HUELLAS ETERNAS
Despreciado y desechado entre los hombres,
Experimentado en quebranto, varón de dolores,
Fue herido y molido por nuestros pecados,
Y por su llaga fuimos nosotros curados.
Habiendo Él orado por sus transgresores
Como oveja fue llevado delante de sus trasquiladores
Por cárcel y por juicio fue enfrentado,
Y de la tierra de los vivientes fue quitado
Aunque no hizo maldad fue maltratado,
Aún por sus amigos fue negado
Por nuestra paz sin compasión fue azotado,
Censurado y de sus vestidos despojado.
Habiendo entregado su vida en expiación,
Quedará satisfecho al ver el fruto de su aflicción.
Por su conocimiento justificará y dará la redención,
A muchos que le hirieron,
aún sabiendo que era el salvador.
Nos permite por su sangre, ser libres del rencor,
Del pecado, de la muerte, la amargura y el dolor.
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Poemas escritos por: Patricia J. Olivera Costilla.
sábado, 31 de julio de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
Vencer con el bien el mal
Vencer con el bien el mal
No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Romanos 12:21
Devolver bien por mal es una de las obligaciones más difíciles de un cristiano. Pero desde la época del Antiguo Testamento, esa ha sido la orden de Dios para el creyente: "Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará" (Pr. 25:21-22).
La expresión "ascuas amontonarás sobre su cabeza" se refería a una antigua costumbre egipcia. Una persona que quería mostrar arrepentimiento público llevaba sobre la cabeza una sartén de carbones encendidos para simbolizar el ardiente dolor de su vergüenza y de su culpa. Cuando usted ama a un enemigo tanto como para esforzarse por satisfacer sus necesidades, espera avergonzarlo por el odio que le tiene a usted.
A fin de evitar ser vencido por el mal que se le ha hecho, en primer lugar no debe dejar que lo agobie. En segundo lugar, no debe permitir que lo opriman sus propias reacciones indebidas. En ambos casos, el mal mismo debe ser vencido por el bien. ¿Quién es su prójimo?
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Mateo 22:39
Jesús respondió a la pregunta del abogado judío "¿Y quién es mi prójimo?" con la parábola del buen samaritano (Lc. 10:30-37). En esa conocida historia, a un judío se lo golpea y se lo deja por muerto en el camino. Un samaritano compasivo salva al hombre, aunque por lo regular los samaritanos y los judíos se odiaban.
La moraleja de la historia es que el prójimo es cualquiera que se cruza en nuestro camino con una necesidad. ¿Habría reaccionado usted como reaccionó el samaritano si se hubiera encontrado al hombre herido a la orilla del camino? Espero que usted no habría pasado de largo, como hicieron el sacerdote y el levita de la historia.
La lección de la parábola no es que usted se detenga y ayude a alguien a quien se le haya desinflado un neumático, o que tenga que darle dinero a todos los mendigos que se encuentre. Pero Dios quiere que sea sensible ante semejantes situaciones y esté dispuesto a ayudar si piensa que su ayuda es la única que la persona pueda recibir. En otras palabras, siga la regla de or "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Mt. 7:12).
No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Romanos 12:21
Devolver bien por mal es una de las obligaciones más difíciles de un cristiano. Pero desde la época del Antiguo Testamento, esa ha sido la orden de Dios para el creyente: "Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará" (Pr. 25:21-22).
La expresión "ascuas amontonarás sobre su cabeza" se refería a una antigua costumbre egipcia. Una persona que quería mostrar arrepentimiento público llevaba sobre la cabeza una sartén de carbones encendidos para simbolizar el ardiente dolor de su vergüenza y de su culpa. Cuando usted ama a un enemigo tanto como para esforzarse por satisfacer sus necesidades, espera avergonzarlo por el odio que le tiene a usted.
A fin de evitar ser vencido por el mal que se le ha hecho, en primer lugar no debe dejar que lo agobie. En segundo lugar, no debe permitir que lo opriman sus propias reacciones indebidas. En ambos casos, el mal mismo debe ser vencido por el bien. ¿Quién es su prójimo?
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Mateo 22:39
Jesús respondió a la pregunta del abogado judío "¿Y quién es mi prójimo?" con la parábola del buen samaritano (Lc. 10:30-37). En esa conocida historia, a un judío se lo golpea y se lo deja por muerto en el camino. Un samaritano compasivo salva al hombre, aunque por lo regular los samaritanos y los judíos se odiaban.
La moraleja de la historia es que el prójimo es cualquiera que se cruza en nuestro camino con una necesidad. ¿Habría reaccionado usted como reaccionó el samaritano si se hubiera encontrado al hombre herido a la orilla del camino? Espero que usted no habría pasado de largo, como hicieron el sacerdote y el levita de la historia.
La lección de la parábola no es que usted se detenga y ayude a alguien a quien se le haya desinflado un neumático, o que tenga que darle dinero a todos los mendigos que se encuentre. Pero Dios quiere que sea sensible ante semejantes situaciones y esté dispuesto a ayudar si piensa que su ayuda es la única que la persona pueda recibir. En otras palabras, siga la regla de or "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Mt. 7:12).
jueves, 29 de julio de 2010
SALMO I
SALMO 1
Versículos 1-3. La santidad y la felicidad del hombre piadoso. 4-6. La pecaminosidad y la desgracia del hombre malo.-La base y la razón de ambos.
Vv. 1-3.Meditar en la palabra de Dios es discurrir con nosotros mismos acerca de las grandes cosas en ella contenidas, con una íntima aplicación de la mente y concentración en el pensar. Debemos referirnos constantemente a la palabra de Dios como regla de nuestras acciones, y fuente de nuestro consuelo; y hemos de tenerla en nuestros pensamientos noche y día. Con este propósito no hay momento que no sea oportuno.
Vv. 4-6.Los impíos son el revés de los justos, tanto en carácter como en estado. Los impíos no son así , versículo 4; son guiados por el consejo del malo, por el camino de los pecadores hacia la sede del escarnecedor; no se deleitan en la ley de Dios; no dan fruto, sino lo que es malo. Los justos son como árboles fértiles y útiles: los impíos son como tamo que el viento se lleva; el polvo que el dueño del suelo desea eliminar, porque no sirve para nada. No son valiosos según Dios, por muy alto que se valoren a sí mismos. Son fácilmente llevados de aquí para allá por todo viento de tentación. La cizaña puede estar entre el trigo por un tiempo pero con la hoz aguda en su mano viene Aquel que purgará cabalmente su suelo. Quienes, por su propio pecado y necedad son como cizaña, se encontrarán ante el torbellino y el fuego de la ira divina. El destino del impío está fijado, pero cada vez que el pecador se sensibiliza en cuanto a su culpa y miseria, puede ser admitido por Cristo, el camino vivo, en la compañía de los justos y llegar a ser nueva criatura en Cristo. Ahora tiene nuevos deseos, nuevos placeres, esperanzas, temores, penas, compañías y ocupaciones. Sus pensamientos, palabras y acciones son cambiados. Entra en un nuevo estado y tiene un carácter nuevo. He aquí, todas las cosas son hechas nuevas por la gracia divina, que cambia su alma a la imagen del Redentor. ¡Cuán diferente es el carácter y el final del impío!
Versículos 1-3. La santidad y la felicidad del hombre piadoso. 4-6. La pecaminosidad y la desgracia del hombre malo.-La base y la razón de ambos.
Vv. 1-3.Meditar en la palabra de Dios es discurrir con nosotros mismos acerca de las grandes cosas en ella contenidas, con una íntima aplicación de la mente y concentración en el pensar. Debemos referirnos constantemente a la palabra de Dios como regla de nuestras acciones, y fuente de nuestro consuelo; y hemos de tenerla en nuestros pensamientos noche y día. Con este propósito no hay momento que no sea oportuno.
Vv. 4-6.Los impíos son el revés de los justos, tanto en carácter como en estado. Los impíos no son así , versículo 4; son guiados por el consejo del malo, por el camino de los pecadores hacia la sede del escarnecedor; no se deleitan en la ley de Dios; no dan fruto, sino lo que es malo. Los justos son como árboles fértiles y útiles: los impíos son como tamo que el viento se lleva; el polvo que el dueño del suelo desea eliminar, porque no sirve para nada. No son valiosos según Dios, por muy alto que se valoren a sí mismos. Son fácilmente llevados de aquí para allá por todo viento de tentación. La cizaña puede estar entre el trigo por un tiempo pero con la hoz aguda en su mano viene Aquel que purgará cabalmente su suelo. Quienes, por su propio pecado y necedad son como cizaña, se encontrarán ante el torbellino y el fuego de la ira divina. El destino del impío está fijado, pero cada vez que el pecador se sensibiliza en cuanto a su culpa y miseria, puede ser admitido por Cristo, el camino vivo, en la compañía de los justos y llegar a ser nueva criatura en Cristo. Ahora tiene nuevos deseos, nuevos placeres, esperanzas, temores, penas, compañías y ocupaciones. Sus pensamientos, palabras y acciones son cambiados. Entra en un nuevo estado y tiene un carácter nuevo. He aquí, todas las cosas son hechas nuevas por la gracia divina, que cambia su alma a la imagen del Redentor. ¡Cuán diferente es el carácter y el final del impío!
miércoles, 28 de julio de 2010
Nada de venganza
Nada de venganza
No paguéis a nadie mal por mal.
Romanos 12:17
Algunos creen que la ley del Antiguo Testamento de "ojo por ojo, diente por diente" (Éx. 21:24) permite la venganza personal. Pero no se refiere a eso. En realidad quería decir que la severidad del castigo jurídico no debe exceder a la severidad de un delito. En otras palabras, si alguien le saca un ojo a otra persona, no se le puede castigar más allá de la pérdida de su propio ojo.
La autoridad para vengar injusticias civiles y criminales corresponde por mandato divino solamente a los gobiernos. Dios prohíbe que exijamos venganza personal. El apóstol Pedro resumió el principio de esta manera: "Finalmente, sed todos de un mismo sentir... no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición" (1 P. 3:8-9). Relaciones apacibles
Estad en paz con todos los hombres.
Romanos 12:18
Por definición, una relación apacible no puede tener un solo lado. Usted debe hacer su parte para cerciorarse de que su lado de una relación es correcta. Su deseo interior, con la ayuda de Dios, debe estar en paz con todo el mundo, aun con las personas más pecadoras y con quienes es más difícil llevarse bien.
Sin comprometer la Palabra de Dios, usted debe extenderse hasta edificar puentes de paz hacia quienes lo persiguen y lo odian. Si usted pone a un lado toda murmuración o cualquier amargura y con sinceridad de corazón perdona a sus enemigos, puede buscar sinceramente la reconciliación con ellos.
No paguéis a nadie mal por mal.
Romanos 12:17
Algunos creen que la ley del Antiguo Testamento de "ojo por ojo, diente por diente" (Éx. 21:24) permite la venganza personal. Pero no se refiere a eso. En realidad quería decir que la severidad del castigo jurídico no debe exceder a la severidad de un delito. En otras palabras, si alguien le saca un ojo a otra persona, no se le puede castigar más allá de la pérdida de su propio ojo.
La autoridad para vengar injusticias civiles y criminales corresponde por mandato divino solamente a los gobiernos. Dios prohíbe que exijamos venganza personal. El apóstol Pedro resumió el principio de esta manera: "Finalmente, sed todos de un mismo sentir... no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición" (1 P. 3:8-9). Relaciones apacibles
Estad en paz con todos los hombres.
Romanos 12:18
Por definición, una relación apacible no puede tener un solo lado. Usted debe hacer su parte para cerciorarse de que su lado de una relación es correcta. Su deseo interior, con la ayuda de Dios, debe estar en paz con todo el mundo, aun con las personas más pecadoras y con quienes es más difícil llevarse bien.
Sin comprometer la Palabra de Dios, usted debe extenderse hasta edificar puentes de paz hacia quienes lo persiguen y lo odian. Si usted pone a un lado toda murmuración o cualquier amargura y con sinceridad de corazón perdona a sus enemigos, puede buscar sinceramente la reconciliación con ellos.
martes, 27 de julio de 2010
Sal 1:1
Sal 1:1
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Meditar en la palabra de Dios es discurrir con nosotros mismos acerca de las grandes cosas en ella contenidas, con una íntima aplicación de la mente y concentración en el pensar. Debemos referirnos constantemente a la palabra de Dios como regla de nuestras acciones, y fuente de nuestro consuelo; y hemos de tenerla en nuestros pensamientos noche y día. Con este propósito no hay momento que no sea oportuno.
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Meditar en la palabra de Dios es discurrir con nosotros mismos acerca de las grandes cosas en ella contenidas, con una íntima aplicación de la mente y concentración en el pensar. Debemos referirnos constantemente a la palabra de Dios como regla de nuestras acciones, y fuente de nuestro consuelo; y hemos de tenerla en nuestros pensamientos noche y día. Con este propósito no hay momento que no sea oportuno.
lunes, 26 de julio de 2010
Bendice, alma mía a Jehová
La Biblia nos dice que alma debe bendecir a Dios, esto lo encontramos en el Salmo 103:1-5 donde dice: “Bendice alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su Santo nombre. Bendice, alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus inequidades, Él que sana todas tus dolencias; Él que rescata del hoyo tu vida, Él que te corona de favores y misericordias; Él que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila”.
Estos versículos nos dicen que el alma debe bendecir a Dios, por eso debe estar bien ministrada y no puede haber rencores, resentimientos y recelos en ella, no puede tener avaricia y cosas de ese tipo, porque debe bendecir a Dios.
El salmista se está hablando a sí mismo. Aprende también a hablarte. Cuando te mires al espejo di a tu alma: “Bendice alma mía al Señor, no olvides ninguno de sus beneficios.”
Estos versículos nos dicen que el alma debe bendecir a Dios, por eso debe estar bien ministrada y no puede haber rencores, resentimientos y recelos en ella, no puede tener avaricia y cosas de ese tipo, porque debe bendecir a Dios.
El salmista se está hablando a sí mismo. Aprende también a hablarte. Cuando te mires al espejo di a tu alma: “Bendice alma mía al Señor, no olvides ninguno de sus beneficios.”
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