domingo, 3 de mayo de 2020

EL TENER GOZO ES UNA ELECCIÓN


EL TENER GOZO ES UNA ELECCIÓN, Y SE OBTIENE POR LA FE EN LAS PROMESAS QUE DIOS NOS HA HECHO EN SU PALABRA, Y QUE TIENEN CUMPLIMIENTO
INMEDIATO.
Vivir en el gozo del Señor es un asunto de fe, de alabanza y de gratitud
Una vida de alabanza y de adoración es clave para experimentar el gozo del Señor y su consiguiente fortaleza. Dice la Palabra:
Efesios 5: 18-20 <<… sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo>>
Cuando vivimos agradecidos al Señor, como dice la Palabra, “por todo”, estamos admitiendo y reconociendo el hecho de que nuestro Invisible Dios está en acción, a pesar de que a veces no pueda parecerlo.
Cuando vivimos en total agradecimiento, la paz de Dios inunda nuestros corazones por Su Espíritu, y de ellos brotan alabanzas y adoración a Dios.
Cuando uno lleva una vida así, el enemigo pierde agarre, y necesariamente deberá abandonar una y otra vez.
Recordémoslo:
¡EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA!
Conclusión
El gozo del Señor no está sujeto a las circunstancias; hace que las circunstancias se sujeten a él.
El gozo del Señor es nuestra elección.
El gozo del Señor ha de ser manifiesto en las vidas de los hijos de Dios.
El gozo del Señor es característica del creyente que está en victoria.
¡EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA!  Oración. Gracias Padre santo porque tu palabra nos produce paz y gozo cuando la leemos y la ponemos por obra. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 2 de mayo de 2020

Clama a mí y yo te responderé


Clama a mí y yo te responderé

“Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” Jeremías 33:3.
“Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento.” Oseas 4:6 Primera Parte.
Vivimos en un mundo plagado de amenazas, violencia, corrupción, narcotráfico, guerras, desigualdad e injusticia y esto produce en el hombre estrés, angustia, depresión y desesperación que lo llevan a tomar acciones y decisiones como el alcoholismo, la drogadicción, el suicidio; lo cual solo lleva a ahondar el problema. Sabemos que solamente en Cristo Jesús encontramos el camino para enfrentar y vencer tan difíciles circunstancias, pues Él nos dice clama a mí, “e invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás”. (Salmo 50:15) Pero, ¿cómo clamará y cómo invocará a aquel que no ha conocido? Y es aquí donde radica la importancia de nuestro compromiso con el cumplimiento de la gran comisión, pues a través de ello llevamos el conocimiento de Cristo Jesús a aquellos que en su angustia no tienen ninguna esperanza y al llevarlos al conocimiento del Señor, Él, por su Santo Espíritu, comenzará a enseñarles y revelarles a través de su palabra cosas grandes y ocultas que no han conocido. (Isaías 48:6)
Nos dice en su palabra: “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento.” (Oseas 4:6) Porque una persona en el mundo, sin Cristo Jesús en su corazón, es una persona que camina indefectiblemente a su destrucción. Somos sacerdotes ante Dios y como tal debemos enseñar lo que Él nos ha enseñado y nuestros labios han de guardar sabiduría y de nuestra boca el pueblo buscará la ley; porque mensajeros somos de Jehová de los ejércitos. (Malaquías 2:7)
Dios nos ha dado tanto y hay tanta gente que necesita desesperadamente de lo que Dios nos ha dado que debemos ser obedientes a su mandato, “de gracia os he dado, id y dad de gracia” (Mateo 10:8)
El mundo actual angustiado y sin esperanza está anhelante de encontrar una luz en la oscuridad, un refugio en su desesperación, un camino que le permita salir del hoyo en que se encuentra y nosotros, los hijos de Dios, sabemos que esa esperanza, que ese refugio, que ese camino es Cristo Jesús; por lo que estamos llamados a actuar pronta y decididamente para llevar a todos los necesitados a los pies de aquel que ante su situación puede decirles en su gran amor: “Clama a mí y yo te responderé”  Oración.
«Padre, Señor y Dios nuestro en el nombre de Jesús clamo a ti para que en tu amor y en tu misericordia, por tu Santo Espíritu, sigas revelándome tu Palabra que es fuente de sabiduría, inteligencia, paz, amor, luz y poder; para que lleno de ella sea testimonio vivo de tu obra en nuestras vidas ante los ojos de un mundo necesitado desesperadamente de todo lo que solo tú Señor puedes darnos. Amén.» 

viernes, 1 de mayo de 2020

EL PERDONAR NO TIENE LÍMITE


EL PERDONAR NO TIENE LÍMITE

 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete”, Mateo 18:21-22
Es probable que Pedro piense que está siendo dadivoso al decir que perdonaría a un hermano “hasta siete veces” porque la norma rabínica era tres, pero Jesús lo corrige diciéndole: “hasta setenta veces siete”. Podemos multiplicar y decir son cuatrocientos noventa veces, pero el Señor quiere que entendamos las matemáticas celestiales gravadas en el corazón perdonador. En otras palabras, es perdonar sin límites a su hermano, es perdonar siempre, todas las veces que sea necesario.
El perdón es difícil en nuestras fuerzas, tanto recibirlo como darlo, pero el Espíritu de Dios nos ayuda a perdonar, y también a pedir perdón cuando hemos ofendido. La Biblia dice: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. (Efesios 4:32)
El perdón lo necesitamos todos, y de continuo, porque ofendemos fácilmente a nuestros hermanos, amigos, compañeros, familiares, pues Dios nos ha perdonado todos nuestros pecados y nos ha restituido a la plena libertad, y sin embargo le seguimos fallando; pero Él dice que: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Su perdón está disponible, Él siempre tiene sus brazos abiertos para recibirnos.
Debemos entender que nosotros ya recibimos el inmenso perdón de Dios y debemos apropiarnos de él, para poder extender el perdón a los demás. Ahora, si aún sientes heridas en el corazón, odios, celos, rencores, tensiones, ofensas, es momento de decidir perdonar, pues esto carcome el cuerpo y el alma y lleva a la enfermedad, pues no hay nada más nocivo que la falta de perdón y la amargura del corazón.
Hermano, experimenta el perdón en tu vida y recibirás sanidad integral.  Oración.
"Padre Amado hoy te agradezco porque has perdonado todas mis faltas en Cristo Jesús, y te ruego, examíname si hay heridas en mi corazón que hacen que alberge rencor, odio o venganza, pues hoy decido perdonar y también tener el valor para pedir perdón a quienes he ofendido. Gracias Señor. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 30 de abril de 2020

Visión del tercer día


Visión del tercer día

«Más, oh amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día» 2 Pedro 3:8
Estas palabras de Pedro, dentro de la lógica humana no tienen explicación, pues se trata de una ecuación divina, y desde que Jesús vino a la tierra han pasado 2020 años, y de acuerdo a la ecuación divina deducimos que estamos en el tercer día; y recorriendo la Biblia encontramos muchos sucesos ocurridos en un tercer día donde Dios nos habla a través de ellos, veamos algunos ejemplos:
1. Génesis 1:12-13 «Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero». A partir del tercer día de la creación comenzó a ser productiva la tierra. Proféticamente mirando significa que Dios ha estado preparando la iglesia para que en este tercer día la Iglesia sea más productiva que nunca y esta pandemia es un sacudón a la iglesia que estaba dormida y debe ser fructífera para el Reino de Dios. Es época de productividad espiritual y época de restauración familiar.
2. Génesis 22:3-4 dice: «Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos». Abraham era de 90 años cuando tuvo a Isaac y era lo que más quería y Dios se lo pide en ofrenda sacrificial. Dios nos pide en este tercer día una ofrenda sacrificial y es dar aquello que es más importante para nosotros. Dios nos pide que ofrezcamos nuestra vida en sacrificio vivo a Dios, es una vida de consagración a Él.
3. Esdras 6:15 dice: «Esta casa fue terminada el tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey Darío». Se refiere a la reedificación del templo. En este tercer día o sea en este milenio, Dios va a terminar de construir su Iglesia, pero no físicamente, sino terminar de construir con esas piedras vivas que somos los creyentes.
4. Juan 2:1-2 «Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos» Las bodas del Cordero, es ahora que Cristo viene por su Iglesia. Estamos en la víspera de esa boda, ya no hay más tiempo y los asistentes serán aquellos que han recibido a Cristo, como su Señor y Único Salvador.
También vemos que Jesús resucitó al tercer día y se levantó victorioso, así mismo vendrá en Victoria para reinar para siempre.
Hermanos, estamos en la recta final. Jesús dijo en Apocalipsis 22: 7a,20 “He aquí yo vengo pronto” “Ciertamente yo vengo en breve” y nuestra respuesta debe ser: “Ven Señor Jesús” Oración.
«Amado Dios, gracias por tu Palabra y la sabiduría para poderla discernir; tu Palabra, escrita hace siglos, pero tan actual y propia para estos tiempos, nos llena de confianza y seguridad de comprender en quien hemos creído, nuestro Único Salvador, Cristo Jesús. Bendito sea tu nombre eternamente y para siempre. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 29 de abril de 2020

Consagra tu mente a Cristo


Consagra tu mente a Cristo
«Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» Romanos 12:1-2
En el Antiguo Testamento los judíos sacrificaban animales para expiación de sus pecados, vemos que Pablo hace una analogía y les pide a los romanos hacer un sacrificio, que de hecho, debe sobrepasar el de animales, pues les pide que sacrifiquen su vida. Esto no se trata de matar, sino de presentar su cuerpo vivo a Dios, se trata de una vida dedicada, una vida vivida que hace la voluntad de Dios, con fe y santidad.
No os “conforméis a este siglo” significa no se amolden al pensamiento o filosofía e ideología de este mundo contrarias a la ley de Dios. Pablo llama a consagrar nuestras mentes a Dios que es el culto racional, que dentro del contexto bíblico, quiere decir un culto a Dios que parte de la razón, de la inteligencia; saber por qué y para qué y cómo se dedica culto a Dios, usando el entendimiento por encima de las emociones, pues se adora al Dios Altísimo. Así es como debemos presentarnos a Él, con cuerpos vivos, santos y agradables, que nos permiten experimentar la voluntad de Dios.
Sabemos que el pensamiento del ser humano es transformado con la Palabra de Dios, por tanto, la persona que aprende a tener pensamientos de Dios pronto sentirá un cambio de corazón, una transformación en todo su ser. Según la ciencia, el poder de la mente es mucho mayor de lo que podemos pensar y si es movida por el Espíritu Santo, se pueden hacer cosas extraordinarias, cosas buenas, pero si es controlada por el corazón perverso del hombre sus obras serán malvadas.
La Palabra de Dios es el arma capaz de llegar a lo profundo del ser humano y renovar el entendimiento. Hebreos 4:12 dice: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón». La Palabra es la que posee el poder para convertir la mente a Cristo, pues, la mente en Cristo trasciende sobre las ambiciones miserables de este mundo. La Biblia nos dice en 1 Corintios 2:16b «Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo», esto quiere decir que todo aquel que ha confesado que Jesús es su Señor y Salvador, posee su mente; de manera que el creyente debe pensar como Él piensa y actuar como Él actúa. Oración.
«Amado Dios, examina mis más íntimos pensamientos, donde solo tú puedes mirar, y ayúdame a renovarlos conforme a tu voluntad, que estén ceñidos a tu verdad, a todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; pues quiero llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia en Cristo Jesús. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 28 de abril de 2020

La restauración del Señor es completa


La restauración del Señor es completa
«Y habló Jehová a Manasés y a su pueblo, más ellos no escucharon: por lo cual Jehová trajo contra ellos a los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia. Más luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración, y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios» 2 Crónicas 33:10-13
La Biblia narra que el rey Manasés ascendió al trono en Jerusalén muy joven e hizo lo malo ante los ojos del Señor, reconstruyó los santuarios paganos y levantó altares a los baales, se postró ante todos los astros del cielo y los adoró. Sacrificó en el fuego a sus hijos, practicó la magia, la hechicería y la adivinación, y consultó a adivinos y encantadores. Hizo continuamente lo que ofende al Señor, provocando así su ira. Manasés estaba tan ocupado en su mundo de idolatría que no percibió la voz de Dios y no olvidemos que toda acción trae consigo una consecuencia sea buena o sea mala.
De la misma manera hoy camina parte de la humanidad, inmersa en sus propios criterios, con una vida llena de idolatría, porque el corazón que no adora a Dios termina adorando a personas, cosas o hechos.
Cuando viene una situación de angustia, donde sentimos grillos y cadenas que nos aprisionan, es cuando volvemos los ojos a Dios y Él dice: «y al que a mí viene, no le echo fuera» (Juan 6:37b). Vemos que Manasés en su angustia, sin trono, sin familia, sin patrimonio, en soledad y en vergüenza de una cárcel, fue cuando reconoció su condición de rebelión delante de Dios. No es fácil entender la obra de Dios ni sus métodos, pero Él lo hace por amor.
También Manasés oró, se humilló en la presencia de Dios y se arrepintió de su pecado. Manasés fue atendido, pues el Señor tuvo misericordia.
Vemos el poder restaurador de Dios, y dice la Palabra: «y lo restauró a Jerusalén, a su reino». Dios lo perdonó, lo sacó de la cárcel, le quitó las cadenas, lo llevó de nuevo a Jerusalén y le restauró su trono. La bondad y misericordia de Dios va mucho más allá, Él transforma el corazón dispuesto y restaura integralmente lo que se ha perdido.
Hermano, cuando un corazón arrepentido va al Señor y reconoce que Él es Dios y que sólo Él puede restaurar su vida, Dios lo purifica y lo restaura con su poder y amor. Oración.
«Amado Dios, reconozco mis fallas, mi corazón ha idolatrado muchas cosas, me he desviado de tu camino, pero hoy declaro delante de ti mi pecado porque como grillos y cadenas atan mi vida, libérame Señor con tu perfecto amor y restáurame, para servirte y ser obrero aprobado delante de tus ojos. Amén. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 27 de abril de 2020

DIOS PIENSA PARA NUESTRO BIEN

DIOS PIENSA PARA NUESTRO BIEN “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová”, Isaías 55:8 Hay momentos y circunstancias que no entendemos por qué suceden, ni sabemos qué hacer, todos hemos vividos momentos así, pero lo cierto es que hay un propósito de Dios en cada acontecimiento. Por ejemplo, el apóstol Pedro se niega a que Jesús le lave los pies y se encontró con las palabras del Señor: “Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás después” (Juan 13:7). Pues todos los discípulos debieron entender luego la lección, que el más grande es el que sirve, porque anteriormente ellos estaban discutiendo quién sería el mayor entre ellos, pues los discípulos estaban dispuestos a pelearse por un trono, pero no por una toalla. Jesús hizo algo extraordinario, utilizó todo su poder para servir, pues estaba dando un cambio a lo establecido socialmente. Su amor trascendió las barreras y rompió el prototipo de los honores y prestigio que suele tener el ser humano. Pedro seguramente no se sentía digno y con razón, no era digno de recibir esto, ninguno lo somos, pero no era una cuestión de mérito sino de Gracia. Cómo cuesta entender el mensaje de Cristo. Él sirve y entrega su vida por los pecadores y engrandece el modelo de siervo, pero la vivencia del sistema actual o del mundo es diferente y encuentra difícil hacer lo que el Señor hizo. Los pensamientos de Dios no los alcanzamos a entender, pero desde un principio su propósito y su deseo es hacernos siervos útiles y aprobados. Hermano, el Señor tiene un plan maravilloso para ti, déjate llevar por su Espíritu; hoy no comprendes lo que te ha sucedido, pero mañana entenderás y veras que es bueno, aunque hoy lo veas aterrador y sin solución. La Biblia dice: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Oración. "Amado Padre, a veces mi manera de pensar me lleva a la angustia por no entender tus planes, pero viene a mí tu Palabra y me dice que tus pensamientos van más allá de lo que yo pueda alcanzar a entender, pensamientos de paz y no de mal, para cumplir tus propósitos en mí. Gracias Señor. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo. ¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.