miércoles, 27 de enero de 2010

Exodos 22

Exodos 22 -

CAPÍTULO 22
Leyes judiciales.
El pueblo de Dios siempre deberá estar listo para mostrar mansedumbre y misericordia, conforme al espíritu de estas leyes. Debemos responder a Dios no sólo por lo que hacemos maliciosamente sino por lo que hacemos despreocupadamente. Por tanto, cuando hemos hecho daño a nuestro prójimo, debemos hacer restitución, aunque no seamos obligados por la ley. Que estas escrituras dirijan nuestra alma a recordar que si la gracia de Dios de verdad se nos ha manifestado, entonces nos ha enseñado y capacitado para conducirnos de tal modo por su santo poder, que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, Tito ii, 12. Y la gracia de Dios nos enseña que como el Señor es nuestra porción, hay suficiente en Él para satisfacer todos los deseos de nuestra alma.

martes, 26 de enero de 2010

El servicio como adoración

El servicio como adoración

Que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

Romanos 12:1

Cuando muchos piensan en la adoración, se imaginan los vitrales de una iglesia y los inmensos órganos. Pero en la Biblia, la misma palabra que se emplea para describir la adoración también significa servicio.

La mayor adoración que puede rendírsele a Dios es servirle. Para Pablo, el servicio significaba una entrega absoluta.

Pablo le escribió a Timote "Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia" (2 Ti. 1:3). Pablo estaba diciendo que se podía mirar en lo más íntimo de su ser y ver que servía a Dios con todo su ser. El servicio de Pablo era un acto de adoración. Era profundo, genuino y sincero. Esa es la verdadera medida de la genuina espiritualidad. La única forma de servir a Dios es con una entrega absoluta. Verdadera gratitud

Doy gracias a Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.

Romanos 1:8

Una cosa sabemos del apóstol Pabl Tenía un corazón agradecido. En casi cada una de sus epístolas, Pablo expresó gratitud por las personas que recibían su mensaje. Aunque sabía que cada iglesia necesitaba corrección, no solo envió instrucción; también envió un mensaje de gratitud. Siempre pudo ver que se cumplían los propósitos de Dios. Pablo expresó lo que está en el corazón de todos los verdaderos siervos de Dios: "Una actitud agradecida".

Lamentablemente, algunos van por la vida destacando lo negativo. Se niegan a ser agradecidos por lo bueno que Dios está haciendo en la vida de otra persona. Si no les está sucediendo a ellos, entonces piensan que es malo. Pablo no expresó su gratitud diciend "Estoy muy agradecido por lo que Dios ha hecho por mí". Más bien dij "Doy gracias a Dios por ustedes". Él sentía tanto gozo por el éxito de otra persona como del suyo propio. Que lo mismo pueda decirse también de usted. Un corazón agradecido

Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros.

Filipenses 1:3

Un corazón agradecido es esencial para el verdadero servicio espiritual. Si está tratando de servir al Señor sin gratitud en su corazón por lo que ha hecho por usted, entonces está sirviendo en la carne con motivos incorrectos. Alguien que es agradecido comprende que Dios tiene una razón para todo lo que ocurre. Alguien que sirve de forma externa, legalista o ritual no hallará muchas cosas por las cuales estar agradecido en su vida porque no es agradecido por las cosas que Dios ya ha hecho por él.

¿Tiene usted un corazón agradecido? ¿Se siente entusiasmado con acción de gracias por lo que Dios ha hecho? Si es así, entonces no sentirá amargura ni resentimiento hacia Dios ni hacia nadie más.

Hay mucho de qué estar agradecido. A menudo Satanás nos tienta diciéndonos: "Mereces algo mejor que eso. No tienes por qué estar agradecido". Pero cuando él lo haga, ¡cerciórese de recordar por cuántas cosas tiene que estar agradecido!

lunes, 25 de enero de 2010

Mateo 10

Mateo 10 -

CAPÍTULO 10
Versículos 1-4. Llamado a los apóstoles. 5-15. Los apóstoles son instruidos y enviados. 16-42. Instrucciones para los apóstoles.

Vv. 1-4.La palabra “apóstol”significa mensajero; ellos eran los mensajeros de Cristo enviados a proclamar su reino. Cristo les dio poder para sanar toda clase de enfermedades. En la gracia del evangelio hay un bálsamo para cada llaga, un remedio para cada dolencia. No hay enfermedad espiritual si no hay poder en Cristo para curarla. Sus nombres están escritos y eso es su honra; pero ellos tenían más razón para regocijarse en que sus nombres estuvieran escritos en el cielo, mientras los nombres altos y poderosos de los grandes de la tierra están enterrados en el polvo.

Vv. 5-15.No se debe llevar el evangelio a los gentiles hasta que los judíos lo hayan rechazado. Esta limitación a los apóstoles fue sólo para su primera misión.
Doquiera fueran debían proclamar: El reino de los cielos se ha acercado. Ellos predicaron para establecer la fe; el reino para animar la esperanza; de los cielos para inspirar el amor a las cosas celestiales y el desprecio por las terrenales; que se ha acercado , para que los hombres se preparen sin tardanza.
Cristo dio poder para hacer milagros como confirmación de su doctrina. Esto no es necesario ahora que el reino de Dios vino. Muestra que la intención de la doctrina que predicaban era sanar almas enfermas y resucitar a los que estaban muertos en pecado.
Al proclamar el evangelio de la gracia gratuita para sanidad y salvación de las almas de los hombres, debemos por sobre todo evitar la aparición del espíritu del asalariado.
Se les dice qué hacer en las ciudades y pueblos desconocidos. El siervo de Cristo es embajador de la paz en cualquier parte donde sea enviado. Su mensaje es hasta para los pecadores más viles, aunque les corresponde buscar a las mejores personas de cada lugar. Nos conviene orar de todo corazón por todos y conducirnos cortésmente con todos.
Se les da instrucciones sobre cómo actuar con los que les rechacen. Todo el consejo de Dios debe ser declarado y a los que no escuchen el mensaje de gracia, se les debe mostrar que su estado es peligroso. Esto debe ser tomado muy en serio por todos los que oyen el evangelio, no sea que sus privilegios les sirvan sólo para aumentar su condena.

Vv. 16-42.Nuestro Señor advierte a sus discípulos que se preparen para la persecución. Ellos tenían que evitar todas las cosas que den ventaja a sus enemigos, toda intromisión en los afanes políticos o mundanos, toda apariencia de mal o egoísmo, y todas las medidas clandestinas. Cristo predice dificultades no sólo para que los trastornos no sean sorpresa sino para que ellos puedan confirmar su fe. Les dice que deben sufrir y de quiénes. Así, Cristo nos ha tratado fiel y equitativamente, diciéndonos lo peor que podemos hallar en su servicio; y quiere que así nos tratemos a nosotros mismos, al sentarnos a calcular el costo.
Los perseguidores son peores que las bestias, porque hacen presa de los mismos de su especie. Los lazos de amor y deber más sólidos a menudo se han roto por enemistad contra Cristo. Los sufrimientos de parte de amistades y parientes son muy dolorosos; nada hiere más. Simplemente parece que todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; y debemos esperar que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
En esta predicción de problemas, hay consejos y consuelo para los momentos de prueba. Los discípulos de Cristo son odiados y perseguidos como serpientes, y se procura su ruina, y necesitan la sabiduría de la serpiente, pero la sencillez de las palomas. No sólo no dañen a nadie sino que no le tengan mala voluntad a nadie. Debe haber cuidado prudente, pero no deben dejarse dominar por pensamientos de angustia y confusión; que esta preocupación sea echada sobre Dios. Los discípulos de Cristo deben pensar más en hacer el bien que en hablar bien. En el caso de gran peligro, los discípulos de Cristo pueden salirse del camino peligroso, aunque no deben salirse del camino del deber. No se deben usar medios pecaminosos e ilícitos para escapar; porque entonces, no es una puerta que Dios ha abierto. El temor al hombre le pone una trampa, una trampa de confusión que perturba nuestra paz; una trampa que enreda, por la cual somos atraídos al pecado; y, por tanto, se debe luchar y orar en su contra. La tribulación, la angustia y la persecución no pueden quitarles el amor de Dios por ellos o el de ellos por Él. Temed a aquel que puede destruir cuerpo y alma en el infierno.
Ellos deben dar su mensaje públicamente, porque todos están profundamente preocupados de la doctrina del evangelio. Hay que dar a conocer todo el consejo de Dios, Hechos xx, 27. Cristo les muestra por qué deben estar de buen ánimo. Sus sufrimientos testifican contra los que se oponen a su evangelio. Cuando Dios nos llama a hablar por Él, podemos depender de Él para que nos enseñe qué decir. Una perspectiva fiel del final de nuestras aflicciones será muy útil para sostenernos cuando estemos sometidos a ellas. El poder será conforme al día. De gran aliento para los que están haciendo la obra de Dios es que sea una obra que ciertamente será hecha.
Véase cómo el cuidado de la providencia se extiende a todas las criaturas, aun a los gorriones. Esto debe acallar todos los temores del pueblo de Dios: Vosotros valéis más que muchos gorriones. Los mismos cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Esto denota la cuenta que Dios hace y mantiene de su pueblo. Nuestro deber es no sólo creer en Cristo, sino profesar esa fe, sufriendo por Él, cuando somos llamados a ello, como asimismo a servirlo. Aquí sólo se alude a la negación de Cristo que es persistente, y esa confesión sólo puede tener la bendita recompensa aquí prometida, que es el lenguaje verdadero y constante del amor y la fe. La religión vale todo; todos los que creen su verdad, llegarán al premio y harán que todo lo demás se rinda a ello. Cristo nos guiará a través de los sufrimientos para gloriarnos con Él. Los mejores preparados para la vida venidera son los que están más libres de esta vida presente.
Aunque la bondad hecha a los discípulos de Cristo sea sumamente pequeña, será aceptada cuando haya ocasión para ella y no haya capacidad de hacer más. Cristo no dice que merezcan recompensa, porque no podemos merecer nada de la mano de Dios; pero recibirán un premio de la dádiva gratuita de Dios. Confesemos osadamente a Cristo y mostremos nuestro amor por Él en todas las cosas.

domingo, 24 de enero de 2010


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Exodos 21

Exodos 21 -

CAPÍTULO 21
Versículos 1-11. Leyes sobre los siervos. 12-21. Leyes judiciales. 22-36. Leyes judiciales.

Vv. 1-11.Las leyes de este capítulo se relacionan con los mandamientos quinto y sexto y, aunque difieren de nuestra época y costumbre, ni son obligatorios para nosotros, explican, no obstante, la ley moral y las reglas de la justicia natural.
El esclavo, en su estado de servidumbre, era un símbolo del estado de esclavitud al pecado, a Satanás, y a la ley, estado al que el hombre ingresa por robar la gloria de Dios, por transgredir sus preceptos. Igualmente recibir la libertad, era símbolo de la libertad con la cual Cristo, el Hijo de Dios, libera a su pueblo de la esclavitud, que es verdaderamente libre; esto lo hizo gratuitamente, sin dinero y sin precio, por pura gracia.

Vv. 12-21.Dios que por su providencia da y conserva la vida, por su ley la protege. Un homicida intencionado debe ser sacado aunque esté aferrado a los cuernos del altar de Dios. Sin embargo, Dios proveyó ciudades de refugio para protección de quienes tuvieran la desgracia de causar la muerte de otro, sin que fuera su culpa; como cuando por accidente, el hombre realiza un acto legítimo, sin intención de herir, y mata a otro.
Que los niños escuchen la sentencia de la palabra de Dios para el ingrato y desobediente; y que recuerden que Dios ciertamente les dará su retribución si hubieran maldecido a sus padres, aunque sea en silencio, o si hubieran levantado la mano contra ellos, salvo que se arrepientan y huyan a buscar refugio en su Salvador. Que los padres aprendan de aquí a ser muy cuidadosos en la formación de sus hijos, dándoles un buen ejemplo, especialmente en el control de sus pasiones, y al orar por ellos, teniendo cuidado de no provocarlos a ira.
A veces los israelitas se vendían ellos mismos o sus hijos debido a la pobreza; los magistrados vendían a algunas personas por sus delitos y los acreedores tenían permiso, en algunos casos, para vender a sus deudores que no podían pagar. Pero “secuestrar un hombre”, con el objeto de forzarlo a la esclavitud, es algo que el Nuevo Testamento cataloga junto con los delitos más graves.
Aquí se cuida que se satisfaga el daño hecho a una persona, pero no se seguía de ello la muerte. El evangelio enseña a los amos a tener paciencia y a moderar las amenazas, Efesios vi, 9, reflexionando con Job. ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase?, Job xxxi, 13, 14.

Vv. 22-36.Los casos aquí mencionados dan reglas de justicia vigentes, entonces y ahora, para decidir asuntos similares. Estas leyes nos enseñan que debemos ser muy cuidadosos de no hacer mal alguno, sea directa o indirectamente. Si hemos hecho mal, debemos estar muy dispuestos a remediarlo, y estar deseosos de que nadie pierda por nuestra culpa.

sábado, 23 de enero de 2010

Por qué Dios salva

Por qué Dios salva

Para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

2 Corintios 4:15

Muchos piensan que la razón principal de que Dios salve a las personas es para poder mantenerlas fuera del infierno, para que puedan experimentar su amor o tener vidas felices. Pero todas esas razones son secundarias.

Dios salva a las personas porque es una afrenta a su santo nombre que alguien viva en rebeldía contra Él. El que las personas reciban la salvación no es lo más importante para Dios; es su gloria que corre peligro.

El apóstol Pablo dijo de Jesucrist "Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre" (Fil. 2:9-11). La salvación es para la gloria de Dios.

Dios es glorificado cuando las personas creen en su evangelio, aman a su Hijo y aceptan su diagnosis de la mayor necesidad que tienen, que es el perdón del pecado. Sin duda usted se beneficia de la provisión de Dios de salvación, pero usted existe para la gloria de Dios. Una entrega sincera

Testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu.

Romanos 1:9

En la actualidad, empleamos la palabra espíritu de la misma manera que el apóstol Pablo la empleó en el versículo de hoy. Pudiéramos observar a un deportista que juega muy bien y entonces comentar que mostró un espíritu fogoso, que significa que todo su ser estaba participando en su esfuerzo. Cuando estaba en la universidad, el premio "Espíritu de equipo" se le daba al jugador de fútbol que hiciera el mayor esfuerzo en el terreno. Esa es la forma en la que Pablo servía al Señor.

Pablo nunca sirvió al Señor sin una entrega sincera. Al hacerlo así, se distinguió de los mercenarios, cuyo trabajo era externo y no sincero (Jn. 10:11-13). Así que sea como Pablo, y haga un esfuerzo sincero en su servicio a Cristo.

viernes, 22 de enero de 2010

Obligado a servir

Que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Efesios 4:1

¿Tiene idea de cuán supremo llamamiento es servir a Cristo?

Pablo dij "Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Ef. 2:10). También dij "Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados" (Ef. 4:1).

En los tiempos antiguos, a un vencedor en los juegos olímpicos se le preguntó una vez: "Espartano, ¿qué ganarás con esta victoria?" A lo que respondió: "Señor, tendré el honor de luchar en la línea del frente para mi rey". Que esa sea su respuesta al llamado de su Rey. Conocidos por la obediencia

Según el mandamiento del Dios eterno... para que obedezcan a la fe.

Romanos 16:26

¿Sabía usted que no es la fe más la obediencia lo que es igual a salvación, sino la fe obediente la que es igual a salvación? Se comprueba la verdadera fe en su obediencia a Dios.

Como Jesucristo es el Señor, Él exige obediencia. No hay fe sin obediencia. Pablo dijo a los cristianos de Roma: "Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo" (Ro. 1:8). ¿Y por qué se divulgaba su fe en todo el mundo? Romanos 16:19 explica: "Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos". Al principio, es su fe la que se divulga, pero al final es su obediencia.

La fe que excluye la obediencia no salvará a nadie. Tal engaño hace que muchos entren por el camino espacioso que lleva a la destrucción (Mt. 7:13-14). Eso es como edificar una superestructura religiosa sobre la arena (Mt. 7:21-29).

Fundamente su vida en la obediencia a Cristo. Entonces sabrá que pertenece a Él.