La prueba del agua
También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.
Romanos 5:3-4
Los joyeros usan "la prueba del agua" como una de las maneras más seguras de identificar un verdadero diamante. Una piedra de imitación nunca es tan brillante como una piedra genuina, pero a veces no puede determinarse la diferencia a simple vista. Los joyeros saben que un diamante genuino puesto en el agua centellea refulgente, mientras que el brillo de la imitación es prácticamente opaco. Esa prueba hace relativamente fácil seleccionar el verdadero diamante.
A modo de analogía, encuentro que la fe de muchas personas bajo las aguas de la tristeza o la aflicción no es más que una imitación. Sin embargo, cuando un verdadero hijo de Dios está hundido en una prueba, brillará más refulgente que nunca. El gozo que nos aguarda
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.
Santiago 1:2
El gozo que sentimos en nuestras pruebas puede ser uno de los mayores gozos que experimentemos. Como una de las principales razones de que Dios envíe pruebas a nuestra vida es para probar la autenticidad de nuestra fe, ¿qué mejor ocasión para tener gozo que en una experiencia de sufrimiento que ha probado la realidad de nuestra salvación? Una seguridad fortalecida de nuestra salvación y de la confianza de que Dios cuida de nosotros, como se manifiesta en la realidad de que nuestro sufrimiento no pudo quebrantar nuestra fe ni separarnos de su amor, es causa de la mayor felicidad.
El verdadero gozo no es una emoción efímera y superficial. El gozo genuino resulta de factores mucho más profundos que de las circunstancias que brindan felicidad superficial. Si está atravesando las circunstancias negativas de la vida, andando a duras penas en la duda y el desaliento, ha olvidado que el verdadero gozo radica en la confianza de que su vida está escondida con Cristo en Dios. En la providencia de Dios, ese gozo y esa seguridad pueden ser más fuertes durante una prueba.
viernes, 8 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Saca primero la viga de tu ojo…
Saca primero la viga de tu ojo… Bueno… aquí os dejo con el evangelio de hoy, es un tanto duro, pero… Nos enseña a Vivir!! ¡¡ÁNIMO!!
De la Buena Noticia de Jesús de Nazaret según San Lucas 6,39-42.
Les hizo también esta comparación: “¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo? El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro. ¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo’, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.
Hoy tenemos una Buena Noticia, bastante durilla, pero que, desde luego, nos enseña a Vivir!! hablábamos de Amar, de no juzgar, de no condenar… Y… por supuesto, que eso sólo lo puedes hacer en la medida en que eres consciente de los errores y pecados propios.
Personalmente, cuando más he aprendido a perdonar y a amar, ha sido en las experiencias en las que más misericordia he experimentado del Padre, por los fallos propios.
muchas veces juzgamos el comportamiento de otros, sin ver nuestra propia pobreza y nuestra incapacidad de amar… y… ¿Cómo vamos a ayudar a nadie, si no somos capaces de ver el camino, con nuestra ceguera?
los primeros años de mi vida con CRISTO fue una experiencia importante… donde observe mis vigas y sobretodo… saboreé la misericordia y el amor de Dios, que SIEMPRE nos AMA, nos PERDONA, nos ACOGE y nos ANIMA a empezar una nueva Vida en el Amor!!
Hoy os invito, a pararos a reconocer vuestras vigas personales, a reconocer todos aquellos miedos y prejuicios que no os dejan Amar, ni Vivir Alegremente, sino que más bien os hunden en el juicio y el prejuicio frente al hermano y frente a vosotros mismos… ¡¡ÁNIMO!! Esa experiencia… no mata… devuelve a la Vida!! y trae paz y gozo a nuestro ser
De la Buena Noticia de Jesús de Nazaret según San Lucas 6,39-42.
Les hizo también esta comparación: “¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo? El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro. ¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo’, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.
Hoy tenemos una Buena Noticia, bastante durilla, pero que, desde luego, nos enseña a Vivir!! hablábamos de Amar, de no juzgar, de no condenar… Y… por supuesto, que eso sólo lo puedes hacer en la medida en que eres consciente de los errores y pecados propios.
Personalmente, cuando más he aprendido a perdonar y a amar, ha sido en las experiencias en las que más misericordia he experimentado del Padre, por los fallos propios.
muchas veces juzgamos el comportamiento de otros, sin ver nuestra propia pobreza y nuestra incapacidad de amar… y… ¿Cómo vamos a ayudar a nadie, si no somos capaces de ver el camino, con nuestra ceguera?
los primeros años de mi vida con CRISTO fue una experiencia importante… donde observe mis vigas y sobretodo… saboreé la misericordia y el amor de Dios, que SIEMPRE nos AMA, nos PERDONA, nos ACOGE y nos ANIMA a empezar una nueva Vida en el Amor!!
Hoy os invito, a pararos a reconocer vuestras vigas personales, a reconocer todos aquellos miedos y prejuicios que no os dejan Amar, ni Vivir Alegremente, sino que más bien os hunden en el juicio y el prejuicio frente al hermano y frente a vosotros mismos… ¡¡ÁNIMO!! Esa experiencia… no mata… devuelve a la Vida!! y trae paz y gozo a nuestro ser
miércoles, 6 de octubre de 2010
¿Qué hay en su corazón?
¿Qué hay en su corazón?
Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.
2 Crónicas 32:31
Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte. Separados del mundo
[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
Hebreos 11:26
Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que son. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.
Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios "mayores riquezas... que los tesoros de los egipcios". Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales.
Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.
2 Crónicas 32:31
Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte. Separados del mundo
[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.
Hebreos 11:26
Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que son. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.
Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios "mayores riquezas... que los tesoros de los egipcios". Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales.
martes, 5 de octubre de 2010
Nada de felicidad engañosa
Nada de felicidad engañosa
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.
Salmo 23:4
Tenemos que comprender que Dios va a permitirnos que pasemos por las pruebas y que Él está obrando para que todo resulte en su propósito santo (Ro. 8:28). Sé que todos soñamos con un ambiente perfecto de comodidad y tranquilidad. Aunque cualquier reposo temporal de las pruebas nos lleve a creer que podamos hallar una permanente liberación de ellas, nuestra vida en la tierra nunca estará libre de las pruebas. Podemos vivir en una felicidad engañosa, nunca presagiando ningún problema y prediciendo un futuro desahogado, pero eso es una fantasía. Cristo advirtió a sus discípulos y a todos los que sigan sus pasos que esperaran pruebas en esta vida (Jn. 15:18-16:6).
El puritano Thomas Manton observó una vez que Dios tuvo un Hijo sin pecado, pero ningún hijo sin una cruz. Como cristianos, podemos estar seguros de que tendremos pruebas. Pero nuestra confianza es que tendremos victoria sobre ellas por la presencia de Dios. Vendrán las pruebas, pero la gracia de Dios estará con nosotros en nuestro tiempo de necesidad.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.
Salmo 23:4
Tenemos que comprender que Dios va a permitirnos que pasemos por las pruebas y que Él está obrando para que todo resulte en su propósito santo (Ro. 8:28). Sé que todos soñamos con un ambiente perfecto de comodidad y tranquilidad. Aunque cualquier reposo temporal de las pruebas nos lleve a creer que podamos hallar una permanente liberación de ellas, nuestra vida en la tierra nunca estará libre de las pruebas. Podemos vivir en una felicidad engañosa, nunca presagiando ningún problema y prediciendo un futuro desahogado, pero eso es una fantasía. Cristo advirtió a sus discípulos y a todos los que sigan sus pasos que esperaran pruebas en esta vida (Jn. 15:18-16:6).
El puritano Thomas Manton observó una vez que Dios tuvo un Hijo sin pecado, pero ningún hijo sin una cruz. Como cristianos, podemos estar seguros de que tendremos pruebas. Pero nuestra confianza es que tendremos victoria sobre ellas por la presencia de Dios. Vendrán las pruebas, pero la gracia de Dios estará con nosotros en nuestro tiempo de necesidad.
domingo, 3 de octubre de 2010
4. Cree y Espera Siempre lo Mejor.
4. Cree y Espera Siempre lo Mejor.
Nuestros pensamientos gobiernan nuestras acciones (Mt.15:19). Dice John Maxwell: “Estamos donde estamos y somos lo que somos por los pensamientos que dominaron nuestras mentes… Nuestro reto es pensar bien en un mundo negativo”.
¿A qué te desafía Romanos 12:2?
¿Y cómo tienen que ser tus pensamientos de acuerdo a Filipenses 4:8?
Si mis pensamientos son positivos:
Tendré una sana imagen de mí mismo. Tengo significado y tengo debilidades.
Reaccionaré con gratitud hacia la vida.
Escogeré el gozo en medio de los problemas.
Buscaré edificar y bendecir a los demás.
Alabaré a Dios.
Aprovecharé mi tiempo en lo que realmente es importante.
A. Debo esperar que me sucedan cosas buenas. ¿Por qué?
Porque Dios es bueno. (Sal.107:1).
Porque su voluntad es buena. (Ro.12:2).
Sus deseos para mi vida son buenos. (Jer. 29:11).
B. Debo arrancar las dudas de mi vida.
En lugar de pensar “¿por qué creo que no puedo hacer algo?”, piensa ”¿por qué creo que sí lo puedo hacer?”, ¡y escríbelo!
C. Debo darme cuenta de mis posibilidades.
Tienes que aprender a eliminar lo negativo y a vivir con la convicción de que puedes lograr lo que te propongas. No debemos ver nuestras limitaciones como impedimentos ni como algo negativo, sino como parte de nuestra vida.
D. Necesito rodearme de gente positiva y motivadora.
¿Cómo son las personas con las que paso la mayor parte de mi tiempo, positivas o negativas?
¿Qué personas positivas y motivadoras pueden ayudarme a cambiar mi forma negativa de ser y pensar?
E. Necesito leer libros y escuchar mensajes positivos para mi crecimiento.
F. Necesito entender que “lo que es posible no siempre se logra rápidamente ni siempre es respaldado con entusiasmo
G. Necesito recordarme a mi mismo lo siguiente:
Nunca me daré por vencido mientras sepa que tengo la razón.
Creo que todo obrará a mi favor si me mantengo firme hasta el final.
Tendré animo y no desmayaré frente a los problemas.
No permitiré que nadie me intimide ni me separe de mis metas.
Lucharé para vencer todos los impedimentos físicos y las contrariedades.
Trataré una y otra vez para realizar lo que quiero.
Obtendré fe y aliento al saber que todos los hombres y mujeres de éxito lucharon contra la derrota y la adversidad.
Nunca me rendiré al desaliento o a la desesperación, no importa con qué obstáculos aparentes o reales me enfrente.
Nuestros pensamientos gobiernan nuestras acciones (Mt.15:19). Dice John Maxwell: “Estamos donde estamos y somos lo que somos por los pensamientos que dominaron nuestras mentes… Nuestro reto es pensar bien en un mundo negativo”.
¿A qué te desafía Romanos 12:2?
¿Y cómo tienen que ser tus pensamientos de acuerdo a Filipenses 4:8?
Si mis pensamientos son positivos:
Tendré una sana imagen de mí mismo. Tengo significado y tengo debilidades.
Reaccionaré con gratitud hacia la vida.
Escogeré el gozo en medio de los problemas.
Buscaré edificar y bendecir a los demás.
Alabaré a Dios.
Aprovecharé mi tiempo en lo que realmente es importante.
A. Debo esperar que me sucedan cosas buenas. ¿Por qué?
Porque Dios es bueno. (Sal.107:1).
Porque su voluntad es buena. (Ro.12:2).
Sus deseos para mi vida son buenos. (Jer. 29:11).
B. Debo arrancar las dudas de mi vida.
En lugar de pensar “¿por qué creo que no puedo hacer algo?”, piensa ”¿por qué creo que sí lo puedo hacer?”, ¡y escríbelo!
C. Debo darme cuenta de mis posibilidades.
Tienes que aprender a eliminar lo negativo y a vivir con la convicción de que puedes lograr lo que te propongas. No debemos ver nuestras limitaciones como impedimentos ni como algo negativo, sino como parte de nuestra vida.
D. Necesito rodearme de gente positiva y motivadora.
¿Cómo son las personas con las que paso la mayor parte de mi tiempo, positivas o negativas?
¿Qué personas positivas y motivadoras pueden ayudarme a cambiar mi forma negativa de ser y pensar?
E. Necesito leer libros y escuchar mensajes positivos para mi crecimiento.
F. Necesito entender que “lo que es posible no siempre se logra rápidamente ni siempre es respaldado con entusiasmo
G. Necesito recordarme a mi mismo lo siguiente:
Nunca me daré por vencido mientras sepa que tengo la razón.
Creo que todo obrará a mi favor si me mantengo firme hasta el final.
Tendré animo y no desmayaré frente a los problemas.
No permitiré que nadie me intimide ni me separe de mis metas.
Lucharé para vencer todos los impedimentos físicos y las contrariedades.
Trataré una y otra vez para realizar lo que quiero.
Obtendré fe y aliento al saber que todos los hombres y mujeres de éxito lucharon contra la derrota y la adversidad.
Nunca me rendiré al desaliento o a la desesperación, no importa con qué obstáculos aparentes o reales me enfrente.
sábado, 2 de octubre de 2010
La confesión de Job
La confesión de Job
Yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
Job 42:3
En los momentos difíciles de nuestra vida, Dios puede parecer esquivo o desinteresado en nuestra difícil situación. Se debe a que nuestras emociones humanas pueden dañar la confianza en la verdad de Dios, y podemos llegar a creer que no hay ningún resultado deseable para nuestra situación actual.
Sin embargo, Job nos muestra que con resistencia y paciencia podemos aprender cualquier lección que Dios quiere que aprendamos. Fue esa misma confianza la que hizo que glorificara a Dios al terminar su tiempo de sufrimient "De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza" (Job 42:5-6).
Como resultado de la paciencia y la confianza constantes durante su larga prueba, Job alcanzó un nuevo conocimiento de su Dios soberano y una mayor seguridad de las alegrías de ser tratado como uno de sus hijos. La fe de Abraham
Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dich En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos.
Hebreos 11:17-19
La obediencia de Abraham requirió una gran fe. Estuvo dispuesto a obedecer a Dios porque creía que Dios podía resucitar a los muertos, aunque nunca había visto que los muertos resucitaran. Creía que Dios era tan fiel a su Palabra y a su carácter que, si hacía una promesa, resucitaría aun a los muertos para cumplirla. ¿Es acaso asombroso que sea el ejemplo humano más grande de fe?
El apóstol Pablo también comentó sobre la fe de Abraham: "Los que son de fe, éstos son hijos de Abraham... Los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham" (Gá. 3:7, 9). Cualquiera que vive por la fe en Dios es en un sentido espiritual hijo de Abraham. Él es el padre de los fieles. La historia de Abraham nos dice que un hombre puede pasar por la más severa prueba de la vida imaginable si confía en Dios, creyendo que cumplirá su promesa y logrará sus propósitos sin cometer un error.
Yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
Job 42:3
En los momentos difíciles de nuestra vida, Dios puede parecer esquivo o desinteresado en nuestra difícil situación. Se debe a que nuestras emociones humanas pueden dañar la confianza en la verdad de Dios, y podemos llegar a creer que no hay ningún resultado deseable para nuestra situación actual.
Sin embargo, Job nos muestra que con resistencia y paciencia podemos aprender cualquier lección que Dios quiere que aprendamos. Fue esa misma confianza la que hizo que glorificara a Dios al terminar su tiempo de sufrimient "De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza" (Job 42:5-6).
Como resultado de la paciencia y la confianza constantes durante su larga prueba, Job alcanzó un nuevo conocimiento de su Dios soberano y una mayor seguridad de las alegrías de ser tratado como uno de sus hijos. La fe de Abraham
Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dich En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos.
Hebreos 11:17-19
La obediencia de Abraham requirió una gran fe. Estuvo dispuesto a obedecer a Dios porque creía que Dios podía resucitar a los muertos, aunque nunca había visto que los muertos resucitaran. Creía que Dios era tan fiel a su Palabra y a su carácter que, si hacía una promesa, resucitaría aun a los muertos para cumplirla. ¿Es acaso asombroso que sea el ejemplo humano más grande de fe?
El apóstol Pablo también comentó sobre la fe de Abraham: "Los que son de fe, éstos son hijos de Abraham... Los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham" (Gá. 3:7, 9). Cualquiera que vive por la fe en Dios es en un sentido espiritual hijo de Abraham. Él es el padre de los fieles. La historia de Abraham nos dice que un hombre puede pasar por la más severa prueba de la vida imaginable si confía en Dios, creyendo que cumplirá su promesa y logrará sus propósitos sin cometer un error.
viernes, 1 de octubre de 2010
¿Qué importa el nombre?
¿Qué importa el nombre?
Ya no te llamarás Abram, sino que de ahora en adelante tu nombre será Abraham, porque te he confirmado como padre de una multitud de naciones. Génes is 17:5
Un matrimonio le puso por nombre a su hijo «Necio». Con el tiempo, Necio creció y se hizo adulto, y toda la vida vivió acorde a cómo se le llamaba. Conoció a alguien con quien estableció amistad, pero hizo enojar a esta persona al no reconocer su generosidad. La esposa de Necio, que era sabia, hizo lo correcto y canceló la deuda pagando lo que su marido le debía al hombre. Pero al enterarse de esto, Necio se enojó y su furia le causó un ataque. Como había sido Necio desde su nacimiento, en diez días Nabal murió.
Sí, se trataba de Nabal, el personaje del Antiguo Testamento (1 Samuel 25) cuyo nombre en hebreo significa «necio». ¿Por qué cargarían sus padres al pobre chico con un nombre tan negativo? Los padres, o cualquier figura de autoridad, ejercen un gran poder al nombrar a un niño. Cuando le damos nombre a alguien ejercemos cierto poder sobre su vida. Esa persona nos cree ¿por qué no lo haría? y piensa de sí misma según los términos que impone su nombre. Piense en est ¿Qué preferiría oír un niño que juega en las Ligas Menores de parte de su padre que lo observa desde las gradas: ¡Bien, campeón! o ¡Qué mal jugaste, tonto!?
No importa cuál sea su nombre legal, si usted cree en Cristo entonces tiene un nombre nuev cristiano, que significa el de Cristo o pequeño Cristo.Y sí vale la pena vivir según este nombre.
Los nombres pintan imágenes. Píntelas con mucho cuidado.
Ya no te llamarás Abram, sino que de ahora en adelante tu nombre será Abraham, porque te he confirmado como padre de una multitud de naciones. Génes is 17:5
Un matrimonio le puso por nombre a su hijo «Necio». Con el tiempo, Necio creció y se hizo adulto, y toda la vida vivió acorde a cómo se le llamaba. Conoció a alguien con quien estableció amistad, pero hizo enojar a esta persona al no reconocer su generosidad. La esposa de Necio, que era sabia, hizo lo correcto y canceló la deuda pagando lo que su marido le debía al hombre. Pero al enterarse de esto, Necio se enojó y su furia le causó un ataque. Como había sido Necio desde su nacimiento, en diez días Nabal murió.
Sí, se trataba de Nabal, el personaje del Antiguo Testamento (1 Samuel 25) cuyo nombre en hebreo significa «necio». ¿Por qué cargarían sus padres al pobre chico con un nombre tan negativo? Los padres, o cualquier figura de autoridad, ejercen un gran poder al nombrar a un niño. Cuando le damos nombre a alguien ejercemos cierto poder sobre su vida. Esa persona nos cree ¿por qué no lo haría? y piensa de sí misma según los términos que impone su nombre. Piense en est ¿Qué preferiría oír un niño que juega en las Ligas Menores de parte de su padre que lo observa desde las gradas: ¡Bien, campeón! o ¡Qué mal jugaste, tonto!?
No importa cuál sea su nombre legal, si usted cree en Cristo entonces tiene un nombre nuev cristiano, que significa el de Cristo o pequeño Cristo.Y sí vale la pena vivir según este nombre.
Los nombres pintan imágenes. Píntelas con mucho cuidado.
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