martes, 10 de enero de 2017

¿Que Hacer Cuando Estas Decepcionado?

¿Que Hacer Cuando Estas Decepcionado?
“pero María se quedó en casa”. Juan 11:20
Jesús fue informado sobre la enfermedad de Lázaro con el tiempo suficiente para estar allí y curarlo. Sin embargo, llegó después de la muerte de Lázaro. Cuando Marta supo que Jesús estaba en la ciudad, ella inmediatamente corrió hacia Él. No obstante, María se quedó en la casa, tal vez desilusionada, decepcionada y sorprendida por la aparentemente llegada tardía del Señor.
Luego, un gran milagro ocurrió porque Jesús es el camino, la verdad y la vida. Lázaro fue devuelto a la vida después de haber estado muerto por más de tres días. Su decepción cambio inmediatamente al choque, temor, y gran regocijo por causa de Jesucristo. Dios Responde Nuestra Oraciones Si Confiamos En Él.
Nosotros también algunas veces vamos a experimentar la decepción con Dios. Si sinceramente oramos a Dios y nuestra oración “no es atendida”, podemos ser como María, que permaneció sentada en casa. Más aún, si somos capaces de captar la verdad de quién fue Jesús, quien es Jesús, y quien será siempre Jesús, nuestra decepción puede ser superada con gran alegría. Somos seres finitos y siempre incapaces de entender todo el panorama de lo que sucede. Nuestro impulso puede ser llevado a veces, pero tenemos un ancla en nuestras almas por el Espíritu Santo, y con Él podremos alinear nuestra vida con Dios.
El Señor lloró después de que María lanzó su dolor a sus pies. Él no respondía necesariamente a la muerte de Lázaro (después de todo, él sabía lo que iba a ocurrir a continuación). El Señor se dolió por la incredulidad hacia Él. Nuestro Dios es muy capaz de suplir nuestras necesidades y responder a nuestras oraciones 

lunes, 9 de enero de 2017

1 Pedro 2:1-2

1 Pedro 2:1-2
Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos.
Recuerdo un comercial de televisión que decía: se dice fácil pero se requiere de un gran esfuerzo. Creo que era algo relacionado con electricidad. La frase lo dice todo. A veces podemos hablar mucho y actuar poco. Podemos conocer mucho y tener poco discernimiento. El versículo de hoy no creo que contenga palabras nuevas para alguien. Dudo que alguien piense que el engaño, la hipocresía y la calumnia son características que debamos promover. Lo que resulta interesante es lo que sucede en la vida diaria. Si bien, todos sabemos que debemos evitar la maldad, ¿por qué vivimos rodeados de tanta calumnia, engaños y envidias? Porque se dice fácil pero se requiere de un gran esfuerzo. ¿Cuál esfuerzo? El entregar nuestra voluntad a Dios. La mayoría de nosotros no tiene dificultad en tratar de llevar una vida “buena” mientras que no involucre compromiso alguno. Pero, en el momento en que hay algo más de por medio, la hipocresía, las mentiras, la maldad, el engaño y todo lo que no agrada a Dios toma un lugar más importante. Mientras todo sea fácil, podemos decir que obedecemos a Dios. Pero cuando no decir mentiras puede meternos en problemas, entonces pensamos que decir mentiras puede ser “justificado”. Piénsalo. ¿Cuántas veces has puesto en duda los mandamientos de Dios por pensar que hay una mejor alternativa? ¿Cuántas veces has dejado que la envidia surja y se promueva en lugar de limitarla y abandonarla? Hay un dicho que dice: estar a dieta no impide ver el menú. Cierto. El problema es que una vez que abrimos el “menú”, estamos jugando con fuego y la probabilidad de “comer” lo que no debes, aumenta exponencialmente. Así pasa también con nuestra vida espiritual. Pensamos que podemos estar en la raya y seguir manteniendo “la dieta”. La verdad es que la biblia nos dice algo distinto. Abandona. Aléjate. Mantente distante y no regreses a nada que tenga que vaya en contra de mi voluntad. ¿Qué debo hacer entonces? Cuestionar todo lo que hago. ¿A qué tipo de lugares voy? ¿Quiénes me rodean? ¿Qué principios tienen? ¿Sus consejos están en línea con la palabra de Dios? ¿Sus conversaciones son edificantes o están llenas de críticas, envidias, celos e hipocresías? Debes ser sabio. Tal vez “ver el menú” te está causando mucho más daño de lo que te imaginas. Abandonar todo aquello que no agrada a Dios y obedecerle en todo lo que hagamos involucra una gran entrega que debe estar siendo ejercitada constantemente. Necesitas alinear cada detalle de tu vida para poder tener congruencia entre lo que sabes que Dios te pide, lo que crees y lo que terminas haciendo. Una vez que logras conectar estos tres puntos, el versículo de hoy toma forma y vive en tu testimonio. De lo contrario, son puras palabras que regresan vacías. ¿Qué vas a hacer?
Oración

Padre: no quiero vivir alejado de Ti y en contra de tu voluntad. Hoy entiendo que debo poner atención y cuidar todo lo que hago. Ayúdame a ser fuerte y confiar en tus mandamientos por encima de lo que yo considere mejor. Te pido que realmente pueda abandonar toda maldad, envidia e hipocresía y pueda desear tu palabra en todo momento. Ayúdame a mantenerme santo. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén.

domingo, 8 de enero de 2017

Hebreos 13:5

Hebreos 13:5

Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: Nunca te dejaré; jamás te abandonaré.
El dinero es el tema más recurrente que encontramos en la biblia. Una y otra vez se nos repite del problema que resulta del amor al dinero. Si Dios se toma tanto en advertirnos sobre este tema, quiere decir que es importante y debemos poner atención. El amor al dinero destruye matrimonios, familias, amistades y cualquier otro tipo de relación que puedas pensar. Ojo. Dios no nos dice que el dinero es un problema sino el amor al dinero es lo que pone todo de cabeza. De hecho, la biblia nos da una gran cantidad de consejos sobre cómo administrarnos. Nos recomienda ahorrar para momentos difíciles, llama sabio al que su herencia llega a los nietos, recomienda no tener deudas así como no gastar más de lo que se tiene. Existen muchas estadísticas sobre el crédito y ahorro de los países. Mientras que unos países ahorran mucho otros gastan absolutamente todo lo que tienen. ¿Cómo es posible que un bien (el dinero) puede traer tanta bendición y al mismo tiempo tanta maldición? No podemos echarle la culpa al dinero en sí. ¡Él no toma decisiones! Nosotros somos los únicos que podemos ser responsables de todo lo que sucede alrededor de él. Por esta razón, Dios nos habla y previene sobre el amor al dinero. Deja de estar volteando y comparando lo que tienes o no tienes. La envidia y el egoísmo son fáciles de plantar y crecen sumamente rápido cuando uno se olvida de vivir agradecido de lo que tiene.
Poco a poco he ido aprendiendo que nuestro deber como servidores y seguidores de Cristo es convertirnos en un canal de bendición para los demás. Cuando compartimos lo que Dios nos da, Él se encarga de darnos más. Cuando nos aferramos a lo que tenemos, Él se encarga de quitar aún más. Resulta más fácil escribirlo que vivirlo. No es fácil entregar a tus seres queridos, tu hogar, tu trabajo, donde vives, pero es precisamente lo que Dios te está pidiendo hoy. Dice: no ames el dinero y mantente contento con lo que tienes pues yo nunca te dejaré ni te abandonaré. Él sabe qué quieres y qué necesitas. ¡Siempre lo ha sabido! La pregunta es ¿tú sabes qué necesitas? Abre tus manos y deja que el Señor ponga y quite conforme Él considere necesario. Deja de luchar contra Él. Deja de aferrarte a los bienes materiales y abraza los espirituales. Abraza la palabra de Dios y la esperanza que trae consigo. ¿Dios te ha bendecido? ¡Compártelo! Trae tu diezmo y da ofrendas. No te vayan a encontrar como el joven rico que no quiso nunca deshacerse de sus bienes por seguir a Cristo. ¿Piensas que Dios no te bendice? Examina tu corazón. Tal vez estás aferrado al dinero en lugar de Jehová. Recuerda que no puedes servir al dinero y al Señor al mismo tiempo. Solamente uno puede ser el rey de tu vida. Sea cual sea tu situación, tómate un tiempo en entender en dónde estás parado y qué lugar ocupa el dinero en tu vida. Se honesto. Abre tu corazón y deja que Dios te muestre.
Oración

Señor: gracias. Tu palabra siempre corrige mis pasos. Te pido perdón porque el dinero ha ocupado un lugar demasiado importante en mi vida. Te pido que no sea así y que Tú tomes el trono en todo momento. Te pido que aprenda a confiar en Ti y a ser un canal de bendición en lugar de una presa que no deja que nada fluya. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

sábado, 7 de enero de 2017

No más malas noticias

No más malas noticias
Apartado para el evangelio de Dios.
Romanos 1:1
Millares de bebitos nacen cada día en un mundo lleno de malas noticias. Las palabras malas noticias han llegado a ser una expresión común y corriente para describir nuestra época.
¿Por qué hay tantas malas noticias? Es sencillo. La mala noticia que ocurre a mayor escala es solamente la multiplicación de lo que está ocurriendo en el ámbito individual. El poder que contribuye a las malas noticias es el pecado.
Con tantas malas noticias, ¿puede haber alguna buena noticia? ¡Sí! Las buenas noticias son que puede resolverse el problema del pecado. No hay que ser egoísta. Pueden mitigarse la culpabilidad y la ansiedad. Hay sentido para la vida y esperanza de vida después de la muerte. El apóstol Pablo dice en Romanos 1:1 que las buenas nuevas es el evangelio. Es las buenas nuevas de que puede ser perdonado el pecado del hombre, puede quitarse la culpabilidad, puede tener sentido la vida y una esperanza futura puede ser una realidad. Separación
Escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
1 Pedro 1:16
¿Sabe que no puede servir a Dios a menos que sea apartado? En la Biblia, esa palabra se refiere a ser apartado para una tarea o un propósito específico.
El Señor le dijo a Moisés: "De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en ofrenda" (Nm. 15:20). Dios quería que los primeros frutos de la tierra fueran separados para honrarlo.
El Señor también dij "Yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos" (Lv. 20:26). Dios tomó a la nación de Israel y la apartó de todas las demás naciones para su gloria.

En cada uno de estos pasajes en la Septuaginta (la versión griega del Antiguo Testamento), la palabra se refiere a la separación de la manera más completa. El apóstol Pablo sabía que una vez que fue llamado como apóstol, fue desconectado de su pasado. Cuando Pablo era el más ferviente fariseo, fue apartado o separado, de las tradiciones del pueblo judío (Fil. 3:5). Ahora podía afirmar que era un fariseo apartado para el evangelio de Dios.

viernes, 6 de enero de 2017

5 Cosas Importantes Sobre Las Personas Que Oran

5 Cosas Importantes Sobre Las Personas Que Oran
“A TI, SEÑOR, LEVANTARÉ MI ALMA” (Salmo 25:1)
El Salmo 25 describe a una persona que ha escogido el camino correcto, aunque no lo encuentre fácil de recorrer. En los diez primeros versículos podemos aprender 5 cosas importantes sobre las personas que oran:
(1) Saben a dónde deben ir a por ayuda.
“A ti, Señor, levantaré mi alma” (Salmo 25:1). Otras personas nos pueden ayudar, pero sólo Dios nos puede sostener.
(2) Saben en Quién confiar.
“…en Ti confío… ¡No se alegren de mí mis enemigos!” (Versículo 2). Ama a tus enemigos, porque el Señor lo hace. Ora por ellos, preséntalos a Él, y sigue adelante. 3) Saben el propósito de la oración.
“Muéstrame… tus caminos; enséñame tus sendas” (versículo 4). “Orar es cambiar. La oración es el canal principal que Dios utiliza para transformarnos. Si no estamos dispuestos a cambiar, dejaremos de orar. Cuanto más oremos, más estaremos en sintonía con el latido del corazón de Dios. La oración es el inicio de nuestra comunicación con Dios cuando todas las alternativas que nos ofrece la vida se abren ante nosotros. En ese momento o abandonamos nuestra vida de oración y dejamos de crecer, o continuamos y permitimos que Él nos cambie”.
(4) Saben la base de su aceptación.
“Conforme a tu misericordia acuérdate, Señor, de mí, por tu bondad…” (Versículo 7). No podemos acercarnos a Dios sobre la base de nuestra propia bondad, sólo en la de los méritos de la gracia salvadora de Cristo.
(5) Saben que la oración funciona.

“…enseñará a los mansos su carrera” (versículo 9). Cuando no puedes ver el camino delante de ti, ora. El Señor te lo irá revelando paso a paso; todo lo que tienes que hacer es seguirle.

jueves, 5 de enero de 2017

Hechos 13:49-52

Hechos 13:49-52
Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia. Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas y a los principales de la ciudad y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio. Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
Nunca falta el que se opone a una bendición o recibir una buena noticia. El egoísmo y el orgullo son causantes de miopía y astigmatismo. Nos dejan completamente ciegos. No entendemos hacia dónde vamos, no controlamos lo que hacemos pero según nuestro orgullo y nuestra falta de cuidado por las cosas de los demás, estamos convencidos que vamos por el camino correcto. Así estaban actuando los judíos que inventando argumentos y alborotando a la gente, sacaron a los discípulos de la ciudad. Se dice que, conforme crecemos, nos va costando cada vez más y más trabajo el adaptarnos al cambio. Imagino a estos judíos acostumbrados a vivir a su manera y teniendo control sobre todo lo que acontecía a su alrededor siendo ellos la autoridad espiritual. Un día, llegan unos extranjeros anunciando que las profecías que estudian y predican han sido cumplidas en la persona de Jesús y que trae un mensaje de reconciliación. Las personas se amontonan para escuchar más y los líderes solamente ven con desdén lo que hacen los discípulos. No están dispuestos a cambiar. A pesar de que con gran perfección, Pablo y Bernabé demostraron que el Cristo era Jesús, prefirieron tener oídos necios y bloquear lo que estaban escuchando.
Debes tener cuidado con tus reacciones. Debes analizar cómo eres cuando algo viene a tu vida. No puedes escudarte en la costumbre ni en la forma en que creciste. Debes ser moldeado conforme a la imagen de Dios y no a la tuya o la de tu familia. Pienso que lo que más estorba al Señor para trabajar con nuestras vidas somos nosotros mismos. Somos los que más resistencia ponemos para que destruya nuestro orgullo, desplace nuestro egoísmo y promueva el amor a nuestro prójimo.
Finalmente vemos un excelente ejemplo de cómo reaccionar cuando el viento está en nuestra contra. Los discípulos son expulsados sin razón y en lugar de pelear y tratar de convencer, simplemente sacuden el polvo de sus pies y siguen su camino. No debemos entrar en confrontaciones que no tienen sentido ni tendrán resultados favorables. Hay que ser sabios y entender que nuestra labor es compartir a Cristo. Esto hicieron los discípulos. En el momento en que fueron agredidos, se marchan y siguen su camino. Comparte a Jesús con amor y misericordia. Si los que escuchan quieren debatir de manera orgullosa y necia, no des espacio para ese tipo de discusiones. Abre la puerta para hablar más del evangelio y ciérrala para cualquier tipo de altercado. Sé sabio. Sé humilde. Sé amoroso.
Oración
Señor: me cuesta trabajo ser humilde y amoroso, te pido que trabajes en mi corazón y me transformes. A veces prefiero discutir que dejarte las riendas. Te pido perdón porque sé que soy el principal estorbo para tu obra en mi vida. Cámbiame Señor. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

miércoles, 4 de enero de 2017

1 Juan 4:7-8

1 Juan 4:7-8
Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios; y todo el que ama ha nacido de Él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
Cada vez que tengo la oportunidad de hablar acerca del amor, utilizo una canción que cantaba José  José que decía: el amor acaba. ¡Qué cierta frase! El amor acaba. ¿Cuántas canciones hablan sobre el desamor? ¿Cuántas novelas? Peor aún, cuántos matrimonios se separan porque “el amor acaba”. No. No soy un pesimista. Lo que trato de hacer claro cuando cito esa canción y hablo acerca del “amor” es la enorme diferencia que existe entre lo que la gente (el mundo) llama amor y lo que realmente es amor. Existen distintas palabras en el griego para distinguir el amor. La palabra fileo, habla de un amor fraternal o de amistad. La palabra eros, de un amor pasional o de deseos. Por último está la palabra agape. Ésta habla de un amor incondicional. Un amor que no necesita recibir para seguir existiendo. Un amor que no está limitado. Un amor puro. Esta misma palabra es la que se utiliza para describir a Dios. Dios es amor. Dios es agape. Por esta razón, la gente piensa que el amor “acaba”. Porque el amor al que se refieren es fileo o eros. ¡Es el único amor que conocen! Tristemente tienen razón. Ese amor acaba. Si alguien nos lastima, el amor fraternal queda herido. Si alguien nos engaña, el amor eros se termina. ¿Cómo hacer que el amor no se termine con algo tan limitado? ¡Imposible! Por eso Dios nos enseña lo que realmente es amor. Él es amor. Aquél que le conoce, conoce el amor. Aquél que le conoce puede amar. ¿Y qué conocemos de Dios? Que nos ama incondicionalmente. Nos ama ilimitadamente. No nos ama esperando que nosotros hagamos algo. De hecho, no puedes hacer nada para que te Amé