viernes, 21 de agosto de 2015

Salmos. 20:v1-9

Salmos. 20:v1-9
20.6-8 Desde que existen los ejércitos y las armas, las naciones han alardeado de su poder, pero ese poder no dura. A lo largo de la historia, los imperios y los reinos han alcanzado gran poder que después se les ha desvanecido en el polvo. Sin embargo, David sabía que el verdadero poder de su nación no estaba en su armamento sino en la adoración. No estaba en su capacidad de fuego, sino en el poder de Dios. Debido a que únicamente Dios puede preservar a una nación o a un individuo, asegúrese de que su confianza esté en Dios, quien da la victoria eterna. ¿En quién confía usted?

jueves, 20 de agosto de 2015

Salmos.19.v7-14

Salmos.19.v7-14 Cuando pensamos en la ley, muchas veces la asociamos con lo que nos impide divertirnos. Pero aquí vemos lo opuesto: leyes que convierten el alma, nos hacen sabios y alegran el corazón y alumbran los ojos, nos amonestan y nos galardonan. Esto es porque las leyes de Dios son guías y luces en nuestro camino, y no cadenas en nuestras manos y pies. Nos señalan el peligro y nos advierten, luego nos señalan el triunfo y nos guían.

19.12, 13 Muchos cristianos se ven plagados de sentimientos de culpa. Les preocupa la posibilidad de haber pecado inconscientemente, o haber hecho algo bueno pero con intenciones egoístas, o no haber hecho el mejor esfuerzo en alguna tarea, o haber olvidado hacer algo. La culpabilidad puede jugar un papel importante al llevarnos a Cristo y al hacer que nos comportemos apropiadamente, pero no debe debilitarnos ni atemorizarnos. El perdón de Dios es total y completo, aun cuando se trate de pecados inconscientes.

19.14 ¿Cambiaría de manera de vivir si supiera que cada palabra y pensamiento suyo Dios lo examina primero? David pidió que Dios aprobara sus palabras y sus pensamientos como si fueran ofrendas presentadas en el altar. Al comenzar cada mañana propóngase que el amor de Dios le guíe en todo lo que dice y piensa.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Salmos. 19.v1-6

Salmos. 19.v1-6
19.1ss En este salmo, la meditación de David lo llevó paso a paso desde la creación, a través de la Palabra de Dios, a través de sus propios pecados, hasta la salvación. Cuando Dios se revela por medio de la naturaleza (19.1-6), aprendemos sobre su gloria y nuestra condición finita. Cuando Dios se revela por medio de las Escrituras (19.7-11), aprendemos acerca de su santidad y de nuestra pecaminosidad. Cuando Dios se revela por medio de las experiencias diarias (19.12-14), aprendemos acerca de su perdón misericordioso y de nuestra salvación.

19.1-6 Estamos rodeados de fantásticas demostraciones de la capacidad creativa de Dios. Los cielos son una dramática evidencia de su existencia, poder, amor y cuidado. Decir que el universo surgió por casualidad es absurdo. Su diseño y sentido del orden son prueba de que un Creador intervino en forma personal. Cuando vea la obra de Dios en la naturaleza y en los cielos, agradézcale a Dios tan maravillosa belleza y la verdad que nos revela acerca del Creador.

martes, 18 de agosto de 2015

Salmos.18.v30-34

Salmos.18.v30-34 Muchos dicen que creer en Dios es una muleta para los débiles que no pueden lograr las cosas por sí mismos. Por supuesto que Dios es un escudo que nos protege cuando estamos demasiado débiles para enfrentarnos solos a ciertas pruebas. El nos fortalece, nos protege y nos guía para poder enviarnos de nuevo a luchar por El en un mundo malvado. Luego continúa obrando en nosotros porque la persona más fuerte sobre la tierra es infinitamente más débil que Dios y necesita su ayuda. David no era un cobarde, sino un poderoso guerrero que aun con todo su ejército y armamento sabía que en última instancia sólo Dios podía protegerlo y salvarlo.

18.32-34 Dios promete darnos fortaleza para los retos que surjan, pero no promete eliminar nuestros problemas. Si Dios nos prometiera que no habrá caminos difíciles, ni montañas que escalar, ni batallas, no creceríamos. No obstante, no nos deja solos con esos problemas que nos amenazan. Al contrario, se para a nuestro lado, nos enseña y nos fortalece para enfrentarlos.

lunes, 17 de agosto de 2015

Salmos.17.V13

Salmos.17.V13 Nos engañamos cuando medimos nuestra felicidad o nuestro contentamiento en la vida por la cantidad de riqueza que poseemos. Cuando colocamos nuestra riqueza en la cima de nuestro sistema de valores, dejamos que el poder, el placer y la seguridad financiera ensombrezcan el valor eterno de nuestra relación con Dios. Muchos piensan que serán felices cuando obtengan riquezas, pero luego descubren que éstas en realidad no satisfacen y que el placer es momentáneo. La verdadera felicidad o contentamiento se encuentra en el amor de Dios y en hacer su voluntad. Usted descubrirá la verdadera felicidad si coloca su relación con Dios por encima de las riquezas terrenales.    Salmos. 18:v1-
18.1 Este salmo es casi un duplicado de 2 Samuel 22. Pudo haber sido escrito a finales de la vida de David, cuando hubo paz. Se alaba a Dios por sus obras gloriosas y sus bendiciones a través de los años.

18.2, 3 La protección de Dios hacia su pueblo es ilimitada y puede tomar diversas formas. David caracterizó el cuidado de Dios con cinco símbolos militares. Dios es: (1) Fortaleza o lugar seguro donde el enemigo no nos puede seguir. (2) Roca que no podrá ser movida por nadie que quiera dañarnos. (3) Escudo que se interpone entre nosotros y el peligro. (4) Fuerza -cuerno en algunas versiones- de salvación, símbolo de poder y fuerza(5) Alto refugio, por encima de mis enemigos. Si necesita protección, busque a Dios.

domingo, 16 de agosto de 2015

Salmos. 17.v1-8

Salmos. 17.v1-8
17.3 ¿Estaba diciendo David que no tenía pecados? Lejos de ser una declaración soberbia de pureza, la afirmación de David brotaba de haber entendido su relación con Dios. En los Salmos 32 y 51 David reconoce abiertamente sus pecados. Sin embargo, su relación con Dios incluian una íntima amistad con Dios y continuos arrepentimiento y perdón. Su afirmación de rectitud, por lo tanto, se basaba en su búsqueda continua de Dios.

17.8 Dios nos protege como nosotros protegemos las niñas de nuestros ojos. No debemos decir que nos ha faltado la protección de Dios porque tengamos problemas. La protección de Dios tiene propósitos mucho más grandes que ayudarnos a evitar el sufrimiento. Quiere hacernos mejores siervos suyos. Dios nos protege también guiándonos en medio de circunstancias difíciles, no sólo ayudándonos a escapar de ellas.

17.8 La "sombra de tus alas" es una figura de dicción que denota protección de Dios. El nos guarda como una gallina protege a sus polluelos al cubrirlos con sus alas. Moisés utilizó esta misma metáfora en Deu_32:11.

sábado, 15 de agosto de 2015

PROBLEMAS Y QUEJAS EN LOS SALMOS

PROBLEMAS Y QUEJAS EN LOS SALMOS
Podemos identificarnos con los salmos pues expresan nuestros sentimientos. Todos enfrentamos problemas, como los salmistas cientos de años atrás, y con frecuencia reaccionamos como ellos lo hicieron. En el Salmo 3, David le dice a Dios cómo se siente acerca de las probabilidades en su contra. Pero luego de tres versículos, el rey se da cuenta de que la presencia y el cuidado de Dios anulaban las probabilidades. Esta experiencia se ve repetida en varios salmos. Por lo general, la esperanza y la confianza en Dios sobrepasan el temor y el sufrimiento, pero algunas veces no. Aun así, los salmistas derramaban sus pensamientos y emociones delante de Dios. Cuando se sentían abandonados por Dios, se lo decían. Cuando se sentían impacientes porque Dios tomaba mucho tiempo en contestar sus oraciones, se lo decían. Se sentían en libertad de ser hombres y sinceros con su Creador porque reconocían la diferencia entre ellos y Dios. Es por eso que tantos de los salmos sombríos terminan en la luz. ¡Los salmistas empezaban expresando sus sentimientos y terminaban recordando con quién estaban hablando!
A pesar de que tenemos mucho en común con los salmistas, somos diferentes en dos sentidos: Puede que no le digamos a Dios lo que pensamos o sentimos y, por lo tanto, ¡tampoco reconocemos, ni siquiera vagamente, quién es el que escucha nuestras oraciones!
Cuando lea Salmos, tome en cuenta este esquema y ponga la visión del salmista a prueba. Puede que su apreciación y su conocimiento de Dios crezcan en la medida que usted es sincero con El.