martes, 25 de octubre de 2016

PROMESAS BIBLICAS

Recomiendo hacer declaraciones basadas en PROMESAS BIBLICAS.
1-Jesucristo está presente en medio de mi hogar, no estamos solos, no tendremos temor a nada, ni terror nocturno, ni opresión en el día, porque él está conmigo. En mi hogar él está presente y ni la maldad, ni ningún enemigo puede entrar en mi familia porque él es nuestro dueño y somos propiedad exclusiva de Dios
3-La escasez y la ruina salen de mi hogar…declaro Jehová Jireh. Salmos 37:25
5-Ninguna plaga tocara mi morada. – Salmos 91:10
6-Yo y mi casa serviremos al SEÑOR – Josué 24:15
7. Yo y mi familia honramos el día del SEÑOR – día domingo.
8. La economía de mi casa honra a JEHOVA con diezmo, ofrenda y primicias.
9. Pertenecemos a la gran comisión de Jesucristo para Salvar las almas.
10. Todos los bienes y derechos de mi casa le pertenecen a Jesucristo. Aleluya  Deuteronomio 8:18 – Pero acuérdate de Jehová tu Dios, porque [es] el que te diere el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como [es] el día de hoy.
3 Juan 1:2 – Amado, yo deseo sobre todas las cosas que seas prosperado y que tengas salud, así como prospera tu alma.
Malaquías 3:10 – Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobre abunde.
Josué 1: 9 – ¿No te he mandado? Esfuérzate y sé valiente; no temas, ni desmayes, porque Jehová tu Dios [está] contigo en dondequiera que vayas.

Jeremías 29:11 – Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová ., pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis

lunes, 24 de octubre de 2016

Exaltación de los pobres

Exaltación de los pobres
El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación.
Santiago 1:9
El versículo de hoy es una orden de que el cristiano pobre se regocije. Un cristiano que es económicamente pobre tal vez no tenga nada en el mundo material de qué regocijarse, pero puede regocijarse en el conocimiento de que Dios lo está exaltando espiritualmente en su posición delante de Dios. Pudiera tener hambre, pero tiene el pan de vida. Pudiera tener sed, pero tiene el agua de vida. Pudiera ser pobre, pero tiene riquezas eternas. Pudiera no tener un hogar satisfactorio aquí, pero tiene un glorioso hogar en la vida venidera. En esta vida pudiera tener pruebas, pero Dios las está usando para perfeccionarlo y exaltarlo espiritualmente.
El cristiano desposeído puede aceptar sus pruebas gracias a la esperanza de recibir una herencia incorruptible e incontaminada que nunca se desvanecerá (1 P. 1:4). Las verdaderas riquezas nos pertenecen, de modo que la pobreza es una prueba de corta duración que puede resistirse cuando miramos hacia delante a un tiempo glorioso de exaltación. Humillación de los ricos
El que es rico, en su humillación.
Santiago 1:10
Los cristianos que no tienen que pasar por las pruebas de la vida relacionadas con la pobreza pueden regocijarse en su "humillación", como señala el versículo de hoy. Cuando las pruebas que sufren los ayudan a comprender que sus posesiones no pueden dar la verdadera felicidad ni el contentamiento, entenderán que dependen de las verdaderas riquezas de la gracia de Dios. El cristiano rico puede regocijarse cuando sabe que las bendiciones materiales son solo temporales y que las riquezas espirituales son eternas.
Las pruebas humillan a todos los creyentes al mismo nivel de dependencia de Dios. El dinero no saca a las personas de sus problemas, aunque pudiera resolver algunos problemitas económicos. Cuando se pierde a una hija, a un hijo, a una esposa o a un esposo, no importa cuánto dinero se tenga. Ninguna cantidad va a sacarlo a uno de semejante prueba.

Seamos pobres o ricos, sufrimos pruebas para que nos ayuden a reconocer humildemente que nuestros recursos están en Dios.

domingo, 23 de octubre de 2016

Gálatas 5:16-18

Gálatas 5:16-18
Así que les digo: vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque ésta desea lo contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Pero si los guía el Espíritu, no están bajo la ley.
A mucha gente le gusta decir que la biblia está mal porque toma posiciones absolutas. Esto quiere decir que no existe un intermedio o una mezcla de una extremo con el otro. Por el contrario, como humanos, tratamos constantemente de querer acomodar nuestros pensamientos y deseos a los de Dios y tratamos de que coexistan. De hecho, podemos ver que, dentro de la naturaleza pecaminosa, transformamos la verdad por mentira, la luz por tinieblas y a lo malo lo llamamos bueno (Isaías 5:20). Nuestro orgullo nos confunde. Nuestras pasiones nos quitan la claridad y nuestros deseos nos encadenan. El pasaje de hoy nos enseña que no podemos llevar una doble vida. No podemos acomodar o mezclar los principios de Dios con aquellos de la carne. Son agua y aceite. De hecho, son mutuamente excluyentes. Pero a nosotros nos gusta pensar distinto. Seamos honestos. Queremos seguir arrastrando nuestra manera de vivir y de pensar. Pensamos que no estamos tan mal. Pensamos que sabemos más que Dios y en nuestra mente logramos convencernos. El Espíritu desea lo contrario a la carne y viceversa. No hay punto medio. No podemos hacer nada al respecto. No es que sea exagerado. Simplemente así lo dice Jehová.
Ahora, ¿de qué te sirve entender y vivir bajo este principio? Piensa en esto: si alguien te ha causado un mal, ¿Es mejor guardarle rencor y buscar venganza o pedir al Señor porque ponga perdón en tu corazón y poder tener paz? Si ahora estás tranquilo y nadie te ha hecho nada, fácilmente optarás por la segunda opción. Pero espera al momento en que te lastimen y verás con qué facilidad los deseos de venganza surgen y con qué poco ánimo quieres perdonar. La diferencia entre una opción y la otra no son fáciles de detectar en cuanto a sus consecuencias pues son meramente internas. Solamente tú podrás experimentar la paz que trae el Espíritu Santo a tu vida al pedir que te llene de perdón y quite los deseos de venganza de tu vida versus mantener en tu interior todas esas raíces de enojo, odio y corajes. ¿Alguna vez te has dado cuenta de cómo la furia te consume por dentro? ¿Has notado cómo tomas decisiones incorrectas por dejar que tus impulsos tomen control? Dios te ama. Quiere que tu vida sea llena de bendiciones y quiere prevenirte de aquello que te destruye. Por esta razón nos enseña lo que es seguir a la carne contra seguir a Su Espíritu. ¡Es por nuestro propio bien! Hay cantidad de novelas que narran sobre los conflictos entre familias e incluso países porque nunca lograron perdonarse. Los años pasaron y con ellos varias generaciones. Sin embargo, el odio, el rencor y el deseo de venganza siempre se cultivó y mantuvo firme. ¿Qué se logró? Pura destrucción. No tenemos que seguir con nuestra necedad. No tenemos que seguir siendo tercos y cabeza dura. Hoy podemos elegir distinto. Hoy puedes elegir vivir para Dios, vivir por el Espíritu y no por la carne. Es una decisión individual. Medita en tu vida y lo que hay en tu corazón. Pide a Dios que te muestre lo que hay en él y toma la decisión de cambiar y comenzar a vivir por el Espíritu. Tú serás el primero en ser bendecido pero también llevarás bendición a los que te rodean.
Oración

Padre: alabado seas. Gracias por darle sentido a mi vida. Gracias por enseñarme que tu camino edifica mientras que mi naturaleza pecaminosa destruye. Quiero aprender a morir a mi mismo para que Tú reines. Guíame Señor conforme a tu voluntad. Te lo pido en Cristo Jesús. Amén

sábado, 22 de octubre de 2016

Gálatas 6:9-10

Gálatas 6:9-10
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.
Hace poco tiempo recibí una carta diciendo que me estaban demandando por una pelea que mi perro tuvo con otro perro. Aunque la pelea sí ocurrió, los hechos como los describen son incorrectos. En pocas palabras, están mintiendo. La persona que me está queriendo demandar es mi vecina. A unas cuantas casas la tengo que ver cuando camino con mi perro. A veces me dan ganas de ir y decirle que es una basura de persona, que es una lástima que exista gente como ella y que es triste que quiera ganar dinero mintiendo y aprovechándose de una situación. Mis deseos son enfocados a que se sienta mal. Tratar de ver si puedo lastimarla o por lo menos que se de cuenta de lo que pienso. Me gustaría humillarla. Me gustaría que todos los vecinos supieran el tipo de persona que es. ¿Por qué te estoy describiendo todo esto? Porque así es nuestra naturaleza pecaminosa. Así son los deseos de la carne. Extremadamente alejados del Espíritu y de lo que edifica. El hecho de que escriba todos los días sobre la palabra de Dios no quiere decir que no me enoje y tenga puros buenos deseos. Soy como tú. Lo único que busco es entregar mi día a día a la voluntad de Dios. Por esta razón, el Señor nos dice, no nos cansemos de hacer el bien, a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. ¡Honestamente no quiero hacer el bien con esta persona! ¿Cómo hacer el bien con alguien que está mintiendo y me está perjudicando? Pero Dios es más sabio que yo. Si Él me dice que lo mejor que puedo hacer es perdonar, no guardar corajes ni resentimientos, amar a mi prójimo y buscar hacer siempre el bien, eso es lo que voy a hacer y te animo a que tú también lo hagas. No porque no vas a tener sentimientos contrarios. No porque todo de ahora en adelante vaya a ser maravilloso. ¡No! Hoy estamos decidiendo poner a Dios por encima de todo. Estamos aprendiendo a morir a nuestro orgullo. Estamos aprendiendo a vivir bajo la cruz. Nos dice que no nos demos por vencidos. A su debido tiempo, esto quiere decir, en el futuro, cosecharemos. No lo olvides. Todo lo que se siembra se cosecha. A veces hay que esperar poco y en otras ocasiones se espera mucho. Pero nosotros debemos esperar con fe y no desanimarnos para seguir sembrando lo bueno. No te canses de hacer el bien. Sé que allá afuera pareciera que todo está en tu contra. Confía. Has el bien. No te dejes convencer por los demás. Sigue los principios de Cristo y has el bien en todo.
Siempre que tengas la oportunidad, has el bien. No te voltees. No des la espalda. Sin importar quién o cómo, has el bien. Muchas veces querrás hacer lo contrario. Por eso te platiqué mi historia. Llevo ya tiempo en oración. Pido porque Dios ponga amor y perdón en mi corazón. Yo no quiero hacer mi voluntad, pero para ello necesito estar pegado al Señor pues en el momento en que me separo, lee la lista de arriba para que te des cuenta de lo que pasa por mi mente. Hacer el bien es más difícil que hacer tu voluntad. Necesitas fe y determinación a querer agradar al Señor. ¿Qué vas a hacer?
Oración

Señor: quiero hacer tu voluntad. Sé que buscas lo mejor para mí y por ello te pido que pongas fe y convicción en mi mente y en mi corazón para seguirte y obedecerte sin importar las circunstancias. Pon amor y perdón en mi corazón. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

jueves, 20 de octubre de 2016

justicia y misericordia

justicia y misericordia

Romanos 3.21-26

La condición pecaminosa de la humanidad nos plantea un dilema. ¿Cómo puede un Dios santo y justo perdonar nuestros pecados? Si Él nos trata solo en base a su justicia, todo ser humano sufriría el castigo eterno de su ira que merecen sus pecados. Pero si dispensara misericordia en vez de justicia, nadie pagaría el castigo por el pecado, y Dios dejaría de ser justo.

Solo había una manera para que el Señor pudiera permanecer fiel a su naturaleza y al mismo tiempo perdonar nuestros pecados. La solución era satisfacer su justicia derramando su ira sobre un sustituto. Entonces, el castigo por el pecado sería pagado, y Él estaría libre para ofrecer misericordia a los pecadores. Este es el único plan que adecua ambos aspectos de su naturaleza divina. Por eso, Cristo vino como nuestro sustituto; Él recibió el castigo por nuestro pecado, permitiéndonos experimentar la misericordia del Padre. Ahora, al poner su fe en Jesús, cualquier persona puede ser justificada, es decir, declarada legalmente justa.

El plan de salvación de Dios es tan sencillo que hasta un niño puede entenderlo. Pero, al mismo tiempo, la complejidad de lo que pasó en el Calvario está mucho más allá de la comprensión humana. Aunque no somos capaces de entender plenamente lo que ocurrió allí, podemos saber que la cruz es la demostración más grande del amor de Dios por nosotros.

¿Puede usted imaginar lo que costó su salvación? El glorioso plan del Padre y del Hijo, son prueba del enorme valor que usted tiene a los ojos de Dios. Desde su perspectiva, usted es digno de todo el dolor y sufrimiento que fueron necesarios para garantizar su presencia eterna con Él en el cielo.

martes, 18 de octubre de 2016

Colosenses 2:15

Colosenses 2:15
(Cristo) desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Él los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.
Como ser humano, no dejo de sorprenderme de la grandeza y perfección de Dios. Su forma de enseñarnos. Su planeación. Al leer estos pasajes y tratar de entender lo que estaba pasando en ese entonces, trasladarlo a hoy y aprender sobre un principio que Dios tiene para mí, simplemente me deja atónito. Es demasiada perfección en un libro escrito hace tanto tiempo. ¡Tenía que ser Dios!
En la versión Reina Valera describe este desfile triunfal como la crucifixión.
¿Cómo es posible que se pueda entender el sacrificio de Jesús, su sufrimiento, su desfiguración, su humillación, todo lo que atravesó en ese calvario como un desfile triunfal? Insisto, Dios nos enseña de formas muy distintas a las que estamos acostumbrados, pero más precisas no podrían ser.
Nuestra tendencia como personas, es relacionar todo con aquello que percibimos. Hacemos relación de lo que escuchamos en la Palabra junto con lo que aprendemos en la calle. Resultado: choque sin sentido. En la calle o en el mundo, aprendes que una entrada o desfile triunfal se da con un rey o una celebridad. Vestida de ropas finas y hermosas. Probablemente no camine sino esté siendo llevada por un transporte lujoso. La gente alrededor se empuja por poder ver siquiera un instante a este personaje. Todos ven con admiración y probablemente respeto. Otro tipo de desfile triunfal sería el de un ejército entrando en alguna ciudad después de haber acabado con sus enemigos. Todos contentos y orgullosos. Muy distinta concepción a la de un ser humano caminando con una cruz encima, recibiendo golpes, insultos, escupitajos, etc.
Pero Jesús no es como nosotros. Sus planes son distintos y llenos de sabiduría. Quizás, este “desfile triunfal” fue lo que desanimó a muchos o la mayoría de sus seguidores. Jesús no estaba pensando en ser una celebridad, en cambiar al gobierno Romano y liberar a los judíos. Los principados y potestades son traducidos en la Biblia de lenguaje sencillo como aquellos espíritus con autoridad. Pero muchos se fueron con la idea de que la libertad que traería el Mesías, vendría sobre la opresión física que estaban sufriendo.
El día de ayer se celebró la entrada triunfal de Cristo a Jerusalén. Lo exaltaban y adoraban. Unos días después lo insultarían y abandonarían.
No es fácil entender a Jesús. Hoy quiero animarte a meditar sobre tu concepción de Él y tu relación con Él. ¿Quién es Jesús para ti? ¿Qué significa su muerte? ¿Es el que se encarga de realizar los milagros que necesitas? ¿Es una fuerza o energía que se mueve en el universo? ¿Un gran hombre?
Cristo cumplió la voluntad de Dios al realizar su “desfile triunfal” en la cruz. Logró que el pecado y todo espíritu ajeno a él dejaran de tener cualquier tipo de potestad y nos dio la oportunidad de ser libres y vivir en comunión con Él.
¿De qué lado quieres estar?
Oración
Padre: yo quiero estar de Tu lado. Perdona mis pecados y ayúdame a entender lo que has hecho por mí. Te doy gracias por quitarme las cadenas del pecado y librarme de todo aquello que me oprimía. Te pido que me escuches en Cristo Jesús.

Amén

lunes, 17 de octubre de 2016

Amor a Dios

Amor a Dios

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

Marcos 12:30

Además de las palabras de Jesús en el versículo de hoy, otros libros del Nuevo Testamento ponen en claro que los creyentes han de amar a Dios. Pablo escribió a los corintios, citando del profeta Isaías: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Co. 2:9). En otro pasaje el apóstol se refiere a los cristianos como "los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable" (Ef. 6:24).

Amor inalterable a Dios es la primera característica de la genuina fe salvadora. Eso es así "porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado" (Ro. 5:5). En vista de todo eso, no es ninguna casualidad que Pablo pusiera el amor como el primer fruto del Espíritu (Gá. 5:22).                Características del amor a Dios

Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más.

Filipenses 1:9

El verdadero amor a Dios tiene muchas características. He aquí una lista de las más importantes:

•           Desea la comunión personal con Dios (Sal. 42:1-2; 73:25).
•           Confía en que el poder de Dios proteja a los suyos (Sal. 31:23).
•           Se caracteriza por la paz que solo Dios puede dar (Sal. 119:165; Jn. 14:27).
•           Es sensible a la voluntad de Dios y a su honra (Sal. 69:9).
•           Ama a las personas que Dios ama (1 Jn. 4:7-8, 20-21).
•           Aborrece lo que Dios aborrece (1 Jn. 2:15).
•           Espera la segunda venida de Cristo (2 Ti. 4:8).

Por último, y lo más importante, se caracteriza por la obediencia a Dios (Jn. 14:21; 1 Jn. 5:1-2).

Podemos amar a Dios y manifestar esas características solo porque Él primero nos amó a nosotros (1 Jn. 4:7, 10, 19). ¿Ama usted a Dios?