viernes, 2 de junio de 2017

Romanos.1.11, 12


Romanos.1.11, 12 Pablo oraba por tener la oportunidad de visitar a estos cristianos a fin de animarlos en cuanto a sus dones y fe, y que ellos a su vez lo animaran a él. Como misionero de Dios, les ayudó a comprender el significado de las buenas nuevas de Jesús. Como pueblo santo de Dios, ellos podrían brindarle compañerismo y bienestar. Cuando los cristianos se reúnen, cada uno debiera dar y recibir. Nuestra fe en común nos da un lenguaje y propósito comunes para animarnos unos a otros.

1.13 Al final de su tercer viaje misionero, Pablo visitó Siria, Galacia, Asia, Macedonia y Acaya. A las iglesias de estas regiones se les llamaba gentiles debido a que estaban compuestas mayormente de gentiles.

1.14 Con "a griegos y a no griegos", Pablo se refiere a todos los de la cultura griega y a los que no son de esta cultura. "A sabios y a no sabios" se refiere a las personas educadas y a las analfabetas. ¿Cuál era la deuda de Pablo? Después de su experiencia con Cristo en el camino a Damasco (Hechos 9), consumió toda su vida en predicar las buenas nuevas de salvación. Su deuda era con Cristo por ser su Salvador y debía pagarla a todo el mundo. Pagó su deuda proclamando la salvación que hay en Cristo para todos, sean gentiles o judíos, sin importar barreras culturales, sociales, raciales ni económicas. Tenemos la misma deuda con Cristo porque El recibió el castigo reservado para nosotros, por el pecado. A pesar de que es imposible pagarle a Cristo por todo lo que ha hecho, podemos demostrar nuestra gratitud al dar amor a otros.

1.16 Pablo no se avergonzaba porque su mensaje era el mensaje de Cristo, las buenas nuevas. Era un mensaje de salvación, poderoso para cambiar vidas y para todos. Cuando se sienta tentado a avergonzarse, recuerde que las buenas nuevas se refieren a todo esto. Si se centra en Dios y en lo que hace en el mundo, antes que en sus limitaciones, su vergüenza pronto desaparecerá.

jueves, 1 de junio de 2017

Fe No Es Dudar


Fe No Es Dudar



Pasaje clave: Proverbios 24:30-34.

Una persona que no cree en sí misma, tendrá vagancia. La va­gancia es la creencia de que no podemos hacer las cosas; el vago es un experto en poner excusas, vive todo el día dormido.

Proverbios dice: “¡Hasta cuando has de dormir, vago!”

El vago no tiene acción, porque no se cree capaz de conquistar aquello que está dentro suyo, no tiene fe.

Un filósofo dijo: “un hombre es tan miserable como piensa que es”, a lo que otro afirmó: “ellos pueden porque piensan que pueden”.

La Biblia dice, “El vago desea, pero nunca alcanza” (Prov.13:4).

“El vago pone la mano en el plato, pero no lleva el bocado a la boca porque le pesa” (Prov.19:24) dice Salomón. Es decir, al vago todo le pesa.

“La codicia del vago lo lleva a la muerte” (Prov. 21: 24), lo que signi­fica que se muere del corazón por el estrés de no hacer nada.

Y a la vez, Prov. 26:16 cita: “Se cree más sabio que siete sabios”, y no sabe ni quiere reconocer su vagancia.

Y como la persona no cree en sí misma, será pesimista.

El pesimista siempre idealiza lo que pasó, llora su presente e idealiza su pasado; cuando va al fu­turo idealiza su pasado y llora su presente.

Siempre pensará negativamente: “A mí nunca me toca una ben­dición”; “¿Es que mi fe no alcanza? ¿Qué tengo que hacer?”

El negativo se enfrenta a tres enemigos importantes:



1. No tiene sueños:

Como no sabe a dónde quiere llegar, su fe no crece. La fe es para ser usada, para alcanzar una meta y para bendecir a alguien. Si no sabe a dónde se quiere llegar, ¿cómo va a utilizar la fe?

El problema reside en que Dios nunca te va a dar provisión si primero no hay visión.

No es que la provisión no esté, sino que no la puedes ver porque la visión no está clara.

Si no tienes visión nunca vas a liberar fe, porque la visión trae provisión.

La visión desata la fe.

Lo primero que tenéis que restaurar en tu vida son tus sueños, recuperar las ganas de soñar, de alcanzar metas grandes en to­das las áreas de tu vida. Si no tienes sueños no tienes fe.



2. Egoísmo:

Egoísmo quiebra la fe, la gente egoísta no tiene fe. Tienes que aprender a mirar más allá de ti mismo, de lo contrario nunca podrás ver al otro. Por ejemplo: si tenéis que abrir puertas y ya viste quién es tu contacto de oro, pero no sabías cómo hacer para acercarte, llévale un regalo.

Salomón dijo: “Con regalos se abren todas las puertas y se llega delante de gente importante”.

Este es un principio que usan los negociadores que saben de marketing; saben que si te dan algún beneficio te asegurarán como cliente. Pero eso no lo descubrió el marketing moderno, lo descubrió Salomón.

Otro ejemplo, en Proverbios 21:14 dice: “El regalo secreto apa­cigua el enojo”. Si hay alguien enojado con vos y queréis arre­glar esa situación, llévale un regalo.



3. Incredulidad:

Dios no tiene problemas con nuestras dudas sino con nuestra incredulidad. La diferencia es que incrédulo es aquella persona que teniendo motivos para creer decide no hacerlo; pero duda es cuando no sabe.

Incredulidad es cuando ya viste bendiciones en tu pasado por­que Dios ya lo hizo.

Dios aborrece al incrédulo. Le dio evidencias para creer y sigue dudando…

Por ejemplo: ¿si el Señor te ayudó económicamente en tu pasado en muchas oportunidades, por qué no lo hará en el presente? Tienes evidencia para creer y no lo haces.

Dios te dio evidencias para que creas por eso te dice: “Si te cuidé en el pasado ¿cómo te voy a abandonar ahora?

Si te di la corbata te daré el saco; si te día la silla te daré la mesa; si te abrí las puertas de tu trabajo te daré la gerencia, si te día la llave te daré la casa. Yo te bendeciré por completo”.

Comienza a creer en ti y a activar la fe que Dios ya puso en tu corazón. Suelta palabras que activen tu capacidad de soñar para ver la visión y atraer así más fe a tu vida.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Pon tu fe en acción.


Pon tu fe en acción.

“…TU FE TE HA SANADO” (Lucas 17:19 NVI)

Lucas nos relata: “Y aconteció que yendo Él a Jerusalén, pasaba por medio de Samaria… Y vinieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos. Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros. Y como Él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios” (Lucas 17:11-14 RV Antigua). En la época de Cristo, los leprosos eran marginados sociales, por lo que vivían apartados de la sociedad. El problema es que no puedes mejorar si sigues rodeado de personas que adolecen de lo mismo que tú. Por eso necesitas llevar el problema a Jesús. Fíjate en las palabras “pasaba por medio”. Jesús no fue al campamento de los leprosos, sólo pasaba por allí.

¿Qué haces cuando estás perdiendo la vida, a tu familia, tu gozo, tus finanzas, etc. y pareciera como que Jesús no está mirando en tu dirección? Te frustrarás cuando sientes que Dios está bendiciendo a todos menos a ti, y te preguntas: ‘¿Señor, cuando es mi turno? Te he servido fielmente, y sin embargo parece que le prestas atención a todo el mundo menos a mí.’ Es hora de clamar: ‘¡Jesús, ten misericordia de mí!’ Deja de lado tu dignidad y tu decoro; las personas desesperadas hacen oraciones desesperadas, y Dios las responde. Notemos que cuando Jesús pasaba por medio de los leprosos, éstos no gritaron ‘¡Inmundo!’ como indicaba la ley, sino que se saltaron el protocolo. Cuando estás en una situación crítica, a veces tendrás que saltarte algunas convenciones y hacer lo que hizo David: “A gritos pido ayuda al Señor y Él me contesta desde su monte santo” (Salmo 3:4., Si quieres una respuesta, ¡pon tu fe en acción!

martes, 30 de mayo de 2017

Reposo y La Paz en la Biblia


Reposo y La Paz en la Biblia

No es este el lugar de reposo, pues está contaminado (por el pecado). Miqueas 2:10.

(Cristo) vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos. Efesios 2:17.

El hombre es incapaz de encontrar la tranquilidad en un mundo destrozado por la violencia y consumido por la corrupción.Pero Dios, en su gracia, quiere ofrecerla a todos. El que reconoce su culpabilidad ante Dios y acepta por fe la liberación que él le da, recibe la paz de la conciencia. “Creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro”. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios” (Romanos 4:24; 5:1). Después de resucitar, Jesús dijo a sus discípulos: “Paz a vosotros” (Juan 20:19). Él hizo “la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20).

Al que cree se le ofrece también la paz del corazón: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Podemos dejar en sus manos todas nuestras preocupaciones. ¡Que podamos decir: “En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación”! (Salmo 62:1).

La Biblia nos dice que después de haber creado los cielos y la tierra, Dios descansó (Génesis 2:2), pues todo lo que había hecho era perfecto. Pero el hombre desobedeció y corrompió todo, de modo que el reposo de Dios se vio perturbado. Entonces Dios tuvo que trabajar (Juan 5:17) y hacer una obra de un valor infinito: dio a su Hijo unigénito para ser el Salvador del mundo. El descanso de Dios sólo será perfecto cuando todo su plan se haya cumplido. Entonces “descansará en su amor” (Sofonías 3:17,

lunes, 29 de mayo de 2017

Las bendiciones del crecimiento


Las bendiciones del crecimiento

Para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

Tito 2:10

Como los cristianos ya tenemos derecho al cielo y alcanzaremos un día la perfección en la presencia de Dios, ¿por qué es necesario el desarrollo espiritual? Hay varias razones.

En primer lugar, glorifica a Dios.

En segundo lugar, prueba la salvación. El cambio externo muestra un cambio interno del corazón.

En tercer lugar, es un buen testimonio. El crecimiento espiritual muestra la verdad de Dios para que otros la vean.

En cuarto lugar, da seguridad. Cuando progresamos espiritualmente, vemos a Dios obrando en nuestra vida, y eso contribuye a nuestra confianza en nuestra salvación (2 P. 1:10).

En quinto lugar, nos libra de tristeza innecesaria. La falta de crecimiento hacia la santidad resulta solo en dolor y tristeza.

En sexto lugar, protege de reproche la causa de Cristo.

Y por último, nos hace útiles para servir en la iglesia.

Así que siga creciendo y sea una bendición para quienes usted conozca. ¿Es posible la perfección?

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos.

1 Juan 1:8

La falsa doctrina del perfeccionismo enseña que hay algún momento después de la conversión cuando se erradica la naturaleza pecaminosa del creyente. Pero según el versículo de hoy, y sobre todo en el enfoque del apóstol Pablo al tema de Filipenses 3:12-16, la perfección en esta vida es solo una meta, no una realización. Debemos buscarla, pero nunca la alcanzaremos en la tierra.

Pablo rechazó el perfeccionismo al llamarnos a que busquemos el premio que solo se puede obtener plenamente en el cielo. Confesó que él mismo no había alcanzado la perfección, ¡y escribió a los filipenses casi treinta años después de su conversión! Tal vez fuera el cristiano más consagrado que haya vivido. Si después de treinta años no era perfecto, sin duda ninguno de nosotros puede decir que lo sea.  Ahora bien, que quiere decir ¿qué debo practicar el pecado? NO. Porque la Biblia dice que los que practica el pecado son del diablo. 1 Juan 3:8 El que practica el PECADO es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Quiere decir que cuando un Hijo de Dios viene a Su presencia reconoce que en algún momento del día a echo algo que ha entristecido al Espíritu Santo  

domingo, 28 de mayo de 2017

¿Dónde está su tesoro?


¿Dónde está su tesoro?

Haceos tesoros en el cielo.

Mateo 6:20

El dejar esta tierra e ir al cielo no es un pensamiento popular en la iglesia contemporánea. El énfasis cada vez mayor en el éxito, la prosperidad y la solución de los problemas personales refleja nuestra perspectiva terrenal.

También es difícil para nosotros concebir una futura recompensa celestial. En esta época materialista, rara vez sentimos satisfacción en lo que se demora. Casi todo lo que deseamos lo podemos tener de inmediato. Ni siquiera necesitamos dinero; podemos usar una tarjeta de crédito. No tenemos que construir nada; podemos comprarlo todo. Y no tenemos que ir muy lejos para obtenerlo.

La falta de interés en el cielo es la otra cara del interés en este mundo. Los evangélicos modernos prácticamente se olvidan del cielo. Se predica y se enseña poco sobre el tema, pero hay una cantidad colosal de material disponible sobre la prosperidad en esta vida. Para buscar a Cristo con la misma pasión que Pablo debemos concentrar nuestra atención en el mundo venidero. Nuestra patria celestial

Nuestra ciudadanía está en los cielos.

Filipenses 3:20

Los cristianos no somos ciudadanos de este mundo. La palabra griega para "ciudadanía" en el versículo de hoy se refiere a una colonia de extranjeros. En una fuente secular, se emplea para describir una ciudad capital que mantenía en un registro el nombre de sus ciudadanos. En realidad, somos ciudadanos inscritos de otro lugar: "El cielo". Nuestros nombres están allí, nuestro Padre está allí, nuestros hermanos y hermanas están allí, y nuestra herencia está allí; es nuestra patria.

Los israelitas llevados al cautiverio babilónico nos dan un paralelo histórico con la iglesia contemporánea. Su patria seguía siendo la Tierra Prometida aunque vivieron durante tantos años en una sociedad extranjera. Pero cuando llegó el momento de regresar, muchos se habían arraigado de tal modo en la cultura babilónica que no quisieron irse. Cuando el Señor dice que es el momento de ir al cielo, luchamos contra eso como si fuera lo peor que pudiera ocurrirnos porque este mundo ha llegado a ser todo para nosotros. Por eso siempre se nos debe recordar que nuestra ciudadanía está en el cielo.

sábado, 27 de mayo de 2017

¿Quieres aceptar a CRISTO JESUS EL SALVADOR?


¿Quieres aceptar a CRISTO JESUS EL SALVADOR?

Palabras de Cristo para tu vida:

Yo soy la resurrección y la vida el que cree en mí, aunque este muerto vivirá.

¿Quieres aceptar a Cristo?  ¡Haz   la siguiente oración......¡Señor Jesús aquí estoy delante de Ti, reconozco que soy un pecador y que necesito tu perdón me arrepiento de mis pecados, y cosas malas que he hecho, yo creo que tu moriste por mis pecados quiero que vengas a mi corazón y lo limpies mi vida, te acepto para que seas mi Señor y Salvador Amen!!

Si has hecho esta oración…. bienvenido a la familia de Cristo la biblia dice:
Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo Romanos 10:13

Tú has nacido de nuevo:
1.Lee la biblia
2.Habla con Dios todos los días
3.Habla a otros de Cristo.  4. Busca una Iglesia Evangélica donde se predique la sana doctrina según está escrito en la Biblia     Lucas 12:8 Os digo que todo aquel que me CONFESARE delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios;

Romanos 10:9 que, si CONFESARES con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.