miércoles, 27 de enero de 2021

El Rey ya viene

 

El Rey ya viene


“Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS.” Apocalipsis 19:11-13

Nuestra fe no solo se basa en que Jesucristo vino a morir por nuestros pecados y resucitó victorioso para darnos una vida nueva en Él, sino que también tiene su cimiento en que Él regresará de nuevo a nosotros. Por eso, en los últimos momentos que Jesús pasó con sus discípulos aquí en la tierra, antes de ascender al cielo para ir de vuelta a su Padre, les prometió que volvería por todos aquellos que habían creído en Él. Como dice Juan 14:1-2 “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros”.

Mientras Él vuelve, pasaremos por pruebas una y otra vez, en este mundo seducido por el pecado y la maldad, por las nuevas ideologías que recorren el planeta seduciendo a muchos a apartarse del verdadero Dios y aunque es preocupante, no debemos desmotivarnos para seguir cumpliendo el mandato de llevar el evangelio a todas las naciones como dice Marcos 13:10 “Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones”.

En apocalipsis se nos narra la culminación del plan de Dios y una vez más se nos dice que sin importar lo que pase, sin importar cuanto se multiplique la maldad o padezcamos en esta tierra, Jesús nuestro Rey volverá por todos lo que hemos creído en Él. Viene porque en la cruz venció al mundo y nos abrió un camino de vuelta al Padre y regresará en toda su gloria y majestad terminando la obra que comenzó en la cruz. Con su regreso nuestro gozo será completo porque nos mostrará la gloria postrera y estaremos con Él para siempre. ¡Ánimo, nuestro Rey ya viene!   Oración.

«Señor Jesús, ayúdame a tener la mirada puesta en tu regreso, que los problemas de mi día a día no me distraigan de esa esperanza, que no sienta que me has abandonado, ayúdame a confiar en que volverás por mí y fortaléceme para seguir firme en mi fe haciendo lo que te agrada, hasta que vuelvas. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

martes, 26 de enero de 2021

Todo sufrimiento llegará a su fin

 

Todo sufrimiento llegará a su fin


“De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero, aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo”. Juan 16:20-22

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Apocalipsis 21:4

Estas promesas nos muestran que el dolor no será para siempre, con Cristo desaparecerá. Nuestra fe está puesta en su regreso y en el cumplimiento de su Palabra. Esto debe fortalecernos y animarnos en la espera, porque quizás estemos pasando por procesos fuertes, por enfermedad, muerte y dolor, pero Él ha prometido que secará todas nuestras lágrimas.

En este mundo hay aflicción, el dolor es un patrón constante en esta vida, pero Jesús nos recuerda en su Palabra, que, así como la embarazada sufre dolores en el parto cuando ha llegado la hora de dar a luz, después de que tiene su bebé en los brazos olvida todo el sufrimiento que llegó a sentir. El gozo de Dios opaca todo sufrimiento, por eso, aunque pasemos por muchas tristezas, todas serán cambiadas en alegría cuando nos reencontremos con Jesús. Él dice: “ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo”.

Hermanos, todo sufrimiento desaparecerá y ya no habrá más angustias. En el cielo no va a existir el llanto, ni la tristeza, porque todas las cosas terrenales pasarán y veremos cara a cara a nuestro Señor Jesús quien quitará toda lágrima de nuestros ojos. Nuestra vida en sufrimiento es corta, comparada con la vida en gozo eterno, que Dios nos tiene preparada.

Recordemos entonces la promesa de Jesús y encontremos consuelo en que un día acabará todo, solo el Reino de Dios es eterno, y cuando estemos allí nuestro gozo y gloria serán grandes y olvidaremos todo sufrimiento en esta tierra.  Oración.

«Dios Amado, tú eres lo único eterno, fortaléceme en mis debilidades mientras pase mi tiempo en esta tierra, que yo encuentre consuelo en ti y en tus promesas. Ayúdame a entender que todo pasará, haz que suelte en este momento el dolor que he cargado por tanto tiempo y me refugie en tus amorosos brazos para sentir tu amor, entendiendo que todo sufrimiento tiene su fin. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

lunes, 25 de enero de 2021

Jesús levantado para sanarnos

 


Jesús levantado para sanarnos

“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”. Juan 3:14-16

El apóstol Juan nos recuerda esta historia del Antiguo Testamento que está en Números 21:4-9, cuando los israelitas vagaron por el desierto y empezaron a murmurar y a lamentarse por haber salido de Egipto, pecando contra Dios, quien envió una plaga de serpientes que hizo que ellos se arrepintieran y pidieran misericordia. Dios le dijo a Moisés que hiciera una imagen de una serpiente y la levantara en medio del campamento y los que miraran la serpiente serían curados. Esto impresionó fuertemente a los israelitas; tanto, que hicieron de esa serpiente un ídolo que después tuvo que ser destruido en tiempos de Ezequías, porque empezaron a darle culto. No fue la serpiente de bronce lo que daba la vida, sino la confianza en el Dios que le había ordenado a Moisés que la hiciera. Era Dios mismo el que sanaba, este tan solo fue un método para traer sanidad en esa situación, era simplemente un objeto que les hacía volver nuevamente su pensamiento a Dios.

Juan usa esto como una parábola profética para anunciar lo que había de suceder con Jesús, así es como Él sería levantado en la cruz, para que todos los que estén heridos por el pecado vuelvan a Él su pensamiento y crean en Él para tener vida eterna.

Jesús fue levantado dos veces: cuando murió en la cruz y cuando fue elevado a la gloria después de su resurrección. Esto se relaciona porque para Jesús la cruz fue el camino a la gloria eterna. Hoy pasa igual con nosotros, podremos escoger el camino fácil y evitar la cruz o podemos tomar la cruz para alcanzar la gloria. Entonces, creer en Jesús es creer en un Dios que nos ama y que envió a su Hijo a morir por nosotros para que fuéramos salvos de la muerte y recibir la sanidad espiritual, emocional y física. Creer en Jesús es reconocer que es el Hijo de Dios, que es la Verdad que nos acerca a Dios y que puede revelarnos toda su plenitud. Por lo tanto, debemos buscarlo y obedecerlo. Ahora podemos levantarnos en victoria por lo que Jesús hizo.  Oración.

«Gracias Señor Jesús porque al creer en ti, en tu muerte en la cruz y tu resurrección, me has dado vida eterna. Al mirarte, has traído a mi vida sanidad, salvación, reconciliación con mi Padre celestial y herencia en tu reino eterno. No dejes que me aparte de ti. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

domingo, 24 de enero de 2021

Despierta en mi corazón

 

Despierta en mi corazón


“Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban. Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?” Lucas 8:22-25

Mientras ellos navegaban Jesús se durmió. ¿Fue esa tormenta algo que sucedió por casualidad?, o ¿fue algo que Dios en su divina providencia permitió para enseñarles algo a los discípulos? Con esa experiencia los discípulos tuvieron un conocimiento más profundo de Jesús. Esta es la única vez que se menciona que Jesús está durmiendo, en otros pasajes del evangelio se dice que estaba cansado del camino, que tuvo sed cuando le pidió de beber a la mujer samaritana, que tuvo hambre, etc. Esto muestra la humanidad de Jesús, pero también se puede sugerir que Jesús se durmió porque los discípulos estaban preocupados por sus asuntos y le prestaron poca atención a Él.

Cuántas veces peligramos en nuestra vida porque descuidamos nuestra relación con Jesús, por eso tenemos que acercarnos a Él y despertarlo en nosotros, porque el Creador de los cielos y la tierra es el que habita en nuestros corazones con toda plenitud, como dice Colosenses 1:19 “Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud” y anhela que le dejemos entrar en la barca de nuestra vida para asumir totalmente el control.

¿Por qué a veces fracasamos? Porque nos falta fe, porque tenemos miedo de confiar todos nuestros asuntos a Dios, pero cuando lo hacemos, Él dará la orden para apaciguar nuestras olas de problemas, traerá gran bonanza, paz y seguridad a nuestra vida. Lo que antes era una tormenta brutal puede desaparecer y llegar a ser la calma.

Jesús está en nuestra vida para ayudarnos a sortear las tempestades de la vida. Quiere que aprendamos como Él a confiar en el Padre; su sueño tranquilo en medio del mar agitado nos da a entender su plena confianza en Él.   Oración.

«Señor Jesucristo, hoy me enseñas que sin ti las circunstancias de la vida se vuelven muy complicadas, si me alejo de tu presencia cualquier tempestad va a hacer sucumbir mi vida y me llenaré de temor. Quiero despertarte en mi corazón con una comunión íntima, continua y sincera que haga crecer mi fe y mi confianza en ti. Trae calma y paz en mi interior. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

 


Señor no quiero traicionarte

«Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo. Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle.» Marcos 14:10-11

Cuando Jesús dijo en Marcos 14:18 “Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar.” Y en el versículo 27(NTV) “Todos ustedes me abandonarán”, más uno de los discípulos se dijo para sí mismo: “yo no lo haré” y quizás nosotros también lo hemos dicho. Pero habrá situaciones en la vida cristiana tan tensas, donde sentiremos la presión del mundo sobre nosotros, que pueden hacer tambalear nuestra fe, es allí donde podemos traicionar o abandonar a Jesús, y aún más como el apóstol Pedro, llegar a negar que conocemos al Señor.

Y es que hay cosas en la vida que pueden hacernos fallar, como cuando alguien usa el chantaje y la extorsión para que cedamos ante algo ilegal, o cuando en nuestro trabajo se nos prohíbe hablar de nuestra fe, o cuando mentimos para ocultar cualquier falencia en nuestra vida, etc.

Jesús le hace la última llamada de amor y advertencia a Judas, diciéndole: «Yo sé lo que piensas hacer. ¿No quieres detenerte?, pero Judas está cegado por la codicia y no entiende las consecuencias de lo que hará. Así es con nosotros, el Señor nos llama con amor y nos advierte lo que sucederá si nos desviamos del camino, pero Él respeta nuestra libre voluntad, su amor nos invita a hacer lo correcto, su verdad nos advierte de las consecuencias de nuestros pecados. Lo terrible de todo esto es que no pongamos atención a su voz y terminemos haciendo lo que no está bien. No habrá más responsables de nuestro pecado que nosotros mismos.

Este pasaje es una invitación de Dios a que lo amemos de tal manera que su voz, su Palabra, sea más atractiva que cualquier voz que nos invite a traicionarlo o a abandonarlo. Vendrán tiempos muy difíciles que sólo podremos soportar si permanecemos al lado de aquel que quiere que estemos todos los días en comunión con Él, en oración y en el conocimiento de su palabra. ¿Negaremos nuestra fe cuando nos identifican como cristianos?   Oración inicial

«Señor tú me invitas todos los días a sentarme a tu mesa para tener comunión contigo, para llenarme de tu Palabra y así fortalecer mi fe en ti. No permitas que ninguna situación de este mundo o alguna voz extraña me incite a alejarme de ti, de tal manera que te traicione o te abandone. Dame la fuerza para soportar la presión. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

martes, 19 de enero de 2021

Gozo y paz en medio de la adversidad

 


Gozo y paz en medio de la adversidad

“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. Romanos 15:13

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33

Sólo por el poder del Espíritu Santo podemos experimentar gozo y paz en medio de las adversidades. El mundo ha perdido la esperanza con tantas pruebas y tristezas que está afrontando. El gozo de muchas personas se ha apagado por el dolor, la enfermedad y la pérdida, estos tiempos difíciles han robado la paz. Como hijos de Dios no podemos dejar que nuestro corazón se desanime, porque Jesús está en nosotros y nos ha dado un regalo: paz en la mente y en el corazón.

El Señor no quiere que tengamos miedo, incluso en medio de las circunstancias que estamos viviendo, sino valor para seguir adelante trayendo consuelo y esperanza a los que decaen.

“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer”. Necesitamos fe para confiar en el amor del Señor a pesar de todo, de modo que podamos tener esperanza por medio del poder santificador y consolador del Espíritu Santo, quién quita toda duda y temor. Nuestro propio poder nunca lograría esto, porque sólo podemos tener dominio cuando el poder de Cristo cubre nuestra debilidad. Como dice 2 Corintios 12:9: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”.

No se trata de cualquier clase de paz, sino la paz que produce estar en íntima comunión con Dios, que sólo encontramos en Él y que el mundo no nos puede brindar. Siempre estaremos en constante presión en el mundo, pero nuestro triunfo está asegurado porque ya Cristo ganó la victoria espiritual en la cruz y podemos enfrentar el futuro con valentía.

Debemos entonces animarnos porque Cristo ha vencido al mundo ante nosotros, por eso cuidémonos de no desfallecer, orando sin cesar.  Oración.

«Amado Jesús ayúdame a poner mi mirada en ti, para encontrar la fuerza para seguir y la paz que necesita mi alma, sólo tú Espíritu Santo entiendes mi dolor, porque moras en mí y me conoces perfectamente, lléname sobrenaturalmente de tu gozo y paz para no caer en amargura. Que tu paz gobierne mi vida y guarde mis pensamientos porque hoy decido confiar en ti. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito

lunes, 18 de enero de 2021

Dios mira la intención del corazón

 


Dios mira la intención del corazón

“Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda”. Génesis 4:2-4

Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Génesis 4:6-7

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”. 2Corintios 9:7-8    Oración.

«Mi amado Padre Celestial, muestra mis verdaderas intenciones al darte a ti y al servir a otros, haz que mi corazón sea íntegro y examínalo, para no dar con envidia, celos o egoísmo. No permitas que el pecado ciegue mi vida y me impida agradarte. Si estoy en un error, háblame a través de tu Palabra y hazme volver a ti en arrepentimiento. Perdóname mi pecado Señor. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito