jueves, 7 de diciembre de 2017

La Critica Y La Biblia

No Seas Tan Crítico – La Critica Y La Biblia
“HEMOS OBRADO NECIAMENTE Y… HEMOS PECADO” (Números 12:11 LBLA)
Cuando María criticó a su hermano Moisés por la mujer que había elegido, el Señor lo oyó y ella fue castigada con lepra. Quizás te criaste en una familia que siempre le encontraba faltas a todo y ahora tú usas el mismo tono para hablar a tus hijos. No disfrutas de las bendiciones de Dios porque has sido programado para inspeccionar, encontrarle “tres pies al gato” y formarte una opinión de las cosas (por lo general negativa). La Biblia dice: “El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal…” (1 Pedro 3:10 NVI). La definición del vocablo “crítica” —Enjuiciar las supuestas faltas de otro sin ningún beneficio para la persona objeto del comentario— debería hacerte reflexionar.
Primero, tenemos la palabra “supuestas”. A veces tus percepciones no son correctas porque existen circunstancias que desconoces. Luego tenemos el término “enjuiciar”. Tendemos a ir por la vida analizándolo todo y diciendo ‘Eso no está bien’ o ‘Yo no lo haría así’. Quizás en tu defensa alegues que eres una persona analítica y que Dios te hizo así. No hay nada malo en ser así; el problema viene cuando decides “enjuiciar” tus observaciones, cuando no eres capaz de ver las cosas con objetividad. A lo mejor te preguntas: ‘¿Cómo voy a ayudar a alguien si no enjuicio lo que hace?’ La respuesta nos la da la última parte de la definición “sin ningún beneficio para la persona”. No está mal señalar las faltas de alguien mientras no lo hagas erigiéndote en juez y mientras tu propósito sea ayudarle a buscar una solución. ¿Y está bien consultar el asunto con un tercero? Solamente si acabas la conversación diciendo: ‘Oremos al respecto, guarda la confidencia e intenta ayudar’.         

martes, 5 de diciembre de 2017

La Visión Nocturna En La Palabra de Dios


La Visión Nocturna En La Palabra de Dios

“¿Quién de entre vosotros teme a Jehová…? El que anda en tinieblas y carece de luz confíe en el nombre de Jehová” Isaías 50:10.

Dios nos promete paz, pero no una navegación tranquila o inmunidad a los problemas de la vida. La Biblia dice que “El que anda en tinieblas y carece de luz confíe en el nombre de Jehová”. Mira tu Biblia: a) Job vivió una vida ejemplar no obstante lo perdió todo. Confundido y perplejo exclamó “Dios ha cercado con valla mi camino y no puedo pasar; y sobre mis veredas ha tendido tinieblas” (Job 19:8); b) Jeremías, tras predicar a un pueblo rebelde que le pegaron y le hicieron preso, dijo, “¡Ay, si mi cabeza se hiciera agua y mis ojos fuentes de lágrimas, para llorar día y noche” (Jeremías 9:1); c) Pablo sufrió tanto que “perdimos la esperanza de conservar la vida” (2 Corintios 1:8)!

La fe es como un rollo de película, se rebela en la oscuridad. Los momentos oscuros nos obligan a apoyarnos en Dios de un modo que no haríamos normalmente. La verdad es que si nuestra fe no fuera puesta a prueba no estaríamos motivados para buscar a Dios y a acerarnos a Él. “Cuando la oscuridad parece ocultar Su rostro, yo descanso en Su invariable gracia. Cuando mi alma se rinde, Él es mi esperanza. En Cristo permanezco, la roca sólida que me sostiene rodeado de arenas movedizas”. Es fácil alabar a Dios cuando tienes buena salud y tus facturas están pagadas. Es cuando la luz se convierte en tinieblas que descubrimos de lo que está hecha nuestra fe y dónde realmente ponemos nuestra confianza. Es en esos momentos ¡cuando desarrollamos visión nocturna!

“Te daré los tesoros escondidos” Isaías 45:3.

A veces Dios no nos dice por qué, porque Él quiere que sepamos quién. En el Salmo 23, David va de hablar sobre Dios, “Jehová es mi pastor”, a hablar con Él, “porque tú estarás conmigo”. ¿Qué pasó entre medias? David aprendió que no importa los oscuros que sea el camino, el Señor estará allí para guiarnos. Él descubrió que es mejor caminar por el valle con Dios que estar en las montañas solo. Dios no siempre alumbra el camino antes, pero Él promete, “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:2). Cuando te sientes derrotado y hundido, ¡reclama la promesa! Job tenía muchas preguntas sin respuesta, pero cuando empezó a entender la diferencia entre razones y relaciones, le dijo a Dios, “De oídas te conocía, mas ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). Cuando no puede encontrar la razón, confía en la relación. Dios no te fallará.

Al contrario de lo que piensas, la oscuridad no es siempre obra del enemigo. A veces es una de las mejores herramientas de enseñanza de Dios. “Cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar… Ellos se asustaron mucho, y se maravillaban” (Marcos 6:48-51). Conoces al Señor atravesando tormentas con él. El salmista dijo, “Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; ¡lo mismo te son las tinieblas que la luz!” (Salmos 139:12). Así que, en vez de escapar de los problemas, pídele a Dios que te ayude a desarrollar visión nocturna para que puedas ver “los tesoros escondidos”.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Colosenses 2:11-12


Colosenses 2:11-12

Además, en Él fueron circuncidados, no por mano humana sino con la circuncisión que consiste en despojarse del cuerpo pecaminoso. Esta circuncisión la efectuó Cristo. Ustedes la recibieron al ser sepultados con él en el bautismo. En Él también fueron resucitados mediante la fe en el poder de Dios, quien lo resucitó de entre los muertos.

Si ponemos otras palabras a los versículos de hoy, podemos decirlo de la siguiente manera: cuando recibieron a Cristo, Él se encargó de separar su cuerpo pecaminoso de ustedes y enterrarlo para que no estorbara más en su relación con Él, además, han sido resucitados pues su cuerpo que estaba muerto, fue sepultado más su alma ha sido liberada de él.

Pablo nos está enseñando en estos versículos la transformación que sucede en nosotros al aceptar a Cristo. No eres ya la misma persona. La Palabra misma dice que “todas las cosas son hechas nuevas”. ¿Qué es lo nuevo? Que tu cuerpo, tus deseos carnales, tus ganas de imponer tu voluntad siempre, quedan separadas, cortadas, circuncidadas y no tienen más lugar en ti. Cristo corta esas cadenas que nos tenían atados al pecado, atados a nosotros mismos y ciegos ante el amor de Dios. Es tu propio cuerpo, tu orgullo, tus enojos, celos, amarguras, rencores y odios lo que te impide escuchar al Señor. Nos guste aceptarlo o no, somos pecadores. Merecemos estar sepultados junto con nuestro cuerpo pecaminoso. Si bien el cuerpo humano es increíble y digno de estudiarse y admirarse, debes saber que ese cuerpo es carnal y pecaminoso. No le des más vueltas. Tu cuerpo te lleva a pecar. Por esta razón, Dios nos demuestra su gran amor a través de Cristo y la salvación que recibimos a través de Él. Cristo nos permite tener una vida distinta a la anterior. Una vida con propósito. Una vida libre y sin esclavitud al pecado sin ataduras a tu cuerpo carnal. Poco a poco me he ido dado cuenta de la realidad de esta esclavitud. Lo veo en gente que no puede dejar de mentir, no pueden dejar de ser infieles, no pueden dejar de robar, no pueden o no quieren perdonar, no quieren compartir, no quieren reconocer sus errores, etc. ¿Te suena familiar? Tú y yo estamos metidos en todo esto. Nuestro cuerpo nos arrastra a estas cosas. Pero ahora sabemos que hay un camino distinto que se puede tomar llamado Cristo Jesús. Él se encarga de mostrarnos el daño que nos hace obedecer a nuestro cuerpo. Nos enseña lo que es vivir en su amor, en su perdón, en su gozo, en su gracia, en su misericordia y en su abundancia. Hay tantas caras tristes allá afuera porque no conocen a Jesús. Hoy tú tienes la oportunidad de vivir distinto al aceptarlo. Hoy tienes la oportunidad de sepultar ese cuerpo carnal que tanto daño te hace, tan pesado que solamente lo puedes arrastrar. Acepta a Jesús y corta esas cadenas y resucita a la vida en Él, a una vida abundante, a una vida plena. ¿La quieres?

Oración

Señor: perdona mis pecados. Entiendo que mi ser necesita ser restaurado por Cristo y te pido que así sea. Te pido que quites las cadenas que hay en mí y me permitas resucitar pues estaba muerto. Guíame para vivir en tu gozo, en tu amor, en tu camino. Dale sentido a mi vida y lléname de Ti, en el nombre de Jesús te lo pido

Amén

domingo, 3 de diciembre de 2017

LOT: DEL TODO A LA NADA


CUANDO DIOS INTERVIENE

LOT: DEL TODO A LA NADA

Después de la destrucción de Sodoma y Gomorra y de que Dios lo librara en respuesta a la oración de Abraham, Lot nunca más vuelve a ser mencionado en relación con Abraham. Lot caminó al lado de un hombre súper bendecido como Abraham, y la bendición de Dios sobre Abraham también lo alcanzó a él y a todo lo que tenía, pero no supo cuidarla y tomó una decisión equivocada (Génesis 13:10-13).

Su mirada fue seducida, eligió por sus ojos, le gustó lo que veía y quiso tenerlo. ¡Y lo tuvo! ¡Y le fue bien!… Sí, le fue bien hasta el día en el que le empezó a ir mal… Y lo perdió todo. Perdió sus “bellas” tierras, perdió a su esposa, perdió el respeto de sus hijas, perdió su lugar en la historia e incluso, sin buscarlo ni quererlo. Lo mismo le paso cuando Dios lo saco de Sodoma y le dijo que se fuese al monte que veían al frente lot le dijo que le dejara ir al pueblo próximo del monte que se llamaba Zoar. Génesis 19.19-38) Dios se lo concedió y le dejo ir. Mas a delante tuvo que salir del pueblo de Zoar Y irse al monte porque tuvo miedo. La fe de lot no estaba en Dios más bien estaba en lo que veía y así le fue la vida.  Fue abuelo de Moab y Amón, naciones crueles y enemigas del pueblo de Dios.

Piénsalo fríamente. Más allá de tu mirada (real o distorsionada) está la mirada de Dios y llega mucho más lejos que la tuya. Él mira lo que tú no ves, entiende lo que tú no comprendes, conoce el final de la historia y sabe cuáles serán las consecuencias positivas o negativas. No te apresures a decidir. No escojas tan rápidamente. No te dejes llevar solo por tu mirada, por lo que hoy estás viendo o sintiendo. Habla con Dios. Ten paciencia. Pídele que te abra los ojos para que puedas ver como Él ve y elige de acuerdo a Su corazón.

sábado, 2 de diciembre de 2017

VERDADES A MEDIAS


VERDADES A MEDIAS. Pasaje Clave: Génesis 20 Pasaje Clave:

Desde el valle de Manre (18:1), y a causa de la destrucción masiva de Sodoma y Gomorra, ¿hacia dónde se dirigen Abraham y Sara? (vs.1)

Gerar se encontraba en la ruta de las caravanas, al norte de Shur, en el camino hacia Gaza.

Y viviendo allí, en las tierras del rey Abimelec, ¿qué error vuelve a cometer Abraham por 2º vez y qué consecuencias se desencadenan? (vs.2)

¡Exacto! ¡Vuelve a mentir! ¿Recuerdas la primera vez que lo hizo? (12:13)

¿Cómo explica Abraham su mentira? (vs.13)

En Mesopotamia (12:11-13) Abraham y Sara habían hecho un pacto entre ellos, pero ese pacto estaba basado en una “media verdad” ¡lo cual es una mentira! Les dirían a todos que eran hermanos (eso es cierto, vs.12), pero la parte que ocultan, que no dicen y sobre la cual se construye y sostiene la mentira, es que ellos ¡también son esposos, marido y mujer! Por lo tanto, cualquier tipo que se acostara con Sara estaría adulterando, pecando contra Dios, haciéndola pecar a Sara y arruinando para siempre el propósito de Dios en sus vidas. ¿Entiendes la gravedad de la mentira de Abraham y Sara?

¡No era una “mentirita piadosa” para zafar! (que también es mentira), ¡era una tremenda mentira! ¡Y Dios tiene que intervenir! ¡Dios tiene que meterse para que ellos no arruinen el propósito para el cual habían sido escogidos!

¿De qué manera interviene Dios? (vs.3-7)

¡Claro, el tipo era inocente! Le dijeron que era la hermana y el se la llevó a su harén. Y si no llegó a tocarla fue porque Dios se metió y lo frenó.

¿Cómo reacciona Abimelec? (vs.8-10)

Lo encara a Abraham y le pide una explicación.

La respuesta de Abraham es muy egoísta. ¿Qué le responde? (vs.11)

¡Él está pensando sólo en sí mismo!

Sí, él es el hombre del llamado, el escogido, el súper obediente y lleno de fe, pero todavía no se dio cuenta de que Sara también es parte del propósito de Dios, ¡y que sin ella en su vida el propósito de Dios jamás podría cumplirse! Ella es la mujer del propósito.

GRACIA Y FE

Abraham necesita tanto a Sara como Sara lo necesita a él. La promesa de Dios se cumplirá en Sara, no en Agar ni en ninguna otra mujer. Y su hijo vendrá de Abraham, no de Abimelec, ni de ningún otro tipo. Y ésta era la parte que Abraham todavía no entendía, porque si él la hubiera entendido, habría protegido y cuidado a Sara y no sólo a sí mismo.

Abraham es el hombre de la fe, pero sobre Sara es derramada la gracia de Dios. Fe y gracia. Ambas son necesarias para disfrutar de la promesa.

Fe y gracia para todo lo que Dios te ha prometido.

Fe y gracia para el cumplimiento de la Palabra que Dios te ha dado.

La gracia de Dios y tu determinación para creerle (fe) abrirán las puertas que hoy permanecen cerradas

viernes, 1 de diciembre de 2017

“SI TENÉIS FE” (Mateo 17:20)


“SI TENÉIS FE” (Mateo 17:20)

Cuando los discípulos descendieron del monte de la transfiguración se encontraron con un chico epiléptico que no dejaba de tirarse al fuego, o al agua. El padre destrozado le dijo a Cristo, “Lo he traído a tus discípulos, pero no lo han podido sanar” (Mateo 17:16). Inmediatamente “Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquella hora” (Mateo 17:18). Fíjate en lo siguiente:

(4) Las experiencias en la cima de la montaña son para equiparnos contra el próximo enfrentamiento enemigo.

Si no entiendes esto, no estarás preparado para los próximos desafíos.

(5) Somos llamados a ministrar a gente que cae en situaciones donde es herida.

Se necesita más que personalidad y una trivialidad religiosa para liberarlos. A los discípulos de Cristo les faltaba poder porque les faltaba oración. Jesús dijo: “…pero este género no sale sino con oración y ayuno.” Si seguimos haciendo lo de siempre, obtendremos los resultados de siempre. La oración persistente y que prevalece, es el precio que tenemos que pagar para caminar en el poder de Dios.

(6) Debemos de elevarnos por encima de las actitudes que están a nuestro alrededor.

Jesús se enfrentó a la esencia del problema: ¡Oh generación incrédula y perversa! (Mateo 17:17). Estamos enfrentando la falta de fe de una generación moldeada por unos medios de comunicación laicos y unos valores apartados de Dios. Si lo permitimos, esto nos derrotará. Pero podemos ganar. Aquel día, Jesús dijo: “De cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible (Mateo 17:20-21). Observa dos cosas: (a) “… si tenéis fe…”. Los que están a tu alrededor, no tienen que tener fe para tú ver los resultados; (b) No tienes que ser un gigante espiritual; sólo tienes que usar tu diminuta semilla de mostaza, y Dios moverá la montaña.

jueves, 30 de noviembre de 2017

La Vista Desde La Montaña Versión Jesús


La Vista Desde La Montaña Versión Jesús

“…JESÚS TOMÓ A PEDRO, A JACOBO Y A… JUAN… A UN MONTE ALTO” (Mateo 17:1)

Fíjate en tres cosas.

(1) No todos son aptos para subir al monte.

Jesús escogió a los tres que tenían que ir. No llamó a todos sus discípulos, ni les explicó o se disculpó con aquellos que se quedaron abajo. Dios nos ama a todos por igual, pero no nos da a todos los mismos grados de experiencias con Él. Dios es el que llama, no nosotros, por lo que puedes confiar en Él. Él sabe lo que está haciendo.

(2) Los que suben no son necesariamente más sabios o más espirituales.

Tras ver a Jesús transfigurado en el resplandor de la gloria de Dios, Pedro dijo sin tino: “Si quieres, haremos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Mateo 17:4). Pedro fue sincero, pero estaba sinceramente equivocado. Resiste la tentación de hablar, en lugar de esperar a oír lo que Dios tiene que decir, o de proyectar tu ministerio en torno a una experiencia que tuviste con Dios diseñada para equiparte personalmente, y no para que se convierta en el tema y el énfasis de tu vida.

(3) El plan de Dios es manifestar a Jesús y no a ti, y ésta es una lección que tenemos que aprender una y otra vez.

“Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió y se oyó una voz desde la nube, que decía: “Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” “Cuando ellos alzaron los ojos, no vieron a nadie, sino a Jesús sólo” (Mateo 17:5-8). El mayor desafío de tu vida es alcanzar el lugar donde te centras en “nadie más que Jesús”. La relación más importante que puedas tener es con Él. El único plan que puede salir bien es el que Él te ha dado. Y el poder necesario para cumplir ese plan, viene sólo de Él.