viernes, 22 de octubre de 2010

Your Slideshow Title Slideshow

Your Slideshow Title Slideshow: "TripAdvisor™ TripWow ★ Your Slideshow Title Slideshow ★ to Barcelona. Stunning free travel slideshows on TripAdvisor"

Pida sabiduría


Pida sabiduría

Porque Jehová da la sabiduría.

Proverbios 2:6

Creo que Dios dará la sabiduría para entender cualquier prueba si se lo pedimos. Si no la pedimos, el Señor pudiera permitir que la prueba continúa hasta que mostremos que hemos aprendido a depender de Él en medio de la prueba.

Si le falta sabiduría, se le ordena que se la pida a Dios. Nunca se le niega la sabiduría a un creyente que la necesita y que la pide mientras persevera en medio de una prueba. ¿No es esa una promesa admirable? A veces no pedimos; hacemos de todo menos pedirle a Dios. Debemos arrodillarnos y clamar desde lo profundo de nuestro corazón para que Dios nos dé su dirección. Pida con fe

Pero pida con fe, no dudando nada.

Santiago 1:6

Un creyente debe pedir sabiduría con plena confianza en Dios. Si le falta sabiduría, la culpa no es de Dios. Si no comprende su prueba, por qué murió su cónyuge, el deterioro de su salud, sus problemas económicos, por qué tiene problemas con su automóvil, con su trabajo o con sus hijos, entonces es probable que no le haya pedido a Dios con fe constante que le dé sabiduría.

Tal vez haya orado con falta de sinceridad y con motivos incorrectos como aquellos a quienes Santiago censuró al pedir solo para sus deleites (4:3). Quizá no esté orando de acuerdo con 1 Timoteo 2:8, que dice que oremos "sin ira ni contienda", y duda que Dios pueda ayudarlo o esté dispuesto a hacerlo.

La fe constante sencillamente cree que Dios es un Dios soberano y amoroso que suplirá todo lo necesario para comprender la prueba y poder resistirla. Cualquiera que sea la prueba, puede creer que Dios la permitió para su propósito divino y para la madurez espiritual de usted.

jueves, 21 de octubre de 2010

REFLEXIONANDO DE NUESTRA CONDUCTA


REFLEXIONANDO DE NUESTRA CONDUCTA
Es muy importante saber que todo aquel que es nacido de nuevo tiene una gran ventaja sobre aquel que todavia no nacio. La ventaja es hablar directamente con Nuestro Señor Jesucristo. Algunos ya no hablan o piensan que no pueden hablar con ÉL, porque se sienten culpables de lo que hicieron o hacen en este momento, es un error que debemos corregirlo. Es muy pero muy facil, comunicarnos con Nuestro Padre en el Nombre de Jesus y decirle todo lo que hiciste y/o estas haciendo. No debemos olvidar que estamos en el mundo pero no somos del mundo. Es decir nosotros no debemos ingresar a las estadisticas en áreas que pueden ser refutadas por aquellos que no conocen a Dios, Ej. divorcios, maltrato infantil. Esto nos obliga a tener mayor responsabilidad en todos nuestros actos, nuestro caracter, nuestro estado de animo, etc. Es por ello que el vencer cualquier obstáculo debemos hacerlo con Nuestro Señor Jesucristo ÉL nos dá la victoria y con ÉL somos vencedores. Entonces debemos voluntariamente corregirnos en forma personal pidiendo AYUDA a Nuestro Señor Jesucristo. Esta ventaja tenemos, se puede enderezar nuestro camino y lo principal no es tarde.
Existe personas que estan pendientes de todo lo que hacemos o dejemos de hacer, con un solo objetivo: tener motivos para criticar o en su caso juzgar y condenar.

Demostremos, porque sabemos perfectamente, que el tiempo que estaremos en este mundo es muy corto y que debemos corregir errores y cambiar de tal manera acallar cualquier crítica.

Amigo/a que lees este artículo te expreso: todos necesitamos ayuda real, sicera, verdadera y eficaz y el único que AYUDA es Cristo Jesus Señor Nuestro y nadie, nadie más. Recuerda siempre que estamos con el vencedor, Dios eterno, Misericordioso y lleno de amor.

martes, 19 de octubre de 2010

Ejercitemos la fe


Ejercitemos la fe

Por fe andamos, no por vista.

2 Corintios 5:7

Thomas Manton dijo que, mientras todo está en calma y hay comodidad, vivimos por los sentidos y no por la fe. Pero nunca se conoce el valor de un soldado en tiempos de paz. Siempre es un reto mantenerse debidamente concentrado a través de una prueba difícil. Aun con la promesa de lecciones aprendidas y recompensas comprendidas, la certeza de esos beneficios puede parecer más teórica que real. Pero podemos tener una confianza mucho mayor en la realidad de todas esas cosas si sencillamente recordamos las palabras del versículo de hoy.

Uno de los propósitos de Dios en las pruebas es darnos mayor fortaleza. Cuando se pasa por una prueba, se ejercitan los músculos espirituales (la fe) y se fortalecen para la próxima prueba. Eso quiere decir que podemos enfrentarnos a peores enemigos y resistir mayores obstáculos, llegando a ser así más útiles al Señor. Y cuánto más útil usted sea, tanto más cumplirá su voluntad en el poder de su Espíritu para su gloria. La sabiduría de Dios

Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios.

Santiago 1:5

Cuando se le esté probando, debe reconocer que necesita fortaleza, y tiene que buscar un mayor recurso para resistir en medio de la prueba: Dios mismo. La búsqueda de la sabiduría es la búsqueda suprema del hombre. A quienes conocen y aman al Señor, Él provee de esa sabiduría.

Esa sabiduría no es especulación filosófica, sino los absolutos de la voluntad de Dios; la sabiduría divina que es pura y pacífica (Stg. 3:17). La sabiduría divina da por resultado la debida conducta en todos los asuntos de la vida. Cuando algunos cristianos tienen problemas, su primera reacción es acudir de inmediato a algún otro recurso humano. Aunque Dios puede obrar por medio de otros creyentes, su reacción inicial ante las pruebas debe ser pedirle a Dios directamente la sabiduría que le permitirá a usted sentir gozo y ser obediente en la búsqueda y el cumplimiento de la voluntad de Dios.

El versículo de hoy es una orden de orar. Es tan obligatoria como la orden de Pablo de "orad sin cesar" (1 Ts. 5:17). Las pruebas tienen el propósito de que seamos más dependientes de Dios al hacernos comprender que no tenemos suficientes recursos humanos.

lunes, 18 de octubre de 2010

Es así


Es así
Todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor.
Filipenses 3:7

¿Cómo podemos llegar a conocer al Dios santo? Si es tan puro, tan infinito, tan alto, tan excelso, ¿cómo podemos acercarnos a él y llegar a conocerle mejor?

Primero, debemos venir a él por medio de la sencilla fe en Jesucristo. Segundo, debemos estudiar nuestra Biblia y aprender todo lo que podamos con respecto a él. Tercero, tenemos que convertir lo que conocemos sobre él en conocimiento de él.

¿Cómo hacemos eso? la fórmula. «La regla para lograrlo es exigente pero sencilla», Consiste en que convirtamos cada una de las verdades que aprendemos sobre Dios en un tema de meditación delante de él, lo cual lleva a la oración y la alabanza a Dios».

define la meditación como «la actividad de llamar a la mente, y pensar una y otra vez, y hacer habitar y aplicar en uno mismo las diversas cosas que uno sabe sobre las obras, los caminos, los propósitos y las promesas de Dios».

Es esta actividad del pensamiento santo, esta práctica y patrón de hacer que nuestra mente habite en él, lo que nos ayuda a llegar a conocer de forma más íntima y profunda al Santo Dios, que es nuestra vida.

domingo, 17 de octubre de 2010

EL PRIMER PASO LA NECESIDAD DE ARREPENTIRSE


EL PRIMER PASO LA NECESIDAD DE ARREPENTIRSE
ESTA IMPLÍCITA EN LOS EVANGELIOS Reconozcamos que a pesar de muchos esfuerzos, nos tentamos en caer en el pecado. Admitamos que auque reconocemos el llamado a vivir bajo las enseñanzas de los evangelios, le desobedecemos, aceptar esto de corazón, será agradable a Dios, y El Será misericordioso con nosotros, expresión total de bondad, El será amable con nosotros, y nos guiara amorosamente al arrepentimiento. La voluntad de Dios, es salvarnos, para ello debemos arrepentirnos.

Jesús nos predicó el arrepentimiento en todas partes. Del mismo modo sano a muchos. Muchos se acercaron Jesús y fueron sanados. Cuando nos sentimos enfermos, muy rápidamente le pedimos a Jesús que nos sane, pero cuando se hace necesario pedir el arrepentimiento, vamos lentos. En otras palabras; ¿Por qué somos tan rápidos para pedirle a Jesús y tan lentos para darle?

Cuando el Señor nos pide el arrepentimiento, lo hace para salvarnos, para que podamos ser libres, para que glorifiquemos su nombre. El pecado tiene sus penas y el arrepentimiento sus alegrías. En efecto, el pecado es aflicción y dolor en el alma, el arrepentimiento es gozo. Pablo nos dice; “Ahora me gozo, no porque Hayáis sentido tristeza, sino porque fuisteis entristecidos hasta el arrepentimiento; pues habéis sido entristecidos Según Dios, para que Ningún daño sufrierais de nuestra parte. Porque la tristeza que es Según Dios genera arrepentimiento para Salvación, de que no hay que lamentarse; (2 Co 7, 9-10). El Beneficio fue producido por el arrepentimiento, la salvación y liberación del mal.

Dios no quiere que sintamos sentimiento de pena y lástima por la desgracia de nosotros mismos. En lugar de eso quiere bendecirnos y recompensarnos cuando le respondemos por medio del arrepentimiento, si lo hacemos seremos liberados y entraremos en el gozo de nuestra salvación.

Dios Padre nos ama, Dios Hijo nos ama, por eso nos llama al arrepentimiento. Aceptemos este llamado del Señor, el sabe que luchamos para arrepentirnos, el nos ayudara con su gracia. El arrepentimiento es una decisión de fe en la salvación que nos trajo Jesús. ¿El Beneficio?, la vida eterna, el acceso al Reino de los Cielos

sábado, 16 de octubre de 2010

El logro de una mente comprensiva


El logro de una mente comprensiva

Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Santiago 1:3

Nunca dude que las pruebas lograrán algo positivo. Están destinadas a producir "paciencia" o, mejor traducido, "resistencia" o "perseverancia". Con cada prueba forjamos la tenacidad de espíritu que resiste bajo presión mientras esperamos con paciencia que Dios quite la prueba a su debido tiempo y entonces nos recompensa. Eso nos fortalece a medida que obtenemos más resistencia.

Dios nos edifica de la misma manera que un corredor va desarrollando poco a poco la capacidad de correr largas distancias. Él comienza por lo más insignificante y va aumentando hasta la capacidad máxima. Dios permite mayores pruebas en nuestra vida a fin de aumentar nuestra resistencia para un mayor servicio y gozo, ya que cuanto más difícil la batalla, tanto más grata la victoria. Cuando usted sale de una prueba difícil, puede regocijarse por la liberación que Dios le ha dado. Eso prueba que se puede confiar en Él, y eso fortalece su fe. Esperanza del cielo

Gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos.

Romanos 8:23-24

Las pruebas en la vida de un creyente aumentan su esperanza del cielo. Así como las pruebas crean un creciente desinterés por el mundo efímero, también crean un mayor deseo, por ejemplo, de reunirse con un ser querido que se ha ido para estar con el Señor. Si los seres más queridos de su vida han ido a la presencia de nuestro Salvador, y si usted ha invertido su tiempo y su dinero en las cosas eternas, entonces no tendrá muchas ataduras con este mundo transitorio.

Más allá de esta vida de sufrimiento hay un futuro glorioso para el creyente que nos hace desear aun más el cumplimiento de la salvación. De modo que las pruebas nos dan un mayor aprecio de lo que es eterno; nos ayudan a anhelar la ciudad eterna del cielo.