viernes, 22 de febrero de 2019

NO OLVIDEMOS LAS BONDADES DEL SEÑOR


NO OLVIDEMOS LAS BONDADES DEL SEÑOR
 Oración.
Señor, te doy gracias, perdóname si he sido ingrato, llena mi vida de ti y guíame con tu Espíritu para demostrar mi agradecimiento siguiendo tu Palabra y practicando tus principios. En el nombre de Jesucristo tu Hijo Amen.
 Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmos 103:2
Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; Deuteronomio 8:11-14
Por muchos factores olvidamos todas las bondades que Dios ha hecho con nosotros, pero el principal factor que documenta la Palabra de Dios, es cuando colocamos nuestra seguridad en la bendición y no en el dador de estas. Cuando confundimos tener una relación con Dios con tener muchos bienes.
Por eso el Señor dice a la iglesia en Apocalipsis 3:17: “Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”
No sea que nos suceda lo mismo: decimos que no tenemos necesidad, económica o de bienes materiales, pero por dentro se encuentre nuestro corazón vacío. Un corazón que no obedece a Dios, ni anda conforme a sus principios, es un corazón realmente endeudado y empobrecido.
Es claro que Dios también nos puede bendecir económicamente, porque no es malo tener riqueza sino el amor hacia ellas. Por eso mi relación con Dios debe ser lo primero, el gran tesoro que guardo junto a sus mandamientos y sus principios de vida (Mateo 6:20). Si no, toda riqueza que podamos tener sin Dios se convierte en nuestro principal enemigo.
¿Qué debemos hacer para realmente no olvidar las bondades de Dios? Seguir el consejo de Jesús en Apocalipsis 3:18, “Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas”, esto es, ser purificados de todo pecado por la preciosa sangre de Cristo, pidiendo perdón a Dios por medio de Jesús por nuestra ingratitud y revestirnos de Cristo. Es decir, no andar en la carne o en los deseos del mundo, sino ser guiados por su Espíritu en todo y colocar nuestra mirada en las cosas de arriba, en Cristo, y no en los bienes materiales; pues, aunque éstos serán añadidura, tendremos un corazón que no olvidará sus bondades.   Oración.
Señor, te doy gracias, perdóname si he sido ingrato, llena mi vida de ti y guíame con tu Espíritu para demostrar mi agradecimiento siguiendo tu Palabra y practicando tus principios. En el nombre de Jesucristo tu Hijo Amen.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 21 de febrero de 2019

ENRIQUECIDOS EN ÉL.


ENRIQUECIDOS EN ÉL.
Porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia. 1 Corintios 1:5
Nadie llega a pobreza por convertirse al Señor; por el contrario, hemos sido enriquecidos en todas las cosas, no sólo materialmente sino espiritualmente. El mundo entiende el término riqueza como abundancia de bienes materiales, pero espiritualmente es la abundancia de bienes espirituales, que generalmente no son valorados ni reconocidos por los hombres naturales que están sin Cristo, ya que no tienen los sentidos ejercitados espiritualmente para entenderlo.
Hay innumerables riquezas en Cristo: en Efesios 1:7 “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia”. Nuestra primera posesión o riqueza, es la redención. Y se refiere a lo que hizo Jesús al derramar su sangre y al resultado de ello. Nos liberó del pecado que nos condenaba, nos rescató de manos del enemigo pagando el precio de la deuda para liberarnos de la esclavitud del pecado y de la muerte.
Efesios 1:18 “Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”. Hemos sido enriquecidos con entendimiento, esa facultad interior que, por la iluminación espiritual del Espíritu Santo, aclara nuestro conocimiento de Dios, equilibra nuestros afectos, pensamientos y voluntad. Por haber sido redimidos debemos tener esperanza de todas las cosas que se esperan. Esta riqueza de la herencia gloriosa en el cielo, sólo se puede percibir cuando nuestro entendimiento es iluminado por el evangelio.
Colosenses 2:2-3 “Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. El amor cristiano nos madura para encontrar grandes tesoros espirituales de entendimiento pleno, conocimiento y sabiduría que están escondidos en Cristo. Hemos sido enriquecidos con toda Palabra y conocimiento para la evangelización, la predicación y la enseñanza.
Hebreos 11:26 “Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón”. La fe de Moisés no le permitió vacilar sobre lo que Dios quería. Prefirió sufrir con el pueblo hebreo que gozar de los deleites terrenales de Egipto. Su meta era la eternidad. Cristo tuvo que padecer por nosotros en su condición terrenal pero ahora goza de gloria y majestad, sentado a la diestra de Dios Padre en los cielos. Quitemos la mirada de los bienes de este mundo y las pongamos en las riquezas de su gracia.
Seamos agradecidos. Hemos sido dotados de muchos dones espirituales según sus riquezas en gloria. Nada en este mundo saciará nuestra vida más que Cristo. Su presencia es nuestra mayor riqueza.   Oración.
Señor dame un corazón agradecido por todo lo que me has dado, contigo no me falta nada, me has enriquecido con toda bendición espiritual y dotado del poder de tu Espíritu, por tu gracia y amor. Me has equipado completamente con tus innumerables riquezas. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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miércoles, 20 de febrero de 2019

GRACIAS POR TU AMOR


GRACIAS POR TU AMOR
  Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor”, Jeremías 31:11-13
Aunque esta promesa dada a Jeremías fue para el pueblo de Israel, nos muestra la bondad y el amor de Dios para con la humanidad. El Señor siempre está dispuesto a rescatar a los seres humanos y a redimirlos del lazo de Satanás, el príncipe que domina este mundo. Ningún enemigo por más fuerte que sea puede impedir que Dios libere al que le anhela en su corazón.
El pueblo de Israel fue redimido de la esclavitud de Babilonia y llevado nuevamente a su tierra para que disfrutaran de todo el bien de Dios, de toda su bondad y bendiciones descritas aquí como un huerto de riego. Su objetivo no era solo suplir sus necesidades temporales y quitar todo el dolor por el que habían pasado en su cautiverio, sino que su pueblo le buscara de nuevo en oración y adoración, sin embargo, el pueblo regresó a su tierra, pero no regresó al Señor.
A veces nos preguntamos ¿cómo Dios insiste en restaurar a Israel si ha sido tan infiel? La respuesta es que Él ama con amor eterno y cumplirá todas sus promesas en su tiempo y de acuerdo a su plan y propósito.
Dios nos alcanza con su amor misericordioso y está dispuesto a hacer lo mejor por nosotros si se lo permitimos, por eso constantemente nos advierte sobre las consecuencias de vivir en el pecado, que nos aleja de la verdadera vida abundante de la llenura de su Espíritu y nos regresa a la esclavitud de la cual Dios ya nos había rescatado.
Esta promesa es un recordatorio de su grandioso y eterno amor por nosotros y la razón por la cual Él quiere restaurarnos completamente. Ante su mirada todos somos pecadores y fue necesaria la muerte de Cristo para proveernos redención.
¿Cómo puede amarnos a pesar de lo que somos? ¿Cómo puede pensar bien de nosotros, siendo el Dios bueno y santo que es? Porque nos ama no por lo que ve en nosotros, sino por lo que Él es. Como dice 1 Juan 4:8-9 “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
El amor incondicional de Dios es el más grande motivo para permanecer amándolo y adorándolo.   Oración.
Amado Dios, gracias por amarme con amor eterno y prolongar sobre mí tu misericordia, ayúdame a caminar en la gracia y plenitud de tu Espíritu y a disfrutar de tu amorosa bondad. Enséñame a confiar más profundamente en ti y a serte fiel. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 19 de febrero de 2019

UN AMIGO VERDADERO


UN AMIGO VERDADERO
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. Juan 15:15
La verdadera amistad no se trata sólo de momentos alegres y risas, si en verdad consideramos a alguien nuestro amigo, implica más respeto y mayor compromiso con él.
También consideramos a alguien nuestro amigo, no porque nos adule y nos diga cosas bonitas, sino porque es sincero con nosotros y nos dice la verdad, porque quiere nuestro bien; el verdadero amigo es el que busca el bien del otro.
Jesús llama amigos a aquellos que primero han sido siervos y luego caminando con Él, les ha enseñado su Palabra y dado a conocer los planes del Padre; así que enseñar el mensaje de Jesús es también un acto de confianza, es hacer verdaderos amigos, porque aquel que enseña el mensaje de Jesús está buscando que en verdad seas amigo suyo y amigo de Cristo.
En Santiago 2:23 dice “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.” Cuando creemos en Cristo, y andamos con Él, conociendo y haciendo la voluntad de Dios, verdaderamente somos amigos de Cristo, es nuestro mejor y más fiel amigo, porque “Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos. (Juan 15:13).
Así que el concepto de amistad toma sentido y valor cuando viene primero de Dios, un amigo verdadero te acerca a la voluntad de Dios, no te aleja de Él, porque quiere lo mejor para ti. ¿Quién o quiénes son nuestros verdaderos amigos? Nuestro amigo es Cristo y tu mejor amigo es quien te enseña su Palabra, así mismo es tu misión: ir a buscar amigos para ti y para Cristo (Lucas 16:9).  Oración.
Señor, haz de mí un amigo verdadero, que hace la voluntad del Padre y que se esfuerza para que otros conozcan de ti, para que sean tus amigos también.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 18 de febrero de 2019

APRENDER, RECIBIR, ESCUCHAR Y HACER


APRENDER, RECIBIR, ESCUCHAR Y HACER
Lo que aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí, esto hagan; y el Dios de paz estará con ustedes. Filipenses 4:9
Aprendemos con el ejemplo, y el ejemplo más grande que tenemos es Jesús, por esto Pablo, luego de ser un hombre diferente gracias a la fe en Cristo, declara: Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. (1 Corintios 11:1), y también se nos aconseja a ser imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia han alcanzado las promesas Hebreos 11:1).
Como niños que ven el ejemplo de sus Padres y que aprenden de sus maestros, debemos así mismo con los asuntos de Dios, ser diligentes en formarnos en la sabiduría que nos enseña Cristo; como todo proceso de educación, primero debemos aprender su Palabra, recibirla con toda expectativa y alegría escuchando atentamente lo que Dios dice, para luego ponerlo en práctica; otros así mismo verán que estamos creciendo y seremos dignos de imitar, conforme dice la Palabra: ¨Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo,¨ (1 Tesalonicenses 1:6)
Si Cristo mora en nosotros y crece su amor al poner en práctica todas sus enseñanzas, notaremos que otras personas nos querrán imitar, entonces como creyentes ¿estamos dando ejemplo del amor de Cristo? ¿Estamos siendo formados en la sabiduría bíblica para luego ponerla en práctica?
Seguir los pasos de Cristo es la verdadera manera de dejar huella en esta tierra y en el corazón de muchas personas, por esto, debemos seguir estas instrucciones acerca de cómo nos conviene aprender, andar y agradar a Dios, para así seguir progresando cada vez más, siendo santificados y preparados para toda buena obra (1 Tesalonicenses 4:1-8.  Oración.
Gracias Señor porque me has dado a Jesús para seguir su ejemplo y serlo para los demás; te ruego a que me ayudes a que yo me esfuerce a que mis pasos te sigan y te agraden para que otros puedan seguir mi huella que te refleja a ti, Amen.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 17 de febrero de 2019

ALABANZA


ALABANZA POR LA LIBERACIÓN

Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, sin hallar ciudad en donde vivir. Hambrientos y sedientos su alma desfallecía en ellos. Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte. Aprisionados en aflicción y en hierros. Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades; su alma abominó todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte. Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina. Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso. Que encrespa sus ondas. Suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal. Salmos 107:4,5,10,17,18,20,25,26
Este Salmo es una alabanza por la liberación, enseña que el Señor cuida de nosotros y escucha nuestras oraciones. Aquí se destacan cuatro crisis del ser humano y cómo Dios lo rescata de cada una de ellas, si le clama y confía en Él. Estas crisis pueden aplicarse a experiencias de nuestra vida: La soledad, la opresión, la enfermedad y el abatimiento. Recordemos que Dios es misericordioso y puede revertir cualquier situación que nos afecte.
En el salmo se repite cuatro veces: Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Y la respuesta a la liberación también se repite cuatro veces: Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres”. Este énfasis es porque Dios es tan bueno y misericordioso que siempre atiende al clamor de los que le buscan de corazón y nos recuerda que debemos alabarlo continuamente por su respuesta a cada necesidad.
La soledad describe la condición espiritual y emocional de muchas personas que necesitan de Dios y se sienten vacíos y sin rumbo, pero cuando son redimidos por Él, no estarán más solos, Dios les da seguridad y suple sus faltas.
La opresión muestra cuán atados y perdidos pueden estar los seres humanos en este mundo. Presos de pecados, vicios y cautivos en las tinieblas. La liberación de Dios consiste en romper sus cadenas y liberarlos de esa oscuridad para traerlos a su luz. Claramente dice que están oprimidos por encontrarse lejos de Dios, pero su misericordia es más grande que la maldad y el juicio pues siempre oye al que se acerca con humildad y fe para ser rescatado.
La enfermedad en este caso ha venido por la rebelión, pero, aunque estaban a las puertas de la muerte, Dios envió su palabra y los sanó. Muestra las maravillas que hace Dios con su Palabra.
El abatimiento está representado por la tormenta y nos muestran la pequeñez del hombre frente a las grandes dificultades de la vida, recordándonos que sólo bajo el cuidado de Dios podemos sobrevivir. Frente a las grandes fuerzas de la naturaleza, los seres humanos temblamos y sólo Dios puede liberarnos.
Ante cualquier crisis tan sólo clamemos y Él calmará nuestra tempestad.  Oración.
Señor hoy quiero alabarte y darte gracias por tu inmensa misericordia, quiero entender tus caminos y saber que eres Soberano, que tienes todo bajo tu control. En las crisis de mi vida quiero clamar y confiar en ti, porque sólo tú puedes liberarme. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 16 de febrero de 2019

LA CARTA DE AMOR



LA CARTA DE AMOR
Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 2 Corintios 3:2-3
Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.  Hebreos 10:16-17
Con su sangre preciosa es escrito el amor de Dios, en el corazón de cada persona que recibe y cree en Jesús (Juan 1:12), por el Espíritu del Dios vivo puesto en nosotros.
Esta carta, que somos nosotros, es una carta de amor, y está a la vista de todos los que la quieran leer, para que todos pueden ver claramente lo que Cristo ha hecho en la vida de cada creyente.
Para que la gente conozca a Cristo, sólo tienen que fijarse en cada uno de nosotros, porque ha sido derramado el amor de Dios en nuestro corazón por medio del Espíritu que nos fue dado.
Así que esta carta debe enviarse y debe poder ser leída claramente por los demás, por lo tanto no debemos andar en las contradicciones y confusiones del mundo sino guiados por su Espíritu. Si somos el reflejo de la gloria de Dios, no podemos esconder esta carta en un cajón, sino que debe enviarse a todo el mundo para que, al leer esta carta de amor, amen también a Cristo, así como nosotros lo amamos, no porque espontáneamente haya sucedido sino porque lo que Él escribió primero en nuestro corazón.
Permite que Cristo mismo escriba en tu corazón esa carta de amor eterno que puede ser leída claramente y luego enviada a todos, creyendo en Él y dejándote guiar por su Santo Espíritu.       Oración.
Señor, escribe en mi corazón, haz que yo sea esa carta de amor para ser leída por todos aquellos que necesitan conocerte, y sea mi vida un ejemplo de tu verdad y de tu gran amor. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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