lunes, 12 de diciembre de 2016

¿Cuánto tiempo va a durar este ataque espiritual?

¿Cuánto tiempo va a durar este ataque espiritual?
“Y HABIENDO ACABADO TODO, ESTAR FIRMES”. (Efesios 6:13)
La magnitud del precio determina la intensidad de la lucha. El enemigo conoce tus puntos vulnerables y te llevará hasta el límite de tus fuerzas. Cuando lo haga, recuerda: “Dichoso el que resiste” porque, al salir aprobado, recibirá la corona (Santiago 1:12 NVI). “Aprobado” significa que la victoria te da derecho a hacer cosas mayores. “Resiste” significa que se pone a prueba tu capacidad de mantenerte firme. Entonces, “habiendo acabado todo, estar firmes”. Te preguntas: ¿Cuánto va a durar este ataque? El príncipe de las tinieblas detuvo las oraciones de Daniel durante veintiún días (Daniel 10:13). Goliat desafió a los ejércitos de Israel durante cuarenta días y cuarenta noches (1 Samuel 17). Tu enemigo es incansable; así debes ser tú. Cuando se trata de orar, tu persistencia puede más que su resistencia. “Pero es preciso que perseveréis en el cumplimiento de la voluntad de Dios, si de veras deseáis recibir lo que Él os tiene prometido”. (Hebreos 10:36 Versión Castellana).
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¿Hasta Cuando Este Ataque Espiritual?
David no se metió en problemas con Betsabé hasta que dejó el campo de batalla. Ése es el lugar más seguro para estar. Así que quédate ahí, sigue peleando y Dios vendrá en tu ayuda. Cuando Josué necesitó de más tiempo para vencer a sus enemigos, el sol se paró. Era Dios diciendo: “Hasta que el sol no se ponga, tú no vas a caer tampoco, porque el mismo poder que lo mantiene a él arriba te mantiene en alto a ti también”. ¡Gloria a Dios! ¿No es maravilloso?

Jesús sanó a la gente de maneras diferentes. A algunos les habló, a otros los tocó. En otra ocasión pidió a diez leprosos que se mostraran al sacerdote. Y la Biblia dice: “mientras iban, quedaron limpios”. (Lucas 17:14). Probablemente iban preguntándose por el camino: ¿Cuándo va a pasar? ¿Cómo va a ser?. ¡La fe no exige los detalles sino que avanza con obediencia, creyendo que Dios dará el resultado oportuno!

domingo, 11 de diciembre de 2016

Jesucristo vive en Mi.

Jesucristo vive en Mi. Sabe LOS CRISTIANOS DEBEMOS VIVIR COMO JESÚS
Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres. Filipenses 2:7
La mayoría de creyentes no ha llegado a entender la verdad de Filipenses 2:7. Se equivocan al pensar que Jesús pudo hacer milagros y vivir sin pecado porque tenía poderes divinos que nosotros no tenemos. Por esa razón nunca han aspirado a vivir como Él vivió.
Ellos dicen con mucha humildad: “Nunca podría vivir como Jesús vivió. Después de todo, Él tenía una ventaja: era Dios”.
Todavía no entienden que cuando Jesús vino al mundo, renunció voluntariamente a esa ventaja y vivió su vida terrenal como hombre, no como Dios. Él no tenía poderes sobrenaturales innatos. Él no tenía poder para hacer milagros sino hasta que fue ungido por el Espíritu Santo, como está escrito en Lucas 3:22. El hizo milagros no por su propio poder, sino por el poder del Padre: “el Padre que mora en mí, él hace las obras” (Juan 14:10).
Cuando Jesús oró, lo hizo no como un ser divino que tenía la autoridad de Dios, sino como un hombre que vivía en obediencia a Dios. Como dice hebreos 5:7, sus oraciones fueron oídas no por su deidad, sino: “… a causa de su temor reverente”. Jesús, el divino Hijo de Dios, puso a un lado los privilegios y poderes de la deidad por un tiempo y vivió como hombre en este mundo. Una vez que usted entendiendo esto, su alma será conmovida. ¿Por qué? Porque significa que usted, como hijo de Dios nacido de nuevo y lleno del Espíritu Santo como lo fue Jesús, tiene la misma oportunidad de vivir como Él lo hizo. De hecho, eso es exactamente lo que Él quiere. En Juan 17:18 Jesús le dijo al Padre: “Como tú me enviaste al mundo, yo los envío también al mundo”.
Jesús le ha enviado al mundo para que viva como Él vivió. Por medio del nuevo nacimiento Él le ha capacitado para que cambie la naturaleza de pecado de Adán por la naturaleza sin pecado de Dios. Él le ha dado el poder y el mandato de vivir sin pecado, de vivir en comunión con el Padre, de predicar el Evangelio, de sanar a los enfermos, de resucitar a los muertos, de echar fuera demonios y de hacer discípulos.
Una vez que usted entienda eso, podrá despojarse de las cadenas de la duda que le tienen atrapado y empezar a vivir como Jesús quiso que viviera; no como un hijo pecaminoso del hombre caído, sino como un hijo del Altísimo nacido de nuevo. Entonces, todos los que estén a su alrededor empezarán a ver a Jesús en usted.
Escritura Devocional para leer:
Filipenses 2:7
Texto Bíblico Devocional:

Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres. Sabe Usted y Yo deberíamos hacer  todo lo que Cristo izo.  Solamente ay una razón por la cual no lo hacemos que es que no tenemos la intimidad que Él tenía con nuestro Padre celestial.    Juan 14:12. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Santiago 1:23-25

Santiago 1:23-25
Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo; después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es. Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será bienaventurado en lo que hace.
En otras versiones termina diciendo que recibirá bendiciones o será feliz el que es hacedor de la palabra. Recientemente me llegó un correo electrónico buscando un comprador para unos boletos de un concierto. Cualquier persona que compra un boleto para un concierto tiene planeado asistir al mismo. Nadie compraría un boleto para después venderlo nuevamente. Si tienes hambre y preparas algo de comer, tu siguiente acción es comer lo que has preparado. Si eres una persona que ha escuchado sobre Dios y aun así, sigues saliendo a la calle y no lo pones por práctica, hoy es necesario que hagas una pausa y examines lo que hay en ti. Aquí no me refiero a aquellos que ni siquiera tienen la disposición de querer aceptar que Dios tiene mucho que decirnos. Especialmente Santiago se refiere a todos aquellos congregantes que se reúnen para escuchar y que posteriormente llevan una vida como si no hubieran escuchado absolutamente nada. ¿Te gusta escuchar de Dios cuando tienes problemas o cuando estás angustiado, pero cuando tu problema se acaba también se terminan tus deseos de seguir escuchando? ¿Escuchas por compromiso con alguien? ¿Escuchas porque entiendes que Dios es el Señor de todo lo que hay?
Santiago nos pone un ejemplo para clasificar a este tipo de personas: olvidadizas. Creo que también deben llamarse inconstantes e incoherentes. En tu vida no deben existir dos tipos de actitudes. No puedes obedecer a Dios los fines de semana y a tu ego el resto. No puedes estar escuchando sobre la vida de Cristo y lo que hizo por ti para luego olvidarte de ese gran amor y hacer lo que te venga en gana. ¡No está bien!
Así como no tiene sentido comprar un boleto del cine o de un concierto para no ir, tampoco lo tiene el estar escuchando sobre Dios y llenándote de información para luego no hacer absolutamente nada. ¿Sirve de algo aprender un idioma, asistir a todas las clases y nunca hablarlo? ¡No! Así de obvio debe ser tu forma de reaccionar ante las enseñanzas de Dios. No permitas que las enseñanzas que escuchas sean enseñanzas “espejo” que las oyes por un momento y luego las olvidas al irte. Entiende esto: Dios tiene bendiciones para ti; el que es hacedor de la palabra será feliz. Te animo a que experimentes estas promesas de Dios.
Oración
Padre Santo: te pido que perdones mis pecados y me limpies para poder tener comunión contigo. Perdona que en ocasiones haya sido olvidadizo, haya escuchado tus mandamientos y correcciones y no haya hecho nada al respecto. Hoy entiendo que trae bendición el obedecerte y llevar a la práctica tu palabra, permite que así sea en mi vida. Te lo pido en el nombre de Jesús

Amén

jueves, 8 de diciembre de 2016

Hebreos 11:20

Hebreos 11:20
Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro.
La historia de Jacob y Esaú es perfecta para una novela. Hay engaños. Hay pleitos. Hay éxitos. Hay discusiones. Honestamente es un ejemplo perfecto de nuestro día a día. Sin embargo, el pasaje de hoy exalta a Isaac por una razón en específico: bendijo a sus hijos previendo lo que vendría. La bendición era encomendar a Jehová. En otras palabras, uno dejaba de preocuparse y entregaba el “batón” a los hijos dejando que Dios se encargara de ellos. Curiosamente, en esta bendición hay un engaño. La esposa de Isaac le dice a su hijo Jacob que engañe a su padre haciéndose pasar por Esaú. ¡Qué esposa la de Isaac! Podríamos pensar. Sin embargo, en lugar de criticar y señalar, es mejor abrir el corazón y ser honestos con lo que nosotros también hacemos. Todos estos ejemplos nos sirven para identificarnos y buscar la misericordia de Dios. Jacob pudo haberse negado a lo que su madre le estaba proponiendo, sin embargo, le atrajo la idea de tomar la bendición. Ya había comprado la primogenitura a su hermano así que la bendición no le caería mal. Por otro lado, Esaú se llena de enojo y busca vengarse asesinando a su hermano en cuanto su padre muriera. Esto provoca que su madre le avise a Jacob y le pida que se vaya para no ser asesinado. ¿Cómo es posible que haya tanto conflicto en personajes bíblicos? ¿Por qué hay tan mal testimonio? Recuerda que la exaltación de Isaac es sobre su fe y no sobre el comportamiento de su familia. Nosotros juzgamos y exigimos ejemplos perfectos. Queremos que los pastores no cometan ni un solo error. Que los hermanos nunca cometan ninguna falta. ¿Qué clase de evangelio es este que demandamos? ¿Acaso no vino Jesús a enseñarnos sobre la gracia y la misericordia? Pues entonces aprendamos a vivir así. La biblia nos da hoy un ejemplo de gente que luchaba entre su vida carnal y espiritual. Así como tú y yo. A veces tenían éxito y a veces fracasaban. Sin embargo, la vida espiritual no se resume a una oportunidad sino que es un trabajo permanente. Tus errores de ayer no tienes que estarlos arrastrando hoy día. ¡Dios ya los perdonó! Él no los está recordando ni tampoco te los está reprochando. Puede ser que estés viviendo las consecuencias de esos errores pero esto no quiere decir que Dios te está castigando. Medita en esto. Piensa en tu actitud hacia tu perfección espiritual. Piensa en tu actitud hacia los demás. Analiza tu fe. ¿Estás dejando que lo que te pasa o sucede a tu alrededor apague tu fe? No te desanimes. Aprende de tus errores. Pide perdón. Y levántate sabiendo que Dios está contigo. Corrige tus pasos. Toma tus precauciones para no caer en lo mismo. Y finalmente pide a Dios constantemente que aprendas a vivir en su gracia. Recuerda esto: los ejemplos que estamos aprendiendo en hebreos, son ejemplos de fe y no necesariamente de una vida perfecta. Trabaja en tu fe y transforma tus actos como consecuencia.
Oración

Padre: te doy gracias porque me amas y tu gracia me llena. Te pido perdón por mis pecados y por mi falta de entrega. Te pido que pueda crecer espiritualmente y mi fe sea como la de Isaac o Abraham. Toma mi vida y transfórmala mi Dios. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Hebreos 12:15-17

Hebreos 12:15-17
Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura brote y cause dificultades y corrompa a muchos; y de que nadie sea inmoral ni profano como Esaú, quien por un solo plato de comida vendió sus derechos de hijo mayor. Después, como ya saben, cuando quiso heredar esa bendición, fue rechazado: No se le dio lugar para el arrepentimiento, aunque con lágrimas buscó la bendición.
De cierta manera, conforme crecemos, aprendemos a ver por nosotros mismos y dejamos en segundo plano a los demás. Tiene sentido si lo vemos desde el punto de vista humano. Nadie va a ver por lo tuyo como tú mismo. Nadie se va a preocupar porque estén bien tus asuntos más que tú. Dice el dicho: el que tiene tienda que la atienda. ¿Por qué? Porque la gente solamente ve por sus propios intereses y nosotros debemos ver por los nuestros. Pero Dios nos enseña algo distinto el día de hoy. Nos enseña a velar porque la gracia llegue a todos y no se estanque en nosotros. Nos instruye a dejar de pensar solo en nosotros y preocuparnos por nuestro prójimo. En el versículo 14 nos enseñaron a buscar la paz con todos y en el 15 a asegurarnos de ser un canal para que la gracia fluya y no impidamos que llegue a nuestro prójimo. Ahora, Dios, en su sabiduría absoluta, nos da las herramientas para lograrlo. Nos dice: no dejen que brote ninguna raíz de amargura y cause dificultades corrompiendo a muchos. La real academia española define amargura como una aflicción o algún disgusto. En otras palabras, no dejes que ninguna aflicción o algún conflicto se queden guardados en tu corazón (echen raíz) sino que entrégalos a Cristo para que sea su gracia y no tu enojo, coraje o rencor los que abunden en tu corazón. No es fácil. El pensar en los demás no implica que vayan a estar agradecidos con lo que haces. Por eso es importante hacerlo para agradar a Dios y obedecerlo. No busques agradar a las personas. A la única persona que debes agradar es a Dios. Leíste bien. No a tus padres. No a tu pareja. No a tus hijos. A Dios. De ahí se deriva el amor correcto a todos los que te rodean. Por eso, busca agradar al Señor sin importar lo que los demás piensen o hagan y serás un extraordinario canal de bendiciones.
Los versículos siguientes (16 y 17) nos dan la oportunidad de interpretar también esa gracia como la salvación que ofrece Cristo y cómo podemos despreciarla como lo hizo Esaú con la primogenitura. Por más que intentó recuperarla, ya era demasiado tarde. Así también sucede con la salvación y perdón de nuestros pecados. Por más que la gente quiera arrepentirse, solamente lo puede hacer en un tiempo determinado: mientras vive. Al morir, nuestro tiempo se acabó. Entonces, el pasaje nos enseña a buscar que todos aquellos que nos rodean conozcan y reconozcan al Señor. Nos motiva a no dejar que se pierdan. Que nada se interponga entre nosotros y ellos para compartir la gracia de Cristo que les permitirá alcanzar la salvación. Piensa en cada oportunidad que has tenido para hablar de Cristo y no lo has hecho por cualquier motivo. Debes entender que estás entorpeciendo la voluntad de Dios. ¡Compártelo! No permitas que la gente se pierda y se vaya a una eternidad de castigo.
Oración

Padre: te pido que des dirección a mi vida. He pensado solamente en mis cosas, en mis asuntos y no me he preocupado por mi prójimo. Hoy entiendo que debo amarlo, procurarlo y buscarlo para que te conozca y no se pierda. Hoy entiendo que quieres utilizarme para que tu gracia alcance a cada uno de los que me rodea. Te pido transformes mi corazón para que seas Tú quien brille y yo quede atrás. Te pido me llenes de tu amor y gracia para que la gente pueda verte a través de mis actos. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

martes, 6 de diciembre de 2016

Caminando sobre las aguas

Caminando sobre las aguas SEÑOR, SI ERES TÚ, MANDA QUE YO VAYA A TI SOBRE LAS AGUAS” (Mateo 14:28b)
Como caminar sobre las aguas
Los discípulos estaban solos en su barca cuando estalló la tormenta. Hacia las tres de la madrugada estaban aterrorizados al ver que una silueta se aproximaba sobre el agua. Jesús dijo: “Yo soy, no temáis” (Mateo 14:27b). A lo que Pedro respondió: “Señor, si realmente eres tú, dime que vaya” (Mateo 14:28b). Examinemos esta historia durante los próximos días:
(1) Andar sobre las aguas no tiene que ver sólo con el riesgo, más bien con el discernimiento.
Hay una historia divertida acerca de un hombre que estaba delante de las puertas del cielo. San Pedro le dijo: “Dime una cosa grande que hayas hecho”. El hombre respondió: “Bueno, pues unos gamberros montados en bicicleta estaban asustando a una señora, y por eso les golpeé, di patadas a sus bicis y les arranqué los anillos que llevaban en la nariz”. A lo que San Pedro le volvió a preguntar: “Dime, ¿cuándo fue eso?”. El hombre contestó: “Pues, ¡hace unos treinta segundos!”.
Aprende a discernir entre la voz de Dios y tus propios impulsos. ¡Dios no busca saltadores de camas elásticas, voladores de ala delta o buscadores de tornados! Él desea sabiduría y madurez espiritual.
(2) Los que quieren “caminar sobre las aguas” tendrán que dejar “el barco”.
Ponte en el lugar de Pedro. La tormenta ruge y tiene miedo. El barco es seguro y cómodo; ¿a quién no le gustaría quedarse? ¡Pero no debes! Dios no te hizo sólo para evitar fracasos, ¡sino para que tengas con Él aventuras de plena fe!
(3) ¿Cuál es tu “barco”? ¿Dónde pones tu fe cuando la vida se vuelve borrascosa? ¿En un empleo? ¿En una relación?
Recuerda que tu “barquilla” es todo lo que te detiene de dar un paso en fe y caminar con Jesús. De todos los pasos que des, es el que más te puede asustar, ¡pero también es el que más recompensa te dará!
“PERO AL VER EL FUERTE VIENTO, TUVO MIEDO Y COMENZÓ A HUNDIRSE” (Mateo 14:30)
En cuanto Pedro se dio cuenta que fue Jesús quien le llamó, dejó la seguridad de la barca y se entregó en el poder de Dios. Pero entonces sucedió que “al ver el fuerte viento, tuvo miedo…” (Mateo 14:30) Para andar sobre las aguas necesitas:
Enfocarte  en el Señor, no en la tormenta

Todos sabemos qué es eso de ver “las olas”. Primero emprendes algo nuevo: un trabajo, una relación, un área de crecimiento espiritual… lleno de esperanza. Después se impone la realidad y encuentras contratiempos y oposición. Jesús dijo: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad; yo he  vencido  al mundo” (Juan 16:33). Estate preparado; ¡viene sobre la marcha!

lunes, 5 de diciembre de 2016

Permanezcan firmes en la fe

Permanezcan firmes en la fe

La fe está basada en dos creencias; la primera es que Dios es quien dice que Él es, y la segunda que Dios hará lo que dice que Él hará. Cuando tú crees que Dios cumplirá sus promesas, aun cuando tú no veas ninguna manifestación física de esas promesas, tu estas operando en fe.

“Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo, pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto, habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.” Hebreos 11:1-6

“Les aseguro que si tienen fe y no dudan —les respondió Jesús—, no sólo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decirle a este monte: “¡Quítate de ahí y tírate al mar!”, y así se hará. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.”  Mateo 21:21-22

“Vivimos por fe, no por vista”  2 Corintios 5:7

La oración es una demostración física de nuestra fe en Dios, que Él oye nuestras oraciones y que Él cumplirá sus promesas. Fe significa descansar en Jesucristo por lo que Él hizo por nosotros en el pasado, pero también significa confiar en lo que Él hará por nosotros en el futuro.

Sean hombres valientes (Pórtense varonilmente)

Se requiere mucha valentía para esperar por la sanidad de tus seres queridos quebrado. El mundo nos bombardea con soluciones rápidas y consejos tales como: “rehaz tu vida”

Se necesitan agallas para obedecer a Dios y esperar la restauración de nuestra familia. Dios está de nuestro lado. Él nunca nos dejará. Debemos fortalecernos en nuestra fe, sabiendo que Jesús está con nosotros en cada paso que damos en esta prueba de la separación y/o divorcio.

“Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el SEÑOR su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.”  Deuteronomio 31:6

“pero Jesús, hablándoles de inmediato, dijo: ¡Tengan ánimo, soy yo, no tengan miedo!”  Mateo 14:27


Oro para que encontremos  aliento y ánimo al saber que nuestro amado Padre, en unión con su Hijo y por el poder del Espíritu Santo, están dando batalla a Satanás y sus huestes por la salvación de tu casa y de tu familia.