miércoles, 23 de mayo de 2018

DENTRO DE “ESE PROCESO” RESTAURADOR.


DENTRO DE “ESE PROCESO” RESTAURADOR...

No sabes qué sucederá en el transcurso de las horas que tienes por delante; pero de lo que sí debes tener la plena certeza, es que nada se sale del control soberano de Dios, aunque los vientos contrarios azoten en tu contra.

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
Romanos 8:28-31


Dentro de ese proceso restaurador, que sea la PAZ de Dios la que gobierne tu interior, aunque los conflictos circunstanciales amenacen acabar contigo.

Lo que Dios ha diseñado y destinado para ti, nadie podrá arrebatártelo, ni impedir que llegue a tus manos; esa es la razón por la que suceden acontecimientos que aparentemente no tienen nada que ver contigo, pero que están “conectados” entre sí para beneficiarte...     ¡Después lo comprobarás!

Además, al final de tu tránsito terrenal no habrás corrido en vano por este valle de lágrimas, llegarás a la Patria Celestial a la cual siempre has pertenecido.

Aunque no comprendas nada...
¡Dios cumplirá sus planes eternos en ti!

“Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”
1 Pedro 5:10-11

martes, 22 de mayo de 2018

¡LA VERDAD Y TODA LA VERDAD!


¡LA VERDAD Y TODA LA VERDAD! - 1 Juan 2:18–27
“¡No importa lo que creas, con tal que seas sincero!” Esta es la filosofía de mucha gente hoy en día. ¿Es la “sinceridad” el ingrediente mágico que convierte algo en verdadero? Si eso fuera verdad, entonces podríamos aplicarlo a cualquier área de la vida. ¡No sólo a la religión!

POR EJEMPLO, una enfermera en un hospital le da la medicina equivocada a un paciente, y éste tiene una reacción terrible. La enfermera fue sincera, pero el remedio fue el equivocado, y el paciente casi se muere.

Una noche, un señor escuchó ruidos en su casa, y pensó, “Uy, ¡debe de haber un ladrón! ¡Así que! Cogió la pistola y le disparó al “ladrón”, que resultó siendo su propia hija. Como ella no podía dormir, se había levantado para comer algo. La chica terminó siendo la víctima de la “sinceridad” de su papá. Él pensó “sinceramente” que era un ladrón.

Se necesita más que “sinceridad” PARA CONVERTIR ALGO “en verdadero”. Creer en una mentira siempre trae problemas. Creer en la verdad nunca está fuera de lugar. ¡Lo que la gente cree, ¡IMPORTA!

Si una persona quiere manejar su carro hacia el OESTE de la ciudad, por mucha sinceridad que tenga, si la autopista que ha tomado la lleva al ESTE, nunca LLEGARÁ al OESTE de la ciudad.

Una persona, que es realmente auténtica, edifica su vida en la verdad. No con supersticiones ni con mentiras. Es imposible vivir una vida verdadera, cuando estás creyendo en mentiras.

EMPECEMOS EN ORACIÓN

Padre, es tan importante creer en la verdad. ¡En tu verdad! Por muy sinceros que queramos ser, si no es la verdad, puede traernos problemas y dolores de cabeza. Lo que creemos, ¡importa! Queremos vivir vidas auténticas… genuinas... verdaderas.

Queremos glorificarte y adorarte. Señor, derrama tu Espíritu Santo sobre nosotros, llénanos del amor y sabiduría de Cristo para vivir la vida cristiana con poder. Transfórmanos a la imagen de tu Hijo. Háblanos a través de tu Palabra. En el nombre de Jesús

lunes, 21 de mayo de 2018

JESÚS MULTIPLICA LOS PECES Y LOS PANES


JESÚS MULTIPLICA LOS PECES Y LOS PANES
Es fundamental administrar bien todo lo que Dios nos da. Recordemos que Adán no administró bien lo que Dios le entregó, por qué? Porque no siguió el mandamiento de Dios.

Pensó que podía hacerlo mejor por su propia cuenta (sin Dios). Creyó que era posible quebrantar las leyes divinas, y salir bien librado. Cristo es también llamado el postrer Adán, quien vino a restaurar las incorrectas acciones del primer Adán. En éste pasaje vemos cómo Jesús sigue la dirección divina (la de su Padre Celestial)…   



                                                                                                                                                            
“Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos. Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces. Y los que comieron eran cinco mil hombres”, Mr. 6:41-44.

Es necesario reconocer que Dios es nuestro proveedor. Jesús recibió lo que los discípulos habían encontrado (cinco panes y dos peces), y “miró al cielo” señal de reconocimiento, de dependencia, de adoración. El salmista lo dijo así: “¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro de Jehová que hizo los cielos y la tierra” (Sal. 121:2). Cuando nuestros ojos están en él, nunca seremos decepcionados.  

El Señor Jesús “bendijo” los cinco panes y los dos peces, o como dice en otras versiones: “dio gracias a Dios”. La ingratitud nos aleja de la bendición divina, por ej: Israel por el desierto continuamente se quejó y murmuró (se quejaron por el camino que les había tocado, por la provisión del maná, por la escasez de agua, por los enemigos encontrados en el desierto, por el líder que Dios había puesto, etc).



Aquí vemos a nuestro Maestro, a Jesús, dando gracias (aunque en primera instancia no era suficiente para todos, aunque pudo haber dicho a sus discípulos: “muchachos esperaba algo más”, no se quejó sino que dio gracias…). Recordemos que la misma Escritura nos aconseja: “Entrad por sus puertas con acción de gracias”.       

Aprendemos aquí que los milagros están precedidos de la gratitud. Sí el quejarse, murmurar, preocuparse, o angustiarse, solucionara los problemas no habría dificultades en el mundo. Al observar la Escritura, vemos que Dios nos enseña a ser agradecidos en todas las circunstancias, aún en las difíciles, pues esto nos ayuda a tener una perspectiva diferente:

Veremos los problemas como una oportunidad para crecer, para conocer más a Dios, para avanzar hacia el propósito divino… Miles de personas aquel día fueron testigos de uno de los más grandes milagros en el ministerio terrenal de Jesús, pues se alimentaron 5.000 varones sin contar mujeres y niños, habían seguido y buscado a Jesús, y él no los decepcionó.

Reflexión final: Concluimos que nuestro corazón debe ser agradecido con Dios en todo momento, y más bien debemos caminar con él para ver su obra sobrenatural, pues quienes le siguieron a éste lugar de Galilea fueron testigos y bendecidos por los milagros y las palabras de vida del Señor Jesús.

domingo, 20 de mayo de 2018

María Magdalena


María Magdalena
“María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles… que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto” (Juan 20:11-13). Y detrás de ella apareció un hombre que le hizo la misma pregunta.
– “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré”, le dijo María.
le contestó él.
Ese hombre era Jesús resucitado que la llamaba por su nombre. Entonces le confió un maravilloso mensaje: “Ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”.
Un encuentro así, entre el gran Dios salvador y una mujer sanada de siete demonios, nos interpela. Aquel a quien había visto clavado en una cruz y colocado en una tumba había resucitado. Había vencido a Satanás y a la muerte. Iba a subir al cielo nuevamente, pero su corazón no había cambiado. En su divino amor acababa de dar su vida por María Magdalena y por todos los que creyeran en él.
Jesús, muerto y resucitado, Salvador todopoderoso, es aún hoy el único camino para disfrutar de la felicidad eterna. Jesús está cerca de usted. Háblele con sus propias palabras; su respuesta será inmediata. Una plenitud de paz lo llenará por toda la eternidad. Su respuesta será inmediata. Una plenitud de paz lo llenará por toda la eternidad.

sábado, 19 de mayo de 2018

Las bodas de Caná


Juan 2. RVR1960 -
Las bodas de Caná. Jesús realiza su primera señal milagrosa en la boda en Caná, al convertir el agua en vino.  Esta era una “señal” para mostrar que un cambio se estaba realizando.  Un nuevo día estaba comenzando y el vino viejo ya estaba hecho, pero ahora un nuevo vino estaba acá.  El antiguo pacto se acabó y ahora hay un nuevo pacto.  Marcos 2:22 dice “Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos. De otra manera, el vino rompe los odres, y se pierde el vino y también los odres. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos.” (RVA15)

Jesús es el nuevo vino.  Lucas 22:20 dice: “De la misma manera tomó la copa después de la cena, y dijo: —Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes.”  Jesús es el nuevo pacto.  Jesús nos muestra  una gran señal en la boda, Él es el nuevo vino y el nuevo pacto, pero también nos “reveló su gloria.”

Jesús reveló su gloria al convertir el agua en vino.  Jesús nos muestra Su poder sobre el mundo material y Su gloria como Creador de todas las cosas.

A través de este pasaje podemos ver cuáles eran las dos razones las cuales llevó a sus primeros seguidores a esta boda.  Primero, porque podrían ver en la boda la humanidad de Jesús: Él comió, bebió, durmió, tenía familia, que su madre se llamaba María y aún que asistía a bodas.  Segundo, ellos aprendieron que Jesús era divino al mostrarles Su identidad celestial al cambiar una sustancia física en otra.  En esta boda, Jesús les revela a sus primeros seguidores su humanidad y su deidad.  Jesús es hombre y Dios.

Juan 2:11 dice: “… y sus discípulos creyeron en él.” Sus nuevos seguidores toman otro paso de fe, lo cual demuestra que iba a ser un largo viaje de fe.  Ellos creían por fe que Jesús era humano y era divino.  Pasa tiempo hoy reflexionando en la humanidad y la divinidad de Jesús.
Cuando vienes a Cristo y le entregas tu vida, dándole a Dios el control de la misma, todo cambia y es nuevo, en 2 Cor. 5:17, leemos: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. Entonces vive de acuerdo a esa nueva vida y deja que Cristo brille en Ti.

viernes, 18 de mayo de 2018

Jesús Resucita Al Hijo De La Viuda En Nain


Jesús Resucita Al Hijo De La Viuda En Nain
Si Jesús resucito al hijo de la viuda, no podrá El también resucitar lo que está muerto en tu vida?
Todo entierro es triste pero este era de los más tristes. Perdió a su marido, a su hijo único y su esperanza. Era desesperante. Esa multitud prueba que era muy amada. (v. 12). No pudieron hacer nada. Pasado triste, presente amargo (hijo), futuro sin esperanza. Nuestra condición espiritualmente es esta: (Efesios 2:2, 3, 12).

Lucas 7:11–17
11Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. 12Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 13Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 14Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 15Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. 16Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. 17Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.

El encuentro de dos cortejos

Uno que entra (v. 11), otro que sale (v. 12). La vida frente a la muerte. No es casualidad, sino providencia. (Mateo 1:21; Hebreos 2:14; Juan 11:25). Esa mujer llevaba a enterrar lo más querido que tenía. Jesús no responde a la fe de la mujer y menos a la del muerto. Se cumple la profecía de Zacarías 10:6-8: “Visitado y redimido.”

La compasión y el consuelo que da Jesús
En el v. 9 se maravilla de la fe del centurión. A la viuda la consuela y se compadece de ella.  (v. 12) A veces Dios tiene que quebrantar el corazón para recordarnos nuestra necesidad de Jesús y ser salvos. “No llores” vino a quitar la causa del llanto y a darnos alegría. No solo del corazón de la viuda sino de todo el pueblo. (vv. 16, 17). ¡Qué gloriosa esperanza! Se acerca el día esperado. (Isaías 25:8, 9).

La vida resucitada que da Jesús
1. Consuela: Sólo Jesús puede decir: “No llores.” (Juan 14:1-6). 2. Interviene: Tocó el féretro. Su contacto dio vida. 3. Mandato: El poder irresistible de su Palabra. (Juan 5:24-28). Resucitó a tres personas. 1. A la hija de Jairo en la casa, les dijo que le diesen de comer.

2. Al hijo de la viuda, en el camino, comenzó a hablar (testimonio).

3. Lázaro, en el cementerio, pidió que lo desataran y que lo dejaran ir. Jesús vino precisamente a destruir la muerte. (Hebreos 2:14, 15).

Los gloriosos resultados
Se lo entregó a su madre, (v. 15). Su tesoro, sostén, vida y satisfacción. Resurrección es reunión, adoración y salvación eterna.

Temor: Es el principio de la sabiduría. (v. 16; Salmo 90:12).

Dios nos libra, alimenta y salva. (Éxodo 3:7-9; Rut. 1:6; Juan 3:16).

Oye su voz: “A ti te digo ‘LEVANTATE’, serás un resucitado.”

La vida sin Dios es cual cortejo fúnebre. Él te encuentra hoy.
Ábrele la puerta de tu corazón  

jueves, 17 de mayo de 2018

Yo soy el buen pastor



Yo soy el buen pastor
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. Juan 10:14-15.

El Señor es mi pastor; nada me faltará. Salmo 23:1.
Jesús no es sólo un pastor, sino el pastor, o más bien, “el buen pastor”. En la Escritura el pastor es la imagen de un conductor espiritual. En Israel había muchos jefes religiosos y, a menudo, eran malos pastores que no cuidaban a las ovejas (Ezequiel 34:4). Jesús no se presenta como un jefe religioso, sino como el Mesías, el único pastor que Dios daba al mundo y a quien los profetas anunciaban.

¿Por qué él es “el buen pastor”? Porque sólo él venía de Dios y traía la verdad. Esto es cierto, pero no es la única razón. El buen pastor, a quien pertenecen las ovejas, está puesto en contraste con aquel que sólo cuida el rebaño por un salario, mientras que el buen pastor da su vida por ellas. La abnegación del Salvador hasta la muerte le da el tan hermoso título de “buen pastor”.

Al haber dado su vida para salvar a las ovejas, ¡con cuánto más cuidado y amor las conduce! Conoce a cada una de ellas por su nombre y a su vez cada una de ellas conoce la voz del buen pastor. Las falsas doctrinas pueden abundar, pero sólo el Señor debe guardar la autoridad en nosotros mediante su Palabra.

Bajo su custodia estamos seguros. Ninguna fuerza exterior ni debilidad interior pueden arrebatarnos de la mano del buen pastor. En Lucas 15:3-7 él mismo lleva su oveja sobre sus hombros hasta la casa.