domingo, 12 de noviembre de 2017

Decisiónes que tomar


Salirse de la cubertura de Dios que está en la Iglesia de Cristo es una mala Decisión.  Rut. tomo una buena decisión porque entendió que El Dios de su suegra Noemi era El Dios verdadero.

En la toma de decisiones es muy importante no dejarse influenciar por las circunstancias.  Belén significa casa de pan y a pesar de eso estaba pasando por momentos de dificultad, Había hambre.  Aquí hubo una mala decisión por el cabeza de familia esposo de Noemi de salirse de la cubertura de Dios que estaba en el pueblo de Israel aun cuando en aquellos momentos pasaban por una prueba de su Dios por su desobediencia a Dios.  Rut 1

1. Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.

2. El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.

3. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos,

4. los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años.

5. Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.

6. Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan.

7. Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.

8. Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo.

9. Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron,

10. y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo.

11. Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?

12. Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos,

13. ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí.

14. Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella.

15. Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.

16. Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.

17. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.

18. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más.

19. Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que, habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí?

20. Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.

21. Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?

22. Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.   Rut la moabita fue muy Bendecida por la decisión que tomo.   Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.   Y del linaje de  Rut  referente a la carne vino NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO    

sábado, 11 de noviembre de 2017

Hechos 5:6-8


Hechos 5:6-8

Después de pasar entre los judíos unos ocho o diez días, Festo bajó a Cesarea, y al día siguiente convocó al tribunal y mandó que le trajeran a Pablo. Cuando éste se presentó, los judíos que habían bajado de Jerusalén lo rodearon, formulando contra él muchas acusaciones graves que no podían probar. Pablo se defendía: no he cometido ninguna falta, ni contra la ley de los judíos ni contra el templo ni contra el emperador.

Los envíos como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas (Mateo 10:16). Yo sé que es difícil recibir acusaciones falsas. Sé que es difícil recibir ataques injustificados. Sé también que duele cuando nos lastiman o nos traicionan. ¿Pero sabes algo? Debes aprender a tener dominio de tu cuerpo, de tu mente y de tus reacciones. No puedes ir por el mundo tratando de vengar cada daño que te han hecho. No puedes andar buscando descargar tu ira en el momento en que se te presente una oportunidad. Estos deseos no provienen de Dios sino de tu naturaleza carnal. Estos deseos y pensamientos son los que debes entregar a Dios y pedir que los remueva de tu interior. La palabra de Dios nos ayuda a entender con más claridad el propósito de tu vida y la mía junto con las dificultades que atravesaremos. ¿Quiénes somos? Ovejas. ¿Cómo debemos reaccionar? Con inteligencia y humildad. ¿Qué enfrentaremos? Lobos. ¿Qué nos harán? Querrán devorarnos. ¿Lo puedes ver? Con la biblia nos podemos preparar para lo que ha de venir. En los equipos de rescate, constantemente realizan simulacros de posibles emergencias que pudieran ocurrir. ¿Con qué fin? El día que una situación se presente, ellos estarán mejor preparados para actuar con la cabeza fría y enfocada en resolver lo que se presente. Así estaba Pablo y así debemos estar nosotros. Preparados. Listos para lo que venga. No distraídos sino enfocados y listos para encontrarnos entre lobos y reaccionar sabia y sencillamente. Medita en esto: ¿qué tipo de reacción quieres tener si te encuentras en medio de lobos y no te has preparado para lo que estás atravesando? Suena ilógico, pero así somos. Como dice el dicho “queremos ir a la guerra sin fusil”.

Date cuenta de los ataques que estaba recibiendo Pablo. Tenía a varias personas en su contra y en su cara mintiendo y viéndolo con odio y coraje. Tratando de intimidarlo y hacerlo sentir mal. Buscaban su muerte. Buscaban acabar con él en cualquier momento. ¿Intimidante? ¡Seguro que sí! Pero Pablo pasó dos años encarcelado preparándose para este momento. Sin temor, se defendió como serpiente y paloma. Soy inocente. Suena sencillo pero sus palabras son sumamente eficaces y profundas. No les dijo mentirosos. No los atacó. No trató de explicar que estaban poniendo una trampa en su contra. Con su respuesta los dejó sin oportunidad para más provocación. ¡Así debemos reaccionar! No por instinto ni por impulso sino con meditación y sabiduría queriendo seguir los pasos de Jesús.

Es normal atravesar este tipo de circunstancias. No te extrañes ni sientas que Dios se ha alejado. Él está ahí. Te está viendo. Prepárate. Lee y estudia la Biblia. Ora constantemente. Busca consejo de alguien familiarizado con los principios de Dios. Así, podrás estar mejor preparado para ser sabio y humilde en tus acciones.

Oración

Padre nuestro: Tú eres omnipresente y eres Santo. Permite que mi prioridad sea buscar tu reino y aprenda a vivir conforme a tu voluntad y no la mía. Quiero aprender a ser sabio y sencillo y a estar preparado para lo que pueda venir. Te doy gracias por darle sentido a mi vida y por estar siempre ahí cuando más te necesito. Te pido traigas paz a mi corazón. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén   

viernes, 10 de noviembre de 2017

Colosenses 1:17-18


Colosenses 1:17-18

Él (Cristo) es anterior a todas las cosas, que por medio de Él forman un todo coherente. Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección, para ser en todo el primero.

Para complementar el principio de que Cristo es Dios y que siempre ha existido, podemos analizar Juan 1:1-3 en la que dice que en el principio ya existía el Verbo (Cristo) y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. Por medio de Él (Cristo) todas las cosas fueron creadas.

¿De qué te sirve saber que Cristo fue antes que todo, que es la cabeza de la iglesia y el primero en la resurrección?

Voy a empezar por la resurrección. En la historia del descubrimiento de América, sabemos que se dio por buscar nuevas rutas para llegar a las Indias pues a través de Europa se encontraban bloqueadas. Imagina a aquellos que estaban subiendo a las carabelas sin tener idea de qué esperar. Tal vez algunos seguían pensando que la tierra era cuadrada y que caerían a un precipicio, otros tendrían otro tipo de miedos e incertidumbres. Finalmente, emprendieron el viaje y llegaron. No a su destino pero sí a América. Los siguientes viajes, aunque complicados por las aguas y el clima, fueron distintos pues la gente sabía que llegaría a algún lado y no perecería en medio del mar. Así pasa con el camino que Cristo nos ha trazado con la resurrección. Ninguno de nosotros podría haberlo hecho antes. Ninguno de nosotros sabría cómo llegar a nuestro destino final. Gracias a que Él nos muestra el camino, podemos quitar toda esa incertidumbre que hay alrededor de la muerte y nuestro destino final. Gracias a la resurrección de Cristo, ahora tenemos una vereda bien trazada con destino a su presencia.

Con respecto a Cristo siendo la cabeza de la iglesia me parece el fundamento para funcionar como congregación que desea seguir sus pasos. Cada vez que se presenta un problema en las congregaciones, están prácticamente ligadas a que una de las partes no está entendiendo quién es la cabeza principal. A veces bajamos la mirada y pensamos que aquellos que tenemos enfrente son los líderes y cabezas. No. Solamente hay un líder al cual todos servimos llamado Jesús. Este líder nos dejó el ejemplo de que, aún siendo el Señor de todo, lavó los pies de sus discípulos. Ahora, si nuestra “cabeza” lava los pies y su vida es de servicio, ¿qué nos corresponde hacer? Lo mismo. Siempre que estés en un grupo que siga a Cristo, debes estar atento y promover que siempre sea Él la cabeza. Que sea Él quien de la dirección, el propósito y el paso que se debe tener. Es fácil que, como humanos, nos queramos adueñar de lo que le corresponde a Dios.

Por último, es importante que tengas la convicción de que, a través de Cristo, toda la tierra fue creada y funciona. Me gusta que dice: por medio de Él (las cosas) forman un todo coherente. No fue una creación sin sentido ni caprichosa. Tiene un propósito. Está bajo control y se mantiene bajo su mandato. Ahora medita sobre estas características de Cristo y cómo pueden impactar tu vida.

Oración

Señor: Gracias por la vida de Jesús. Gracias porque ahora tenemos un camino bien definido y borra toda incertidumbre. Te pido que pueda llevar una vida de obediencia y que pueda entender tu palabra. Permite que entienda el valor de lo que hizo Cristo en la resurrección, al ser el creador de todo y como cabeza de la iglesia. Te lo pido en Cristo Jesús

Amén  

jueves, 9 de noviembre de 2017


Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre Viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. (Juan 6:53-57)

Somos tan religiosos, que les aseguro que en un culto o misa; nos pueden decir Jesús dijo: “Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros”; y muchos dirán amén, sin pensarlo.

Si afirmarán que eso es verdad con un amén; eso está muy bien; pero ¿entendemos lo que realmente significa beber la sangre de Jesucristo y comer su cuerpo?; a mí me parece que muchos se imaginaran que Jesús se refería al pan u ostias por su cuerpo y al vino por su sangre ¿no es verdad?; pero en realidad ustedes que son personas inteligentes, ¿creen realmente que Dios les dará vida a las personas que comen pan u ostias y toman vino en su nombre? No digo que no se deba hacer, pero mi pregunta va más allá. ¿Acaso Dios tiene favoritismos por aquellos que practican ritos en su Nombre? ¿O no será que nos quiere enseñar algo más allá de los rituales que hoy conocemos como las misas y cenas del Señor?

A mí me parece que muchos dirán amen hermano, cuando decimos que Jesús dijo “Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros”; pero en verdad no entienden que están afirmando, y sólo lo dicen en forma automática porque es algo que siempre lo han escuchado, y por lo tanto, después de tanta repetición saben que es así, pero en realidad, ni idea tienen de lo que significa realmente comerlo y beberlo; que es lo más importante. Bueno lo más importante es que entendamos, esa es la diferencia entre el que da frutos y el que se queda estéril, sólo repitiendo sus tradiciones, aunque sean muy Bíblicas, por cierto, pero hay esterilidad en lo rituales vacíos.

Vamos derecho al asunto:

¿Cómo bebemos su sangre? CREYÉNDOLE.

¿Cómo comemos su carne? SIGUIÉNDOLO, es decir, OBEDECIÉNDOLE.

¿Y por qué lo digo?

Lean por favor con cuidado, lo siguiente: Y Jesús les dijo: YO SOY el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (Juan 6:35)

¿El que cree en Jesús que le ocurrirá? “no tendrá sed jamás”.

¿El que va a él, es decir, lo sigue, que le ocurrirá? “nunca tendrá hambre”

Ahora ¿queda claro o no, ¿cómo lo bebemos y lo comemos?

Es necesario que esto lo entiendan muy bien, y lo mediten en el Señor; debemos creerle y seguirle (obedecerle); de esa manera tenemos vida eterna, seremos resucitados el día postrero y es la forma como permanecemos en él, como él permanece en nosotros.

No es por comer muchas ostias, ni pan sin levadura; ni por la copa de vino; sino es por creerle y seguirlo; como verdaderos discípulos del él; no digo que no se deba practicar lo que él dijo que hiciéramos en su menoría; sino que no nos quedemos con los ritos como le ocurrió a Israel, y tuvieron al Señor de gloria ante su ojos y no lo vieron; porque estaban en lo exterior, en la carne, en la religión, en las formas, en las tradiciones, en el reino de este mundo y su corazón estaba muy lejos del Señor.

Es muy claro, de AQUÍ parte el evangelio; quien no ha partido de beber su sangre y comer su carne; no tiene vida eterna, ni mucho menos permanece en él.

Algunos separan la fe de la obediencia, y dicen que somos salvos por fe; pero no ven que la fe no puede ser separada de la obediencia; van juntas; el que no obedece es porque no cree; ya que todos sus mandatos son para vida y prosperidad. Cuando separas el cuerpo de alguien con su sangre; ocurre inevitablemente la muerte; así también si separas el creerle a Jesús con el obedecerle; no pueden separarse; ya que habrá muerte espiritual, cuando sólo se le “cree” y no se le “obedece”. De la misma forma en que si separas el cuerpo de la sangre; la verdadera comida con la verdadera bebida. ¿O caso alguno puede vivir con sólo beber o sólo comer? Por algún tiempo puede ser, pero necesitamos beber y comer, para estar sanos en El.

Te dejo como tarea que busques en el evangelio de Juan, más ejemplos que nos enseñan que la verdadera bebida se toma al creerle, y la verdadera comida se come al obedecerle. Un saludo afectuoso, y que la gracia y entendimiento del Espíritu Santo, los llene. 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Filipenses. 4.v3-6


Filipenses. 4.v3-6 Aquellos "cuyos nombres están en el libro de la vida", son todos los que han sido sellados para salvación por medio de su fe en Cristo (véanse también Luk_10:17-20; Rev_20:11-15).

4.4, 5 El gozo supremo viene cuando Cristo habita en nosotros. Cristo está cerca y en su Segunda Venida lo disfrutaremos en toda su plenitud. El que habita en nosotros cumplirá su máximo propósito.

4.4 Parece extraño que un hombre preso pudiera decir a una iglesia que se regocije. Pero la actitud de Pablo nos enseña una lección importante: la actitud interior no necesita reflejar nuestras circunstancias externas. Pablo estaba lleno de gozo porque sabía que pese a lo que le sucediera, Cristo estaba con él. Pablo insta a los filipenses a regocijarse varias veces en esta carta, probablemente porque necesitaban oírlo. Es muy fácil desalentarse frente a circunstancias que no son placenteras o tomar hechos sin importancia como si lo fueran. Si usted no ha disfrutado el gozo últimamente, quizá sea porque no está mirando la vida desde la perspectiva correcta.

4.5 Tenemos que ser amables (razonables, amplios y caritativos) con los que no pertenecen a la iglesia y no solo con los creyentes. Esto significa que no buscamos revancha contra aquellos que nos tratan injustamente, tampoco debemos expresar demasiado nuestros derechos personales.

4.6, 7 ¡Imagínese no tener que estar "afanoso" jamás por nada! Esto parece imposible, todos tenemos preocupaciones en nuestro trabajo, en nuestros hogares, en el colegio. Pero Pablo nos aconseja cambiar nuestras preocupaciones en oraciones. ¿Quiere usted preocuparse menos? ¡Entonces ore más! En el momento en que empiece a preocuparse, deténgase y ore. 

martes, 7 de noviembre de 2017

Hechos 5:29-31


Hechos 5:29-31

“¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!” Respondieron Pedro y los demás apóstoles. El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús, a quién ustedes mataron colgándolo de un madero. Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador, para que diera a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.

¿Cómo compartir la palabra de Dios? Anunciando el propósito al que vino Jesús: vino para darnos arrepentimiento y perdón de pecados; explicando que fue crucificado por nuestros pecados siendo libre de mancha; que vino para reconciliarnos con Dios Padre. Vuelve a leer los versículos y pon atención a la manera en que Pedro y los apóstoles hablan. Tenían muy claro el evangelio y su misión de compartir a Jesús. Hablaron con la verdad y no les importó incomodarlos: el Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús a quién ustedes mataron en una cruz. No los están criticando. No están haciendo alboroto con la gente sobre cómo fue posible que pasara esto. No hay chisme de por medio sino la verdad confrontando al Consejo. Ustedes aprobaron la crucifixión de Jesús mientras que el Dios de Abraham lo resucitó y lo sentó a su diestra. Cuando hablamos de Cristo no podemos ocultar nada. Por ejemplo, si alguien está engañando a su pareja y le platicamos del Señor sin decir que lo que está haciendo está mal, nosotros estamos peor. No podemos pasar por alto u omitir lo que la gente está haciendo por compartir un evangelio que no levante conflicto o incomode. Si bien Cristo nos ama y murió por nosotros, la palabra nos dice que Dios aborrece el pecado. ¿Cómo hablar del amor de Dios sin el arrepentimiento de pecados?

Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres…

Esta frase es peligrosa si la sacamos de contexto. Los discípulos están frente al Consejo que era un grupo de judíos que lideraban a los israelitas espiritualmente. Recuerda que Roma era la autoridad jurídica y le permitía a Israel tener una especie de sub gobierno espiritual. Entonces, cuando dicen que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres no implica que debamos faltar a las autoridades. De hecho, la palabra nos dice que debemos obedecerlas. ¿Qué querían decir entonces? Que Jehová es la autoridad máxima. Que no siguen a los hombres sino a Dios. ¿Cómo se aplica para nosotros? Que en nuestro día a día, siempre debemos actuar en obediencia a Dios por encima de lo que nuestro líder espiritual pueda decir. Los discípulos entendieron que Jesús era el Hijo de Dios y que las profecías se cumplieron en Él por lo que sería un error no seguirlo. Tú y yo debemos ser cuidadosos de nuestra congregación. Debemos buscar que Jehová sea siempre el centro de todo lo que se predica. No una persona o grupo sino Dios. No hagas nada que te pidan que no sea conforme a la voluntad de Dios pues tu deber es obedecerlo a Él antes que a los hombres.

Oración

Dios: me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Abre mis ojos y no permitas que siga escondiendo y justificando mis pecados. Te pido que siempre te siga y obedezca por encima de lo que digan los hombres. En Cristo Jesús.

Amén 

domingo, 5 de noviembre de 2017

Hechos 26:7-8


Hechos 26:7-8

Ésta es la promesa que nuestras doce tribus esperan alcanzar rindiendo culto a Dios con diligencia día y noche. Es por esta esperanza, oh rey, por lo que me acusan los judíos. ¿Por qué les parece a ustedes increíble que Dios resucite a los muertos?

¿Por qué ya no se habla del cielo? ¿Por qué casi no se predica a la resurrección de los muertos? Son temas difíciles. Mucha gente no quiere escuchar la posibilidad de ir al infierno. Mucha gente rechaza la idea de un cielo y un infierno, pero no tiene ningún fundamento para hacerlo. Cuando abrimos la biblia y la estudiamos, es fácil darnos cuenta de que Dios nos llamará a cuentas al morir. No es algo que tenga que ver con la traducción ni tampoco de interpretación. La palabra es muy clara sobre el juicio que tendremos cuando termine esta vida. Pero al mismo tiempo, el Señor no nos deja en el limbo. Nos dice que su amor fue tan grande que no se aferró a ser Dios y se hizo hombre, mandando a su Unigénito para que todos los que crean y confiesen su nombre pudieran ser salvos y recibir la vida eterna, esto quiere decir, ir al cielo y estar con Él.

En su discurso, Pablo cuestiona el por qué resulta tan difícil el creer en la resurrección. Hoy en día, tenemos cantidad de creencias y no suena tan descabellado hablar de la resurrección. El problema radica en que ahora cada quien tiene su “verdad” y entonces todos estamos bien. Tú crees en la resurrección, yo creo en que nos morimos y se acabó, y otros creen en la reencarnación. Al final, todos vamos “al mismo lugar”. Error. No estoy diciendo que no respetemos otras creencias. Por supuesto que no. Pienso que Jesús no nos enseñó que debemos atacar otras religiones o formas de pensar. Pero lo que sí nos enseñó es a no dejarnos engañar ni a retroceder en nuestros principios haciendo menos al Creador. No te confundas. Lo que otras personas puedan pensar no debe afectar tu comunión con Dios. No dejes de leer la biblia. No dejes de orar. Dios se encargará de contestar todos tus cuestionamientos. Recuerda que somos las ramas y Jehová el árbol. Si nos apartamos del árbol, ¿cómo nos alimentaremos?

Día y noche, las tribus esperaban la promesa del Mesías. Hoy está en tus manos. Jesús vino y murió por cada uno de nosotros. Sufrió por ti. Sufrió por mí. No lo merecía. Pero lo hizo por amor y para ganar el alma de cada uno de los que creemos en su nombre. Nos da la oportunidad de ser resucitados y estar en su presencia.

Es importante que medites en esto. ¿Cuál es tu concepto del cielo, del infierno y de la vida eterna? Busca pasajes en la biblia que hablen del tema para que estés bien informado y no andes de una idea en otra por lo que escuchas. Como dice Pablo, hay personas allá afuera que cuestionarán tu fe y se les hará increíble aceptar que los muertos resucitarán. Acude a la palabra de Dios. Estúdiala. Llénate de ella. Establece tus principios basada en ella.

Aquí hay algunos pasajes que nos hablan claramente del cielo o el infierno: Mt 5, 10:28, 2Pedro 2, 3, Juan 5, Romanos 2, 5, hebreos 9. Estos son algunos capítulos que te pueden servir.

Oración

Señor: perdona mis pecados. Vengo humillado y reconociendo que te necesito. Hoy entendí que hay un juicio y una vida después de la muerte. Quiero ir a tu presencia al ser resucitado y vivir con la certeza de que así será. Entiendo que Jesús murió por mis pecados y quiero que sea mi Señor y mi Salvador. Te lo pido en Su nombre. Amén