martes, 3 de noviembre de 2015

Salmos. 74.v1-14

Salmos. 74.v1-14
74.1, 2 La gran ira de Dios en contra de Israel creció durante los muchos años del pecado e idolatría del pueblo. Su paciencia resistió varias generaciones, pero al final se echó a un lado para dar lugar al juicio. Si usted cae en pecado, busque pronto el perdón de Dios. Su misericordia puede venir veloz y su ira puede apartarse de la misma manera. Pero si persiste en pecar, no se sorprenda si su paciencia se acaba y le cede el lugar al furor de Dios.

74.8 Cuando los ejércitos enemigos derrotaron a Israel, saquearon y quemaron Jerusalén tratando de borrar toda huella de Dios. Esta ha sido a menudo la respuesta de la gente que odia a Dios. En la actualidad muchos tratan de borrar todas las huellas de Dios de las tradiciones de la sociedad y de los temas enseñados en las escuelas. Haga lo que esté a su alcance para ayudar a mantener una influencia cristiana, pero no se desaliente cuando aparezcan otros que progresen a pasos agigantados en eliminar las huellas de Dios, ya que no pueden eliminar su presencia entre los creyentes.

74.10-18 Desde nuestra perspectiva, Dios parece que a veces es muy lento para intervenir a nuestro favor. Pero lo que puede parecernos lento es el tiempo adecuado desde la perspectiva de Dios. Es muy fácil impacientarse porque Dios no actúa, sin embargo nunca dejemos de esperar en El. Cuando Dios permanece en silencio mientras usted atraviesa profundas angustias, siga el método de este salmo. Analice los grandes hechos de Dios en toda la historia bíblica y recuerde lo que El ha hecho en su vida. Esto le recordará que Dios no solo trabaja en la historia, sino en su vida también.

74.13, 14 "Monstruos en las aguas" nos recuerda las palabras de Dios a Egipto (Eze_32:2ss). "Leviatán" se refiere a la serpiente de las siete cabezas de los cananeos, llamada Lotán. En sus leyendas, Baal vencía a estas criaturas. Este salmo alaba a Dios por hacer en la realidad lo que los dioses cananeos solo podían hacer en leyendas.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Salmos. 73.V1-20

Salmos. 73.V1-20
73.1 Asaf era el líder de uno de los coros levíticos de David. Compiló los Salmos 73-83, pero quizás no los escribió todos. En este salmo Asaf explica que hasta que no entró en el santuario de Dios, no comprendió dónde estaba la justicia al permitir que el malvado prosperara mientras que el recto pasara penurias. Sin embargo, cuando vio que un día se haría justicia, reconoció la sabiduría de Dios.

73. Dos temas profundos fluyen por estos versículos: (1) la prosperidad de los impíos, dejando a la gente fiel preguntándose por qué tienen que preocuparse por ser buenos, y (2) la riqueza del impío parece ser tan tentadora que quizás los fieles quieran estar en su lugar. No obstante, estos dos temas finalizan de una manera sorprendente ya que la riqueza del impío pierde de repente su poder en el momento de la muerte y las recompensas del bueno sin pensarlo adquieren un valor eterno. Lo que parecía riqueza, ahora es desperdicio, y lo que parecía no valer la pena, ahora perdura para siempre. No desee ocupar el lugar de los impíos para obtener su riqueza. Algún día ellos desearán tener el suyo y poseer su riqueza eterna.

73. Asaf se dio cuenta de que los ricos que depositan su esperanza, gozo y confianza en la riqueza, viven un sueño. Un sueño solo existe en la mente del soñador. No permita que las metas de su vida sean tan irreales como un sueño y que despierte demasiado tarde ante el hecho de que perdió la realidad de la verdad de Dios. La felicidad y la esperanza pueden ser una realidad, pero solo cuando se basan en Dios, no en las riquezas. Por lo tanto, debemos acercarnos a El tanto como podamos a fin de ser realistas en cuanto a la vida.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Salmos. 72.v1-20

Salmos. 72.v1-20
72.1, 2 ¿Qué cualidades deseamos más en nuestros gobernantes? Dios desea que todos los que gobiernan bajo su control caminen en justicia y juicio. Cuando usted piense en los líderes del mundo de esta época, piense en cómo cambiaría el mundo si se comprometieran con estas dos cualidades. Oremos para que lo hagan (véase 1Ti_2:1-2).

72.12-14 Dios se preocupa por los necesitados, afligidos y débiles porque son muy preciados para El. Les preocupa mucho los pobres y los ama profundamente, ¿cómo podemos pasar por alto su situación? Examine lo que usted hace para alcanzar a otros con el amor de Dios. ¿Se olvida de la necesidad que tienen?

72.17 Salomón, el hijo de David, reinó en la época de oro de Israel. Construyó el majestuoso templo y la tierra permaneció en paz. Este salmo, aunque escrito por Salomón, mira más allá de su reinado, hacia el de Jesús el Mesías que se extiende "hasta los confines de la tierra" (72.8) y es mayor que cualquier imperio humano. Esto se cumplirá cuando Cristo regrese a reinar para siempre (Rev_11:15). Cuando vislumbramos su gobierno mundial, nuestros corazones se llenan de esperanza.

72.19, 20 El segundo libro de Salmos termina con "Amén y Amén", como lo hizo el Salmo 41 que cerró el primer libro. Este último versículo no significa que David escribiera el salmo, sino que escribió la mayoría de los salmos en el segundo libro.

sábado, 31 de octubre de 2015

Salmos. 71.v1-18

Salmos. 71.v1-18
71.1 El salmista había envejecido y veía su vida como un testimonio de todo lo que Dios había hecho por él (71.7, 18). Recordar las bendiciones de Dios a través de nuestra vida nos ayudará a ver la firmeza de su gracia en todos esos años, confiar en El para el futuro y decirle a otros los beneficios de seguir a Dios.

71.14 Cuando nos enfrentamos al ocaso de la vida, reconocemos que Dios ha sido una ayuda constante en el pasado. Cuando se debilitan nuestras capacidades físicas, necesitamos aún más de Dios y nos damos cuenta de que sigue siendo nuestra ayuda constante. Nunca debemos desesperarnos, sino seguir esperando su ayuda sin importar cuán severas sean nuestras limitaciones. Depositar nuestra esperanza en El nos ayuda a continuar, a seguir sirviéndolo.

71.18 Una persona nunca es demasiado anciana para servir a Dios, ni para orar. Aun cuando la edad nos impida realizar ciertas actividades físicas, no necesita apagar nuestro deseo de contar a otros (sobre todo a los niños) acerca de todo lo que hemos visto que Dios ha hecho en los muchos años vividos.

viernes, 30 de octubre de 2015

Salmos. 70.v1-5

Salmos. 70.v1-5
70.1-5 Cuando otros nos desilusionan y amenazan, nos sentimos vacíos, como si nos hubieran robado una parte vital nuestra. Cuando otros traicionan la confianza que depositamos en ellos, quebrantan nuestros espíritus. En esos momentos secos, vacíos, debemos unirnos al salmista y suplicar a Dios que se apresure a ayudarnos. Unicamente El puede llenar nuestras vidas con su gozo (70.4). Junto con el salmista deberíamos clamar: "Apresúrate a mí, oh Dios".

70.4 Este salmo corto (similar en contenido a 40.13-17) era una súplica de David para que Dios se apresurara a ayudarlo. Aun en este momento de pánico, no se olvidó de la alabanza. La alabanza es importante porque nos ayuda a recordar quién es Dios. A menudo nuestras oraciones están llenas de peticiones para nosotros y otros, y nos olvidamos de agradecer a Dios todo lo que ha hecho y adorarlo por lo que El es. No tome a Dios a la ligera ni lo trate como una máquina expendedora de productos. Aun en medio de su temor, David alabó a Dios.

jueves, 29 de octubre de 2015

Solmos.69.v3-32

Solmos.69.v3-32 David lloró hasta quedar físicamente exhausto, con la garganta seca y los ojos hinchados. Lloró hasta no poder más, aun así seguía confiando en que Dios lo salvaría. Cuando nos sintamos devastados por la muerte o por la tragedia, no necesitamos desmayar ni desesperar, ya que podemos volvernos a Dios y pedirle que nos salve y nos ayude. Las lágrimas seguirán corriendo, pero no lloraremos en vano.

69.13 ¡Cuántos problemas enfrentó David! Se burlaron de él, lo escarnecieron, lo humillaron e hicieron objeto de la murmuración de toda la ciudad. Pero aun así oró. Cuando nos vemos completamente humillados, nos vemos tentados a apartarnos de Dios, a renunciar a todo y a dejar de confiar en El. Cuando su situación parezca desesperada, determine que sin importar cuán malas se vuelvan las cosas, usted continuará orando. Dios escuchará su oración y lo rescatará. Cuando otros nos rechazan, necesitamos más de Dios. No se aparte de su amigo más fiel.

69.28 El libro de los vivientes es la lista que Dios tiene de los que están a bien con El y le son fieles (1.3; 7.9; 11.7; 34.12; 37.17, 29; 55.22; 75.10; 92.12-14; 140.13). El uso que hace el Nuevo Testamento del "libro de los vivientes" indica a los que recibirán vida eterna (véanse Filipenses._4:3; Rev_3:5; Rev_13:8; Rev_20:15).

69.32 Cuando David dice "vivirá vuestro corazón", significa que "se sentirán contentos y gozosos". La mayoría de la gente quiere un gozo perdurable y hará casi cualquier cosa para obtenerlo, desde arrebatar el dinero hasta involucrarse en aventuras amorosas. La única fuente genuina para la felicidad es Dios y recibimos un gozo duradero solo cuando lo buscamos. ¿De qué forma trata de encontrar la felicidad? Busque a Dios y viva de la manera en la que El quiere (Mat_6:33-34) y pronto encontrará el verdadero gozo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Salmos.68.v17-34

Salmos.68.v17-34 Este salmo celebra las etapas finales de un viaje que comenzó en el monte Sinaí con la construcción del arca y que terminó adecuadamente en el monte Sion (sitio del santuario), el lugar escogido para la morada de Dios en su pueblo. Es posible que describa el traslado del arca del pacto a Jerusalén.

68.18 Este versículo se cita en Efesios.4:8 con referencia al ministerio del Cristo ascendido. Celebra la victoria sobre el mal. Afirma a todos los que creemos en Cristo que, por confiar en El, podemos vencer el mal.

68.19-21 Dios libera a su pueblo y aplasta a sus enemigos. La salvación es la libertad del pecado y de la muerte. El pecado y la muerte aplastarán a quienes se niegan a volverse a Dios. Los atrapará el pecado que amaban y los destruirá la muerte que temían. Cuánto mejor será para los que aman a Dios y temen las consecuencias del pecado.

68.34, 35 Cuando consideramos todo lo que Dios ha hecho por nosotros, debemos sentir una sensación abrumadora de temor reverente cuando nos hincamos ante el Señor en su santuario. Alrededor nuestro hay innumerables señales de su maravilloso poder. El poder ilimitado y la majestad inexplicable nos deja sin aliento en su presencia. Cuán afortunados somos de que Dios nos cuida.