martes, 16 de agosto de 2022

Abre los ojos de nuestro entendimiento

 


Abre los ojos de nuestro entendimiento

“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” Isaías 14:12-14

“alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”. Efesios 1:18

“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado”. Juan 16: 8-11

La falsa gloria y el orgullo que seduce a este mundo vienen de Satanás que lleva a los hombres a sobreestimarse a sí mismos, de tal manera que llegan a pensar que no necesitan de Dios, a independizarse de Él y a considerarse dioses. Como dice Romanos 1:21, 25 “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido……. ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que, al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén”.

El hombre piensa así, coloca su voluntad por encima de la voluntad y el carácter de Dios y esto lo lleva al pecado. Podemos imaginarnos entonces al ser humano insignificante pero orgulloso en esta tierra, desobedeciendo abiertamente a Dios y haciendo lo que desea. Jesús dijo en Juan 16:9 “El pecado del mundo consiste en que el mundo se niega a creer en mí”. (NTV)

El Espíritu Santo fue quien abrió los ojos de nuestro entendimiento, para que nos alumbrara la luz de Cristo, nos mostró las mentiras del enemigo que trastornan a las naciones, con filosofías erróneas, expectativas falsas acerca de Dios, de la vida y mentiras acerca de nosotros; Él trae la verdad de Dios a nuestros corazones, para que conozcamos a Jesús como el Hijo de Dios, cambia nuestra visión espiritual para que veamos a Dios correctamente.

El ministerio presente del Espíritu Santo en el mundo es convencerlo de pecado, justicia y juicio, quiere producir evidencia a través del evangelio en los corazones de los hombres, para traerlos a esta convicción, para que puedan tomar una decisión frente a Dios, para que tengan fe y para que confíen en Jesucristo como su Señor y Salvador, que es nuestra justicia delante de Dios.

Es una experiencia hermosa y fructífera tener al Espíritu Santo como el maestro que nos enseñe, pidamos hoy que nos dé espíritu de sabiduría y revelación para un mayor conocimiento de Dios y pidamos por aquellos que todavía no creen en Jesús.  Oración.

«Señor Jesús, llena mi vida con la presencia de tu Espíritu para crecer cada día en el conocimiento de Dios. Hoy te pido por los perdidos, para que inundes de luz sus corazones y puedan verte como su única esperanza, derriba todas las fortalezas donde se esconden y quita el manto de mentiras en que están envueltos. Trae Espíritu Santo convicción de pecado, justicia y juicio, enséñales la verdad, desvanece todas las justificaciones que los apartan de ti y ten misericordia de ellos. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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lunes, 15 de agosto de 2022

Los primeros discípulos

 


Los primeros discípulos

“El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima” Juan 1:35-39 RVR 1960.

La palabra discípulo significa seguidor, por eso podemos decir que un discípulo es alguien que sigue la vida y las enseñanzas de otra persona; en el contexto bíblico un discípulo es un aprendiz, un alumno que está aprendiendo de su maestro, en los tiempos de Jesús, los alumnos seguían a sus maestros y muchas enseñanzas eran dadas mientras ellos compartían al caminar juntos.

La porción bíblica del día de hoy nos muestra una escena particular, en la cual, dos de los discípulos de Juan el Bautista, es decir, sus alumnos, al oírlo hablar refiriéndose a Jesús como el Cordero de Dios, lo dejan a él y empiezan a caminar detrás de Jesús, y, cuando Jesús se da cuenta que lo están siguiendo les pregunta “¿Qué buscáis?”, a lo cual la respuesta dada es: Maestro, ¿dónde moras?, esta, es la actitud principal de un discípulo, querer seguir a su Maestro, esta actitud le permitirá aprender, pues estar al lado del Maestro le permite al alumno conocer de primera mano las enseñanzas que este tiene para transmitir.

Como vemos, los primeros discípulos de Jesús estaban interesados en seguirlo, por eso su curiosidad por saber dónde vivía el Maestro; esta cualidad de un discípulo, de seguir a su Maestro, trae consigo algo maravilloso, la invitación de Jesús para que conocieran dónde moraba, lo cual terminaría en una reunión privada e íntima en el lugar donde se quedaba el Maestro.

Si al igual que los primeros discípulos de Jesús, nosotros nos interesamos por seguir a Cristo de tal manera que sintamos anhelo y curiosidad por Él, entonces también podremos entrar en ese lugar privado, donde mora el Maestro, en nuestro corazón, para tener un encuentro íntimo, y ahí, de primera mano podremos aprender las enseñanzas del Maestro. Que hoy nuestro anhelo sea seguir a Cristo para convertirnos en sus discípulos.  Oración.

«Señor Jesús, quiero seguirte, ser un verdadero discípulo tuyo, que tu Santo Espíritu me lleve a seguirte y me impulse a caminar contigo diariamente para aprender directamente de ti, mi gran Maestro. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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domingo, 14 de agosto de 2022

El Espíritu Santo también nos enseña

 

El Espíritu Santo también nos enseña


“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” Juan 16:13 RVR 1960.

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” Juan 14:26 RVR 1960.

La obra del Espíritu Santo en el creyente es maravillosa, pues Él mismo se encarga de guiarnos a toda la verdad, y para hacerlo, al igual que Jesucristo durante su vida en la tierra, no habla por su propia cuenta, sino que habla lo que oye de lo profundo de Dios como dice 1 Corintios 2:11 “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.”

Además, el Espíritu Santo nos enseña por su revelación todas las cosas, aun las que están por venir, pero también se encarga de recordarnos las grandes enseñanzas de Jesús, por eso vemos que el Espíritu Santo siempre nos está mostrando cuán grande es el amor de nuestro Salvador, llevándonos a la cruz, a la obra de Cristo, a su segunda venida.

Contar con la ayuda del Espíritu Santo es indispensable para nuestro crecimiento espiritual, por eso Jesús dice en Juan 16:7 “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré”. Jesús sabía de la importancia del Espíritu Santo en la vida del creyente, por eso dice a sus discípulos que convenía que él se fuera, para poder enviarnos al Consolador, así que contemos con su ayuda a diario, pues EL ESPÍRITU SANTO TAMBIÉN NOS ENSEÑA, Él es nuestra compañía en todo momento, pues habita en nosotros, es ese amigo inseparable, y en cada situación podemos pedirle su consejo y dirección, Él está dispuesto a enseñarnos a corregirnos y a guiarnos. Tomemos hoy la decisión de ser más conscientes de su presencia en nuestras vidas, y pidamos a Él, que nos ayude con su enseñanza a convertirnos en fieles seguidores de Cristo.   Oración.

«Padre Dios, te pido en el nombre de tu Hijo Jesús, que tu Santo Espíritu me instruya y me recuerde todo lo que tu Hijo Jesús enseñó, pero también te pido que me guíe y ayude a convertirme en un fiel seguidor de Cristo, amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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sábado, 13 de agosto de 2022

Maestro de maestros

 


Maestro de maestros

“Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy” Juan 13:13 RVR 1960.

“Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” Mateo 7:28-29 RVR 1960.

“Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba. Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe este letras, sin haber estudiado? Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, este es verdadero, y no hay en él injusticia” Juan 7:14-18 RVR1960.

Nuestro Señor Jesús es el mejor Maestro, podemos decir que es El Maestro de maestros, Él mismo en Juan 13:13 se reconoce como Maestro, su vida ministerial relatada en los evangelios nos muestra cuán importante era la enseñanza para Él.

Jesús enseñaba a multitudes, pero se concentró en individuos, a todos les mostraba las verdades de Dios, su enseñanza es poderosa, porque es dada con autoridad, pues siempre mostró coherencia, lo que predicaba lo practicaba; no como los escribas y fariseos, que decían una cosa pero hacían otra, como lo dice Jesús en Mateo 23:1-3 “Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen”.

El ejemplo que Jesús nos da con su vida es de integridad, pues si enseñaba del perdón, Él mismo lo practicaba (Lucas 23:34), si su enseñanza era del amor, Él mismo amaba (Juan 13:1), si enseñaba de la importancia de la oración, Él tenía una vida de oración (Marcos 1:35), cada tema que enseñaba El Maestro, era vivido por Él, lo conocía y lo practicaba, por eso Jesús tuvo éxito al trasmitir las verdades de Dios y llevó a los pecadores al arrepentimiento, y a que lo siguieran para ser transformados; también su enseñanza causaba admiración, tanto, que los judíos se maravillaban al escucharlo, y claro que tenían de qué maravillarse pues la doctrina enseñada por Jesús, no era de Él sino la de su Padre Dios, así que hoy no dudemos en seguir las enseñanzas de Jesús, nuestro gran Maestro, pues están basadas en la Palabra de Dios, y al igual que Él, llevemos una vida de integridad, de coherencia, que nuestras obras reflejen nuestra fe.  Oración.

«Padre Dios, ayúdame por el poder de tu Santo Espíritu a recibir la enseñanza de Jesús y a seguir su ejemplo para vivir una vida de integridad y coherencia, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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viernes, 12 de agosto de 2022

Claves para Enseñar

 

Claves para Enseñar


“En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido” Hechos 1:1-2

“Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.” Juan 12:49-50

Los primeros dos versículos del libro de Hechos nos permiten ver que la enseñanza tenía un papel fundamental en la vida de Jesús. Jesús siempre estuvo dispuesto a enseñar las verdades de Dios.

Además, en los versículos del día de hoy, encontramos dos claves que nos permitirán, al igual que Jesús, enseñar la palabra de Dios de manera correcta. La primera clave está en Hechos 1:2 y tiene que ver con la relación del Espíritu Santo y el creyente; si observamos este pasaje, nos damos cuenta que Jesús contaba con el Espíritu de Dios para dar su enseñanza, por eso dice que daba mandamientos por el Espíritu Santo a los Apóstoles. Esto es lo que nosotros también debemos hacer, pues al hablar la palabra de Dios debemos siempre contar con la dirección y guía del Espíritu Santo, pues como dice Juan 14:26 “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” La segunda clave la encontramos en Juan 12:50 y tiene que ver con la relación del creyente con Dios Padre; nosotros tenemos que seguir el ejemplo de Cristo, Él tenía una estrecha relación con su Padre Dios, esto le permitía saber exactamente lo que Dios le mandaba para transmitirlo tal cual. Y eso es lo que debemos hacer, cultivar nuestra relación con Dios para tener claridad en lo que Él nos manda y transmitirlo como Él nos lo dice.

Al igual que en la vida de Jesús, la enseñanza de la palabra de Dios debe ocupar un lugar de importancia en nuestras vidas, pues de alguna manera siempre estamos enseñando algo a los demás. Qué privilegio sería que, en medio de lo que hagamos, podamos enseñar de la palabra de Dios; pidamos al Espíritu Santo su ayuda.   Oración.

«Padre Dios, que tu Santo Espíritu me de sabiduría y poder para llegar a enseñar tu palabra como tu Hijo Jesús lo hacía, ahí, en el lugar donde me has puesto, permíteme hablar con denuedo para tu honra y gloria. En el nombre de Jesús, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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jueves, 11 de agosto de 2022

La enseñanza del Amor en Amor

 


La enseñanza del Amor en Amor

“Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.” Deuteronomio 6:1-3

Hay una importancia muy grande en enseñar lo que Dios dice; en el antiguo testamento Dios ordenó que sus mandamientos, estatutos y decretos fueran enseñados a su pueblo, para que pudieran ser puestos por obra para su propio beneficio, como lo podemos leer en Deuteronomio 6:1-3. Lo mismo aplica para nosotros el día de hoy, pues enseñar los mandatos de Dios es primordial para que se puedan poner en práctica, lo cual traerá beneficios a nuestras vidas, más cuando ahora gracias a la obra de Cristo, nosotros como creyentes podemos hacerlo en amor con la ayuda del Espíritu Santo.

Con lo declarado por Jesús en Mateo 22:34-40, podemos darnos cuenta que sus mandamientos se resumen en amar, primero a Dios y luego al prójimo. Por eso, enseñar los mandamientos dados por Dios es enseñar del amor; pero esta enseñanza debe ser dada en amor, así como se nos enseña en 1 Corintios 13 cuando habla que si hacemos algo sin amor de nada nos sirve. El amor es fundamental, por eso es que Deuteronomio 6:4-9 dice “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”; estos versículos nos permiten ver la importancia de amar primero a Dios para luego transmitir todo lo que Él nos enseñe, repitiendo su mensaje de amor, hablando de su amor a nuestros familiares, conocidos y aun a desconocidos.

Pidámosle al Espíritu Santo que nos ayude a ver el amor de Dios en cada mandamiento, para que podamos enseñarlos en amor.  Oración.

«Padre amado, llévame a compartir de tu amor, quiero poder enseñar a otros lo maravilloso que es tu amor, por eso te pido que tu Santo Espíritu me ayude a tener una relación profunda contigo, autor del amor. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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miércoles, 10 de agosto de 2022

El primer Amor

 

El primer Amor


“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras.” Apocalipsis 2: 2-5a.

Tristemente hoy en día la vida de una gran cantidad de creyentes no refleja el amor de Dios, por eso es que su palabra nos exhorta a volver a ese primer amor; Dios reconoce que muchas veces hemos trabajado arduamente y con paciencia en su obra, pero más que esto, le interesa es el estado de nuestro corazón, ahí, donde el amor se puede encender o apagar.

Volver al primer amor implica mantener la llama del amor encendida, para lo cual, amar a Dios por sobre todas las cosas se debe convertir en nuestra prioridad, pues así podremos amar de la manera correcta, teniendo como resultados nuevamente las primeras obras que nos llevarán a amar también al prójimo (Mateo 22:37-39). Dios quiere que nosotros, su iglesia, que somos todos y cada uno de los creyentes, los que nos hemos arrepentido de nuestros pecados y hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, seamos un fiel reflejo de Él; para esto, debemos ocuparnos en aprender a amar con su amor, pues su amor ya fue derramado sobre nuestras vidas por el Espíritu Santo, como lo dice Romanos 5:5.

Ocuparnos en aprender a amar con el amor de Dios significa recordar y retomar esos actos del primer amor, en los que nuestra búsqueda de Dios era constante, anhelábamos su palabra, oír de Él, aprender más de Él; por eso asistíamos constantemente a la iglesia, leíamos las Escrituras, orábamos, testificábamos, obedecíamos y compartíamos de su amor. Que hoy nuestra decisión sea volver a buscar a Dios como en el primer amor y que todos y cada uno de nosotros, que somos su iglesia, seamos conocidos porque ese amor que ha sido derramado en nuestros corazones sea el sello de nuestras vidas, la marca que nos identifica.   Oración

«Padre amado, me presento delante de ti arrepentido por olvidar que, antes que hacer cosas por ti, lo primero es amarte a ti; quiero volver a ese primer amor, quiero amarte a ti por encima de todo, que tu Santo Espíritu me guíe en este camino de excelencia que es el amor y así pueda compartir de tu amor a todos aquellos que lo necesitan. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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