lunes, 18 de diciembre de 2017

1 Juan 2:12-14


1 Juan 2:12-14

Les escribo a ustedes, queridos hijo, porque sus pecados han sido perdonados por el nombre de Cristo. Les escribo a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les escribo a ustedes, jóvenes, porque han vencido al maligno. Les he escrito a ustedes, queridos hijos, porque han conocido al Padre. Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno.

¿Cómo podemos saber si Juan se está dirigiendo a hijos que son niños de edad física o niños de edad espiritual? La gente a veces piensa que debe haber algo místico para poder entender la biblia. No lo hay. Simplemente hay que poner atención y estudiar detalladamente lo que dice. En el caso de la pregunta del inicio, la respuesta es sencilla y la podemos contestar con otra pregunta. ¿Tiene sentido que se dirija a niños de edad? ¡Por supuesto que no! Además, nos dice que, a estos hijos, sus pecados han sido perdonados. Esto quiere decir que hay una decisión voluntaria. Es poco probable (no imposible) que un niño de edad haga este tipo de decisión. Así concluimos que se está refiriendo a personas que tienen poco tiempo de haber conocido al Señor. Son hijos. Son pequeños. Necesitan de cuidado y atención. Sobre todo, necesitan protección. No sé cuánto tiempo tienes de llevar una vida comprometida para Él, pero debes estar consciente del cuidado que debemos tener de aquellos que son niños o hijos en edad espiritual. Ellos están desprotegidos. Necesitan de tú apoyo y paciencia. Necesitan de tu consejo y amor. Como dice Pedro: ellos deben desear como recién nacidos la leche espiritual. Juan también se dirige a otros dos grupos de personas dependiendo su edad espiritual. Los jóvenes y los padres. Los jóvenes que han vencido al maligno son personas que han madurado espiritualmente y han podido atravesar pruebas. Principalmente, han podido dar el gran paso de fe obedeciendo al Señor y rechazando al maligno que es Satanás. Ya no son niños. Ya no necesitan que alguien vaya atrás de ellos, sino que pueden caminar solos. Por último, tenemos a los padres que han conocido a Dios desde el principio. Éstos son los que más tiempo tienen de estar comprometidos con el Señor. Han dejado de ser adolescentes porque no solo atravesaron pruebas personales, sino que han traído a personas a los pies de Cristo y son sus padres espirituales. Por esta razón Juan y muchos otros discípulos se dirigen a nosotros como hijos o hijitos míos. Porque conocimos al Señor a través de ellos.

Estas son las tres etapas que cada uno de nosotros atravesará durante su vida espiritual. Me parece importante entender cada una y poner atención a sus responsabilidades. Seamos una iglesia que se preocupa por su hermano. cuidemos de los pequeños que tanta ayuda necesitan. Animemos a los jóvenes a que no se separen del camino del Señor. Respetemos, agradezcamos y oremos por los padres pues velan por todos nosotros. Oremos como una sola iglesia que somos en Cristo los unos por los otros y permanezcamos en Él.

Oración

Padre: te doy gracias por permitirme tener comunión contigo. Te pido fortalezcas mi fe y me guíes a través de mis pruebas. No permitas que me separe de ti. No permitas que la duda me haga ir en sentido contrario de tu voluntad. Te pido me perdones mis faltas y me ayudes a vivir conforme a tu palabra. En Cristo Jesús. Amén

Feliz Lunes

domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Cómo Desarrollar Una Disciplina Espiritual?


¿Cómo Desarrollar Una Disciplina Espiritual?

“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina…” (1 timoteo 4:16)

Sólo hablar de la disciplina espiritual no te va a llevar muy lejos, y mucho menos el hablar de cuánto la necesitan los demás. ¿Requiere muchísimo esfuerzo? Absolutamente. Significa ser más duro con uno mismo de lo que uno quisiera. Exige comprobar con regularidad tu forma de expresarte, tus relaciones y elecciones vitales, y corregirlas cuando sea necesario. ¿Hacerlo en secreto? Sí; cuando te estás esforzando para desarrollar una disciplina espiritual, es sabio no hablar mucho de lo que estás haciendo. Hablar es fácil; simplemente, ¡hazlo! ¿Es humillante? ¡Sin ninguna duda! Algunos días es como dar un paso hacia delante y dos hacia atrás… La disciplina espiritual requiere “seguir la trayectoria” mientras otros se apartan sin querer reconocerlo, o poniendo excusas. ¿No es siempre divertido? Desarrollar una vida de disciplina espiritual es una experiencia que te da satisfacción, pero no siempre es divertido. Pon atención a lo que escribió Pablo:

“…yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire; sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:26-27).

Que se abra el Cielo-Christine D'Clario Feat Marcos Brunet

sábado, 16 de diciembre de 2017

MÁS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR


MÁS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR (Hechos 20:35)

Cuando Dios me llama a dar, no siempre siento de que estoy siendo bendecida. Tal vez tú hayas tenido una experiencia parecida. Dios te incita a que prepares comida para una familia enferma y después de un largo día apenas tienes la energía de preparar la cena para la tuya. O cuando estás agotado te pide que cuides unos momentos a los hijos de tu amiga porque ésta necesita un pequeño descanso.

Sea cual sea la situación, cuando Dios nos llama a dar salimos siempre bendecidos.

Sus caminos y sus pensamientos son más altos que los nuestros. Él tiene un plan maestro y lo único que debe preocuparnos es hacer lo que nos pide sin quejarnos. Tal vez cuestiones su forma de hacer las cosas cuando, por ejemplo, te pida que invites a comer a un colega que no te cae bien o que enseñes la clase de escuela dominical para darle un descanso al profesor.



Sabe

MÁS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR (Hechos 20:35)

Lo que cuenta es que ya sea que lo sintamos o no lo que haces tiene significado eterno y es importante para quien lo recibe. He de decir que, sin Jesús, soy una persona egoísta. Me pregunto ¿qué tipo de bendiciones voy a recibir? ¿dinero? ¿un automóvil nuevo o una casa mejor? Me avergüenzo de esos pensamientos, pero provienen de un cristiano inmadura que antes no entendía que la verdadera bendición es caminar más cerca del mayor Dador que jamás existió.   

¿Das a veces por obligación, o por un sentimiento de culpabilidad, o para obtener la aprobación de los demás?

Dar es la verdadera medida de nuestro amor por Dios y Él siempre nos bendice cuando lo hacemos. Por lo tanto:

Cada uno debe dar no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría. (2 Corintios 9:7. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.     Hechos 20. 35. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

Desciende Espiritu Santo - Barak Letra