lunes, 27 de noviembre de 2017

Contentos y confiados


Contentos y confiados

Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.

Salmo 17:5

Los cristianos que son espiritualmente estables tienen un testimonio que honra a Cristo. Esa es la clase de testimonio que tenía el apóstol Pablo. Atado en cadenas como preso del Imperio Romano, seguía contento y confiado en el Señor (Fil. 4:11, 13). Pero muchos creyentes no están contentos hoy. En realidad, a los incrédulos les resulta difícil entender cómo un cristiano que cree en un Dios Todopoderoso puede vivir como si Dios fuera débil.

Tal vez haya ocasiones en las que usted se sienta aplastado, débil y sin poder mantenerse firme. Usted sabe lo que es perder su equilibrio espiritual. Nos enfrentamos a las tentaciones y las pruebas de esta vida. No obstante, es esencial que seamos espiritualmente estables no solo por nuestro propio bienestar, sino también por nuestro testimonio cristiano ante el mundo perdido. Así que cerciórese de que está dependiendo de Dios, no de usted mismo, para mantenerse firme. Detención de la carne

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

Salmo 119:9

La conducta santa que produce estabilidad espiritual depende de la obediencia a la norma divina de la Palabra de Dios. La Palabra es la que cultiva las actitudes, los pensamientos y la conducta que evitará que usted sea aplastado por las pruebas y las tentaciones.

A fin de comprender la relación entre las actitudes, los pensamientos y la conducta, considere esta analogía. Si un policía ve a alguien que está a punto de violar la ley, lo detendrá. De igual manera, las actitudes y los pensamientos santos producidos por la Palabra actúan como policías para detener la carne antes que cometa un delito contra la norma de la Palabra de Dios. Pero si no están de guardia, no pueden detener la carne, y la carne está en libertad para violar la ley de Dios.

La analogía enseña que las actitudes y los pensamientos rectos deben preceder a los hábitos rectos. Pablo comprendía que solamente las armas espirituales ayudarán en nuestra lucha contra la carne (2 Co. 10:4). Al usar las armas apropiadas, usted puede llevar "cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (v. 5).                

domingo, 26 de noviembre de 2017

¿Cómo Usa¿Cómo Usar Lo Que Dios Te Ha Dado?r Lo Que Dios Te Ha Dado?


¿Cómo Usar Lo Que Dios Te Ha Dado?

“…CADA UNO CONFORME A SU CAPACIDAD…” (Mateo 25:15b)

En su famosa parábola de los talentos, Jesús dijo que tres personas recibieron algo para invertir, …cada uno conforme a su capacidad… (Mateo 25:15b). Date cuenta de que Dios sólo te dará tanto como puedas manejar. Si no recibiste los mismos talentos que tu prójimo, no te preocupes y usa lo que Él te dio a ti. El primer trabajador duplicó lo que había recibido. ¿No te gustaría recibir algún consejo suyo? El segundo hizo lo mismo. Pero el tercero tuvo miedo y enterró sus talentos. Ahora bien, cuando fracasas al invertir lo que el Señor te ha dado, Él pierde los “intereses” de su inversión en ti, y tú el galardón que habrías disfrutado.

El miedo es tu enemigo número uno, porque congela tu fe y paraliza tu creatividad. Tu dinero, tu tiempo, tu talento, tu amor, etc. son “semillas” que deben ser “sembradas”; así que, “siémbralas” en algo en lo que crees, algo que te sobrevivirá. Todo lo que Dios te da debe ser multiplicado. Si no lo haces, eventualmente lo perderás. La parábola de Cristo termina con estas sobrias palabras: “Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos…” (Mateo 25:28).

¿Alguna vez has notado cómo los que vierten generosamente en las vidas de otros son constantemente provistos de nuevo, mientras los que se preocupan por separarse de ello terminan por perderlo o por no disfrutarlo? “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Corintios 9:6). Pregúntale a cualquier agricultor: sólo obtendrás una cosecha si sacas tu “semilla” del “granero” y la entierras en el “suelo”. De esa manera, el Señor tiene algo con qué trabajar. Así que, la palabra para ti hoy es: Usa lo que Dios te ha dado.           

sábado, 25 de noviembre de 2017

2 Pedro 3:14-16


2 Pedro 3:14-16

Por eso, queridos hermanos, mientras esperan estos acontecimientos, esfuércense para que Dios los halle sin mancha y sin defecto, y en paz con Él. Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación, tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo, con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes e inconstantes tergiversan, como lo hacen también con las demás escrituras, para su propia perdición.

No dejo de sorprenderme en aquellos que niegan a Dios por considerarlo “creado por el hombre” o que no se puede explicar científicamente. Hablan de cuando el mundo se creó hace miles de millones de años y eso lo creen sin ninguna dificultad. Hablan de la evolución sin tener al cien por ciento la línea entre el simio y el homo sapiens. Pero lo dan por hecho y resulta blasfemia el cuestionar su veracidad. Pero cuando se refiere a Dios, cuando hablamos de un ser que no podemos encerrar en nuestras mentes ni explicar con métodos científicos, entonces sí, ¿cómo podemos creer en eso? Personalmente me resulta más difícil creer que la tierra tiene miles de millones de años. No porque los tenga o no sino porque nadie ha vivido ni siquiera doscientos años para poder confirmar que nuestro método para identificar la “edad” es correcto. ¿no te parece ilógico? Hace tiempo vi un documental sobre el ADN. Lo que encontraron unos científicos es que todos tenemos un mismo gen que se transmite por la madre solamente. Le llamaron Eva. Resulta que ese gen, lo encontraron en todos los humanos y, en resumen, comprueba que todos venimos de una misma “madre Eva”. También, el mismo ADN, según los científicos, eliminaba la opción de que el ser humano tuviera miles de años de existencia. Los cálculos que le daban eran sumamente similares a los que historiadores de la biblia le dan a nuestra existencia. Aproximadamente 6000 años. A pesar de esas negaciones, críticas e incluso burlas, la biblia nos dice que Dios es paciente. Paciente para que abran los ojos y se den cuenta de su error. Paciente a pesar de que la gente tergiversa su palabra. Así también nosotros debemos ser con nuestro prójimo. Pacientes. Orando por ellos. No queriendo juzgar ni querer “convertir” a nadie. Nuestro llamado es a compartir el evangelio y anunciar a Cristo amando a nuestro prójimo. Del resto se encarga Dios. Por ello Pedro nos dice: esfuércense cada día para que sean hallados sin mancha y sin defecto, en paz con el Señor.

Allá afuera vas a escuchar muchas cosas acerca de Dios. No todas serán ciertas. Algunas te confundirán. Por esta razón debes acudir a la biblia. Debes corroborar lo que escuchas y no creer simplemente porque alguien dijo. Mientras tanto, preocúpate por mantenerte santo. Preocúpate por compartir a Cristo dando testimonio con los que te rodean. Preocúpate por estar en paz con el Señor. No te dejes confundir ni engañar. Pide a Dios por sabiduría para que abra tu entendimiento y te revele su palabra conforme a su voluntad.

Oración

Señor: gracias por tu palabra que está llena de enseñanza. Gracias por advertirme que muchos usan tu nombre sin siquiera conocerte. Te pido por sabiduría para no confundirme de lo que escucho y que siempre pueda venir a tu palabra para corroborar lo que escucho de Ti. Perdona mis pecados mi Dios y permite que pueda vivir sin mancha y en paz contigo. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.        

viernes, 24 de noviembre de 2017

fe genera milagros.


   fe genera milagros.  Jesús revela el poder de la fe y cómo esta genera maravillas y milagros.  Los discípulos se maravillaron, la palabra maravilla aquí viene del griego "dsaumázo" que significa: admirados, asombrados, sorprendidos; esto es lo que sucede cuando por nuestra fe en Dios él hace milagros entre nosotros, cuando por tu fe Dios hace maravillas en tu vida, en tu hogar, en tus hijos, en tu liderazgo, porque Jesús dijo: “si puedes creer, al que cree todo le es posible”, (Mr. 9:23). Vemos entonces cómo la fe es el escenario de los milagros. 

   

La fe transforma nuestra manera de hablar. Jesús aprovecha éste momento para enseñarles cosas muy importantes acerca de la fe:



1. La fe hará que superen los más grandes obstáculos (“si a este monte dijereis quítate, será hecho”).

2. La fe los llevará a cosas mayores (de secar una higuera a trasladar un monte).

3. La fe los llevará a declarar grandes cosas en la voluntad de Dios. (Jesús les dijo: “si dijereis a este monte quítate, será hecho”, la fe nos lleva a hablar de manera diferente, pues declaramos nuestra confianza en Dios y en sus promesas).  





La fe determina nuestra comunión con Dios. Nuestra manera de orar es alimentada por nuestro nivel de fe, si lo hacemos “creyendo” recibiremos la respuesta de Dios, la fe debe ser declarada en nuestras oraciones, evitemos oraciones lastimeras y de resignación porque éstas no producirán los milagros de Dios. 



Reflexión final: Jesús conoce nuestra condición, nuestras luchas y necesidades, y él quiere que lo busquemos y que lo hagamos con fe, porque Dios quiere moverse a tu favor, permite su acción sobrenatural orando, siendo guiado por su Espíritu y verás las maravillas del Señor a tu favor. La fe genera milagros. 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Hebreos 2:11-13


Hebreos 2:11-13

Tanto el que santifica como los que son santificados tienen un mismo origen, por lo cual Jesús no se avergüenza de llamarlos hermanos, cuando dice: “Proclamaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré.” En otra parte dice: “Yo confiaré en él.” Y añade: “Aquí estoy yo, con los hermanos que Dios me ha dado.”

Jesús fue un hombre como tú y como yo. Sin embargo, al mismo tiempo era cien por ciento Dios. ¿Cómo lo sé? Porque eso es lo que la biblia nos dice. Cuando se escribe este libro o carta a los hebreos, se tenía la duda de quién era realmente Jesús. ¿Era Dios? ¿Era un profeta? Recuerda que en algún momento la gente pensaba que era Elías. En general, existía confusión entre los judíos que recibían el mensaje y por ello, con estos versículos se busca clarificar las cosas. Me parece una increíble muestra de sabiduría y soberanía por parte del Señor, al escribirnos algo que no solamente fue utilizado hace dos mil años sino hoy en día nos encontramos con los mismos cuestionamientos. ¡Definitivamente es nuestro creador y sabe perfectamente de qué “pie cojeamos”! Es muy importante tener claros los principios que Dios nos da. De lo contrario andamos de un lado para el otro conforme escuchamos a alguien hablar y luego cambiamos si escuchamos a alguien más. Recuerda que la biblia siempre debe ser tu lugar donde acudes para aclarar cualquier duda y establece todos los principios de la fe.

Jesús fue hombre. No solamente tuvo hermanos en la fe sino también hermanos carnales. Mateo 19:55 nos explica claramente que Jacobo, José, Simón y Judas fueron sus hermanos. Sí. Hijos de María su madre. Mucha gente piensa que María permaneció sin tener más hijos después de Jesús, pero es erróneo. Claramente nos dice la palabra que tuvo otros hijos. ¿Entiendes ahora la importancia de estudiar la biblia? Como seguidores de Jesús, debemos tener claro quién es Él. Él es Dios. El Verbo. A través de Él todo fue hecho. Al mismo tiempo fue hecho hombre. Hombre carnal. Con tentaciones. Con hambre. Con dolor y cansancio. Él vino a proclamar el nombre de Jehová a todos nosotros. Ahora podemos entender que Jesús no fue una gran persona solamente. Él es Dios también. Sé que he sido muy repetitivo, pero es de gran importancia que tengas claro este principio y no te confundan con otras creencias fuera de la biblia. Aquellos que creen que Cristo solamente fue Dios estando en la tierra, están equivocados. El pasaje de hoy nos dice claramente que Él y nosotros tenemos un mismo origen. Nos dice que Jesús nos llama hermanos. No podría llamarnos hermanos siendo Dios. ¿Cómo el Señor le llama hermano al siervo?

Sé que no es fácil entender cómo puede ser Dios hecho hombre y al mismo tiempo seguir siendo Dios. Parece una gran historia fantástica. Sin embargo, Dios así lo dispuso y solamente tenemos el testimonio escrito no solo en la biblia sino en los historiadores de la época los milagros que se hicieron para demostrar esta dualidad. A nosotros nos queda creerlo y dejar que Dios haga milagros en nuestras vidas para poder vivir en carne propia la demostración de su deidad.

Oración

Padre: gracias por ser un Dios de orden y aclarar cualquier confusión que surge involucrando tu nombre. Hoy entiendo que Jesús fue hombre como yo y al mismo tiempo Dios. Entiendo la importancia de leer y estudiar tu palabra para conocerte mejor y tener claros tus principios. Gracias por la vida de Jesús. Gracias por amarme y perdonarme. Te pido siempre guíes mi vida Señor. En Cristo Jesús. Amén.  

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Santiago 1:19


Santiago 1:19

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

Listos para escuchar y lentos para hablar o enojarse. Generalmente hacemos todo lo contrario. Siempre quieres exponer tu punto primero y convencer a los demás de que estás en lo correcto.

Imagina por un momento al congreso de un país totalmente en silencio, escuchando al orador y poniendo atención a cada palabra que dice. Imagina un maestro escuchando a sus alumnos con atención; a un padre escuchando a sus hijos; a un jefe escuchando a sus subordinados; a un hijo escuchando a su padre; a un subordinado escuchando a su jefe. ¿Por qué es tan complicado escuchar? ¿Por qué se facilita tanto hablar y se dificulta el escuchar? ¿Te has topado con personas que solamente hablan y hablan y no te dejan decir nada? ¿Has estado en discusiones donde no se pueden dar opiniones ni puntos de vista? ¡Cuántas discusiones y cuántos problemas se evitarían si tan solo siguiéramos este principio! ¿Cuántas personas quieren una mejor comunicación con los demás?

Aprende a escuchar. Aprende a callar. Aprende a controlar tus impulsos.

La comunicación no es fácil entre personas.

Listo para oír no significa estar tranquilos y pretender escuchar. Hay muchas personas que escuchan lo que se dice, pero en ningún momento tratan de “procesar” la información recibida para poderla comparar con la que ellos tienen. En consecuencia, simplemente le estás hablando a una pared. El estar pronto para oír significa una actitud continua. Requiere de tu entrega y sobre todo que dejes de pensar en ti y pienses primero en lo que Jesús quiere que hagas para posteriormente poder escuchar a tu prójimo. Es hacer a un lado el egocentrismo, dejar de pensar en lo que quieres, en lo que piensas que debería ser, en lo que deseas corregir. Pronto para oír no significa dejar de exponer tu punto de vista. Parafraseando el versículo Santiago dice algo así: ten cuidado con tus actitudes, es importante que pongas atención en tu forma de reaccionar cuando las personas no están de acuerdo contigo. Cuando alguien hable, escúchalo, trata de entender su postura, entiende su situación y punto de vista. No te impacientes por contestar y debatir sobre los desacuerdos. Habla con calma, habla en el amor de Cristo. Recuerda, ten cuidado de que la ira y el enojo no se apoderen de lo que dices o haces. Es muy fácil que te pase así que pon atención.

La clave para poder llevar a cabo esto está en Cristo. Debes reconocer que tú no puedes dominar tu ira, tus enojos, tus corajes. Entender que solamente Dios, a través del Espíritu Santo puede hacer esa transformación en ti. Pídelo al Señor y experimenta los cambios que realiza en aquellos que le entregan su vida.

Oración

Padre: te pido perdón porque no he sabido escuchar ni tampoco controlar mi ira y enojos. Hoy quiero ser diferente y reconozco que yo no puedo hacerlo. Te pido que controles mi ira, controles mis palabras y pongas en mi paciencia para escuchar a mi prójimo. Permite que recuerde siempre estos versículos para tener una actitud pronta a escuchar y lenta para la ira. Te lo pido en el nombre de Jesús

Amén         

martes, 21 de noviembre de 2017

Tu Eres Un “Sacerdote” en el trabajo


Tu Eres Un “Sacerdote” en el trabajo

“FRUCTIFICAD Y MULTIPLICAOS… EJERCED POTESTAD” (Génesis 1:28)

Si quieres saber cuál fue el plan original de Dios para cada uno de nosotros mira a Adán: “Y creó Dios al hombre a su imagen… Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad… sobre la tierra»” (Génesis 1:27-28). Fuimos creados para ser productivos, para multiplicarnos y para gobernar. Y toda profesión conocida abarca esas tres funciones. Un sacerdote es alguien que representa a Dios en nombre de otros y a otros en nombre de Dios. Y ésa es la descripción original de todos nosotros. Fuimos hechos a la imagen de Dios para seguir Su obra, que consiste en hacer florecer la tierra para que la tierra alabe a Dios.

Toda obra humana fue concebida por Dios para ser una obra sacerdotal. No solamente los clérigos o los misioneros han sido llamados por Dios, ni tampoco son necesariamente los que más le agradan, o los más importantes para Él. El erudito bíblico N.T. Wright nos describe una imagen muy bonita de este concepto. Él imagina a los humanos como espejos colocados en un ángulo de 45° entre el cielo y la tierra. Fuimos creados para reflejar el cuidado y el dominio de Dios en la tierra y reflejar de vuelta la alabanza y la gratitud de la creación a Dios. Eso lo que hacemos cuando trabajamos. Tienes un llamado. Tienes dones. Eres sacerdote. Y eso no está relacionado sólo con tu colaboración en la iglesia. Tu esfera laboral es el lugar por excelencia donde vives tu llamado. Cuando empiezas a verte a con o “ordenado por Dios” para hacer el trabajo que haces, eso te hará sonreír, te dará energía y añadirá dignidad a tu labor.