viernes, 19 de abril de 2013

Las Dos Naturalezas


Las Dos Naturalezas
Cuando Dios creó a Adán, él poseía una sola naturaleza: la espiritual Génesis 1:26,27 Después
que cayó en el pecado, perdió la naturaleza de Dios y adquirió la carnal y diabólica. Cuando
nacemos de nuevo a través de la operación del Espíritu Santo, recibimos una nueva
naturaleza, pero continúa obrando en nosotros la adánica y pecaminosa (Romanos 7:15-25)
1. ¿De dónde nace la naturaleza del hombre viejo? (Juan 3:6)
Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
2. ¿De dónde procede o se origina el hombre nuevo en nosotros?
Juan 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
Juan 1:13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad
de varón, sino de Dios.
3. ¿En qué parte de nuestro ser opera la vieja naturaleza? (Romanos 7:23)
Pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva
cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
4. ¿Qué considera San Pablo que son las dos naturalezas? (Romanos 8:2)
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte.
5. ¿Qué cosa es imposible hacer para la mente carnal, y por qué? (Romanos 8:7,8)
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley
de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
6. ¿En qué cosa se deleita el hombre interior? (Romanos 7:22)
Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios.
7. ¿Cuál es la diferencia que existe entre las dos naturalezas en su forma de pensar, y
cuáles son las consecuencias? (Romanos 8:5,6)
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu,
en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del
Espíritu es vida y paz.
8. ¿Cómo describe San Pablo el conflicto entre la carne y el Espíritu dentro del creyente?
(Gálatas 5:17)
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se
oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
9. ¿Cuáles son las obras de la carne, y cuál es el fruto del Espíritu? (Gálatas 5:19-24)
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
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Las Dos Naturalezas
idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os
amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el
reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han
crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
10. ¿Qué contraste existe entre las dos naturalezas con relación al mundo?
1 Juan 2:15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo,
el amor del Padre no está en él.
1 Juan 5:4Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha
vencido al mundo, nuestra fe.
11. ¿Qué nos ordena hacer la palabra de Dios con el hombre viejo, y cuál es el consejo
con relación al nuevo? (Colosenses 3:5-10; Efesios 4:22-29)
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas,
malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los
hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando
vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia,
blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos
despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la
imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno. En cuanto a la pasada
manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos
engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado
según Dios en la justicia y santidad de la verdad por lo cual, desechando la mentira, hablad
verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero
no pequéis; no se ponga el sol sobre nuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no
hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué
compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca,
sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes

jueves, 18 de abril de 2013

Defensa de la fe


Defensa de la fe

Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.

1 Pedro 3:15

Cuando la sociedad ataca, hay que estar preparado para hacer una defensa. El término griego para "defensa" a menudo se refería a una defensa formal en un juzgado. Pero Pablo también empleó la palabra para describir su capacidad de responder a cualquiera que le preguntara; no solo un juez, un magistrado o un gobernador (Fil. 1:16-17). Además, la inclusión de la palabra siempre en el versículo de hoy indica que hay que estar preparado para responder en todas las situaciones y no solo en la esfera jurídica.

Sea en el ámbito oficial o de manera informal a cualquiera que pregunte, usted tiene que estar preparado para dar una respuesta acerca de "la esperanza que hay en vosotros" (1 P. 3:15), es decir, dar una descripción de su fe cristiana. Debe estar preparado para dar una explicación racional de su salvación.     Una amable respuesta

El siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos.

2 Timoteo 2:24

Un cristiano debe explicar su fe "con mansedumbre y reverencia" (1 P. 3:15). Esto indica un espíritu sensible y generoso en la conversación. El temor que debemos tener es una sana devoción a Dios, un gran interés por la verdad y un considerable respeto por la persona con la que hablamos. Por eso no se puede ser contencioso cuando se defiende la fe.

Un cristiano que no puede dar una explicación clara, razonable y bíblica de su fe se sentirá inseguro cuando afronte la hostilidad y pudiera inclinarse a dudar de su salvación. El golpe del enemigo destruirá a quienes no estén vestidos con "la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo" (1 Ts. 5:8).     Una buena conciencia

Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.

1 Pedro 3:16

La conciencia acusa o excusa a una persona, obrando como fuente de convicción o afirmación. Una buena conciencia no acusa a un creyente de pecado porque está llevando una vida de santidad. Más bien, una buena conciencia confirma que todo anda bien, mientras que una mala conciencia indica pecado.

Un creyente debe vivir con la conciencia tranquila para que el peso de la culpa no lo abrume cuando se enfrenta a la crítica hostil. Sin embargo, si no tiene pasión por hacer el bien y servir a Cristo, conocerá el tremendo peso del merecido sentido de culpa. Una conciencia manchada no puede estar tranquila ni soportar el ataque furioso de las pruebas. Pero una conciencia tranquila lo ayudará a no estar ansioso ni atribulado durante sus pruebas.

miércoles, 17 de abril de 2013

Mix de YouTube (lista de reproducción)

Demostración gratuita


Demostración gratuita   La palabra final de que haya o no evidencias de nuestro llamado al ministerio, la debe tener el Padre.
Versículo: Marcos 2:1-12 Leer versículo

Los escribas se mostraron indignados de que Cristo hubiera pronunciado el perdón de pecados para el paralítico. Claramente los caminos de Dios son escandalosos para aquellos que andan en la carne. La vida en el Espíritu siempre está en conflicto con las estructuras y la sabiduría de nuestra mentalidad humana. En infinidad de ocasiones he visto a diferentes personas en la iglesia efectuando indignadas denuncias contra enseñanzas o prácticas que «no son de Dios», como si los caminos de nuestro Señor fueran lógicos y fáciles de entender. La verdad es que la mayoría de las veces él actúa en forma inesperada y hacemos bien en guardar silencio, buscando que el Espíritu traiga luz sobre aquello que no entendemos. Nuestro peor error es el del juicio acelerado, cayendo en el pecado de los doctores de la ley, de quienes Pablo afirma que «no entienden ni lo que hablan ni lo que afirman» (1 Tim 1.7)

Cristo percibió las dudas que tenían muchos de los presentes y creía necesario una demostración adicional de su investidura como hijo de Dios.
Por otro lado, observamos, de nuevo, en todos aquellos que son religiosos, la tendencia a guardar las formas, ejerciendo un cuidado excesivo de no dar de «que hablar». Los escribas claramente condenaban las prácticas de Jesús, pero aún no se animaban a hacerlo en forma pública. De todos modos, es bueno que recordemos que los pensamientos secretos de nuestro corazón no están ocultos a los ojos de Dios. Es lo mismo que las pensemos en secreto o que las digamos en voz alta, pues él todo lo ve y todo lo conoce. En nuestra búsqueda de la santidad debemos, eventualmente, trasladar nuestra mirada a lo que está pasando dentro del secreto de nuestro corazón. Los pensamientos de crítica, condena y rencor afectan nuestra vida y nuestro testimonio, eventualmente tornándose visibles aunque nuestro comportamiento externo sea impecable. Cristo «escuchó» el juicio de los escribas tan claro como si lo hubieran pronunciado con palabras. ¡Tal es la ventaja del ministro que camina de la mano del Espíritu!

Jesús en muy pocas ocasiones proveyó una demostración visible de su autoridad, prefiriendo descansar en el respaldo del Padre. Es una señal de un liderazgo débil el que nos sintamos obligados a proveer «evidencias» de nuestro llamado. Pablo lo hizo en la segunda carta de Corintios, pero calificó su acción como un «poco de insensatez» (2 Cor 11.1; 12.11). No obstante, existen momentos en los cuales tal demostración es necesaria. Así aconteció con la iglesia naciente, donde Dios proveyó con el caso de Ananías y Safira una dramática demostración de la autoridad que descansaba sobre los apóstoles (Hechos 5). Quizás Cristo percibió las dudas que tenían muchos de los presentes y creía necesario una demostración adicional de su investidura como hijo de Dios. Entendemos, de todos modos, que la palabra final en esto, como en todas las cuestiones relacionadas al ministerio, la debía tener el Padre.

Lea, una vez más, el dramático final de esta historia. ¿Cuál fue el resultado del encuentro? ¿Qué efectos secundarios tuvo este incidente? ¿Qué lecciones nos deja a nosotros el relato?

martes, 16 de abril de 2013

hijos rebeldes, dice Jehová;

hijos rebeldes, dice Jehová; 
porque yo estoy casada contigo "Jeremías 3:14
El pacto que Dios hizo con la nación de Israel era en realidad un contrato de matrimonio. Parte de Israel del pacto matrimonial era mantener los Diez Mandamientos y la parte de Dios era para darles bendiciones nacionales.Nunca se les prometió la vida eterna para guardar los Diez Mandamientos.La sangre de los animales, que ratificó este pacto, no era lo suficientemente potente como para hacer eso. El primer mandamiento en el pacto era un "civil" voto. "No tendrás dioses ajenos delante de mí." Este voto de fidelidad es, de hecho, la base de todos los contratos matrimoniales. Usted se compromete a no tener una relación con nadie más hasta que la muerte te. Beneficio de Israel para guardar los Diez Mandamientos (el pacto) hubiera sido que Dios siempre proveería para ellos. Él los protegería ... llevarlos a la Tierra Prometida y físicamente les bendiga en una multitud de otras maneras, incluso a mil generaciones, si pudieran ser fieles a la alianza conyugal llaman los Diez Mandamientos.Pero se negaron. Se rompió el pacto por la adopción de la religión falsa, que fue el adulterio, así que Dios no tuvo más remedio que divorciarse. "Mi pacto ... ellos rompieron, aunque fui yo un marido para ellos "(Jeremías 31:32) DEBEMOS SER SIN PECADO

lunes, 15 de abril de 2013

EL CUERPO DE CRISTO


EL CUERPO DE CRISTO 

                           ¿Cuál es la importancia del cuerpo de Cristo? ¿Usted sabe lo que
                           la Biblia realmente quiere decir cuando habla del cuerpo de Cristo?
1 Corintios 12:27-28 dice, Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo.28 En la iglesia Dios ha puesto, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego los que hacen milagros; después los que tienen dones para sanar enfermos, los que ayudan a otros, los que administran…etc NVI
Cristo dijo, “ Soy la vid verdadera, y mi padre es el labrador”2 Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé mucho más fruto. Juan 15: 1-2. Créalo o no, hay una conexión entre estas dos escripturar que nos ayudan a entender lo que representa el cuerpo de Cristo.
La Biblia dice de una manera más clara en Colosenses 1:24. Ahora me gozo en lo que padezco por ustedes, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia. “Esto significa  que para estar conectado con la vid, o con Cristo, o “con el cuerpo de Cristo,” entonces debemos ser una parte de la iglesia “verdadera”, que es su cuerpo según las escrituras
También vemos nuestra conexión al “cuerpo de Cristo” en la Comunion---porque, cuando participamos del pan y del vino, tomamos a Cristo dentro de nosotros. Tenemos “comunión” con su sangre y su cuerpo.   Comunión, viene de la palabra griega Koinonos que literalmente quiere decir  “participar… o compartir.” Compartimos el cuerpo y la sangre de Cristo con él. Estamos en su cuerpo, (la iglesia), y, él está en nuestro cuerpo también, es decir, su espíritu santo mora dentro de nosotros. ¿Recuerde las comunas de los años 60 donde todos Vivian  junto y lo compartían todo? Eso puede ser un mal ejemplo, pero explica nuestra relación con Cristo hasta cierto punto. Cuando comemos el pan y bebemos el vino (Comunion), compartimos el cuerpo de Cristo, y todo lo que él tiene.
Cuando participamos en el servicio de la comunión, entramos en  “comunión” con Cristo. Todo lo que es nuestros ahora, es suyo y todo lo que pertenece a él es ahora nuestros. Como dije las comunas de los años 60 son un ejemplo con el cual la gente puede relacionarse. En realidad, en la Pascua, hacemos un convenio con Cristo en el cual ambos estamos de acuerdo. Esto debe decirnos cuáles un gran hombre Jesús Cristo fue, en que él estuviera dispuesto a tomar todo lo que él tenía, su vida eterna, su posesión de todo en el universo, y él lo arriesgo todo, de modo que él pudiera tener “comunión” o compartir todo lo que el tenia con nosotros. Es una taza de la bendición para nosotros que es indescriptible.
16 “Esa copa de bendición por la cual damos gracias, ¿no significa que entramos en comunión (participar OR compartir) con la sangre de Cristo? Ese pan que partimos, ¿no significa que entramos en comunión (participar o compartir) con el cuerpo de Cristo? 17 Hay un solo pan del cual todos participamos; por eso, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo.  (Cristo) 1Corintios 10: 16-17
El Espíritu Santo de Dios es la conexión viva a la vid….a Cristo. Es la posibilidad de vida eterna en usted. Mírelo de esta manera, yendo a la iglesia verdadera no significa nada si usted no tiene el vivo Espíritu de Cristo en usted. Observar la Pascua no significa nada si usted no tiene el  verdadero y vivo Espíritu de Cristo en usted. Romanos 8:9 dice, Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. NVI
¿Él no es de El? ---Es decir esta persona es un “bastardo espiritual.” Un bastardo es simplemente " uno que su padre no lo reconoce como siendo su hijo. “ Si no tenemos el Espíritu de Cristo, Dios no nos reconoce como sus propios hijos.
¿Cuál es la gran verdad? Sabemos que tener el “Espíritu Santo” es requerido para la Primera Resurrección. En Ramanos 8:11 dice “ Y si el (Santo) Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su (Santo) Espíritu, que vive en ustedes”.
Si usted tiene El Espíritu Santo de Dios en usted, y si usted va a la iglesia verdadera de Dios, y si usted observa la Pascua, y si usted obedece los mandamientos de Dios, que es el convenio (de la unión) que nos unen a Cristo-----entonces manténgase en esa forma. No se detenga. Esto es de lo que hablaba Cristo cuando él dijo, “habita en mí, y Yo en ti.” De hecho, en un corto pasaje de la Biblia,¡Cristo utilizó la palabra habitar 9 veces! La palabra habitar es de la palabra griega “meno” que significa “permanecer en un lugar dado.”
Si usted habita en Cristo permaneciendo en Su cuerpo, que es la iglesia verdadera, después usted aprenderá cada vez más y más, y usted producirá muchas frutas. No te desvíes de la vid que es Cristo y no te desvíes de la iglesia verdadera, la cual es su cuerpo… Permanece en el cuerpo de Cristo… que es un lugar que te protegerá, y porque serán las Primeras Frutas de la matriz de Dios….Permanece en la matriz hasta que usted vuelva a nacer en la familia del dios.

domingo, 14 de abril de 2013

No dé motivo alguno


No dé motivo alguno

Si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois.

1 Pedro 3:14

No es probable pero, según el apóstol Pedro, hay una remota posibilidad de que usted sufra por ser justo. En realidad, muchos cristianos sufrieron por su obediencia a Cristo en la iglesia primitiva, pero otros sufrieron por su desobediencia. Cuando un cristiano desobedece la Palabra de Dios, el mundo siente una mayor justificación y una mayor libertad para la hostilidad. Ni los cristianos consagrados deben sorprenderse ni temer cuando el mundo los trata con hostilidad.

La pasión por hacer el bien no es ninguna garantía contra la persecución. El hacer lo bueno reduce esa probabilidad. Nadie hizo más bien que Jesús, pero un mundo adverso finalmente lo mató. No obstante, usted debe vivir de modo que los críticos no tengan justificación alguna para acusarlo de nada.     Un temor que ayuda

Ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.

Isaías 8:12-13

En la época del profeta Isaías, Acaz rey de Judá se enfrentó a una crisis en la inminente invasión del ejército asirio. Cuando Acaz se negó a hacer alianza con los reyes de Israel y Siria contra Asiria, también amenazaron con invadir Judá. Entre bastidores Acaz se había aliado con Asiria. Isaías advirtió a Acaz contra esa alianza impía, pero le dijo que no temiera. El rey solamente debía temer al Señor y no preocuparse.

En igual sentido, un cristiano no ha de estremecerse por ninguna hostilidad que lo amenace. El temor al Señor lo ayudará a afrontar con valor la oposición y a ver el sufrimiento como una oportunidad de bendiciones espirituales, no como una oportunidad de comprometer su fe delante del mundo que cree.

Consagrarse al Señor ante la persecución exige que la mente y los afectos se concentren en los valores eternos, no en los terrenales. Si usted se preocupa por los bienes, los placeres y la popularidad, temerá los ataques del enemigo. Pero si tiene puesta su mirada en el cielo, se regocijará cuando tenga que pasar por pruebas.     Devoción a Cristo

Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones.

1 Pedro 3:15

A pesar de la oposición a la que pueda enfrentarse el creyente en este mundo, siempre debe afirmar en su corazón que Cristo es Señor. Debe aceptar y reconocer la soberanía y majestad del Señor, temiendo solo a Él.

El creyente que santifica a Cristo lo exalta como el objeto de su amor y su lealtad. Reconoce su perfección, ensalza su gloria y exalta su grandeza. Se somete a la voluntad de Dios, comprendiendo que su voluntad a veces implica sufrimiento. Vivir de esa manera es adornar en todo "la doctrina de Dios nuestro Salvador" (Tit. 2:10).

Como cristiano, tiene que consagrarse a honrar a Cristo como Señor, aun en medio del sufrimiento. La sumisión a Él le dará valor y fortaleza en medio de la hostilidad.