domingo, 2 de agosto de 2015

Salmos..8.v3-5

Salmos..8.v3-5 Para respetar la majestad de Dios, tenemos que vernos a la luz de su grandeza. Cuando contemplamos la creación, muchas veces nos sentimos pequeños. Sentirnos pequeños es una manera saludable de volver a la realidad. Pero Dios no quiere que vivamos pensando en nuestra pequeñez. Humildad es tenerle el debido respeto a Dios, no sentir desprecio por nosotros mismos.

8.3-5 Cuando miramos las maravillas de la creación, nos preguntamos cómo puede Dios interesarse en gente que constantemente lo hace enojar. Aun así, Dios nos creó sólo un poco menores que los ángeles. La próxima vez que cuestione su valor como persona o que se sienta deprimido, recuerde que Dios lo considera de gran valor. Tenemos un gran valor debido a que llevamos el sello del Creador. (Véase Gen_1:26-27 para ver el grado de valor que Dios otorga a todas las personas.) Debido a que Dios ya ha declarado cuán valiosos somos para El, podemos librarnos de esos sentimientos de minusvalía.

sábado, 1 de agosto de 2015

Salmos. 8:v1-2

Salmos. 8:v1-2
8.1 En el Nuevo Testamento se citan porciones de este salmo y se aplican a Cristo (1Co_15:27; Heb_2:6-8). Jesús tomó forma de hombre, haciéndose un poco menor a los ángeles (Heb_8:5) y elevará por encima de los ángeles a todos los que le pertenecen cuando venga a reinar sobre los cielos nuevos y la tierra nueva. Jesús es la única persona que refleja perfectamente la imagen de Dios (Gal_2:20; Col_1:15).

8.2 Los niños pueden confiar y alabar a Dios sin dudas ni reservas. Conforme vamos creciendo, se nos va haciendo cada vez más difícil. Pida a Dios que le dé una fe de niño, eliminando cualquier obstáculo que le impida caminar cerca de El. Busque en usted esta cualidad propia de los niños para que pueda llegar a ser más expresivo.

viernes, 31 de julio de 2015

Salmos.7.v14-17

Salmos.7.v14-17 Cuando se le permite continuar su curso, el mal se destruye a sí mismo. La gente violenta acaba víctima de la violencia, los mentirosos son víctimas del engaño de otros (9.15, 16). Pero en el proceso, se hiere a gente inocente. En ocasiones Dios interviene y detiene a los malvados para proteger a sus seguidores. En otras ocasiones, por razones que sólo El conoce, permite que el mal continúe aun cuando se hiera a gente inocente. Es durante esos momentos que nosotros, al igual que David, debemos pedir a Dios que nos proteja. Recuerde que Dios ejecutará la justicia final, aun cuando no sea durante nuestra vida terrenal.

7.17 Durante momentos de gran maldad e injusticia, David estaba agradecido de que Dios fuera justo y recto (véase también 7.11). Cuando nos preguntamos si hay alguien que sea honesto o justo, podemos tener la certeza de que Dios continuará impartiendo justicia y rectitud si lo hacemos partícipe de nuestras actividades. Si alguna vez piensa que no lo están tratado con justicia, pida al único que siempre es justo y recto que esté con usted, y agradézcale su presencia (véase Isa_42:1-6).

jueves, 30 de julio de 2015

Salmos.7.v1-8

Salmos.7.v1-8 ¿Ha sido alguna vez acusado falsamente o herido de tal manera que ha querido vengarse? David escribió este salmo como respuesta a las calumnias de los que declaraban que estaba tratando de matar al rey Saúl y apoderarse del trono (1Sa_24:9-11). En vez de tomar el asunto en sus propias manos y regresar el golpe, David clamó a Dios por justicia. La respuesta adecuada a la calumnia es la oración, no la venganza, debido a que el Señor dice: "Mía es la venganza, yo pagaré" (Rom_12:19; véanse también Deu_32:35-36; Heb_10:30). En lugar de devolver el golpe, pida a Dios que tome el asunto en sus manos, que imparta justicia y que restaure su reputación.

miércoles, 29 de julio de 2015

Salmos.6.v1-6

Salmos.6.v1-6 David aceptaba el castigo de Dios, pero le suplicó que no lo castigara enojado. Jeremías también pidió a Dios que lo corrigiera suavemente y no con furor (Jer_10:24). David reconoció que si Dios lo trataba únicamente con justicia y no con misericordia, desaparecería debido a su enojo. A menudo queremos que Dios nos muestre su misericordia a nosotros y su justicia a los demás. En su bondad, Dios a menudo nos perdona en vez de darnos lo que nos merecemos.

6.6 Al volcar su corazón con lágrimas, David estaba siendo totalmente sincero con Dios. Podemos ser sinceros con Dios, aun cuando estemos llenos de enojo y desilusión, porque El nos conoce profundamente y quiere lo mejor para nosotros. El enojo a menudo tiene dos resultados: en lo exterior, actos precipitados; en lo interior, depresión. Debido a que nosotros confiamos en nuestro Dios todopoderoso, no tenemos que ser víctimas de las circunstancias ni vernos abrumados por la culpabilidad del pecado. Sea sincero con Dios y El lo ayudará a dejar de poner su atención en usted mismo y ponerla en El y su misericordia.

martes, 28 de julio de 2015

Salmos. 5:v1-12

Salmos. 5:v1-12
5.1-3 El secreto de una relación íntima con Dios es orar a El puntualmente cada mañana. Por la mañana nuestras mentes están más libres de problemas y además podemos encomendar el día entero a Dios. La comunicación regular es fundamental en cualquier relación y ciertamente es necesaria para tener una firme relación con Dios. Necesitamos comunicarnos con El diariamente. ¿Pasa un tiempo regular en oración y lectura de la Palabra de Dios?

5.5 Dios no puede condonar ni excusar ni siquiera el pecado más pequeño. No podemos excusarnos por haber pecado solo un poquito. Cuando crecemos en nuestra vida espiritual, nuestra sensibilidad hacia el pecado se incrementa. ¿Cuál es su reacción hacia el pecado en su vida? ¿Es insensible y despreocupado en cuanto al pecado? A medida que Dios nos haga conscientes del pecado, debemos adoptar una actitud de intolerancia hacia ese pecado y disposición a cambiar. Todos los creyentes deben luchar por ser más tolerantes con la gente, pero menos tolerantes con el pecado de los demás y los suyos propios.

lunes, 27 de julio de 2015

Salmos.4.v3-5

Salmos.4.v3-5 Piadosos son aquellos que son fieles y devotos a Dios. David sabía que Dios escuchaba sus oraciones y que le respondería. También a nosotros Dios nos escucha y nos responde cuando lo llamamos. A veces pensamos que Dios no va a escucharnos porque hemos caído por debajo de sus normas en cuanto a una vida recta. No obstante, si hemos confiado en Cristo como Salvador, Dios nos ha perdonado y nos escucha. Cuando sienta que sus oraciones están rebotando en el techo, recuerde que como creyente ha sido apartado por Dios y que Dios lo ama. El escucha y responde, aun cuando sus respuestas no sean lo que nosotros esperamos. Analice sus problemas a la luz del poder de Dios en vez de mirar a Dios en la sombra de sus problemas.
4.5 La adoración en los días de David incluía los sacrificios de animales en el tabernáculo. La sangre del animal cubría los pecados de aquel que ofrecía el animal. Había reglas específicas para ofrecer los sacrificios. Pero para Dios era más importante la actitud de sumisión y obediencia que la ceremonia misma (1Sa_15:22-23). En la actualidad, un "sacrificio agradable" a Dios sigue siendo lo mismo. Dios quiere nuestra obediencia y nuestra alabanza antes que nuestras ofrendas (Heb_13:15). Ofrézcale el sacrificio de la obediencia total y la alabanza sincera.