miércoles, 7 de septiembre de 2016

Moisés. La excusa de la lógica (Éx 4.13)

«—Señor —insistió Moisés—, te ruego que envíes a alguna otra persona.   La respuesta de Dios ubica a Moisés frente al creador de todo, como lo es también de su boca, su lengua, su paladar. El Señor, soberano sobre todas las cosas, también decide mostrar su gloria a través de un hombre que no es elocuente a la hora de hablar.    Cuando Moisés acaba de enumerar sus propias dudas sale a la luz el verdadero problema: sencillamente no quiere ir. No quiere dejar el lugar ni la vida donde está. Todas sus excusas no eran más que una cortina para «esconder» esta realidad que no quería afrontar.  Su último pretexto se basa en la lógica y la razón. «La verdad, ¡hay gente mejor que yo, más santa, más preparada, más capacitada, menos pecadora, con más fe, con más experiencia!» El Señor, sin embargo, no escoge según nuestros criterios de quién es apropiado, sino los de él. En el fondo, es precisamente la debilidad del siervo la que permite que el poder de Dios se manifieste en toda su gloria.



Con su respuesta Dios (Éx 4.14) deja en claro que su paciencia tiene un límite. Nuestras interminables excusas pueden encender su ira.



Conclusión


La voluntad de Dios prevaleció y Moisés terminó representando los intereses del Creador del universo ante el faraón. Recorrió un camino con muchas luchas, pero fue testigo de una de las más asombrosas victorias operadas por el Señor en favor de su pueblo. Al final, porque se animó a creer al Señor, se convirtió en uno de los profetas más distinguidos de la historia de Israel.

martes, 6 de septiembre de 2016

Grandeza que Dios concedió a José

Génesis 41:37-46

Objetivo:

Considerar los principios donde estaba sustentada la grandeza que Dios concedió a José.



Introducción:

A los treinta años una persona en nuestra cultura tiene que haber logrado aspectos que le den estabilidad social, económica, familiar, etc. Es mas a esa edad hemos visto gente que ha triunfado en la vida de una manera sorprendente.

José es un ejemplo bíblico de cómo Dios los próspero y lo levantó como líder de una de las grandes civilizaciones antiguas. Ahora bien todo lo que a esa edad logró fue a través de un proceso encaminado durante su juventud, ya que es la edad de las bases de toda la vida.

Oración de transición:

Consideremos las tres cosas que hicieron de José un hombre grande.



I. FUE UN HOMBRE DE CONVICCIONES.

A. A pesar del hostigamiento familiar.

B. A pesar de su devaluación social.

C. A pesar de su transculturación.

II. FUE UN HOMBRE DE SANTIDAD.

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A. Lo demostró con la mujer de Potifar.

B. Lo reconoció el copero.

C. Lo reconoció el Faraón.

III. FUE UN HOMBRE QUE APRENDIÓ A PERDONAR.

A. José nos enseña que perdonar es olvidar el pasado.

B. José nos enseña a ver hermanos en los ofensores.

C. José nos enseña que hay que perdonar para ver al padre.

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Conclusión


La grandeza de la vida se fundamenta en la juventud, más que con principios materiales, los espirituales, como los que vivió José. Hoy es el momento de empezar a fundamentar la grandeza espiritual, nunca olvides, tus convicciones, una vida de santidad y un corazón perdonador harán de ti, una persona cristiana grande para Dios y para los hombres.

lunes, 5 de septiembre de 2016

La naturaleza sin pecado de Jesús

La naturaleza sin pecado de Jesús

¿Cómo Jesús tuvo una naturaleza sin pecado? El himen de María fue roto por dentro. Ella era virgen. María sabía esto cuando preguntó: "¿Cómo será esto? pues no conozco varón" (Lucas 1:34; cf. Mat. 1:23; Gal. 4:4; 1 Tim. 2:15). El ángel explicó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el santo ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios" (Lucas 1:35). El Espíritu Santo cubrió con su sombra a María. Lucas utiliza la figura de una nube, el símbolo de la presencia divina que viene a María. El Espíritu Santo descendió sobre María y la cubrió a ella con Su poder, a través del cual ella quedó embarazada. La presencia de la sombra de Dios causo que María quedara embarazada. Fue un milagro.

Jesús nació de Dios, no por seres humanos. Toda la operación desde la creación en el feto, el desarrollo normal diario en el vientre durante nueve meses, fue obra del Espíritu Santo.

Porque Él era "la simiente de la mujer" Jesús era Dios encarnado. Él era Dios-hombre. Él fue un ser humano igual que tú y yo, pero él  no fue caído de la humanidad pecaminosa. Su humanidad y la divinidad  fueron entretejidas, que usted no podía haber visto la diferencia, excepto cuando Su deidad  es manifiesta en la Transfiguración. El Apóstol Pablo dijo, grande es el misterio de la encarnación (1 Timoteo 3:16).

Los puntos de nacimiento de la virgen, vuelven a la promesa en el Protoevangelio o el primer destello del evangelio de la redención.

El hijo de la promesa es "la simiente de la mujer", que es la rama de David, el Verbo eterno hecho carne.

Para estudio adicional, pase algún tiempo reflexionando sobre Cristo como el cumplimiento de la promesa de la "simiente de la mujer" en Mateo 1:18, Gálatas 3:16, 19; 4:4; Génesis 12:7; 2 Samuel 7:8, 12; Romanos 1:1, 3; 16:20.

La oposición eterna es más vista en la golpiza  o el aplastamiento de la cabeza de Satanás en Génesis 3:21, Lucas 1:26-35, Juan 8:44, Mateo 1:18; Isaías 53, Gálatas 3:16, 19; Juan 19: 30; Apocalipsis 20:10.

Cristo fue hecho maldición por nosotros. "Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, hecho por nosotros maldición, (porque está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»"  (Gálatas 3:13).

La muerte simboliza la herida del talón por Satanás y se lleva a cabo antes del aplastamiento de la cabeza de Satanás por la simiente de la mujer. La herida parece ser la muerte en la cruz, ya que Cristo identifica sus  ejecutores como la semilla de la serpiente. Jesús dijo: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y  los deseos de  vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él..." (Juan 8:44).

Esta muerte  precedente hace obligatoria la resurrección de la simiente de la mujer para llevar a cabo el aplastamiento de la cabeza de la serpiente.

Esta promesa fue sin duda la causa de gozo de Abraham del "día de Cristo" con seguridad de alegría en Juan 8:56.




Génesis 3:15 es la primera luz que brilla en el horizonte de la vida eterna. Es la raíz de la obediencia de Abraham al Señor, al ofrecer a Isaac como un holocausto. ¿Por qué además él haría tal sacrificio si él no tuvo la esperanza ante él,  que Dios levantaría el hijo de la promesa de los muertos? Abraham probablemente creyó que la simiente de la mujer fue la promesa de una simiente a través de Isaac. Hebreos 11:19, Abraham "pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde,  en sentido figurado, también le volvió a recibir." Jesús dijo: "Abraham, vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó" (Juan 8:56).

Partícipes de la gloria

Génesis es más que una historia. Es el registro de la obra de Dios en nombre de los redimidos. Es la historia de la obra redentora de Dios.

Romanos 16:20 dice, "El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies." Este aplastamiento ciertamente comprende todo el trabajo de Jesús el Mesías. La esperanza de la resurrección es tan vieja como los hombres pecadores, y es poderosa para apoyarlos en todas sus peregrinaciones al cielo.

Génesis 3:15 se ha convertido en el verso más importante en toda la Biblia, porque el mensaje central de toda la Biblia son la muerte y resurrección de Jesucristo.

El mayor comentario sobre Génesis 3:15 es Juan 3:16. "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna" (Juan 3:16).

Satanás pensó que había ganado en la batalla  sobre el Hijo de Dios en el Calvario, pero todo el peso de la crucifixión cayó sobre él tres días después, cuando Cristo resucitó de entre los muertos. El Dios todo sabio soberano cumplió Su propósito eterno de la redención.

La fe en la resurrección está en el centro de la provisión de salvación de Dios por los pecadores. En el aplastamiento de la cabeza de la serpiente, la liberación fue prometida. Además, para efectuar aquel rescate, el redentor tenía que ser capaz de vencer a la muerte. Cristo resucitó de entre los muertos triunfantemente. ¡Él está vivo! La "simiente de la mujer" tomó sobre Sí Mismo las consecuencias de la picadura de la serpiente y resucitó de entre los muertos.


Sin duda, la "simiente de la mujer" se refiere al nacimiento virginal de Cristo. El nacimiento de una virgen, del Hijo de Dios vence a la muerte, el infierno y la tumba. Cristo dará el golpe mortal a Satanás cuando regrese.

domingo, 4 de septiembre de 2016

JACOB, LUCHA POR SU BENDICIÓN

JACOB, LUCHA POR SU BENDICIÓN

Génesis  32:24-26 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

Jacob fue un israelita que luchó por su bendición desde el vientre de su madre, anhelaba ser bendecido por Dios. Compró por un plato de lentejas la herencia de su hermano Esaú como primogénito, y la obtuvo. Buscó que su padre le bendijera a cambio de su hermano Esaú y alcanzó esa bendición. Como hijo, era obediente a sus padres, los honraba y alcanzó gran bendición por eso.

Dios le hablaba en sueños y le decía lo que él haría con su vida, Dios le daba promesas para su futuro, las cuales se cumplieron. Después de luchar con Dios toda una noche, Dios le cambió su nombre de Jacob a Israel, de engañador a luchador. Jacob es recordado como un hombre que amó y obedeció a Dios.

A pesar de su debilidad de carácter, Jacob tenía tenacidad para enfrentar la vida, Jacob era un luchador comprometido. El es un modelo a imitar, cuando de enfrentar las dificultades se trata.

¿Por qué la vida de Jacob es tan desafiante para nosotros?

Jacob sabia que la única forma de conquistar las bendiciones de Dios, era por medio de la fe, de creerle a Dios y sus promesas. Veamos en la vida de Jacob, seis características como luchador.

No se dejó vencer por los contratiempos, ponía todo su esfuerzo para lograr sus propósitos. Pagó con dedicación un precio por alcanzar las bendiciones de Dios y estas llegaron.
Deseó que Dios lo bendijera: “Tú mismo afirmaste que me harías prosperar, y que mis descendientes serían tan numerosos como la arena del mar, que no se puede contar.» Génesis 32.12.
Tenía espíritu de persistencia. Insistió hasta lograr la bendición. Luchó con el ángel toda la noche y no se rindió.
Primero Dios en su vida y después los hombres. La Biblia dice que Jacob se quedó solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Jacob trataba primero con Dios sus problemas y después con los hombres. Conocía el secreto de estar a solas con Dios en el lugar secreto.
Aprendió a no lamentarse en la adversidad. Cuando el varón con el que luchaba vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. A pesar del dolor que pudo sentir, continuó en su propósito, no se concentró en lo que estaba sintiendo, sabia separar sus sentimientos de dolor y continuó adelante.
Jacob cojeaba, esto simboliza lo que le costó perder, y perdió orgullo. Dios sabe que el orgullo nos lleva al fracaso y Dios buscará la forma de quitarnos el orgullo, haciéndonos pasar por situaciones donde nos creemos muy seguros, Dios permite que nos equivoquemos y pidamos su ayuda.

6. Reclamó su bendición. Y el varón que luchaba con Jacob le dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

Sabia reclamar su bendición, conocía sus derechos como hijo de Dios. El sabia que tenía prometida la bendición y la pidió, luchó por ella toda la noche. Esto nos indica que debemos perseverar, insistir hasta lograrlo, no rendirnos.

No dejemos a Dios, no dejemos su palabra, no dejemos de orar, no nos cansemos de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

Hoy pídele a Dios Padre tu bendición. Como hijos de Dios, tú y yo tenemos derecho de reclamar las bendiciones que están en su palabra. Jacob lo hizo y dijo: no te dejaré, si no me bendices.


Pelea por tu bendición.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Isaac una figura de Cristo"

Isaac una figura de Cristo"

Por la fe Abrahán, cuando fue probado., ofreció a Isaac, y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia. Hebreos 11:17-18

En la ofrenda de Isaac, Dios tuvo el propósito de prefigurar el sacrificio de su Hijo. Isaac era una figura del Hijo de Dios que fue ofrecido como sacrificio por los pecados del mundo. Dios deseaba impresionar en Abrahán el Evangelio de salvación para los hombres... Había de entender en su propio caso cuán grande era la abnegación del Dios infinito al dar a su Hijo para rescatar al hombre de la ruina.

Para Abrahán, ninguna tortura mental podría igualar a la que sufrió al obedecer la orden de sacrificar a su hijo.... Padre e hijo edifican el altar, y llega a Abrahán el terrible momento de hacer saber a Isaac lo que ha hecho agonizar su alma durante toda esa larga jornada: que Isaac mismo es la víctima... El hijo se somete al sacrificio porque cree en la integridad de su padre. Pero cuando todo está listo, cuando la fe del padre y la sumisión del hijo están plenamente probadas, el ángel de Dios detiene la mano levantada de Abrahán y le dice que es suficiente. "Ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único" (Génesis 22: 12)


En el ejemplo de Abrahán se nos enseña que nada de lo que poseemos es demasiado precioso para darlo a Dios... Nuestro Padre celestial entregó a su Hijo amado a las agonías de la crucifixión. Legiones de ángeles contemplaron la humillación y angustia de alma del Hijo de Dios, pero no se les permitió interponerse como en el caso de Isaac. No se oyó ninguna voz que detuviera el sacrificio. El amado Hijo de Dios, el Redentor del mundo, fue insultado, mofado, escarnecido y torturado hasta que reclinó la cabeza en la muerte. ¿Qué prueba mayor podía dar el Ser infinito de su amor divino y compasión? "El que no escatimó ni a su propio Hijo sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Romanos 8: 32)

viernes, 2 de septiembre de 2016

ADORACIÓN EN MEDIO DE LA PRUEBA Abraham

ADORACIÓN EN MEDIO DE LA PRUEBA   Abraham
Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros”.    Génesis 22:5.
Éste capítulo nos enseña una de las etapas más difíciles de la vida de Abraham. Dice la Escritura que “probó Dios a Abraham” pidiéndole lo que quizá éste más amaba: su hijo Isaac. Pero, al final de ésta historia, Abraham es aprobado por Dios, y logra superar éste difícil momento de su vida.
En el versículo mencionado, podemos observar varias actitudes y acciones fundamentales para superar los tiempos adversos y los momentos de prueba, veamos:
Obediencia: Vemos esto cuando Abraham dice: “yo y el muchacho iremos hasta allá”, Dios le había dicho que viajará hasta la tierra de Moriah y así lo hizo, y cuando vio de lejos el lugar, ordena a sus siervos que se queden allí y él continua el camino con su hijo. No cuestionó a Dios, ni le pidió explicaciones, simplemente obedeció, y por esto fue bendecido y honrado por el Señor. La adoración no puede hacerse a nuestra manera, debe ser cómo Dios dice, pues vemos que la adoración de Caín no fue aprobada por Dios, precisamente por eso.
Adoración: Abraham expresa su primer objetivo para ir hasta allá: “adoraremos”. La vida de adoración cuando depende del estado emocional del adorador, es casi aniquilada, cuando llegan las dificultades. Cuando el adorador ha aprendido que su Dios es el mismo en toda circunstancia, y que es Dios Todopoderoso, lo adora por encima de la adversidad, lo adora aunque el camino por donde transite sea difícil.
Perseverancia: Después de viajar tres días (con su hijo y con sus siervos), Abraham ve de lejos el lugar y continua el viaje, caminando sólo con su hijo, fue un viaje difícil, por tierra semidesértica, ahora empieza subir por el monte que Dios le indica, cansado, pensando y preocupado por el futuro de su hijo, el de su familia, recordando las promesas del Señor… Pero a pesar de todo, Abraham siguió adelante hasta el lugar que Dios había determinado. Cómo Pablo debemos Proseguir a la meta, sin desmayar, sino fortaleciéndonos en Dios.
Fe: Abraham dice: “adoraremos y volveremos”, confiado en que volverá con su hijo, pues Dios le había dicho: “por Isaac se prolongará tu descendencia”. El Espíritu Santo nos revela en el N.T. que Abraham obedeció a Dios, pensando que es poderoso para levantar aún de entre los muertos (Heb. 11:19), así que Abraham tenía toda su confianza en Dios.

Reflexión final: Lo que destacó a Abraham fue precisamente su fe en Dios. Es necesario continuar nuestro camino de fe, sin desmayar, ni renunciar; tal vez sea necesario descansar, hazlo, sabiendo que el verdadero reposo sólo se halla en Su presencia, Dios es nuestra fuerza.

jueves, 1 de septiembre de 2016

1 Juan 2:12-14

1 Juan 2:12-14


Les escribo a ustedes, queridos hijo, porque sus pecados han sido perdonados por el nombre de Cristo.  Les escribo a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio.  Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido al maligno.  Les he escrito a ustedes, queridos hijos, porque han conocido al Padre.  Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio.  Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno.



¿Cómo podemos saber si Juan se está dirigiendo a hijos que son niños de edad física o niños de edad espiritual?  La gente a veces piensa que debe haber algo místico para poder entender la biblia.  No lo hay.  Simplemente hay que poner atención y estudiar detalladamente lo que dice.  En el caso de la pregunta del inicio, la respuesta es sencilla y la podemos contestar con otra pregunta.  ¿Tiene sentido que se dirija a niños de edad?  ¡Por supuesto que no!  Además, nos dice que a estos hijos, sus pecados han sido perdonados.  Esto quiere decir que hay una decisión voluntaria.  Es poco probable (no imposible) que un niño de edad haga este tipo de decisión.  Así concluimos que se está refiriendo a personas que tienen poco tiempo de haber conocido al Señor.  Son hijos.  Son pequeños.  Necesitan de cuidado y atención.  Sobre todo, necesitan protección.  No sé cuánto tiempo tienes de llevar una vida comprometida para Él, pero debes estar consciente del cuidado que debemos tener de aquellos que son niños o hijos en edad espiritual.  Ellos están desprotegidos.  Necesitan de tú apoyo y paciencia.  Necesitan de tu consejo y amor.  Como dice Pedro: ellos deben desear como recién nacidos la leche espiritual.  Juan también se dirige a otros dos grupos de personas dependiendo su edad espiritual.  Los jóvenes y los padres.  Los jóvenes que han vencido al maligno son personas que han madurado espiritualmente y han podido atravesar pruebas.  Principalmente, han podido dar el gran paso de fe obedeciendo al Señor y rechazando al maligno que es Satanás.  Ya no son niños.  Ya no necesitan que alguien vaya atrás de ellos sino que pueden caminar solos.  Por último tenemos a los padres que han conocido a Dios desde el principio.  Éstos son los que más tiempo tienen de estar comprometidos con el Señor.  Han dejado de ser adolescentes porque no solo atravesaron pruebas personales sino que han traído a personas a los pies de Cristo y son sus padres espirituales.  Por esta razón Juan y muchos otros discípulos se dirigen a nosotros como hijos o hijitos míos.  Porque conocimos al Señor a través de ellos.
Estas son las tres etapas que cada uno de nosotros atravesará durante su vida espiritual.  Me parece importante entender cada una y poner atención a sus responsabilidades.  Seamos una iglesia que se preocupa por su hermano.  Cuidemos de los pequeños que tanta ayuda necesitan.  Animemos a los jóvenes a que no se separen del camino del Señor.  Respetemos, agradezcamos y oremos por los padres pues velan por todos nosotros.  Oremos como una sola iglesia que somos en Cristo los unos por los otros y permanezcamos en Él.

Oración

Padre: te doy gracias por permitirme tener comunión contigo.  Te pido fortalezcas mi fe y me guíes a través de mis pruebas.  No permitas que me separe de ti.  No permitas que la duda me haga ir en sentido contrario de tu voluntad.  Te pido me perdones mis faltas y me ayudes a vivir conforme a tu palabra.  En Cristo Jesús.  Amén