domingo, 2 de noviembre de 2025

Caminar de la mano de Dios

 


Caminar de la mano de Dios

“Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.” Génesis 5:24

Para caminar con Dios, estamos llamados a ser hombres de fe como Enoc: “Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios”, (Hebreos 11:5). Esta es la clave “por la fe”, Enoc le creyó a Dios, confió plenamente y en su diario caminar tuvo presente al Señor. Por esto el escritor de Hebreos inspirado por el Espíritu Santo, escribe acerca de diferentes hombres que por la fe hicieron grandes cosas y soportaron pruebas tremendas; menciona a Enoc como uno de aquellos que al tener la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, pudo agradar y ser partícipe de la bendición que Dios da a los que creen, conforme está escrito en la palabra de Dios que la fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios (Hebreos 11:1, Romanos 10:17).

Nosotros también si caminamos con Dios, estando atentos a lo que dice su palabra para vivirla diariamente, sin dudar y siendo constantes en esto, lograremos cosechar una relación de amor que nos llevará a que su paz nos eleve por encima de todos los dolores y problemas de la vida. No a evadir la realidad, sino a enfrentarla con la actitud, la verdad y poder de la fe.   Oración.

«Padre, quiero caminar contigo y sé que el único camino es Cristo, llevar mi vida a la cruz para morir y resucitar con él, para que así en mi diario caminar pueda ir de tu mano, sabiendo que tienes el control de mi vida y tu Palabra guía mis pasos. En el nombre de Jesús. Amén.

sábado, 1 de noviembre de 2025

Desarrollando el carácter de Cristo.

 


Desarrollando el carácter de Cristo.

«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.» Gálatas 2:20

El apóstol Pablo pudo experimentar esa realidad espiritual de la nueva vida en Cristo que todo creyente debería disfrutar, por eso llegó a expresar: “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí”, Pablo alcanzó la madurez espiritual para realizar dicha afirmación, y en la carta a los Gálatas 2:20 nos muestra la manera práctica para que nosotros también podamos alcanzar esa madurez desarrollando el carácter de Cristo en nuestras vidas.

Lo primero que debemos resaltar es que debemos tener claro que “Con Cristo estamos juntamente crucificados”, lo cual implica una renovación en nuestra manera de pensar, aceptando esta verdad espiritual, pues como se aclara en Romanos 6:5-12 gracias a la obra de Cristo en la cruz, cada creyente es libre del poder del pecado, es decir que ya no debemos dejarnos dominar por las pasiones ni las concupiscencias de la carne.

Lo segundo que nos enseña el Apóstol es que ya debemos dejar de vivir nosotros, para que sea la vida de Cristo la que se exprese a través nuestro, por eso declara “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí”, y esto se logra a medida que aceptamos las verdades espirituales en Cristo Jesús para que por medio de la comunión del Espíritu Santo él nos permita experimentarlas de manera vivencial en nuestro diario vivir.

Ahora bien, la clave para poder dejar de vivir nosotros y permitirle a Cristo vivir su vida en nosotros se encuentra en esta poderosa afirmación: “y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”, pues la fe y el amor son fundamentales, ya que creer cada aspecto de la obra de Cristo, nos permitirá experimentar por el poder y el amor del Espíritu Santo esa realidad espiritual.

Así que hermanos, este mes nos centraremos en pedirle a Dios, que su Santo Espíritu desarrolle el Carácter de su Hijo Jesús en nuestras vidas, para poder decir al igual que Pablo: “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.   Oración.

«Padre Dios, hoy quiero elevar mi oración a ti, para pedir tu ayuda, pues mi deseo es que tu Santo Espíritu desarrolle en mí el carácter de tu amado Hijo Jesucristo. Quiero poder experimentar esa realidad de que sea Cristo viviendo su vida en mí, para glorificarte y exaltarte a ti. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

viernes, 31 de octubre de 2025

puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16 Cada 31 de Octubre el mundo se reúne para conmemorar la oscuridad. Vemos toda una fiesta que se realiza en honor a las tinieblas, y como en todo festejo, se nos invita a ponernos el “mejor de los trajes”: Una máscara, o disfraz. Cuando analizamos todo lo que fomenta esta “celebración” solo logramos percibir una cosa: Desinhibición. Por un solo día pareciera que no hay restricciones sociales, religiosas, éticas, ni morales, pues el mundo, al parecer, experimenta una “libertad” en donde por esa ocasión, puede ser lo que quiera ser, sin miedo a ser juzgado o señalado, pues da la sensación que en este día todo es permitido. La pregunta es, eso es lo que hace y celebra el mundo, pero nosotros los creyentes ¿Qué hacemos un día como éste? Quizás muchos de nosotros o de nuestras familias participarán en esta “conmemoración”, pero la verdad es que detrás de todo el concepto que celebra el mundo sólo están escondidas las obras de las tinieblas, por eso el Señor nos invita a ser prudentes, sabios, a filtrar todo bajo la luz de la Palabra para saber qué es lo correcto, pero sobretodo, se nos exhorta a andar como hijos de Luz (Efesios 5:13; Efesios 5:8, 11, 15; 1 Corintios 10:23). En otros casos, como lo manifiesta el pasaje principal del día de hoy, muchos creyentes optan por esconderse, o refugiarse junto con sus familias en sus hogares para ni siquiera ver este tipo de contenido que ofrece dicha “celebración”, pero cuando hacemos ésto es como si de cierta manera nos apagáramos por ese día, pues pareciera ser que la luz se esconde y la oscuridad toma posesión del mundo. Hermanos, el Señor quiere hacernos un llamado, una invitación a nosotros los creyentes, a hacer un cambio de enfoque en este día, pues el 31 de Octubre no debería ser un día para conmemorar las tinieblas, la oscuridad y la muerte sino más bien debería ser conocido como el día en el que se conmemora y celebra a Jesús, la Luz del mundo, quien vino para iluminarnos y darnos vida. Para ésto debemos levantarnos, trabajar en unidad, orar para que el mundo conozca a Jesús, y aprovechar cualquier instante, en especial este día, para expandir el evangelio y no esconderlo, pues el Señor nos está llamando a ser luminares que lleven al mundo la Luz de Jesucristo, pues la Luz debe brillar en la oscuridad (Juan 1:5). Oración. «Padre, quiero ser un instrumento en Tus manos, para que en todo momento y a donde quiera que vaya, se vea reflejada la Luz de Jesús, que se perciba de manera clara el olor de Tu Presencia y que se oiga en todas partes el sonido de Tu voz por medio de Tu Palabra. Úsame Espíritu Santo de Dios y no permitas que me esconda ni me calle, pues el mundo necesita que la Luz de Jesucristo ilumine nuestros corazones. Amén.

 

Luz que brilla en la oscuridad

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16

Cada 31 de Octubre el mundo se reúne para conmemorar la oscuridad. Vemos toda una fiesta que se realiza en honor a las tinieblas, y como en todo festejo, se nos invita a ponernos el “mejor de los trajes”: Una máscara, o disfraz. Cuando analizamos todo lo que fomenta esta “celebración” solo logramos percibir una cosa: Desinhibición. Por un solo día pareciera que no hay restricciones sociales, religiosas, éticas, ni morales, pues el mundo, al parecer, experimenta una “libertad” en donde por esa ocasión, puede ser lo que quiera ser, sin miedo a ser juzgado o señalado, pues da la sensación que en este día todo es permitido.

La pregunta es, eso es lo que hace y celebra el mundo, pero nosotros los creyentes ¿Qué hacemos un día como éste? Quizás muchos de nosotros o de nuestras familias participarán en esta “conmemoración”, pero la verdad es que detrás de todo el concepto que celebra el mundo sólo están escondidas las obras de las tinieblas, por eso el Señor nos invita a ser prudentes, sabios, a filtrar todo bajo la luz de la Palabra para saber qué es lo correcto, pero sobretodo, se nos exhorta a andar como hijos de Luz (Efesios 5:13; Efesios 5:8, 11, 15; 1 Corintios 10:23). En otros casos, como lo manifiesta el pasaje principal del día de hoy, muchos creyentes optan por esconderse, o refugiarse junto con sus familias en sus hogares para ni siquiera ver este tipo de contenido que ofrece dicha “celebración”, pero cuando hacemos ésto es como si de cierta manera nos apagáramos por ese día, pues pareciera ser que la luz se esconde y la oscuridad toma posesión del mundo.

Hermanos, el Señor quiere hacernos un llamado, una invitación a nosotros los creyentes, a hacer un cambio de enfoque en este día, pues el 31 de Octubre no debería ser un día para conmemorar las tinieblas, la oscuridad y la muerte sino más bien debería ser conocido como el día en el que se conmemora y celebra a Jesús, la Luz del mundo, quien vino para iluminarnos y darnos vida. Para ésto debemos levantarnos, trabajar en unidad, orar para que el mundo conozca a Jesús, y aprovechar cualquier instante, en especial este día, para expandir el evangelio y no esconderlo, pues el Señor nos está llamando a ser luminares que lleven al mundo la Luz de Jesucristo, pues la Luz debe brillar en la oscuridad (Juan 1:5).   Oración.

«Padre, quiero ser un instrumento en Tus manos, para que en todo momento y a donde quiera que vaya, se vea reflejada la Luz de Jesús, que se perciba de manera clara el olor de Tu Presencia y que se oiga en todas partes el sonido de Tu voz por medio de Tu Palabra. Úsame Espíritu Santo de Dios y no permitas que me esconda ni me calle, pues el mundo necesita que la Luz de Jesucristo ilumine nuestros corazones. Amén.


“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16

Cada 31 de Octubre el mundo se reúne para conmemorar la oscuridad. Vemos toda una fiesta que se realiza en honor a las tinieblas, y como en todo festejo, se nos invita a ponernos el “mejor de los trajes”: Una máscara, o disfraz. Cuando analizamos todo lo que fomenta esta “celebración” solo logramos percibir una cosa: Desinhibición. Por un solo día pareciera que no hay restricciones sociales, religiosas, éticas, ni morales, pues el mundo, al parecer, experimenta una “libertad” en donde por esa ocasión, puede ser lo que quiera ser, sin miedo a ser juzgado o señalado, pues da la sensación que en este día todo es permitido.

La pregunta es, eso es lo que hace y celebra el mundo, pero nosotros los creyentes ¿Qué hacemos un día como éste? Quizás muchos de nosotros o de nuestras familias participarán en esta “conmemoración”, pero la verdad es que detrás de todo el concepto que celebra el mundo sólo están escondidas las obras de las tinieblas, por eso el Señor nos invita a ser prudentes, sabios, a filtrar todo bajo la luz de la Palabra para saber qué es lo correcto, pero sobretodo, se nos exhorta a andar como hijos de Luz (Efesios 5:13; Efesios 5:8, 11, 15; 1 Corintios 10:23). En otros casos, como lo manifiesta el pasaje principal del día de hoy, muchos creyentes optan por esconderse, o refugiarse junto con sus familias en sus hogares para ni siquiera ver este tipo de contenido que ofrece dicha “celebración”, pero cuando hacemos ésto es como si de cierta manera nos apagáramos por ese día, pues pareciera ser que la luz se esconde y la oscuridad toma posesión del mundo.

Hermanos, el Señor quiere hacernos un llamado, una invitación a nosotros los creyentes, a hacer un cambio de enfoque en este día, pues el 31 de Octubre no debería ser un día para conmemorar las tinieblas, la oscuridad y la muerte sino más bien debería ser conocido como el día en el que se conmemora y celebra a Jesús, la Luz del mundo, quien vino para iluminarnos y darnos vida. Para ésto debemos levantarnos, trabajar en unidad, orar para que el mundo conozca a Jesús, y aprovechar cualquier instante, en especial este día, para expandir el evangelio y no esconderlo, pues el Señor nos está llamando a ser luminares que lleven al mundo la Luz de Jesucristo, pues la Luz debe brillar en la oscuridad (Juan 1:5).   Oración.

«Padre, quiero ser un instrumento en Tus manos, para que en todo momento y a donde quiera que vaya, se vea reflejada la Luz de Jesús, que se perciba de manera clara el olor de Tu Presencia y que se oiga en todas partes el sonido de Tu voz por medio de Tu Palabra. Úsame Espíritu Santo de Dios y no permitas que me esconda ni me calle, pues el mundo necesita que la Luz de Jesucristo ilumine nuestros corazones. Amén.

jueves, 30 de octubre de 2025

Alaba a Dios

 


Alaba a Dios

“Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila”, Salmo 103:1-5

En el antiguo testamento, los términos usados para alabanza son ‘halal’ significado parafraseado de hacer ruido, ‘yada’, relacionado con acciones y gestos corporales que acompañan la alabanza, y ‘zamar’ término relacionado con la música y el canto. En el Nuevo Testamento el término usado es ‘eujaristein’, que literalmente significa dar gracias y ‘eulogein’ que significa bendecir, ambos sugieren una relación íntima con la persona que es objeto de la alabanza.

En la Biblia entera se hallan muchos casos de alabanza que surgen espontáneamente de un corazón agradecido por los favores realizados por Dios. En Salmos 104:31 se declara que la gloria es para Dios y Él se deleita y complace en sus obras, y toda la creación expresa su gozo en alabanza (Job 38:7).

Nosotros fuimos creados para alegrarnos en la obra de Dios (Salmo 90:14-16), y para expresarle a Él todo nuestro gozo por los favores recibidos, incluyendo su perdón por nuestros pecados, porque cuando el reino de Dios llega a nuestro corazón (Es decir Cristo mora en nosotros), es restaurada en nosotros la alegría, la plenitud y a pesar de la dificultades que puedan existir, es quitada la angustia y esto produce un gozo inefable, que deriva en alabanza a Dios (Isaías 9:1-2).

Poder realizar la acción de gracias hacia Dios, expresada en alabanza, aun en medio de los sufrimientos de la vida diaria, santifica todos los aspectos de nuestra vida (1 Corintios 10:30-31) y es muestra de una ofrenda real y verdadera a Dios (Filipenses 2:17), así que empecemos nuestro día alabando a Dios con todo agradecimiento. Oración.

Señor, gracias por la vida eterna que me diste en Cristo, aun en medio de aflicciones te alabaré, tú eres la mayor alegría y en tu Palabra encuentro regocijo. Te alabo oh, mi Dios, por las grandes cosas que haces en mi vida y por lo que harás poderosamente en mí, para tu gloria y honra. Amén.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Falsa tregua para la batalla.

 


Falsa tregua para la batalla.

 “Después subió Nahas amonita, y acampó contra Jabes de Galaad. Y todos los de Jabes dijeron a Nahas: Haz alianza con nosotros, y te serviremos. Y Nahas amonita les respondió: Con esta condición haré alianza con vosotros, que a cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel.” 1 Samuel 11:1-2

El enemigo, en ocasiones, se parece a Nahas, nos ofrece una “salida”, una “solución” a nuestro problema, o “paz” para acabar con esa guerra que él mismo inició. Claramente todo ésto es un engaño pues el enemigo lo único que quiere es devorarnos. Cuando tú y yo creemos que ésto es cierto y caemos en sus artimañas pensando que si hacemos una “tregua” con el enemigo se acabará la guerra, caemos en un error, pues para que dicha “tregua” se lleve a cabo, el enemigo siempre nos pedirá algo a cambio. En el caso de Jabes de Galaad se le pidió su ojo derecho, y ésto no sólo lo incluía a él sino también a todo Israel, pues para que hubiera protección de parte de Nahas, Israel debía acceder a ese trato. Parece ilógico, irracional, que todo un pueblo pensara que lo correcto era acceder a ésto que pedía Nahas a cambio de “paz”, ¿Cómo es posible que prefirieran pensar que la solución estaba en dejar perder su ojo derecho, en vez de pararse para protegerse unos a otros?

Todo lo anterior para nosotros suena ilógico, pero tú y yo en ocasiones también queremos o hacemos lo mismo. Preferimos como dice el dicho: “perder una batalla, pero no la guerra”, ¿Cómo? cediendo o perdiendo parte de nuestro territorio con tal de obtener un poco de “tranquilidad”, y aquí quiero citar un ejemplo claro de ésto: Preferimos dejar el servicio, el congregarnos en la Iglesia por un lapso de tiempo, a cambio del “descanso” o la “tregua” que nos ofrece el enemigo ¿Acaso ésto no se parece a lo que nos relata el libro de Samuel? Pues el dejar de congregarnos, o incluso el dejar de servir, es como entregarle un ojo a nuestro enemigo, porque por medio de la congregación es que se nos habla la Palabra de Dios que es la que ejercita nuestra vista espiritual, las Escrituras son como ese colirio que lubrica nuestros ojos espirituales para que no tengamos problemas de resequedad espiritual (Apocalipsis 3:18), la Palabra de Dios es ese escudo que necesitamos, incluso, para proteger nuestros ojos que en ocasiones se dejan desviar fácilmente (Salmos 18:30).

Hermanos, ¿Cómo salimos de esta situación, de este engaño del enemigo que hemos creído? Sólo podemos salir de ahí con la ayuda del Espíritu Santo de Dios,  Oración.

«Padre, debo confesar que en algunos instantes he caído en esas falsas treguas que ofrece el enemigo porque he seguido mi propio consejo. Tú me has enseñado en Tu Palabra que no sea sabio en mi propia opinión, y en ocasiones, no he tomado tu consejo, pues he terminado cediendo partes importantes de mi vida ante el enemigo. Ayúdame Santo Espíritu de Dios a no caer más ante las mentiras del diablo, de mi carne y del mundo. Prepárame y fortaléceme para seguir solamente el consejo de Jesús. Amén.

martes, 28 de octubre de 2025

Vista física vs. Vista espiritual

 


Vista física vs. Vista espiritual

 “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.” 2 corintios 4:17-18

El relato de 2 Reyes 6:15 en donde se nos muestra al siervo de Eliseo totalmente amedrentado por lo que sus ojos físicos podían ver, al ejército enemigo rodeando la ciudad, es el ejemplo perfecto de lo que quiere enseñarnos el Señor sobre la necesidad de no poner nuestra mirada en las cosas físicas (que representan esas leves tribulaciones) pues ellas tan solo son temporales, momentáneas, como lo vimos en devocionales anteriores:

Moises y sus manos cansadas (Éxodo 17:12a).

El ejército de Siria rodeando Israel (2 Reyes 6:14-15).

Nehemías y el pueblo siendo atacados por sus enemigos con la intención de derribar sus muros (Nehemías 4:7-8).

Las Escrituras nos muestran que lo que tú y yo debemos hacer, es más bien, poner nuestra mirada en las cosas que no se ven, pues ellas son eternas:

Moisés descansando en la Roca, Cristo (Éxodo 17:12b). Aarón y Hur ayudando a levantar las manos cansadas de Moisés, ayuda que representa el apoyo que Dios nos permite dar a otros por medio de la guía de Su Espíritu Santo (Éxodo 17:12c).

Ejército de Dios rodeando al pueblo de Israel (2 Reyes 6:17).

Respaldo y protección de Dios hacia Jerusalén, permitiendo que ellos pudieran terminar los muros y preservarlos, a pesar de los ataques que querían hacer sus enemigos (Nehemías 4:9, 6:16).

Hermanos, con estos ejemplos claros lo que debemos aprender a desarrollar y fortalecer, más allá de la vista física, es la espiritual, pues la física en ocasiones nubla no solo nuestra vista sino también nuestra mente, pero la espiritual es la que siempre nos da la claridad que necesitamos, pues al estar puesta en Jesús y en Su Palabra que permanece para siempre, es la que nos ayuda a fortalecer nuestra mente (1 Pedro 1:25).   Oración.

«Padre, te agradezco por todos los sentidos que me has dado: La vista, el olfato, el oído, el gusto y el tacto, pues ellos han sido puestos en mí para disfrutar de todo lo que Tú has creado. Lastimosamente en ocasiones permito que ellos se vean afectados, sobre todo mi vista, pues en vez de permitirme ver de manera clara esa realidad espiritual, se nubla, al enfocarse en la adversidad, en lo efímero de este mundo. Señor Jesús, en este día te pido que Tu Santo Espíritu abra mis ojos pues quiero verte de manera clara en mi diario caminar. Amén.

lunes, 27 de octubre de 2025

Confusión vs. Claridad. Parte 2

 


Confusión vs. Claridad. Parte 2

“Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad. Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?” 2 Reyes 6:14-15

En el devocional del día de ayer terminamos viendo cómo el siervo de Eliseo experimentó confusión al escuchar y ver, por un lado, al ejército Sirio y sus caballos, y por el otro a Eliseo manifestando que no estaban solos, que no tuviera temor pues más eran los que estaban con ellos (2 Reyes 6:14-15). Me imagino a este siervo confundido, angustiado, sin tener claridad sobre lo que debía hacer o en quién confiar, hasta que Dios mismo le permitió ver esa realidad espiritual (2 Reyes 6:17). Al igual que aquel hombre nosotros también en ocasiones nos hemos visto rodeados, “solos”, cansados y confundidos por una aparente “realidad” que nos muestra que estamos acabados, que ha llegado nuestro fin. El problema de esta confusión está en que ella misma nos conducirá a la rendición, a bajar las armas y decir: “no puedo más”, y eso es lo que quiere el enemigo, hacernos rendir para devorarnos. Pero ¿qué es lo que nos dice el Señor?: “que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;” (2 Corintios 4:8-9).

Hermanos, Dios es el único con la capacidad de darnos claridad para saber cómo enfrentar una batalla o situación difícil, para ello Él mismo iluminará nuestros corazones (pensamientos y sentimientos) con la luz de Su Palabra haciéndonos entender y mostrándonos, por medio de ella, el camino que en todo tiempo debemos seguir (Salmos 32:8). Así que no nos desanimemos, continuemos firmes en Él, pues como lo manifiesta 2 Corintios 4:17-18 “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, PERO LAS QUE NO SE VEN SON ETERNAS.    Oración.

«Señor Jesús, eres el único capaz de darme claridad y de iluminar mi entendimiento, eres el único Camino, la Verdad y la Vida, el único que me conduce al Padre. Señor no quiero dejarme confundir por el enemigo, pues Tu voz es peculiar, es incomparable, por eso te pido Espíritu Santo de Dios, Tú quien eres mi Ayudador, que me guíes a toda Verdad, a todo lo que me lleve a Jesucristo. Amén.