martes, 7 de noviembre de 2017

Hechos 5:29-31


Hechos 5:29-31

“¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!” Respondieron Pedro y los demás apóstoles. El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús, a quién ustedes mataron colgándolo de un madero. Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador, para que diera a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.

¿Cómo compartir la palabra de Dios? Anunciando el propósito al que vino Jesús: vino para darnos arrepentimiento y perdón de pecados; explicando que fue crucificado por nuestros pecados siendo libre de mancha; que vino para reconciliarnos con Dios Padre. Vuelve a leer los versículos y pon atención a la manera en que Pedro y los apóstoles hablan. Tenían muy claro el evangelio y su misión de compartir a Jesús. Hablaron con la verdad y no les importó incomodarlos: el Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús a quién ustedes mataron en una cruz. No los están criticando. No están haciendo alboroto con la gente sobre cómo fue posible que pasara esto. No hay chisme de por medio sino la verdad confrontando al Consejo. Ustedes aprobaron la crucifixión de Jesús mientras que el Dios de Abraham lo resucitó y lo sentó a su diestra. Cuando hablamos de Cristo no podemos ocultar nada. Por ejemplo, si alguien está engañando a su pareja y le platicamos del Señor sin decir que lo que está haciendo está mal, nosotros estamos peor. No podemos pasar por alto u omitir lo que la gente está haciendo por compartir un evangelio que no levante conflicto o incomode. Si bien Cristo nos ama y murió por nosotros, la palabra nos dice que Dios aborrece el pecado. ¿Cómo hablar del amor de Dios sin el arrepentimiento de pecados?

Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres…

Esta frase es peligrosa si la sacamos de contexto. Los discípulos están frente al Consejo que era un grupo de judíos que lideraban a los israelitas espiritualmente. Recuerda que Roma era la autoridad jurídica y le permitía a Israel tener una especie de sub gobierno espiritual. Entonces, cuando dicen que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres no implica que debamos faltar a las autoridades. De hecho, la palabra nos dice que debemos obedecerlas. ¿Qué querían decir entonces? Que Jehová es la autoridad máxima. Que no siguen a los hombres sino a Dios. ¿Cómo se aplica para nosotros? Que en nuestro día a día, siempre debemos actuar en obediencia a Dios por encima de lo que nuestro líder espiritual pueda decir. Los discípulos entendieron que Jesús era el Hijo de Dios y que las profecías se cumplieron en Él por lo que sería un error no seguirlo. Tú y yo debemos ser cuidadosos de nuestra congregación. Debemos buscar que Jehová sea siempre el centro de todo lo que se predica. No una persona o grupo sino Dios. No hagas nada que te pidan que no sea conforme a la voluntad de Dios pues tu deber es obedecerlo a Él antes que a los hombres.

Oración

Dios: me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Abre mis ojos y no permitas que siga escondiendo y justificando mis pecados. Te pido que siempre te siga y obedezca por encima de lo que digan los hombres. En Cristo Jesús.

Amén 

domingo, 5 de noviembre de 2017

Hechos 26:7-8


Hechos 26:7-8

Ésta es la promesa que nuestras doce tribus esperan alcanzar rindiendo culto a Dios con diligencia día y noche. Es por esta esperanza, oh rey, por lo que me acusan los judíos. ¿Por qué les parece a ustedes increíble que Dios resucite a los muertos?

¿Por qué ya no se habla del cielo? ¿Por qué casi no se predica a la resurrección de los muertos? Son temas difíciles. Mucha gente no quiere escuchar la posibilidad de ir al infierno. Mucha gente rechaza la idea de un cielo y un infierno, pero no tiene ningún fundamento para hacerlo. Cuando abrimos la biblia y la estudiamos, es fácil darnos cuenta de que Dios nos llamará a cuentas al morir. No es algo que tenga que ver con la traducción ni tampoco de interpretación. La palabra es muy clara sobre el juicio que tendremos cuando termine esta vida. Pero al mismo tiempo, el Señor no nos deja en el limbo. Nos dice que su amor fue tan grande que no se aferró a ser Dios y se hizo hombre, mandando a su Unigénito para que todos los que crean y confiesen su nombre pudieran ser salvos y recibir la vida eterna, esto quiere decir, ir al cielo y estar con Él.

En su discurso, Pablo cuestiona el por qué resulta tan difícil el creer en la resurrección. Hoy en día, tenemos cantidad de creencias y no suena tan descabellado hablar de la resurrección. El problema radica en que ahora cada quien tiene su “verdad” y entonces todos estamos bien. Tú crees en la resurrección, yo creo en que nos morimos y se acabó, y otros creen en la reencarnación. Al final, todos vamos “al mismo lugar”. Error. No estoy diciendo que no respetemos otras creencias. Por supuesto que no. Pienso que Jesús no nos enseñó que debemos atacar otras religiones o formas de pensar. Pero lo que sí nos enseñó es a no dejarnos engañar ni a retroceder en nuestros principios haciendo menos al Creador. No te confundas. Lo que otras personas puedan pensar no debe afectar tu comunión con Dios. No dejes de leer la biblia. No dejes de orar. Dios se encargará de contestar todos tus cuestionamientos. Recuerda que somos las ramas y Jehová el árbol. Si nos apartamos del árbol, ¿cómo nos alimentaremos?

Día y noche, las tribus esperaban la promesa del Mesías. Hoy está en tus manos. Jesús vino y murió por cada uno de nosotros. Sufrió por ti. Sufrió por mí. No lo merecía. Pero lo hizo por amor y para ganar el alma de cada uno de los que creemos en su nombre. Nos da la oportunidad de ser resucitados y estar en su presencia.

Es importante que medites en esto. ¿Cuál es tu concepto del cielo, del infierno y de la vida eterna? Busca pasajes en la biblia que hablen del tema para que estés bien informado y no andes de una idea en otra por lo que escuchas. Como dice Pablo, hay personas allá afuera que cuestionarán tu fe y se les hará increíble aceptar que los muertos resucitarán. Acude a la palabra de Dios. Estúdiala. Llénate de ella. Establece tus principios basada en ella.

Aquí hay algunos pasajes que nos hablan claramente del cielo o el infierno: Mt 5, 10:28, 2Pedro 2, 3, Juan 5, Romanos 2, 5, hebreos 9. Estos son algunos capítulos que te pueden servir.

Oración

Señor: perdona mis pecados. Vengo humillado y reconociendo que te necesito. Hoy entendí que hay un juicio y una vida después de la muerte. Quiero ir a tu presencia al ser resucitado y vivir con la certeza de que así será. Entiendo que Jesús murió por mis pecados y quiero que sea mi Señor y mi Salvador. Te lo pido en Su nombre. Amén 

sábado, 4 de noviembre de 2017

1 Pedro 1:10-11


1 Pedro 1:10-11

Los profetas, que anunciaron la gracia reservada para ustedes, estudiaron y observaron esta salvación. Querían descubrir a qué tiempo y a cuáles circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando testificó de antemano acerca de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que vendría después de éstos.

Hoy en día, algunas personas dicen que el antiguo testamento es muy distinto al nuevo testamento. Cuando Pedro escribe estas palabras, los judíos cuestionaban el evangelio y por ello explica con detalle cómo lo que estaba escrito no tiene diferencia con el evangelio sino al contrario, cumplía con todo lo que se había anunciado. Por esta razón, resulta de suma importancia que leas y estudies la biblia. Ojo, no estoy diciendo que lo importante es ser un erudito en ella. No. Todo ese conocimiento debe estar de la mano de transformación en tu vida. De nada sirve conocer y memorizar infinidad de versículos si tu corazón no es renovado. Necesitamos nacer de nuevo y entregar nuestra vida a Aquél que se entregó por nosotros. De Él es a quien Pedro se refiere y a quienes los profetas se referían. Anunciaron una salvación. Anunciaron que vendría gloria y buenos tiempos. Pero también anunciaron sufrimientos. En otras palabras, anunciaron la vida de Jesús. Nos trajo testimonio. Sufrió por cada uno de nosotros siendo santo y perfecto, pero lo más importante, es que entendamos que no se quedó en la cruz. Su sacrificio dio fruto. Ahora está junto al Padre. Ahora hay gloria y su sufrimiento nos ha librado de las cadenas del pecado. Juan 8:32 dice que la verdad nos hará libres. Cristo es la verdad. Su vida, su muerte y su resurrección nos han dado la oportunidad de ser libres. Debes saber también que no todos son libres. Solamente aquellos que reciben a Jesús y entregan sus vidas a Él. No lo digo yo. Lo dice Dios en su palabra. Hay gente allá afuera diciendo y pensando que todos son hijos de Dios y que todos participan de su gracia. Si bien, todos tienen la puerta abierta para ser reconciliados por lo que Cristo hizo, solamente aquellos que confiesen Su nombre y lo reciban podrán tomar parte en la comunión con Él.

Los profetas anunciaron la gracia de Dios. Ellos tenían al Espíritu diciéndoles lo que habría de ocurrir. Hoy esa gracia está disponible para tu vida. No conozco lo que estés atravesando en estos momentos. No sé si ya has recibido o no a Jesús. Pero si de algo estoy convencido es que Él es el único que puede llevarte por el mejor camino posible. Él es el único que puede sacarte de esa oscuridad. Él es el único que puede renovarte y llenarte de su amor y consuelo. Él es el único que no te va a fallar. Él es el único que te perdonará y estará siempre con los brazos abiertos esperando tu regreso. Él ya se entregó por ti. Él ya sufrió por ti. Es inimaginable lo que tuvo que sufrir. Su cuerpo estaba prácticamente irreconocible. Lo hizo por ti y por mí. Lo hizo porque nos ama. Te ama. Es tiempo de acudir a Aquél que nos ama y quiere lo mejor para nosotros. Reconcíliate. Renuévate. Deja que Dios te guíe conforme a su palabra.

Oración

Señor: gracias por haber mandado a Jesús a morir por mis pecados. Te pido perdón por todas mis faltas. Te pido que pueda recibir tu gracia y participar en la salvación que Cristo ofrece. Te pido que dirijas mi vida. Te pido que ilumines mi camino. He tomado malas decisiones y no quiero dar más pasos que no sean conforme a tu voluntad. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Salmos. 74.v1-14


Salmos. 74.v1-14
74.1, 2 La gran ira de Dios en contra de Israel creció durante los muchos años del pecado e idolatría del pueblo. Su paciencia resistió varias generaciones, pero al final se echó a un lado para dar lugar al juicio. Si usted cae en pecado, busque pronto el perdón de Dios. Su misericordia puede venir veloz y su ira puede apartarse de la misma manera. Pero si persiste en pecar, no se sorprenda si su paciencia se acaba y le cede el lugar al furor de Dios.
74.8 Cuando los ejércitos enemigos derrotaron a Israel, saquearon y quemaron Jerusalén tratando de borrar toda huella de Dios. Esta ha sido a menudo la respuesta de la gente que odia a Dios. En la actualidad muchos tratan de borrar todas las huellas de Dios de las tradiciones de la sociedad y de los temas enseñados en las escuelas. Haga lo que esté a su alcance para ayudar a mantener una influencia cristiana, pero no se desaliente cuando aparezcan otros que progresen a pasos agigantados en eliminar las huellas de Dios, ya que no pueden eliminar su presencia entre los creyentes.
74.10-18 Desde nuestra perspectiva, Dios parece que a veces es muy lento para intervenir a nuestro favor. Pero lo que puede parecernos lento es el tiempo adecuado desde la perspectiva de Dios. Es muy fácil impacientarse porque Dios no actúa, sin embargo, nunca dejemos de esperar en El. Cuando Dios permanece en silencio mientras usted atraviesa profundas angustias, siga el método de este salmo. Analice los grandes hechos de Dios en toda la historia bíblica y recuerde lo que El ha hecho en su vida. Esto le recordará que Dios no solo trabaja en la historia, sino en su vida también.
74.13, 14 "Monstruos en las aguas" nos recuerda las palabras de Dios a Egipto (Eze_32:2ss). "Leviatán" se refiere a la serpiente de las siete cabezas de los cananeos, llamada Lotán. En sus leyendas, Baal vencía a estas criaturas. Este salmo alaba a Dios por hacer en la realidad lo que los dioses cananeos solo podían hacer en leyendas.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Colosenses 3. Reina-Valera (RVR1960)




Colosenses 3. Reina-Valera (RVR1960)

3 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

La vida antigua y la nueva

5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,

11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni circuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Deberes sociales de la nueva vida

18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

25 Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas. 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

2 Corintios 6.16


2 Corintios 6.16. ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:

Habitaré y andaré entre ellos,

Y seré su Dios,

Y ellos serán mi pueblo.

17. Por lo cual,

Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,

Y no toquéis lo inmundo;

Y yo os recibiré,

18. Y seré para vosotros por Padre,

Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. 1 Corintios 10. 28. Más si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.

29. La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?

30. Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias?

31. Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

32. No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;

33. como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos. Santiago 4.4. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

5. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: ¿El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Hechos 21.25. Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación. NOSOTROS LOS CRISTIANO PODEMOS COMER DE TODO MENOS SANGRE. CUALQUIER DÍA DE EL AÑO POR QUE TENEMOS UN SOLO DIOS VERDADERO QUE SE DA A CONOCER EN TRES PERSONAS DISTINTA PADRE HIJO Y ESPÍRITU SANTO EN UN SOLO DIOS VERDADEROS FIESTAS DEL MUNDO SON PARA LOS ÍDOLOS Y CUANDO LAS CELEBRAN ENCARECEN LOS PRECIOS Y SE APROVECHAN. YO COMO CRISTIANO PUEDO ESPERAR QUE PASEN Y LUEGO COMER DE TODO LO QUE ME GUSTE A MI Y NO TENER QUE PAGAR MUCHO MAS POR LO QUE COMO Y RECORDARME QUE SON FIESTAS A LOS ÍDOLOS. AMENN 

martes, 31 de octubre de 2017

Salmos 7:6


Salmos 7:6

¡Levántate, Señor, en tu ira; enfréntate al furor de mis enemigos! ¡Despierta, oh Dios, e imparte justicia!

Cada vez que veo algún video o artículo que habla sobre cómo sobrellevar cargas, estrés, perdón, preocupaciones, etcétera, trato de leerlo para compararlo con lo que dice la biblia y confirmar que Dios tiene la razón. En una ocasión vi un video que sugería cerrar nuestros ojos, pensar en todo aquello que nos quitaba la paz, imaginar que lo escribimos en una lista en papel y posteriormente hacer “bola” el papel y tirarlo a la basura (todo de manera imaginaria). Con esto, simbólicamente te liberas de esas presiones y puedes sentirte mejor. Al comparar este método contra el que Dios me permite acceder, veo que como humanos nos quedamos muy lejos de lo que Jehová nos ofrece. Dios ofrece esperanza y no ilusión. Nos ofrece certeza y paz duradera y no efímera. Si alguien te ha lastimado, si te han hecho un daño que no dejas de tenerlo en tu cabeza y sigues pensando qué hacer, el versículo de hoy es tu respuesta: deja que Jehová se encargue de todo. Deja que el Señor se levante y sea Él quien haga el “ajuste de cuentas”. No tú. No tus contactos. No tus habilidades. Dios. Él es quien realmente impartirá justicia perfecta. Él no va a estar sesgado ni tampoco tendrá falta de información para conocer plenamente lo ocurrido. ¡Él sabe! Así que solamente nos corresponde doblar nuestras rodillas y clamar a Él. Dejar que sea su ira y su justicia y no la nuestra las que tomen el control.

No importa lo que te hayan hecho. Tampoco significa que vas a ser un “dejado”. Lo que vas a hacer es convertirte en un verdadero discípulo al dejar que Dios transforme tu vida y canalice tus deseos para que sean los suyos los que guíen y controlen. Ven a Él y pide por su paz. También intenta el método que describí anteriormente. Personalmente me quedo con mi esperanza en Jehová. Imagino que tú también te darás cuenta de cuál es el mejor.

Oración

Señor: me pongo a tus pies y te pido porque pongas paz en mi corazón. Pongo mi esperanza en Ti y mis deseos de venganza junto con todos mis enojos y corajes te pido los quites de mí. No quiero ir en contra de tu voluntad. Guíame y yo seguiré tus pasos. Te lo pido en Cristo Jesús.

Amén