jueves, 14 de agosto de 2025

Permanecer

 


Permanecer

“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”, Juan 15:4-5

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”, Juan 15:7-8

A menudo se piensa que la clave para un buen vino reside en las uvas, pero la verdad es que la calidad comienza mucho antes, en la propia planta de la vid. También es clave el trabajo que hace el viñador, además de otros factores.

Pero el elemento esencial, es que el pámpano no da fruto por sí mismo (el pámpano son los nuevos brotes verdes que cada temporada surgen en los sarmientos y acogen nuevas hojas, además de los frutos.). El pámpano se nutre de la vid, es decir, depende totalmente del resto de la planta para sobrevivir, crecer y dar fruto.

Así mismo, nosotros, como el pámpano, solo permaneciendo “en” Cristo, llevamos fruto. Porque el fruto realmente no es de nosotros, es el que produce su vida increada actuando en nosotros. Es su paz, amor, gozo y todo el fruto expresado en nuestras vidas. (Gálatas 5:22-23).

La pregunta clave en la que tenemos que reflexionar es ¿cuándo no permanecemos en Cristo? La respuesta la trae el contexto de Gálatas 5:16-17, y es cuando andamos en la carne.

Como creyentes aún tenemos una naturaleza carnal, esto es, mente y cuerpo heredada de Adán, pero ahora, cuando recibimos a Cristo, tenemos esta nueva naturaleza espiritual, a la cual se opone nuestra carne. Entonces nuestra misión como cristianos es permanecer en la nueva naturaleza otorgada, no dando lugar a la antigua naturaleza, como lo dice Gálatas 5:16.

Esto en la práctica, implica negarnos a nosotros mismos, a nuestros propios deseos, pensamientos y voluntad, para que la nueva naturaleza se exprese libremente. Por esto el capitulo de Gálatas 5:1 inicia con: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”.

Se trata entonces, de que la verdadera libertad está en estar unidos a Cristo y permanecer en él. Esto trae a nosotros el ser sustentados, crecer y dar fruto.

Ser sustentados, pues él nos provee, sana y protege.

Crecer, pues él es el que nos alimenta con su Palabra, nos edifica para conocerle más.

Y finalmente, dar fruto, mostrando a Cristo mismo en nosotros, para que el Padre sea glorificado en el Hijo y nosotros en él. (Juan 14:13)   Oración.

«Padre, me separo de ti andando en mí mismo, pero ahora puedo andar en el Espíritu para que Cristo sea expresado en mí, quiero negarme a mi propio yo, para experimentar en todo tiempo el tesoro que me has otorgado por medio de la fe; que seas glorificado Padre amado cuando llevo mucho fruto permaneciendo en Cristo. Amén

miércoles, 13 de agosto de 2025

Conocer

 


Conocer

“seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”, Efesios 3:18-19

Lo que NO conocemos de Dios nos lo imaginamos, y en general, nos lo imaginamos mal, porque no es con nuestra mente carnal o “natural” que entendemos las cosas de Dios, nos deben ser reveladas por el Espíritu (1 Corintios 2:14).

El Espíritu nos revela a Cristo en nosotros y permite que esa revelación sea llevada a la experiencia diaria. Así que este conocimiento no se trata de información intelectual, sino de una experiencia real, viva, que podemos evidenciar en todo lo que hacemos. El fruto del Espíritu Santo, es evidente en un creyente que expresa la vida nueva, que expresa a Cristo mismo (Gálatas 5:22-23). Entre más permanezcamos en Cristo, más el fruto se refleja, se ejercitan nuestros sentidos espirituales, alcanzamos el discernimiento para que al actuar en correspondencia a la voluntad de Dios, por supuesto que decrece entonces la carne, para no hacer nuestra propia voluntad ( Hebreos 5:11-14).

Por esto no debemos caer en el error, de los que tuercen las escrituras y no “conocen” realmente todo lo que nos ha sido otorgado; hablan entonces de esfuerzos humanos e infunden temor a los creyentes, pensando que nuestra salvación o vida nueva depende de nosotros mismos, como si el yo pudiera ser mejorado, cuando debe ir a la cruz. En este contexto el mismo Apostol Pedro dice que mejor: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.” (2 Pedro 3:18)

Oremos unos por otros para que nos sea revelado este conocimiento pleno y maravilloso, que es Cristo en nosotros y que podamos experimentarlo a diario, en todo lo que hacemos; porque este misterio estuvo oculto, pero ahora, este conocimiento maravilloso ha sido revelado plenamente a todo el que cree:“el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,” (Colosenses 1:26-27)     Oración.

«Padre, te doy gracias por revelarme el conocimiento más importante y sustancial de mi vida, Cristo en mí, la esperanza verdadera y real de volver a casa, de estar unido a ti por medio del Espíritu de vida, te alabo Padre porque ahora en Cristo tengo plenitud y ya no hay confusión. Amén

martes, 12 de agosto de 2025

Leche espiritual no adulterada


 

Leche espiritual no adulterada

 “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,”, 1 Pedro 2:2

Solo imaginemos que llegamos a los dos años de edad, pero en vez de tomar ya algún alimento sólido seguimos tomando leche materna, luego pasan 5 años y seguimos con el mismo alimento, ¿esto será beneficioso o aconsejable? De ninguna manera, por un proceso natural el niño necesita alimento sólido que ayude en el desarrollo, que le ayude a enfrentarse a nuevos retos en su vida natural.

Así mismo, nuestro crecimiento espiritual es una necesidad fundamental del creyente, porque es una relación orgánica en la nueva vida que recibimos de Cristo y así como el bebé recién nacido depende absolutamente de la madre y de la leche materna para un crecimiento natural, sano y saludable; así mismo nosotros necesitamos del alimento espiritual no adulterado: La palabra revelada por el Espíritu.

Pero si hay leche espiritual no adulterada, significa que también puede haber leche adulterada, que no beneficia nuestro crecimiento.

Por esta razón Pablo exhorta a los Gálatas “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo” (Gálatas 1:6-7).

Así que estamos llamados a persistir en permanecer en el verdadero evangelio de la gracia de Dios, que por revelación nos demuestra como nos explica Hebreos 5:11-14 que debemos madurar hasta volvernos expertos por ejercitar los sentidos en el discernimiento del bien y del mal, pasando más allá de la leche espiritual y tomando el alimento sólido, ¿qué debemos hacer entonces para madurar? Conocer, permanecer y esforzarnos en la gracia.

.  Oración.

«Padre, anhelo la leche espiritual no adulterada, para crecer y ser instrumento en tus manos, por eso te pido me reveles a Cristo plenamente en mi vida para que tu palabra sea viva en mí, también para no ser engañado y vivir esa vida plena, para gloria de tu nombre, Amén

lunes, 11 de agosto de 2025

Engañados

 


Engañados

“Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”, 2 Tesalonicenses 2:11-13

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” Juan 8:44.

Jesús denunció este mal que opera en quienes lo rechazan: que el maligno los influencia y usa de tal manera, que tiene enceguecidos sus sentidos y no perciben la verdad; engaña descaradamente, envuelve mentiras en verdades de manera sutil, utiliza la expresión de la carnalidad del hombre para llevarlo a ejecutar sus deseos. Por eso el apóstol Santiago responde una pregunta que diagnóstica el estado del ser humano: ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? (Santiago 4:1).

Pero en los que creemos ha habido un cambio fundamental, nos fue dado un regalo que no merecemos, pero que es el tesoro más importante de todo lo creado: a Cristo mismo, recibimos su vida eterna por medio de la fe en el evangelio: “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13)

Pero también en nosotros los que creemos, el maligno tiene un aliado que abre la puerta para que él entre: Nuestra carnalidad, lo que fue heredado de Adán, ese viejo hombre que no puede hacer la voluntad de Dios. Pero el evangelio nos enseña que hay otro poder, más grande y maravilloso actuando en nosotros para liberarnos y hacer que haya más de Cristo, menos de nosotros: Su gracia, Cristo mismo en cada creyente (Juan 3:30, Romanos 6:14).

Los que están en oscuridad necesitan escuchar claramente el mensaje de salvación, pero ¿cómo? en la expresión misma de Cristo, a través de los hijos de Dios, que debemos madurar y entender qué es lo que nos ha sido otorgado y estamos llamados a dejar la carnalidad para no ser engañados y llevar el mensaje en el poder de su Espíritu Santo. ¡Es urgente madurar en Cristo!    Oración.

«Quién como tú mi Padre, que nos has perdonado y liberado de las cadenas del pecado y el maligno por la gracia de Cristo, nos has dado tu amor por el Espíritu que mora en nosotros y tu luz ha iluminado la oscuridad, ayúdanos a permanecer en Cristo, en la vida verdadera, para hacer tu voluntad y no ser engañados por las mentiras del maligno que roba, mata y destruye. Amén.

domingo, 10 de agosto de 2025

El orgullo envanece

 


El orgullo envanece. El Rey Saúl se escondía para que no lo hiciera rey de Israel, pero cuando lo hicieron rey pronto se enalteció y desobedeció a Dios.   La actives te lleva a desobedecer a Dios.                                                                                                                1 Samuel 17. 34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada,

35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 36 fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo. El reinado, a Saul lo enalteció de tal manera que empezó a desobedecer a Dios. Y Dios ya no estaba con él. 39 y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas. Las vestiduras de un guerrero no necesitaba David para derrotar al Gigante, David savia quien estaba con el que era el Espíritu de Dios.   44 dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. 45 entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.

46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. 47 y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. David ya avía sido ungido por el Profeta Samuel como el sucesor de Saul como Rey de Israel y el Espíritu Santo estaba sobre él. El orgullo y la altivez está en desobediencia con Dios. Y Dios los mira de lejos. Oración. Padre santo ayúdame a que yo me esfuerce a ser guiado por el Espíritu Santo y poder vencer las obras de la carne y ser sencillo como paloma, quita toda actives de mi te lo pido en el nombre de Jesucristo tu Hijo. Amen.

sábado, 9 de agosto de 2025

Los engañadores y los engañados

 


Los engañadores y los engañados

 “Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán”, Mateo 24:5

“Porque se levantarán falsos Cristas, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos” Mateo 24:24

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”, Juan 10:10

Vivimos en un momento de la historia en que se cumple perfectamente la escritura: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20).

Se tuerce la verdad a conveniencia de las ideologías; muchos “sinceramente” engañados, llevan a otros a su propia destrucción y vemos el ataque directo a la familia, a la propiedad privada, a la libertad de expresión, a la libertad de crear empresa, entre otros.

El aborto, la ideología de género y tantas causas deshumanas que se disfrazan de “tolerancia”, “unión” y “paz”, pero que al no tener los principios de Dios, el regente moral supremo, terminan destruyendo la vida de los hombres, mujeres, familias y naciones enteras.

La humanidad ha caído en el engaño de la serpiente: serán como Dios, ustedes decidirán qué es lo bueno y qué es lo malo, serán sus propios dioses; pero lo que sucedió es que al ser esclavo de sí mismo, el hombre se convirtió en esclavo del maligno, el enemigo de nuestra alma que solo quiere destruir todo lo que Dios creó en amor, para llevarlos al odio y a su propia autodestrucción. (Génesis 3:5)

Pero en Juan 10:10 está el contraste y la diferencia que Cristo quiere que sepamos: el dios de este mundo solo quiere robarnos, matarnos y destruirnos, y lo hace engañando, usando nuestra carnalidad, lo que conocemos como “nuestro propio yo”, pero Cristo ha venido para darnos su vida, la vida increada. Él se dio a sí mismo, para que ahora, por medio de la fe en él, obtengamos nuestra verdadera vida, verdadera paz, amor real. Si nos negamos a nosotros mismos y tomamos la vida de Cristo, él crecerá en nosotros para disfrutar de vida, paz y amor verdadero.

Es momento de reflexionar profundamente en nuestra condición, de escuchar atentamente el único mensaje que tiene el poder para liberarnos, porque habla del verdadero libertador de nuestras almas: el mensaje del evangelio de gracia y verdad de Jesucristo y recibirlo hoy como nuestro Señor y Salvador. (1 Corintios 15:3-6)   Oración.

«Padre, abre mis ojos a tu verdad, a Cristo, para conocerle y que el poder de su resurrección actúe en mí, liberándome del pecado y del maligno para ahora, en esta nueva vida, dar fruto y tener vida plena, no viviendo en el engaño del maligno, sino en tu amor, amén.

viernes, 8 de agosto de 2025

¿Cómo podemos activar la vida Zoé?

 


¿Cómo podemos activar la vida Zoé?

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”, Juan 1:4

La cruz es la división entre esta vida natural-carnal heredada de Adán y la vida espiritual o “Zoé” heredada de Cristo.

Yo no puedo vivir la vida “Zoé” a menos que esté operando la cruz en mi. La cruz es la que me traslada de una naturaleza a la otra, por eso dice la escritura: “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23).

Llevar la vida carnal, el yo, a la cruz cada día, permite que se exprese la vida Zoé. En Gálatas 5:16-17 habla de la realidad de dos naturalezas en mí oponiéndose, pero habla entonces de colocarnos esa nueva naturaleza, como un ropaje, por ejemplo en Colosenses 3:9-10 dice:“no mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,”

Despojarse de esa vieja naturaleza que se expresa mintiendo, que hace todo lo que agrada a la carne, que se enoja, que se ofende y contesta con ofensas, que se llena de orgullo. Mejor es permitir que emerja la nueva, que expresa libremente la vida de Cristo en nosotros: en amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.

Este es el verdadero sentido de practicar el amor, el camino más excelente, en su nueva naturaleza, es normal o espontáneo en el creyente buscar contemplar a Dios, experimentar su plenitud y amar a sus semejantes, al igual que Cristo lo hace. ¡Inicia hermano, tú que crees, a vivir por fe viviendo la vida espiritual y haciendo morir por el Espíritu las obras de la carne!    Oración.

«Padre, ya no vivo yo sino Cristo, fui crucificado juntamente con él para que el viejo hombre, viciado, no gobierne más, ahora, es esta nueva vida, la vida real de Cristo en mí, la vida dominante que glorifica tu nombre ya hace tu voluntad, que esta verdad sea presente en mi vida por tu Espíritu cada día. Amen