domingo, 27 de marzo de 2022

 


ADOPTADOS HIJOS SUYOS

“en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”, Efesios 1:5-6

“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios”, Romanos 8:15-16

La nueva relación que tenemos con Dios es que hemos sido adoptados como hijos en su familia, esto nos da derechos y obligaciones al mismo tiempo. Sabemos que los procesos de adopción son sumamente serios y complicados, por eso cuando se adopta a un niño hay que realizar muchos trámites legales hasta que se concede el certificado de que esa persona es hija de alguien y por ende su heredera. La vida anterior de una persona adoptada se borra completamente; si tenía deudas estas quedan canceladas, se le considera una nueva persona que empieza una nueva vida sin vinculación con su pasado. Su ceremonia de adopción se lleva a cabo en frente de testigos.

Cuando conocemos a Dios y nos hace hijos por su voluntad, adquirimos todos los derechos de un hijo legítimo, nos volvemos herederos y coherederos con Cristo. Nuestro pasado automáticamente es borrado y nos hace nuevas criaturas. 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. Somos hijos de un nuevo Padre en todos los sentidos. Como es una adopción espiritual que se hizo en la cruz del calvario, el testigo de nuestra ceremonia de adopción es el Espíritu Santo, quien da testimonio a nuestro espíritu de que somos de verdad hijos de Dios.

Antes de ser adoptados estábamos bajo el control de nuestra naturaleza humana pecadora; pero Dios en su misericordia nos ha tomado como su exclusiva posesión, el pasado ya no tiene ningún derecho sobre nosotros, Dios tiene ahora el derecho absoluto, el pasado está cancelado y nuestras deudas borradas por la sangre preciosa de Jesús.

Ahora tenemos una nueva vida con Dios, por eso el apóstol Pablo nos dice que hemos recibido el Espíritu de adopción para ya no estar más en temor, ya no somos esclavos sino libres. No volvamos a esclavitud viviendo bajo los parámetros del mundo, vivamos en la libertad que Cristo nos dio por medio de su sacrificio, en una vida bajo los preceptos divinos, una vida abundante y de bendición.

Tengamos una relación íntima con nuestro Padre quien nos restaura y nos convierte en sus hijos. Hemos heredado su vida y su gloria, vivamos conforme a lo que su Palabra dice que somos: santos y amados. Acerquémonos con confianza y digámosle: Abba Padre.           Oración.

"Gracias Padre celestial, porque sin merecerlo, me tomaste cuando estaba perdido, cuando andaba en pecado y me adoptaste por el puro afecto de tu voluntad. Enséñame a andar en libertad y a caminar como un verdadero hijo de Dios, obedeciendo tu Palabra, teniendo siempre una íntima comunión contigo y disfrutando de todas las promesas y de la gloria que he heredado. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

sábado, 26 de marzo de 2022

Andar en amor

 


Andar en amor

“Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” Efesios 5:2.

El que no ama no conoce a Dios, y el que no ha conocido a Dios no puede amar, lo afirma el Apóstol Juan inspirado por el Espíritu Santo “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:8).

El amor es la medida ideal en la que se mide todo tipo de relaciones y también lo que determina qué tan bien hicimos algo, es decir, ¿hemos amado a tal persona? o ¿hicimos esto o aquello con amor?

Pero una aclaración importante, el amor bíblico es más que un sentimiento, tiene su origen en Dios y su significado verdadero lo encontramos en el madero, donde Cristo nos expresó la más grande obra de amor, dio su vida en propiciación por nuestros pecados y nos salvó. La propiciación significa un pago por la ofensa del pecado a Dios, para que su santidad y justicia sean satisfechas y pueda perdonar el pecado (1 Juan 2:2).

 

El amor es lo que nos identifica y nos hace diferente a todos, impulsa nuestras acciones, ordena nuestras emociones e inspira nuestras decisiones. El amor de Dios da sentido a nuestra vida, motivándonos cada día a dar todo por aquel que nos amó primero. Y este darlo todo por causa de Cristo se hace a diario, esto significa “andad en amor”, que todo lo que piense y haga, desde que me levante hasta que me acueste, sea motivado y direccionado por el amor de Dios, que es en Cristo Jesús. ¿Andamos en el amor de Cristo cada día?   Oración.

«Padre, tu amor ha sido derramado en mi corazón por el Espíritu Santo que me has dado por medio de la fe en Cristo, ayúdame a resplandecer tu amor hacia los demás cada día del resto de mi vida, porque en esto hallaré el sentido de mi existencia. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

viernes, 25 de marzo de 2022

Enviados a predicar las buenas nuevas

 

Enviados a predicar las buenas nuevas


“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” Romanos 10:14-15.

Cuatro preguntas que no pueden pasar desapercibidas y que la Biblia responde, pero que nos invitan a reflexionar sobre nuestro propósito en la vida, el cual está fuertemente ligado con la gran comisión, que nos dice “y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:47-48).

Muchos no conocen a Jesús, han escuchado tal vez de Él, pero desconocen su obra y lo más importante, lo que hace Cristo en la vida de cada persona que lo recibe como Señor y Salvador; si no han escuchado el verdadero evangelio no pueden tener fe y si no tienen fe no pueden ser salvados para tener vida eterna, como nos explica la palabra de Dios respecto a los que sí escuchan y creen: “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,” (Efesios 1:13).

Si hemos creído, estamos llamados sin duda a hablar: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,” (2 Corintios 4:13).

De la misma manera, también roguemos que el Señor envíe obreros a predicar el evangelio y sirvamos a Dios en todo aquello que contribuya a que se extienda y se entienda el mensaje de arrepentimiento, perdón de pecados, fe, gracia y amor que Dios dispuso para la salvación del hombre, porque como dice la escritura “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9).    Oración.

«Padre, envíame a mí, aquí estoy dispuesto a llevar el mensaje de salvación, para que todo aquel que crea en Cristo no muera en sus pecados, sino que tenga vida eterna; lléname del poder de tu santo Espíritu para que con toda diligencia y pasión pueda ser un mensajero eficaz, mostrando primeramente que Cristo mora en mí. En el nombre de Jesús, amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito. 

jueves, 24 de marzo de 2022

¿Jesús te conoce?

 

¿Jesús te conoce?

“Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Je


sús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.” Juan 1:48.

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” Mateo 7:21-23.

La palabra “conocer” en la Biblia significa o alude a una relación íntima, personal y sincera con el Señor. Cuando Cristo se refiere a los que conoce, está hablando de aquellos que tienen una relación íntima con Él; es decir, cuando Jesús habla de que nos conoce, se está refiriendo a los que lo hemos recibido como Señor y Salvador, a quienes hemos recibido su palabra y hemos creído para vida eterna. Dios lo sabe todo y conoce a todo ser, pero llama de forma especial a quien ha creído en Cristo.

Esto se evidencia en el hecho de que llama “Nunca os conocí” a quienes no hacen la voluntad del Padre, y ¿cuál es esta?: “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” (Juan 6:40).

Lastimosamente muchos no quieren ser conocidos por Dios, porque no quieren escuchar o atender su llamado o creen que lo conocen porque un intermediario humano le ha presentado su propia versión de Dios, pero no conocen ni son conocidos por el Dios de la Biblia (Gálatas 4:9).

Cristo nos vio desde antes que naciéramos, en el vientre mismo de nuestra madre; y a través del evangelio quiere que tengamos una relación especial con Él, la cual inicia cuando nos arrepentimos y creemos en su nombre, el nombre que es sobre todo nombre y ante el cual toda rodilla se doblará; esto se refiere a rendirse ante el Dios soberano, a dejar todo orgullo y altivez e ir juntamente con Cristo a la cruz, por medio de la fe, para morir al pecado, pero también resucitar juntamente con Él para vida eterna. Entonces, ¿Jesús te conoce? (Romanos 6:8-11).    Oración.

«Padre, hoy quiero hacer tu voluntad recibiendo a Cristo como mi Señor y Salvador, envía tu Espíritu a morar en mí; desde ahora quiero agradarte dejando de practicar el pecado y viviendo para agradarte a ti, conociendo tu palabra y colocándola en acción por medio del amor que me diste en la cruz. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito. 

miércoles, 23 de marzo de 2022

En secreto con Dios

 

En secreto con Dios

“Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.” Jeremías 23:22.

La oración es el momento más íntimo y especial de nuestra relación con Dios, por lo t


anto, no debe ser algo rutinario y vacío. Íntimo, porque Él nos conoce, nos examina en lo más profundo y nos permea de su fragancia de paz, amor y plenitud.

Al Dios que todo lo sabe, pero que es nuestro Padre amoroso, podemos confiarle y contarle todas nuestras cosas, y aunque Él es omnisciente, espera que nosotros depositemos toda nuestra ansiedad en sus manos (1 Pedro 5:7).

Por esto, el Señor Jesús nos enseña a orar en un sitio donde no haya distracciones, pues es un encuentro personal y espiritual (Mateo 6:6); Él mismo tenía estos encuentros en secreto con su Padre, quien ahora, gracias a la fe en su obra, es nuestro Padre también. Entonces, estamos llamados a aprender de nuestro Señor, quien no tardaba diariamente en buscar estar a solas tanto en la noche, como dice Mateo 14:23 “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.” y muy temprano en la mañana, como dice Marcos 1:35 “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.”

Debemos seguir esta enseñanza del Señor, de esto depende nuestra recompensa diaria, pues en el secreto nos llenamos de disposición y sensibilidad para andar guiados por su Espíritu y no por la carne; la cual puede conducirnos a pensar, hablar y actuar en contradicción con la palabra de Dios, mientras que el Espíritu va a llevarnos a experimentar el amor de Dios y nos da poder para ejecutar su voluntad durante el día, para al fin tener la victoria y ser prosperados en todo lo que hagamos.

Si es algo diario que nos empodera espiritualmente, no debemos descuidar este encuentro, debe ser lo más anhelado y esperado. Este devocional es una herramienta para tener esos encuentros secretos con Dios, si lo haces con fe, prestando toda atención y con toda disposición del corazón. Así que, ¡animémonos a seguir día a día alimentando esta intimidad con nuestro Padre!    Oración.

«Padre, es en tu presencia que encuentro plenitud de gozo, me llenas de tu Espíritu y me preparo para enfrentar el día con la mejor disposición; ayúdame a ser sensible y estar atento durante el resto del día para seguir los principios que me das en tu palabra. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito. 

martes, 22 de marzo de 2022

Gozo en las debilidades

 

Gozo en las debilidades


“Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” 2 Corintios 12:10

Tener gozo en nuestra debilidad se trata de reconocer que Cristo nos sostiene y que dependemos completamente de Él para todo. Cuando nuestra propia fuerza, capacidad o fortaleza quiere intervenir, nos hacemos independientes, creemos que podemos actuar sin tener en cuenta a Dios, incluso llegamos a repetir “Dios está conmigo”, pero muchas veces no hemos consultado con Él, ni pedido su dirección.

Entonces en la angustia, en la enfermedad, en la necesidad o cuando hemos tenido afrenta, nos damos cuenta que necesitamos que Jesús intervenga; entonces, el poder de su fuerza es fortalecido en nosotros cuando nos despojamos de nuestra autosuficiencia (2 Corintios 12:9).

Que seamos entonces conocidos por ser débiles para el mundo, pero fuertes en Dios, que la fuerza y motivación que necesitamos no venga de las ideas humanas, ni de nuestras emociones sino de su Palabra que nos dice “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.” y nos reitera que: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.” (Efesios 6:10, 2 Timoteo 2:1).

Así que hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo nos fortalezca en medio de la debilidad, para que se manifieste en nosotros el poder de su fuerza.   Oración.

«Señor, me gozo en las debilidades porque sé que estás allí para animarme y fortalecerme, para formar en mí un hijo obediente y totalmente dependiente de tu gracias, en Cristo Jesús. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito. 

lunes, 21 de marzo de 2022

Reconfortados

 

Reconfortados

“Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otro


s, así como lo hacéis.” 1 Tesalonicenses 5:11

“esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” Romanos 1:12

Necesitamos confortarnos de nuevo, una y otra vez, cuando caemos, cuando fallamos. No ser criticados y desanimados, sino, levantados cuando fallamos. Porque aún vivimos en nuestro cuerpo, y muchas veces nos olvidamos de todo el amor y las bendiciones de Dios. Incluso, por prevención, como nos enseña la escritura “antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”, (Hebreos 3:13) porque podemos ser engañados por el enemigo, por el mundo, por nuestros propios deseos; y un hermano de la iglesia nos puede edificar, para prevenir que nuestro corazón se endurezca.

Entonces la iglesia es esencial en nuestra salud espiritual, pues allí somos mutuamente edificados, confortados y animados, para que nuestra fe no decaiga.

Esto lo podemos entender, si nos imaginamos un grupo de guerreros de la antigüedad en batalla, si son atacados por el enemigo y uno de ellos, lo alcanza una flecha y lo hiere, los demás lo protegen con sus escudos y lo cubren hasta ponerlo a salvo. Así nosotros, en un momento de debilidad, cuando no hemos usado nuestro escudo de la fe y el maligno nos ha herido con un dardo encendido de mentira, necesitamos ser animados y restaurados por otros hermanos, siguiendo este consejo de la Palabra de Dios: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado” (Gálatas 6:1).   Oración.

«Padre, te pido en el nombre de Jesús, que me llenes de paciencia y de sabiduría para que, si mi hermano ha caído en alguna falta, pueda yo ser instrumento para reconfortarlo y animarlo, para que sea restaurado por tu Espíritu obrando en mí. Gracias Señor. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.