Hechos 19:28-31
Al oír esto, se enfurecieron y comenzaron a gritar: ¡Grande es Artemisa de los efesios! En seguida toda la ciudad se alborotó. La turba en masa se precipitó en el teatro, arrastrando a Gayo y a Aristarco, compañeros de viaje de Pablo, que eran de Macedonia. Pablo quiso presentarse ante la multitud, pero los discípulos no se lo permitieron. Incluso algunas autoridades de la provincia, que eran amigos de Pablo, le enviaron un recado, rogándole que no se arriesgara a entrar en el teatro.
Imagina por un momento lo que sintieron Gayo y Aristarco. Para que puedas ponerlos en el contexto correcto, piensa en una multitud como en un estadio de fútbol. Piensa en aquellos partidos en los que una gran masa de seguidores de un equipo, comienza a molestar a uno o dos que por alguna razón se sentaron en el lado incorrecto del estadio. A veces los empujan y en ocasiones hasta los golpean cuando las cosas se salen de control. Nos dice la biblia que la ciudad entera se alborotó y dentro de este movimiento, estos dos hombres son arrastrados. Probablemente fueron empujados y maltratados. Además, el panorama seguramente no era muy alentador. Al enterarse de esto, Pablo quiere salir inmediatamente para calmar la situación y probablemente defender a sus hermanos. Ahora, ¿Hubiera sido una buena decisión? ¡Por supuesto que no! Es muy probable que lo único que hubiera ocasionado es mayor alboroto y por consecuencia que él fuera también maltratado y hasta asesinado. No creo exagerar al decir que pudo haber muerto. ¿Cuántos mueren en encuentros de multitudes porque la gente se dejó llevar? Esto nos debe enseñar que no siempre tomamos decisiones correctas y que debemos escuchar el consejo de quien nos rodea. Pablo pudo haber pensado que Dios estaba con él, que lo cuidaría y que todo era posible confiando en Él. Si bien es cierto esa premisa, no quiere decir que la voluntad de Dios era que Pablo se enfrentara a esa multitud. Un ejemplo similar lo vemos cuando Jesús es tentado en el desierto. El hecho de que Dios tenga el poder de hacer algo, no significa que esa sea su voluntad. ¡Cuidado! Mucha gente se frustra porque piden y piden porque se haga esto y aquello sin pensar si es o no la voluntad del Señor.
Pablo recibe consejo pidiendo que no salga. “No hagas nada Pablo”, “Por favor no vayas a la multitud”, “La multitud se alborotará más si sales y será peor el resultado”. Imagina a Pablo con su gran deseo de salir. Con la determinación y gran valentía que siempre tuvo, en ese instante, escuchó a sus hermanos y comprendió que era una mala decisión el salir al teatro. ¿Cómo corregir nuestros pasos si no escuchamos consejo de nadie? ¿Cómo evitar tomar decisiones incorrectas como la que Pablo estaba tomando si no consultamos a nuestros líderes espirituales? ¿Acaso crees que no necesitas que te corrijan? Pablo, siendo un hombre entregado al Señor, estuvo a punto de cometer un grave error. ¿Crees que tú no puedes cometer grandes errores por no escuchar consejo? Algunos son orgullosos y creen que no necesitan de nadie más. Otros son tímidos y no se atreven a hablar de su vida pues no quieren volverse “vulnerables”. Y otros cuantos, los peores a mi parecer, son los que no quieren hablar porque prefieren mantener una imagen de que todo está bien y que son grandes seguidores de Jesús. Cualquiera de estas tres categorías necesita cambiar. No sé en dónde estás parado. Tal vez en la timidez o tal vez en la hipocresía. Lo que te puedo decir es que a Dios no lo engañas y que solamente te estás engañando a ti mismo. ¿Para qué seguir por ese camino? Dobla tu corazón y permite que el Señor transforme tu vida. ¡Pide consejo! ¡Escucha a tu prójimo! ¡Deja que te muestren tus errores! Nadie te va a juzgar. Nadie te va a criticar. Lo único que vas a lograr es mejorar tu comunión con Dios y con la iglesia pues tomarás mejores decisiones. Pablo, un gran hombre del Señor lo hizo, ¿Por qué no hacerlo también nosotros?
Oración
Señor: te pido que examines mi corazón. Ayúdame a entender en dónde estoy parado y por qué me cuesta trabajo abrirme con mis hermanos y pedir consejo. Entiendo que he tomado malas decisiones y que puedo tomar aún peores por no escuchar a mis líderes ni querer pedir consejo. Yo te pido me transformes y quites todo lo que estorba de mí para que sea renovado. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén
miércoles, 30 de noviembre de 2016
martes, 29 de noviembre de 2016
¿Qué significa “permanecer” en Cristo?
¿Qué significa “permanecer” en Cristo?
Jesús dio el significado de la frase “permanecer en Cristo” cuando se comparó a una vid y a los creyentes como sus sarmientos: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí” (Juan 15:4). Ese retrato nos ilustra la unión vital que existe entre cristianos y Jesucristo.
La palabra “permaneced” básicamente quiere decir “quedarse”. Cada cristiano está inseparablemente enlazado a Cristo en todas las áreas de su vida. Nosotros dependemos de Él por la gracia y el poder para obedecer. Nos fijamos obedientemente en Su Palabra para instruirnos en cómo vivir. Le ofrecemos nuestra profunda adoración y alabanza, y nos sometemos a Su autoridad sobre nuestras vidas. Los cristianos conocen a Jesucristo como la fuente y sustentador de sus vidas.
Permanecer en Cristo es evidencia de una salvación genuina. El apóstol Juan se refirió a esto cuando hablaba de profesantes quienes “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros” (1 Juan 2:19). Personas con fe genuina se quedarán—no se retirarán; no negarán a Cristo, ni abandonarán Su verdad. Jesús reiteró la importancia de permanecer como símbolo de fe verdadera cuando dijo, “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos” (Juan 8:31).
domingo, 27 de noviembre de 2016
NO ES UN JUEGO. Romanos 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte
NO ES UN JUEGO. Romanos 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte
Esto no es un juego, esta lucha es real y tú tienes que estar preparado para afrontarla diariamente, pues cada día te enfrentaras a situación que requerirán que estés tomado de la mano de Dios para poder resistirlas, muchos jóvenes han cedido ante los ataques del enemigo que llevan como objetivo satisfacer los deseos pecaminosos, ¿Serás tú uno de ellos?, o ¿Te tomaras de la mano de Dios para saltar todo obstáculo que se te presente?
Amigo mío es el deseo de mi alma que cada día que pase puedas luchar en contra de las asechanzas del enemigo, no permitas que el gane ventaja sobre tu vida, tu eres un valioso tesoro para Dios, y no es posible que el enemigo te atrape en sus redes de pecado.
Si tus estas dejándote llevar por los deseos de tu carne y te estas olvidando de agradar al que agrado merece, este es un buen momento para que puedas reflexionar sobre ¿Qué estás haciendo con tu vida?, recuerda: Jesús ya pago el precio de sangre por tu vida.
¡Vamos!, no sigas más perdiendo esta batalla porque fracasaras en tu vida, Dios me dice en este momento que te diga que él tiene una oportunidad preciosa para tu vida si tan solo te arrepientes de corazón y buscas su rostro.
Él te dice en esta hora:
“No digas no puedo, porque conmigo todo lo puedes, no digas fracasare, porque conmigo de tu lado no fracasaras, no digas desfalleceré, porque yo estaré ahí para sostener. Hijo mío en mi corazón hay un lugar especial para ti, yo te he llamado para ser un victorioso, para conquistar naciones y ser de bendición a todo el mundo, no permitas que tu naturaleza pecaminosa se anteponga a mi voluntad para tu vida, no te desesperes que yo cumpliré mis propósitos en ti, tan solo se fiel a mí y espera. Te amo con amor eterno y no te dejare porque te escogí desde antes de la fundación del mundo”.
No voy a negar que existe una lucha constante entre agradar a Dios y satisfacer los deseos de la carne, pero por más que lo quieras negar, nunca nadie te obligara a fallar, siempre tendrás la última palabra en tus decisiones, si tú decides ser fiel, créeme Dios te bendecirá grandemente, pero si tú decides guiarte por la carne la Biblia dice lo siguiente en el capítulo 8 versículo 7 y 8 de Romanos: “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”
Termino con unas palabras que Jesús les dijo a sus Discípulos:
“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”
San Mateo 26: 41
sábado, 26 de noviembre de 2016
LUCHA ENTRE LA CARNE Y EL ESPÍRITU.
viernes, 25 de noviembre de 2016
El control soberano
El control soberano
Elegidos según la presciencia de Dios.
1 Pedro 1:2
A través de los años, las teologías arminianas y calvinistas
han estado en polos opuestos. La teología reformada tradicional, que llamamos
calvinismo, subraya la soberanía de Dios, pero la teología arminiana en
realidad subraya la soberanía del hombre. Enseña que Dios es útil al dar ayuda
espiritual, pero que uno tiene que encontrarla en sí mismo para ir a Cristo,
perseverar en la fe, alcanzar metas espirituales y obtener victorias
espirituales.
¿Qué resulta de esa clase de teología? Una persona puede
decir que confía en Cristo, pero en realidad confía en sí misma. Eso muestra la
creencia de que el poder para escoger la salvación, o perderla por el fracaso
espiritual, pertenece a la persona. Suponga que usted creyera que tenía esa
clase de poder. ¿Puede imaginarse lo que sería enfrentarse a la muerte y
preguntarse si no pudiera entrar en el cielo porque había cometido muchísimos
pecados? Esa incertidumbre causará ansiedad, no seguridad.
Confiar plenamente en Dios requiere conocimiento de su
gracia soberana: Que una persona es escogida, redimida, mantenida y glorificada
por Dios, que es el iniciador. La paz celestial
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento.
Filipenses 4:7
El versículo de hoy promete calma o tranquilidad interior al
creyente que ora con una actitud agradecida. Observe que no promete cuál será
la respuesta a nuestras oraciones.
Esa paz "sobrepasa todo entendimiento", lo cual se
refiere a su origen divino. Trasciende el intelecto, el análisis y la agudeza
de los seres humanos. Ningún consejero humano puede dársela a usted porque es
un don de Dios.
El verdadero reto de la vida cristiana no es eliminar toda
circunstancia desagradable de su vida, sino confiar en el infinito, santo,
soberano y poderoso Dios en medio de toda situación.
Jesús dij "Estas cosas os he hablado para que en mí
tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al
mundo" (Jn. 16:33). Así que comience a vivir en el plano sobrenatural,
reconozca que vive en un mundo caído, y permita que Dios haga su obra perfecta
en usted. Y Dios le dará su paz cuando se entregue confiado en sus manos.
jueves, 24 de noviembre de 2016
La gracia para proseguir
La gracia para proseguir
Hechos 15.7-11
Como creyentes, atribuimos fácilmente nuestra salvación a la
gracia de Dios, pero ¿qué significa para nosotros “esta gracia en la cual
estamos firmes” (Ro 5.2)? ¿Cómo funciona ella en la vida diaria, especialmente
cuando pasamos por períodos de prueba o sufrimiento?
1. La gracia del Señor libera su poder sobrenatural en
nosotros para que podamos sobrellevar las dificultades de la vida y
regocijarnos en lo que Él está haciendo en nosotros por medio de la adversidad.
2. La gracia edifica nuestra confianza en el Señor soberano.
Nada luce irremediable cuando nos enfocamos en Él, en vez de hacerlo en
nuestros problemas.
3. Descubrimos la seguridad de la presencia sustentadora de
Dios, ya que Él camina con nosotros en cada paso del camino.
4. Porque hemos experimentado el amor que Dios nos tiene,
somos capaces de sentir empatía y amor por los demás cuando enfrenten tiempos
difíciles.
5. En las pruebas, la gracia transforma nuestro carácter, y
ayuda a que otros puedan ver a Jesús reflejado en nosotros.
Las dificultades son inevitables. Por eso, necesitamos una
dosis diaria de la gracia de Dios, si queremos atravesar las pruebas con la
confianza de que habrá una recompensa. Si confiamos en nuestras fuerzas, los
obstáculos parecerán insuperables, dejándonos desanimados y prontos a
renunciar.
Muchas veces, confiamos en Cristo para salvación, pero luego
tratamos de vivir sin su ayuda. Si la gracia de Dios fue necesaria para
salvarnos, también será necesaria para el resto de nuestra vida. Solo mediante
la inyección continua de su poder podremos tener una vida cristiana victoriosa.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
El Espíritu vrs La Carne, una Lucha Diaria
El Espíritu vrs La Carne, una Lucha Diaria
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”
Romanos 8:1
Si hablamos de luchas diarias no podemos dejar a un lado la
lucha que mantiene nuestro espíritu con nuestra carne. La verdad es que antes
cuando estábamos sin Cristo vivíamos conforme a los deseos de la carne y en la
corriente de este mundo. Pero desde el mismo momento que abrimos nuestro
corazón para que Jesús entrara en el, fuimos liberados de la esclavitud del
pecado por lo cual comenzamos a percibir las cosas que son del Espíritu.
Tampoco voy a negar que ese mismo instante comenzó lo que
personalmente denomino como “Lucha mano a mano entre la carne y el espíritu”,
pero más allá de esa lucha mano a mano que sostienen diariamente debe de
existir en nosotros un deseo ferviente de agradar a Dios por cualquier medio,
pues Él ha sido maravilloso para con nosotros.
Por esa razón quiero enfocar este tema a la lucha diaria que
mantiene la carne contra nuestro espíritu, sé que no te estoy hablando en otro
idioma y tu mejor que nadie has de saber muy bien a que se le llama lucha entre
la carne y el espíritu, pero si aún tienes duda a continuación te lo detallo.
LA CARNE. (La carnalidad es una forma de vida en que prevalece
una actitud en esencia destructiva.)
Para que podamos entender un poco mejor esta posición
tratare de explicártelo: en sentido figurado llamamos carne a la concupiscencia
de querer cometer pecado, definitivamente todos somos atraídos por el pecado,
desde el principio de la creación el pecado se presentó al hombre como deseo de
querer realizar algo que va en contra de lo que Dios ha estipulado.
Si decimos que una persona anda en la carne, nos referimos
en su manera de vivir, en pocas palabras dando rienda suelta a sus deseos
pecaminosos y olvidándose de agradar a Dios.
El pecado es atractivo para el ojo humano, pero detestable
para Dios, es ahí en donde comienza lo que denominó “Lucha entre la carne y El
Espíritu”
EL ESPÍRITU.
Todos nosotros somos seres tripartitos (1 Tesalonicenses
5:23), es decir que estas compuestos por espíritu, alma y cuerpo. El espíritu
es el que se comunica con Dios, es decir que el que percibe las cosas que son
de Dios y el que tiene como propósito agradarlo. En oposición a la carne,
espíritu es, como reflejo de la gracia de Dios, una fuerza que da vida y la
protege. Podemos contrastar la obra de la carne con el fruto del espíritu en la
carta a los Gálatas.
Si decimos que una persona anda en el espíritu, nos
referimos a que anda conformo a la voluntad de Dios, no satisfaciendo los
deseos de la carne sino más bien los de Espíritu de Dios.
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