sábado, 3 de febrero de 2024

Llamados a un propósito

 

Llamados a un propósito


“Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”, Salmo 139: 16

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”, Romanos 8:28

No fuimos hechos de cualquier manera ni para cualquier cosa. Todos estos años de nuestra vida, desde el momento mismo de la concepción, Dios ha tenido cuidado de nosotros, nos dio un cuerpo físico maravilloso capaz de sobrevivir al milagro de una gestación y un parto por medio del cual percibimos el mundo exterior, nos regaló un temperamento y una personalidad singular, ha venido formando nuestro carácter con el fin de pulirnos y prepararnos para la eternidad y por si fuera poco nos ha dotado de talentos y habilidades que nos hacen seres únicos e inigualables. El propósito sin duda es que con todo lo recibido podamos glorificar a Dios como él quiere que lo hagamos, como está escrito “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice” (Isaías 43: 7)

Al mirar nuestra vida, muchos podríamos preguntarnos cómo es posible que glorifiquemos al Dios Creador del universo con nuestra manera de vivir, si muchos no somos exactamente un dechado de virtudes. Sin embargo, la Biblia nos enseña que cada hombre y mujer que Dios utilizó tenía los mismos o mayores defectos que la mayoría de nosotros. Al respecto el apóstol Pablo escribe: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia” 1 Corintios 1:26 -29.

De esta manera es como Dios mismo, por medio de su gracia suple nuestras debilidades humanas y nos convierte de simples mortales en grandes hombres de Dios; la clave para que esto suceda es disponer nuestro corazón, atender a su llamado y decidir amar a Dios por medio de Cristo. Sin duda Él utilizará todo lo que hemos vivido para bien de nosotros y gloria de Su Nombre.   Oración.

«Padre de la gloria gracias por formarme con esmero y excelencia, gracias por que he sido llamado a ser tu hijo y por darme un propósito eterno en Cristo Jesús. Tu gracia suple mis debilidades. Amén.

viernes, 2 de febrero de 2024

Nuevas son cada mañana

 

Nuevas son cada mañana


Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera mi gemir. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré. Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.», Salmo 5:1-3

“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.  Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?” Salmo 42:1-2

La comunicación regular es fundamental en cualquier relación y ciertamente es necesaria para tener una firme relación con Dios. Necesitamos comunicarnos con Él diariamente. ¿Pasas un tiempo regular en oración y lectura de la Palabra de Dios? Aquí David procura probar que el orden y la perseverancia son necesarios en la oración diaria. La repetición de la frase: «de mañana» justifica una alternativa en la traducción: «de mañana en mañana», que no pasen días sin estar en la presencia de Dios. «Mejor es un día en sus atrios que mil fuera de ellos».

Presentemos nuestras peticiones a Dios diariamente. Es tiempo de entregarle los desafíos diarios a nuestro Padre Celestial, buscando su gracia, su ayuda y fortaleza. Recordemos que la mañana es un milagro que ocurre cada día.

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3: 22-23)    Oración.

«Señor quiero tener una firme relación contigo, que no pase ni un día sin buscar tu rostro, y gracias por estar atento a la voz de mi clamor. Amén

jueves, 1 de febrero de 2024

La iglesia de Cristo

 La iglesia de Cristo

“Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros” Romanos 12:5
Entender el significado de iglesia de Cristo demanda que nos despojemos de conceptos humanos y egoístas que hacen que nos fijemos en cosas superfluas que para nada tienen que ver con la santidad, el amor y la unidad que debería caracterizarnos como el pueblo escogido de Dios. Pero entonces ¿Qué es la iglesia?
– Es un cuerpo vivo, donde Cristo es la cabeza por tanto quien la dirige, la sostiene y la edifica.
– Todos los miembros son interdependientes, cada uno necesita al otro para poder crecer y conocer la voluntad de Dios. Si sufre un miembro, todos los demás sufren, si se goza un miembro todos los demás se gozan.
– La iglesia de Cristo tiene una misión llamada “La Gran comisión” que consiste en reconciliar al mundo con Dios a través de la predicación del evangelio de Cristo.
¿Qué no es iglesia? :
– La iglesia no es una organización, empresa o institución.
– No tiene que ver con la inteligencia y capacidad humana.
– No implica necesariamente eventos, grandes edificaciones, reuniones o agendas llenas.
Lo que Dios quiere de su iglesia son tres cosas:
– Que seamos un pueblo santo y puro. “sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir” (1 Pedro 1:15)
– Dios quiere que caminemos en unidad. “Solícitos en guardar la unidad del Espíritu Santo en el vínculo de la paz. (Efesios 4: 3)
– Dios quiere que nos amemos unos a otros. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. (Juan 13: 34-35)
Solo estas tres cosas podrán hacer que el mundo conozca y crea en la obra de Cristo. La santidad, la unidad y el amor entre los creyentes son los principales ladrillos que harán que este edificio quien tiene como piedra principal a Jesucristo, crezca y se dé a conocer hasta el último lugar de la tierra. Oración.
«Padre de la gloria ayúdame a comprender el verdadero significado de tu iglesia, permíteme actuar en santidad, unidad y amor con mis hermanos en Cristo, crecer juntos en tu conocimiento y llevar tu palabra a cualquier lugar de la tierra. Amén.

miércoles, 31 de enero de 2024

Controlado por el Espíritu

 Controlado por el Espíritu

«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.», Gálatas 5:22-26
» Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.», Efesios 4:30-31
Durante situaciones tensas nuestras emociones se descontrolan fácilmente, debido a nuestra falta de dominio propio y nuestro temperamento explosivo, caemos en enojo, ira y ofendemos a otras personas afectando nuestras relaciones incluso con nuestros seres más queridos.
La Biblia es muy clara en advertirnos que debemos dejar de practicar todo tipo de pecado, pero también que debemos someter al Señor el control de nuestras emociones: “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Colosenses 3: 8-10). La Biblia también es clara en advertirnos que el control de nuestras emociones no depende de nuestra voluntad propia, sino que viene como un don (un regalo) del Espíritu Santo que se manifiesta en nuestra nueva vida en Cristo, una vida que se nutre día a día de la relación íntima entre nuestro Salvador y nosotros, basada en la lectura, meditación y práctica de su palabra y en la oración.
Entreguemos nuestras emociones al Señor para que nos ayude a controlar nuestro carácter. Pidamos al Espíritu Santo que nos llene, nos consuele, nos guíe y nos libere de todo sentimiento dañino, pero en todas las cosas mantengamos viva nuestra relación de amor con Dios. Oración.
«Padre de la gloria ayúdame a someter mi carácter y mis emociones al Espíritu Santo, quiero ver tu fruto en mi vida y crucificar mi carne con sus pasiones y deseos. Quita de mí la ira, el enojo y todo lo que pueda dañar a mi prójimo. Mi único deseo es agradarte. Amén.

martes, 30 de enero de 2024

Soy culpable

 

Soy culpable


“¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos?” 2 samuel 12: 9a

Dios envió al profeta Natán a que reprendiera a David por haber cometido gravísimos pecados. Entre otras maldades, David había asesinado a Urias, un buen hombre y tomado a su mujer Betsabé dejándola embarazada. Como consecuencia de su pecado, el hijo nacido con Betsabe murió y Absalón, otro de sus hijos, organizó un golpe de estado contra su padre David tomando su trono, además de todo lo exilió y quiso matarlo. En este contexto, cuando David huía de Absalon, escribe el Salmo 3 llamado: Oración matutina de confianza en Dios del que surgen algunas preguntas:

– ¿Cómo puede ser que un hombre culpable se acerque a Dios a pedir su ayuda?: “¡Oh Jehová, ¡cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son los que se levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios.” (vs 1 y 2)

– ¿Cómo puede ser que un hombre culpable haga la siguiente afirmación? “Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza” (vs 3)

– ¿Cómo puede ser que a un hombre culpable Dios escuche y responda?: “Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su monte santo. Selah” (vs 4)

– ¿Cómo puede ser que un hombre culpable duerma tranquilo con todo un pueblo y su hijo siguiéndole para aniquilarlo? “Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí. (vs 5 y 6)

La respuesta a estas preguntas está en el siguiente versículo: “Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová” (2 samuel 12:13a). David no se excusó, no se justificó, se declaró culpable y se arrepintió. Natan le dice: “También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás” (2 samuel 12:13b). David también acepta el regalo del perdón y la misericordia de Dios, acepta las graves consecuencias de su pecado y sigue adelante con su relación con Dios.

Dios nunca rechaza un corazón humilde que reconoce sus pecados y acepta su perdón. Sin duda somos culpables, pero la sangre de Cristo nos redime, nos limpia y nos justifica delante de nuestro Padre.  Oración.

«Padre de la gloria dame un corazón que dependa totalmente de tu misericordia, ayúdame a reconocer mis culpas y permíteme seguir adelante de tu mano por medio de Jesús. Amén.

lunes, 29 de enero de 2024

¿Quiénes somos los hombres?

 


¿Quiénes somos los hombres?

“Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” Salmo 8:4

Este salmo es una solemne meditación sobre la gloria y la grandeza de Dios, pero también sobre la absoluta pobreza espiritual del hombre y su necesidad de salvación y perdón por medio de Jesucristo. Para entender ¿quién es el hombre? David empieza este salmo recurriendo al único referente válido, estable y verdadero: Dios a través de su gloria, David dice “¡Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites” (Salmo 8:1-4)

Cuando el hombre destruye el concepto de Dios, destruye su verdadera imagen, destruye su verdadero propósito (su honra), por lo tanto David reconoce por medio de la creación quién es Dios, le agradece y se goza en su relación con Él. David sabe quién es él, porque sabe quién es Dios, tiene un referente válido. El mundo actual ha perdido el referente de Dios, por eso no sabe para dónde va ni cuál es su propósito.

David continúa, después de reconocer la grandeza de Dios y la bajeza del hombre, nos habla proféticamente de la única puerta que a pesar de la divergencia existente, conecta el camino de Dios con el del hombre: Jesucristo. “Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.” Salmo 8: 5-8. Jesús fue coronado de la gloria de Dios porque era Dios mismo, y de la honra del hombre porque se hizo como nosotros para enseñarnos el camino al Padre.

Reconocer la grandeza de Dios y nuestra bajeza, nos pone en el lugar correcto para reconocer nuestra necesidad de salvación y perdón por medio de Jesucristo. Los que hemos experimentado su amor y conocemos a nuestro Creador, como David podemos proclamar “!Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!” (Salmo 8:9). ¡Somos quien Dios dice que somos!    Oración.

«Padre de la gloria, Jesucristo es mi única verdad, permíteme conocer íntimamente a tu Hijo, porque solo así sabré quién soy realmente. Amén.

domingo, 28 de enero de 2024

El Dios de mi justicia

 

El Dios de mi justicia


“Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración”, Salmo 4:1

Todos quieren que Dios responda, pero sólo responderá el “Dios de mi justicia”.

¿A qué se refiere el salmista con esta expresión? Recordemos el significado bíblico de justicia. Justicia no es un concepto, ni un logro personal, es una persona: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21) por lo tanto entendemos que Jesucristo es nuestra justicia. Y como veníamos diciendo, en situaciones adversas, todos, incluso los que deliberadamente despreciaron a Dios, los que se burlaban de los creyentes, resulta que claman a un Dios que quisieron tener lejos toda la vida. Pero Dios solo responderá a través de una puerta llamada Jesuscristo, la puerta de la justicia. Dios nunca responderá con base a nuestras justicias dado que somos completamente incapaces como seres humanos de presentar la más mínima justicia que Dios exige, como está escrito: “No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Romanos 3:10-12).

La única manera de acceder a la presencia de Dios es recibiendo su justicia como un regalo que no merecemos, un regalo de amor llamado Jesús “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16) y para recibir realmente a Jesucristo necesitamos vernos como realmente somos: Unos pobres y miserables pecadores, mendigos de su misericordia y hambrientos de perdón porque somos culpables, no somos inocentes. Cuando nos dejemos de ver como unas víctimas y reconozcamos nuestras culpas delante de Dios, entonces podremos clamar por la misericordia de Dios y nos será dada. Él escuchará nuestra oración.

Los salmos nos enseñan cómo tener una correcta relación de intimidad con Cristo, una relación honesta, sin maquillarnos de una piedad que no tenemos. Aprendamos a presentarnos delante de Dios tal y como somos y Dios siempre nos responderá.  Oración.

«Padre de la gloria mi única necesidad en este mundo es Jesucristo, su justicia me hace libre y me permite estar delante de ti, líbrame del orgullo de creer que merezco alguna cosa, porque nada merezco, por favor respóndeme cuando a ti clamo, ten misericordia de mí y oye mi oración. Amén.