jueves, 9 de enero de 2020

Diferencias


Diferencias
“Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.”, Mateo 10:2-4
Simón era zelote (cananista) y Mateo recaudador. Los zelotes eran rígidos y celosos del judaísmo, no aceptaban a los recaudadores o publicanos. Se les recuerda por Masada, prefirieron morir con sus familias, antes que entregarse al ejército Romano. Por lo tanto, podrían Mateo y Simón continuar con sus diferencias y haberse enfrentado, pero Cristo les hizo dejar atrás sus diferencias, les enseñó a amarse mutuamente y los usó para su gloria.
Esto nos demuestra que, siendo diferentes o teniendo diferencias, tenemos la mejor oportunidad de demostrar amor y trabajar en equipo para una meta común: el anuncio del perdón de pecados y la salvación por medio de la fe en Cristo; pues amar a nuestros hermanos en la fe (Juan 13:35) y a nuestro prójimo como a nosotros mismos, debe llevarnos a derrumbar el muro que colocan la diferencias, porque el amor no piensa solo en lo suyo propio, sino también en velar por los intereses de los demás (Filipenses 2:4).
De la misma manera, rompemos diferencias cuando seguimos el consejo de la Palabra de Dios, de que con humildad consideremos a los demás como superiores a nosotros mismos (Filipenses 2:3b).
Así también, hacernos siervos de nuestros hermanos, romperá muchas diferencias que quieren separarnos y ponernos en contiendas (Mateo 20: 26).
Qué contundente es sobrepasar las diferencias con el amor, la humildad y el servicio que Cristo nos dio en la cruz. Oración.
Señor, que a pesar de las diferencias que pueda tener con mis hermanos, pueda sobrepasarlas por amor a ti, que tu amor nos una y se superen las divisiones, se acaben los pleitos entre aquellos que somos tus discípulos, que el mundo nos conozca porque nos amamos los unos a los otros. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 8 de enero de 2020

¿Oras sin cesar?


¿Oras sin cesar?
“Orad sin cesar.”, 1 Tesalonicenses 5:17
El que sabe lo que tiene ora por lo que valora. Todo lo que Dios nos ha dado tiene alto valor, nuestro cónyuge, hijos, familia o amigos, son tesoros inestimables, nos duele si algo malo les pasa o si sufren. Si los tenemos en alta estima y de verdad nos interesa su bienestar, lo mejor que podemos hacer por ellos es orar, pidiendo sin desfallecer, con acción de gracias, teniendo en nuestra mente cada palabra, donde Dios promete protección (Salmo 91), ayuda en tiempos difíciles (Salmo 46:1), bendición y dirección en sus decisiones (Salmo 25). Así mismo, oramos para que progresen en todas sus ocupaciones, así como crece su alma (3 Juan Versículo 2) y aumenta su conocimiento de Cristo (2 Pedro 3:18), pues es la garantía de que alcanzaremos todos la madurez para mantenernos estables, reafirmados y con gran bendición, en todas las áreas de la vida (1 Tesalonicenses 5:23).
Es cierto que oramos para que les vaya bien y tengan todas las cosas necesarias para vivir, pero primeramente, debemos pedir por su bienestar espiritual y su crecimiento en la fe; a partir de que podamos conocer y amar al Señor y, lo demás será añadido.
Así que la pregunta que debemos hacernos hoy es: ¿oramos por nuestros familiares, amigos y semejantes, sin desistir? Oración.
Padre amado, en el nombre de Jesús, oro por mis familiares, amigos y todas las personas que me has colocado en mi vida, para que sean prosperadas en todas las cosas y principalmente para que sean llenos del conocimiento de tu gracia en Cristo Jesús. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 7 de enero de 2020

Llamamiento a una vida de santidad


Llamamiento a una vida de santidad

“Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”, 1 Pedro 1:13-16
Pedro escribe a los judíos expatriados, los cuales se hallan en tremenda persecución, y como buen pastor, delegado por Jesús para apacentar su grey, da los lineamientos para que lleven una vida santa y lo primero que les pide es afirmar el entendimiento como se ciñen los lomos a los cuales se les va a colocar una pesada carga.
Permanecer sobrios y entendidos en medio de los sufrimientos, no es nada fácil, porque siempre se toman las soluciones que primero se presenten, así no estén conformes a lo que Dios manda, pero la obediencia a prueba de fuego, nos mantendrá por completo en la esperanza de la gracia del regreso de Jesucristo.
En el Antiguo Testamento el pueblo escogido, tenía que ser puro antes de acercarse a Dios y estaban llamados a demostrar santidad ante otras naciones paganas que los rodeaban, pues solo un pueblo limpio y no contaminado, podría ser usado por Él para cumplir su propósito de redención del mundo, pero hoy en día, santidad y pureza no se oyen, ni se ven, porque siempre justificamos y maquillamos nuestros pecados, además consideramos que a Dios lo tenemos a mano y nos acercamos a Él desprevenidamente. Ser su pueblo, exige una forma de vida diferente a las demás personas del mundo, es estar separado del pecado, apartados para los propósitos de Dios.
Hemos sido rescatados, comprados con alto precio y adquiridos por Dios, no nos pertenecemos, sino que somos pertenencia de Dios, por lo tanto, hermano, no podemos hacer nuestra voluntad sino la de aquel que nos rescató. La Biblia dice: “Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.” (Levítico 20:26) Oración.
Padre Eterno, te ruego que las corrientes viciadas de este mundo no me contaminen y guárdame siempre en el hueco de tu mano, apartado del mal. Hoy ceñiré los lomos de mi entendimiento, seré sobrio y llevaré una vida de santidad en toda mi manera de vivir y ansiosamente espero la gracia de tu regreso. Te amo Señor. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 6 de enero de 2020

Hacer tu voluntad endereza mi camino


Hacer tu voluntad endereza mi camino

 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas”, Proverbios 3:5-6
Con frecuencia nos agrada hacer nuestra voluntad, seguir nuestros pensamientos y llevar a cabo nuestros propios planes. Pero el corazón del hombre es engañoso (Jeremías 17:9). Nuestro propio consejo puede parecer sabio ante nuestros propios ojos, pero nuestra visión es limitada, y fácilmente nos acomodamos a los criterios de un mundo relativo en decadencia.
Hoy a lo bueno se le llama malo y a lo malo se le llama bueno, todo depende del cristal con que se mire. Pues la única persona que puede diferenciar correctamente entre lo bueno y lo malo es Dios, puesto que es Dios el juez sobre todas las cosas. Él es la persona que tiene un punto de vista superior a todos, y nos dice que sus pensamientos son superiores a los nuestros y su forma de actuar es superior a la nuestra, y Él es quien nos llama para enderezar lo torcido de nuestra vida.
Este Juez Sabio y bondadoso es quien nos invita a confiar plenamente en Él, y nos llama a conocer su Palabra y a actuar en fe conforme a sus instrucciones. Nuestro camino será derecho cuando obedezcamos lo que Él nos ordena, cuando aceptemos su guía y nos despojemos de nuestro orgullo y autosuficiencia.
Hermano, confiemos en Dios, reconozcámosle en cada aspecto de nuestra vida, pongamos nuestros ojos en Jesús, como el máximo ejemplo y que podamos decir: Que no se haga mi voluntad sino tu voluntad Padre Dios.  Oración.
Padre Amado, reconozco que mi orgullo es una desventaja, y va en dirección opuesta a tus planes para mi vida. Tú eres sabio y justo, conoces lo bueno y lo malo, y en tu bondad me miras con ternura y me amas de una forma personal, siempre quieres lo mejor para mí. Hoy confió plenamente en los dichos de tu boca y sé que mi camino será enderezado. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 5 de enero de 2020

La instrucción de Dios te lleva a ser buen padre


La instrucción de Dios te lleva a ser buen padre

“Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”, Proverbios 22:6
Es sorprendente la respuesta, cuando a un niño de doce años se le pregunta: si pudieras devolver el tiempo ¿qué quitarías de tu vida? Y sin titubear él responde: a mi papá. Esta situación muestra cuán alejados están algunos padres, del modelo que Dios estableció para ellos. Nadie se prepara para ser papá, quizá los hijos llegan como producto de una pasión desbordada, y no se asume la responsabilidad de ser padre.
Tomar el verdadero rol de ser papá es guiar a sus hijos en el amor de Dios y en las Escrituras. La Biblia dice: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas” (Deuteronomio 6:5-9).
Esta palabra destaca que la instrucción a los hijos, debe hacerse en todo momento y en todo lugar y desde temprana edad, pues la Palabra de Dios debe ser el fundamento del hogar. Instruir al niño requiere dedicación y consagración, esto conlleva tiempo y la mayoría de los padres fallan. Algunos se excusan argumentando que dedican tiempo de calidad, pero los hijos requieren tiempo en cantidad y en calidad.
Ahora, la disciplina y la instrucción son parte integral de la paternidad. La biblia dice: “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige”. (Proverbios 13:24) Sabemos que la disciplina es dolorosa cuando se ejecuta, pero debe ser un acto de amor y no de imponer un régimen de terror, la disciplina debe estar seguida por una instrucción amorosa, solo así es beneficiosa para el niño.
Hermano, seamos excelentes padres y edifiquemos nuestro hogar con la ayuda y presencia de Dios, Él es nuestro modelo de Padre. “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1).  Oración.
Padre Bueno, tal vez hasta hoy no he sido el mejor papá para mis hijos, he fallado una y otra vez, pero quiero enmendar mis errores y tomar tu Palabra por siempre, grabándola en mi corazón para repetirla de día y de noche, como instrucción a mis hijos, obrar conforme a tus mandamientos y edificar mi hogar como altar en honor y honra para ti. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 4 de enero de 2020

Si Dios sostiene la cuerda no temeremos


Si Dios sostiene la cuerda no temeremos
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”, Isaías 41:10
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.”, hebreos 13:5-6
En este pasaje Dios nos dice que es nuestro ayudador, boethos; que viene de boe «un grito pidiendo ayuda», y theo «correr». Boethos es: «uno que acude corriendo cuando clamamos por ayuda» [1]. La palabra describe al Señor apacible y listo para socorrer a sus hijos en el momento que lo necesitan.
Una historia dice que un día unos científicos y botánicos que se encontraban buscando nuevas especies de flores, vieron una flor rara y bella que se encontraba en un despeñadero, y para poder alcanzarla alguien tenía que bajar sostenido de una cuerda. Había un joven curioso observando y le dijeron que le pagarían si bajaba por el despeñadero para arrancar la flor. El muchacho vio el profundo y vertiginoso precipicio y dijo: «Regreso en un minuto». Al rato volvió, seguido de un hombre canoso. Se acercó a los botánicos y les dijo: «Bajaré por el despeñadero y les traeré la flor solo con la única condición de que este hombre sostenga la cuerda, es mi papá».
Qué bueno sería que Dios nos diera la fe de ese muchacho. Si alguna otra persona sostiene la cuerda no nos atrevemos a ir, pero si es Jesús el que nos mantiene firmes, no podemos dudar. ¿Estaríamos dispuestos a decir: «¿Si mi Padre sostiene la cuerda, no temeré? ¿Cómo está nuestra confianza en el Señor?  Oración.
Señor, danos la suficiente fe para confiar en ti, independientemente de las circunstancias que atravesemos, pues nos has prometido que no nos dejarás ni nos desampararás, cualquiera que sea nuestra situación. ¡Oh Señor! Que nunca nos soltemos de tu mano poderosa, tú eres quien nos sostiene. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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viernes, 3 de enero de 2020

La gloriosa plenitud de Dios


La gloriosa plenitud de Dios
“y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”, Efesios 3:19
En la vida estamos en un aprendizaje constante, y consideramos diversos conocimientos como preciados y valiosos. El obtener una colegiatura, un título universitario, o el conocimiento para realizar una labor o trabajo son importantes, pero conocer el amor de Cristo excede a todos ellos.
El conocimiento del amor de Cristo es conocer la obra de Jesús, quien siendo Dios se hizo hombre, habitó entre nosotros y se humilló a sí mismo, se hizo obediente y obediente hasta la muerte en la cruz, cargó con nuestros pecados y toda nuestra maldad cayó sobre Él, inocente que nunca cometió pecado, justo por los injustos, y por sus llagas fuimos todos sanados, resucitó al tercer día y juntamente con Jesús fuimos resucitados, nos dio una nueva posición y un nuevo lugar a su lado. Este es el conocimiento máximo.
El conocer la obra realizada por Jesús nos lleva a ser llenos de la gloriosa plenitud de Dios, es donde encontramos la seguridad de salvación y la tranquilidad para vivir. En muchas ocasiones buscamos seguridad y tranquilidad en cosas efímeras, muchos las buscamos en las relaciones interpersonales, pero cuando esas relaciones fallan nos derrumbamos, en otras ocasiones buscamos desahogarnos en el alcohol, pero después de que pasan los efectos, nos encontramos en un punto aún peor, otras veces podemos buscarlas en la realización laboral, pero cuando nos despiden o fracasa nuestro negocio, también nos derrumbamos. La única forma de tener esa plenitud humana es en la realización espiritual, conociendo a Jesús y su incomparable y sublime amor, reteniendo sus palabras y poniéndolas por obra.
Hermano, guarda y pon por obra esta Palabra: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”, Josué 1:8.  Oración.
Padre Dios, solo tú eres sabio y entendido, contigo mora la sabiduría y tan solo quiero aprender de ti. Hoy reconozco que tu inteligencia es superior a la mía, y tu sabiduría es tan extensa y profunda que no alcanzo a comprender. Soy una persona que comete muchos errores, y a veces pienso que sé mucho, sin embargo, tú dices que si alguien se cree sabio se haga primero ignorante y pida sabiduría. Permíteme entender tu obra en la cruz y su impacto en mi vida. Quiero poner en primer lugar el conocimiento del amor de Cristo y poder experimentar tu plenitud en mi vida. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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