero hacer tu voluntad. Sé que buscas lo mejor para mí y por ello te pido que pongas fe y convicción en mi mente y en mi corazón para seguirte y obedecerte sin importar las circunstancias. Pon amor y perdón en mi corazón. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén