viernes, 15 de julio de 2016

1 Pedro 1:12

1 Pedro 1:12
A ellos se les reveló que no se estaban sirviendo a sí mismos, sino que les servían a ustedes. Hablaban de las cosas que ahora les han anunciado los que les predicaron el evangelio por medio del Espíritu Santo enviado del cielo. Aun los mismo ángeles anhelan contemplar esas cosas.
Cuando dice a ellos se les reveló, ¿a quién se está refiriendo? A los profetas que menciona en el versículo 10. Éstos anunciaron la gracia que nos es ofrecida hoy en día. Entonces, lo que nos está explicando Pablo, es que estos profetas estaban anunciando algo que no era para su tiempo sino para el nuestro. Anunciaron lo que habría de venir y así como lo dijeron, así sucedió.
Hoy estamos acostumbrados a que las cosas funcionen de manera muy peculiar. Queremos ver y entender los resultados inmediatamente. Si ves un rato la televisión podrás encontrar infinidad de productos “milagrosos”. Hazte millonario en muy poco tiempo. Ten el cuerpo que siempre deseaste en tan solo unos cuantos minutos. Todo gira alrededor de conseguir un resultado inmediato y con el menor esfuerzo posible. ¿Y qué tiene que ver esto con el pasaje de hoy?
Debemos aprender que las pruebas que atravesamos, no necesariamente tendrán un resultado inmediato. Los profetas anunciaron la gracia y no fue para ellos en ese momento sino varios años después tuvo efecto cuando vino Cristo y el Espíritu Santo. Nosotros queremos que las pruebas se acaben rápido. Queremos entender el por qué de lo que nos está sucediendo. Queremos que llegue el aprendizaje y listos para lo que sigue. ¿Cuánta gente está orando en este momento por salud personal o la de un familiar? ¿Y si el Señor quiere que sigamos enfermos? ¿Y si gracias a esa enfermedad creceremos espiritualmente? ¿Y si gracias a esa enfermedad alguien entrega su vida a Cristo? ¿Por qué aferrarse tanto a la salud? ¿Por qué no mejor nos aferramos a servir al Señor y en dar testimonio a los demás de la reconciliación que ofrece Jesús? No podemos estar viviendo como el mundo nos dicta. No podemos moldearnos a lo que vemos afuera. Tenemos que moldearnos a la imagen de Cristo. Nuestras acciones deben predicar sus principios. Nuestras palabras deben hablar sus palabras. Por esta razón, no podemos caer en los errores que los demás caen. Así como los profetas anunciaban lo que vendría y no se quejaban porque no entendían lo que decían o cuándo exactamente sucedería, nosotros debemos aprender a vivir en obediencia y servicio a Dios sin esperar entender todo lo que nos sucede. Imagina qué ilógico sería tener a un profeta quejándose con el Señor porque no vería quién es el Mesías. Imagina a Juan quejándose por no entender cuándo vendría el Apocalipsis. Es ilógico. Pero cuando se trata de nosotros y querer respuestas inmediatas y claras ya nos parece que tiene sentido. La verdad es que es igual de ilógico exigir lo que solamente el Señor en su soberanía quiere revelar. Nos quejamos y nos quejamos pero no llegamos a ningún lado. Por otro lado, puede ser que estás orando sin cesar y te encuentras igualmente estancado. ¿La razón? ¡Estamos orando por lo que el mundo busca y no lo que nuestro Señor! Ora porque tu vida sirva para que otros vengan a Dios. Ora para que tu vida sea de bendición para los que te rodean. Ora para que el Señor transforme tu corazón y puedas amar a tu prójimo. Dejemos de quejarnos y oremos para que seamos utilizados y vehículos de bendición. Si Dios nos quiere revelar sus planes hoy, ¡Extraordinario! Si no nos revela nada, ¡Igualmente extraordinario! Su voluntad es lo mejor en cualquier escenario. No te desanimes ni desesperes. Deja de buscar una solución o una explicación. Deja que el Señor reine y revele conforme a su voluntad y obedezcamos mientras esperamos a ser llamados.
Oración
Dios Padre: tu palabra es increíble y llena de bendición. Te doy gracias por revelarme lo que es importante y ayudarme a discernir entre aquello que me ayudar a crecer espiritualmente y lo que no. Perdóname por cuestionar tus planes y estar demandando una explicación a lo que me sucede. Hoy entiendo que debo entregarme incondicionalmente a Ti y confiar en tu amor y tu voluntad por encima de todo. Gracias Señor. En Cristo Jesús. Amén

jueves, 14 de julio de 2016

Apartarte de la verdad.

El peor pecado que se comete cuando as conocido la verdad que es Cristo. Es apartarte de la verdad.El Rey David cometio graves pecados y reconocio que le avia fallado a su Dios. pero nunca dejo el Reinado donde Dios le puso ni dejo los mandamientos de Dios.  Salmos 51

1. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
2. Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3. Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
4. Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
5. He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
6. He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
7. Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
8. Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
9. Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
10. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
11. No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
12. Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
13. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.
14. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.
15. Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
16. Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.
17. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
18. Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.
19. Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
el holocausto u ofrenda del todo quemada;

miércoles, 13 de julio de 2016

No sólo de pan vive el hombre

NO SÓLO DE PAN VIVE EL HOMBRE – Mateo 4:4
Mateo 4 vs 4
Jesús le respondió: Escrito está: “
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
La palabra de Dios es esencial en la vida de alguien que dice ser un seguidor de Cristo, porque en primer lugar la Biblia nos enseña cómo ser un cristiano y luego nos enseña a seguir a Jesús en nuestra vida diaria.
La palabra de Dios fue importante en la vida de Jesús. Lo sostuvo y le ayudó en los momentos de tentación.
Tenemos que entender que la palabra de Dios es nuestro sustento. Vivimos de toda palabra que sale de la boca de Dios. Es la palabra de Dios que nos da la fuerza para enfrentar las realidades y dificultades de la vida. Por lo tanto, debemos prestar mucha atención a lo que el Señor nos está diciendo. Tenemos que vivir por la palabra de Dios, de lo contrario vamos a perecer, como está escrito en Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento.”
La palabra de Dios da estabilidad a nuestras vidas. Jesús dijo que quien escucha Sus palabras y las obedece es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Cuando construimos nuestras vidas sobre la palabra de Dios podemos enfrentar cualquier tormenta y seguir siendo fuerte y estable. (Mateo 7:24-27)
La palabra de Dios nos da una seguridad y una garantía de cumplimiento. Jesús dijo que incluso si el cielo y la tierra pasarán, Sus palabras nunca pasarán. Dios no es hombre para que mienta, o cambia Su mente. Podemos confiar en Sus promesas con la plena seguridad de que Él cumplirá lo que ha prometido. Abraham tenía una fe firme e inquebrantable en las promesas de Dios, incluso en situaciones desesperadas. (Marcos 13:31; Números 23:19; Romanos 4:18-21)
El Señor nos habla a través de Sus siervos y profetas en la Biblia y confirma y cumple lo que Él ha hablado a través de ellos. El Señor estuvo con Samuel y confirmó todo lo que le había dicho. Por lo tanto, debemos esperar la confirmación y el cumplimiento de lo que el Señor nos ha hablado por medio de Sus siervos. (Isaías 44:25-26, 2 Crónicas 20:20; 1 Samuel 3:19)
La palabra de Dios nos libra del peligro y la destrucción. El Señor envía Su palabra en tiempos de crisis y desesperación y nos sana y nos libera de la tumba. La palabra de Dios no volverá a Él vacía, sino que hará lo que Él desea y cumplirá con Sus propósitos. Por lo tanto, debemos recibir la palabra del Señor y obedecerla y seremos liberados de la condenación eterna. (Salmo 107:20, Isaías 55:11)
La palabra de Dios nos estimula e inspira nuestra fe. La fe viene por el oír la palabra de Dios. La palabra de Dios trae claridad y comprensión en los momentos de perplejidad y confusión. La palabra de Dios trae un mensaje de paz. Por lo tanto debemos llenar nuestros corazones con la palabra de Dios que nos dará fe y revelación. No debemos ser fácilmente perturbados por las diversas voces de miedo y desesperación que quizás nos rodean. Debemos centrar nuestra atención en la palabra del Señor. (Romanos 10:17; Salmos 119:130, Hebreos 13:5-6; Filipenses 4:6-7)
La palabra de Dios nos da consuelo y tranquilidad en momentos de dolor y angustia. Nos da descanso y paz dentro de nuestro corazón. Nos da la esperanza y seguridad de la presencia y asistencia de Dios. Este es un gran consuelo y fuente de sanación para nuestros corazones rotos. Por lo tanto debemos buscar nuestro alivio y consuelo de la Palabra de Dios en tiempos de angustia y dolor. (Salmos 119:49-50; Salmos 85:8; Isaías 41:13)
Deuteronomio 6:6 – nos dice: “Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.” Y el Salmo 119:11: “Yo he guardado tus dichos en mi corazón. . .” La Biblia también compara la Palabra de Dios a una espada. Hebreo 4:12: “La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”
Las personas necesitan más que pan para vivir, hay que alimentarse de toda palabra de Dios, ya que nos ayuda en los momentos de necesidad, nos transforma y nos da la comprensión y el aseguramiento de la vida eterna donde tendremos “el derecho a comer del árbol de la vida, que está en medio del paraíso de Dios.” (Apocalipsis 2:7)

martes, 12 de julio de 2016

Cristo es la Piedra viva

1 Pedro 2:4-5
Cristo es la Piedra viva, rechazada por los seres humanos pero escogida y preciosa ante Dios. Al acercarse a Él, también ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo.
Una piedra de río nadie la guarda. Una piedra preciosa como un diamante es todo lo contrario. Se pone en un lugar especial. Se desea y se cuida. Lo que el versículo de hoy nos quiere enseñar es aprender a distinguir entre piedras preciosas (Jesús) y piedras de río (el mundo). El que Cristo haya sido rechazado, nos dice que la gente prefirió voltear a otro lado “otras piedras”. Tristemente hoy pasa lo mismo. Cuando no tenemos los principios en el orden correcto, asignamos valor a las cosas de manera inadecuada. Pensamos que algo tiene valor cuando realmente no vale nada y, tristemente, como dice el versículo, rechazamos a Cristo, la Piedra viva, preciosa y escogida ante Dios. ¿Cómo sucede esto? Te voy a dar algunos ejemplos. Hay hombres que piensan que deben tener muchas mujeres o que engañar a su pareja no está mal. Hay mujeres que piensan que manipular a sus esposos está bien. Hay hijos que piensan que obedecer a sus padres no tiene ningún sentido. Tres ejemplos muy sencillos pero no carecen de popularidad. En estos casos, podemos ver el rechazo de lo que Cristo (Dios) quiere y dice, contra lo que nuestra carne (orgullo). Esto es escoger piedras de río por encima de una piedra preciosa. Esto es asignar valores incorrectos. Cuando alguien prefiere divorciarse por encima de dejar que el Señor transforme su corazón, cuando alguien prefiere “eliminar” a alguien de su vida en lugar de perdonar, cuando alguien deja que las mentiras fluyan en lugar de hablar con la verdad. Cada una de estas decisiones nos hablan de valores incorrectos. De principios alterados. ¡La gente necesita de Cristo! Si nosotros que creemos en Él y buscamos seguirle tenemos momentos difíciles, imagina cuánto más es para aquellos que no tienen la misma esperanza. ¡Llevemos el evangelio a los demás! Ayudemos a que aprendan a discernir y escojan a Cristo. Ayudemos a que dejen las piedras de río y comiencen a guardar las verdaderas piedras preciosas y vivas que están en el Señor. Solamente así podemos ser renovados. Como dice el pasaje de hoy. Edifiquemos una casa espiritual acercándonos a Jesús y llevemos una vida llena de testimonio para Cristo.
Es fácil ser tentado. Es fácil ser seducido. Es difícil escoger bien. Sin ser una regla, el placer y gozo que causa lo carnal, es inmediato pero con duración corta. Por el contrario, la bendición de escoger para Cristo, no es inmediata pero tiene una duración eterna. Esto es lo que lo hace complicado. El no ver un beneficio inmediato. Por eso debemos ejercitar nuestra fe. Para entender que hoy estamos tomando la mejor decisión sin importar que el resultado llegue mañana. Esa fe nos ayuda a escoger la piedra correcta. Nos ayuda a diferenciar entre lo que brilla y es oro contra aquello que solamente brilla. Seamos cuidadosos. No sea que estemos cayendo en la misma situación que aquellos que rechazaron a Cristo por dejarse “seducir” por otras piedras que parecían preciosas y vivas pero en realidad están muertas.
Oración
Padre: te pido perdón por mis pecados. Te he rechazado, te he dejado y he preferido buscar en otros lados. Hoy me doy cuenta que nunca pude encontrar nada y que solamente Tú eres la piedra preciosa y viva que necesito. Te pido llenes mi vida y pueda vivir en santidad. Te pido pueda llevar testimonio tuyo y ser renovado constantemente. Te pido que me des sabiduría y fe para poner mis principios en orden y tomar las decisiones correctas y no las de gozo inmediato. Gracias Señor por darle sentido a mi vida. En Cristo Jesús. Amén

lunes, 11 de julio de 2016

En el desierto

Las tentaciones de Jesús
en el desierto
(Mt 4,1-11)
En aquel tiempo, el Espíritu llevó a Jesús al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba. 2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre. 3 El tentador se acercó entonces y le dijo:
-Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes.
4Jesús le respondió:
Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
5 Después el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo 6 y le dijo:
Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dará órdenes a sus ángeles para que te lleven en brazos, de modo que tu pie no tropiece en piedra alguna.
7 Jesús le dijo:
También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios.
8 De nuevo lo llevó consigo el diablo a un monte muy alto, le mostró todos los reinos del mundo con su gloria 9 y le dijo:
-Todo esto te daré si te postras y me adoras.
10 Entonces Jesús le dijo:
Márchate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y sólo a él le darás culto.
11 Entonces el diablo se alejó de él, y unos ángeles se acercaron y le servían.
Ya había sido consagrado de manera solemne por el Padre, en el Jordán (cf. 3,16ss), cuando «el Espíritu llevó a Jesús al desierto», última etapa de su preparación para el ministerio de su vida pública. Los cuarenta días de desierto fueron, en efecto, una etapa de intenso retiro, en la que el Apóstol-Hijo nos brindó una prueba paradigmática de su firme determinación de no alejarse lo más mínimo de la trayectoria apostólica que le había sido trazada por el Padre. Jesús se revela en el desierto como el modelo supremo de consagración y de fidelidad al Padre, como el ser obediente por excelencia.
Jesús rechaza las tres tentaciones diabólicas emplean-do tres pasajes de la sabiduría del libro del Deuteronomio (cf. Dt 8,3; 6,16; 6,13). Existe una clara contraposición entre la actitud de Jesús en sus cuarenta días de desierto y el comportamiento de los israelitas en los cuarenta años que pasaron en el mismo lugar. Jesús, superando perfectamente todo tipo de tentación, se transforma en el israelita auténtico, que anula la desobediencia del Israel rebelde y reconstruye en positivo la historia del Israel de Dios. Jesús es asimismo el nuevo Adán que, siempre obediente al Padre, redime el pecado del viejo Adán y abre un camino de luz para toda la humanidad (cf. Rom 5,19).
En la etapa del desierto, como durante toda su vida y también en la cruz, Jesús permaneció fiel a su programa: vivir de toda palabra que sale de la boca del Padre (cf. Mt 4,4; Jn 4,34).

domingo, 10 de julio de 2016

Dios creó el matrimonio

Dios creó el matrimonio como modelo de las relaciones que Él quiere establecer con su pueblo. El marido
Debe honrar y comprender a la esposa, protegiéndola y reconociendo que ella es coheredera junto a él ante
Dios.
Esposo, sé amable y tierno con tu esposa. Hónrale como a tu mejor amigo. Escúchala y pasa tiempo con
Ella. Quiérela y hazla sentir sumamente importante. Reconoce que de no hacerlo impedirá tu vida de
Oración y obstruirá sus respuestas. El pacto matrimonial es algo muy importante para el Espíritu de Dios,
Quien insta a los creyentes a buscar otro creyente como pareja para así asegurar la santidad del
Matrimonio. El Señor también exige la fidelidad y un trato justo en el seno del matrimonio. Dios repudia
Las actitudes intransigentes y crueles que destruyen este sagrado pacto y dan lugar al divorcio.
Obedece a Dios; contrae matrimonio solamente en el Señor y ante el Señor. Sé amoroso y fiel con tu
Pareja. No consideres el divorcio como una respuesta satisfactoria ante cualquier problema marital.
Confía en Dios para recobrar la esperanza en un matrimonio en el que no parece haber esperanza. Permanece
Siempre dispuesto a aprender de nuevo lo que es el amor, la comprensión y el perdón.

sábado, 9 de julio de 2016

Llamar las cosas que no son como si fuesen

Llamar las cosas que no son como si fuesen
“La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”.Proverbios 18:21
Las palabras son un asunto serio. Como creyentes, necesitamos considerar seriamente cómo usarlas. Necesitamos empezar a ponerlas a trabajar en nuestro favor como Dios lo hace. La Biblia dice que Dios usa palabras para llamar "las cosas que no son como si fuesen" (Romanos 4:17).

La mayoría de nosotros no tenemos la menor idea de cómo hacer eso. Hemos pasado nuestra vida "diciendo las cosas como son". Constantemente hemos usado nuestra boca para informar acerca del estado lamentable de la situación a nuestro alrededor. De este modo, el solo pensamiento de llamar "las cosas que no son como si fuesen" parece un poco descabellado.

Hablar por fe es simplemente decir palabras que están de acuerdo con la Palabra de Dios, no con las circunstancias a su alrededor. Es hablar con su espíritu, no con su mente.

Como el apóstol Pablo dijo en 2 Corintios 4:13: "Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos". Eso es importante. Lea ese versículo de nuevo. "Creí, por lo cual hablé".

Hay personas que hablan las palabras, pero no tienen la fe para respaldarlas, y como resultado, fracasan en sus vidas espirituales. No llamaron "las cosas que no son como si fuesen" sino que las llamaron de la manera que querían que fuesen.

Estos son dos aspectos muy diferentes. Las palabras pueden ser las mismas. Pero sólo desear y esperar no cumplirá la tarea, hay que "creer". Empiece hoy a poner tanto su boca como su corazón en armonía con la Palabra. Deje de "decir las cosas como son" y empiece a hablar y a creer las promesas de Dios. Ponga el poder de las palabras a trabajar en su favor.