miércoles, 24 de agosto de 2022

El servicio de Jesús, fórmula de salvación

 


El servicio de Jesús, fórmula de salvación

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” Filipenses 2: 3-11.

Jesucristo nos muestra cómo siendo Dios, optó por venir a este mundo como siervo, y estando en esta condición de servicio demostró su humildad y amor, al hacerse obediente hasta su muerte y muerte en la cruz. Esta disposición a servir en el plan de salvación de su Padre, lo llevó a entregar su vida por amor, lo cual trajo como resultado perdón de pecados, salvación y vida eterna a todo aquel que en Él cree. Esta vida de servicio fue recompensada por el Padre, al darle a su Hijo un nombre que es sobre todo nombre, de tal manera que solo en el nombre de Jesús se tiene salvación como lo dice Hechos 4:12, además le dio el honor de ser llamado Rey de reyes y el Señor de señores como lo dice Apocalipsis 19:16.

Sabiendo esto, que el servicio de Jesús es fórmula de salvación, busquemos tener el mismo sentir que hubo en Cristo, para así considerar a los demás como superiores a nosotros mismos, no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros, para que, por medio de nuestro servicio, Jesús pueda seguir realizando su obra salvadora, atrayendo al perdido a sus brazos de amor. Que hoy tomemos la decisión de entregar nuestras vidas al servicio de Dios, para que Jesús, por medio de su Santo Espíritu, utilice nuestras manos para ayudar al necesitado, utilice nuestros pies para ir a visitar a los enfermos, a las viudas y a los que están en cárceles, y utilice nuestra voz para dar aliento al cansado y esperanza al pecador. Que nada de lo que hagamos sea por contienda o por vanagloria; antes bien que la humildad y el servicio en amor, sea la marca que nos identifique como seguidores de Cristo e hijos de Dios.   Oración.

«Señor Jesús, que el mismo sentir que hubo en ti, esté todos los días en mi vida, para poder dejarte vivir a través de mí y así tener una vida en servicio para seguir ejecutando tu plan de salvación con la ayuda de tu Santo Espíritu. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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martes, 23 de agosto de 2022

AVANZAD HACIA LA VICTORIA

 

AVANZAD HACIA LA VICTORIA


“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”, Salmo 23:4-5

La Biblia dice: “Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano” (1 Samuel 17:50). Un joven pastor armado sólo con su vara, su honda y su fe en Dios derribó a un temible gigante. Ahora, Jesús es tu Pastor y hará lo mismo en tu vida si tú se lo permites, Él dijo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Juan 10:11). Jesús promete guiarte y protegerte, aderezar mesa en presencia de tus enemigos. Por tanto, si las amenazas, las incertidumbres y las luchas se van agolpando alrededor de ti, tu Pastor extiende un banquete de provisiones en medio de la batalla, pues nada te faltará mientras te abres paso hacia la libertad.

Qué grande es la confianza que David tenía en el Señor que, a pesar de haber pasado por cantidad de adversidades, pudo afirmar con seguridad: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmo 23:4). David sabía que Dios lo tenía todo bajo su control. Durante los tiempos más tenebrosos, supo reconocer que Dios estaba a su lado, caminando con él a través del valle. Tú puedes tener esa misma confianza, Él siempre está contigo, tiene especial cuidado de ti y sabe lo que es mejor para ti.

La declaración: “Tu vara y tu cayado me infunden aliento” es de gran seguridad, son dos cosas que representan la disciplina y dirección del Señor, es decir, hay corrección si no se hace la voluntad de Dios, y hay guía si obedecemos las instrucciones basadas en su Palabra. Por tanto, toma un asiento ante la extraordinaria mesa de Dios y siéntate, disfruta de la presencia de tu Padre celestial. Acude a Él cada vez que te sientas agotado y cargado, porque ha prometido que te hará descansar. Avanza hacia la victoria que Él tiene para ti y observa cómo caen uno tras otro los gigantes que hay en tu vida.  Oración.

"Jehová de los ejércitos, gracias por guiarme por el valle oscuro y tenebroso, y sacarme a lugares de delicados pastos, gracias por protegerme de las asechanzas del enemigo y darme la victoria, gracias por tu presencia en cada instante de mi vida. Te amo Señor. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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lunes, 22 de agosto de 2022

Servir para crecer

 


Servir para crecer

“Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” Mateo 20:26-28.

Conocer y experimentar el amor de Dios se logra al caminar con Jesús, orando, estudiando la Biblia, congregándonos, testificando y obedeciendo, todo con la ayuda y dirección del Espíritu Santo y gracias a la obra de Cristo; esto, sin lugar a dudas, debe conducirnos al servicio, así como el mismo Señor lo dice en Mateo 20:26-27 “el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”.

El crecimiento en el área espiritual es mayor, gracias al servicio, así ser grande entre los creyentes, no hace referencia al más capacitado o elocuente, o al que más títulos tenga, sino al que más sirve; y el que quiera considerarse el primero debe ser un servidor.

Jesús nos dejó su ejemplo, pues Él siendo Dios, no vino al mundo para ser servido, algo que en realidad se merece, porque es digno de esto, sino que decidió, por amor, servir a otros para demostrarnos el valor que tiene el servicio y los resultados que trae. Jesús tuvo una vida de servicio, que al final lo llevó a cumplir su propósito, ir a la cruz para morir y pagar así el precio de nuestros pecados dándonos salvación y vida eterna. Jesús el Hijo de Dios sirvió a su Padre dentro de su plan de salvación, y sirvió a su prójimo demostrándonos su amor. Él mismo lo dice en Mateo 20:28 “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.

Ser conscientes que el servicio es primordial para el crecimiento espiritual del creyente, nos ayudará a ser intencionales en la búsqueda de servir, que al igual que Jesús, como hijos de Dios también nos podemos unir su plan de salvación tomando la decisión de servir en amor.   Oración.

«Padre amado, encamíname a vivir una vida de servicio, que tu Santo Espíritu me lleve a servir con amor de la misma manera que lo hizo tu Hijo Jesús, quiero crecer en mi vida espiritual, revélame la importancia de servir, te lo pido en el nombre de tu amado Hijo Jesucristo, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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domingo, 21 de agosto de 2022

El encargo de Jesús

 

El encargo de Jesús


“Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.” Juan 19:26-27 RVR 1960

“Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.” Juan 21:16 RVR 1960

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:19-20 RVR 1960

Desde que Jesús comenzó su ministerio hasta el momento de su crucifixión, estuvo enseñando a sus discípulos en amor, El caminó, hizo milagros y compartió con ellos grandes verdades del Reino de Dios, todo esto era una preparación para lo que había de venir; cuando llego el momento empezó a delegarles responsabilidades, al fin y al cabo, para esto los había preparado, a Juan, el discípulo amado, durante el momento antes de su muerte aun estando en la cruz, le encarga el cuidado de su madre, con lo cual podemos ver en cuan alta estima lo tenía para delegarle tan grande responsabilidad; a Pedro, después de la resurrección le encarga pastorear sus ovejas, es decir su Iglesia, demostrándole cuanto lo amaba y cuán importante era para Él, a pesar de sus errores y fracasos, lo restauró para que fuera un instrumento útil en su obra; finalmente, antes de subir al cielo, le encargo a sus 11 discípulos ir y hacer discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñando que se deben guardar, es decir obedecer, todas las cosas que Jesús había mandado; y les recordó que siempre estaría con ellos. Estos encargos de Jesús nos demuestran el amor por sus discípulos.

Gracias a la fe en su Maestro, que los llevó a la obediencia con la ayuda del Espíritu Santo, estos hombres ordinarios, pudieron llevar a cabo tan maravillosa tarea, ir por todo el mundo haciendo discípulos para Cristo. Ellos fueron primero discípulos y luego fueron enviados a hacer discípulos. Sus vidas son un ejemplo de lo que Dios puede hacer con personas comunes y corrientes. Hoy más de dos mil años después podemos ver cómo Jesús sigue haciéndonos el mismo encargo, pidamos al Espíritu Santo su ayuda para que nosotros podamos continuar llevando a cabo tan extraordinaria comisión.    Oración.

«Señor Jesús, gracias por caminar conmigo a diario, haciéndome ser un discípulo tuyo, ayúdame con tu Espíritu, a llevar a cabo ese gran encargo de ir y hacer discípulos. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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sábado, 20 de agosto de 2022

También soy el discípulo amado

 


También soy el discípulo amado

“Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús”, Juan 13:23.

Jesús experimentaba a diario el amor de su Padre, Él sentía y sabía que era El Hijo amado, su Padre Dios se lo había expresado claramente cuando le dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” Mateo 3:17b.

Esto mismo que experimentó Jesús, la manifestación del amor de su Padre hacia Él, lo enseñó a sus discípulos, pues en todo momento les demostró cuánto los amaba, tanto con su vida, como con sus palabras y con sus actos, como lo declara en Juan 15:9 “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor”.

La experiencia del amor de Jesús en la vida de sus discípulos, los llevó a tener intimidad con Él, y esa intimidad los llevó a permanecer o corresponder a su amor, y el mejor ejemplo de cómo debemos corresponder a ese amor, nos lo muestra Juan, él se sentía amado y eso le permitía venir a su Maestro con tal confianza, que era capaz de recostarse al lado de Jesús.

Esta enseñanza de amor fue tan contundente en la vida de Juan, que después de ver el sacrificio de Jesús en la cruz por amor a él y a toda la humanidad y de ser testigo del triunfo del amor al presenciar la resurrección de su Maestro, pudo escribir, inspirado por el Espíritu Santo, refiriéndose a él mismo como el discípulo al cual Jesús amaba. Por eso, es necesario que hoy nosotros también tengamos esa revelación que viene por el Espíritu Santo y podamos decir al igual que Juan, que somos discípulos amados de Jesús.

Saber que somos amados por Jesús, es una verdad que debe llevarnos a tener confianza en nuestro Señor y Salvador, a tal punto que al igual que Juan podamos, con toda familiaridad, llegar a los brazos de nuestro Maestro y descansar en Él.  Oración.

«Padre Santo te pido que tu Santo Espíritu me revele por tu Palabra y tu Poder, cuanto me ama mi Maestro y Salvador Jesucristo, llévame a entender que yo también soy su discípulo amado, que esta verdad transforme mi vida y me permita corresponder a tu amor con tal familiaridad que siempre tenga la confianza para buscar tu regazo. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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viernes, 19 de agosto de 2022

Caminar con el Maestro me transforma

 

Caminar con el Maestro me transforma


“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:2.

“Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)” Juan 1:41-42.

El proceso del discipulado es un proceso de transformación del carácter del cristiano que se da a medida que pasamos tiempo con el Maestro, quien, al caminar junto a nosotros nos enseña las verdades y promesas que ya son nuestras gracias a su obra en la cruz. Estas verdades al ser escuchadas producen en nosotros fe, pues la fe viene por el oír y el oír la Palabra de Dios, lo cual genera que nuestra manera de pensar empiece a ser renovada con la ayuda del Espíritu Santo, lo cual permite que seamos transformados.

Pedro es un buen ejemplo de lo que ocurre durante el proceso de discipulado, su vida, una vida inestable, llena de altibajos, donde podía pasar de hacer afirmaciones tan certeras como que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente, a negar que conocía a Jesús; fue transformada a una vida estable al caminar al lado del Maestro.

El significado del nombre de Simón, es pajita o junco, algo que da a entender inestabilidad, pero Pedro significa roca, algo fuerte que da la idea de estabilidad. Cuando Jesús le dice a Simón que será llamado Pedro, le está mostrando que él mismo va a ser transformado gracias a la obra de Cristo. Y efectivamente eso es lo que vemos en la vida de Pedro, una transformación, pues él llegó a convertirse en uno de los pilares de la iglesia primitiva, siendo un instrumento poderoso en la obra del Señor.

Si al igual que Pedro, cada uno de nosotros los creyentes, somos intencionales en buscar al Maestro para caminar junto a Él todos los días, lograremos experimentar la estabilidad y el equilibrio en nuestras vidas cristianas, y al igual que Pedro podremos ser utilizados como instrumentos poderosos en las manos de Dios, para ser pilares de su Iglesia y ejemplo y canales de su gran amor.  Oración.

«Señor Jesús, mi Maestro, hoy quiero caminar a tu lado, enséñame cómo vivir una vida cristiana plena y equilibrada, que tu Santo Espíritu me recuerde todas tus verdades y promesas y me ayude a ser un instrumento de amor en tus manos. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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jueves, 18 de agosto de 2022

Ser discípulo para hacer discípulos

 


Ser discípulo para hacer discípulos

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos”, Juan 8:31 RVR1960

“pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8 RVR1960

Si queremos crecer en nuestra vida espiritual, nosotros los creyentes debemos tener el propósito de enseñar a otros a ser discípulos, pero primero debemos aprender a ser nosotros mismos, discípulos. Para ser un discípulo se necesita conocer a Jesucristo, obedecer su palabra y apoyarse en la guía y poder del Espíritu Santo.

Claramente Jesús nos enseña en Juan 8:31 que, si queremos ser verdaderamente sus discípulos, debemos permanecer en su palabra; es decir, la obediencia es fundamental, pues esta es una cualidad que le permite al creyente experimentar las verdades de Dios en su vida, por lo que, obedecer es posible gracias a la obra de Cristo, porque al creer en Jesús somos hechos nuevas criaturas, creados en Él para buenas obras, y gracias al poder del Espíritu Santo, quien mora en cada creyente, tenemos todo lo necesario para, por amor, obedecer.

Precisamente Hechos 1:8 nos dice que el creyente recibe poder cuando viene sobre él el Espíritu Santo; esto ocurre en el momento de la conversión, cuando por fe se recibe al Señor Jesús como salvador personal. Este poder nos infunde aliento para ser testigos del amor de Cristo; y un testigo es alguien que presencia de primera mano algo, en nuestro caso, el amor del Maestro. El poder del Espíritu Santo nos lleva a ser discípulos de Cristo, pues nos impulsa a caminar junto a Jesús todos los días y eso nos permite conocer íntimamente a Jesús; de esta manera, aprendemos directamente de Él, lo cual nos cambia, pues al ser testigos de su amor, nuestra manera de pensar se renueva, lo que redunda en la transformación de nuestra manera de vivir.

Hoy pidámosle a Dios que, por medio de su Espíritu Santo, recibamos el poder para ser discípulos de Jesús y así luego podamos ser testigos de Él, haciendo discípulos en nuestros hogares, vecindarios y en el mundo entero.  Oración.

«Padre Dios, que tu Santo Espíritu me lleve a ser un verdadero discípulo y, con su poder, me lleve a ser testigo del amor de Cristo haciendo discípulos para ti. En el nombre de Jesús, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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