martes, 19 de octubre de 2010

Ejercitemos la fe


Ejercitemos la fe

Por fe andamos, no por vista.

2 Corintios 5:7

Thomas Manton dijo que, mientras todo está en calma y hay comodidad, vivimos por los sentidos y no por la fe. Pero nunca se conoce el valor de un soldado en tiempos de paz. Siempre es un reto mantenerse debidamente concentrado a través de una prueba difícil. Aun con la promesa de lecciones aprendidas y recompensas comprendidas, la certeza de esos beneficios puede parecer más teórica que real. Pero podemos tener una confianza mucho mayor en la realidad de todas esas cosas si sencillamente recordamos las palabras del versículo de hoy.

Uno de los propósitos de Dios en las pruebas es darnos mayor fortaleza. Cuando se pasa por una prueba, se ejercitan los músculos espirituales (la fe) y se fortalecen para la próxima prueba. Eso quiere decir que podemos enfrentarnos a peores enemigos y resistir mayores obstáculos, llegando a ser así más útiles al Señor. Y cuánto más útil usted sea, tanto más cumplirá su voluntad en el poder de su Espíritu para su gloria. La sabiduría de Dios

Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios.

Santiago 1:5

Cuando se le esté probando, debe reconocer que necesita fortaleza, y tiene que buscar un mayor recurso para resistir en medio de la prueba: Dios mismo. La búsqueda de la sabiduría es la búsqueda suprema del hombre. A quienes conocen y aman al Señor, Él provee de esa sabiduría.

Esa sabiduría no es especulación filosófica, sino los absolutos de la voluntad de Dios; la sabiduría divina que es pura y pacífica (Stg. 3:17). La sabiduría divina da por resultado la debida conducta en todos los asuntos de la vida. Cuando algunos cristianos tienen problemas, su primera reacción es acudir de inmediato a algún otro recurso humano. Aunque Dios puede obrar por medio de otros creyentes, su reacción inicial ante las pruebas debe ser pedirle a Dios directamente la sabiduría que le permitirá a usted sentir gozo y ser obediente en la búsqueda y el cumplimiento de la voluntad de Dios.

El versículo de hoy es una orden de orar. Es tan obligatoria como la orden de Pablo de "orad sin cesar" (1 Ts. 5:17). Las pruebas tienen el propósito de que seamos más dependientes de Dios al hacernos comprender que no tenemos suficientes recursos humanos.

lunes, 18 de octubre de 2010

Es así


Es así
Todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor.
Filipenses 3:7

¿Cómo podemos llegar a conocer al Dios santo? Si es tan puro, tan infinito, tan alto, tan excelso, ¿cómo podemos acercarnos a él y llegar a conocerle mejor?

Primero, debemos venir a él por medio de la sencilla fe en Jesucristo. Segundo, debemos estudiar nuestra Biblia y aprender todo lo que podamos con respecto a él. Tercero, tenemos que convertir lo que conocemos sobre él en conocimiento de él.

¿Cómo hacemos eso? la fórmula. «La regla para lograrlo es exigente pero sencilla», Consiste en que convirtamos cada una de las verdades que aprendemos sobre Dios en un tema de meditación delante de él, lo cual lleva a la oración y la alabanza a Dios».

define la meditación como «la actividad de llamar a la mente, y pensar una y otra vez, y hacer habitar y aplicar en uno mismo las diversas cosas que uno sabe sobre las obras, los caminos, los propósitos y las promesas de Dios».

Es esta actividad del pensamiento santo, esta práctica y patrón de hacer que nuestra mente habite en él, lo que nos ayuda a llegar a conocer de forma más íntima y profunda al Santo Dios, que es nuestra vida.

domingo, 17 de octubre de 2010

EL PRIMER PASO LA NECESIDAD DE ARREPENTIRSE


EL PRIMER PASO LA NECESIDAD DE ARREPENTIRSE
ESTA IMPLÍCITA EN LOS EVANGELIOS Reconozcamos que a pesar de muchos esfuerzos, nos tentamos en caer en el pecado. Admitamos que auque reconocemos el llamado a vivir bajo las enseñanzas de los evangelios, le desobedecemos, aceptar esto de corazón, será agradable a Dios, y El Será misericordioso con nosotros, expresión total de bondad, El será amable con nosotros, y nos guiara amorosamente al arrepentimiento. La voluntad de Dios, es salvarnos, para ello debemos arrepentirnos.

Jesús nos predicó el arrepentimiento en todas partes. Del mismo modo sano a muchos. Muchos se acercaron Jesús y fueron sanados. Cuando nos sentimos enfermos, muy rápidamente le pedimos a Jesús que nos sane, pero cuando se hace necesario pedir el arrepentimiento, vamos lentos. En otras palabras; ¿Por qué somos tan rápidos para pedirle a Jesús y tan lentos para darle?

Cuando el Señor nos pide el arrepentimiento, lo hace para salvarnos, para que podamos ser libres, para que glorifiquemos su nombre. El pecado tiene sus penas y el arrepentimiento sus alegrías. En efecto, el pecado es aflicción y dolor en el alma, el arrepentimiento es gozo. Pablo nos dice; “Ahora me gozo, no porque Hayáis sentido tristeza, sino porque fuisteis entristecidos hasta el arrepentimiento; pues habéis sido entristecidos Según Dios, para que Ningún daño sufrierais de nuestra parte. Porque la tristeza que es Según Dios genera arrepentimiento para Salvación, de que no hay que lamentarse; (2 Co 7, 9-10). El Beneficio fue producido por el arrepentimiento, la salvación y liberación del mal.

Dios no quiere que sintamos sentimiento de pena y lástima por la desgracia de nosotros mismos. En lugar de eso quiere bendecirnos y recompensarnos cuando le respondemos por medio del arrepentimiento, si lo hacemos seremos liberados y entraremos en el gozo de nuestra salvación.

Dios Padre nos ama, Dios Hijo nos ama, por eso nos llama al arrepentimiento. Aceptemos este llamado del Señor, el sabe que luchamos para arrepentirnos, el nos ayudara con su gracia. El arrepentimiento es una decisión de fe en la salvación que nos trajo Jesús. ¿El Beneficio?, la vida eterna, el acceso al Reino de los Cielos

sábado, 16 de octubre de 2010

El logro de una mente comprensiva


El logro de una mente comprensiva

Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Santiago 1:3

Nunca dude que las pruebas lograrán algo positivo. Están destinadas a producir "paciencia" o, mejor traducido, "resistencia" o "perseverancia". Con cada prueba forjamos la tenacidad de espíritu que resiste bajo presión mientras esperamos con paciencia que Dios quite la prueba a su debido tiempo y entonces nos recompensa. Eso nos fortalece a medida que obtenemos más resistencia.

Dios nos edifica de la misma manera que un corredor va desarrollando poco a poco la capacidad de correr largas distancias. Él comienza por lo más insignificante y va aumentando hasta la capacidad máxima. Dios permite mayores pruebas en nuestra vida a fin de aumentar nuestra resistencia para un mayor servicio y gozo, ya que cuanto más difícil la batalla, tanto más grata la victoria. Cuando usted sale de una prueba difícil, puede regocijarse por la liberación que Dios le ha dado. Eso prueba que se puede confiar en Él, y eso fortalece su fe. Esperanza del cielo

Gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos.

Romanos 8:23-24

Las pruebas en la vida de un creyente aumentan su esperanza del cielo. Así como las pruebas crean un creciente desinterés por el mundo efímero, también crean un mayor deseo, por ejemplo, de reunirse con un ser querido que se ha ido para estar con el Señor. Si los seres más queridos de su vida han ido a la presencia de nuestro Salvador, y si usted ha invertido su tiempo y su dinero en las cosas eternas, entonces no tendrá muchas ataduras con este mundo transitorio.

Más allá de esta vida de sufrimiento hay un futuro glorioso para el creyente que nos hace desear aun más el cumplimiento de la salvación. De modo que las pruebas nos dan un mayor aprecio de lo que es eterno; nos ayudan a anhelar la ciudad eterna del cielo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Un amigo recibido con agrado


Un amigo recibido con agrado

Ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Hebreos 12:11

El considerar una prueba como algo que causa gozo es algo que requiere disciplina, ya que el gozo no es la reacción humana natural ante las aflicciones. El cristiano tiene que hacer un compromiso consciente para afrontar cada prueba con una actitud gozosa. Pablo estaba preso en Roma cuando dijo a los filipenses: "Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez dig ¡Regocijaos!... he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación" (4:4, 11). Él había aprendido a estar contento y a regocijarse en medio de las pruebas. Eso no es algo que sucede por casualidad.

Cuando vea llegar una prueba, asuma una actitud de gozo que resulta de esperar lo que la obra perfeccionadora del Señor hará a través de la prueba. Debemos estar convencidos de que vamos a afrontar las pruebas con una actitud alegre. Es el gozo de quien considera un privilegio que se pruebe su fe porque sabe que la prueba lo acercará más al Salvador. Entonces una prueba será un amigo recibido con agrado. Un público obligado a escuchar

Todos los santos os saludan, y especialmente los de la casa de César.

Filipenses 4:22

No todo sufrimiento es físico. A veces pasamos por sufrimientos emocionales y mentales. Pablo estaba preso en Roma cuando escribió a los filipenses. Se había reducido mucho su ministerio; no obstante, les dijo a los filipenses que su encarcelamiento en realidad había contribuido al adelanto del evangelio. Estando encadenado a soldados romanos, tuvo la oportunidad de ganarlos para el Señor (v. 13).

Estaba ocurriendo una especie de avivamiento en el palacio del César, que evidentemente llevó a la salvación de algunos, como lo indica el versículo de hoy. Los soldados no sabían a quién tenían en sus manos: creían que tenían un preso, pero en realidad tenían a un evangelista para quienes ellos eran un público que ¡no tenía más remedio que escuchar! ¡Qué ejemplo de regocijo en medio de una situación frustrante y desalentadora!

miércoles, 13 de octubre de 2010

Tengamos esperanza


Tengamos esperanza

Esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.

1 Pedro 1:13

Usted ha oído muchos sermones y ha visto muchos libros acerca del amor y de la fe, pero ¿ha oído alguna vez un mensaje o ha leído un libro acerca de la esperanza? Por alguna razón, a veces pasamos por alto la esperanza. La esperanza es algo que falta en la experiencia cristiana de nuestra cultura. No vivimos con esperanza sobre todo porque nos concentramos demasiado en nuestras circunstancias actuales.

¿Qué es la esperanza? Es la actitud del cristiano en cuanto al futuro. La esperanza en su naturaleza intrínseca es como la fe. Ambas tienen la confianza, o una creencia en Dios, como su punto central, pero hay una diferencia entre ellas. Fe es creer en Dios en el presente, y esperanza es creer en Dios para el futuro. La fe cree en Dios por lo que ha hecho, y la esperanza cree en Dios por lo que hará.

Ponga su esperanza en Él y viva esperando el glorioso cumplimiento de su promesa futura. Nuestra corona futura

Cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de la vida.

Santiago 1:12

La vida eterna es la corona que Dios ha prometido a quienes lo aman. Es el galardón supremo del creyente. Aunque en el presente experimentamos algunos de los beneficios de vida eterna, la tenemos como una promesa. Algún día la recibiremos en su plenitud. Seguimos esperando recibir el galardón futuro. Cuando venga el Señor, nos dará la plenitud de vida eterna.

El apóstol Pablo expresó un pensamiento similar: "Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida" (2 Ti. 4:8). Cuando Cristo regrese por la iglesia, a los cristianos se les dará una vida de justicia eterna. Todos recibiremos la misma corona de las recompensas de vida eterna, justicia y gloria.

La resistencia no gana la vida eterna. Sin embargo, la resistencia es la prueba de la fe y del amor genuinos, y eso es recompensado con la plenitud de vida eterna.

martes, 12 de octubre de 2010

poder del Espíritu Santo


Si usted ha estado viviendo en la derrota espiritual - impotente y estéril, pregunto si hay alguna validez en la vida cristiana - no hay esperanza para ti!¿Qué mayor promesa de Cristo puede ofrecer a los cristianos de la seguridad de que puede caminar a diario en el poder del Espíritu Santo, el Espíritu de Jesucristo, y experimentar una vida abundante y fecunda de propósito y la aventura? Aquí está su promesa:
Te digo la verdad, cualquiera que cree en mí hará lo que he estado haciendo. Él hará cosas mayores que éstas, porque yo voy al Padre.
Y voy a hacer todo lo que pidáis en mi nombre, por lo que el Padre sea glorificado en el Padre.
Es posible que me pidan algo en mi nombre, y yo lo haré.
Ciertas verdades espirituales básicas, cuando se entiende y experimentado por la fe, trae beneficios revolucionario espiritual. Estos principios probados puede ayudarle a ser más consistente en su caminar con Dios y ser más eficaces en su testimonio de nuestro querido Salvador.
La vida cristiana, bien entendida, no es complejo ni difícil. Como cuestión de hecho, la vida cristiana es muy simple. Es tan simple que nos tropezamos con la misma simplicidad de la misma, y sin embargo es tan difícil que nadie puede vivir! Esta paradoja se produce porque la vida cristiana es una vida sobrenatural. El único que puede ayudarnos a vivir esta vida abundante es el Señor Jesucristo, que nos da el poder de su Espíritu Santo.