martes, 18 de abril de 2017

Hechos 6:7


Hechos 6:7

Y la palabra de Dios se difundía: el número de los discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén, e incluso muchos de los sacerdotes obedecían la fe.

Prácticamente nunca terminará el trabajo de difundir el evangelio. Llevamos ya más de dos mil años de la venida de Jesús y hoy en día seguimos teniendo que cruzar la calle y compartir con nuestro vecino o compañero de trabajo acerca de Jesús. Incluso dentro de nuestras propias familias debemos estar difundiendo a Dios. A veces pensamos que el llevar la palabra al mundo es tarea de misioneros, pero es un trabajo en conjunto.

La palabra de Dios se difundía…

¿Estás compartiendo a Dios? No tienes que traer una biblia y dar cátedras sobre el evangelio. Simplemente cuando alguien se encuentra atravesando una situación difícil, puedes hablarle de la paz que puede traer Dios a su vida. También podrías compartirle de algo similar que te haya pasado en la cual Jesús tuvo un impacto en ti. Uno de los métodos más efectivos en mercadotecnia es la publicidad de boca en boca. Esto quiere decir que una persona le comparte a otra su experiencia con cierto producto. Si compartimos la película que tanto nos gustó, el restaurante que tan rico se come, el lugar tan bonito para ir de vacaciones, prevenimos sobre los lugares que pudieran resultar peligrosos, recomendamos doctores y así la lista sigue y sigue ¿por qué dudamos tanto al hablar de Jesús? ¡Es la mejor recomendación que podemos hacer! El evangelio de Jesús significa buenas noticias. ¡Eso es lo que compartimos al mundo! Buenas noticias. En el versículo vemos que se difundía la palabra de Dios y el número de creyentes aumentaba. ¿Cómo están nuestras congregaciones? Nuestro deber es que estén creciendo constantemente.

Por otro lado, cuando nos dice que los sacerdotes también obedecían la fe, nos recuerda que Dios no tiene limitantes con autoridades o cualquier tipo de persona. Su palabra penetra tan profundo que nos deja totalmente al descubierto, seamos sacerdotes, gobernantes, empresarios o cualquier otra persona, al ser expuestos a la verdad de Jesús, no podemos decir ni hacer nada a nuestro favor más que reconocernos pecadores y pedir perdón en el nombre de Jesús. Que no te intimiden las posiciones sociales. Nuestro Dios está por encima de todos y es a Él a quien anunciamos. Difundamos su palabra y pidamos que sea Él quien aumente el número de discípulos que vengan a sus pies.

Oración

Padre: quiero pedirte perdón por mis pecados y que me limpies pues quiero tener comunión contigo. Quiero pedirte que mi vida sea de servicio para Ti y que no tenga miedo o pena al compartir de tu palabra con todos los que me rodean. Ayúdame a entender que llevo buenas noticias y que es mi responsabilidad compartirlas. Dame amor y perdón para poder recibir rechazos o críticas y no disminuir o frenar esta tarea. Me encomiendo a Ti Señor en el nombre de Jesús

Amén

lunes, 17 de abril de 2017

JACOB EL USURPADOR,


JACOB EL USURPADOR,

NATANAEL EN EL CUAL NO HAY Engaño

Y NOSOTROS DEL UNO Y DEL OTRO



2 Timoteo 2:20 “Mas en una casa grande, no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de Madera y de barro: y asimismo unos para honra y otros para deshonra>

No olvidemos que de todas maneras son vasos. Mantienen la forma, pero no el valor.

Romanos 9:21-24 “Vasos de misericordia y vasos de ira preparados para muerte. Ambos vasos vienen de los judíos y de los Gentiles.”

Las historias de estos dos hombres ya mencionados: Jacob y Natanael, presentan dos marcos históricos muy diferentes.

JACOB, hijo de Isaac y Rebeca, el que nació después de Esaú el llamado primogénito. Entre ambos había una diferencia marcada en el físico; uno era velludo y el otro lampiño, uno era hogareño y el otro era callejero. El callejero era cazador y enamorado de las paganas y el otro, del hogar y buen cocinero. Cocinaba unas lentejas muy sabrosas.

Jacob sabía que a su hermano Esaú le gustaban mucho las lentejas que él cocinaba. Jacob aprovechando esta debilidad de Esaú, le preparó la trampa para quitarle la primogenitura. Los que hemos leído u oído esta historia sabemos que Esaú por un plato de lentejas vendió su primogenitura a Jacob.

Sabiendo Rebeca por palabras dichas por Esaú que iba a ir a su Padre Isaac para pedir la bendición, alertó a su hermano Jacob para que engañara a su padre y adelantarse a Esaú.

La mentira consistía en presentarse delante de su padre para ofrecerle un guiso de cabrito a lo cual accedió Isaac. Con rapidez Jacob fue y tomó dos cabritos de la manada y aderezó un guisado el cual trajo a su padre. Isaac, asombrado dijo a su hijo como lo había hecho tan presto a lo que Jacob contestó que fue por ayuda de Dios. Esta era otra de sus falsedades.

La historia del traspaso de la primogenitura termina saliendo Jacob bendecido y Esaú sin la autoridad y herencia para llegar a componer el Israel que saldría de sus engendramientos.

Jacob sale rumbo a su familia que estaba muy distante, huyendo de Esaú y nunca más vio con vida a su madre Rebeca.

La noche, la piedra, la escalera, los ángeles y la manifestación de Dios

Génesis 27:1-31,36 “fue con engañó a Esaú dos veces”

Gen. 28:10-17 La piedra, el sueño, la escalera, ángeles subiendo y bajando y en lo alto de ella estaba Jehová, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac… (El señor NO LO CENSURO POR SUS MENTIRAS, JACOB ERA UN PREDESTINADO DESDE ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO Y DEL EL VENDRÍA EL MESÍAS)

 LOS PECADOS PASADOS, PASADOS POR ALTO EN SU PACIENCIA Rom. 3:22-25 

 2 Cor. 5:17-20 DIOS ESTABA EN CRISTO RECONCILIANDO EL MUNDO A SI, NO IMPUTÁNDOLE SUS PECADOS Y PUSO EN NOSOTROS LA PALABRA DE LA RECONCILIACION…

La reconciliación comenzó en el cielo antes de la creación de la tierra, cuando JESUS fue ofrecido para morir en la cruenta cruz por sus hijos caídos por causa de Adán. La reconciliación se mantuvo en Adán y sus primogénitos descendientes como: Noé,  Sem, Abraham, Isaac, Jacob, Judá, David, Salomón…hasta que nació el Mesías, el Redentor del mundo.

¡Gloria a Dios!

JESUCRISTO, LOS ÁNGELES, LA TIERRA Y EL CIELO

NATANAEL Juan 1:46-51 “HE AQUÍ UN VERDADERO ISRAELITA, EN EL CUAL NO HAY ENGAÑO.

“VEREIS EL CIELO ABIERTO, Y LOS ÁNGELES DE DIOS QUE SUBEN Y DESCIENDEN SOBRE EL HIJO DEL HOMBRE.

AL MENTIROSO JACOB, DIOS NO LO REPRENDIÓ

AL VERAZ NATANAEL, JESUCRISTO LE INDICO QUE NECESITABA DE TODAS MANERAS AL ÚNICO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, PORQUE EL ERA UN PREDESTINADO PARA VIVIR ETERNAMENTE Y A LA MISMA VEZ, CAÍDO POR CAUSA DEL PECADO DE ADÁN COMO JACOB.  YA DESDE EL VIENTRE DE NUESTRA MADRE DIOS NOS CONOCE Y DIOS SAVIA QUE ESAUL SERIA DESOVEDIENTE A SUS PADRES Y MUGERIEGO DE LAS HIJAS DE LOS CANANEOS Y CUANDO REBECA ESTABA ENBARAZADA DIOS SE LO REBELAS.  GENESIS 25. 25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.

25:22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová;

25:23 y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor.

domingo, 16 de abril de 2017

Hechos 9:20-22


Hechos 9:20-22

En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios. Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco demostrando que Jesús era el Cristo.

Tiene ya varios años que decidí tener congruencia en mi vida. Pensé y entendí que no estaba bien decir que creía en un Dios pero por otro lado yo decidía cuándo, cómo y hasta dónde acudir a Él. Honestamente, uno de los principales miedos que tuve fue el pensar la reacción que la gente tendría. Había que hacer ajustes a mi vida y no podría seguir igual por lo que seguro vendrían comentarios al respecto. No sabía si sería lo suficientemente fuerte para seguir adelante o caería atrapado de vuelta en lo que estaba. No me escondí pero tampoco hice nada extraño. Oré. Una y otra vez. Pedí a Dios que pusiera en mí el carácter y fuerza para decir: no, ahora hago las cosas de manera distinta. Cuando leo que la gente murmuraba de Saulo y se cuestionaban lo que estaba haciendo, me impresiona ver la reacción de él que dice que se esforzaba aún más. No se viene abajo ni frena su entusiasmo sino lo contrario. ¿Tú y yo tendremos momentos así? ¡Por supuesto! De hecho, espero que una vez que leas esto, pidas a Dios por fuerzas para comprometerte con Él sin importar lo que la gente diga o pudiera decir. ¿Sabes qué pasó en mi caso? Dios en su gran sabiduría, no puso el no en mí sino puso agrado en el corazón de los demás. ¿No se te hace increíble? Es una respuesta real de que Dios existe y trabaja con los que quieren seguirlo. Te animo a que pongas a prueba al Señor. Ora a Él. Entrega tus temores y barreras para comprometerte y entregarte. Después platícame el resultado.

Mucha gente piensa que la religión es una forma de manipular a la sociedad. Lo es. Y de hecho es muy efectiva. Pero lo que hoy estamos aprendiendo y estudiando no es una religión sino una relación personal y viva con el Dios de la biblia. Nadie nos ha lavado el cerebro ni manipulado para entender que Cristo es el Mesías y que tenemos redención y reconciliación a través de su nombre. Saulo vivió cada día anunciando esta noticia. Seguro que la gente pensaba que algo le había sucedido puesto que se dedicaba a perseguir y aprehender a los que ahora apoyaba. Pero piensa esto por un momento: ¿cómo confundir y convencer a un Saulo de que está en el camino incorrecto? No se utilizaron métodos de persuasión ni manipulación. Simplemente el Señor se mostró ante él “tumbándolo” y demostrándole quién es quién. Si eres de los que piensa que aquellos que seguimos a Cristo somos borregos te puedo decir que en algún momento Dios se presentará ante ti de una manera que no podrás evitarlo y sin la ayuda de nadie más entenderás que Él es Dios y que no manipula ni convence sino que busca reconciliación a través de nuestro arrepentimiento.

Saulo transformó su vida e hizo todos los ajustes necesarios para seguir a Cristo sin importar lo que la gente pensara o dijera. Él después de su encuentro con Jesús y de reconocer su error, decide cambiar y anunciar a los demás para que no cayeran en el mismo error que él. Hagamos lo mismo y compartamos lo increíble que es seguir al Mesías y las cosas que ha hecho en nosotros.

Oración

Dios Padre: quiero pedirte perdón y reconciliarme contigo. Quiero tener una relación contigo y conocerte cada día más. Entiendo que eres un Dios vivo y que tienes planes para mí. Te pido que transformes mi vida y que pongas en mí la fe y fortaleza para dejarte trabajar en mí sin importar lo que la gente pudiera decir. Trae congruencia a mi vida y que mis palabras y actos siempre vayan en la misma dirección: la Tuya. En Cristo Jesús te lo pido

Amén

sábado, 15 de abril de 2017

Hechos 9:23-25


Hechos 9:23-25

Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle; pero sus asechanzas llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarle. Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta.

Pongámonos en los zapatos de Saulo por unos momentos. En el pasado, teníamos comodidades, estatus, prestigio y gente que nos obedecía. Perseguíamos a aquellos que consideramos que estaban haciendo mal. Un día tenemos un encuentro con Cristo y entendemos que debemos cambiar pues estamos en el camino equivocado. Mientras marchamos muy contentos por nuestra nueva revelación y entusiasmo de conocer más de Jesús y compartirlo, de repente nos encontramos con personas señalándonos, tratando de aprehendernos y matarnos, nos avientan piedras y recibimos insultos. ¿No estábamos mejor antes? Nos encontrábamos del otro lado viviendo cómodamente, respetando y sin molestar y hoy en día estamos llenos de problemas. La historia de Pablo no está tan alejada de nuestras vidas ¿no crees? Pensamos que venir a Jesús y comprometernos con Él significa decir adiós a nuestros problemas y la verdad no puede distar más de esta premisa. De hecho, vemos en el libro de Deuteronomio que Dios nos prueba y humilla para ver lo que realmente hay en nuestros corazones y lo que atesoramos.

Procuraban matar a Saulo. ¡Qué alentador! Seguir a Cristo, buscar un camino correcto y que la gente te busque para asesinarte. No es lo que hubiera pensado como la mejor forma de atraer personas pero Dios así lo puso en sus planes y fueron perfectos pues su palabra se distribuyó por todo el mundo. Me gusta pensar en el hecho de que, a pesar de que querían matarlo, de alguna manera milagrosa (fortuita dirían los escépticos) Saulo se entera de esta situación y logra salir del peligro. Los discípulos juegan un papel importantísimo al apoyarlo y arriesgar su vida también.

¿Qué aplicación podemos tomar de esto? Nuestra vida no es ni será fácil a los ojos con los que estamos acostumbrados a ver. Debemos ser transformados y renovados para comenzar a ver con la perspectiva de Dios y entender que, aunque existan amenazas de muerte en nuestra contra, el Señor tiene planes perfectos para nosotros y se encargará de que se cumplan. ¡No te desanimes! Todo puede parecer que está de cabeza. Lo está para el mundo pero no para Dios. Para Él apenas comienzan a desarrollarse sus planes en tu vida. Además, no olvidemos ser como los discípulos apoyando a Saulo. Sirvamos a nuestros hermanos. Demos no solo de nuestro dinero sino tiempo esfuerzo y caminemos junto a ellos en sus momentos difíciles. Esto es lo que agrada a Dios.

Oración

Padre: los problemas me han confundido y pensaba que no estabas aquí. Hoy entiendo que debo renovar mi forma de ver las cosas y entender que tus planes son perfectos y mucho mejores que los míos por lo que a pesar de que no los entienda sé que será lo mejor para mí. Te pido pueda tener paz y gozo en Ti. También te pido que pueda entregarme a mi hermano y apoyarlo como lo hicieron los discípulos con Saulo. En Cristo Jesús. Amén

viernes, 14 de abril de 2017

Hechos 11:1-3https://lh3.googleusercontent.com/amE3knJD22ihqGMeTvZcTZLgbO3tAGi_8GwqZVUhA8J5-s20hjmA0d45JY5s-XpJQ-12o8ksaLXwnwJke3U_5Jc-g-8xmtE8_V-bH-h7XmxTrH0j-kF1e47NaubX7I8V1XGwV2vo8RmeyYZaPmMK6vKPoAPeFOz4CMn3K2zz6YaBNzFG7ZoZ9wrIjBEBaV4zuzEd6CVOxUs5uuhRuh7CRABLOWYjtT4no2CtPmGOKLICdz7r35l4KsexzFPZ_hXya9BvBXCKQyYfBGsh998aHfxqVLVKHO5S_n3qLeHVD3JkOOdmZIN4QbIjE0pzC9-tHxqwvfpxH9GMqfxkm6JOKR3vuyfDw_dJZCvSK2jZ3eP2SX4xOjksTEWvYH2RIlI458QGdJ776sLiXfbgNTsqVSv02Hj6SC-FWmZTz5rz0wgfB6tvBCHEBghXpaNMytK8wQxHls2pt6lNLCXJuwbZ-Vc3bdFF6INxfCHU8y6X4-O35YsWZorCm1wbcvBT8gw5zIM2Ay6ckYsHZ_hf6DGXwB_g2juyA25Q7AhD3I9BErfUOuLASYLVaVRfERamnst1ynp7RpWpSrPIOhhJEneHqzxmLEgmq7Ad8a_LhTvIuf11f4CcCYPgfg=w721-h540-no


Hechos 11:1-3

Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión diciendo: ¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?

De todos lados esperamos reclamos, señalamientos y oposición, pero pocas veces imaginamos que dentro de nuestra lucha espiritual nos encontraremos con “fuego amigo”. Por esta razón me fascina leer la palabra de Dios. Nos prepara perfectamente para lo que habremos de atravesar en nuestro desarrollo espiritual. Venimos saliendo de un gran final en Cesarea donde la gente había recibido a Cristo y se alababa a Dios. El ánimo de Pedro seguramente estaba alto. Las noticias eran extraordinarias y llegan a Jerusalén. Pero cuando Pedro se reúne con los apóstoles y hermanos llegando a Jerusalén, en lugar de encontrar gente contenta y gozosa por lo que había pasado, se encuentra con cuestionamientos y señalamientos. ¿Por qué comiste con los gentiles? ¿Por qué estuviste en su casa?

Hay dos puntos de vista en estos versículos: el de los apóstoles y el de Pedro. Los apóstoles no tuvieron la visión de Pedro ni estuvieron en los hechos para presenciar el suceso. Ellos simplemente recordaron sus costumbres y quisieron seguir viviendo a través de ellas. Por otro lado, Pedro tuvo una transformación en su forma de pensar a partir de la revelación en su visión. ¡Esto es lo que nosotros debemos buscar! Ser totalmente transformados y renovados dejando atrás a nuestro viejo yo. Cuando tu mente no está buscando las cosas de Dios, es muy fácil que te encuentres criticando y señalando lo que no entiendes. Ten cuidado. Los apóstoles no tenían malas intenciones. Ellos pensaban que estaban haciendo las cosas bien. Por esta razón, debemos ser precavidos con lo que decimos y hacemos. Sin darse cuenta, los apóstoles y hermanos estaban estorbando la obra de Dios. Piensa qué diferente hubiera sido si en lugar de cuestionar y reclamar a Pedro hubieran dado gloria a Dios por el resultado que se había dado. Acababan de presenciar un milagro. Más personas recibieron a Cristo. ¿Qué podemos argumentar en contra de Pedro? ¡Sería como cuando criticaron a Jesús por sanar en el día de reposo! Lo que Jesús tanto criticó de los fariseos, se estaba repitiendo con los apóstoles y se puede repetir en nuestras vidas si no estamos atentos en buscar dar siempre la gloria a Dios. Seamos humildes y sencillos. Busquemos obedecer y sobretodo dejemos que el Señor nos transforme. Si seguimos fielmente al Señor tenemos menos probabilidad de equivocarnos. Si buscamos permanecer siempre en obediencia, tenemos mayor probabilidad de estar presenciando Sus milagros como Pedro y gozarnos en ellos en lugar de cuestionarlos. No te sorprendas si recibes críticas o señalamientos de tus propios hermanos. Ten paciencia y explica con amor lo que ha acontecido para que todos puedan entender lo que Dios ha mostrado en tu vida…

Oración

Padre: En verdad no dejo de sorprenderme con la perfección de tu palabra y el cuidado que tienes de cada detalle que pueda sucedernos. Te pido que me renueves y transformes. Te pido que pueda vivir fiel a tu palabra y que mi testimonio nunca estorbe tu obra sino pueda darte la gloria. Te pido perdones mis pecados y me limpies en el nombre de Jesús. Amén

jueves, 13 de abril de 2017

Pasión por hacer el bien

Pasión por hacer el bien
¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?
1 Pedro 3:13
A la mayoría de las personas les resulta difícil maltratar a quienes son fervientes en hacer el bien. Aquellos a quienes les encanta hacer el bien a menudo son generosos, desinteresados, bondadosos, amorosos y atentos. Pero no se tolera a los engañadores que roban a las viudas y a los huérfanos. Aun los inconversos condenan a quienes se hacen ricos a expensas de los demás.
Una persona que es generosa y atenta con los demás por lo general no es objeto de hostilidad. Eso es lo que quiere decir Pedro en el versículo de hoy. Pedro quería que todos sus lectores procuraran fervorosamente hacer el bien. La pasión por hacer el bien resulta en una vida limpia, que debe ser la meta y el deleite de todo creyente. Cuando se está apasionado por la vida espiritual, se pierde cualquier apetito por las atracciones profanas del mundo. No dé motivo alguno
Si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois.
1 Pedro 3:14
No es probable pero, según el apóstol Pedro, hay una remota posibilidad de que usted sufra por ser justo. En realidad, muchos cristianos sufrieron por su obediencia a Cristo en la iglesia primitiva, pero otros sufrieron por su desobediencia. Cuando un cristiano desobedece la Palabra de Dios, el mundo siente una mayor justificación y una mayor libertad para la hostilidad. Ni los cristianos consagrados deben sorprenderse ni temer cuando el mundo los trata con hostilidad.

La pasión por hacer el bien no es ninguna garantía contra la persecución. El hacer lo bueno reduce esa probabilidad. Nadie hizo más bien que Jesús, pero un mundo adverso finalmente lo mató. No obstante, usted debe vivir de modo que los críticos no tengan justificación alguna para acusarlo de nada.

miércoles, 12 de abril de 2017

Hechos 18:7-11

Hechos 18:7-11
Entonces Pablo salió de la sinagoga y se fue a la casa de un tal Ticio Justo, que adoraba a Dios y que vivía al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia. También creyeron y fueron bautizados muchos de los corintios que oyeron a Pablo. Una noche el Señor le dijo a Pablo en una visión: “No tengas miedo; sigue hablando y no te calles pues estoy contigo. Aunque te ataquen, no voy a dejar que nadie te haga daño porque tengo mucha gente en esta ciudad.” Así que Pablo se quedó allí un año y medio, enseñando entre el pueblo la palabra de Dios.
El trabajo de Pablo era predicar el evangelio. De cierta manera, él podía ir midiendo sus resultados y efectividad conforme más gente fuera creyendo en Jesús. Imagina por un momento estar en sus zapatos. Compartimos a Cristo. Vamos de una ciudad a otra. Llegamos a Corinto, comenzamos a predicar nuevamente y no solo nos frenan, sino que también nos insultan. Definitivamente no fue nuestro mejor día. Vemos toda la oposición que existe hacia nuestro objetivo y nos dormimos esa noche cansados y probablemente tristes de lo que aconteció. ¿No te suena familiar esta historia? Te levantas un día y simplemente te encontraste con vientos en contra. Ese día las cosas no salieron bien. De hecho, parece que todo salió mal. No pasó lo que esperabas. Tus ventas fueron peores. Comenzaron a despedir a más gente. La enfermedad empeoró. Tu problema se agravó. Tal vez incluso así te fuiste a dormir el día de ayer. Sin ánimo. Sin consuelo. Triste. Cuando esto sucede, tenemos dos opciones: tratar de ser optimistas y seguir adelante o tirar la toalla y pedir a Dios por fuerzas para caminar. Si somos honestos, aceptaríamos que la primera opción nos termina llevando, tarde o temprano, al mismo punto de cansancio, tristeza y desesperación. Por esto te animo a que consideremos la segunda. Cuando optamos por tirar la toalla y entregarnos a la voluntad del Señor nos pasa como a Pablo. Una noche, sin saberlo, recibe ánimos y consuelo de Dios a través de una visión: sigue hablando y no calles porque yo estoy contigo. ¡Qué maravilla! ¡Se me olvidaba que el Señor está de mi lado y Él es quien pelea las batallas! Toda esa carga que tenías sobre ti es liberada al escuchar estas palabras. Sigue adelante te dice Dios. No tengas miedo. ¡Qué increíble es escuchar estas palabras! No es un consuelo absurdo ni optimista. Es el Creador Todopoderoso que nos recuerda que Él está al mando y que tiene un cuidado especial por nosotros pues nos ama. Ahora, es importante notar que también dice: aunque te insulten, sigue adelante. Tal vez sufriremos alguno que otro “raspón” en nuestro día, pero no debe frenarnos. Debemos seguir adelante confiados en el Señor y dejando que Él haga. Lo que parecía que no tendría mucho futuro, Cristo se encargó de acomodarlo de tal forma que Pablo se quedó ahí un año y medio. ¿Puedes ver la diferencia de nuestra perspectiva contra la del Señor? Seguro Pablo se sintió desanimado. ¡Es normal! Acude a Dios en oración para decirle cómo te sientes, pero no dejes de seguir adelante pues Él está contigo.
Oración

Señor: Alabado seas. Gracias por renovar mi corazón y darme esperanza nuevamente. Gracias por traer consuelo y paz cuando la necesito. Yo te pido que no quite mi mirada de tu reino y pueda vivir en servicio a Ti. Guíame en tu voluntad y no permitas que lo que sucede a mi alrededor me desanime o frene, sino que pueda vivir confiado en tus planes. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén