martes, 10 de marzo de 2020

NADA HAY ENCUBIERTO, SED SINCERO


NADA HAY ENCUBIERTO, SED SINCERO
  “En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, [Jesús] comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas”, Lucas 12:1-3
Muchas veces actuamos erróneamente pensando en que nadie nos ve, pero si quedamos en descubierto esto avergüenza, el Señor dice que “nada hay encubierto, que no haya de descubrirse” y además todo lo que hablemos con fingimiento y mentira en cualquier momento seremos afrentados. Vemos cómo Jesús tachó de hipócritas a los fariseos porque aparentaron ser piadosos.
Son graves las consecuencias de actuar y hablar con mentiras, pues es una de las abominaciones de Dios, la Biblia dice: “Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: […], la lengua mentirosa, […], el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos” (Proverbios 6:16-19)
¿Quién no ha sido víctima de un engaño y de mentiras, y que no haya dolido en lo profundo del alma el sentirse defraudado? Por eso es difícil volver a confiar en las personas, por tanto, no hagamos a otros lo que no nos gusta que nos hagan. La Biblia dice: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mateo 7:12)
Decir la verdad a veces cuesta trabajo; nos engañamos llamando a las pequeñas mentiras “mentiras piadosas”, obviamente ésta se tiene que sostener con otra mentira y así nos llevará a otra más. Otra falsedad es mostrar o aparentar lo que realmente no somos y por eso se ha escuchado la frase: “no era como yo pensaba” lo que lleva a vivir muchas desilusiones.
La sinceridad es un valor que debemos cultivar para ser dignos de confianza, y que debe caracterizarnos como creyentes, siendo coherentes en lo que pensamos, hablamos y actuamos. Esta norma se debe convertir en una forma de vida, una manera de ser confiables en todo lugar y circunstancia; recordemos que Dios ama la verdad en lo íntimo. Dios busca nuestra sinceridad, que reconozcamos lo que somos, Él puede sanar un corazón sin importar lo enfermo y pecaminoso que esté, restaurando nos
, dándonos de su gracia, su perdón y su amor.
Hermano, “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” (hebreos 10:22)            Oración.
"Amado Dios, me propongo con firmeza delante de ti, desechar toda mentira y en tu presencia impregnarme de la virtud de la sinceridad. Quiero tener un corazón recto y veraz, pues nada hay oculto a tus ojos, por tanto, caminaré en rectitud y verdad. Mis actitudes las someto a la prueba de la verdad, seré sincero contigo, conmigo mismo y con todos los demás. Te amo Señor. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 9 de marzo de 2020

Mantengamos la calma y la compostura - Parte 2


Mantengamos la calma y la compostura - Parte 2
“Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.” Daniel 3:23-25
El decreto del rey Nabucodonosor, obligaba a todos a adorar una estatua o ídolo, levantado por él al oír el sonido de cualquier instrumento musical. Esta práctica era para todos los pueblos, naciones y lenguas (Daniel 3:4-5), sin embargo, tres hombres no obedecieron este mandato porque iba en contra de Dios y su Palabra, prefirieron obedecer a Dios antes que a mandatos de hombres.
Lo más importante, es que confiaron en Dios, aun en medio del fuego, prefirieron entregar sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios y en recompensa a esta confianza Dios los libró y los mostró como ejemplo a todas las naciones de ese tiempo para mostrar su gloria y poder. (Daniel 3:28-29).
El mismo rey Nabucodonosor reconoció que no hay dios que pueda librar como el Dios de estos jóvenes y este es el Dios que tenemos, todos los que hemos creído en Jesucristo. Ahora, ¿cómo reaccionamos cuando estamos sometidos a una situación extrema? Una deuda, un insulto por parte de otra persona, una enfermedad, un rechazo, todas son situaciones difíciles que nos quieren quemar o ahogar, pero, tomando ejemplo de la situación descrita en Daniel capítulo 3, debemos ser como estos jóvenes y demostrar con valentía nuestra confianza en Dios.
Ellos demostraron con hechos y determinación, su confianza en Dios, por tanto, tengamos nosotros la misma actitud y correspondencia ante un Dios todopoderoso que nos promete que: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” ( Isaías 43:2)  Oración.
«Padre, puedo confiar plenamente en ti en toda situación, aunque sea extrema y ésta alcance los límites de mi vida, sé que allí estarás para darme la salida y valor, no me dejarás, ni me abandonarás. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 8 de marzo de 2020

Mantengamos la calma y la compostura - Parte 1


Mantengamos la calma y la compostura - Parte 1
“Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” Marcos 4:35-40
Cuántas veces en nuestra vida las tormentas se desatan en el momento menos esperado. Sentimos temor, o reaccionamos con enojo, nos desesperamos y terminamos tomando malas decisiones o actuando de forma incorrecta, empujados por el ruido de la tormenta.
Jesús nos enseñó con la situación narrada en este pasaje, a no tener temor y a conservar la calma, porque Él está en control. Les enseñó a sus discípulos a enfrentar la tormenta usando la fe, pues precisamente ésta tiene el poder de detener tormentas. Él nos ha dado su Espíritu Santo, para que no tengamos temor, seamos valientes y llenos de amor para enfrentar cualquier situación que se nos presente. (2 Timoteo 1:7).
Cuando escuchamos el ruido de una dificultad, somos como los discípulos en la barca que preguntan a Dios: ¿no tienes cuidado que perecemos?, o ¿por qué me ocurre esto a mí? ¿Somos de los que confiamos plenamente en Dios porque sabemos que Él tiene poder para ayudarnos en cualquier situación y mantenemos, por tanto, la calma y la compostura?   Oración.
«Señor, ayúdame a confiar en ti aún en la tormenta más oscura, lléname de tu Espíritu y aleja todo temor de mí, porque sé que tú tienes el poder para socorrerme y llenarme de paz. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 7 de marzo de 2020

¿Cómo se manifiesta Dios a nosotros?


¿Cómo se manifiesta Dios a nosotros?                                                                          
                        “Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.” Juan 14:22-23
En el antiguo testamento, Dios habló por medio de profetas, luego Dios nos habló por medio de su hijo Jesús cuando estuvo en la tierra y hoy nos sigue hablando por medio de su hijo, a través de su Palabra en la Biblia. (hebreos 1:1-2)
Entonces, ¿cómo se manifiesta Jesús a nosotros? Claramente, a través de su Palabra, por eso dejó a su Santo Espíritu para que cuando leamos la Biblia, su mensaje sea revelado y entendamos lo que Dios quiere decirnos, lo que dejó escrito, pero sobre todo para obedecer su Palabra.
La forma más directa de escuchar a Dios, es su Palabra, por eso Jesús prometió a sus discípulos que, los que guardaran su Palabra, es decir la escucharan y la obedecieran, verían en su propia vida la manifestación que lo que Dios dejó escrito es verdad y se cumple.
La primera experiencia que vivimos al escuchar su Palabra, es que al creer en Él, conforme está escrito, Él viene a morar en nosotros colocando su Santo Espíritu, para darnos entendimiento y fuerza de voluntad para obedecer sus principios. (Efesios 1:13).

Por esta razón, debemos buscar a diario su Palabra, para experimentar en toda ocasión la manifestación del Dios vivo y real en nuestra vida, dejando de lado las formas erradas de buscar a Dios, es decir, en nuestra fuerza, o buscando a un dios que inventamos en nuestra mente a nuestra conveniencia, pero que no es el Dios poderoso de la Biblia.
Cuando tenemos un encuentro personal con Dios, a través de su Palabra, nuestra vida es cambiada radicalmente y Dios se manifiesta en cada aspecto. ¿Queremos que Dios se manifieste poderosamente en nuestra vida? Escuchemos atentamente y obedezcamos su Palabra. ¿Cómo se manifiesta Dios a nosotros?
Oración.
«Señor, gracias porque me amas tanto, que dejaste tu Palabra para tener un encuentro directo, vivo y eficaz contigo, para ser guiado, protegido y conocer tu amor que sobrepasa todo entendimiento, gracias por tu Palabra que ilumina mi vida. Amen. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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viernes, 6 de marzo de 2020

Indudablemente


Indudablemente
“Respóndeme, Señor, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Señor, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.”
1 Reyes 18:37
“Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.” Juan 3:20-21

Cuando nos disponemos a clamarle y a que nos use para sus propósitos, Dios actúa en nuestra vida poderosamente y los demás conocerán que Él existe; porque nuestra vida refleja su gloria cuando le obedecemos, le servimos y actuamos siendo guiados por el Espíritu Santo que ha dejado en nosotros, para que demos un testimonio real de que Jesús es el camino al Padre.
Entonces, las personas a nuestro alrededor no pueden evitar ver la luz que reflejamos, unos la rechazarán porque quieren seguir en su oscuridad, otros querrán gozar de la misma luz, pero indudablemente, todos verán que Cristo mora en ti. Y esto es nuestra plenitud, que siendo imperfectos un Dios perfecto vive en nosotros y actúa a través de nosotros, cuando nos disponemos a ser guiados por Él.
¿Estás dispuesto a orar a Dios, a conocerle y a obedecer? Prepárate para alumbrar y ser bendición para las personas que te rodean, entonces muchos volverán su corazón a Dios cuando conozcan a Cristo. Oración.
«Señor, responde a nuestro clamor, el mundo te necesita, y por eso hoy dispongo mi vida para que la uses para tu gloria, para mostrar tu amor, ese amor con el que me amaste aun cuando estaba en mis pecados, me perdonaste y me limpiaste para no ser más un esclavo del pecado. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 5 de marzo de 2020

El tercer cordel


El tercer cordel

 “Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.” Eclesiastés 4:12
Vivimos en un mundo conectado en línea, pero más desconectados que nunca los unos de los otros. Nos dividen formas de pensar y creencias diferentes, pero sobre todo con certeza nos divide el pecado, porque nos aleja de Dios y su perfecta, buena y agradable voluntad, y también del amor a nuestro prójimo.
Cristo es el pegamento que une verdaderamente a las personas, porque limpia nuestros pecados, quita la condenación que nos amarga profundamente y coloca un amor en nosotros, que permite que amemos a los demás con un amor verdadero, honesto y sin buscar nada a cambio.
Cuando experimentamos ese verdadero amor, puede haber diferencias, pero no divisiones, pues somos seres únicos que vamos conociendo y madurando en la verdad que nos une en amor, y es Cristo mismo, ¡Él es la verdad!
Este es el secreto para mantenernos unidos: el tercer cordel, es decir, la presencia de Dios en medio de nosotros, claro, primeramente, en nuestro corazón. Oración.
«Gracias Señor, porque el hilo de tu amor nos une, nos hace uno, para que todos conozcan que tú estás en nosotros, los que hemos creído en el nombre de tu hijo Jesús. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 4 de marzo de 2020

REVELACIÓN DADA POR EL ESPÍRITU SANTO


REVELACIÓN DADA POR EL ESPÍRITU SANTO
Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de
hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios", 1 Corintios 2:9-10
Todos recibimos mucha información a través de nuestros ojos y oídos, pero Pablo nos dice que hay ciertas cosas que no podemos dilucidar por medio del ojo y del oído humano. Además, dijo, "Ni han subido al corazón del hombre", o sea, no por medio de la imaginación, del pensamiento, de la reflexión o el raciocinio se han concebido. En otras palabras, hay ciertas cosas que uno nunca puede obtener por medios humanos.
Ahora, las cosas que Dios ha preparado para aquellos que le aman, sólo el Espíritu de Dios se las puede enseñar. Hay textos en la Biblia donde se puede aprender historia, poesía, oraciones, etc., pero las verdades espirituales, los secretos de Dios son manifiestas por medio del Espíritu, sólo Él las puede revelar, sólo Él las enseña acomodando lo espiritual a lo espiritual.
Jesús dijo, "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber " (Juan 16:13-14). Estamos seguros que hasta que el Espíritu de Dios no nos revele las cosas de Cristo, viviremos vidas vacías.
Corresponde iniciar esa relación íntima con Dios, creyendo en el Señor Jesucristo como Salvador, depositando la fe y confianza en Él y en la validez de su sacrificio en la cruz. Entonces, recibiremos la poderosa influencia del Espíritu Santo, quien nos irá transformando en la persona que Él quiere que seamos y nos dirá qué tenemos que hacer.  Oración.
"Amado Padre, guarda mi corazón de la vanagloria, de ser sabio en mi propia opinión, porque sólo tu Santo Espíritu, que conoce lo profundo de ti, me puede revelar tu conocimiento y tu sabiduría, pues es inalcanzable por medio de la instrucción humana únicamente. En ti deposito toda mi confianza y mi amor para recibir tu revelación. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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