sábado, 8 de julio de 2017

El pacto matrimonial


El pacto matrimonial es algo muy importante para el Espíritu de Dios, quien insta a los creyentes a buscar otro creyente como pareja para así asegurar la santidad del matrimonio. El Señor también exige la fidelidad y un trato justo en el seno del matrimonio. Dios repudia las actitudes intransigentes y crueles que destruyen este sagrado pacto y dan lugar al divorcio.

Obedece a Dios; contrae matrimonio solamente en el Señor y ante el Señor. Sé amoroso y fiel con tu pareja. No consideres el divorcio como una respuesta satisfactoria ante cualquier problema marital. Confía en Dios para recobrar la esperanza en un matrimonio en el que no parece haber esperanza. Permanece siempre dispuesto a aprender de nuevo lo que es el amor, la comprensión y el perdón.  Dios creó el matrimonio como modelo de las relaciones que Él quiere establecer con su pueblo. El marido debe honrar y comprender a la esposa, protegiéndola y reconociendo que ella es coheredera junto a él ante Dios.

Esposo, sé amable y tierno con tu esposa. Hónrale como a tu mejor amigo. Escúchala y pasa tiempo con ella. Quiérela y hazla sentir sumamente importante. Reconoce que de no hacerlo impedirá tu vida de oración y obstruirá sus respuestas

viernes, 7 de julio de 2017

CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU


CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU “…EL SEÑOR ME HA MANTENIDO CON VIDA

“…MI SIERVO CALEB, POR CUANTO HUBO EN ÉL OTRO ESPÍRITU…” (Números 14:24 RV 1960)

Caleb dijo a Moisés:

“…Subamos luego, y tomemos posesión de ella [la Tierra Prometida], porque más podremos nosotros que ellos. Pero los hombres que subieron con él… hablaron mal… diciendo: Vimos allí gigantes… Nosotros éramos, a nuestro parecer, como langostas…” (Números 13:30-33).

Notemos dos actitudes opuestas, presentes en este episodio:

1) Una actitud de duda.

Diez de los doce espías volvieron diciendo: ‘No lo podemos hacer’. Sin embargo, la mayoría no siempre tiene razón.

Si Dios te ha prometido algo, eso te pertenece, aunque estés en minoría.

El informe de la mayoría aterrorizó al pueblo de Dios; les entró una clase de amnesia espiritual y se olvidaron de los cuarenta años de provisión sobrenatural. Y lo que es más grave, se llegaron a convencer de que Egipto era en realidad “la tierra de leche y miel”: “¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto?” (Números 16:13).

¡Increíble! ¡Egipto era la tierra de hacer adobes y de esclavitud, no de leche y miel!

¿Cuál era su problema?

Permitieron que su entorno ejerciera mayor influencia en ellos que las promesas de Dios. Cuando sucede eso, te secas espiritualmente, empiezas a quejarte y a decir cosas como:

‘Dios hizo milagros en el pasado, pero ya no los hace.’ La consecuencia de su incredulidad fue que ninguno de ellos entró en la Tierra Prometida, excepto Josué y Caleb.

2) Una actitud de fe.

Dios dijo: “Pero a mi siervo Caleb, por cuanto lo ha animado otro espíritu y decidió ir detrás de mí, yo lo haré entrar en la tierra… y su descendencia la tendrá en posesión” (Números 14:24).

Entonces, ¿Con cuál de las dos actitudes te identificas? 

jueves, 6 de julio de 2017

Cristiano, ¡Usa tu autoridad!


Cristiano, ¡Usa tu autoridad!

“…OS HE DADO AUTORIDAD SOBRE LAS FUERZAS DEL ENEMIGO…” (Lucas 10:19

¿Eres el blanco de Satanás Te preguntas: ‘¿Por qué se molesta siquiera con alguien como yo?’

La respuesta es: a causa de tu influencia como cristiano. La influencia de Job le irritaba continuamente al Satanás. Un día Dios le dijo: “¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él…?” (Job 1:8). Poco después de esa conversación, Satanás atacó la salud de Job, a sus hijos, su matrimonio y sus negocios. ¡Si eres favorecido por Dios, sin duda Satanás se fijará también en ti!

Todo lo que glorifica a Dios enfurece a nuestro enemigo. Pero tú posees el poder de vencerlo. Jesús dijo: “…Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo…” (Lucas 10:18-19). Date cuenta de que no has sido llamado a derrotar a Satanás; Jesús lo derrotó hace ya más de dos mil años. Tu misión es hacer valer esa derrota todos los días. Jesús ya lo desarmó y lo exhibió públicamente en la cruz (véase Colosenses 2:15).

Y eso es lo que Jesús hizo por ti en la cruz. Con su muerte y su resurrección, le despojó al diablo de su poder y declaró: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra… Por tanto, id…” (Mateo 28:18-19). Vete en su poder, en su fuerza, en su nombre. Él te ha dado autoridad sobre el enemigo, ¡úsala!

miércoles, 5 de julio de 2017

Cuida tus palabras


Cuida tus palabras

“EL QUE GUARDA… SU LENGUA, SU VIDA GUARDA DE ANGUSTIAS” (Proverbios 21:23)

Si no quieres que la gente recuerde algo, no hables de ello. Si no quieres que se hable de ello más tarde, no siembres las semillas en sus mentes. Nos ahorraríamos muchos argumentos y disminuirían las tensiones si fuéramos sabios para callar a tiempo. Para saber qué decir, cuándo decirlo y a quién decírselo, guíate por los siguientes versículos bíblicos:

“Las palabras del chismoso son como bocados suaves que penetran hasta las entrañas” (Proverbios 18:8); “La lengua apacible es árbol de vida…” (Proverbios 15:4). “El que guarda su boca y su lengua, su vida guarda de angustias” (Proverbios 21:23).

Ten cuidado al confesar tus pecados a otros. Seguro que eres sincero, pero cuando te sientes herido, vulnerable y con necesidad de apoyo, podrás dar pie a asuntos que quedarán como interrogantes en la mente del oyente, aun después de haber dado las explicaciones pertinentes.

No podrás impedir que la gente te dispare, pero no les des munición. Hay veces cuando es apropiado hablar abiertamente de algo. Jesús dijo que cuando alguien peca contra ti, tienes que hacer tres cosas:

Primero, vete y habla con la persona en privado. Si ese paso no surte efecto, llévate a dos o tres personas maduras contigo. Y si este paso tampoco da resultado, lleva el asunto al liderazgo de la iglesia (véase Mateo 18:15-17).

Si tú has pecado, pide a Dios que te perdone, y Él así lo hará. Luego pon tus miras en el futuro y deja todo lo demás en manos de Dios, porque te puede liberar y también defender. Pero si Él elige no hacer ninguna de las dos cosas, usará la situación para tu propio crecimiento personal.

martes, 4 de julio de 2017

El homosexual ¿nace o se hace?


El homosexual ¿nace o se hace?

A diferencia de lo que dicen los medios de comunicación e incluso las mismas personas que declaran esta preferencia sexual, el homosexualismo no es algo con lo que se nace. La homosexualidad según la Psicoterapeuta Velazco es esencialmente un estado de desarrollo sicológico y emocional incompleto que es posible revertir. La homosexualidad es siempre un síntoma, que representa un trauma sin resolver y una falta de identificación de género.

Biológicamente hablando, homosexuales y heterosexuales son idénticos en lo que respecta a órganos y centros cerebrales conectados con la sexualidad. Ningún factor genético se ha descubierto como elemento diferenciador entre personas homosexuales y heterosexuales. Muchas investigaciones han intentado probar otra cosa. Sin embargo, los resultados nunca han sido concluyentes y, sobre todo, son parciales porque no incluyen datos relevantes como la vivencia y experiencias familiares y sociales, añadió Velazco.

Además de la falta de prueba científica para apoyar que el homosexualismo es algo innato tenemos la referencia de la palabra de Dios que dice “Dios creó al ser humano a su imagen: hombre y mujer” (Gen. 1:27). Esto indica que el ser humano fue creado como dos personas de anatomía diferente, y cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para fines claros y específicos.

Lo contrario de este principio es apartarse del plan perfecto que Dios estableció para la vida plena de sus amadas criaturas.

Dice la Palabra de Dios: “¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se dejen engañar; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se acuestan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Co 6:9-10). Dios establece también que El no desea que ninguno perezca, atreves de su hijo Jesucristo estableció un camino de ayuda y redención.

La ciencia no ha podido probar ni encontrado ninguna diferencia en la constitución biológica y genética entre homosexuales y heterosexuales. Lo que se ha podido comprobar con mayor claridad es que las experiencias familiares condicionan de manera importante las decisiones que lleguen a tomar ciertas personas con susceptibilidades especiales.

Dios, el Creador de todo lo existente, estableció un orden en todo lo creado con características definidas y especiales y leyes y principios para el beneficio de toda la humanidad. La esperanza hacia la restauración de la vida plena está en la obra de nuestro Señor Jesucristo. Así, en la palabra de Dios dice “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados; ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios”. (1 Co 6:11) La respuesta está en permitir que Jesús interfiera en la vida de la persona y traiga orden integral. 

lunes, 3 de julio de 2017

Romanos.8.v29-30


Romanos.8.v29-30 La meta suprema de Dios en cuanto a nosotros es hacernos semejantes a Cristo (1Jo_3:2). A medida que vamos siendo como El, descubrimos lo que en realidad somos, las personas para lo cual fuimos creados. ¿Cómo podemos ser conformados a la imagen de Cristo? Leyendo y prestando atención a la Palabra de Dios, estudiando su vida en la tierra a través de los Evangelios, llenándonos con el Espíritu Santo y haciendo la obra de Dios en la tierra.

8.29, 30 Algunos creen que estos versículos dicen que, antes de la fundación del mundo, Dios determinó quiénes habrían de recibir la salvación. Señalan pasajes como Eph_1:11, que dice: "Habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad". Otros dicen que Dios sabía quiénes responderían positivamente, y sobre ellos puso su marca (predestinó). Lo que está claro es que el propósito de Dios en cuanto al hombre no fue producto de un pensamiento tardío, sino que se determinó antes de la fundación del mundo. La humanidad se creó para servir y glorificar a Dios. Si usted aceptó a Cristo, regocíjese porque Dios siempre lo ha conocido. Su amor es eterno. Su sabiduría y poder son supremos. El le guiará y le protegerá hasta el día en que llegue a su presencia.

domingo, 2 de julio de 2017

Filipenses 4:20.


Filipenses 4:20.

A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. ¡Qué fácil leemos versículos como este sin entender la profundidad que involucran! Se vuelven una especie de muletilla. Escuchamos tanto que la gloria sea a Dios que se nos olvida lo que realmente significa. Por esta razón no quise agregar ningún otro versículo. A Dios sea la gloria. ¿Cómo vivir dando gloria al Señor?

Para poder darte cuenta si vives dando gloria a Dios podrías empezar con las siguientes preguntas: ¿Qué respondo cuando recibo un cumplido o halago? ¿Agradezco a Dios por lo que pasa en mi vida o lo veo como resultado de mi preparación, dedicación y esfuerzo? Pero dar gloria a Dios no termina ahí. Involucra negarse a uno mismo. Morir a nuestros deseos para vivir por la cruz. Esto es lo que realmente significa a Él sea la gloria. Reconocemos que lo merece todo. Reconocemos su amor, gracia y misericordia. Damos testimonio de que sin Él, nada puede ser. Vivimos conforme a su voluntad y entendemos que sus caminos son mejores que los nuestros. Dar gloria a Dios involucra acción. No es algo que se diga y listo. Es algo que se demuestra. Te voy a dar unos ejemplos. Cuando perdonas sin que te hayan pedido perdón estás dando gloria a Dios. Cuando amas a tu prójimo sin importar que te hayan lastimado estás dando gloria a Dios. Cuando decides obedecer a tus autoridades estás dando gloria a Dios. ¿Te das cuenta cómo dar gloria involucra acción? Si realmente amas a Dios, si realmente te consideras seguidor de Jesús, este tipo de acciones deben ser el común denominador de tu día a día. Si por el contrario, sigues quejándote, dejando que la preocupación se apodere siempre de ti, que el mal humor se robe tu gozo entre muchas otras cosas, es tiempo de que evalúes tu comunión con Dios y si realmente has hecho una decisión por Él.

Dar gloria a Dios no se da los domingos. Dar gloria a Dios no es una muletilla. Dar gloria a Dios es un estilo de vida. Es aprender a poner al Señor en el lugar que le corresponde y vivir para Él. ¡Eso es dar gloria a Dios! Antes de tomar cualquier decisión, la pones en oración para que Él te guíe y muestre el camino correcto. Antes de que tu enojo se convierta en algo incontrolable, acudes a Él para que calme lo incontrolable. Dar gloria a Dios significa buscar al Señor en todo momento para que transforme tu vida y la utilice para llevar su palabra a cada rincón. Cuando Pablo dice: la gloria sea por siempre a Dios Padre, nos está diciendo que: sin importar mi circunstancia de preso injustamente, confío en Sus planes, confío en Su cuidado, confío en Su amor, confío en que Él hará conforme lo mejor para mí. ¡Esa es la gloria al Señor! Espero puedas darte cuenta de lo profundas que son estas palabras. Espero puedan quedarse grabadas en tu corazón. Espero abras tu corazón al Señor y te des cuenta si realmente vives dándole la gloria.

Oración

Padre: quiero vivir cada día entregado a Ti. Quiero que mi vida sea testimonio de tu amor y que mis actos siempre te den la gloria. Quiero aprender a quitar la atención de mí y poner los focos siempre a Ti. Ayúdame y renuévame mi Señor. Te lo pido en Cristo Jesús. Amén