jueves, 10 de marzo de 2016

La emoción de la gracia

La emoción de la gracia
Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
Juan 1:16
¿Es la experiencia de la gracia de Dios en su vida algo emocionante? ¡Lo es para mí! Es conmovedor el solo pensar en el hecho de que Dios, por su propio plan soberano, decidió tener misericordia conmigo.
Él derramó su gracia sobre mí. Él perdonó todos mis pecados. Me dio la presencia interior del Espíritu Santo. Me dio el entendimiento de su Palabra. Me llamó al ministerio espiritual. Todos los días me da abundante comunión con los santos, y me gozo en ser parte de su pueblo redimido. Él me permite ver el mundo como la obra de sus manos. Soy su hijo, y Él me ama de una forma personal.
No hay nada mejor que recibir gracia sobre gracia. Pido a Dios que esa sea la experiencia de usted. Prioridades correctas
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Colosenses 3:2
¿Dónde están sus prioridades? ¿Se está concentrando en las cosas de este mundo o en las cosas espirituales? ¿Si Cristo viniera mañana se estropearían los planes de usted? Lamentablemente, muchos cristianos esperan que Él no se aparezca por algún tiempo.
¡Qué comentario tan triste! Si prefiere estar en la tierra que estar en el glorioso hogar de Cristo en el cielo, entonces usted no ama su venida. Dios se aflige cuando no vivimos esperando su gloriosa presencia y estamos más interesados en las cosas efímeras de este mundo.
¿Dónde está su corazón? Es tiempo de hacer un examen minucioso de sus prioridades. Cuando verdaderamente se está agradecido por la salvación que Dios ha dado, se vive con la esperanza de la plenitud de esa salvación aun por venir. Haga suyo el deseo de Juan: "Sí, ven, Señor Jesús" (Ap. 22:20).

miércoles, 9 de marzo de 2016

Salmos 4:8

Salmos 4:8
En paz me acostaré y asimismo dormiré; porque solo Tú, Jehová, me haces vivir confiado.
La organización mundial de la salud indica un estimado de 350 millones de personas en el mundo con depresión o algún desorden mental. Para darte una idea de cuánta gente es, México tiene aproximadamente 100 millones de habitantes y los Estados Unidos 300 millones. En pocas palabras, hay demasiada gente padeciendo depresión. Por otro lado, se reporta que en Estados Unidos, aproximadamente 40 millones de personas sufren con algún problema del sueño. Si bien, hay muchas causas naturales que están dentro de estos casos, seguimos teniendo un número muy alto de personas afectadas. También, me resulta increíble la cantidad de personas que, sin tener un trastorno como tal, utilizan algún tipo de ayuda para dormir. Natural o de receta médica. Todo esto nos habla de la necesidad por poder encontrar un momento de paz y quietud. Vivimos de tal forma que el dormir se está volviendo difícil. Tomamos tanta cafeína y demás productos para llenarnos de energía que, al momento en que queremos que nuestro cuerpo descanse, simplemente se vuelve imposible. Pero, a mi parecer, hay algo que va más allá de lo físico. Pienso que en la mayoría de los casos, el problema es espiritual. Estamos tan alejados de Dios que no sabemos cómo confiar en Él. Estamos tan metidos en nuestros asuntos diarios que al caer la noche no podemos dejar de pensar en ellos. ¡Cómo dormir con todo lo que está pasando! Prácticamente imposible. Sin embargo, la biblia nos da el ejemplo perfecto de cómo debe ser nuestro día a día sin importar las circunstancias: en paz me acostaré y dormiré confiado en el Señor para despertarme al día siguiente. Recuerda que este salmo es escrito por David mientras está siendo perseguido para ser asesinado. Definitivamente no la estaba pasando bien. No se encontraba en una ciudad segura y en una casa con vigilancia. Estaba en una de las peores situaciones que pudiera imaginar. Sin embargo, puede irse a dormir tranquilo. Sin necesidad de tomarse pastillas. Sin insomnio. ¿Cuántas veces te has acostado presionado? ¿Cuántas veces has tratado de frenar todo lo que pasa por tu mente que simplemente no te deja tranquilo? Respira profundo. Te ofrezco la paz y el gozo que solamente Jesucristo, el Dios Todopoderoso puede dar. La confianza en que Él te ama y tiene control de todo lo que pasa. La tranquilidad de poder entregar todas tus preocupaciones a Él. La oportunidad de vivir y llevar los problemas de una manera diferente. ¡Eso es lo que te ofrezco hoy al compartirte el evangelio! Está ahí. Listo para que lo tomes y lo hagas tuyo. Solamente te corresponde humillarte y reconocer que no puedes más y necesitas de Dios. ¿Qué vas a hacer? Te pido vuelvas a leer el versículo y lo medites.
Oración
Señor: no quiero seguir igual. No puedo seguir igual. Necesito de Ti. Necesito de tu paz. Necesito confiar en Ti pues todo lo demás se derrumba. Padre, te pido tomes mi vida y la transformes conforme a tu voluntad. Te pido pueda aprender a confiar en ti y poder dormir en paz. En el nombre de Jesucristo te lo pido. Amén.

martes, 8 de marzo de 2016

Efesios. 3.

Efesios. 3.Vv. 13-19.El apóstol parece estar más ansioso por los creyentes, no sea que se desanimen y desfallezcan por sus tribulaciones, que por lo que él mismo tenía que soportar. Pide bendiciones espirituales que son las mejores bendiciones. La fuerza del Espíritu de Dios en el hombre interior; fuerza en el alma; el poder de la fe para servir a Dios y cumplir nuestro deber. Si la ley de Cristo está escrita en nuestros corazones, y el amor de Cristo es derramado por todas partes, entonces Cristo habita en él. Donde habita su Espíritu, ahí habita Él. Desearíamos que los buenos afectos fueran fijados a nosotros. ¡Cuán deseable es tener la sensación firme del amor de Dios en Cristo en nuestras almas! -¡Con cuánta fuerza habla el apóstol del amor de Cristo! La anchura muestra su magnitud a todas las naciones y rangos; la longitud, que va de eternidad a eternidad; la profundidad, la salvación de los sumidos en las profundidades del pecado y la miseria; la altura, su elevación a la dicha y gloria celestiales. Puede decirse que están llenos con la plenitud de Dios los que reciben gracia por gracia de la plenitud de Cristo. ¿No debiera esto satisfacer al hombre? ¿Debe llenarse con mil engaños, jactándose que con esas completa su dicha?

lunes, 7 de marzo de 2016

Colosenses 3:17

Colosenses 3:17
Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de Él.
¡Qué forma tan increíble de resumir nuestro deber! Todo lo que hagas, hazlo en el nombre de Dios. No en tu nombre, no a tu antojo, no a lo que tú consideras que es lo mejor. Hazlo en el nombre de Dios, basado en su palabra, en sus principios, en sus mandamientos. Pienso en Pablo diciendo, si todavía surge algún punto o acción que no he tratado, todo lo demás resuélvanlo basado en Jesús.
Esto nos llama a un gran reto. Es la esencia del compromiso con Jesús. ¿Quieres seguir a Cristo? Entonces todo lo que hagas, hazlo en su nombre y dando gracias a Dios por medio de Él.
¿Por qué se nos complica tanto entregarnos por completo? ¿Por qué dudamos cuando escuchamos estas palabras? Dios nos pide que todo lo que hagamos lo hagamos en su nombre. ¿Por qué no hacerlo? ¿Porque nos van a criticar y señalar? ¿Porque nos cuestionarán? ¿Por necios que no queremos cambiar? ¿Qué nos detiene? Personalmente no puedo entenderlo. Dios nunca me ha fallado. Siempre que he obedecido, siempre he visto la voluntad de Dios para mi vida y ha sido de bendición el resultado. Si Dios me ama, tiene pensamientos más altos que los míos, alumbra y guía mi camino, ¿por qué no entregarme por completo, exponer mi vida a Él y comenzar una vida en la que todo, absolutamente todo lo que haga y diga sea para darle gloria? Significa cambio. Significa incertidumbre. Tal vez por estas razones nos detenemos y preferimos la estabilidad y “certidumbre” actual. Nos hemos acostumbrado a nuestra forma, a nuestra manera, a nosotros mismos. Hoy Dios nos está llamando a la acción, al movimiento, al cambio. Quiere que despertemos y entendamos que debemos ser transformados y esta transformación solamente puede darse a través de Cristo trabajando en nosotros. Por lo tanto, cada vez que hagas algo, hazlo en el nombre de Jesús. ¿Te das cuenta cómo puede llegar el cambio en tu vida a través de este proceso? A todo aquello que estás acostumbrado, lo debes poner ahora sobre la mira de Dios y el parámetro de Jesús. Analiza tus acciones, tus actitudes, tus palabras. ¿Qué encuentras en ellas? ¿Gloria a Dios o a ti?
Por último quiero hacer énfasis en nuestra boca. Dice el versículo que lo que hagamos de palabra o de obras. Nuestras palabras muchas veces pueden tener un impacto mucho mayor que nuestras obras. El reto con nuestra boca es buscar que nuestras palabras, cada una de ellas sea en el nombre de Jesús. ¿Puedes seguir enojándote y desesperándote? Sí. Lo que no debes hacer es soltar tu furia con tus palabras. Primero controla tu lengua. Piensa antes de hablar. ¿Lo que digo da gloria a Dios? ¿Qué dicen mis palabras de mí, que soy seguidor de Jesús?
Oración
Señor: te pido que me guíes para que todo lo que haga y diga sea basado en tu voluntad, sea para darte gloria, sea para reconocerte como mi Dios y mi Señor. Permite que mi vida de testimonio de que soy un seguidor tuyo. Gracias por tus bendiciones y por la comunión que puedo tener contigo. En Cristo Jesús.
Amén

domingo, 6 de marzo de 2016

Dispuestos a sufrir

Dispuestos a sufrir
Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento.
1 Pedro 4:1
Una de las bendiciones de ser cristiano es nuestra identificación con Cristo y sus privilegios resultantes. Sin embargo, para que no demos por sentado esas bendiciones, suponiendo que resultarán en que seamos amados y respetados por el mundo, Dios también permite que suframos. En realidad, el apóstol Pedro en su primera epístola muestra con toda claridad que quienes son más bendecidos en la fe sufren más.
La vida cristiana es un llamado a la gloria a través del sufrimiento. Eso es porque quienes están en Cristo están inevitablemente en pugna con su cultura y su sociedad. Todos los sistemas estimulados por Satanás están en pugna con las cosas de Cristo. El apóstol Juan dijo que una persona no puede amar a Dios y al mundo al mismo tiempo (1 Jn. 2:15). Y Santiago dij "Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios" (Stg. 4:4). Llamados a sufrir
Para [el sufrimiento] fuisteis llamados.
1 Pedro 2:21
Aunque el versículo de hoy parece indicar que se nos llama a sufrir, en realidad se refiere a la última parte del versículo 20, que dice: "Si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios". Cuando los cristianos soportan con paciencia el sufrimiento, eso agrada a Dios.
Eso no debiera sorprendernos. Al comienzo de este capítulo de Primera Pedro, el apóstol afirma que los cristianos "sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (v. 9). Nuestro mundo sombrío se resiente y a menudo es hostil con quienes representan al Señor Jesucristo. Ese resentimiento y esa hostilidad pueden sentirse en determinados momentos y lugares más que en otros, pero siempre está allí en cierto modo como parte del privilegio de ser suyos.

sábado, 5 de marzo de 2016

El propósito del crecimiento

El propósito del crecimiento
Todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo.
1 Juan 3:3
Segunda Pedro 3:18 ordena a los creyentes que crezcan "en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo". Su respuesta a este versículo es la acción o la inercia. Si desea crecer en Cristo, usted experimentará bendición, provecho y victoria siguiendo la senda bíblica de glorificar a Dios. Y como descubrió David, también usted sentirá alegría: "A Jehová he puesto siempre delante de mí... Se alegró por tanto mi corazón" (Sal. 16:8, 9).
El apóstol Juan resumió el objetivo del desarrollo espiritual cuando dij "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es" (1 Jn. 3:2). El proceso del crecimiento terminará el día que veamos a Jesucristo y seamos como Él. Madurez en el sufrimiento
El Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
1 Pedro 5:10
Un llamado del cristiano a la gloria tiene que ir por la senda del sufrimiento. El versículo de hoy explica por qué. El sufrimiento es el método de Dios para que su pueblo madure espiritualmente. Lo complace cuando soportamos con paciencia la prueba que afrontamos en el camino. El sufrimiento es parte del plan de Dios a fin de preparar a su pueblo para la gloria.
El apóstol Pedro dijo esto respecto al valor del sufrimient "En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo" (1 P. 1:6-7). Dios permite el sufrimiento como una confirmación de nuestra fe. También produce paciencia, aunque la paciencia es una virtud que no necesitaremos en la eternidad; no habrá razón alguna para la impaciencia allí. Pero además de esos beneficios, el sufrimiento aumenta nuestra capacidad de alabar, honrar y glorificar a Dios, y eso es algo que usaremos por toda la eternidad.

viernes, 4 de marzo de 2016

7 Versículos Bíblicos Sobre El Favor de Dios
Aquí hay siete promesas impresionantes sobre el favor divino de Dios.
Efesios 1:11 “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad”.
¡Qué libro espectacular es el libro de Efesios! En el dice que Dios nos favoreció, no por lo que hayamos hecho (Efesios 2:9), si no debido a Quién es Él (Juan 3:16; Romanos 5:8, 10; Efesios 2:8). Esta tremenda, poderosa promesa de Dios es que el creyente ya ha “obtenido una herencia”, ya que la forma griega en que este escrito esta en tiempo pasado.“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,”(Efesios 1:13), y que para nosotros “que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”(Efesios 1:14). La palabra para “posesión”, es la idea de haber “obtenido herencia” es del verbo “klero0”, que significa, literalmente, “echar suertes” o “determinar por sorteo”, que si recuerdas, esto fue lo que determinó una respuesta de Dios durante el período del Antiguo Testamento, e incluso en el libro de los Hechos y una vez la suerte estaba echada, esta era la confirmación de Dios y ¿que o quien puede revocarla?
7 Versículos De La Biblia Sobre El Favor de Dios
Salmo 30:5 “Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida.Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría”.
El salmista parece estar escribiendo acerca de la disciplina amorosa de Dios. El “castigo” puede ser doloroso, pero sólo “por un momento”, pero el “favor (de Dios) es para toda la vida” y para la vida eterna. Lágrimas en la noche traerá alegría en la mañana para con Dios, no hay alegría. Cuando Dios nos disciplina, debemos agradecer a nuestro Padre Celestial por ello porque “el Señor disciplina a los que ama, y “azota” a todo el que recibe por hijo” (Hebreos 12:6). Lo contrario del amor no es el odio; es la indiferencia (orgullo). La disciplina significa Dios muestra su amor para con nosotros por disciplinarnos igual que un padre muestra su amor para su hijo por disciplinarlo. Esto demuestra que “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”(Hebreos 12:7). Esto sí que es favor de Dios. Génesis 6:8 “Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor.”
Hay más en este versículo de lo que parece. Noé halló gracia ante los ojos de Dios, porque “hizo todo lo que Dios le mandó” (Génesis 6:22), que incluye la construcción de un arca para que Noé y su familia se salvaron de la ira venidera del juicio de Dios por el diluvio. Cuando terminó, Dios le dijo a Noé: “Entra en el arca, tú y toda tu casa, porque he visto que eres justo delante de mí en esta generación” (Gen 7:1) después de lo cual “el Señor le cerró la puerta” (Génesis 7:16), lo que indica que Dios favoreció a Noé y su familia (Ef 1) apretada dentro del arca para protegerlos de la ira de Dios en el diluvio.
Salmo 90:17 “Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma”.
Este escrito suena como alguien que está interesado en tener el favor que Dios puso e hizo por Israel, esto es obedecer la ley, creer que Dios, y construir una nación. Cuando el salmista oró a Dios para “confirmar la obra de nuestras manos”, que suena egoísta, pero no lo es, porque Dios se complace en bendecir a sus hijos con favor como lo haría cualquier buen padre con sus propios hijos. La persona que está escribiendo es Moisés. Muy raros son los escritos de Moisés fuera de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento. Este salmo puede haber sido la oración de Moisés justo antes de morir y ser enterrado por Dios. Sus últimos pensamientos pueden haber sido por la seguridad y el bienestar de Israel para que Dios les conceda el favor por lo que estaban a punto de hacer; cruzar a la tierra prometida y después de hacerlo, los israelitas tenían un gran trabajo que hacer con sus manos.
2 Pedro 1:3-4 “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”.
¿Por qué no sumergirse en este versículo?; pensar en lo que Dios nos ha concedido (Juan 3:16). Estas no son sólo grandes promesas, son preciosas promesas. No son sólo grandes promesas, son grandísimas promesas. ¿Por qué? Es porque somos participantes de la naturaleza divina (en Jesucristo), es por eso que estamos siendo hechos más y más a la imagen de Cristo (2 Corintios 3:18) y convertirnos en nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17), por esto hemos huido de la corrupción del mal que hay en el mundo pecaminoso. Esto también es favor divino.
Salmo 84:11 “Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová.No quitará el bien a los que andan en integridad”.
Este es un gran estímulo porque podemos confiar en Dios para ser nuestro sol, sin el cual toda la vida en la tierra moriría. Él es nuestro escudo contra un enemigo invisible que busca devorarnos. Él otorga favor y honor (ninguno de los cuales merecemos). No hay “algo bueno” que Él retiene de “los que andan en integridad”. Es condicional en el sentido de que tu y yo debemos “andar en integridad” como lo hizo Noé antes del diluvio.
Isaías 61:1-2 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados”.
¿Me guardo lo mejor para el final? Sé lo que es estar en el polvo y las cenizas, ser preso y esclavo del pecado y del egocéntrismo, para luego ser quebrado, y que Dios finalmente pueda restaurarme, por escuchar la buena noticia a los pobres en espíritu, en nuestra depravación pecaminosa antes de Cristo, y después Él viene “para consolar a todos los que lloran”. Quizás llora sobre nuestros propios pecados. ¿A cuántos de los santos no les dio Dios un hermoso toque en lugar de las cenizas, óleo de gozo en vez de luto?”(Isaías 61:3). Dios no puede restaurar lo que no ha sido quebrado primero; Él no puede reconstruir sin tener polvo y cenizas; Él no puede llenar a los que están llenos de sí mismos. Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes (Santiago 4:6).
Conclusión
Si nunca te has arrepentido y creído en Cristo, entonces estás rechazando el mismo mensaje que Jesús predico durante su ministerio terrenal (Marcos 1:15). Para empezar, tu, así como yo, hemos pecado. Nos hemos separado a nosotros mismos fuera de nuestra única esperanza (Isaías 59:2) por esto es que necesitamos a alguien que nos pueda reconciliar con Dios y redimirnos de la ira venidera. Este no es un plan de hombres; Él es el hombre y el Dios de la salvación (Jesús) para todos los que se humillan, confiesan sus pecados, y se arrepienten, esto significa cambiar de opinión acerca de sus pecados y de su relación con Dios y, finalmente, ponen su confianza en Cristo, y así obtener el favor de Dios, sin embargo, Dios nos dará a todos nosotros, sólo una de las dos opciones; creer y tener la vida eterna (Juan 3:36) o rechazarlo y recibir la ira de Dios que permanecerá en ti por no haber creído en Jesús   la cual esta preparada para ser manifestada en el último día.